Viviendo Juntos
-Nada de eso.-dije interviniendo su conversación.-Te quedarás en mi departamento y no quiero objeción alguna.-la deje totalmente sorprendida.
-No te tienes que molestar Sasuke. En casa voy a estar muy bien.-dijo sonrojada.
-No quiero objeción alguna.-repetí.
-Esta bien.-dijo derrotada.-¿Cómo a qué hora me darían de alta?-volteo a ver al médico.
-Como a las cinco de la tarde.-dijo haciendo algunos cálculos.-Mientras tanto me retiro, con su permiso.-
Al irse los dos nos quedamos callados, había metido la para bien y bonito, y todo por mis estúpidos impulsos. Tamborilee los dedos en la mesita que tenía a lado mientras mantenía mi mirada en otra cosa que no fuera ella. Hasta qué llamo mi atención.
-Sasuke.-
-Hmp.-
-¿Qué te ocurre?-dijo viéndome curiosa.-Si no estas cómodo con lo que le dijiste al médico no te preocupes, puedo cuidarme yo sola.-
-…-me puse a su lado.-Sabes perfectamente que tu no te puedes cuidar sola y el estar aquí es prueba más que suficiente para ello. Y no me molesta, ni estoy incómodo; solamente es… algo nuevo.-me volví a sentar en la camilla.
-De acuerdo, pero por favor cualquier cosa que no te guste o realmente te incomode dímela.-
Le sonreí mientras la observaba, me gustaba como se veía cuando estaba totalmente callada sin nada que decir por las acciones de alguien. Me volví a sentar en el sillón y nos entretuvimos mientras esperábamos a que diera la hora para que la dieran de alta. Le marque rápidamente a Itachi para que viniera a recogernos ya que era el único que podía venir por nosotros. Mientras seguíamos esperando cada uno estaba metido en sus pensamientos. Afortunadamente el tiempo pasó lo suficientemente rápido ya que mi hermano apareció sorpresivamente sorprendiéndonos a ambos.
-Hermanito, Sakura. ¿Cómo están?-dijo entrando a la habitación.
-Muy bien gracias Itachi, es bueno verte.-dijo Sakura sonriendo.
-Me alegro. Bueno a donde se supone que te llegaremos Sakura. ¿A tu casa, la de una amiga? Tu dime aquí tienes a tu servidor.-
-Se quedara en el departamento. No molestes.-dije volteándolo a ver serio.
-…-se sorprendió por ello.-De acuerdo. ¿A qué hora le dan de alta?-dijo sabiendo que luego me pediría algunas explicaciones.
-Como en media hora. Muchas gracias Itachi enserio.-
-No te preocupes.-
Efectivamente a las cinco volvieron a llegar los médicos para darla de alta. Con mucho cuidado la sentaron en la camilla. Todos los hombres salieron dejándola con las enfermeras para ponerle la ropa que habían pedido que le trajeran, eso tenía que haber sido gracias a Hinata o Tayuya y damos gracias por ello. Mientras esperábamos Itachi aviso de que iría por el automóvil para que ella no se esforzara tanto al caminar, así que me dejo solo esperando a que todas salieran. A los dos minutos las tres personas que quedaban en la habitación salieron, ambas enfermeras deteniendo a Sakura por los brazos siendo de apoyo. Ella se sentía algo avergonzada por ello ya que la trataban con demasiado cuidado, pero era eso o la iban a querer sacarla en una silla de ruedas y se negaba a sentirse peor por ello. Me la pasaron, haciendo que ella recargará todo su peso en mí. Cuidadosamente la lleve a la planta baja, aunque costó algo de trabajo ya que del lado izquierdo se le hacía muy difícil apoyarse. Llegamos al automóvil y la senté en los asientos traseros por si quería acostarse un poco, se la viva haciendo caras al hacer cualquier movimiento. Los tres nos empezamos a mover por el tráfico, afortunadamente mi hermano sacaba dos que tres temas de conversación haciendo que fuera más ameno. Al llegar al departamento me ayudo a bajar a Sakura y nos dejo solos ya que debía trabajar. Empecé a caminar de nuevo con Sakura haciendo que me frustrara un poco y para apresurar el paso la tomé en brazos. Ella se sonrojo totalmente mientras se dejaba llevar, había intentado pronunciar alguna palabra pero le fue imposible. Llegamos al departamento y con mucha agilidad abrí la puerta sin dejar de cargarla.
-Te quedarás en la habitación de visitas. Cualquier cosa avísame.-dije llevándola a aquella habitación.
-Muchísimas gracias Sasuke enserio, intentare no ser una carga.-dijo sonrojada.
-No te preocupes, yo te convencí así que me atengo a las consecuencias.-dije sonriendo.
Con mucho cuidado la lleve a aquella habitación la senté en la cama e hice lo mismo a su lado. No quería despegarme de ella aunque de vez en cuando era algo imposible. Maldita sea, me estaba volviendo realmente loco. La abrace y la deje para que descansara un poco y yo también. Los dos debíamos descansar tranquilamente como era debido. Desperté bastante tarde y fue gracias a que llamaban a la puerta( abrí y me tope con Hinata y Tayuya que venían muy alegres. Las voltee a ver extrañado así que Hinata sólo me empujo para poder pasar, Tayuya me sonrió y entro después que ella ofreciéndome disculpas.
-Enana, vamos. Dime qué demonios quieres y que sea algo bueno o si no te voy a echar a patadas.-dije viéndola ir hacia la cocina.
-Te vi llegar con Sakura así que me imagine que seguiría aquí y tú no sabes cocinar nada bien así que heme aquí.-dijo esculcando esa habitación.
-Por favor no hagas tiradero. Tayuya si quieres ver a Sakura esta al fondo del pasillo a la izquierda.-dije viendo que Tayuya seguía en su lugar.
-Gracia Sasuke, esperamos no incomodar.-
-No hay problema, tranquila.-
Se alejó por el pasillo y me quede sólo con la enana; sabía que esa excusa de ir a cocinarle a Sakura era solamente parte de su visita. Se acerco a ella y se le quedo viendo esperando a que me diera su verdadera razón.
-Enana, vamos dime que es a lo que en verdad vienes a mi casa.-dije cruzándome de brazos.
-Sólo es eso Sasuke, enserio.-dijo evitando mi mirada.
-Sabes que no te creo ¿verdad? Vas Dímelo.-
-¿Cuál es el motivo a que Sakura viva aquí contigo?-
-Simplemente la voy a cuidar enana, es mejor a que este sola en su casa ya que le pidieron reposo. Además, nadie esta en su casa por el momento.-
Ya no dijo nada más y siguió buscando cosas por la cocina. Estaba algo molesta y le molestaba aquello, no era normal que se enojada con él por tontería y media pero lo dejaría pasar al fin y al cabo era la enana y luego lo molestaría. Salió de la cocina, fue a la sala para sentarse y esperar; al fin y al cabo tenía hambre tenía que aprovechar la situación. Me acomode muy a gusto en el sofá y tome el libro que había empezado a leer hace unos meses, estaba algo interesante así que seguí con la lectura.
-Sasuke.-dijo Tayuya llamando mi atención.-Sakura esta preguntando por ti.-
-¿Qué tiene?-dije dejando a un lado mi lectura.
-Quiere venirse aquí a la sala pero la verdad a mi me da pendiente el moverla, así que pregunto si estabas en casa para que le ayudaras.-
-Vamos, ¿Tayuya me puedes ayudar?-dije pidiendo que me siguiera.
-Por supuesto.-dijo regresando a la habitación.
Los dos entramos y cuidadosamente la sacamos de la cama; haciendo que me abrazara ya que de nuevo la tenía entre mis brazos. Regresamos a la sala y la deje medio acostada en el sillón de tres plazas, la acomode y fui a ver si a Hinata se le había pasado su mal humor. Ella estaba mirando el caldo que había estado preparando al igual que un poco de carne, examine y estudie cuidadosamente los gestos de mi prima hasta que me di cuenta de que no había problema de que hablara con ella. Así qué con paso seguro me acerque a la estufa.
-Enana. ¿Qué tienes?-dije apoyando mi brazo en su cabeza.
-Nada.-
-¿Sabes que no te creo nada verdad?-
-…-dejo de picar la carne que tenía en la sartén y suspiro.-El tal Naruto me esta fastidiando de sobremanera, hoy que llegue a casa había en mi entrada unos chocolates y unas flores. Sabes cómo detesto eso, y en la universidad no me deja ni respirar un minuto.-
-Dale un golpe.-dije alzando los hombros.-Si no entiende por las buenas entenderá por las malas.-
-Créeme que lo he querido hacer pero …a veces me resulta algo divertido.-dijo sonriendo.
-No te entiendo nada. Pero haz lo que se te antoje.-dije picándose la mejilla.-Sólo no te desquites conmigo que no tengo la culpa.-
-No me desquite contigo.-
-No pero casi me matas por que Sakura se quedará en mi departamento.-
-A sí, eso, perdón.-dijo sacando la lengua de forma juguetona.-Es que si hubieras visto como dejo la entrada de mi departamento, me fastidie. La verdad me gusta que la tengas aquí, la quiero como a una hermana.-
-Conste enana.-dije dejándola sola.
Me fui con Sakura y Tayuya y pude ver cómo estaban animadas viendo una película. Sakura al verme como pudo se sentó invitándome a acompañarla en ese asiento. Me senté a su lado y pude ver sentir como se apoyaba en mi pecho. Le empecé a acariciar la mejilla y los tres volvimos a prestar atención al televisor. Cada vez esa película estaba más romántica por lo que poco a poco se hacía más cursi. Sakura me tomo de la mano poniéndola encima de la mía, mientras también se quedaba pensando en algo que sólo ella sabía aunque prestaba atención al televisor. Apreté sus dedos entre los míos para después con el pulgar acariciaba lo que podía de su mano y apoyaba la cara en un cabello.
-Oigan, ya esta la cena. ¿Quieren que lo traiga o comemos en la mesa?-dijo Hinata llegando a la sala.
-Te ayudo a traer las cosas para acá. Así Sakura no se esfuerza tanto.-dijo Tayuya poniéndose de pie.
-Buen punto. Vamos.-dijo mientras ambas iban por ello.
Sakura y yo seguíamos en la misma posición pero a mí no me resultaba tan incómodo como alguna vez pensé, era más bien cómodo; podía oler las fragancia del gel para el cabello que usaba al bañarse; dulce y adictivo olor a fresas y flores. Podría escuchar como ella se ponía cada vez más nerviosa gracias a la pausada y agitada respiración que pegaba en mi pecho. Separe mi cara para poder levantar la suya con mi mano libre; aprecie ese hermoso y adorable sonrojo que me había cautivado desde el principio. Sonreí cómo jamás pensé sonreír, era algo nuevo y se sentía realmente bien; por lo que volví a acortar la distancia entre nuestros labios. Eran simples roces cada uno sintiendo los otros moviéndose al compás que se había marcado entre ambos. Había dejado todo en segundo plano hasta que se escucho un carraspeo algo suave lo que hizo que nos separáramos. Hinata y Tayuya estaban sonriendo de forma ridícula viéndonos simultáneamente.
-Dejen esa cara y pongan las cosas en la mesa, tengo hambre.-dije separándome de Sakura.
-Si no mejor primero comemos nosotras y luego ustedes no queremos innovar.-dijo la enana empezando a enchinchar.
-No empieces maldita demonio enano de bolsillo.-dije jalando la mesa.-Sabes que se donde te duele que te enchinchen.-
-Eres malo no sabes cómo divertirte.-dije dejando las cosas en la mesa.-Bueno cara uno se sirve lo que quiera. ¿Tu qué quieres Sakura?-dijo tomando un plato.
-Un poco de todo, tengo muchísima hambre. Enserio la comida del hospital no es nada apetecible.-dijo haciendo cara de asco.
-De acuerdo, un claro de pollo y luego una rica pasta.-dijo sirviéndole el caldo.
Los cuatro empezamos a comer mientras volvíamos a prestar atención al televisor para terminar de ver la dichosa película; por dios esto era demasiado cursi para mí. Se había creado en el ambiente un silencio bastante cómodo mitad solo se escuchaba el golpeteo de los cubiertos en los platos. Al acabar nuevamente la enana y Tayuya volvieron a la cocina mientras yo iba por el medicamento de Sakura para calmarle los dolores. Regrese rápidamente a su lado le di el medicamento, y volvió a usar mi pecho como almohada. La volví a abrazar por la cintura teniendo sumo cuidado de no apretarle la herida que estaba protegida por una gasa y un vendaje. Estábamos bastante callados lo cual era algo raro así que decidí romper el silencio.
-¿En qué piensas?-dije curioso.
-En que eres demasiado bueno conmigo. A pesar de todo lo que hemos pasado.-dijo jugando con sus dedos.
-Lo hecho, hecho esta. Ahora sólo hay que tener en cuenta todo eso y aprender de los errores. Así podemos mejorar como personas.-dije sin preocuparme.
-Te quiero mucho Sasuke.-dijo agarrando en un puño parte de mi camiseta.
-Yo también.-dije besándole el cabello.-¿Te encuentras bien?-
-Si, mejor que nunca.-dijo sonriendo.
-Yo lo decía por el medicamento, recuerda que el médico te dijo que esas pastillas pueden causarte sueño, mareos y falta de apetito. Además de que debes descansar.-
-No te preocupes cualquier cosa te aviso.-
-Como quieras.-dije viendo como Tayuya salía rápidamente.
-Lo siento chicos debo de ir a trabajar, Sakura vendré a visitarte lo más pronto posible, descansa y recuperare. Nos vemos.-dijo despidiéndose mientras abría la puerta.
-¿Tienes como irte?-dije preocupado. Lo que nos faltaba es que ella también tuviera un accidente.
-Si, mi novio me llevara, esta en el departamento así que sólo le avisare.-
-De acuerdo. Hasta luego.-dije mientras Sakura y yo nos despedíamos de ella con la mano.
Ella volvió a acomodarse en el sillón y cerró los ojos haciendo que con cuidado la cargara para empezar a caminar con ella a su habitación. Reprocho diciendo que no se dormiría y quería quedarse en la sala a lo que me negué rotundamente diciéndole que sería mejor que descansara en la cama. La acomode, la cobije y antes de que me pudiera retirar sentí como me tomaba la mano. Me le quede viendo un momento y entendí perfectamente lo que me pedía con la mirada. Subí a la cama y me acomode a lado de ella, acompañándola mientras se perdía en un sueño profundo. Me quede embobado viendo su linda carita tranquila descansando plácidamente. Así parecía un lindo ángel que afortunadamente había llegado a mi vida. Le acaricie la mejilla mientras yo igualmente me relajaba y me perdía en el mismo mundo que Sakura.
…
Desperté un par de horas después, vi que Sakura seguía completamente dormida, y sonreí como un verdadero estúpido. Me levanté y con mucho cuidado de no hacer ruido salí de la habitación. Suspire pesadamente; me tenía como un estúpido atrás de ella dejándola como prioridad ante todo. Estaba cambiando demasiado mi forma de ser en un tiempo récord inimaginable. Fui a la sala y me sorprendí al ver a la enana jugando con una de mis barajas un solitario; al verle subió la mano con el mazo de cartas y siguió con su juego.
-¿Qué te he dicho de jugar con mis cartas enana?-
-Que no las puedo tocar. Pero estaba aburrida tu y Sakura estaban dormidos, el estúpido de Itachi ya no esta aquí así que ni con quien platicar. Me aburrí.-dijo con lágrimas de cocodrilo.
-Consíguete un novio y déjame tranquilo.-
-Que sólo porque tu ya encontrarte a alguien; ¿yo tendría que buscar uno?-dijo con sarcasmo.
-Si así me dejas de acosar y enchinchar con Sakura; si. Sería lo mejor.-
-¿Qué acaso habrá algo de acción esta noche?- dijo sonriendo pícaramente.
-Jaja, que graciosa, un día te veré queriendo a alguien y ahí me vengare.-dije sentándome a su lado.
-Vamos era broma.-dijo con un puchero.
Rodee los ojos, esta enana me va a sacar canas verdes un día de estos. Me paso la baraja y empezamos a jugar algo de póker mientras ella se aburría y decidía irse a casa pero estaba tan buena la partida que empezamos a apostar algo de dinero y algunas otras cosas que nos favorecían únicamente al que ganaría la partida. Y por algo de la poca suerte que el destino todavía tenía a mi favor gane la última partida.
-Ahora si enana; no puedes molestarme por dos meses en lo absoluto con nada que se te ocurra y más si se trata de Sakura. Y por cierto, veme pasando las llaves de tu motocicleta, te la regreso en un mes.-dije sonriendo victorioso.
-No es justo Sasuke, haz de haber vuelto a contar las cartas.-dijo en puchero.
-Tal vez pero contigo es como en el amor y la guerra. TODO SE VALE.-dije sacándole la lengua.
-Te odio.-dijo pasándome sus llaves.-Por lo menos pásame las tuyas para poder moverme por la ciudad.-
-Por supuesto. No pienso dejarte ir caminando por estos lugares, no soy tan cruel. Eso si.-dije apoyando un poco la llave en su palma.-Le haces algo a mi lindo vehículo y ya sabes.-
-Si Sasuke, me vas a liquidar de la forma más dolorosa que creas conveniente o vilmente podrás a Naruto a joderme todo el tiempo que le sea posible.-dijo rodando los ojos.
-Eso último no lo había pensado, gracias por el dato.-dije guiñándole el ojo.-Hey es tarde. ¿Quieres dormir aquí o en casa?-
-Olvida lo del estúpido de Naruto. No mejor me voy a mi departamento, ya tuve suficiente de tus trampas y apuestas por lo que resta de la semana. Vendré a ver a Sakura luego.-dijo poniéndose de pie.-Nos vemos un día de estos.-
-Te cuidas.-dije escuchando como se cerraba la puerta.
Suspire victorioso, tendría alejada a Hinata y sus enchinches por dos deliciosos meses además de su hermoso vehículo nuevo. Esto era una de las pocas cosas que todavía agradecía en todo lo que estaba pasando. Recogí la cartas las puse en el mismo armario de siempre y volví a mi alcoba, estaba bastante atrasado con mis cosas de la universidad. Tenía ya bastantes pendientes como para no dormir un buen rato así que fui a prepararme un café lo bastante cargado como para no dormir lo que restaba de la noche. Tome una taza y la cafetera y empecé a trabajar. Seria una larga noche.
