NA: Vaya, recibí muchísimos e-mail de odio por el
También, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS NARUTO! Quería escribrirte alto, pero la vida real viene primero T.T Triste, lo se. Debí rendirme en la vida real, lol. Si las cuentas fueran pagadas por alguien mas, no haría otra cosa mas que sentarme y escribir XD
Advertencia de Derechos: Ellos eran míos, saben –hic – Eran míos. Yo los creé, y luego K. Masashi sólo… -hic –Simplemente me los robó…
K. Masashi: Ajá… sigue soñando… y bebiendo…
Lo haréeeee –desmayo –
Nota de Traducción: Obviamente esta nota de autor fue escrita un 10 de octubre, así que probablemente no tenga sentido, pero aún así la dejé.
Capítulo 13
De Mundo de Sueños
Los puños de Sasuke se apretaron con fuerza mientras miraba a través de la ventana que daba al cuarto de Naruto, su labio inferior temblando mientras el miedo corría por sus venas. Una enfermera le administraba RCP mientras que otras dos preparaban el desfibrilador para Tsunade, quien les gritaba que se apresuraran, sus manos extendidas. Sasuke podía decir que la mujer trataba de no entrar en pánico, pero era claro que estaba al límite de la histeria.
El elevador sonó y escuchó pasos corriendo por el corredor, pero los ignoró, sus ojos enfocados en el monitor del corazón de Naruto. Aún era una línea plana, y estaba comenzando a temblar más ante el pensamiento de que Naruto tal vez no saliera de esta.
Más personas iban y venían corriendo por detrás de él, pero ninguna de ellas importaba. El único que lo hacía era Naruto.
"Vamos." Susurró Sasuke, tragando con dificultad, sus ojos ardiendo porque se rehusaba a parpadear. "Vamos, Naruto."
"¡Sasuke!" Se giró de golpe, sorprendido, y vio a las dos personas que menos hubiera querido ver en este tipo de situación.
Los padres de Naruto.
"¿Qué es? ¿Qué pasó?" demandó Arashi mientras se acercaban presurosos. "Tsunade nos llamó en la casa de Sai –"
Nunca terminó porque Minako había gritado, al alcanzar la ventana y mirar dentro. Se apresuró hacia la puerta, pero Arashi la detuvo, sabiendo que si entraba sólo iba a causar más problemas.
Sasuke les dio la espalda, cubriéndose el rostro con una mano y obligándose a no llorar mientras escuchaba a Minako llorar histéricamente detrás de él, repitiendo las palabras "mi pequeño" mezclado con sollozos.
Cuando levantó la mirada de nuevo, Tsunade estaba usando el desfibrilador en Naruto, el cuerpo del rubio sacudiéndose violentamente con cada descarga, su espalda arqueándose por sobre la cama antes de volver a caer en ella. La línea se mantenía plana. Le dio una neuva descarga, Sasuke observando, mordiendo su labio inferior lo suficientemente fuerte para saborear la sangre en su boca y apretando sus manos una contra la otra en una plegaria.
Por favor, por favor, por favor. ¡No hagas esto, Naruto, por favor! Tan sólo vuelve…
El doctor le dio una última descarga a Naruto, y un largo pico apareció en la pantalla, Sasuke dejó escapar una gran cantidad de aire antes de dejarse caer al suelo, apoyando la espalda contra la pared y cerrando los ojos. Eso había estado demasiado cerca para su gusto.
"Mierda." Susurró, pasándose una mano por el cabello.
Minako aún estaba llorando, pero Arashi la consolaba, diciéndole que Naruto estaba vivo y que estaba bien. Sasuke observaba, sin siquiera estar seguro de que decir. Los dos padres sólo se abrazaron fuertemente, Minako mirando por encima para asegurarse de que Naruto realmente estuviera vivo y bien.
La puerta se abrió y Sasuke se giró antes de ponerse de pie, Tsunade salió, el sudor era visible en su frente mientras se aclaraba la garganta. El pelinegro podía decir que intentaba calmarse. No podía haber sido fácil trabajar en Naruto haya dentro, y la verdad estaba bastante seguro de que no se suponía que miembros de la familia fueran tratados por otros miembros de la familia. Supuso que era porque ella era el doctor presente más cercano.
"Él está bien. Fue una llamada cercana, pero está vivo. Su respiración es estable. " dijo, su voz tensa.
"¿Qué pasó?" pregunto Arashi, que aún abrazaba a Minako.
"Se golpeó la cabeza." Hizo una ligera mueca. "Me temo que –regresó a su coma."
"¡¿Qué?!" demandó Minako, separándose de Arashi casi con violencia. "¡¿Qué dijiste?!"
"Lo siento, cariño." Tsunade se acercó para abrazarla, pero Minako trastabilló hacia atrás, girándose y mirando con fiereza a Sasuke. El pelinegro se sorprendió por la intensidad de su mirada.
"¡Se suponía que tú lo vigilarías!" le gritó a Sasuke, quien se hizo para atrás apoyándose contra la pared, como si deseara desaparecer a través de ella. Nunca la había visto tan enojada, ni siquiera aquella vez que Naruto y él casi habían incendiado la casa cuando tenían doce.
"Mina –"
"¡Eres su mejor amigo! ¡Se suponía que tú lo vigilarías, que lo cuidarías! ¡Se supone que tú te asegurarías de que no se lastimara! ¡¿Qué es lo que has hecho?!"
"¡Minako!" gritó furiosa Tsunade, moviéndose a un lado de Sasuke y poniendo su mano sobre su hombro mientras el chico miraba con culpa el piso. "¡Esto no es culpa de Sasuke! ¡Fue una accidente! Kiba se siente culpable, Sasuke se siente culpable, todos se sienten culpables. Pero no es culpa de nadie, esto simplemente pasó."
Sasuke se alejó de Tsunade, la doctora lo miró. Aún así, él evadió su mirada.
"Tengo que irme."
Antes de que cualquiera pudiera decir otra cosa, Sasuke se giró y salió disparado por el corredor lo más rápido que sus piernas lo podían llevar.
"¡Sasuke!" gritó Tsunade detrás de él, pero ya se había ido. Suspiró.
Naruto se enfurruñó en su sueño, girando su cabeza hacia un lado ligeramente, luchando para hacer a sus ojos cooperar. ¿Estaba de regreso? Podía escuchar a alguien ir y venir en su cuarto, y alguien que estaba sosteniendo su mano. ¿Su madre y su padre? ¡Tenía que estar de regreso!
Forzó a sus ojos a abrirse, su visión borrosa y sonrió ligeramente cuando se giró para mirar a la persona sosteniendo su mano. Lentamente decayó cuando su visión se aclaró y fue claro que estaba mirando a Sakura. Traía un hitai-ate. Aún estaba soñando.
"¡Naruto!" se lanzó sobre él, abrazándolo fuertemente mientras la otra figura en el cuarto se apresuraba para ponerse a un lado de la cama. Era Sai. Naruto ya lo había sospechado. "¡Oh, Naruto, me alegra tanto de que estés bien!"
"A mi también." Dijo Sai. "¡Porque ahora puedo matarte!" Se arrojó hacia el rubio, pero Sakura lo alejó de un empujón con una mano, Sai se estampó contra la pared opuesta, sosteniendo su hombro izquierdo furiosamente. "¡¿Qué estabas pensando?!" le vociferó a Naruto.
"¿Eh?" preguntó el rubio, parpadeándo lentamente. Todo parecía aletargado en su mente, y estaba tratando de figurarse porque Sai estaba tan molesto.
"Naruto, Tsunade-sama nos dijo lo que soñaste mientras estabas inconsciente después de que te encontré. Sai y yo estábamos preocupados, así que venimos a verte, y estabas inconsciente en tu baño con tus muñecas cortadas." Levantó una de las manos del chico, mostrando la gruesa gasa alrededor de sus muñecas. "Kyuubi no te estaba curando, por alguna razón. Casi mueres."
"¿Me salvaste?" Preguntó Naruto, sentándose. "Mierda." Se frotó la frente.
"¡¿A qué te refieres con 'mierda'?!" demandó Sai. "¡Naruto, casi te mueres! ¡Otra vez!"
"Ustedes no entienden, ¡esto no es real! ¡No estoy aquí realmente! ¡Estoy en un coma y mi yo real esta inconsciente y soñando todo esto. Ustedes dos no existen."
La cabeza de Sakura se hizo para atrás de golpe antes de que bajara la mirada, sus manos dobladas sobre su regazo. "Así que sólo somos producto de tu imaginación ¿es eso?" preguntó, con un rezago de amargura en su voz.
"Sakura, no es eso." Naruto suspiró. "Es –complicado. Pero yo no pertenezco aquí. Estaba tratando de volver."
"Estás loco." Insistió Sai mientras caminaba de un lado a otro a los pies de la cama de NAruto, sus brazos cruzados. "Sakura y yo somos tan reales como tú lo eres, ¡y estamos aquí mismo! ¡¿Cómo puedes siquiera pensar en decir que no existimos?! ¡Estas delirando! ¡Casí te suicidas!"
"¡Esa era la única manera de volver!" insistió el rubio. "¡Quiero decir, piénsalo! Me corté las venas porque yo creí que Kyuubi no era real y que mis heridas no sanarían. ¡Así es como logré hacerlo! ¡Explica eso!"
"Así que puedes controlar las habilidades curativas del Kyuubi. ¿Qué sigue? ¿Si comienzas a volar, vas a declarar que esto es un sueño?" pregunto con sequedad Sai.
"¡¿Por qué nadie me cree?!" demandó Naruto, frustrándose.
"¡Porque actúas como un loco!" gritó finalmente Sakura. Todos guardaron silencio mientras el pecho de la chica se movía agitadamente, la pelirrosa negó con la cabeza. "Sasuke te abrió un agujero a través del pecho y cuando moriste, creaste un elaborado mundo donde él no era una mala persona. Ahora que sabes que ese mundo era una mentira, estas enojado y quieres encontrar una manera de regresar, ¡pero no vamos a dejar que te suicides! ¡Eso no era real, Naruto! Sasuke es malvado, y va a ser ejecutado. Déjalo ser. Déjalo ir."
"¡No!" gritó Naruto. "Tengo que hablar con él." Lanzó sus sábanas y comenzó a salir de la cama cuando tanto Sakura como Sai lo detuvieron, empujándolo para que se volviera a acostar
"No te vamos a dejar ver a Sasuke, Naruto." Sai lo miró con furia para enfatizar su punto. "Va a ser liquidado, y eso será el fin de esto. Te quedarás aquí y descansarás hasta que la ejecución termine."
"¡No pueden matarlo!" insistió Naruto.
"Eso no está a discusión." Siseó Sakura, Naruto se volteó a mirarla, asombrado. "Tsunade-sama hará que lo ejecuten mañana, y luego todo estará bien. Tú estarás bien." Le pasó una mano por el cabello antes de obligarlo a acostarse otra vez. "Ahora, acuéstate y descansa un poco. Sai y yo no vamos a ir a ningún lado."
El rubio maldijo y se cubrió la cabeza con las sábanas y se enfurruñó, frunciendo el ceño. ¿Por qué no había funcionado? Si se suponía que regresaría a su verdadero ser al morir en este mundo, ¿por qué no había pasado eso? ¿Por qué seguía ahí?
Tal vez tiene que ver con la persona, caviló Naruto. Sasuke es la persona a quien le confío mi vida. Haría cualquier cosa por él. Fue porque confié en él que terminé 'muriendo' en primer lugar. Así que tal vez no puedo hacerlo por mi mismo, tal vez Sasuke necesita hacerlo. Correcto, está bien. Puedo simplemente quedarme aquí hasta que los convenza de que me siento mejor, entonces puedo ir a buscar a Sasuke y hacer que me maté otra vez.
Parecía muy sencillo. Y luego recordó lo que Sakura había dicho. Sasuke iba a ser ejecutado mañana.
Sus ojos se abrieron de golpe y brincó en la cama. Si Sasuke era ejecutdo, ¿significaba eso que Naruto no iba a poder regresar a casa?
¡¿Se iba a quedar atorado ahí para siempre?!
Sasuke no podía respirar para el momento en que llego a casa. No tenía nada que ver con estar cansado, o el hecho de que estaba llorando con tanta fuerza que con trabajo podía ver hacia delante. Simplemente no podía respirar. Minako lo culpaba por lo que le había pasado a Naruto, y el rubio había muerto. Sí, había vuelto, ¡pero aún así había muerto!
El pelinegro cerró de golpe la puerta de enfrente cuando llegó, su madre le llamó diciéndole que llegaba tarde y que ya habían comenzado a cenar. La ignoró mientras subía a trompicones las escaleras, jadeando con fuerza mientras luchaba por respirar. Entró a su cuarto de un golpe, tropezando contra algo de ropa que había dejado tirada y aterrizó en su cama sobre su estómago, sujetando su almohada y enterrando a cara en ella. Era aún más difícil respirar.
Bien, pensó, aún llorando. Espero sofocarme.
"¿Sasuke?"
"¡Lárgate!" gritó enojado, levantando la cabeza de la almohada para decir esa palabra antes de volverla a enterrar en la suavidad y proceder de nuevo a sofocarse.
Sintió un peso en la cama a un lado de él, maldiciendo el hecho de que no hubiera cerrado la puerta con llave, pero ya no había nada que pudiera hacer. Itachi puso su mano sobre el hombro del chico más joven antes de acariciar su espalda gentilmente.
"¿Sasuke, qué ocurre? ¿Qué pasó?"
El pelinegro sólo agitó la cabeza, no queriendo hablar sobre ello. No recordaba haber llorado así de fuerte alguna vez antes de esta. Había sido difícil retener las lágrimas cuando confirmaron que Naruto había vuelto a su coma –y cuando había muerto –pero que Minako lo culpara simplemente hacía a la situación en general un millón de veces peor de lo que realmente era. ¿Qué hubiera pasado si Naruto no hubiera resucitado? ¿Qué hubiera dicho y hecho Minako entonces?
"Sasuke, respóndeme." La voz de Itachi era autoritaria, pero definitivamente había un trazo de preocupación en ella. Quería saber que le pasaba a su hermano y quería saberlo ahora.
"Naruto entró en otro coma." Sollozó Sasuke en su almohada, pero Itachi se las arregló para entenderle, sus ojos abriéndose ligeramente de la impresión.
"¿Qué? ¿Estás seguro?"
"¡Tsunade lo dijo!" gritó Sasuke, levantando la mirada de su almohada antes de enterrarla otra vez. "¡Y todo es mi culpa!"
"¿De qué estás hablando?" demandó Itachi. "¿Cómo puede ser esto tu culpa? No te culpes a ti mismo–" Itachi saltó hacia atrás, sorprendido, cuando Sasuke se sentó y le lanzó la almohada lo suficientemente fuerte para que casi doliera. Y esto era una almohada. Sasuke estaba más que furioso.
"¡Fue mi culpa!" explotó. "¡¿Yo soy su guía, cierto?! ¡Yo soy la razón por la que regresó, y como no, en el segundo que lo rechazo, vuelve a su coma y su corazón se detiene maldición!" Ahora enterró su cabeza en el colchón, puesto que su almohada ya no estaba. "Y la señora Uzumaki me culpa."
Itachi nada más se quedó mirando la parte trasera de la cabeza de Sasuke por unos segunos, tratando de que todo encajara. Sasuke había dicho que había rechazado a Naruto. ¿De que manera? ¿Qué quería decir con eso? Itachi no quería preguntar, pero su hermano estaba tan preocupado sobre esto que se sentía obligado a.
"¿Qué quieres decir con que lo rechazaste?" preguntó con voz calmada. "¿Y cómo es que eso es siquiera relevante con el coma de Naruto?"
El joven Uchiha suspiró, sentándose y encarando a su hermano, secando fieramente las lágrimas de su rostro con sus manos. Evito mirar a Itachi mientras hablaba, demasiado avergonzado puesto que sabía por los hechos que esto era enteramente su culpa.
"Naruto es gay y hoy me dijo que yo le gustaba" Sasuke negó con la cabeza, cubriendo su rostro. "Joder. ¡Admitió que yo le gustaba! ¡Se que debí haberme espantado, pero él es mi major amigo! Le dije que lo sentía, pero que yo no lo veía de esa manera, pero que siempre seríamos amigos, que nada cambiaría entre nosotros. Entonces, fue hacia el campo, se resbaló y se golpeó la cabeza contra el poste de la portería."
"¿Y regresó al coma?" preguntó Itachi, confundido. Suponía que un trauma severo en la cabeza después de tan largo coma podría disparar una reacción y causar que regresara a él, pero la creencia de Sasuke de que era su culpa era simplemente ridícula. Itachi sólo deseaba que también pudiera mostrarle eso a Sasuke.
"Aja." Susurró Sasuke. "Naruto se fue. Otra vez."
"Piensa." Bang. "Piensa." Bang. "Piensa." Bang.
Naruto repitió la palabra cada vez que alejaba su cabeza de la pared antes de golpearla contra la superficie de azulejo una vez más. Tenía que encontrar una manera de verse con Sasuke, pero nadie iba a dejarlo. ¿Por qué lo harían después de lo que había hecho?
Pero el rubio necesitaba verlo. No podía vivir en este mundo toda su vida, eso simplemente destruiría a sus amigos y familia. No les podía hacer esto, ¡Tenía que encontrar una manera de volver! Y para eso, necesitaba a Sasuke. ¿Por qué su cabeza lo mantenía alejado de Sasuke?
"Este es un sueño." Volvió a golpearse la cabeza contra la pared. "Y puesto que es mi sueño," se golpeó de nuevo, "debería controlarlo."
Se alejó de la pared y se sentó en la tapa del excusado. El baño era el único lugar en el que podía estar solo sin Sai y Sakura sobre él. No tenía ninguna ventana, así que no estaban preocupados de que escapara. Pero tenía que hacerlo.
"Si yo puedo controlarlo, entonces todo debería ser como yo lo digo, como cuando Kyuubi no me curó." Frunció el ceño, frunciendo los labios. Podía hacer esto, tan sólo tenía que descubrir como hacer que funcionara. Alejar por las buenas a Sai y a Sakura era ridículo, no ocurriría –bueno, podría, pero no era probable.
"¡Joder!" Naruto se golpeó furiosamente la cabeza con ambas manos. "Si tan sólo hubiera una manera de que saliera de esta prisión de cuatro paredes, podría–" Naruto levantó la cabeza de pronto.
Pensó acerca de lo que justo estaba pensando del porque Sai y Sakura lo habían dejado entrar al baño. No había ventana. Era porque el baño estaba dentro del edificio, y una ventana daría hacia otro departamento. Pero, puesto que este era su sueño, podía cambiar eso.
"Muy bien." Cerró sus ojos. "Muy bien." Tronando los huesos de su cuello, Naruto se concentró. Quería que una ventana apareciera en la pared frente a él. No una inmensa, sólo lo suficientemente grande para pasar por ella. Y que condujera fuera. Quería ver el cielo azul y otros edificios.
"Funcionará. ¡Tiene que!" Insistió Naruto en voz alta. Mantuvo sus ojos cerrados y luego los abrió cautelosamente. Sonrió ampliamente, abriendo ambos ojos, cuando una ventana yacía frente a él, una pequeña cortina transparente cubriéndola. No era tan grande como la había deseado, pero ey, era una ventana.
Apartó las cortinas y abrió la ventana, mirando fuera. Podía usar chakra para escapar bajando por la pared, y luego seguir usando su poder para que todo se alejara de su camino hasta que alcanzara a Sasuke.
Trepándose al marco de la ventana, comenzó a salir del baño hasta que se preguntó si podría hacerse volar. Mirando el piso abajo, hizo una mueca.
"Mejor no me arriesgo a eso." Se dijo a si mismo mientras comenzaba descendiendo, sus pies finalmente hacienda contacto con la pared exterior. Soltó el borde y comenzó a correr hacia abajo por un lado del edificio, saltando al suelo cuando estuvo lo suficientemente cerca y saliendo disparado por la calle. Necesitaba llegar a Sasuke antes de que alguien descubriera que no estaba en su apartamento.
No sabía donde lo tenían. Alguien como él debería tener una alta seguridad, así que no pensó que fuera encarcelado en una prisión regular como la última vez. Sólo podía asumir que estuviera en los cuarteles del ANBU.
"Esa es mucha gente que pasar." Se dijo a si mismo mientras corría, con el ceño fruncido adornando sus rasgos.
Supuso que podía simplemente hacer que todos se quedaran dormidos o algo así. ¿Eso funcionaría? Supongo que sólo hay una manera de descubrirlo. Pensó. Después de todo, si fallaba, lo peor que le podían hacer era regresarlo a casa y podía tan sólo volver a escapar.
Contempló si tratar o no de que Tsunade cambiara de parecer, pero no quería arriesgarse. Si no funcionaba, estaría atorado ahí para siempre. No iba a arriesgarse a eso, al diablo con ese plan, iba a encontrar al Uchiha y salir de esto ahora.
Llegó a las afueras de los cuarteles del ANBU y suspiró, cerrando sus ojos, deseando que todos cayeran dormidos. Entonces, simplemente porque era un bromista por naturaleza, sonrió ligeramente y deseó que dos o tres tuvieran un explosivo caso de diarrea. Sólo porque podía.
Esperó como un minuto antes de entrar al cuartel, mirando a su alrededor con preocupación. Dejó escapar un suspiro de alivio cuando descubrió que todos estaban durmiendo. Si quien fuera trataba de convencerlo de que esto no era un sueño, iba a demandar una explicación de como milagrosamente obtuvo una ventana en su baño y como logró que más de cincuenta ANBU cayeran dormidos.
El rubio siguió su camino a través de las escaleras de la base, sabiendo que había unas cuantas cedas abajo. Sólo podía esperar estar en lo correcto con sus deducciones, pero basado en su puntaje escolar en su mundo, estaba bastante seguro de si mismo. Parece que algunos de sus verdaderos rasgos se habían quedado con él esta vez.
Llegando al fondo, encontró cuatro celdas, dos de las cuales estaban ocupadas. En la mas lejana estaba Sasuke, y a diferencia de todos los demás –incluyendo al prisionero a su lado –estaba despierto. Estaba sentado con la espalda recargada contra la pared, mirando hacia el piso. Naruto se movió hacia los barrotes, Sasuke levantó los ojos.
"Así que," el Uchiha levantó la mirada completamente, "supongo que estás aquí para perdonarme."
"No." Dijo Naruto con voz monótona. "Estoy aquí para pedirte que me mates."
Mikoto caminó hacia la puerta de Sasuke y tocó la puerta, acercando su oreja. "¿Dulzura? ¿Estás despierto?"
"Sí, todavía no he logrado sofocarme." Replicó Sasuke. Tristemente, no sonaba como si estuviera siendo sarcástico. Mikoto suspiró.
"¿Lo tomo como que no vas a ir a la escuela otra vez?" preguntó, retorciendo ambas manos. Habían pasado tres días desde la recaída de Naruto, y Sasuke no había salido de su cuarto. Apenas y había comido, y se rehusaba a ver a nadie después de que Itachi había dicho algo que lo había enfurecido y el mayor de los Uchiha había sido perseguido fuera del cuarto por algunas verdaderamente feas malas palabras y unas cuantas de las posesiones del pelinegro. Mikoto sabía que estaba atravesando una época difícil, no quería presionarlo.
"No." Replicó Sasuke "Aquí estoy bien"
"Amor, puede que la escuela lo haga más fácil." Dijo ella con cautela. "Te dará algo en que enfocarte. ¿O tal vez podamos ir a ver una película? Puedo reportarme enferma."
"No, mamá."
Mikoto se recargó contra la puerta, cerrando los ojos. "Amor, estoy preocupada por ti. ¿Podrías –podrías por favor tan sólo salir y hablar conmigo?"
"Sólo déjame solo."
Abrió su boca para decir algo más, pero sonó el timbre de la casa. La cerró, mirando a la puerta de su hijo unos segundos antes de suspirar y dirigirse hacia las escaleras para responder a puerta. Escuchó la puerta de Itachi abrirse y sus pisadas caminando por el corredor hacia el baño.
Mikoto abrió la puerta del frente y se conmocionó de ver a la madre de Naruto parada en el portal. Tenía sus brazos cruzados, su cabello revuelto y sucio. Tenía grandes bolsas bajo los ojos que estaban esponjados de llorar y parecía estar entre avergonzada y sonrojada, aunque Mikoto no estaba segura del porque.
"¡Mina! ¡Hola!" dijo torpemente, la apariencia de la otra mujer la había tomado por sorpresa.
"Hola." Sorbió por la nariz.
"Escuché lo de Naruto, lo siento mucho." Se hizo a un lado para dejar a la mujer entrar. Cuando entró a la casa, Mikoto cerró la puerta detrás de ella. "Si hay algo en lo que pueda ayudar–"
"Hay algo." La interrumpió Minako. "Necesito que me prestes a tu hijo."
"No saldrá de su cuarto." Mikoto estrujó sus manos. "Se siente culpable por lo que pasó. Sigue insistiendo que es su culpa."
"Ya veo." La mujer rubia bajó los ojos con culpa antes de mirar hacia las escaleras. "¿Puedo tratar de hablar con él'"
"Por supuesto, sube las escaleras. ¿Quieres un poco de café?" preguntó Mikoto mientras se dirigía a la cocina.
"No, gracias. No me tardaré."
"Está bien." Minako observó irse a la otra mujer antes de que comenzara a subir las escaleras. Había estado tantas veces en casa de Sasuke, que sabía exactamente donde estaba su cuarto, pero trataba de pretender que no lo sabía para así poder prolongar lo inevitable. Tenía que hablar con él. Quería hablar con él desde tres días atrás, pero no había tenido el coraje de hacerlo. Le había tomado todo este tiempo para decidirse, y aún no se sentí segura.
Llegando al cuarto después de no poder demorarse más, levantó la mano y tocó la puerta con indecisión, medio esperando que estuviera dormido y que ella pudiera vivir sabiendo que había tratado y que no había nada que pudiera hacer… hasta después, por supuesto.
Pero no estaba dormido.
"¡Mamá, ya te dije, no voy a ir a la escuela!" gritó enojado Sasuke. Minako cerró los ojos, tomando una inspiración profunda.
"Sasuke, soy Minako." Contuvo la respiración, esperando una respuesta. No recibió ninguna. "Y-Yo se que probablemente no quieras hablar conmigo, y lo entiendo por completo, ¿pero crees qué puedas escucharme?" De nuevo, no obtuvo respuesta. "Sasuke, por favor." Cerró los ojos, apoyándo su frente contra la puerta. "Ya perdí un hijo, no me hagas perder otro por un error estúpido."
No supo que fue lo que lo logró, tal vez fue la declaración de que lo apreciaba como un hijo, pero después de un momento y el seguro se abrió. Sasuke abrió la puerta. Se veía casi tan mal como Minako, su cabello parado hacia un lado de su cabeza, sus ojos rojos por la falta de sueño y su piel pálida.
Se hizo a un lado, haciéndole una seña para que entrara, y ella entró al cuarto, sentándose en el borde de su cama. El chico cerró la puerta y caminó hacia su escritorio, sentándose en la silla y juntando las manos, mirando a la madre de su mejor amigo.
"Se que nada de lo que diga ahora puede hacer desaparecer el dolor que te causé en el hospital." Minako evitó su mirada, mirando al piso en su lugar. "Hubiera venido antes, pero no sabía que decirte. En aquel momento, todavía estaba conmocionada. Estaba enojada, y preocupada y la persona más fácil de culpar en ese momento eras tú y no te merecías eso." Levantó la mirada hacia Sasuke. "Cariño, estoy tan, tan arrepentida de lo que dije. Se que no fue tu culpa, no fue la culpa de nadie. Naruto se resbaló. Pudo haber pasado en casa, donde me hubiera culpado a mi misma, o incluso a Arashi, tan sólo porque necesitaría a quien culpar. Fue injusto de mi parte, y estoy mucho muy arrepentida de decirte esas cosas tan horribles." Se puso de pie, sus manos apretadas en gesto de nerviosismo. "Estaba –esperaba que pudieras venir a visitar a Naruto al hospital. Se que estaría agradecido de tenerte ahí. Siempre has estado ahí para él en el pasado, se que lo apreciaría. Yo lo apreciaría.
Se paró frente a Sasuke, esperando nerviosamente su respuesta. El chico tan solo la miró antes de pararse y abrazarla. La mujer dejó escapar un pequeño sollozo antes de contestar el abrazo, enterrando su rostro en su hombro.
"Se que no lo decía en serio." Susurró el chico. "Pero aún siento que fue mi culpa."
"No fue tu culpa, cariño." Insistió Minako. "Es solo que yo soy una persona horrible por hacerte pensar eso."
"Está bien." Insistió Sasuke, tratando de alejarse, pero Minako no lo dejaba, así que continuó abrazándola torpemente. "¿Puedo ir a verlo?"
"¡Por supuesto!" Minako se rió ligeramente, liberándolo finalmente y secándose las lágrimas. "Yo te pedí que fueras ¿recuerdas? Sólo necesito ir a casa por unas cosas. Y una ducha. Deberías hacer lo mismo." Ella rió.
"Supongo." El pelinegro sonrió.
"Vendré a buscarte en una hora más o menos."
Sasuke asintió al tiempo que la mujer se despidió y dejó su cuarto, cerrando la puerta. Se sentó en el borde de la cama, sus manos apretadas juntas con mucha fuerza y su quijada tensa. Había traído a Naruto de regreso antes, podía hacerlo de nuevo.
Naruto tenía que saber que sin importar que, Sasuke lo iba a traer de vuelta.
Naruto le regresó la mirada a Sasuke cuando el pelinegro parpadeó, tratando de no demostrar la sorpresa en su rostro. El rubio sabía como debió haber sonado. Sasuke probablemente pensaba que estaba loco, pero Naruto sabía que esto era un sueño. Todo lo probaba.
"¿Qué?"
"No pareces ser del tipo que necesita que le repita las cosas." Naruto se cruzó de brazos. "Eres demasiado listo para eso. Te pedí que me asesinaras."
"Lo capté, tan sólo necesitaba escucharlo de nuevo para asegurar que tú lo entendías, dobe."
Naruto giró los ojos, comenzando a molestarse. ¿Cuánto más le iba a tomar? Sólo quería irse a casa, en ese momento. Y Sasuke era su boleto de ida fuera de aquí.
Pensó en que la puerta estuviera sin llave y la empujó para abrirla. Rechinó sonoramente, Sasuke mirándola sin ninguna expresión en el rostro, pero Naruto sabía que estaba atónito. Probablemente pensaba que los guardias no la habían cerrado o algo parecido.
"Escuché sobre tu momento psicótico." Los ojos de Sasuke se movieron desde la puert hacia Naruto. "Crees que tienes otro mundo."
"No es psicótico, es la verdad. Este mundo es falso. Quiero ir a casa, de regreso a mis padres, mis amigos –y tú. Aún eres un bastardo, pero por lo menos estás ahí para mi."
"Claramente ese mundo es el sueño." Declaró Sasuke con sequedad.
"Bien, ¿entonces por qué no estas haciendo lo que te pedí?"
"Porque lo pediste."
Naruto estuvo a punto de caerse. "¡¿Qué?! ¡¿Porque yo quiero que me mates, dices que no, incluso aunque es algo que también tú quieres?!"
"En general."
"¡Dios, eres insufrible!" le gritó Naruto furiosamente. "¡Si simplemente te obligo a matarme, conociendo mi suerte, no funciona!"
"Regresa, Naruto."
El rubio levantó la mirada hacia el techo. "¡Estoy tratando! ¡Dame un minuto!"
La ceja izquierda de Sasuke se levantó ligeramente mientras observaba que Naruto caminaba de un lado al otro en la celda, murmurando en voz baja acerca de variables y consecuencias. El pelinegro estaba atónito de que el rubio conociera palabras tan grandes. Y tenía que admitirlo, Naruto sí se veía como una persona diferente.
"Lo dices en serio ¿verdad? De verdad crees que hay otro mundo."
Naruto se detuvo, mirando a su amigo. "Sí."
"¿Y yo estoy en él?"
"Eres muy importante en él. Exactamente igual a como lo eres aquí."
Sasuke miró el suelo. "¿Te amo ahí?"
Ante eso, el rubio hizo una mueca y miró hacia donde no estaba Sasuke, enfocándose en las barras de la celda vecina.
"No. No lo haces."
"Bueno, entonces supongo que ese mundo no está del todo mal." Naruto volvió a mirar al tiempo que Sasuke se ponía de pie, sus ojos rojo sangre. El rubio esperó unos cuantos segundos antes de mirar dentro del Sharingan. "No tengo nada que perder de todas formas. Voy a ser ejecutado mañana ¿correcto?"
"Sí. Y esto es algo que tú quieres. Matarme. Sólo –por amor de dios, hazlo bien esta vez." Naruto suspiró, exasperado. "Apestas en eso de matarme."
"No por falta de práctica."
"No me digas. Uno creería que lo tendrías perfectamente dominado para este momento." Naruto se quitó la camisa, como si hacerlo ayudara a Sasuke a apuntar mejor o algo así. "Cuando tu quieras."
El pelinegro hizo unos cuantos sellos con las manos antes de sostener su muñeca izquierda con su mano derecha. El Chakra se hizo visible inmediatamente cuando el sonoro y chillante sonido del Chidori inundó el sótano. Sasuke levantó la mirada hacia Naruto, el rostro del rubio estaba desprovisto de todo miedo. Esto sorprendió al Uchiha.
"No puedes echarte para atrás una vez que mi puño esté en tu pecho."
"Casi suenas como si yo te importara." Le molestó Naruto.
"Bueno," sonrió Sasuke. "tú eres mi mejor amigo."
"Sí. Y tú eres el mío. Supongo que si me equivoco, obtendrás el Mangekyou Sharingan. De cualquier forma, ambos ganamos"
"Supongo."
Sasuke no desperdició ni un segundo más. Se lanzó hacia adelante, apuntó su puño con perfección para que así golpeara el corazón de Naruto. La puerta del sótano se abrió de un portazo, Tsunade gritaba, pero Sasuke ya había impactado su puño contra el pecho de Naruto. El aliento del rubio se congeló en sus pulmones mientras la sangre se escurría desde la esquina de su boca. Dolía. Mucho.
Si se equivocaba, definitivamente se había condenado a si mismo a la muerte. Si se equivocaba, Sasuke iba a asesinar a todos los que amaba para escapar y así poder matar a su hermano.
Afortunadamente, no se equivocaba. Y mientras Naruto moría en el mundo de sueños, su mano se contraía en el mundo real.
NA: Es su cumpleaños, ¿cómo podía matarlo de verdad? Eso sería cruel ;P ¿Alguien lleva la cuenta de cuantas veces ha muerto en este fic? –gota-
Nota de Traducción: JAJA ha muerto demasiadas para mi gusto… bueno, siendo sincera me divierte cuando muere. Perdón la tardanza, me tarde demasiado con Vis a Vis y luego el trabajo me envolvió. Pero aqui tenemos el capítulo 13 jeje…
Y ahora, señoras y señores, para los defensores del Sasuke del mundo real y que tan diferente es del de los sueños, comienza lo bueno…… ya verán.
Debido a la llegada de mi familia de visita, no voy a poder comenzar a traducir el 14 hasta la semana que entra, así que tengan paciencia. Creo que necesito alguien que me cheque los capítulos porque de nuevo me dio pereza revisarlo jajaja, sorry por cualquier error.
