¡Hooola a todas y todos!, aquí de nuevo su joven escritor Start reportándose, reconozco mi culpa por haber demorado en subir el capítulo, peor como se los explicare al final una bella dama me falto. Bueno ahora antes de comenzar el capítulo me toca agradecer a:
—Akane-chan (en serio discúlpame, pero por fin un poco más de "acción" en el cap de hoy, a partir del próximo entraremos al nudo de la historia, espero que et guste el capítulo de hoy)
—anlu20 (bueno aquí está el capítulo, espero que te guste, y bueno Rukia está que empeora cada vez más, Ichigo es todo un loquillo, o mejor dicho un idiota, pero Rukia no se quedara atrás, pronto, espera; bueno en el capítulo de hoy hay bastantes sucesos interesantes y se sabrá el verdadero apellido de Kaien, aunque todavía no revelare la verdad el origen de Ichigo y porque Ichimaru le llamo falso Kurosaki)
—I love Shiro( si ya es hora, disculpa en verdad, pero la señora inspiración falto, bueno espero que te guste el cap de hoy y espero leerte más seguido no solo dejes review para exigir que publique xd)
Este capítulo está dedicado a:
-Akane-chan
-anlu20
-I love Shiro
Gracais por seguir el fic hasta ahora y esperar!
Enjoy!
13.-Recaida
Las luces de las farolas pasaban como flashes al lado del vehículo, aquella noche era cerrada y sin luna pero Uryu manejaba a la máxima velocidad permitida en aquella vía. La chica había mostrado una férrea resistencia a ser llevada a un hospital, al parecer venía escapando de algo o de alguien, Uryu no era tonto, sabía que si la llevaba a un hospital avisarían a sus familiares y de seguro entre estos estaría la persona de quien huía.
Ahora no le interesaba mucho esto, podría esperar hasta que se recupere. Ishida lo había pensado con detenimiento a cualquier parte donde llevara a la joven pedirían su identificación o llamarían a su familia. Podría decir que es su hermana pero si necesita una transfusión entonces lo descubrirían. Mientras pensaba, Ishida la contemplo acostada en el asiento trasero, su pecho subía y bajaba rápidamente mientras que en su bello rostro aparecía una mueca de dolor, estaba claro que sufría.
Pronto el auto del joven de gafas fue internándose en una exclusiva área residencial, al mismo tiempo se desato un aguacero. Uryu lo había estado pensando hasta que se decidió, no quería pedir la ayuda de él, pero lo iba tener que hacer, por el bien de la joven
Ishida detuvo el auto frente a una gran reja y ni siquiera espero que los sirvientes salieran a abrirle, salió del auto y se apresuró a abrirla, regreso al vehículo con las ropas empapadas pero no le dio importancia, reanudo la marcha del auto y pronto estuvo en la puerta, justo cuando el primer relámpago iluminaba el negro cielo.
Ishida bajo del auto y abrió la maletera de esta saco un abrigo y abrió rápidamente la puerta trasera y saco con cuidado a la chica poniéndole antes el abrigo para que no se mojara.
—Joven Uryu. — dijo un anciano saliendo de la residencia con dos paraguas.
—Jeff, gracias al cielo, por favor abre el otro paraguas y procura que ella no se moje.
—De acuerdo joven.
Pronto Ishida cruzo el umbral de la lujosa residencia llevando a la extraña en brazos, justo en ese momento el sujeto a quien Ishida no quería acudir, bajaba por una gran escalera, esa persona era su padre.
—¿A quién has traído? — preguntó su padre algo extrañado.
—Es una joven, la atropelle casualmente, pero solo fue un leve golpe, ella ya estaba muy mal desde antes, venia huyendo de algo, no sé qué era — respondió el joven de gafas.
—De acuerdo, después me explicas mejor, súbela a la habitación de huéspedes, voy por mi equipo. — respondió el peliblanco mientras se acomodaba las gafas.
Ishida asintió y subió con la joven en brazos, estaba mojado y empezaba a escosarle la nariz pero eso no importaba, debía ayudar a la chica, algo le decía que debía ayudarla.
._.
Sangre, Rukia no paraba de toserla, su semblante se había puesto pálido, tan blanco como el de un cadáver. Ichigo había pedido ayuda a Tatsuki y ahora se encontraban camino al hospital.
La pelinegra parecía sentir mucho dolor y trataba de hablar pero solo lograba toser más sangre. Tatsuki aún estaba con pijama y se veía preocupada, y no era para menos, la pelinegra se veía mal, muy mal.
—¿Cuánto falta? — preguntaba Ichigo alterado y preocupado.
—Tranquilo joven, falta algo de 10 minutos para llegar, el hecho de que pregunte a cada instante no hará que el tiempo trascurra igual. — respondió el taxista con voz calmada y serena a pesar de tener una pasajero desangrándose en su auto.
Las luces del alumbrado público pasaban ante sus ojos rápidamente, mientras que trataba de encontrar en al distancia las conocidas señales que todo hospital tiene, el pelinaranja en verdad estaba preocupado, hasta donde recordaba el médico de Rukia, Ukitake, no le había mencionado la gravedad de la enfermedad de la azabache.
El auto se detuvo por fin delante de la entrada del hospital, Ichigo abrió de inmediato la puerta y saco a la azabache en brazos, Tatsuki se quedó a pagar el taxi, mientras el pelinaranja atravesaba a toda prisa el umbral del recinto.
—Joven venga por acá por favor. — dijo una enfermera dándole el encuentro al preocupado pelinaranja. — Por acá llevémosla a emergencias.
Ichigo llevaba a toda prisa a Rukia por aquel blanco pasillo, la pelinegra era tan liviana que le llego a asustar un poco, pronto Tatsuki le dio el alcance y por fin llegaron a emergencias donde le esperaba una camilla.
—Déjala acá, ya puede sentarse, le seguro que haremos todo para salvarla, además parece que no es tan grave, descuide. — dijo otra enfermera, la que había traído al camilla.
Ichigo tan solo asintió y dejo a la azabache sobre la blanca camilla, luego de ver como esta desaparecía tras unas puertas se dirigió sentarse a la banca más cercana al lugar donde habían llevado a Rukia.
El pelinaranja apoyo su frente entre sus manos para luego deslizarlas hasta su nariz y suspirar, se sentía impotente e incapaz, el no podía hacer nada, y había sido tan idiota como para no indagar sobre al gravedad de la enfermedad de su novia.
—Eh sé que estas preocupado y tal vez te sientas impotente, pero no es tu culpa, debes estar tranquilo, Kuchiki es fuerte, sé que estará bien— dijo Tatsuki sentándose a su lado y pasando una mano por su espalda.
Ichigo tan solo se quedó en esta posición, sabía que Tatsuki tenía razón pero no podía dejar de sentirse culpable.
._.
—Quítale esa bata— dijo el peliblanco mientras esterilizaba sus guantes.
Ishida también estaba esterilizándose las manos e hizo lo que su padre le ordenaba a pesar de la pena que el causaba desvestir a una chica. Levanto la delgada bata y la retiro con cuidado del cuerpo de la joven, por suerte la chica traía ropa interior.
—Um, parece tener un par de costillas rotas…— dijo Ryuken mientras palpaba el costado de la joven.
—Pero si el auto no la golpeo tan fuerte. — respondió Ishida sintiéndose culpable
—No, no hay forma de que un auto las haya roto si es que la golpeo como dices, al parecer sus costillas ya lo estaban, dime, dijiste que parecía huir de algo, ¿cierto? — preguntó el padre de Ishida.
—Sí, ¿Por qué preguntas?
—Porque eso explicaría que este así de mal, las costillas rotas han ido rasgando sus tejidos internamente, esta chica ha de haber estado tan desesperada como para huir en el estado que estaba, es una suerte que la hayas encontrado, por ahora he ordenado que el consigan ropa limpia, le inyectare morfina, le limpiare y curare las heridas y la vendare para que sus huesos suelden, para mañana la llevare a un sitio que conozco, ahí veremos qué tan grave es el daño interno y la curaremos mejor y tal vez intervenga quirúrgicamente, después la traeré de vuelta, no puedo dejarla ir sin saber de qué huía, tal vez necesite ayuda. — dijo Ryuken mientras inyectaba a la joven.
—De acuerdo, me parece bien.
—Bien, entones ahora salgamos he ordenado a una sirvienta que la vista. — Dijo Ryuken saliendo de la habitación junto con su hijo.—Por cierto, mientras ella este aquí, tú te harás cargo de ella.
Ishida suspiro ahora debía encargare de ella, aunque eso no le importaba tanto, lo importante era que al menos la joven estaba bien y no volvería al lugar de donde estuviera escapando, ahora que lo pensaba debía iniciar su propia investigación.
Uryu se dirigió hacia su cuarto para bañarse y cambiarse de ropa, la que traía estaba empapado. Estaba algo pensativo, no podía dejar de pensar en quien sería aquella chica y de que habrá estado huyendo, cuando le quito la bata de hospital pudo ver huellas de agujas en su piel además de algunos hematomas, se notaba que había sufrido mucho, se sentía algo extraño, pero sabía que debía ayudarla.
Después de tomar aquella ducha Uryu se sintió revitalizado, se cambió por unas ropas más cómodas y se dirigió hacia la habitación de la joven, quería comprobar su estado y ver si la morfina había hecho efecto. Cerró la puerta de su habitación y paso frente a la gran escalera para dirigirse a la habitación donde se encontraba la joven, pero una voz lo detuvo.
— Uryu, por favor baja un momento. — le dijo su padre desde abajo.
Ishida solo asintió y empezó a descender.
Cuando estuvo abajo su padre ya estaba en el salón, ahí también reconoció a otras dos personas, eran Gin Ichimaru, quien traía una amplia sonrisa como siempre, y la otra persona no era nada más ni nada menos que Byakuya Kuchiki, quien traía una cara de pocos amigos.
._.
Nell se hallaba de camino a casa, la noche era fría y algo triste, contrastaba mucho con ella, que se encontraba feliz, el anillo que Ichigo había escogido para ella era sencillamente hermoso, a la vez que le llenaba de alegría también le traía remordimientos, se sentía muy mal y se sentía despreciable por haberle hecho aquello, él no se lo merecía, pero pronto remendaría su error. Nell también estaba algo pensativa, Ichigo y la bajita parecían conocerse, la primera vez que los vio juntos fue cuando vino con Inoue y su amiga y ahora los volvía a ver juntos en la joyería, además ahora en el trabajo tuvo la sensación de que Ichigo iba constantemente, tal vez porque Rukia trabajase allí. Todo esto se le hacía un poco raro, no sabía que creer.
Nell se hallaba tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando un auto le cerró el paso. Cuando la peliverde levanto la mirada se dio cuenta de que era el, la persona a quien menos deseaba ver en este momento.
Un pelinegro se bajó de un convertible azul, llevaba un traje negro y la corbata desatada.
—Hum, que agradable sorpresa trae la noche, y yo que pensé que este no era mi día.
Nell se quedó paralizada un momento, era el, aquel ser que tanto despreciaba, pero no podía mostrarse así, debía ser fuerte, no se dejaría menospreciar.
—¡yo que pensé que este era mi día y lo arruinaste apareciendo!, ¿Qué hice para merecer volverte a ver? — pregunto Nell con sarcasmo y desprecio.
—¡Oh vamos…!, ¿así es como me atrás ahora?, como cambian las personas, vamos, sé que aún me quieres Nell…
—¿Quererte aun?, eres un maldito ególatra, no bromees, fuiste solo un tropiezo, una basurilla del suelo que me hizo tropezar; nada más que eso querido. — respondió Nell con firmeza.
—Bueno, si ese es el concepto que tienes de mía ahora…., bueno, bueno, al menos no fui tan idiota como el chico Kurosaki para intentar pedirte matrimonio, jajaja— respondió Kaien riendo. — bueno me voy, adiós querida nos volveremos a ver.
—Adiós, tal vez la próxima vez que nos encontremos le puedas decir eso en su cara. — respondió Nell.
—¿Decirle a quién?, al idiota de "Kurosaki", creo que no, ¿no recuerdas que te mando a volar después de descubrir lo nuestro? — preguntó Kaien sarcásticamente.
—Bueno, me alegra informarte que él me ha perdonado, le hice comprender que me equivoque y que en verdad estoy arrepentida. — respondió Nell.
—¿Así?, disfruta entonces, pero te doy un consejo, cuida a tu chico Kurosaki, dile que no ande dejando sus fotografía en las casa de sus novias, Por qué tú vives con él, ¿cierto?, oh!, no me digas que…, ya veo, es solo otra de tus patrañas, eso explica porque él vive con ella…., bueno no quiero hablar de mas, me marcho. — dijo el pelinegro mientras se acercaba hacia Nell.
—Aléjate, no creo tus mentiras, ¿crees que me podrás perturbar? ¿Cierto? — respondió Nell empujando a Kaien.
—Oh pero si te has vuelto una chica violenta, ¿no quieres aceptar que tu chico ya no quiere anda contigo? ¿Qué se ha conseguido otra?, eres una pobre estup…— Kaien no pudo terminar su frase ya que fue interrumpido por una bofetada. Cuando Kaien se recuperó observo a una enfurecida Nell, respiraba rápidamente y tenía la cara muy roja.
—¿Qué te has creído? , es momento de que aprendas. — dijo Kaien mientras levantaba el brazo amenazando a al peliverde.
—Creo que no te gustaría intentarlo…— dijo una fría voz desde su espalda.
Cuando Nell se fijó en la persona que había dicho eso, vio a Ulquiorra sosteniendo el brazo de Kaien por atrás.
—Oh valla, ¿y tú quién eres?, Nell acaso no te conformas con Kurosaki, eres una…
—Cuida tus palabras Kaien Shiba, o debería decir Kaien Aaroniero…
El pelinegro al escuchar estas palabras abrió los ojos como si hubiera visto un espíritu, miró fijamente al ojiesmeralda y luego se soltó y volvió refunfuñando a su auto y acelero a toda prisa marchándose de la escena.
Ulquiorra se quedó observando la marcha del auto parado en la misma posición con las manos en los bolsillos.
—Hermano…
—¿Estas bien?
—Si, pero…
—Bien, que alivio, ahora regresemos.
—Pero, ¿que fue…
—Regresemos. — sentencio Ulquiorra mirando los ojos de la peliverde.
Ulquiorra se hallaba caminando de vuelta hacia su tienda cuando de repente sintió un golpe sordo a su espalda, cuando se volvió vio a Nell sobre el suelo.
._.
—Sr. Kurosaki? , ¿Se encuentra por aquí el sr. Kurosaki?
—Ichigo, Ichigo, ¡idiota te están llamando! — exclamo Tatsuki en voz baja hasta que Ichigo parecio reaccionar.
—Eh, si, ¡Sí! ¡Acá estoy! — exclamo el pelinaranja para que la enfermera lo escuchara.
—Muy bien, solo le quería comunicar que la joven está estable por ahora, mañana a primera hora se verá el resultado del tratamiento que le aplico el doctor, además mañana por la mañana vendrá el doctor Ukitake quien es el que lleva su caso, no se preocupe ya puede ir a descansar.
—Gracias, pero no, no hay ningún problema si espero acá, ¿cierto? —preguntó el pelinaranja.
—No lo hay, si gusta puede esperar, pero le recomiendo que vaya a su casa…
—Gracias, entonces me quedare…
—Como guste, entonces me retiro. — respondió la joven enfermera haciendo una reverencia y marchándose por donde había venido.
Después que la joven se marchó Ichigo se quedó con la cabeza hacia atrás apoyada en la pared mientras que sus ojos se perdían en el vacío y su mente divagaba.
—¿Esa es tu forma de afrontar las dificultades? , Eres un idiota, mañana tenemos que ir a la academia, no puedes faltar otro día, además…
—Sí que puedo, mejor dicho, lo hare— respondió Ichigo descortésmente.
—¿Acaso esto es lo que desearía Kuchiki?
—¡No hables como si estuviera muerta! Si quieres irte pues vete ya, como si tu compañía me ayudara en algo…
—De acuerdo, si así lo deseas. — dijo Tatsuki seriamente levantándose y caminando hacia la salida.
—Heh Tatsuki, espera, disculpa…
—Déjalo así, haz lo que se te dé la gana Kurosaki. — sentencio Tatsuki doblando por una esquina.
Ichigo se volvió a su asiento, se encontraba frustrado, pero no podía dejar a Rukia sola ahora, sabía que Tatsuki tenía razón pero también sabía que él también la tenía. Ichigo se encontraba pensativo mirando hacia la nada cuando lo escucho, su voz, era ella de nuevo.
._.
Tatsuki se hallaba guardando su móvil en el bolsillo de su pantalón, a pesar de ser un pijama traía bolsillos por suerte. Estaba debajo del umbral de la entrada, afuera aprecia que se desataba el diluvio, no había forma de que regrese a casa así, por un momento había pensado en volver donde Ichigo pero su orgullo no lo permitía, aunque Ichigo había intentado disculparse no era suficiente, por eso lo había llamado a él, sabía que podía confiar en él, Renji había resultado ser una persona muy confiable y divertida, más de lo que se hubiera imaginado; al principio se le hacia un niño mimado y engreído, luego un chico solitario y algo tímido y ahora que lo conocía mejor se daba cuenta de que era divertido, confiable e igual de realista que ella, durante las última semana se habían vuelto más cercanos, iban al centro comercial, a los videojuegos, al cine, y siempre que Tatsuki necesitaba trasporte lo podía llamar, aunque a veces se sentía culpable, aunque él le decía que descuidara que el solo lo hacía porque sabía que ella haría lo mismo si él se lo pidiese, aunque ella sabía que eso no era así, no podía creer que Renji sea tan inocente.
Justo cuando Tatsuki estaba pensando en esto, un claxon la saco de sus cavilaciones, como si sus pensamientos hubieran logrado invocarlo, ahí se encontraba, bajo la lluvia un suntuoso Ferrari rojo y su dueño.
—¿Te subes sonámbula? — preguntó Renji desde dentro.
Tatsuki solo atino a abrir la puerta del copiloto y subir rápidamente.
— Bueno, primera pregunta, ¿Qué haces con un pijama en la puerta de un hospital a esta hora de la noche? ¿Estás bien?— pregunto Renji.
—No te burles Renji, no te conviene…, y si estoy bien, después de cuento— amenazo Tatsuki con voz fría.
—De acuerdo, de acuerdo, lo siento, entonces vamos, pero antes toma…— dijo Renji lanzándole un abrigo que había cogido del asiento trasero. — Póntelo, o si no te resfriaras.
—¿Para que necesito un abrigo si voy directo a mi casa?
—No, no señorita, eso es lo que usted piensa, esta noche usted está secuestrada, no tiene voz ni voluntad, cometió un error en llamarme… dijo Renji seriamente mientras pisaba a fondo el acelerador.
Después de unos minutos y de que Tatsuki se halla recuperado del susto de acelerar de 0 a 100 en solo 6 segundos, se encontraban conduciendo por una solitaria calle que después dio paso a una gran avenida.
—¡Idiota!, ¿Qué crees que haces ¡mañana tenemos clases! ¿Lo recuerdas? — exclamo Tatsuki irritada.
—Vamos no es tan tarde, Además es el último día. — respondió Renji sin apartar la vista del camino.
—¿El último día de qué?
—El último día de "Knights of Cydonia", quería ver esa película pero no he podido, y no me la perderé, cuando me llamaste iba de camino a verla, así que ahora me tendrás que acompañar.
—No te quieras pasar de listo, esa es una canción de Muse…— dijo Tatsuki un poco irritada.
—Jjajaa, me descubriste, bueno es una sorpresa, espera que lleguemos al cine…— respondió el pelirrojo riendo.
._.
Uryu se encontraba sentado en un gran sillón, frente a él se encontraban Gin Ichimaru y Byakuya Kuchiki, solamente separados de el por una mesa de centro.
—Bueno Ryuken, veo que he tenido suerte de encontrar a su hijo, necesito hablar con él. — dijo Byakuya, hablaba de frente y sin rodeos.
—Claro, puede hablar con él y preguntarle cualquier cosa y el le responderá siempre y cuando quiera— respondió Ryuken seriamente mientras se acomodaba las gafas.
—Estoy de seguro de que responderá a todas nuestras preguntas…— intervino Ichimaru mirando a Uryu con los ojos entrecerrados y con una amplia sonrisa en el rostro como retándole.
Byakuya dejo la taza de té que tenía sobre la mesa de centro, cruzo las piernas y se puso en actitud pensativa, miraba fijamente a Uryu quien no se atemorizaba por la fija mirada del pelinegro. La tensión se hacía más palpable en la amplia estancia, la electricidad parecia fluir entre los 4 hombres, se analizaban entre sí con la mirada y se retaban.
—Bueno joven Ishida, directo al punto, he venido a hablar con usted sobre alguien en especial, su nombre es Ichigo Kurosaki. — dijo Byakuya sin titubear ni vacilar.
Uryu se quedó sorprendido, creyó que le quería hablar sobre Rukia, pero no, no se esperaba que le hablara de Ichigo, acaso… ¿el ya sabría?, bueno, no debía demostrar sorpresa o temor, si hacia eso solo lograría delatar a sus amigos.
—Bueno, adelante, no sé qué quiere hablar sobre el joven Kurosaki, pero puede preguntarme, y en medida en que pueda responderle lo hare. — respondió Uryu con aparente calma.
—Me alegra su disposición señor Ishida. — intervino Gin— Me tome al libertad de informar al señor Kuchiki sobre su excelente relación con el joven Kurosaki, es por ello que como siendo usted alguien tan cercano no dudo que tendrá las respuestas que el señor Kuchiki requiere.
Uryu maldijo en su interior a Ichimaru, ahora su plan se había venido abajo, no podía fingir desconocimiento ya que Ichimaru le había contado a Byakuya sobre su amistad con Kurosaki, así quede seguro no se tragaría un "No sé".
—Bueno, joven Ishida le quería preguntar si tiene conocimiento sobre si el señor Kurosaki mantiene algún tipo de contacto o relación cercana a mi hija Rukia Kuchiki. — dijo Byakuya sin rodeos.
Uryu se quedó unos momentos en silencio, como analizando la pregubnta, y respondió sin titubear.
—Oh, ¿algún tipo de relación o contacto entre Kurosaki o la señorita Rukia?, no lo creo, o al menos no sé nada sorbe eso; es más, lo veo imposible. — respondió Uryu serenamente y coloquialmente.
—¿Está seguro?, sea honesto por favor.
—Si supiera algo créame que se lo diría, sé que Kurosaki parece un galán pero no lo es, además si lo fuera no creo que entre sus conquistas estuviera la señorita Kuchiki, no veo ni la más remota posibilidad que se conocieran de esa forma. — respondió Uryu.
—Hum, parece que no lo sabe, pero el señor Ichimaru los ha visto juntos, ¿Qué me puede decir a eso?
—Juntos?, ¿está seguro?, me parece extraño, nunca pensé que Kurosaki conociera a la señorita Kuchiki, ¿en que situación los vio juntos?
—Esa información no se la puedo proporcionar, por favor dígalo de una vez, diga todo lo que sabe…
—Bueno, no sabía que se conocieran, no tengo ni la menor idea y francamente no creo que se conozcan, aunque espere, tal vez sea…
—¿tal vez sea qué?
—Bueno Kurosaki me preguntó si conocía alguien que fuera diseñador grafico ya que su padre requería uno para su negocio, y yo le conté sobre una amiga que estaba estudiando aquello, bueno y yo le pase el email de la señorita Rukia para ver si la contactaba, no pensé que siguiera activo, tal vez así se conocieron, aunque no creo que se hayan vuelo cercanos, el ya me hubiera contado algo.
Esta respuesta pareció dejar pensativo por un momento a Byakuya, su expresión parecía como si quisiera decir que aún no se tragaba esa historia pero que podía tener sentido. Uryu no sabía que más decir para convencerlo pero Byakuya cometió un error: volteo a ver a Ichimaru, esto significaba que había creído en parte la historia de Uryu.
—Si usted gusta se lo puedo preguntar cuando lo vea, hare que me lo confiese, y yo mismo se lo informo señor Byakuya, Kurosaki podrá ser un buen chico pero no creo que deba tratar con la señorita Rukia…— añadió Uryu con voz seria.
—Se lo agradecería joven Uryu, entonces prefiero no molestarlo más, nos retiramos.
—Lo acompaño a la entrada Byakuya. — dijo Ryuken levantándose y acompañando al pelinegro.
Uryu se quedó sentado, luego Gin se levantó y se dispuso a seguir a los otros dos, pero antes de salir de la estancia se volvió hacia Ishida.
—Bien jugado señor Uryu, pero no creo que pueda seguir encubriendo a su amigo.
—No veo el porqué de sus palabras instructor Ichimaru, esa es la verdad, ellos dos no tienen alguna relación cercana ni nada de eso…— replico Uryu con una sonrisa al final.
Ichimaru se volvió y salió calmadamente de la estancia sin perder su amplia sonrisa del rostro.
._.
—Ya puede bajarse de la camilla señorita. — dijo un amable hombre de unos 60 años.
—¿Entonces qué sucedió doctor? — pregunto Ulquiorra sin perder su inexpresividad a pesar que ese hallaba preocupado por su "hermana"
—Solo fue un fuerte disgusto, no es nada grave, solo debe evitarlos, y debe alimentarse mejor. — Respondió el amable anciano.
Ulquiorra asintió y se volvió hacia Nell con una mirada de desaprobación pero la peliverde solo sonrió nerviosamente y lo saludo con la mano.
—Son una buena pareja, cuídela joven…
—Oh, se equivoca, esa mujer es mi hermana…
—No tenemos gran parecido físico pero lo somos— añadió Nell abrazando por la espalda a Ulquiorra y sonriendo.
—Oh, discúlpenme, bueno niña cuídate y no le des más dolores de cabeza a tu hermano. — dijo el anciano sonriendo.
—¡De acuerdo! — asintió la peliverde sonriendo aún más.
Ulquiorra y Nell salieron del consultorio, era ya casi media noche y Nell empezaba a bostezar.
—Entonces en verdad te molesto verlo, ¿verdad? — pregunto Ulquiorra mientras avanzaba por un pasadizo sombrío.
—Claro que sí, ¿acaso pensabas que fingía?, no, en verdad no quiero saber nada de él, es un idiota por su culpa perdí la cabeza y a Ichigo. — respondió Nell haciendo un puchero.
—De acuerdo, ahora si me convenciste e ambas cosas, de tu arrepentimiento y de tu estupidez.
—Oh vamos Ulqui, ¡no seas cruel!
—Bueno como decirlo, era una broma…
—…
—¿Nelliel? — pregunto Ulquiorra al notar que su hermana se había callado. Pronto Ulquiorra descubrió la razón del repentino silencio de su hermana. En el pasillo al cual habían doblado, se encontraba el, era Ichigo Kurosaki.
Nell se quedó paralizada, no esperaba encontrárselo, lo sabía: era el destino, el destino quería unirles de nuevo, Dios había visto su arrepentimiento. Nell se encontraba emocionada, aunque sabía cómo debía de actuar, no quería echarlo a perder.
—¿Nelliel? — volvió preguntar Ulquiorra para sacar a su hermana de su ensimismo.
—Ulqui, puedes ir adelantándote, no te preocupes si me hago muy tarde te llamo para que me vengas a recoger, creo que intentare hablar un momento con el…— dijo Nell caminando hacia el pelinaranja.
—Claro hermana, si eso te hace feliz…— respondió Ulquiorra dándose media vuelta para buscar otra salida.
._.
Ichigo estaba medio paralizado, era su voz, era ella de nuevo, estaba parada en el pasillo, a solo unos pasos de él.
—Pero si es Ichigo Kurosaki, no esperaba encontrarte de nuevo, y menos el mismo día, aunque técnicamente ya es mañana, ya que son más de las 12; ¿te encuentras bien? — preguntó ella caminando hacia él y sentándose a su lado.
Cuando Ichigo la vio caminar hacia si, no pudo evitar quedarse mirándola, a pesar de lo que había hecho ella seguía siendo una mujer, una mujer muy hermosa, era casi tan alta como él y tenía una figura perfecta, la cual él conocía muy bien.
—Heh?, si, si estoy bien, solo un poco cansado. — respondió Ichigo apoyando su cabeza de nuevo en al pared a su espalda, se sorprendió de que el mismo hubiera respondió de esa forma tan natural.
—Me alegro, pensé que habías venido porque te sentías mal. — Respondió la peliverde sonriendo nerviosamente.
Ambos se quedaron unos instantes en silencio, había algo de tensión en el ambiente pero extrañamente Ichigo fue el que termino disipandolo.
—¿Y tú porque estás aquí? ¿Te sientes bien? — pregunto Ichigo, con un tono de voz normal y hasta casi amable.
—No, bueno ahora ya me siento mejor, pero tuve un mareo y me desmaye, tuve un disgusto muy fuete, eso dijo el doctor. — respondió Nell alegre, estaba feliz, Ichigo parecía tratarla con normalidad, aunque sabía que tal vez era por el cansancio y sueño.
—Ya veo, me alegro, eso significa que te tuvo e traer alguien, ve de una vez, no lo hagas esperar. — respondió Ichigo fríamente.
—No te preocupes le dije a Ulqui que iba a conversar con mi viejo amigo Ichigo Kurosaki, y le dije que se adelantara.
—¿Ulqui? — preguntó Ichigo cerrado los ojos y riendo esporádicamente.
—Oh, ¡no!, no es lo que piensas, Ulqui, bueno, Ulquiorra es mi hermano, o mejor dicho, es como mi hermano, ¿recuerdas a mi tía?, la que me educo cuando mis padres murieron? — preguntó Nell.
—Si los recuerdo, ¿Cómo se apellidaban?
—Cifer, se apellidaban Cifer— respondió Nell.
Ichigo se quedó un momento sorprendido, entonces Ulquiorra Cifer… encajaba, era el joyero, el joyero era el hermano de Nell, aquel extraño chico.
—Oh, bueno creo que te creo, hace unas horas conocía a un tipo que se llamaba así, era un joyero, es el, ¿cierto?, un pelinegro de piel muy blanca y ojos verdes.
—Si, Ulqui tiene un negocio de joyas, y es así de guapo. — respondió Nell sonriéndole.
—Ya veo, entonces tu historia es creíble…— respondió Ichigo con los ojos cerrados y la cabeza apoyada de nuevo contra la pared.
—O vamos, no creas que te mentiré, se, sé que, sé que ya no soy creíble pero ya no soy como antes, no digo que he cambiado, solo me he emendado. — respondió Nell ocultando el rostro.
Ichigo abrió los parpados y se volvió un momento hacia ella, sabía que no debía hacer eso pero terminó haciéndolo.
—Oh vamos, no te pongas así, no te estoy reprochando nada, ¿recuerdas que te dije que ya me tenía que ir? Haya en la tienda de Urahara?, bueno no pude decírtelo, pero, te perdono, no significa que las cosas entre nosotros vuelvan a ser como antes, pero, significa que no debes cargar con ese remordimiento, por mi parte lo de hace un año está olvidado, aunque no digo que pueda olvidar lo que dijiste y como actuaste, eso definitivamente no se ira, pero si quieres enmendar algo tal vez deje que seamos amigos, ¿qué dices? — pregunto Ichigo intentando subirle el ánimo, en verdad parecía muy triste, había estado observándola y se veía más pálida y muy delgada, ya no se arreglaba mucho, pero aún seguía siendo hermosa, se veía como decirlo, más limpia.
—¡¿En serio?! — pregunto Nell emocionada como una niña pequeña.
—Descarada, no me digas que fingiste para que diga eso? — pregunto Ichigo bromeando.
—Claro que no, ¡malo! — dijo Nell dándole un pequeño golpe con el codo.
—Ya, ya, en verdad no creo que estés fingiendo, mas bien cambiemos de tema señorita apellido extraño. — dijo Ichigo apoyando su cabeza de nuevo en la pared.
—Oh, ya veo señor Kurosaki, siga burlándose de mi apellido.
—jajaja, es que en serio es raro. — respondió Ichigo riendo, aunque por dentro se sentía extraño, todos los sentimientos negativos acumulados se habían ido, se encontraba ahora como si fura el mismo pero de hace varios años, se encontraba frente a una Nell que no se parecía ni remotamente a la que le rompió, ambos parecían haber vuelto a ser como eran cuando estaban en la preparatoria, ambos parecían volver a ser dos enamorados, Ichigo sabía que estaba jugando con fuego, pero no podía evitarlo, nadie podía evitar enamorarse de Nelliel tu Odelschwanck.
Uouououo!, nos leemos después de algún tiempo, mis "nos leemos pronto" en verdad se traducen en "nos vemos dentro de un mes" jajjajjaa, no, ahora si en serio, pido disculpas a las que siguen el fic, es que ahora el señor tiempo estuvo disponible pero me falto ella, sí, me falto la señora inspiración, bueno parece que volvió, no sé por cuanto tiempo pero aprovechare e iré avanzando el sgte capitulo para subirlo pronto, espero que les haya gustado; el capítulo de hoy lo hice más dinámico y no me concentre en un solo personaje, creo que así se les hace más fácil leer el cap. Como vemos Ichigo parece que está cayendo, o mejor dicho recayendo, pero también vemos que el arrepentimiento de Nell parece ser sincero, ¿en verdad Ichigo recaerá?, además apareció uno de los finalboss del fic, si, apareció Byakuya, ahora aliado con Ichimaru, ¿Qué clase de trabas les podrán a los jóvenes protagonistas?, por otra parte Kaien se vio muy asustado cuando Ulquiorra lo llamo así, ¿Cómo es que Ulquiorra sabe el verdadero nombre de Kaien?, ¿Qué oscuro secreto encerrara la familia Shiba-Aaroniero?, también Uryu empezará su investigación sobre la chica que atropello, ¿quien será?, también vemos a Tatsuki y a Renji más juntos, ¿sucederá algo?; bueno espero que este cap los haya satisfecho, y espero ahora si no demorarme con el sgte capitulo y espero ahora si leernos pronto, adiós!, ¡nos leemos pronto!
¡PRONTO! : ¡RUKIA TENDRA QUE TOMAR UNA DECISION! SIN SABERLO LAS RIENDAS DEL DESTINO DE LA RECIENTE PAREJA ESTARA EN LAS MANOS DE ¡RENJI! , ADEMAS, RUKIA NO SE QUEDA ATRÁS, ¿TENDRA ALGO QUE VER CON ULQUIORRA?
¡MUY PRONTO, ENTRANDO AL NUDO DE LA HISTORIA!, ¡SIGAN ATENTA(O)S AL FIC: "VUELA CONMIGO"! ¡LA MUERTE POR FIN ACUDIRA A SU CITA CON RUKIA!
