Notas de la Autora:

"Todas las advertencias y derechos al inicio del Cap. 1."

Capítulo 13 – Humo y Espejos... y Tareas

La clase de Historia de la Magia pasó con el usual borrón de ronquidos (los estudiantes), habladuría (el profesor), y el silencioso raspar de una pluma contra el pergamino (Hermione). Después de eso, Harry y los otros Gryffindors de ojos adormilados marcharon a las mazmorras a regañadientes.

Los problemas comenzaron el instante en que Hiei se sentó – junto a Kurama. Susurros furiosos iniciaron fervientemente en ambos lados del cuarto.

"No duerme en nuestro dormitorio," Harry oyó a Seamus murmurar a Dean, "no come con nosotros, y ahora se sienta con los Slytherins... ¿Por qué simplemente no lo Sortearon ahí, para ahorrarnos los problemas?"

Kurama volteó fríamente hacia el susurro, pero fue Urameshi el que llegó a la cara de Seamus primero.

"¿Y a TI que te importa si quiere estar con su amigo?" gruñó él. "¡No dices nada cuando ella-" señaló hacia Parvati, "-va a pasar el tiempo con su hermana en Ravenclaw!"

"¡Pero eso es Ravenclaw!"

"¿Y qué?"

"Yuusuke," Kurama dijo de modo eminente, "no hay necesidad de que pelees con tus compañeros de Casa. Si esta es su costumbre con respecto a sus Casas, deberíamos respetar eso."

"No puedo creer que este oyendo esto de ti."

"No digo que debamos obedecerla."

Urameshi giró los ojos y dio un bufido. "Debí saberlo. Si que estás repleto, Kurama."

La expresión de Kurama se quedó totalmente neutral. "Por supuesto." Se giró cuando la puerta se abrió de golpe. Snape entró, con las túnicas susurrando tras de él.

"Cinco puntos de Gryffindor por estar fuera de su asiento," soltó al pasar junto a Urameshi. El chico gruñó y se sentó junto a Kuwabara una vez más.

Cuando Snape llegó al frente del cuarto, volteó a la clase, frunciendo el ceño.

"Como nuestros invitados seguro no saben," comenzó él, "no habrá movimientos ridículos de varitas o encantamientos en esta clase. Las Pociones son un arte sutil, ampliamente distinta de muchas otras ramas de la magia, y mis expectativas son que ninguno de ustedes tenga más que habilidades pasables en el tema... particularmente ya que la Profesora Genkai me informa que ella no tiene ningún talento en Pociones ella misma." Agitó su varita, y la lección del día apareció en la pizarra. "La lección está ahí, los instrumentos en el gabinete; tienen noventa minutos. Nuestros invitados," siseó la palabra, "podrán trabajar en parejas. Urameshi y Kuwabara—"

"¡Oiga, no es justo!" ambos berrearon.

"Cinco puntos de Gryffindor por cada uno," Snape ladró. "Y diez por cada interrupción adicional." Fulminó con la mirada a Hiei (quien sonreía socarronamente) y Kurama (quien mordisqueaba su labio, inefectivamente tratando de suprimir una sonrisa divertida). "Ya que ustedes dos están tan impacientes por sobrepasar rivalidades de Casas, trabajarán juntos. Traten de evitar explotar su caldero."

La clase hizo una multitud en la parte de atrás del salón.

"¿Maldita sea, como espera que logremos esto?" Urameshi gruñó bajo su aliento, detrás de Harry. "No se siquiera si usamos estas mierdas en casa." Tocó a Harry en el hombro. "Oi, Potter, dale a este chico una mano, ¿quieres? ¿Cuál es cual?"

"Um..." Harry miró a Snape, y entonces velozmente recolectó los objetos sin etiquetar que Urameshi necesitaba. "Piedra-luna, hojas de costa, aceite de madera--"

"¡Potter!" Harry se tensó ante la voz de Snape. "¿Por cuánto tiempo se quedará a ver los ingredientes como imbécil? Termine y permita a todos los demás acceso al gabinete antes que el periodo de clase termine."

Harry se alejó, aliviado de que no les hubiera costado más puntos, y dejó a Hermione pasar para terminar de ayudar a Urameshi.

El resto del período de clase fue puntuado con las preguntas susurradas de Urameshi o Kuwabara, gruñidos infelices, y el ocasional chillido cuando su caldero echaba chispas o humo a intervalos no esperados. Hiei y Kurama, sin embargo, trabajaban en silencio total, el muchacho más bajo cortando y manteniendo un ojo en el fuego, y el Slytherin encargándose de colocar los ingredientes y revolver el líquido.

Eventualmente, finalmente, Snape se levantó de su escritorio y caminó por el cuarto, revisando las pociones ya completadas de los alumnos. La masa apestosa que era la mezcla que Urameshi y Kuwabara habían concebido fue bienvenida con una arrogante mirada de desdén de Snape. Pasó junto a Hermione sin decir una palabra, lo que significaba que no pudo encontrar nada mal en la poción de ella, y se detuvo junto al escritorio de Hiei y Kurama.

"¿Qué," siseó él, "es esto?"

"La poción escrita en la pizarra, señor," Kurama respondió. Harry movió la cabeza para ver el caldero. El líquido dentro se veía igual al de Hermione, por lo que Harry podía ver. Kurama ladeó su cabeza ligeramente. "¿Está mal?" preguntó.

Snape hizo una mueca. "No," logró decir. Las expresiones de Hiei y Kurama se volvieron más brillantes, y los ojos de Snape se achicaron. "¿Cómo es que," preguntó burlonamente, "ya que no pudieron haber estudiado Pociones antes, logran esto?"

Los ojos de Kurama se agrandaron un poco. "Bueno, está escrita en la pizarra, Profesor," comentó, como si la respuesta fuese obvia.

"Detención para ambos, y no esperen volver a trabajar juntos jamás."

"No, señor." Kurama respondió calmamente.

"Pido," Harry oyó a Urameshi susurrar a Kuwabara.

"A Kurama," el chico más alto dijo rápidamente.

"Maldición."

"Debiste decir a cual querías." Harry podía oír la sonrisa socarrona en la voz de Kuwabara.

"Te diré que... Pelearé contigo por él."

Oh, mierda, Harry pensó. El comportamiento normal de Urameshi y Kuwabara ya era bastante malo.

"Claro que no," Kuwabara respondió, para el alivio de Harry. "Pelearé contigo, pero no si me vas a hacer trabajar con el Enano."

Harry intercambió una mirada de pánico con Ron.

"¡Vamos, no me digas que estas asustado de él!"

"¡¿Asustado?! ¿Yo, el gran Kuwabara Kazuma, asustado de ese debilucho--?"

"Sí, tú," Urameshi interrumpió.

Kurama se inclinó hacia ellos, un ojo en Snape, quien ahora regañaba a Neville al otro lado del cuarto. "Nosotros podemos escucharlos a ambos, saben." Silencio embarazoso. "¿Realmente quieres a Hiei trabajando con Kuwabara en un cuarto lleno de materiales volátiles?" añadió prontamente.

Harry no pudo evitarlo. Miró hacia Hiei. El bajito muchacho estaba fulminando con la mirada al cuchillo que había utilizado para corta los ingredientes hace poco.

"Um... ¿Será buena práctica?"

"¡Yuusuke!"

Otra mirada fulminante del Maestro de Pociones, y los Gryffindor se silenciaron al instante.

"La clase," Snape dijo, "terminó."


-

Después del almuerzo, Hiei trepó por una trampilla en el techo, al espacio de ático de la torre más alta del castillo, y prontamente estornudó.

"¡Oi, muévete, camarón!"

Hiei sintió a Kuwabara empujarlo al tope de la ladera y hacia el costado, y fulminó al chico humano con la mirada mientras este sacaba la cabeza por la apertura. Kuwabara tosió.

"Dioses, ¿qué demonios se esta fumando el profesor?" demando, estornudando.

"Loto," Hiei gruñó, abriendo una ventana y sentándose en el alfeizar. "Una planta de elemento agua asociada a la protección."

"Haz estado pasando demasiado tiempo con Kurama, si sabes eso y lo recuerdas tan rápido," Kuwabara masculló, sentándose en uno de los colchones bordados pequeños y vacíos. Hizo una mueca.

Harry los siguió, sentándose a una mesa cercana. "¿Eso es lo que esta cosa es?" demandó. "No puedo pensar bien con esto."

"No es como si se necesite pensar mucho para Adivinación," Ron comentó.

Lavender Brown les dio un gesto desdeñoso.

"Verdad..." Hiei murmuró. "Si fuera así, ese torpe-" ladeó la cabeza hacia Kuwabara."-no tendría habilidad alguna."

"¡Hey!" Kuwabara protestó.

"Mis niños," Una mujer salió de entre las sombras, efectivamente haciéndolos callar. Usaba un vestido que flotaba suavemente tras ella, pesado con joyería y bufandas de colores vibrantes bajo una tela negra. Detrás de sus gruesos anteojos, les envió a los estudiantes una mirada soñadora. "Bienvenidos de regreso a Hogwarts. Es bueno verlos una vez más en el mundo físico... y finalmente, conozco a dos de los viajeros que vi en el verano." Casi flotó hacia Kuwabara y Hiei, su mirada concentrándose cuando observó a Hiei en el alfeizar. "Tantas sombras a tu alrededor, my niño..." Los ojos de Hiei se achicaron son suspicacia. "Predigo que serás tentado para dejarlas vencerte, y no sé si tendrás la fuerza para resistir..."

Hiei giró los ojos, y la profesora suspiró. "Aunque no puedo forzarte a respetar la delicada arte de la adivinación, espero que al menos tomes en consideración mi advertencia." Se volteó, y lentamente comenzó a circular por el cuarto.

"Estudiaremos los métodos elementales de inducir visiones este año. En este primer curso, comenzaremos con las visiones de agua, y progresaremos a los espejos. Después de eso, será necesario retrasar nuestros estudios, ya que muchos de nuestros estudiantes necesitarán intervenciones para lidiar con el infortunio causado por romper sus espejos." Se detuvo, permitiendo a Parvati y Lavender dar un chillido nervioso.

"En el segundo curso," continuó placidamente, "iremos a las visiones de tormenta y viento. Pesados vientos de tormenta nos ayudaran en nuestras actividades, antes de avanzar a las visiones de fuego. Esto se interrumpirá cuando gran parte de nosotros se enferme gravemente en Pascuas."

Viéndose casi encantada por su declaración, Trelawny se hundió en su silla y señalo a un gabinete. "Por favor tomen un plato cada uno, y vengan a mí para llenarlos. Cuando regresen a sus asientos, dejen al agua calmarse, y vayan a la página 247 en sus libros."

Hiei, frunciendo el ceño, tomó uno y fue a llenarlo, y regresó a su lugar junto a la ventana. Kuwabara ya estaba viendo fijamente su contenedor. Hiei abrió su libro y comenzó a leer. No tenía intención alguna de gastar esfuerzo en alguna melodramática mujer que se tragaba su propia plática de perica sobre 'predicciones'. Además, no le gustaba el agua.

"¿Puedes ver algo?" oyó a Harry murmurar, en la mesa contigua.

"Mucha agua," Ron respondió. "Obviamente, voy a tener un trágico accidente y voy a ahogarme en la bañera."

Harry rió ligeramente. "Veo una especie de luz roja." Hiei miró su propio plato, notando como una de las lámparas rojas se reflejaba en el agua. Harry continuó, "Voy a estar en un terrible incendio."

"No, usamos eso en nuestra tarea el año pasado."

"Oh, sí. Bien... Voy a Aparecerme accidentalmente en un volcán. Oops." Hiei suprimió una sonrisa burlona de diversión, escuchando al par intentar detener sus risas.

"¿Qué es lo que vieron, mis queridos?" Hiei volteó, para ver a Trelawny caminando a la mesa de Harry y Ron. Le dijeron, casi sin lograr mantener caras serias cuando ella, visiblemente, se mostró contenta. "¡Muy bien!" Rodeó su mesa y llegó con Hiei. Él la miró planamente.

"Un dragón negro," mintió, antes de que preguntara. "Hecho de fuego, volando en el cielo." Sonrió malvadamente. "Era muy... tentador."

"¡Haz visto tus sombras!" Trelawny bramó dramáticamente, tal como Hiei había esperado. Lavender y Parvati jadearon. "Oh, mi niño, mi dulce niño... ¡no debes rendirte!" Hiei alzó una ceja, algo entretenido por su teatro. "¡Eres lo suficientemente fuerte para resistir! ¡Lo he visto!" Visiblemente se calmó a si misma, le dio una mirada de apoyo que causaba disgusto, y se fue.

"Ahora, Señor Kuwabara... ¿qué es lo que vio?"

Silencio. Kuwabara estaba mirando el plato fijamente, sin moverse.

"Señor Kuwabara." Trelawny repitió. Hiei lo pateó bajo la mesa, y Kuwabara alzó la cabeza súbitamente.

"¿Qué...?"

"Tu visión, querido. ¿Qué es lo que viste?" la profesora preguntó.

"Apuñalaron al zorro," murmuró, algo mareado.

Hiei lo pateó de nuevo, antes de que pudiese decir algo que los dañase. "Estas mirando del modo incorrecto, idiota."

Trelawny dio palmadas al hombro de Kuwabara, de modo condescendiente. "A veces el Ojo solo ve vistas inconsecuentes."

Kuwabara parpadeó, y luego pareció volverse consciente de sus alrededores de nuevo. "¡Eso NO fe inconsecuente!" protestó.

Trelawny lo cayó. "Entiendo tu estrés, mi querido, pero el Ojo es un regalo cruel. Hacemos lo que podemos," añadió, de forma consoladora. Miró alrededor del salón. "Creo que eso es suficiente por hoy. Por favor, guarden sus cosas."

Hiei guardo su libro en la mochila y llevó el plato a la mesa de Trelawny, colocándolo junto al resto. Trelawny atrapó su mirada.

"Lleva a tu amigo a las cocinas. Consíguele algo de té, mucha azúcar, y no le dejes leer las hojas. Necesita que lo reconforten, después de ver algo así. Muerte por la primera vez." Intentó dar palmadas a la mano de Hiei, pero él se alejó. "Y consigue algo para ti. Las sombras se volverán más fuertes en poco tiempo, ahora que te haz abierto a ti mismo a la Vista de ellas." Ella alzó la vos para hablar con toda la clase. "Hasta que nos volvamos a encontrar."


-

"Así que," Herminio preguntó felizmente. "¿cómo cree que morirá Harry este año?"

"No ha dicho aún... pero Hiei tiene a sombras tentándolo, y Kuwabara vio a la Muerte, y un montón de nosotros se enfermará en Pascuas," Ron respondió, contento.

"Que gran sorpresa. ¿Mencionó ella que varios estudiantes de quinto año estudian hasta colapsar y quedar en la Enfermería antes de los TIMOs cada año?"

"¿Lo hacen?"

Hermione le dirigió a Ron y Harry una mirada de sufrimiento largo y constante. "Sí, lo hacen. Es tan predecible como nieve en invierno."

Ron se rascó la cabeza, sonriendo embarazosamente. "Predijo mucho de eso, también."

"¡Oh, por--!" Hermione bufó cuando tomaron sus asientos, automáticamente sentándose lejos de los Slytherin. "Esa mujer es una completa loca. No sé por qué la mantienen en el personal."

Si iba a decir algo más, fue interrumpida por la llegada de la Profesora Genkai. La pequeña mujer se paró al frente de la clase, y luego saltó a su escritorio, mirando a las Casas que compartirían la clase imparcialmente.

"No toleraré desobediencia, pereza, travesuras, o retardos en esta clase," dijo sin preámbulo. "Si alguno de ustedes intenta esto, se unirán a Urameshi los Domingos. Si alguno de ustedes intenta incriminar a otro estudiante, solo desearan que se hubiesen unido a Urameshi. ¿Entendido?" La clase murmuró una afirmación tentativa.

"Bien. Hoy será una lectura. Abran sus libros en la página 2857, 'Capítulo 2857: Los Orígenes de la Vida Terrenal y los Tres Mundos'." Alzó su varita, y comenzó a escribir notas en la pizarra.

En segundos, la mano de Hermione estaba en el aire.

"¿Si, Señorita...?"

"Granger, Profesora," Genkai asintió para que continuase. "Profesora, creo que a nuestros libros les faltan páginas. Los capítulos ocupan una sola página y se detienen, varias veces a mitad de enunciado."

Las esquinas de la boca de Genkai se alzaron con entretenimiento aparente. "Si este texto usara varias páginas para cada capítulo, terminaría necesitando cuarenta y dos libros del mismo tamaño, Señorita Granger." Todos en la clase –excepto Kurama y Hiei – miraron hacia sus monstruosos libros de texto con terror. Mientras Hermione la miraba, sin palabra, Genkai continuó. "Coloquen la varita en la esquina de la página arrastren hacia abajo para obtener más texto."

Los de sangre Muggle en la clase empezaron a asentir, entendiendo. "Es como la barra de una computadora," Dean Thjomas dijo.

"¿La qué de una qué?" Ron preguntó.

"No importa."

Genkai bufó impacientemente. "¿Si ya acabamos con esto...? Bien. Ahora, las criaturas vivientes se originaron cuatro mil millones de años atrás en el Ningenkai, que es el plano dimensional en el que estamos ahora, y en poco tiempo empezaron a migrar desde ahí—"

Plumas empezaron a escribir furiosamente, y los alumnos de quinto año se acomodaron para otro año de Defensa Contra las Artes Obscuras.


-

Yuusuke frotaba su cabeza amargamente mientras dejaba el salón de Defensa. "No tenía que GOLPEARME..."

"Te lo merecías," Hermione dijo de modo bravucón.

"¡Claro que no!"

"Tú SÍ te dormiste, Yuusuke," Kurama admitió ausentemente, mientras trataba buscar algo en su bolsa y caminar al mismo tiempo.

"¡Bueno, la Señorita Remilgada no tiene que decirlo así!" Yuusuke protestó. "¿No es suficiente una Keiko en mi vida?"

"¡¿Señorita Remilgada--?!"

Ron colocó una mano sobre la boca de Hermione. "Disculpen." Él y Harry se llevaron a la chica, aunque Kurama escuchó a Harry comenzar con "Estas invirtiendo, Hermione..."

Yuusuke se desperezó, obviamente sin ser afectado por los regaños. "¡La clase estuvo ABURRIDA! ¿Cuándo llegamos a lo importante?"

"En un par de semanas, me imagino," Kurama respondió. ¿Dónde estaba ese pequeño trozo de pasto dulce de Pociones? "La tarea parece estar forzándonos empezar rápido... ¿rayos, dónde lo puse?"

Yuusuke se congeló. "¿Qué tarea?"

Kurama se detuvo y volteó, distraído de su búsqueda. "¿Noventa centímetros sobre la naturaleza de la magia? ¿Para la próxima clase?" Los ojos de Yuusuke se achicaron. "Yuusuke... no estabas escuchando, verdad." Silencio. Kurama suspiró, sonriendo ligeramente. "No te preocupes mucho. Tienes una semana. Estoy seguro de que Keiko te ayudará a tenerlo hecho a tiempo."

"Tú. Eres. Malvado."


-

La biblioteca estaba desierta, a esta hora tan cerca de la cena. Excepto por la bibliotecaria, y uno o dos silenciosos estudiantes mayores, quienes se veían estresados, Hiei estaba solo en los estantes. Le gustaba de ese modo.

Pasó un dedo cubierto de vendajes por los lomos de los libros, mirando los títulos por si alguno le llamaba la atención. Viajando con Fantasmas... por esa perdida de plaza escolar por la que Genkai estaba tan molesta, así que el libro era tan inútil como el titulo implicaba. De Aves a Mensajeros: La Creación del Correo de Lechuzas. Er, no. Presagios de Muerte: Que Hacer Cuando Sabes Que Viene lo Peor... hm. Ese último podía ser útil. Lo sacó de el estante.

No lo exhibía, pero era casi tan buen lector como Kurama. El conocimiento era poder, después de todo, incluso en el Makai.

Giró la esquina, y llegó cara a cuello con Hermione Granger. La chica se tropezó hacia atrás, sorprendida.

"¡Jaganshi!"

"Granger," reconoció.

"¿Que estas... buscas libros para el escrito de Defensa también?" Sus ojos cayeron al único libro que Hiei sostenía.

"No." La dejó ver el título. Solo se volvería molesta si intentaba ocultarlo. "Necesito ideas para mantener a la "loca" en la torre fuera de mis asuntos," él dijo. La cara de la chica se aclaró y alegró.

"Para fingir Adivinación," le dijo, "También deberías ver Espejos, Ranas, y Presagios. Te mostraré."

Hiei dio un curioso ruidito. "Y para Defensa Contra las Artes Obscuras," dijo cortamente, "Solo lee el libro de texto. Si no lo encuentras ahí, no merece saberse ni que se escriba un ensayo de ello."

"¿Por qué?"

"Porque no existe."

Hermione sacó su libro de texto, revisando la portada. "Eso es imposible. Para empezar, esta acortado."

"No todo es relevante para este planeta," Hiei respondió, encogiéndose de hombros.

Hermione lo miró fijamente, con la boca abierta.

CONTINUARÁ

Cuatro mil millones. Esto es igual a cuatro billones en términos Americanos, pero me dicen que el billón Británico es igual al trillón Americano, así que usaron esto en su lugar.

Lamento si la clase de Genkai pareció algo decepcionante, pero los niños de Hogwarts necesitan un poco más de información antes de que puedan introducirse al material de quinto año. Estan muy atrasados. Culpen a Lockhart.

Quisiera que pudieran culparme por el horario, pero es todo de JKRowling.