Epilogo

Era una soleada mañana de primavera y un lujoso deportivo negro entraba a la mansión Chiba, mientras el conductor recordaba la primer vez que le mostró a su esposa la casa.

************************************************** Flash Back **********************************************

- Ya puedo abrir los ojos.- pregunto Usagi que era guiada por su esposo.

- Ya casi espera. Listo! ya los puedes abrir.- dijo emocionado el pelinegro.

Usagi se quedo con la boca abierta era una casa enorme con preciosos jardines.

- Mamo-chan!!!! grito emocionada y corrió a los brazos de su esposo, el cual al recibió con gusto.

- ¿Te gusta?

- Que si me gusta me encanta, pero no crees que es muy grande para nosotros dos.

- Usako no siempre vamos a ser dos y mis hijos deben tener mucho espacio para jugar.

- Tiene toda la razón Dr. Chiba.

- Vamos te quiero presentar a alguien.- La tomo de la mano y la guió hasta la estancia de la casa, donde esperabas una pareja.- Usa te presento a Luna y Artemis ellos se encargaran de ayudarnos en la casa.

-Mucho gusto.- dijo Usagi acercándose a ellos para saludarlos.

- El gusto es nuestro señora Chiba, por favor no dude en recurrir a nosotros en cualquier momento.- dijo Luna.

- Su esposo nos ha dicho que debemos cuidar muy bien de usted, así que puede confiar en nosotros para lo que necesite.- dijo Artemis.

- Muchas gracias, son muy amables.- respondió la rubia.

- Gracias! dijo el pelinegro dirigiéndose a la pareja.- Vamos hay que ver el resto de la casa.- la tomo de la mano y la guió por la casa.

La casa era enorme tenia 5 habitaciones, una gran estancia, cuarto de tv, estudio, una enorme cocina y lo mas importante de todo un gran jardín, Usagi estaba mas que contenta y ya se imaginaba todas las cosas que podían pasar en ese lugar, ella preparando el desayuno para Mamoru, o jugando con sus hijos en el jardín, poniendo un enorme árbol de navidad en la sala, y cientos de cosas mas que haría junto al hombre que amaba.

La habitación que seria para ellos era enorme, tenia su propio baño con tina incluida estaban seguros de que pasarían bastante tiempo dentro de sus habitación.

- Amor tu deber será decorar la casa como a ti te plazca.- dijo el Mamoru depositando un beso en el cuello de la rubia.

- Si, vas a ver que te va a encantar como va a quedar nuestra casa.- El pelinegro sonrió ante las palabras de Usagi le encantaba como todo últimamente llevaba la palabra "nuestro".

-Estoy seguro de eso amor.

***************** Fin del Flasback **************************

Mamoru bajo de su auto y se dirigió a su casa, entro a la cocina por algo de beber y se encontró con Luna.

- Buenos días Luna

- Buenos días doctor, ¿como va todo en el hospital?.- dijo la mujer sirviendo un vaso de jugo de naranja para el doctor.

- Bien por el momento todo tranquilo. Y mis princesas, donde están?

- Aun dormidas.- respondió Luna con una sonrisa.

- Voy a verlas, gracias por el jugo.- dijo Mamoru dando el ultimo sorbo a su vaso.

Subió las escaleras y camino por el pasillo en el cual se encontraban las habitaciones y se detuvo frente a una de las puertas, la abrió y se adentro en el cuarto de paredes rosas y se acerco a la cunita, se encontró con su pequeña de cabello rubio uno de los mejores regalos que Usagi le había dado, la pequeña era la viva imagen de su madre eran como dos gotas de agua.

La pequeña tenía alrededor de tres años y había llegado al mundo dos años después de que él y Usagi se casaran, acaricio su mejilla y deposito un beso en la frente de la pequeña y se quedo contemplándola y miles de recuerdos asaltaron su mente.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°° Flash Back °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Mamoru se encontraba en su consultorio pensando en Usagi, le había llamado a su trabajo pero no la encontró y se pregunto que estaría haciendo su princesa, ya lo tendría tiempo de averiguarlo en la comida.

La hermosa rubia salía de una tienda departamental para reunirse a comer con su marido el cual ya la esperaba en el restaurante, iba un poco atrasada pero era muy importante que primero realizara algunas compras. A llegar al lugar pregunto por el Dr. Chiba y le indicaron la mesa.

- Lo lamento amor se me hizo un poco tarde.- se disculpo la rubia dando un fugaz beso en los labios al hombre.

- Señora Chiba q voy a hacer con usted siempre llegando tarde.- dijo Mamoru sonriendo.

- No es verdad no es siempre.- respondió Usagi tomando asiento frente a el pelinegro.- Te tengo una noticia muy importante.

- Ah si! Y dime esa noticia fue la causante de tu retraso.

- Así es Dr. Chiba.- dijo la rubia entregándole una cajita.- Quiero decirte que tendremos un invitado en casa y debemos acondicionar una de las habitaciones para su estancia en nuestro hogar.

Mamoru tomo la cajita entre sus manos y puso cara de no entender nada de lo que su esposa le decía, sabia que su cuñado regresaba a Tokio y estaba seguro de que ya tenia donde vivir así que no tenia ni la menor idea de quien seria es invitado.

- Mamo-chan no pongas esa cara yo se que es un visita que te va a agradar, hace tiempo que la esperábamos, abre la cajita eso lo compre pensando en nuestro huésped.

El pelinegro hizo lo que Usagi le pido y al abrir la caja se encontró con un par de zapatitos para bebe y miles de pensamiento llegaron a su mente de un solo golpe, sonrío y levanto la vista para ver a su esposa.

- Tu estas… Yo voy a ser… De verdad estas… fue lo único que pudo decir Mamoru, mientras Usagi asentía a cada frase incompleta que el decía.

- VOY A SER PAPÁ!!! grito el pelinegro y todos los presentes lo voltearon a ver mientras el se paraba para ir hacia Usagi y levantarla en brazos.

Todos en el lugar aplaudieron y sonrieron por la emoción mostrada por el hombre, el cual se encontraba abrazando fuertemente a su esposa.

- Si amor vas a ser papá.- dijo la rubia conmovida y sonriente por la demostración de afecto su esposo.

Mamoru beso su frente y después le dio un rápido beso en los labios, se disculpo con los presentes y se sentó para poder hablar con Usagi.

- ¿Cuándo te enteraste?, ¿Cuántos meses tienes?, ¿Todo esta bien? el pelinegro quería hacer todas las preguntas a la vez lo cual causo la risa de la rubia.

- Calma amor te lo voy a contar todo. Me entere hoy tengo alrededor de 6 semanas, mañana es el primer ultrasonido así que debes de hacernos un huequito es tu apretada agenda. Ami programo la cita para las 8 de la mañana dice q a esa hora no tienes tanto trabajo.

- ¡Perfecto! no quiero perderme ni un solo detalle de nuestro bebe.

La comida transcurrió con muchas emociones, Mamoru estaba por demás emocionado ya estaba pensando que habitación seria para el bebe, tenia la vida casi planeada para es pequeño, lo había esperado por mucho tiempo y se iba a encargar de hacer felices tanto al bebe como a la madre de este.

Al llegar al consultorio fue a ver directamente a Ami para estar al tanto de todo y de advertirle que tenia que cuidar muy bien de Usagi y su bebe, no es que no confiara en ella sabia a la perfección que era la mejor en su especialidad pero nunca estaba de más dejar claras las cosas.

Para Usagi el día había sido muy tranquilo y en la oficina solo le dio la noticia a Andrew aun no quería informarles a todos hasta saber que todo iba a estar bien con su bebe. Se encontraba camino a casa y lo único que quería era cenar algo y estar en los brazos de su querido Mamoru.

- Hola Luna.- saludo la rubia al entrar a la cocina.

- Buenas noches niña, ¿como te fue hoy?

- De maravilla te tengo una excelente noticia Luna estoy tan feliz.

- Se nota que estas feliz, dime que sucede.

- Voy a ser mamá!!!! Puedes creerlo Luna, dentro de mi hay algo que es de Mamoru y mió estoy muy contenta.

Luna se acerco y abrazo a la rubia, ella sabia lo mucho que ellos deseaban un bebe y lo felices que el pequeño o pequeña haría a sus padres. Usagi era muy buena persona y sabia que se merecía esa felicidad.

- Muchas Felicidades!

- Gracias! Luna vas a decir que te doy mucha lata pero me podrías hacer algo de cenar la verdad tengo un hambre como no tienes idea.

- Claro que si Usa, en un momento tu cena esta lista.

Usagi ceno acompañada de Luna como casi todas las noches, ellas se habían vuelto muy buenas amigas y Luna era un excelente compañía, Usagi le tenia mucho cariño.

Después de la cena Usagi se encontraba cambiandose en su habitación cuando Mamoru llego aunque ella no lo noto.

Mamoru contemplo como la rubia se quitaba la ropa para quedarse solo con lo necesario aunque estas prendas resultaban bastante llamativas ante los ojos del pelinegro, así que se acerco a ella sin hacer ruido mientras Usagi buscaba algo en el closet, rodeo la pequeña cintura con sus brazos y comenzó a besar su cuello y hombros.

- Buenas noches Dr. Chiba.- dijo la rubia acariciando la mejilla del aludido.

- Buenas noches.- respondió Mamoru muy bajito al oído de ella, lo cual causo un estremecimiento en el cuerpo de la rubia.

El pelinegro continuo besando el cuello y hombros de su esposa mientras sus fuertes manos recorrían la suave piel ante lo cual Usagi dejo escapar un suspiro. La rubia se dio la vuelta entre los brazos de Mamoru para quedar frente a él, sus labios se encontraron y el beso comenzó suave y tierno para segundos después volverse en apasionado.

Usagi desabrocho los botones de la camisa de Mamoru y recorrió con sus manos el fuerte pecho, recorrió lentamente el camino hasta el pantalón para poder deshacerse de el y así dejo al pelinegro en boxers a lo cual él respondió con una sonrisa.

Mamoru la tomo en brazos y la llevo a la cama, recostándola suavemente comenzó a besar nuevamente su cuello y fue bajando beso el espacio entre sus senos, su ombligo y se detuvo en su vientre depositando unos de los besos más dulces y llenos de amor que le había dado a la rubia.

- No sabes cuanto hemos esperado tu mamá y yo por ti.- acaricio tiernamente el vientre de la rubia y deposito otro beso en el. Usagi se sintió conmovida por tal acto y puso su mano en la mejilla del pelinegro para acariciarlo.

Se besaron nuevamente y la rubia pego su cuerpo al de Mamoru y este dejo escapar un leve gemido, recorrió con sus manos suavemente todo el cuerpo de la rubia llenándolo de caricias que transmitían todo sus sentimientos. Beso sus hombros y la rubia levanto un poco la espalda para que él pudiera desabrochar su bra, él no perdió tiempo y quito rápidamente la prenda recorrio el camino hasta su ombligo dejando pequeños besos a su paso, al llegar a la prenda que cubria la intimidad de su amada deposito un beso justo en el centro provocando que el pequeño cuerpo bajo el suyo temblara. Lentamente quito la prenda y contemplo el cuerpo desnudo de Usagi, era tan hermosa todo en ella era perfecto y lo mejor de todo era suya, solo él podía llevarla al borde de la locura, conocía cada rincón de su cuerpo y sobre todo sabia como amarla hasta hacer que ella cayera rendida en sus brazos.

- Dr. Chiba no es justo, usted todavía tiene ropa puesta.- dijo Usagi con un tono picaro en su voz.

- Y piensa hacer algo para evitarlo señora Chiba.- respondió en tono sugerente el pelinegro.

A lo que la rubia respondió colocando sus manos en los boxers del pelinegro para quitarlos, los besos continuaron y las caricias aumentaban de tono conforme pasaban los segundos, Mamoru beso y lleno de caricias los senos de la rubia, dejo que su lengua jugara con la parte mas sensible de ellos y se deleito los sonidos que escapaban de la boca de la rubia, ella no podía soportar la espera un segundo mas necesitaba sentirlo dentro, adoraba esa sensación por que se sentía completa en todos los aspectos así que rodeo con sus piernas la cintura del pelinegro, él entendió perfectamente y entro delicadamente en ella comenzó a moverse lentamente y fue aumentando el ritmo conforme se movían las caderas de la rubia, Usagi levanto un poco las piernas permitiendo que el se adentrara mas en ella y comenzó un pequeño cosquilleo por todo el cuerpo lo cual era señal de que se acercaba al clímax, Mamoru sintió como la intimidad de la rubia lo aprisionaba mas y mas elevándolo a lo mas alto del cielo sabia que ya no se podía resistir así que adentro con mas fuerza dentro de ella, la sintió temblar bajo su cuerpo señal de que ella estaba en al borde la embistió una vez más y se libero dentro de ella, así que los dos compartieron el cielo por un instante, él dejo escapar un ronco gemido mientras ella recuperaba lentamente su respiración.

- Te amo.- le dijo el pelinegro volteándose para quedar frente a frente, le hubiera gustado derrumbarse sobre ella como siempre lo hacia pero sabia que en su vientre se forma la razón de su alegría y no quería que nada le pasara por que él se había portado un poco brusco, era medico y sabia que era tonto pensar de ese modo tan protector o mejor dicho sobre protector pero ellos eran su mundo la razón de su existir y no iba a permitir que nada le sucediera.

- Te amo más.- respondo Usagi acariciándole rostro.

- Ven aquí.- la tomo en sus brazos, pego su pecho a la espalda de ella, la rodeo con sus brazos y acaricio su vientre.

- Sabes estoy seguro de que se va a parecer a ti.

- Amor aun es muy pronto para saber a quien se parecerá, es más aun no sabemos ni siquiera el sexo de nuestro bebé.

- Pues yo estoy seguro de que va a ser niña y va a ser exactamente igual a ti.

Usagi entrelazo sus dedos con los de Mamoru y sus manos se quedaron sobre su vientre.

Nueve meses después la familia Chiba le dio la bienvenida a la pequeña Usagi, tal como lo predijo Mamoru había sido niña y era exactamente igual a su madre.

°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°° Fin del Flashback °°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°

Después de visitar a su pequeña Mamoru fue a su habitación para ver a su esposa, entro tratando de no hacer el menor ruido por q sabía que ella se encontraba dormida y se encontró con una imagen digna de recordar.

Usagi se encontraba dormida y como hacia demasiado calor solo usaba una playera de tirantes y unos pequeños boxers todo en color blanco, la playera dejaba al descubierto el abultado vientre de la rubia que estaba acostada de lado con una mano bajo su cabeza y la otra sobre su vientre.

Se acerco a ella lentamente, se hincó a su lado y quito un mechón de cabello de su cara y la acaricio, la rubia abrió lentamente los ojos y se encontró con los de Mamoru el cual le brindo una dulce sonrisa.

- Buenos días dormilona.- dijo Mamoru a la vez que le daba un beso al vientre abultado de su esposa.

- Buenos días amor.

-¿Cómo estas?

- Bien, solo que este pequeño ha estado algo inquieto pero todo esta bastante bien.

- Lo importante es que descanses.

- Si lo sé.

- ¿Quieres que te traiga el desayuno a la cama o quieres bajar?

- Sabes me gustaría desayunar en el jardín.

- Entonces será en el jardín princesa. Voy a decirle a Luna que prepare todo.

-Si y yo voy a arreglar a Chibiusa.

Instantes después la pequeña familia se encontraba desayunando en el jardín, Usagi lucia un vestido blanco de algodón el cual resaltaba su abultado vientre pero la hacia lucir hermosa.

- Mami cuando va a estar mi hermanito con nosotros.- pregunto la pequeña.

- Muy pronto amor, ya no debe de tardar en llegar.- respondió la rubia con una sonrisa.

- Yo creo que la próxima semana tu hermanito ya estará con nosotros.- dijo el orgulloso padre.

- Siiiiii!! .- contesto muy emocionada la pequeña.

La siguiente semana la rubia se encontraba agotada en una cama de hospital, el parto había sido bastante difícil pero afortunadamente ambos estaban bien, ella estaba esperando para recibir a su pequeño y al resto de la familia Chiba.

La enfermera llevaba en brazos a un pequeño envuelto en una manta azul y detrás de ella entro Mamoru con Chibiusa en brazos.

- Aquí tienes a tu pequeño.- dijo la enfermera y deposito en los brazos de la rubia al bebe.

Mamoru se acerco con la pequeña para que esta pudiera ver a su hermanito pero antes deposito un beso en la frente de la rubia y le dijo muy bajito al oído

- Te amo, tú y estos pequeños son lo mejor que me pudo haber dado la vida. Gracias por hacerme tan feliz.

FIN

N/A: Espero que le haya gustado está historia que va dedicada a todos los Pretty Boy por que como me han dicho todas alguna vez hemos tenido uno.

Por favor dejen reviews y díganme que les pareció, gracias a todas y cada una de las que leyeron espero que esta historia le haya gustado tanto como a mi escribirla. La nueva historia ya esta maquinada en mi cabecita loca así que espero poder subir el primer chap la próxima semana y espero contar con su apoyo si no es mucho pedir.

Fue un gusto compartir esta historia con ustedes, MUCHAS GRACIAS por leerla.