-Oye, ¿dónde está el tipo bajito? ¿Cómo se llamaba?

-¿Connie? Lleva un par de días en casa de sus padres, les está ayudando a reparar un techo que se les vino abajo con una tormenta.

-Bueno casi que mejor. A ver si podemos resolver esto rápido y sin implicar a nadie más.

Ymir se aclaró por enésima vez la garganta.

-Verás, creo que no hay una forma de decirte esto sin asustarte. Mis amigos… son em…

Annie puso los ojos en blanco.

-Somos vampiros.

La rubia habló sin vacilar y miró con expresión seria a la dueña de la casa. Esta pareció sorprenderse durante un segundo pero luego asintió lentamente.

-Ya me había dado cuenta de que no erais personas comunes, así que se trataba de eso.

La joven se acercó a Reiner, el vampiro que tenía más a mano, y se puso de puntillas para verle el rostro más de cerca. El rubio se quedó inmóvil algo sorprendido por el inesperado acercamiento e intentó echar la cabeza hacia atrás para recuperar espacio personal.

-Interesante… -Rápidamente se giró para volver a mirar a la otra bruja.- ¿Ymir, seguro que no quieres comer nada? Esta tarde he estado haciendo mermelada.

Sasha se metió en la cocina y empezó a abrir armarios. Ymir suspiró de alivio, siempre se olvidaba de aquel sexto sentido que tenía su amiga para aquellas cosas. Parecía que no iba a salir corriendo por lo que al menos empezaban con buen pie.

-Está bien, saca lo que quieras. –Sabía que cuando se trataba de comida no había quien le dijera que no a la bruja.

Mientras su amiga parloteaba alegremente desde la cocina Ymir vio como Annie estaba algo perpleja. Seguramente el comportamiento de Sasha tras la revelación de su naturaleza no había sido el que esperaba. Parecía que los vampiros estaban empezando a descartar que aquello fuera una trampa.

-Ya veo a que te referías con lo de que tu amiga era un poco especial. –Historia habló por lo bajo para que solo Ymir pudiera oírla.

La bruja rió pero entonces vio que la chica seguía con los nervios a flor de piel. Ya no temblaba pero jugaba inquieta con un mechón de pelo. Se sintió mal al darse cuenta de que con sus dudas lo único que había estado haciendo era retrasar el momento que Historia esperaba con tantas ganas. Le cogió la mano con la que enredaba en su pelo y la apretó con delicadeza. Acto seguido caminó sin soltarla hasta donde estaba Sasha y la coloco delante de ella posando sus manos en los hombros de la rubia.

-Hemos venido porque a Historia le gustaría saber si podrías hacer que volviera a ser humana.

La rubia tragó saliva, había dejado de respirar y sentía un nudo en el estómago que le hacía pensar que en cualquier momento iba a vomitar. Aquel era sin duda el momento más importante de toda su vida. Vio como la bruja se le quedaba mirando mientras inclinaba ligeramente la cabeza.

-Sois los primeros vampiros que me encuentro así que no te sabría decir. Ven.

Sasha engullo una última rebanada de pan con mermelada y salió de la cocina. Todos la siguieron hasta otra habitación, la cantidad de estanterías llenas de libros y recipientes de todo tipo la hacían parecer más pequeña de lo que era. En el centro había una camilla y al fondo un escritorio un tanto destartalado.

-Siéntate ahí. –Le señalo la camilla e Historia obedeció.

Los demás se colocaron por la habitación expectantes, preguntándose qué iba a pasar. Tras iluminar la habitación, la bruja se acercó a la rubia y le sujetó la barbilla mientras la miraba de cerca directamente a los ojos. –Ya veo… -Empezó a murmurar palabras para si misma. Después de unos momentos se separó de ella pero solo para cogerle la mano izquierda y observarle la palma con detenimiento.

-Un momentito… -Sasha se acercó a Bertolt y le cogió la mano de igual forma. –Con permiso. –La examino también durante segundos. -Vaya, vaya, vaya… -Dejo ir la mano del joven y se acercó a Annie esta vez. –Y solo para confirmar que no es una casualidad…

La rubia se quedó rígida y cuando la bruja fue a tocarle la mano la retiró.

-Annie…- Historia miró a su amiga con suplica en los ojos.

Esta suspiró pesadamente y acabó tendiendo la mano. Sasha sonrió nerviosamente al aceptarla. Después de tomarse también con ella su tiempo, fue hasta uno de los cajones que tenía el escritorio y sacó algo. Entonces volvió a donde estaba Historia, al acercarse de nuevo la rubia pudo ver que lo que llevaba era una pequeña cuchilla.

-Vale. Creo que ya entiendo más o menos como funcionan vuestros cuerpos.

Volvió a sujetar de la mano a Historia y con un movimiento rápido le hizo un corte pequeño que apenas sangró. La joven se quejó desconcertada por el repentino dolor e intentó retirar la mano pero Sasha no le dejó.

-¡Sasha! –Ymir parecía la más enfadada por lo que acababa de pasar aunque los demás también se mostraban molestos ante el inesperado ataque.

La bruja sin escuchar los reclamos de su amiga observaba como de la herida comenzaba a salir vapor y empezaba a sanar. Intentó tocar la zona pero enseguida corto el contacto porque la piel de historia estaba demasiado caliente como para aguantarlo.

-¡Sois increíbles! –Sasha miró a todos los vampiros con admiración en los ojos, lo cual los hizo sentirse algo incómodos.

-B-bueno, ¿entonces puedes ayudarme? –Historia habló con algo de miedo pero ya no aguantaba más la espera.

-Mmm… Para saberlo aún tengo que comprobar algo. Necesito que te desabroches el vestido, con la parte de arriba es suficiente.

La rubia sorprendida miró a los demás con vergüenza y comenzó a desabrochar el primer botón fijando la vista al suelo mientras sentía un hormigueo intenso en las mejillas. Antes de conseguirlo Bertolt, Reiner y Annie ya se habían dado la vuelta para darle intimidad pero Ymir seguía mirando sin cortarse. Annie se dio cuenta a tiempo y le dio un puñetazo en el costado antes de que Historia llegara al tercer botón y la bruja viera la mejor parte. Dolorida se giró también.

-Vale, ahora túmbate y respira profundamente.

Una vez que estuvo recostada, la otra chica se le acercó y se inclinó hasta colocar su oreja contra la piel de la rubia. Historia intentó mantener la calma pese a estar en aquella situación tan comprometida. La habitación estuvo en silencio durante minutos.

-Ahora necesito que no respires.

La chica obedeció y se preguntó que sería lo que estaba escuchando con tanta atención si su corazón estaba congelado. Después de un tiempo permaneciendo en esa posición Sasha volvió a incorporarse y se quedó mirando la pared pensativa.

-Ya puedes taparte.

El rostro serio de la bruja no auguraba nada bueno e Historia empezó a vestirse con preocupación.

-Ya os podéis dar la vuelta. –La rubia hablo con tristeza en la voz cuando acabó de poner su ropa en su lugar.

Todos se quedaron mirando a Sasha quien parecía perdida en sus pensamientos.

-Me temo que esto sobrepasa mis habilidades. –Finalmente habló con desánimo y miró a Historia a los ojos quien parecía a punto de llorar.- No puedo hacer nada porque esto, em… vuestro estado, es una maldición. Si fuese impuesta por una persona no sería difícil pero es mucho más complicado que eso. Es una maldición que los dioses han impuesto a los hombres.

-Espera, espera… ¿dioses? –Ymir levantó una ceja mientras miraba con incredulidad a su amiga.

-Si, bueno… llámalo como quieras. –Sasha se rascó pensativamente la cabeza.- A ver como os lo explico… No sé qué es lo que hay por encima de nosotros, pero sé que hay algo. Mi poder me permite saberlo. Suelo decir que mi magia es curativa para simplificar las cosas pero no es eso lo que hace. En todas las personas hay cierta energía, es como una corriente, que soy capaz de sentir y oír. Esa energía es lo que nos da la vida y nos hace cambiar desde que nacemos hasta que morimos. Mi magia me permite alterar ese torrente, reavivarlo para traer a alguien de vuelta a la vida o intensificarlo para curar una herida. Aun así tengo mis límites, no puedo salvar a alguien que lleva muerto mucho tiempo, debe de quedar un mínimo de esa en energía en un cuerpo para que yo pueda hacer algo. Y tampoco puedo cortar la corriente de energía para hacer que alguien muera. –Hizo una pausa pensando cómo seguir.- Esa energía, aunque es diferente en cada ser, tiene la misma esencia que proviene de algo común que mi poder ya no es capaz de abarcar. No obstante sé que está ahí aunque no pueda sentirlo enteramente.

Todos se habían quedado mudos ante tal revelación, mirando a la bruja como si fuera un mesías desvelando la verdad del universo. Como vio que nadie iba a interrumpirla con ninguna pregunta siguió hablando.

-Vosotros en cambio carecéis de esta energía. Es como si esa entidad superior os hubiera dejado de lado negándoos lo que le da al resto. Por eso necesitáis robar esa energía a otras personas. –Se calló al ver las diferentes expresiones de los presentes que iban desde la sorpresa hasta la pena e intentó animarlos de alguna forma.- Si os sirve de consuelo no creo que sea algo personal, no es que "dios" –Gesticuló con los dedos marcando unas comillas mientras ponía los ojos en blanco.- os haya castigado personalmente por ser malas personas. Es algo que en algún momento se hizo para castigar a la humanidad y que ha continuado desde entonces, simplemente habéis tenido la mala suerte de caer en ello. Siento mucho no poder ayudaros.

El silencio reinó en la habitación durante largos minutos. Nadie sabía muy bien que decir. Aunque todos, a excepción de Historia, habían ido con muy pocas esperanzas, la noticia los había dejado devastados. Historia que seguía sentada en la camilla no pudo evitar que las lágrimas rodaran por sus mejillas. Sasha intentó tranquilizar a la muchacha frotándole la espalda con cuidado pero al acercarse se percató de algo y sonriendo pícaramente recogió con un dedo algo de la sangre que se escapaba de sus ojos.

-Ya me lo había parecido antes pero… Ymir, ¿esta es tu sangre verdad?

La rubia volvió a mirar al suelo con vergüenza. Mientras, Ymir miraba hacia otro lado intentando sonar tajante.

-Deja ya de decir cosas raras.

-Pero si es verdad ¿ves? –Sasha se acercó a su amiga levantando el dedo manchado de sangre para que pudiera verlo bien. –Se ve claramente que es tuya.

Ymir intrigada se acercó también para verlo más de cerca pero de repente la otra chica le manchó la nariz de sangre con un movimiento rápido. Se alejó riéndose pero la otra le agarró del brazo antes de que quedara fuera de su alcance. Ymir tenía más fuerza y cogiéndole el dedo no le costó mucho mancharle también a ella la cara, en este caso le dibujó un bigote debajo de la nariz.

-Por graciosa.

Aquella broma sirvió para aligerar la tensión bajo la que habían caído todos y silenciosamente dieron las gracias a Sasha por ello. Mientras Ymir se limpiaba la nariz vio como los vampiros se acercaban a Historia.

-¿Estas bien? –Bert le colocó una mano en el hombro.

La chica asintió pero su cara decía todo lo contrario. La preocupación en ellos era palpable. Sabían que después de todo lo que habían descubierto Historia podía volver a intentar alguna estupidez.

-Ya sabíamos que esto era lo que seguramente iba a pasar. –Reiner trató de consolarla y le acarició la cabeza como solía hacer. Se sentó a su lado mientras pensaba las palabras adecuadas.- Ya sabes que aunque esto no haya funcionado, nos sigues teniendo contigo.

Historia asintió de nuevo. Aunque hizo todo lo que había podido para contener el llanto, verlos a todos tan preocupados por ella hizo que aumentaran sus ganas de llorar. Alguna lágrima llego a manchar el suelo pero entonces Annie abrazo a la chica. La rodeo firmemente con sus brazos mientras la otra rompía a llorar y le devolvía el abrazo. Ninguno dijo nada mas, lo único que podía oírse en la habitación era la respiración desacompasada de Historia entre sollozo y sollozo. Cuando Annie vio que la chica estaba algo más tranquila le dio un beso en el pelo y se alejó un poco sin romper el abrazo.

-No le des más vueltas. No has perdido nada. Seguiremos con nuestras vidas como si nada y ya está.

Historia asintió por última vez. Los miro y les dedicó una pequeña sonrisa. Cuando veía como todos la cuidaban tanto se sentía mal por todos los momentos en los que había desconfiado o dudado de ellos. Aunque no hacía mucho tiempo que los conocía, ellos le habían mostrado mucho más afecto que cualquier otra persona en toda su vida.

-Lo siento, tenéis razón. Mientras siga estando con vosotros estaré bien.

Las dos brujas se habían quedado mirando la escena sin atreverse a intervenir. Mientras los contemplaba Ymir sintió una punzada de celos. Deseó poder estar tan cerca de Historia como estaba Annie y se quedó algo sorprendida por aquella repentina envidia.

Minutos más tarde estaban de nuevo en la sala de estar. Esta vez todos estaban más relajados y charlaban tranquilamente.

-Hay algo que no entiendo. –Annie le preguntó a Sasha algo que le llevaba rondando la cabeza un rato.- ¿Por qué no te preocupaste al ver que la sangre de Historia era de Ymir?

Sasha masticó más lentamente el bizcocho mientras pensaba una respuesta.

-Supongo que no me parecéis malas personas. Habéis sido educados cuando podríais haberme hecho pedacitos y si Ymir os ha traído aquí es porque quería ayudaros. No tengo razones para pensar mal de vosotros. Sin embargo, me cuesta imaginarme a Ymir siendo tan generosa como para darle su sangre a otra persona. –Sasha miró a su amiga con una sonrisa cómplice.- Me pregunto si tendrá que ver que seas una belleza. –La bruja desvió la mirada hacia Historia y le guiñó un ojo.

-¿Por qué no sigues comiendo en vez de hablar tanto?- Ymir le metió otro trozo de bizcocho a la boca por la fuerza. Sus mejillas se había sonrojado ligeramente pero afortunadamente para ella, no había suficiente luz como para que se apreciase.

De repente unos golpes en la puerta rompieron el buen ambiente. Todos se quedaron en silencio e inmóviles fijando su mirada en la entrada.

-¿Esperabas a alguien?- Ymir habló en susurros para evitar ser oída por quien sea que estuviera fuera.

Su amiga negó rápidamente con la cabeza mientras seguía masticando aun el bizcocho que le habían obligado a comer. Lentamente y sin hacer ruido Ymir se levantó.

-Vale, tú abre la puerta. Nosotros nos vamos arriba y nos escondemos ahí. Vamos.

Todos los vampiros la siguieron y subieron por unas escaleras que daban al segundo piso. La bruja les indico que entraran en una habitación pero ella se quedó dónde estaba, contra la pared del pasillo, justo al lado de las escaleras. Vio como estos entraban en lo que debía de ser un dormitorio pero antes de que Annie pudiera seguir al resto la agarró del brazo y tiró de ella para que se colocara a su lado.

-Tú te quedas aquí.

La rubia la miró de mala manera pero no dijo nada. Las dos se quedaron en silencio absoluto intentando deducir lo que pasaba en el salón por los sonidos que les llegaban.

Por su parte, Sasha dio un repaso a la habitación fijándose en que no hubiera nada que indicara que allí estuviera alguien más a parte de ella. Todo estaba en orden. En la mesa solo había una bandeja de metal con el bizcocho que estaban comiendo, ningún plato ni vaso. Tampoco había ropa alguna. Fue rápidamente a una estantería y tomo un libro para dejarlo sobre la mesa. Rápidamente fue a abrir esperando que los demás hubieran tenido tiempo suficiente para esconderse. Tomó aire y quitó el cerrojo que bloqueaba la puerta. Al ver quien era desaparecieron todos sus nervios.

-¿Mikasa?- En seguida notó que la joven venia acompañada por alguien que no conocía y su preocupación volvió a surgir.- ¿Qué haces aquí tan tarde? ¿Ha pasado algo?

-No. ¿Podemos pasar? Queríamos hablar contigo de algo.

-C-claro.

La joven los invitó a entrar mientras se ordenaba mentalmente mantener la calma. La cara de Mikasa estaba tan seria que daba miedo, señal de que aquella no era una visita amistosa. El otro tipo que no se había molestado en presentarse tenía el semblante igualmente serio. Los llevó al salón sin saber muy bien que hacer después de eso. Ambos portaban armas lo cual hizo que la bruja empezara a temer por su vida. El hombre empezó a caminar por la sala mirando cada rincón como si buscara algo. Sasha intentó hallar alguna explicación en Mikasa pero la chica parecía evitar mirarla.

-¿Queréis bizcocho? Puedo hacer café si os apetece.

El silencio la estaba matando. La morena se había limitado a negar con la cabeza su ofrecimiento y Sasha cada vez estaba más nerviosa. Sabía a qué se dedicaba Mikasa. Aunque era muy arriesgado que alguien como ella tuviera una relación tan cercana con un cazador, no había tenido el valor de alejarse de la muchacha y sus otros dos amigos. Les tenía demasiado afecto como para dejar de hablarles de un día para otro como si no los conociera. Aun así siempre había tenido miedo de que algo así pasase. Como amiga Mikasa era la mejor del mundo pero, por lo que había oído, también era letal en la caza de vampiros. Por un instante los pensamientos de la chica se pararon en seco. ¿Podría ser que aquellos dos estuvieran buscando a los amigos de Ymir y no a ella?

-¿Por qué hay tantas velas encendidas?

Sasha volvió al presente con aquella pregunta. El hombre que seguía sin tener nombre la miraba esperando una respuesta. No entendía muy bien de qué forma podía interesarle eso a alguien.

-Estaba leyendo.

El moreno asintió lentamente.

-¿A estas horas?

-Si…- Buscó en Mikasa algún tipo de respaldo cuando siguió hablando.- Connie lleva en casa de sus padres unos días y me cuesta dormir sola. No había forma de pegar ojo así que me he puesto a leer a ver si así me entraba el sueño.

-Entonces estás sola en la casa.

-Sí.

-¿No ha venido nadie a hacerte una visita?

-…No.

La tensión era cada vez más palpable pero aun así Sasha se las arregló para mantenerse entera.

-Este bizcocho es muy grande.- Ciertamente de ese bizcocho podrían comer unas quince personas. El hombre le dio un pizco al postre y se lo llevó a la boca. Levantó las cejas demostrando sorpresa.- Esta bueno. Parece que no hace mucho que lo hayan hecho. Aun así falta la mitad, si aquí has estado tu sola ¿quién se ha comido todo eso?

-He sido yo sola.- Prácticamente no estaba mintiendo, Ymir apenas se había comido una porción pequeñísima, lo justo para no hacerle el feo. El resto se lo había comido todo ella.

El hombre levantó una ceja para mostrar claramente que no se lo creía. Sin embargo Mikasa que conocía bien a la chica sabía que era perfectamente capaz de ello. Así que habló por primera vez desde que había entrado en la casa.

-Seguramente eso sea verdad.- La morena se dio cuenta de que no podía seguir así, tenía que actuar conforme a su deber, sin medias tintas. Tras respirar hondo miró por fin a su amiga.- Este es Levi, un compañero del gremio. Sasha, hemos venido porque se ha recibido una acusación en tu contra diciendo que eres una bruja.

Sus palabras cayeron sobre la chica como un jarro de agua fría.

-Necesitamos registrar tu casa. No tienes por qué preocuparte. Si no encontramos nada quedaras libre de cualquier culpa.

Aunque dijo esto, Mikasa estaba profundamente preocupada. Llevaban toda la tarde vigilando la casa y justo cuando iban a acercarse vieron como un grupo de personas entraban por lo que habían esperado algo más por si se iban pronto. Sin embargo, una visita a esas horas ya era de por si sospechosa así que decidieron entrar aunque estuvieran aquellos extraños dentro. Al parecer debían de estar escondidos en algún lugar de la casa. Sasha les había mentido y fuera por la razón que fuera, lo cierto era que se había perjudicado seriamente. Aunque no encontraran nada relacionado con la magia en la casa, el simple hecho de mentirles ponía la sospecha sobre ella.

-¿Qué? P-pero… Mikasa, tú me conoces. Me conoces desde siempre ¿no crees que si fuera una bruja os habríais dado cuenta un poco antes? –Intentó acompañar el comentario con una risa pero se le quedo atascada en el nudo que se le estaba formando en la garganta.

-Lo siento pero no hay nada que yo pueda hacer. He venido para asegurarme de que se te trata bien y no hay ningún tipo de abuso.- Con esto miró seriamente a Levi, casi rozando lo amenazante. –Haremos lo que te he dicho. Si todo está en orden nos iremos y esto habrá quedado en una broma de mal gusto.

A Sasha le estaban entrando ganas de llorar. La habían pillado y además con la mala suerte de que habían ido a apresarla justo el día en que Ymir decide ir a verla. Salir de aquella situación airosa iba a ser totalmente imposible. Aunque allí abajo no encontraran nada, subirían arriba y descubrirían a los demás. Y si intentaban salir por alguna ventana estaba convencida de que Eren y Armin no andaban lejos y los verían.

-Pues adelante, buscad lo que sea que hayáis venido a encontrar.

La tristeza en la voz de Sasha hizo vacilar por un momento a Mikasa.

Levi pareció descartar el salón y pasó a la cocina, abriendo armarios y buscando en los cajones. Todo lo que encontró fueron utensilios de cocina y de limpieza. Sin darse por vencido entro en la otra habitación.

-¿Qué es esto?

-Es donde trabajaba mi padre. Era curandero, lo cual no tiene nada que ver con la magia. Solo usaba remedios naturales.

El hombre miro los recipientes con plantas, semillas y otro tipo de cosas que había por la habitación.

-Es cierto.- Mikasa corroboró las palabras de su amiga. A ella, que estaba acostumbrada a ver todo aquello, había llegado a parecerle de lo más normal, pero mirándolo con los ojos con los que debía de estar viéndolo Levi, era cierto que esa sala era algo sospechosa. Sin embargo, también era verdad que había estado allí incontables veces jugando con Sasha cuando eran niñas y nunca había visto nada mágico.

-¿Y tú? ¿Eres curandera?

A la chica le irritaba que aquel tipo que casi ni había dicho su nombre y que estaba hurgando entre sus cosas le preguntara cosas personales, más aun el hecho de que tenía que contestarle, ya que viendo sus espadas no necesitaba preguntar lo que le pasaría si no lo hacía.

-No. Conozco algún remedio que otro pero siempre se me dio de pena. He conservado la habitación por respeto a mi padre ya que murió hace unos años. Yo me dedico a la granja y a trabajar los campos que tenemos en la finca. También se me da bien la caza.

-Igual que a mí.

El hombre centró entonces su atención en la camilla, la rodeó lentamente y se detuvo con la vista fija en el suelo.

-¿Ooh…?

Se agachó delante de unas pequeñas manchas de sangre. Al ver que era lo que había captado la atención del cazador, Sasha se quedó de piedra. Eran las lágrimas de Historia. Levi toco una de ellas con el dedo, el borde estaba ya seco pero el centro seguía húmedo por lo que se manchó.

-¿Y esto?

-Me ha empezado a sangrar la nariz hace un rato. Me suele pasar con el calor. Vine aquí para coger algo de algodón y estuve sentada ahí hasta que ha parado.

La mente de Sasha se felicitó por encontrar una excusa tan buena en tan poco tiempo. Se inspiró en su amigo Marco a quien le pasaba eso y siempre acababa dejando alguna mancha como aquellas. No obstante la cara de Levi se crispo de enfado.

-¿Crees que soy imbécil? ¡¿Dónde están?!

Sasha se sobresaltó por el grito y se dejo llevar un poco por el miedo.

-¿D-dónde está quien?

El hombre se acercó a la bruja y le agarro del cuello de la camisa.

-¡Cinco personas han entrado por esa puerta! ¡Dos hombres y tres mujeres! ¡¿Dónde están?!

Sasha estaba al borde de las lágrimas, cerró los ojos para evitar verle.

-¡No sé de qué me hablas!

Mikasa se acercó a los dos y agarró con fuerza la mano con la que Levi zarandeaba a la chica para que la soltara. Después de unos segundos en los que los cazadores intercambiaron miradas, el hombre se alejó.

La bruja cayó al suelo una vez librada del agarre. Mikasa se arrodilló delante de ella y al ponerle la mano en el hombro se dio cuenta de que estaba temblando.

-Los hemos visto entrar. Dinos la verdad, así lo único que consigues es empeorar las cosas.

Sasha miró a Mikasa a los ojos mientras las lágrimas empezaban a brotar. A ella la habían pillado y no había forma de que la perdonaran pero no iba a delatar a Ymir y sus amigos. Ellos aún tenían la oportunidad de huir.

-Lo siento Mikasa. Me habéis descubierto, soy una bruja.


¡Buenas a todos!

Tenía muchas ganas de llegar por fin a esta parte. En el próximo capítulo Mikasa y Annie se verán las caras, no os lo perdáis.

[!] Una nota que se me olvido colocar en el capitulo anterior y que cuando me di cuenta me dio pereza editar:

Cuando Ymir aparece leyendo un libro, la historia en él es un guiño a un fanfic yumikuri fantástico y maravilloso llamado Wolves of the North. Justo cuando estaba escribiendo ese capitulo el fic finalizo y me pareció buena idea nombrarlo a modo de homenaje. Si os defendéis biencon el inglés os lo recomiendo encarecidamente.

Por otro lado anuncio mi nuevo fanfic: Alas grises

Centrado en la pareja de Mikasa y Annie. Lo podéis encontrar en mi perfil. No os preocupéis porque no voy a dejar de lado Magia y Sangre. Este nuevo fic lo iré actualizando mas lentamente y sus capítulos serán bastante largos.

Y para finalizar os recordaré que podéis encontrarme en tumblr: mychronostory

Ahí os enterareis de todas las actualizaciones y encontrareis curiosidades e inspiraciones de mis fanfics. También algún que otro dibujo (os advierto que dibujo aun peor de lo que escribo XD).

Se aceptan comentarios y todo tipo de afecto. Gracias ;)