Irreconocible.
Tenía muchísimo miedo de mi misma, eso era lo que en resumidas cuentas me pasaba. Y para colmo que todos me observasen no ayudaba en nada.
Los pasos acelerados y ágiles de todos ellos llegaron hasta el umbral, y me pregunté por qué nadie les abría la puerta como mi madre había hecho con mi padre.
Sin poder evitarlo mis ojos rodaron hasta recaer en Jasper, quien cómo no, me seguía mirando con la misma mirada intensa de antes que me ponía el vello de punta. Seguramente habría traspasado sus dudas a mi padre, y él a mi madre….
Fabuloso.
Probablemente Matthew hubiese fulminado con otra mirada a tío Jasper por observarme de esa manera…
¡No!.
No con mi padre allí.
Gracias al cielo –y dentro de lo que cabe-, la puerta se abrió desconcentrando mis pensamientos de Matthew, y a la primera que reconocí fue a Alice quien iba con su aspecto de duende algo desfasado, lo cual me dejó bastante claro que todos y cada uno de los Cullen se habían volcado en mi búsqueda.
Ella corrió a abrazarme y yo tan solo dejé que lo hiciese rodeándola con mis brazos también.
-¡Santo cielo! –escuché la voz de Carlisle -, estás enorme… ¿pero cómo es posible?, todos creíamos que dejarías de crecer de esa manera tan precipitada.
Y, al contrario de lo que todos pensaron, Carlisle consiguió relajarme un poco más con ese comentario lleno de curiosidad y sorpresa. Le sonreí y avancé hasta abrazarle. Sin embargo él me separó pronto de su pecho y me contempló al igual que mi padre anteriormente, cogiéndome la cara con ambas manos.
-Probablemente tus poderes hayan crecido a la par que tu cuerpo. –empezó a explicarse a sí mismo sin soltarme.
En eso oí un carraspeo demasiado ronco que me estremeció:
-¿Te importa Carlisle?, quiero ver a Nessie con mis propios ojos.
Era… él.
Toda mi sangre se acumuló en mis mejillas cuando Carlisle se separó del todo y me dejó a merced del imponente Jacob Black.
La garganta se me secó y me esforcé por recordar cómo se respiraba. Comencé a sudar inevitablemente, y no me moví de mi lugar mientras sus ojos me repasaban de arriba abajo y bien abiertos.
Bien, una cosa había conseguido: dejar sin palabras a Jake, lo cual era uno de mis propósitos meses atrás antes de huir como una prófuga de la justicia. Y… no me incomodó la verdad, es más me gustó.
Deseé sonreírle y tirarme a sus brazos, besarle hasta la saciedad y rogarle que me llevase en su lomo por el bosque como en los viejos tiempos. No obstante, no pude moverme.
Estiré la piel de mi boca y estuve segura de que en vez de una sonrisa se me formó una horrible mueca.
Genial.
Volví a poder escuchar mi sangre recorrer el cuerpo, al parecer todos esperaban que alguno de los dos hiciese algo más que observarse igual que dos extraños que se veían muy atraídos.
Casi imaginé la cara de mi padre.
Siempre pensé que al regresar conseguiría hacer algo más que mantener el equilibrio, no obstante mi conciencia era cruel, o más bien lo había sido alimentando esas esperanzas equivocadas.
Una pistola…
Entonces recaí en lo que una vez dijo Oscar Wilde: a veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante. Y dejaría que mis manos se quemaran si me equivocaba al proclamar ese momento en "mi instante".
Entonces Jacob por fin hizo algo, soltó todo el aire que llevaba acumulado relajando los hombros. No fue exactamente lo que esperaba pero fue algo. Parecía un adolescente tímido y eso me turbaba.
-Eres… -empezó a decirme cuando yo aún tenía la cabeza gacha y los nervios a flor de piel – preciosa.
Y si en ese momento alguien me hubiera empujado por algún precipicio, estaba segura de que no habría notado absolutamente nada.
Eres preciosa.
Oh dios… Jacob me había dicho preciosa; y delante de mi padre. Bien ahora mismo llegaba su final o el mío, seguro.
Le miré a los ojos de nuevo y no pude evitar las ganas de llorar, totalmente emocionada. Pero justo en el momento en que iba a darle las gracias y a abrazarme con todas mis fuerzas hasta fusionarme con su grandioso cuerpo, una imagen poco nítida de Matthew me atravesó con la misma fuerza que un tornado.
Maldita sea, él estaba solo y desamparado mientras que yo…
Conseguí por fin sonreírle a Jacob y le tendí la mano algo torpe, observé que sus intensos ojos negros miraban mi mano y después mi cara, poniéndome más nerviosa de lo que estaba.
Simplemente no podía. Abrazar a Jacob se me presentaba como una afrenta al recuero de Matthew y no quería perderle, nunca podría hacerlo, porque Matt era muy importante en mi vida.
Repentinamente unos cálidos y musculados brazos me acogieron con una calidez abrasadora, desvaneciendo mis dudas y dejándome respirar unos instantes que deseé que durasen por siempre.
Porque eso era lo que estaba ocurriendo, tan solo Jacob y yo, abrazados…
Su olor me penetró con fuerza, quemándome un poco la nariz pero a la vez suavizando mis nervios. Jacob seguía igual que como lo recordaba. De los dos, había cambiado yo.
Un carraspeo que evidentemente fue de mi padre, nos separó. Y yo tan solo hundí los hombros y me separé de Jacob con un semblante disgustado porque, no solo mi padre me había hecho reaccionar, sino también el recuero de Matt.
Diablos, debía ir por él.
Me necesitaba. O más bien nos necesitábamos el uno al otro.
Miré de reojo a Jacob quien estaba mirando con el ceño fruncido a mi padre que no se quedaba atrás con una mueca de asco en la boca, y me pregunté qué sucedería cuando Jake conociese a Matthew. A fin de cuentas Matthew era mi primera experiencia, y estaba segura de que si él no se hubiera separado de mí ese día en la terraza del hotel, la cosa hubiera ido a más.
La cabeza me hirvió. Debía de dejar de pensar en esas cosas si mi padre andaba cerca, más que nada por mi seguridad y por supuesta la del propio Matthew.
-Estaba pensando –empezó a decir Carlisle llamando la atención de todos -, ¿Por qué no te vienes a mi despacho, Nessie?. Me gustaría saber el por qué de tu crecimiento tan exagerado.
Dos cosas quedaron al descubierto, la primera: que Carlisle intentaba evitar el "posible altercado" entre Jake y mi padre por ese efusivo abrazo, y la segunda: que el abuelo jamás saciaría su curiosidad.
-Me parece bien. –admití.
No quería ver un enfrentamiento entre el licántropo y el vampiro recién llegada, gracias.
Carlisle me sonrió igual que un niño al que le dan un regalo y me tendió una mano que yo cogí enseguida.
-Un momento Carlisle –se escuchó la voz melodiosa de mi madre -, ¿Qué vas a hacerle?.
Si hubiera preguntado otra persona en vez de mi madre aquello, hubiera quedado claro que no se fiaba del abuelo. Pero después de Carlisle era mi propia madre quien estaba igual de interesada en conocer mi naturaleza.
-Un análisis y después supongo que una radiografía, me gustaría ver si sus huesos son iguales que los nuestros o por el contrario igual de frágiles que el de los humanos.
Incómoda, seguí a Carlisle finalmente por las escaleras junto a mi madre, a sabiendas de que estaba siendo observada por todo el clan de vampiros y Jacob.
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Me supuso un esfuerzo monumental concentrarme en Carlisle y sus investigaciones, una y otra vez Matthew volvía a mi mente, totalmente solo a merced de los vulturi y sin posibilidad alguna de sobrevivir.
Me asomé a la ventana del pequeño laboratorio-consulta que Carlisle tenía en su casa, en el momento en que tanto él como mi madre se pusieron frente a la pantalla del ordenador a esperar no se qué de unas pruebas… no me interesaba, tan solo deseaba morir por imbécil.
La vegetación tan extensa y verde de Forks me relajó un poco, y pude desprenderme de Matthew por fin.
Unas voces llamaron mi atención y descendí la mirada del bosque hacia abajo, en dónde Rosalie, Jasper, Jacob y mi padre estaban hablando sobre algo que evidentemente era un secreto.
Si tan solo tuviera la capacidad auditiva de alguno de ellos…
Por cómo se expresaba Jacob y lo tensa que tenía mi padre la mandíbula, llegué a la conclusión de que se trataba sobre mí.
Genial.
Ahora todos se pondrían en mi contra y me encerrarían en alguna torre dejada de la mano de dios y obligada a beber sangre de por vida cuando yo ya no la quería.
-Es… increíble. –escuché comentar a Carlisle.
Me volví hacia ellos curiosa:
-¿Qué?. –acabé preguntando ya que ninguno de ellos me contestaba, es más no despegaban la vista de la pantalla del ordenador.
-Tienes la misma salud que un humano extra saludable, pero eres inmortal. –me explicó mi madre levantando la mirada de la pantalla para fijarla en mí.
Realmente eso me sentó algo mal. En otro tiempo mi madre hubiese venido hasta mí y me hubiera abrazado mientras me decía aquello. Diablos, ¿tanto se había enfriado nuestra relación?.
-Pero puedes morir por alguna enfermedad que padezcas como cualquier humano –siguió Carlisle -, si no te cuidas.
Un momento, quizás eso no era tan mala noticia. Si llegaba a coger una pulmonía y no me cuidaba podría morir y punto, así todos se quitarían de encima el gran peso que suponía Renesmee Carlie Cullen. Aunque pensándolo mejor, con un abuelo y un padre médicos era improbable que me dejasen morir.
Carlisle se levantó de su silla y cogió un termómetro que enseguida me puso bajo la axila provocándome un escalofrío al tacto de su fría mano.
Solté un gemido, y apreté el brazo fuertemente, haciéndome todo el daño que pudiera para centrarme solo en esa sensación.
-Eres más interesante de lo que pensaba, Renesmee. –me comentó el abuelo sonriéndome.
No pude más que contestarle con una sonrisa rota, deseaba llorar. Todo era mi culpa, Matthew estaba solo y abandonado, mis padres me odiaban y Jacob se mostraba esquivo.
¿De verdad era tan mala persona?.
Desde luego debía ser así, sino no hubiera abandonado a Matthew por un arranque tan fuera de lugar.
Dolía.
Dolía mucho, el corazón me retumbaba casi sin fuerzas entre el pecho y las costillas y apenas podía respirar sin quemar mis propios pulmones.
Pasados unos minutos, Carlisle volvió a provocarme otro escalofrío al coger el termómetro.
Observé con curiosidad cómo sus ojos se abrían desmesuradamente, al igual que los de mi madre, que enseguida corrió a tocarme la frente con su mano. Aunque con ella no tuve ningún escalofrío, mi madre era más "caliente" que los demás vampiros, o yo me obligaba a verlo así.
-Está enferma Carlisle. –gruñó mi madre histérica.
¿Enferma?. ¡Pero si me encontraba bien!.
-Eso no puede ser –empecé a decir disgustada -, yo me encuentro bien, no me duele nada. –aseguré mirando fijamente tanto a mi madre como al abuelo, dispuesta a enfrentarme a cualquiera de ellos por la verdad.
-Tienes treinta y nueve, Nessie. –contraatacó mi madre dejándome sin palabras.
No podía ser… es decir yo… yo… ¡yo era medio vampira!, mi temperatura jamás había subido de treinta y seis y había muchas veces en las que estaba en treinta y tres.
Inevitablemente recordé un día que Jacob se alertó por eso, y casi se comió a mi madre porque no le tomó importancia.
-No te alarmes antes de tiempo Bella –empezó a decir Carlisle mientras miraba el termómetro como si la vida le fuera en ello -, creo que se está produciendo una confrontación entre su lado humano contra el vampiro –sus ojos dorados dejaron de preocuparse por el termómetro para mirarme a mí – de ahí su alta temperatura corporal –no pude evitar sonrojarme -, aún así, no te perderé de vista Renesmee. –Asentí incómoda por el sentido de su frase, pero él se apresuró a sonreírme dejando el termómetro en la mesa - ¿Estás segura de que te sientes bien?.
-Completamente. –afirmé con la voz tan grave que pareció la de un chico en vez de la mía.
-Se puede deber por la falta de sangre en su dieta –le explicó el abuelo a mi madre -, probablemente su parte vampira se esté deteriorando por ello, y la humana esté tomando más control sobre ella.
¿Mi parte vampira estaba muriendo?... esto era de locos.
Y mi madre casi escuchando mis pensamientos se apresuró a preguntarle lo que yo deseaba saber:
-¿Puede convertirse en una humana normal si sigue así?.
Una humana normal…
Lo cierto es que nunca me había sentido tan asustada y complacida a la vez.
-No lo sé con exactitud, pero estoy seguro de que si eso llegara a sucederse siempre le quedarían síntomas comunes como la piel pálida o su devoción por la sangre, aunque ya no la tome.
Me molestaba el hecho de que hablaran igual que si yo no estuviera presente. Si era por cuestión de tamaños yo era más alta que mi madre, así que debería de ser a mí a la que se le debiera prestar más atención maldita sea.
Estaban acumulando puntos para que me largase de nuevo, todos parecían intrigados y a la vez incómodos con mi presencia.
A lo mejor me consideraban una amenaza por el tiempo que estuve fuera… quizás alguno de ellos pensase que yo me habría ido de la lengua contando mi secreto.
Un gran vacío se presentó con fuerza en mi estómago, dejándome poco a poco deshabitada. Apenas notaba mi corazón latir para entonces y los ojos me picaban porque quería llorar. Estaba muy disgustada, pero ¿disgustada conmigo, o con ellos?.
Eso era lo que debía averiguar.
Lo que estaba claro es que ya no encajaba tan bien como antes dentro de mi familia de vampiros. Posiblemente ese había sido mi destino desde un principio, y ser humana era una posibilidad de volver a empezar de nuevo yo sola, quizás con ayuda de Charlie. Pero sola. Sin Matt. Sin los chicos. Sin Jacob…
Todo era tan extraño, Jacob estaba a escasos metros de mí, y a la vez estaba tan lejos… seguramente él también habría cambiado. A lo mejor ya no me consideraba "digna" de su imprimación, aunque era imposible que se imprimara de otra persona.
Era increíble la manera en la que se me había ido todo de las manos. Hacía escasos meses era la hija perfecta y ahora tan solo era la extraña.
-¿Puedo irme?. –pregunté al fin, armándome de valor.
Carlisle asintió, pero mi madre me miró con recelo tras sus largas pestañas lo cual me hizo sentirme todavía más sola y confusa.
Ella que estaba acostumbrada a seguir su vida de adolescente inmortal con su eterno novio, se vio truncada cuando su hija adolescente decidió que ya era hora de avanzar y dejar que la rebeldía asomara por fuera yéndose lejos con unos extraños.
Por una parte la comprendía, pero por otra no me importaba lo mal que hubiese llegado a sentirse o lo diferente que pudo haber sido su vida a raíz de mi aventura.
Bien, llegados a este punto, lo mandaría todo al carajo de nuevo. Podían irse al infierno todos ellos, si no me comprendían era su problema no el mío.
Tras bajar las escaleras y salir fuera de la casa, la emoción de volver a largarme volvió a ser más intenso, de nuevo me notaba rebelde, y me veía capaz de hacer cualquier cosa, incluso la de saltar desde el acantilado de La Push.
Iba tan metida en mis planes que la voz de Jacob me sorprendió asustándome:
-¿Dónde vas?. –me preguntó casual.
Solté un gemido, y le miré enrabietada. Jacob se me presentaba más como un problema que una solución, ¿Por qué él tendría que estar de parte de mi familia y no de la mía? De la que estaba imprimado era de mí no de ellos.
-No lo sé. –una verdad a medias.
Jacob arqueó una de sus espesas cejas oscuras y entornó sus intensos ojos negros:
-¿Vas a irte otra vez?. –lo cierto es que su tono de voz me dio un buen bofetón.
Rodé los ojos fastidiada y reculé unos pasos más, alejándome un poco más de él:
-Es posible. –Afirmé con la cabeza bien alta – Así os dejaré de nuevo para que sigáis vuestras vidas. –argumenté con ganas de llorar pero fingiendo una arrogancia propia de mi padre.
Casi esperé verle enfadado y dispuesto a matarme convirtiéndose en un lobo, sin embargo se quedó ahí, rezagado, estudiándome con los ojos y poniéndome nerviosa.
Todo era fantástico. Ya ni siquiera a Jake le importaba lo que hiciese.
-Mi vida nunca podría seguir adelante otra vez si te vas, Nessie.
Los ojos se me abrieron involuntariamente y pude volver a escuchar a mi corazón, llenándome de calor todo el cuerpo y en especial las mejillas.
Jacob estaba más delgado –todo por mi culpa-, pero todavía así era atractivo. Con su melena lisa y azabache cayéndole con gracia sobre los hombros y parte de la cara, sus pómulos bien marcados junto con su jugosa boca carnosa… ¿Por qué todo era tan difícil?.
Inconscientemente me humedecí los labios deseosa de probar los suyos. ¿Serían igual de suaves que los de Matthew?, ¿igual de tiernos?.
Mis manos me sudaron, y solté la falda del vestido de tía Rose aunque ya lo había arrugado bastante.
-Dime una sola razón por la que deba quedarme. –le supliqué aguantando las lágrimas.
Sabía su respuesta, y me gustaba:
-Quédate a mi lado… -me mordí con fiereza los labios- para siempre.
Entonces en un arranque de adrenalina le sonreí y me acerqué hasta poder abrazarle con fuerza, volviendo a saborear su aroma a cedro y miel que me volvía loca. Su cuerpo tan musculado se acoplaba con facilidad al mío, y podía notar sus latidos contra los míos.
Ese momento era simplemente fantástico.
El mejor de toda mi vida.
Esa era la parte positiva de haberme ido…
Reviews.
"Sí, he subido un día antes pero solo porque el otro fanfic aún no lo tengo listo y lo he cambiado pero seguirá siendo los lunes. Al fin hubo interación entre Jacob y Renesmee, pero esto solo es el principio de un amor que intentaré que sea épico XD. Felices fiestas a todos, no os hinchéis demasiado a dulces y turrón que luego todo eso tarda en irse. ¡Gracias por leerme!".
Samanta-m: Bueno Jazz siempre ha sido distante... a mi parecer es el personaje más rico de toda la serie de libros, me encanta sinceramente y no voy a desaprovechar la oportunidad de ponerlo aún más interesante:p XD y sabes que la primera que corta el empalagamiento este soy yo, pero evidentemente lo de Matt y Ren es mucho más intenso que el amor, más especial y sobretodo más bonito y no te preocupes ya lo explicaré todo más adelante XDXDXD. ¡Besos, adiós!.
Nessie cullen: Tranquila, me llegaron absolutamente todos tus reviews. Hubo un poco de distancia entre Jacob y Ren pero es solo por el tiempo que han estado distanciados, a fin de cuentas Jacob por la imprimación nunca dejará a Renesmee ya le ponga los cuernos con cientos de hombres, jaja siempre pongo algo de sexo en mis historias tranquila, pero será un poco más adelante y quién sabe a lo mejor te sorprendo. Gracias por leerlo y espero te siga gustando igual. ¡Besos, adiós!.
dark priinCes: Uff pues si soy descendiente de Meyers ¿Cómo es que me gustan más los tipos malos que los principes azules? No sé ahí hay algo que no encaja demasiado XD, aún así cientos de gracias. Jaja fui demasiado buena con Ren eso es verdad, pero tampoco quiero que Edward sea el protagonista por lo que lo saque poquito, ¿se nota lo bien que me cae el pelirrojo, no?. Todos los que tenemos dos dedos de frente amamos a Jacob y sí, a Matt también se le quiere pero quizás no tanto pero es solo porque no se le conoce pero claro ahí están los gustos. Bueno a mí me fue bastante bien en la universidad gracias por preguntar ^^. ¡Besos, adiós!.
Mica: Jejeje gracias, siempre se agradece este apoyo. Y tranquila, lo de Matt tendrá explicación, en verdad todo lo tiene y hay que ser un poco pacientes;) ¡Besos, adiós!.
The Love store: ¿Te gustó?, o esperabas un beso tipo Piratas del Caribe jaja. Mmm Metamórfogo VS Híbrido, la verdad entiendo tu expectación jaja veremos a ver cómo se me da; no siempre se puede gustar a todo el mundo, eso lo entiendo pero debía contestar a las preguntas XD seguro he solventado dudas pero cientos de gracias. ¡Besos, adiós!.
Sofia Swan: No te preocupes si quieres aparecer y pegarle yo te pongo con la misma fuerza que el increíble Hulk jaja. ¡Besos, adiós!.
popblack: Qué buena frase, nunca la había oído fíjate... quizás la use más adelante. ¡Besos, adiós!.
LilyRiddle86: No eso nunca, Jacob jamás se podría enfadar con Ren o al menos no demasiado por eso de la imprimación es una bendición a la misma vez que maldición. ¡Besos duquesita de mis amores!.
cygg: Jajaja ya te compadeciste sí, ahora le pueden dar por saco todo lo que quieran jajaja. ¡Besos, adiós!.
AlexiaCullenBlack: No problem Jacob tendrá parte jajajaja. ¡Besos, adiós!.
Merlinä-Cullen: Matthew muerto... bueno todo puede ser siempre lo digo, nunca puedes preveer lo que sale de mi cabeza ni siquiera yo misma XD. Ya veremos cómo se desarrolla pero te diré que habrá un bonito trío jaja. ¡Besos, adiós!.
Xymee: Lo bueno se hace esperar además tenía que darle a Ren más vida aparte de la de Forks. Hablando de esa odiosa película, ¿sabes que Taylor es posible que no encarne a Jake en la siguiente entrega?, y que Aro será Ben Barnes... bueno Ben es un amor y es increíblemente guapo, y en cuanto a Jacob dicen que será interpretado por Michael Copon. Creo que han hecho mal con Taylor al no avisarle que era posible que no estuviese hasta tan tarde... pero por otro lado si no cumple los requisitos como medir dos metros y algo y estar más cuadrado que The Rock, pues que lo cambien punto. Todo esto y nada más puedo contarte XD. ¡Besos, adiós!.
