A mi opinión, este es un capítulo algo violento. Léanlo bajo su propio riesgo(?
Capítulo 13: Rupturas.
-Por favor Brock – Andrea susurró, evitando su mirada.
- Que excitante puede ser que por quién has resignado tanto aguarda detrás de esa puerta, aún en criogenia y no puede hacer nada…- Susurró en su oído mientras bajaba el bretel de su corpiño.
-¿Qué ganas con esto? Maldición, además, ambos sabemos que ha muerto – lo miró a los ojos.
- Es cierto, luego de tú inminente escape junto al soldado Barnes… Las cámaras de crio colapsaron…Tú…Lo mataste Carlson – Sonrió mientras pasaba su mano por su cuello, muy lentamente la piel de la prisionera se erizaba y sus músculos se tensaban al contacto con sus asquerosas manos.
-No es cierto – las lágrimas recorrían sus mejillas con rapidez – Él ha muerto hace tiempo.
-Cree lo que tú quieras – tomó su rostro con su mano, apretando su mandíbula y fijando su mirada con él – me agrada guardar su cuerpo como una especie de trofeo – sonrió y presionó un botón de un control, pronto la puerta comenzó a abrirse dejando ver el cuerpo de un sujeto, congelado dentro de una cápsula.
Andrea presionó sus dientes, llena de odio – Eres un maldito desgraciado, no estaría contigo ni aunque lo hubieras intentado dignamente – Rápidamente le dio un fuerte golpe en la nariz con su frente, provocando que sangrase automáticamente, dejando caer algunas gotas sobre su rostro.
-Te la buscaste, perra asquerosa – le dio un fuerte puñetazo en el rostro, partiéndole gran parte del labio inferior, ella comenzó a escupir sangre y maldecir en silencio, por el fuerte dolor. Con ayuda de un fino cuchillo, desgarró completamente la parte superior de su ropa, dejando ver su ropa interior
– DEJAME – Andrea gritó, moviéndose constantemente, intentando zafarse de sus manos, pero era imposible, estaba muy bien sujetas.
-Esto es increíble – una sonrisa morbosa se dibujó en el rostro del sujeto – Oh, pero sería muy poco caballeroso tenerte así – soltó las manijas que la mantenían apresada y antes de que pudiera hacer algo la arrojó al suelo con gran fuerza y la arrastró muy cerca de la cámara de criogenia. Tomó una jeringa con un extraño contenido y rápidamente lo clavó en su brazo. Andrea soltó un grito.
-¿Qué, ¿QUE ES ESO? – lo miró horrorizada, aún intentando zafarse de su agarre – Por favor, suéltame – continuó gritando entre llantos.
-Oh cariño, vamos…Disfrutarás esto – sus manos iban y venían desde su cuello hasta su abdomen… y comenzó besando sus labios a la fuerza.
Andrea intentaba evitarlo, separarse de él, quitarlo de encima y asesinarlo de la manera más sádica…Sin embargo, por alguna extraña razón sus sentidos y extremidades se entorpecían con cada minuto que pasaba y sus manos y piernas cada vez respondían menos a sus intenciones, todo comenzó a girar en su cabeza… Y su visión se tornaba movediza. Reiteradas veces intentó concentrarse para usar su poder de la peor manera, para destrozarlo en pedazos o aunque sea desplazarlo lejos de ella…Pero era imposible, estaba demasiado afectada.
Evitando sus asquerosos besos, lentamente rotó su cabeza hacia la cámara de criogenia, y fijó sus ojos en el rostro del sujeto congelado. Era un muchacho de no más de 25 años… Cabello castaño claro, ojos verdes…Unos profundos ojos verdes que cuándo vivían eran la ventana al más hermoso paisaje y unos finos labios que calzaban perfectos en ese rostro… Su rostro se llenó de lágrimas…Lágrimas de dolor e impotencia.
Cerró sus ojos y se fundió en algunos recuerdos…
-Ambos saben que es una locura…Saben que es una trampa de hydra, por el amor de Dios…¿Alguien puede ser coherente?- Tony miró a ambos.
Barnes se sonó los dedos de su mano y luego lo miró – Tony, iré aunque lo prohíbas…No me hagas perder el tiempo.
-Estarán yendo a la boca del lobo, Steve te necesito aquí…Estamos investigando un posible atentado – Stark estaba a punto de rogar.
Steve perdió la paciencia – Tony…No soy el único vengador. – Se levantó y se retiró de la habitación, esperando que Bucky lo siga – Nos iremos inmediatamente.
-Gracias por nada – Tony apoyó sus codos sobre la mesa y enterró su rostro entre sus manos – Odio ser el único que razona aquí. - Llama a Barton y los demás. –
Steve y Barnes tomaron el primer quinjet disponible sobre la plataforma.
-¿Cómo sabremos dónde están? – Barnes cargaba un arma y la colocaba en su cintura.
- No hay muchos lugares dónde Hydra pueda alojarse aún, en estas áreas. Iremos al más cercano. El asunto es…Que aún no se hayan ido – Steve tenía su vista fija en el paisaje celeste frente a ellos.
-¿De qué hablas?-
-El posible atentado que investiga Tony, está previsto en Sudamérica…Siento que tienen planes interesantes para tu amiga.-
-¿Y cómo piensas que la someterán? Ellos no han manipulado su mente… -
-De la misma forma que lo han hecho durante sus años de servicio, supongo – Steve lo miró de reojo.
Barnes mordió su labio, miró nuevamente su arma y luego a Steve – Esto me recuerda a nuestras viejas aventuras…-
-Tenemos recuerdos muy diferentes de nuestras viejas aventuras – Steve soltó una pequeña risa.
Andrea:
No quería abrir mis ojos…Los había cerrado, quedándome solo con la imagen de él… Y olvidar todo lo demás, incluso lo que había sucedido hace minutos. Sentía tanto odio, tanto resentimiento, tanto asco…Incluso de mí. Vergüenza, mi dignidad…Había quedado hecha pedazos…Y aún vivía para sentir todo ello. Hubiera preferido la mutilación, la flagelación, incluso que me quitaran todos estos dones que un día me condenaron a caer en las manos equivocadas. Pero no, aquí estoy en el frío suelo aún, frente a esa maldita cámara de crio… Y siento tanto desagrado, maldición, me siento tan despreciable. Nunca lloré tanto en mi vida y lo peor es que sigo haciéndolo, soy una maldita débil, inútil, inservible, incapaz de controlar la única defensa que podría haber hecho la diferencia entre lo que padecí y no pasar por sus horrendas manos.
Una vez más…Estaba rota.
Lentamente, tomó una remera y un pantalón que le habían dejado sobre la mesa aquellos que se encargaban también de dejarle algo de agua y comida. – Compasión barata – susurró para sus adentros y se vistió con ellos, quitándose los rastros de girones de lo que había quedado de sus prendas anteriores. Miró su cuerpo… Y no lo sentía así…No lo sentía suyo, no era suyo…Estaba corrompido…
Luego tomó algo del agua que le habían dejado y la escupió al suelo. Caminó a paso lento, observando la cámara. – Te he fallado… Te he fallado tanto – susurró apoyando su mano sobre el vidrio – Lo lamento – bajó la mirada y luego golpeó con todas sus fuerzas el cristal… Éste se quebró pero no logró romperse. Soltó un grito desgarrador y una vez más golpeó el cristal con todas sus fuerzas…Ahora con ambas manos…Provocándose varios cortes en las manos y destrozando el cristal la sangre corría por sus manos y la cámara finalmente cedió abriendo sus puertas. Un vapor helado y blancuzco salió para luego dejar ver el cuerpo congelado del sujeto. Una sonrisa se dibujó en el rostro de Andrea, quién usando todas sus fuerzas tomó el cuerpo congelado, y lo bajó al suelo. Sentía como la frialdad del hielo quemaba sus manos y extremidades al hacer contacto pero no le importó, ya estaba destrozada – Lo lamento…Todo lo lamento, nunca voy a olvidarte. Debí aceptar la realidad – acarició la mejilla del cadáver helado. –Mordió su labio inferior – Y lamento también no poder llevarte conmigo. –miró hacia los vidrios partidos y luego a él nuevamente, beso su helada mejilla, en forma de despedida y se puso de pie, tomando uno de los vidrios más grandes que habían quedado en el suelo, lo guardó en su cintura y luego se sentó sobre una de las mesas a comer lo que le habían dejado. Algo había cambiado en ella y una sonrisa extraña se plasmó en su rostro.
-¿Conoces esta base? – Steve aterrizó bastante lejos del lugar, para evitar ser detectados.
Bucky entrecerró sus ojos pensativamente – Es una base transitoria, si están aquí, no será por mucho tiempo…
-Entonces andando – Steve se puso de pie y se colocó su característico escudo en su espalda.
-Seguro no te descubrirán con esos colores tan poco estridentes – Bucky lo miró de reojo conteniendo la risa.
-Tú tampoco pasas muy desapercibido con tu brazo de transformer, Buck – Steve se burló.
-¿Transformer? – James lo miró confundido.
-Es una película sobre unos autos que en realidad son extraterrestres y… - Barnes lo interrumpió.
-Oh, me explicas luego, vamos – Ambos bajaron del quinjet.
Las puertas de la habitación en la que contenían a Andrea se abrieron de par en par…Y para sorpresa del sujeto, que al parecer era solo un soldado, que venía a controlar, la habitación estaba en completa oscuridad…Y en total silencio. Tomó su arma e ingresó lentamente a la habitación, totalmente a la defensiva.
-¡CARLSON! –gritó y miró a todos lados. Pronto sintió unos pasos detrás de él y no llego a realizar nada, pronto el vidrio que Andrea anteriormente había guardado, estaba atravesando su garganta. Se quitó la sangre de las manos y tomó su arma para luego salir corriendo de la habitación.
-¿Dónde estarás? – susurró mientras caminaba a paso acelerado en busca de Camila.
Pronto notó que a lo lejos varios sujetos también de seguridad corrían hacia ella a punto de dispararle – QUIETA-
-AL DEMONIO – gritó y extendió su mano desplazándolos varios metros y haciéndolos chocar entre ellos.
Siguió corriendo y pronto encontró la otra habitación de contención, abrió la puerta y allí estaba.
-¿Estás seguro que es la mejor entrada? Es la principal – Steve no confiaba en la estrategia de Bucky.
-Y por eso mismo, es la menos vigilada…Todos deciden entrar por las alternativas…Sin embargo, mantente alerta… - Ambos ingresaron al edificio.
-Camila…Hey – la sacudió despertándola de su sueño – Despierta…Debemos irnos – Andrea la tomó en sus brazos y notó que tenía varios golpes en sus brazos y rostro.
-¿Andrea?- frotó sus ojos - ¿Dónde estabas?¿Que es todo esto Andrea?¿Que son estos hombres? – comenzó a sollozar – Por Dios, esto es horrible… No entiendo que…- Andrea la interrumpió.
-Te juro que te explicaré, pero ahora debemos irnos Camila…Y debemos hacerlo rápido… ¿Sabes disparar? – le extendió un revólver.
-Ciertamente, no – La miró confundida.
-Inténtalo aunque sea, debemos defendernos – Le dio un fuerte abrazo y luego se puso de pie, ayudándola – Mantente detrás de mí – Volvió a ponerse a la defensiva y ambas salieron corriendo de la habitación.
Camila se mantuvo detrás de ella y a la defensiva también, a pesar de su inexperiencia con las armas.
Pronto algunos hombres más aparecieron y rápidamente fueron derribados hasta que llegaron a una sala, cercana a la salida… Allí se sorprendieron al encontrarse a Steve y James peleando con suficientes soldados como para arrinconarlos.
-Mierda – susurró Andrea mientras apuntaba y comenzaba a disparar – Camila, intenta darle a alguno.
-Pero… - Ella la interrumpió mientras los sonidos de los disparos las ensordecían.
-SOLO HAZLO POR FAVOR, NUESTRA VIDA DEPENDE DE ELLO – la miró desesperada.
Para su sorpresa Camila, no tenía muy mala puntería y luego de ajustar varias veces su enfoque, había logrado derribar a algunos.
Andrea le sonrió – Vamos, rápido – Tomó su mano y bajaron rápidamente las escaleras al encuentro con los dos soldados.
-¡Andrea! – Steve gritó y miro a Buck, sin embargo algo se interpuso en el camino entre ellos…Y no era nada más y nada menos que Rumlow.
- ¿Te vas tan pronto?- sonrió burlonamente.
-Camila, quedate detrás de mí – Andrea lo miró con furia, su corazón se aceleró, pronto los terribles sentimientos que había padecido anteriormente volvieron a salir a flote.
-Voy a matarte desgraciado, de la peor manera –
Steve gritó – RUMLOW, DÉJALA IR - comenzó a avanzar.
-Oh…No, no no… quedate ahí – señaló a varios sujetos que apuntaban hacia ellos desde el segundo piso. – Esto no es asunto tuyo, Rogers. Pero…Miren que trajeron este par de perras – sonrió y miró al soldado de invierno, quien lo observaba también con ira.
Steve arrojó su escudo al aire, golpeando a varios de los sujetos que estaban en el segundo piso. Varios disparos al aire, colapsaron la escena. Barnes comenzó a disparar hacia ellos también, apoyando y cubriendo a Steve.
Andrea rodeó con sus brazos a Camila y comenzaron a correr hacia la salida, intentando no salir heridas por los disparos. –RÁPIDO –le gritó a Camila mientras ambas salían del lugar.
Pronto Steve y Barnes también habían logrado salir del lugar, casi de suerte,
Rumlow, como un completo cobarde en medio del tiroteo, se había resguardado en otro lado, desapareciendo de la visión de ambos.
-¿Están bien? – Steve se dirigió a ellas mientras corrían hacia el quinjet.
-Está en esa dirección- Barnes señaló el lugar dónde aguardaba la nave.
Andrea y Camila continuaban corriendo a gran velocidad. Al llegar allí finalmente se detuvieron a tomar algo de aire.
-Lo hicimos – incrédula, miró a todos y se separó apenas de su amiga.
Pronto la mirada de todos cambió. Camila había cambiado su rostro completamente de una sonrisa a sorpresa, miró a todos y luego bajó su mirada hasta su vientre…Dónde dos disparos se alojaban muy cerca de su pecho…Dejando un enorme rastro de sangre.
-No, no puede ser – Andrea la miró y comenzó a presionar sus heridas. –No, estarás bien… - Su amiga comenzó a perder el equilibrio.
-Andrea – Steve susurró completamente dolido por la situación… -Debemos irnos.
-Vamos… la llevaremos a la base. Rápido – James la tomó del hombro.
Camila cayó al suelo y Andrea la tomó entre sus brazos – Amiga, por favor…mantente despierta…Estarás bien, te atenderan.
La muchacha escupió un poco de sangre y la miró con sus ojos enormemente abiertos – Andrea…Tengo frío, Andrea. –
Andrea se secó las lágrimas y la abrazó con más fuerzas. – Por el amor de Dios, no, todo va a estar bien.
-Andrea – ellos abrieron el quinjet y aguardaban.
-Te quiero amiga, gracias por sacarme de allí – ella le sonrió.
-Mierda, no, no digas eso – la abrazó con fuerza y noto como pronto la luz en el interior de su amiga se iba apagando, lentamente, hasta que ya no quedara nada en su interior.
Barnes de manera extraña y dudosa, cási por instinto bajo a su altura y la rodeó con sus brazos ayudandola a ponerse de pie – Vamos – susurró y la abrazó con más fuerza. Sin embargo, Andrea apretó sus dientes con furia y luego gritó –NOO –se soltó de sus brazos y comenzó a correr en dirección a la base –VOY A MATARLO, MALDITO –extendió sus brazos conteniendo una gran cantidad de energía. –LO VOY ASESINAR – gritó mientras continuaba corriendo.
-¡ANDREA!- Steve gritó y miró a James – BUCK, VE POR ELLA. – Steve tomó el cuerpo de Camila y lo dejó dentro del quinjet.
James corrió rápidamente detrás de ella hasta alcanzarla – DETENTE ANDREA, TE MATARAN – gritó, pero ella no se detuvo, hasta que logró estar a su altura finalmente y detenerla, tomandola de la cintura y haciendola caer al suelo. Finalmente la masa de energía se desintegró y Andrea apoyó los brazos en el suelo intentando soltarse –DEJAME, JAMES DEJAME IR POR FAVOR- lloraba mientras intentaba soltarse.
Él la rodeó con sus brazos, con mucha fuerza, impidiendo que se mueva.
-Por favor, Andrea…Detente.
-Él me destrozó, él rompió todo en mí – lloraba desconsoladamente – quiero matarlo…Quiero asesinarlo – gritaba conteniendo su ira en su pecho.
-Aún no es el momento – finalmente susurro.
Bueno, he aquí un capítulo largo y bastante doloroso en mi opinión...Por favor no me odien. Todavía hay cupos disponibles en el club de ODIAMOS A RUMLOW. Vamos, adelante.
Me gustaría saber que les pareció este capítulo, si fue taaaaaan trágico para ustedes, como yo lo sentí. Y ¿Que opinan del sujeto en criogenia?
En fin. Gracias por leer y espero sus lindos comentarios.
Saludos.
