Capítulo 13 la fiesta

50 reviews que emoción, gracias a todos por seguir, leer y comentar esta historia, como es una ocasión especial este capítulo será un poco más largo de lo que acostumbro, espero que lo disfruten.

-con ustedes la reina Elsa y la princesa Anna de Arendelle- dijo el presentador mientras las nombradas bajaban lentamente los escalones para llegar hasta el salón donde estaba la fiesta.

Eran un salón grande de un lado una orquesta que estaba tocando un vals muy popular en ese tiempo, delante de ellos estaba la pista de baile y unas pocas parejas en ella, del otro lado estaban las mesas del banquete con enormes cantidades de deliciosa comida y entre la pista de baile y las mesas se encontraban la mayoría de los invitados en pequeños grupos discutiendo de banalidades y/o cosas que solo a ellos les interesaba, justamente enfrente estaban tres puertas que daban a los diferentes balcones que tenía el salón.

Ambas estaban espectaculares pero juntas Elsa y Anna desprendían cierto brillo que cautivaba a cualquiera que las viera, por un lado se veía la inocencia que tenía Anna con sus dos trenzas que eran tan características de ella y por el otro Elsa imponía su presencia como toda una reina y el rubio platinado de su trenza que caía por su hombro izquierdo parecía que tenía brillo propio, por separado cada una de ellas era bella a su modo pero juntas parecían la escena de la más hermosa pintura que jamás nadie había visto.

Inmediatamente ambas pudieron darse cuenta de cómo todo el salón se quedaba en silencio, solamente la música de la orquesta se podía escuchar en el fondo, Anna rápidamente comenzó a observar a los presentes y entonces reconoció a la reina Erika quien las veía con un enorme cariño, Anna pudo notar como una pequeña lagrima escapaba de los ojos de la reina y después poso su mirada en la persona que la acompañaba el rey Albert y tuvo miedo, si miedo, la mirada del rey Albert logro asustar a Anna, esto no pasó desapercibido por Elsa porque inmediatamente tomo la mano de Anna y entrelazo sus dedos.

-tranquila no dejare que nadie te haga daño- susurro en la oreja de la pelirroja para tranquilizarla, Anna solamente asintió con la cabeza mas calmada.

-Elsa, Anna!- decía una bella princesa de pelo corto y castaño que se acercaba corriendo a nuestras dos chicas mientras jalaba a un muchacho bien parecido de pelo castaño y una pequeña barba.

-Punzy!- grito Anna mientras las dos chicas se abrazaban cariñosamente.

-buenas noches Eugene- dijo la rubia dirigiéndose al muchacho.

-buenas noches Elsa- respondió

-Elsa es verdad lo que me conto Eugene, que ustedes estaban paseando por la ciudad como si fueran una pareja común y corriente- pregunto la castaña

-no… si… espera que… como lo supieron?- balbuceo Anna

-bueno además de ser el esposo de esta bella dama también estoy encargado de la seguridad del reino y estaba haciendo unas rondas cuando las reconocí a ustedes dos, estaban con ropas comunes y muy acarameladitas- respondió Eugene con una sonrisa burlona logrando hacer que tanto Elsa como Anna se sonrojaran.

-que de verdad son "pareja"- dijo Punzy en voz baja

-sí, pero guárdenos el secreto, lo revelaremos más adelante en la fiesta, si no te molesta prima-

-haa!, claro que no me molesta, estoy muy feliz por ustedes- respondió la castaña mientras le daba un efusivo abrazo a Elsa.

-díganme como quieren dar la noticia?- pregunto la castaña muy emocionada.

-quisiéramos bailar una pieza de vals solas en la pista, juntas como pareja y después de terminar de bailar… darnos un… un beso enfrente de todos- respondió la rubia un poco apenada.

-presupuesto que sí, dejen que yo me encargue de todo, cuando estén las cosas preparadas les avisare-

-Elsa, Anna por fin las encontramos, Kristoff!… aquí, aquí!- dijo un muñeco de nieve mientras saltaba para llamar la atención del rubio que trataba de llegar hasta donde estaba el pequeño grupo.

-hola soy Olaf y me gustan los abrazos- menciono el muñeco mientras se acercaba a la princesa Rapunzel.

-hola Olaf, yo soy Rapunzel, me puedes decir Punzy y él es mi esposo Eugene- respondió la castaña mientras abrazaba la muñeco de nieve.

-ya nos conocemos, este pequeñín es uno de los cuatro terrores que han estado haciendo travesuras por todo el pueblo el día de hoy- respondió Eugene mientras se cruzaba de brazos con una sonrisa en su rostro.

-no se supone que Kristoff debía de evitar que esto pasara- menciono Anna mientras dirigía su mirada hacia el rubio que apenas estaba llegando.

-ho!, por favor no me culpen, desde que se junta con esos trillizos pelirrojos son una tormenta de travesuras andando- respondió el rubio tratando de justificarse.

-es un gusto verte de nuevo amigo- dijo Eugene mientras saludaba de mano a Kristoff.

-qué bueno que pudiste venir- hablo Punzy mientas abrazaba al rubio.

En ese momento el cristal que Kristoff llevaba en el pecho comenzó a emitir un tenue brillo, un brillo del que solo ellos se dieron cuenta.

-ja!, no pensé que fuera a brillar tantas veces en un solo día- comento el rubio mientras tomaba el collar entre sus dedos y lo mostraba.

-que significa ese brillo?- pregunto Elsa

-significa que Punzy aún conserva algo de magia-

-pero… pero… como es que puedes saberlo, no se lo hemos contado a nadie- respondió la castaña un poco perturbada.

-es verdad, desde cuando puedes hacer eso?- pregunto Anna

-desde hace tres meses estoy estudiando con gran Pabbie como usar los cristales mágicos, y este de aquí es especial- dijo señalando el cristal que colgaba de su cuello- este es mi cristal guía, así como los que tienen ustedes en sus collares, mi cristal me permite conocer si las personas que están cerca tienen algún tipo de magia-

-entonces nuestros collares también son especiales?- pregunto Elsa mientras tomaba su collar entre sus dedos.

-sí, pero ustedes tienen que descubrir que es lo que pueden hacer con sus collares-

-oye amigo no hay forma de que le consigas uno de esos cristales mágico a mi linda Punzy- comento Eugene en un tono despreocupado.

-Eugene!-

-que preciosa, solo me preocupo por ti-

-no creo que haya problema, la próxima vez que vallan a Arendelle los llevare con gran Pabbie- respondió el rubio con una enorme sonrisa, mientras todos comenzaban a reír por lo natural que era para ellos estar hablando de magia y esas cosas.

-miren mis amigos- dijo el muñeco de nieve mientras comenzaba a correr hacia donde unos trillizos pelirrojos le saludaban.

-ho demonios, no de nuevo- dijeron al unísono Eugene y Kristoff mientras comenzaban a caminar hacia donde Olaf y los trillizos desaparecieron.

-suerte amor!- logro decir Punzy mientras veía como su esposo desaparecía entre la multitud de invitados.

-dime Punzy como fue que recuperaste tus poderes curativos- pregunto Anna muy interesada en saber sobre el tema.

-la verdad no creo haberlos perdido nunca, pero hace como dos meses, intentaron atacarnos mientras regresábamos de un reino vecino, Eugene… Eugene fue herido gravemente durante el ataque, estábamos… estábamos regresando lo más rápido que podíamos pero… pero…- la voz de la princesa comenzó a quebrarse al recordar tan amargo momento.

- yo… yo… no sabía qué hacer, así que comencé a cantar y de repente vi como una luz salía de mis manos y me desmalle, eso es todo lo que recuerdo, desperté unas horas después, Eugene me conto que lo cure como la vez de la torre- finalizo la castaña su historia

-bueno parece que la magia es de familia verdad Elsa-

-si eso parece- respondió la rubia tomando la mano de Anna y el hombro de la castaña –me alegro que no le pasara nada a tu esposo, yo no sé qué haría si algo le pasara a mi Anna –dijo la rubia mientras besaba la manos de la pelirroja.

-disculpe princesa Rapunzel, pero el rey, su padre la está buscando- dijo una mayordomo que se acercó a las tres jóvenes.

-si, por supuesto… chicas lo siento pero mi padre me llama, nos vemos más tarde, preparare todo y cuando esté listo les vendré a avisar… ok- dijo la castaña mientras se alejaba.

-supongo que nuestra familia es un poco extraña- dijo la rubia mientras tomaba las manos de la pelirroja.

-Elsa… estas… estas segura de hacer público nuestra relación así? –pregunto Anna mientras entrelazaba sus dedos con los de Elsa.

-claro, es la mejor manera de dejar claras las cosas para todo el mundo, además solamente me preocupaba que a Punzy no le agradara la idea, pero parece que no le molesta- respondió la rubia mientras besaba las manos de Anna que temblaban un poco.

-reina Elsa, princesa Anna, es un placer vernos es esta magnífica fiesta- dijo el rey Albert acercándose de la mano de la reina Erika y con una enorme sonrisa en su rostro.

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Elsa POV

No podía creerlo la fiesta iba tan bien hasta que el rey Albert se acercó a nosotras, sabía que esperaba una respuesta pero pensé que esperaría hasta más tarde para obtenerla, sinceramente esperaba que después de que Anna y yo hiciéramos nuestro acto el desistirá y diera por entendido nuestra negativa acerca de sus estúpidos planes de emparejarnos con alguno de sus hijos.

-como se la han pasado en la fiesta?- pregunto con la sonrisa más falsa que había visto en mi vida.

-es una linda fiesta, y el reino de corona también es muy bello- conteste tratando de que mi ira no se apoderara de mí.

-cariño, crees que te puedas quedar con la princesa Anna unos minutos mientras hablo con la reina Elsa de un asunto importante- dijo repentinamente, sabía cuál era ese "asunto importante" y sabía que estaba esperando una respuesta positiva, lo podía ver en su mirada, pero no obtendría lo que quería, no de mí, no entregaría a Anna a nadie, aunque tuviera que luchar contra el mundo entero, nadie me separaría de mi Anna.

-por supuesto cariño, tómense su tiempo- contesto la reina mientras tomaba las manos de Anna y le daba una tierna sonrisa, una sonrisa verdadera, Anna me miro y supe que no estaba preocupada, podía ir sin temor a que nada malo pasara.

Caminamos entre la multitud de gente que me saludaba educadamente, podía leer en sus ojos sus emociones, temor, angustia, asombro, deseo, curiosidad, admiración, cada persona me miraba de manera distinta, pero como es que yo podía saber sus sentimientos tan fácilmente, pase muchos años alejada de las personas, como es que repentinamente podía leerlas tan claramente "será… por el cristal" pensé mientras lo tocaba con mi dedo índice.

-ese es un lindo collar, dígame es el tipo de joyas que se usan en Arendelle?- pregunto el rey Albert sacándome de mis pensamientos.

-sí, de echo este es un regalo de uno de mis mejores amigos- respondí, dándome cuenta de que estábamos en uno de los balcones del salón, desde este punto podíamos ver claramente el pueblo, note como el rey se recargaba en barandal del balcón y me miraba muy seriamente.

-bueno reina Elsa dígame que ha pensado a cerca de mi propuesta- pregunto y sabía que esperaba a que me doblegara, lo podía ver en sus ojos, tan decidido, tan confiado, siempre conseguía lo que quería y lo que más quería era poder, no le bastaban las islas del sur el quería el mundo entero y sabía que si me tenía de su lado lo podría conseguir.

-vera rey Albert, después de conversarlo larga y seriamente con mi hermana Anna, decidimos que no queremos saber nada del tema de los pretendientes de las islas del sur- respondí de la manera más fría que pude, sabía que si mostraba la menor duda delante de esta hombre, él la usaría en mi contra.

-dígame acaso ha aparecido otro pretendiente que le ofreciera un trato mejor, venga hablemos de ello, estoy seguro que puedo mejorar cualquier oferta que le haya dado- estaba confiado de sus palabras, lo podía ver en sus ojos.

-no se preocupe no ha aparecido ningún otro pretendiente y no aparecerá, ni Anna ni yo estamos buscando a algún hombre para comenzar una relación, así como estamos en este momento, estamos bien-

-con todo respeto reina Elsa, usted sola no puede manejar un reino, necesita un buen hombre que tome las riendas y se encargue de todo- no lo podía creer, sus palabras eran las más machistas que había escuchado en mi vida pero… pero lo que veía en sus ojos me aterro más, el solo veía a las mujeres como objetos sexuales, seres que no tenían otro propósito que traer hijos al mundo y verse bonitas en las fiestas, tuve que usar todo mi autocontrol para no congelarlo en ese momento.

-con todo respeto rey Albert, lo que haga o deje de hacer en mi reino no le incumbe y si me disculpa creo que iré a buscar a mi hermana porque hay algo importante que debemos hacer ambas- respondí mientras me giraba y regresaba al salón.

-solo piénselo, mi oferta sique en pie- alcance a oír que dijo mientras me perdía en la multitud, mientras sentía como su ego y su ira se desbordaban.

Cuando logre ver donde estaba Anna, alcance a contemplar como uno de los príncipes le susurraba algo al oído, inmediatamente me enfurecí, como se atrevía ese bastardo a susurrarle algo a mi Anna, no se lo permitiría, comencé a caminar rápidamente hacia su dirección pero en ese preciso instante observe como Anna le daba tremenda cachetada al príncipe que termino en el suelo tocándose la mejilla que Anna le había golpeado, "esa es mi chica" fue lo que pensé mientras me acercaba.

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Anna POV

Todo estaba tan bien, tenía que llegar el rey Albert a arruinarlo, bueno lo único positivo es que poder hablar con la reina Erika, parece un poco triste… pero feliz… me pregunto cómo le habrá ido en estos tres meses que han estado de viaje.

-cariño, crees que te puedas quedar con la princesa Anna unos minutos mientras hablo con la reina Elsa de un asunto importante- "solo para esto sirves" pero que como puede decir algo tan malo en frente de las demás personas y además hacerlo de manera tan natural.

-por supuesto cariño, tómense su tiempo- "y así yo podre pasar unos lindos momentos con esta hermosa princesa" dijo mientras me sostenía las manos, por un momento me pareció ver en los ojos de la reina Erika el mismo cariño que veía en los ojos de mi madre cuando me consolaba, mire a Elsa y solo con la mirada y una pequeña sonrisa de dije que estaba bien, como supe lo que le trasmití, no lo sé, solo sé que ella se enteró de mi mensaje.

"me alegra que este bien, en verdad que la extrañaba mucho" no lo puedo creer, estoy de frente a la reina Erika, y veo que solo me está mirando, pero escuche su voz decir que se preocupaba por mí, pero sus labios no se movieron "yo… yo… puedo leer su mente… será… será por… por los cristales".

-está bien princesa Anna?- pregunta la reina Erika con una mirada de preocupación que solo le había visto a Elsa.

-que… si… si estoy bien, dígame como le fue en su viaje-

-bien… asistimos a varias fiestas, unas más interesantes que otras, pero en general ha estado muy entretenido el viaje- "si no fuera por el mal humor de Albert y Frederick el viaje hubiera estado mejor" es una lástima que una mujer tan tierna y amable como ella está atada a unos patanes como ellos.

-la fiesta se ve muy animada, dígame reina Erika ya ha pasado a la pista de baile- que enserio le estoy preguntando si ya bailo con el amargado de su esposo o con el gruñón de su hijo, de verdad que no tengo practica con las conversaciones casuales.

-no, aun no, es muy raro que Albert quiera bailar- "y mis hijos tienen mejores cosas que hacer que pasar tiempo con migo" bravo Anna, apenas acaba de comenzar a hablar y ya la obligaste a pensar en cosas tristes.

-dígame princesa Anna, ya visito el reino de corona- "parece muy lindo"

-si, en verdad que es un muy lindo reino, de echo Elsa y yo pasa…

-vaya, vaya miren a quien tenemos aquí, ni más ni menos que a la princesa de Arendelle, la hermosa princesa Anna- "no esta tan buena como su hermana pero es muy hermosa" parece que el príncipe Gilbert si mal no recuerdo, está un poco pasado de copas y además es un corriente, no puedo creer que sea hijo de esta dulce dama.

-es un gusto verlo a usted también príncipe Gilbert- conteste aguantando las ganas de darle un golpe por los sucios pensamientos que estaba teniendo.

-hijo estas un poco tomado, porque no sales un momento para refrescarte- "tu padre se enojara si haces un escándalo" a pesar de todo es su madre y le quiere.

-cállate, no me digas que hacer, estoy bien- "maldita perra, solo te soporto por las apariencias" es un… como puede pensar eso de su madre… se está ganando un buen golpe como el que le di a Hans en el barco.

-Gilbert cálmate, nos estas dejando en ridículo- "maldito ebrio cuando sea rey lo primero que haré será mandarte matar… tu, Axel y el estúpido de Hans son los más problemáticos de mis hermanos y por eso serán los primeros en morir para darles una lección a los demás" es un monstro, como puede pensar eso tan tranquilamente de sus hermanos mientras tiene esa falsa sonrisa… no… no puedo creer lo que Erika está teniendo que vivir con este montón de locos.

-está bien me calmo, no te pongas violento- "maldito, pero ya me las pagaras un día de estos te envenenare y me reiré mientras te retuerces de dolor" ni a cual irle, los dos están igual de mal.

-dígame princesa, que le ha parecido el reino de corona?- pregunta Frederick

-como le comentaba a su madre, el reino de mi prima es muy lindo, casi tan acogedor como lo es Arendelle- contesto sin pensarlo mucho, en verdad me ha gustado el reino de mi prima Punzy.

-si es verdad, es un reino muy prospero, solo tiene un pequeño problema- "y ese es los matrimonios homosexuales que hay aquí, no puedo creer que existan ese tipo de aberraciones, gracias a los dioses que no existen esos monstruos en las islas del sur" cálmate Anna, no puedes golpear a la gente por lo que piensa, por muy maldito que sea y por mucho que se lo merezca, no poder ir golpeando a la gente así como así.

-y según usted cuál es ese problema?- pregunto, espero que la respuesta que me dé sea lo suficientemente desagradable como para darle una buena cachetada.

-bueno, en sus leyes se les permite a las parejas del mismo sexo contraer matrimonio y tener todos los derechos de una pareja normal, lo cual me parece una completa aberración, dígame usted que piensa princesa Anna?-

-pues pienso que mientras exista amor, no se deberían de diferenciar entre parejas de sexo diferente o del mismo sexo, porque al final lo que en verdad importa es el amor y no otra cosa- respondo muy orgullosa de mi razonamiento, estoy segura de que si Elsa me hubiera escuchado también estaría orgullosa de mi respuesta.

"En verdad tiene un corazón de oro, será una buena reina algún día" escucho pesar a la reina Erika, ella también es una muy buena persona, me gustaría poder hacer algo por ella y liberarla de esos malditos grilletes que la tienen atada a ese matrimonio que solo la hace sufrir, pero… pero no me es posible, no ahora, tal vez después logremos encontrar la forma de ayudarla, talvez… a Elsa se le ocurra algo.

-supongo que no me debe de sorprender que tenga una visión tan rosa del mundo, todavía es joven y muy ingenua- "ja, este mundo está podrido, solo espero a ser rey para conquistarlo todo y erradicar todas esas peste de mi mundo perfecto" ok… cuenta hasta 10 o terminara achicharrando a este estúpido príncipe, 1… 2… 3… 4… 5…

-sabe princesa Anna… a mí no me molestaría ver a dos mujeres besarse y menos si estas está muy guapas- me quedo petrificada ante la confesión del príncipe Gilbert, en verdad es un degenerado –es más si fueran tan guapas como usted y su hermana me excitaría mucho- me susurra esto en mi oído pero lo que piensa es mucho pero "en verdad no puedo esperar para tener a la reina Elsa y a la princesa Anna al mismo tiempo" ese maldito… es un… y sin pensarlo le doy una tremenda cachetada que lo hace terminar en el suelo.

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POV General

-maldita como te atreves a golpearme, te enseñare a respetar a un hombre- dice el príncipe mientras se levanta del suelo

-que está pasando aquí- pregunta Elsa mientras toma a Anna del brazo de manera protectora

-nada reina Elsa, mi hermano esta pasado de copas y comenzó a decir incoherencias que molestaron a la princesa Anna, por favor princesa Anna, discúlpelo cuando esta ebrio no sabe comportarse- responde el príncipe Frederick mientras toma a su hermano del brazo, después de terminar de disculparse se retiran.

-tengo que ir a ver como esta, ha sido un placer conversar con usted princesa Anna, espero que podamos vernos más a menudo- "en verdad que me gustaría"

-no se preocupe, valla con sus hijos, y si a mí también me gustaría que nos viéramos más seguido- responde la princesa con una sincera sonrisa mientras la reina desaparece entre la multitud.

-dime Elsa como te fue con el rey Albert- pregunta Anna, girándose y tomando de las manos a la rubia.

-mejor de lo que pensaba, pero descubrí algo muy raro- respondió la reina

-yo también descubrí algo muy raro, pero parece que ahorita no funciona- dijo la pelirroja

-que quieres decir con que no funciona?-

-mira… sé que te parecerá una locura… pero parece que puedo leer la mente… si lo se… es una locura pero juro que estaba leyendo la mente de la reina Erika, el príncipe Frederick y el príncipe Albert-

-bueno, veras te creo porque parece que yo puedo leer las emociones de las personas, también parece muy raro pero creo que es por los cristales, así como lo dijo Kristoff-

-si yo también creo que es por eso, pero primero deberíamos de hablar con Krist…-

-chicas todo está preparado, díganme ustedes están listas?- dijo Punzy acercándose a sus primas

Elsa y Anna se miraron y con una simple sonrisa sabían que el miento había llegado y que estaban preparadas, Punzy hiso una señal y la orquesta se detuvo haciendo que todos se desconcertaran.

-señoras y señores, a continuación habrá una actuación especial de la reina Elsa y la princesa Anna de Arendelle, así que se les pide de la manera más atenta que despejen la pista de baile- dijo una de las personas que estaban en la orquesta.

Tomadas de la mano Elsa y Anna caminaron hasta el centro de la pista, Elsa poso su mano derecha en la cintura de Anna mientras que esta ponía su mano izquierda en el hombro de la rubia, Elsa levantó la mano derecha de Anna con su mano izquierda de una manera muy elegante y esperaron a que la música comenzara.

La orquesta comenzó a tocar un vals lento, y al ritmo de este vals las dos iniciaron su baile, 1, 2, 3… 1, 2, 3 bailaban las dos con una gracias que solo podían tener las princesas, pero cuando la velocidad y ritmo del vals cambio también ellas sorprendieron a todos cuando la pista comenzó a congelarse debajo de los pies de Elsa formando espectaculares formas de copos de nieve, pero se descongelaban bajo los pies de Anna y volvían a congelar cuando esta se alejaba, 1, 2, 3… 1, 2, 3 paso y paso, giro y giro Elsa desprendía pequeños copos de nieve con cada giro, que parecían brillar con las luces del salón, parecía que una lluvia de estrellas llenaba al salon.

Con el segundo cambio de ritmo del vals Anna comenzó a usar sus poderes, parecía que se encendía en llamas con cada giro pero esas hermosas llamas azules solo lograban hacer que los copos de nieve de Elsa brillaran más majestuosamente que nunca.

Durante lo que quedo del baile copos de nieve y llamas azules inundaron la pista de baile mientras que las dos hermosas bailarinas deslumbraba a todos con movimientos rápidos y muy elegantes, cuando la música se detuvo ellas quedaron en el centro de la pista dejando que los copos de nieve restantes cayeran poco a poco, terminaron a escasos centímetros una de la otra y escucharon como todos en el salón comenzaron a aplaudirles.

-te amo- dijo la pelirroja

-yo te amo más- respondió la rubia, dándole un apasionado beso y dejando mudos a todos los presentes.

Bueno es todo por el capítulo de hoy, como es una ocasión especial le pediré a loghan10 que hiso review número 50 que por PM me mande alguna idea, escena o cosa que quiera que pase en el siguiente capítulo y yo veré como hacerle para que eso pase.

Para terminar solo quiero agradecer a los mas de 50 reviews, los 42 seguidores y a los 40 que pusieron este humilde fanfic en sus favoritos, de verdad mil gracias por todo el apoyo.