Consolado.
Cuando Yuuri despertó se encontraba una habitación blanca. Un ligero "bit"se escuchaba cada ciertos segundos. Su cuerpo dolía , especialmentela parte baja de él. Intentó recordar como había llegado hasta ahí pero sus últimas imágenes eran del respaldo de la cama en la casa de Viktor y los gemidos del ruso mientras se encargaba de destrozarlo. Las lágrimas no se hicieron esperar, entendía que ese ser que lo había violado no era su Viktor pero no por eso dejaba de dolerle la manera en la que perdió su castidad. Sin embargo aunque su mente tiritaba de miedo por el acto tan violento que había vivido, su omega interno parecía estar bastante satisfecho.
Escuchó como la puerta se abrió, no le importó que lo vieran llorar aunque hubiera deseado no podía parar de hacerlo. Sólo se abrazó a sí mismo de manera instintiva. La persona que entró se acercaba con cautela al japonés, no quería asustarlo más de lo que ya estaba. Yuuri sintió como la persona tomó asiento junto a él y suspiraba con una mezcla de cansancio, alivió y tristeza.
-Cerdo ¿cuándo dejarán de comportarse como adolescentes? Se supone que ese soy yo –reclamó una conocida voz para él.
-Yu... Yurio...-no pudo decir más estaba destrozado.
-Ya, ya pasó –decía el rubio abrazándolo- Lamento no saber qué decir, estoy enojado. Beka y yo debímos llegar antes. Ese maldito vejestorio frustrado perdió completamente la razón. Te hizo algo horrible, no se lo perdonaré.
-Viktor –susurró- ¿cómo... está él?
-No cabe duda que eres un masoquista. Está bien, casi lo mato en ese momento, lo encontramos histérico cuando llegamos a su departamento ese día –miró la cara de confusión de Yuuri- Sí, ese día, llevas una semana dormido bella durmiente. Recuperó la cordura luego de "eso" pero en su momento la sóla idea de haberte lastimado, hizo mella en él, te abrazaba desesperado como si quisiera protegerte de todos, cuando del único que debía hacerlo era de él mismo. Otabek tuvo que inmovilizarlo para poder arrebatarte de él y traerte aquí, él también estuvo hospitalizado, tenían que atender sus heridas y desnutrición pero, salió hace unos días.
-¿Dónde está él?
-En la oficina, de alguna manera ya está en condiciones para volver a trabajar. Además, Otabek y Yakov lo han mantenido lejos de ti. Por lo menos hasta que tú estés lo suficientemente seguro de querer verlo, ya que incluso dormido entrabas en pánico cuando intentaba acercarse.
-¿Me marcó? -Cuestionó, al tocar su cuello no sentía nada.
-No, el idiota aun cuando te hizo lo que hizo no te marcó, sólo se dedico a usarte como una...
-Muñeca sexual –terminó la frase- pero me alivia que no lo haya hecho, hubiera sido el doble de humillante que mi destinado fuera el que en algún momento me tuvo secuestrado y quien me marcara mientras abusaba de mí.
-Creo que tienes razón en eso –suspiró cansado- se supone que ustedes deberían cuidar de mí ¿no era su bebé? -recordó el juego familiar que estilaban durante el confinamiento del azabache- bastante es que tengo una familia homoparental para que sigan causando traumas en mi inocente mente –reclamó.
-Lo siento, tienes unos padres algo inestables –siguió la corriente al ruso.
-Por cierto "papá" me pidió que te dijera que si quieres irte de su vida otra vez lo entendería –comentó cabizbajo- promete que no volverá a perder la cabeza como esta vez, de alguna manera entendió lo peligroso que es para ti, y todo lo que te puede llegar a lastimar pero... sé que es difícil e injusto que te lo pida, por favor no lo dejes, sé que está vez no lo soportará si te vas de su vida.
-Yurio... Volví no sólo por él, también por ti y Beka –acarició su cabello- Todavía dudo de lo que siento por Viktor y volví, aun cuando sabía lo que podía pasar. Estoy dolido y asustado, mucho, la sola idea de volver a pasar por lo mismo me paraliza. En ese momento él no era nuestro Viktor, era un animal desesperado que hasta cierto punto yo fui el causante de que ese idiota llegara a ese grado de inestabilidad. Si hubiera estado en su sano jucio muy seguramente tendría sus dedos fracturados de nuevo. Él es una buena persona, idiota y caprichoso pero es bueno. Mi cuerpo y mente tardarán en aceptarlo de nuevo y yo estoy dispuesto a poner de mi parte también, al fin y al cabo yo también moriré si pierdo a Viktor nuevamente –sonrió cálido.
-Son un par de idiotas.
El blondo no se despegó de él en ningún momento. Charlaron y cuando el azabache necesitaba llorar el menor lo consolaba. Era inevitable que los recuerdos se agolparan en su mente a ratos. Recibió las atenciones necesarias de los médicos, al parecer era cuestión de días para que pudiera salir del hospital.
Ambos dormían cuando Otabek hizo acto de presencia en la habitación del japonés. Con cuidado despertó a ambos y le entregó a Yuuri un ramo de flores junto a un caniche de peluche. Supo de inmediato el nipón que era un presente de Viktor. De hecho podía olerlo, se encontraba afuera del cuarto. Su cuerpo se crispó y por poco tiene un ataque de pánico que fue calmado por el Kazajo.
-Yuuri, Viktor me pidió que leyeras esto –comentó para distraerlo-necesita una respuesta.
Tomó el papel que Otabek le ofreció, asintió y leyó la nota: "¿cómo te sientes? Me alegra saber que despertaste, respóndeme con una nota" era lo único que decía. Si el tenía miedo, por el aroma que comenzaba a impregnar el lugar, el ruso mayor estaba aterrado. Sonrió apesadumbrado y le pidió a los jóvenes que salieran del lugar un momento mientras él intentaba responder directamente a Viktor.
-Con permiso ¿Puedo pasar? –Asintió sin verlo cuando el ruso le habló- Yuuri...
-¡Quédate ahí! - gritó asustado, iba a ser más difícil de lo que imaginó- P... per... perdón, sólo cierra la puerta y quédate ahí, no te acerques más –rogó.
-como tú digas Yuuri... ¿Cómo te sientes?
-Adolorido–no queria hacer contacto visual.
-Lo siento, no sé en que...
-Entiendo, no lo acepto pero lo entiendo, sólo te agradezco que no me marcaras –el ruso sólo agachó la cabeza apenado- No tienes que sentirte mal, hasta cierto punto fue mi culpa que...
-¡No! No dejaré que te culpes por esto, soy débil y dejé que la tristeza me dominara, no pude seguir adelante cuando fui yo quien te pidio quelo hicieras...
-Viktor... yo también estaba muriendo poco a poco –confesó sin verlo- pero tenía que agradecer mi libertad y eso lo haría intentándo tomar tus palabras.
-Al menos tú intentaste hacerme caso –sonrió apenado.
-¿Cómo siguen tus manos? ¿Tu cuerpo ya está mejor? ¿Has comido adecuadamente?
-Aun tengo que ir a terapia para recuperar el movimiento en mis manos. Mi cuerpo se está recuperándo rápidamente gracias a ti y sí Yuri, Yakov y Otabek me obligan a comer cinco veces al día.
-Me alegro mucho... En unos días me darán de alta y...
-¿Volverás a irte?
-Yo...-pudo sentir el cambio en el aroma de Viktor, el miedo y los nervioslo dominaban- volví por una razón, sabía de los riesgos de volver.
-Realmentelo último que deseaba era hacerte daño.
-Lo sé, siempre has antepuesto mi seguridad a la tuya. Viktor –lo encaró- Sólo permíte que mi cuerpo y mente se recuperen del shock para poder intentarlo está vez como es debido.
-¡Yuuri yo...!
-¡No te acerques aún! -Detuvo el intento del ruso intento por avalanzarse hacia él- Por favor quédate ahí, no estoy listo aún.
-Claro Yuuri, me emocioné.
Una sonrisa cansina asómo por sus labios cuando el omega volvió a pedirle que no se le acercara. Mientras que el japonés intentaba controlar su miedo y dedicarle una sonrisa consoladora al peliplata.
...
Amores míos de mí. Espero les guste el capítulo.
No estoy a favor de perdonar los abusos a sí sean de las personas que amamos sin embargo es necesario que Yuuri intente hacerlo, como verán no será fácil para ninguno de los dos.
¡Gracias por sus Reviews!
