Capítulo 13 – Cábala
-Y entonces dicen que la loca solo llegó a las dos de la mañana buscando a Lexa para follar.
-Exactamente.
-Y cómo mierda sabe dónde vives. –Esa es una gran pregunta Raven.
-Eso es lo más loco Rae, solo hablé con ella una vez y boom, sabe donde vivo y apuesto a que también se sabe mi grupo sanguíneo. –Lo he dicho antes, Lexa está demente.
-Si no te tiraras a completas desconocidas no tendrías esos problemas, Woods.
-¡No era una desconocida, Griffin! La había visto como cuatro veces antes, se aparecía en los entrenamientos. –Y me dice a mi ninfómana ¿con qué cara? -Ni que fuera la primera vez que lo hago.
-Entonces la mujer esa aparecía en los entrenamientos de la nada, se sabía tu nombre y te fue a buscar a los camarines mientras hablabas con Luna porque tardabas mucho para follar, oh claro, nada hacía presagiar que era una loca psicópata. -¡Alguien que habla con coherencia en este lugar!
-Si lo pones así Octavia…
-No es como Octavia lo ponga Lex, fue lo que pasó, que mal ojo tienes.
-¿Mal ojo? ¿Pero acaso la viste Griffin? Guapísima, pasa que yo no ando viendo el lado malo de las personas. –Pasa que anda pensando con la vagina, eso pasa.
-Pasa que andas como perra en celo, además será guapa pero chica, que ni un orgasmo decente te regaló.
-¿Qué? –Octavia y Raven hablando al unísono.
-¡Griffin eso era privado!
-Oh vamos, desde cuándo lo relacionado a tu vida sexual es privado Lexa.
-Apoyo a Griffin, ustedes dos amiguitas del mal fácil podrían publicar una revista semanal con sus historias sexuales. –Ni tanto, no le crean a Raven.
-Oye, que estábamos hablando de Lexa, a mi no me metan.
-Si Rae, no metas a Clarke que ahora solo se dedica a follar con Lexa. –Ya dejó Octavia de hablar con coherencia, una pena.
-Que te calles, Lexa controla a tus amigas.
-¿Ahora quieres que se callen? Apáñatelas sola Clarkie, además eres tú la que no se está tirando al tal Alex ese, tu novio.
-¿No te has tirado a Alex? Pero si han quedado como 4 veces Griffin.
-Solo no se ha dado y no se desvíen que ahora ya veo que la loca de Katie llega a matarme porque me hice pasar por la novia zorra y cornuda de Lexa.
-¿Que hiciste qué?
-Eso, se hizo coleta alta de zorrita y todo, fue una gran actuación ¿verdad novia mía? –Me guiñó un ojo la muy estúpida.
-Verdad cariño. –También le guiño el ojo porque a estúpida, estúpida y media.
-No, no, O saca la cámara que ya se ponen a follar aquí mismo y tenemos la porno de la rubia tetona y la morena caliente. –Primero que todo, jamás me grabaría teniendo sexo y segundo, jamás lo haría en un lugar público.
-¿Ella es morena caliente y yo solo soy tetona?
-Cada quién con lo suyo Griffin. –A veces creo que Raven me odia.
-Idiotas, y qué se supone que van a hacer si la loca psicópata vuelve.
-Quemar el edificio y mudarnos a Canadá. -¿Saben? A veces Lexa no habla tantas estupideces.
-Eso o quemarla a ella. –Claro, yo tiendo a ser un poco más violenta.
-Par de estúpidas.
Como todo en esta puta vida hay cosas buenas y malas, solo queda media semana de la estúpida apuesta y podré volver a mi habitación que obvio va a estar echa un caos y... amarilla pero es mía y la extraño como extraño las vacaciones. Al menos pude ver por un tiempo la pieza de Lexa ordenada y estructurada. Lo bueno es que después del numerito que se mandó Lexa con sus mujeres en el bar acordamos sin necesariamente haberlo hablado que ese sería el fin de las venganzas porque del amarillo patito a unas mujeres locas llorando por el tan deseado amor de Lexa ya quedamos las dos bien cansadas.
En exactamente un mes es mi cumpleaños y las chicas quieren planear la fiesta del siglo, como si cumplir 26 años fuera la gran cosa, me vuelvo vieja. Lo distinto de este es que Jake insiste lo pasemos juntos en plan padre e hija felices... pero poco me interesa.
Oh, ¿el temita con Jake Griffin?
Han pasado muchos años pero vamos, tenía algo así como 20 y lo vi tirando con una mujer que no era mi madre, totalmente lo contrario, era una tipeja de veintitantos que me miró con media sonrisa, casi feliz de haber sido descubierta en la casa de un hombre casado ¿lo peor de todo? Jake se molestó conmigo por haber entrado su pieza sin tocar y apenas se veía arrepentido por lo que hizo y claro ¿Cómo iba a arrepentirse? Abby lo sabía hace más de dos años y jamás hizo nada al respecto porque no quería romper las apariencias. Y no, en esos dos años no había estado solo con esa mujer.
Quizá cuantas.
Sentí asco y decepción. Pasé 20 años de mi vida creyendo vivir la historia de la familia feliz perfecta y de un día a otro me doy cuenta de que he vivido en mentiras tapadas por la necesidad de mantener una imagen, de ahí también el que me convencieran de estudiar medicina. Me rogaron por no hacer un escándalo y me ofrecieron el dinero del mundo entero y más.
Solo acepté que pagaran por parte del departamento que comparto con Lexa. Como notarán el dinero a Jake y Abby no les falta pero la cuenta que tienen a mi nombre está intacta, vivo de mi propio trabajo que aunque ha costado he ido ahorrando como puedo y Lexa me apoya muchísimo en ese sentido cada que lo necesito y ojo que no tardo en devolver cada dólar.
Ahora se casará con la de turno y digo la de turno porque no es la primera vez que viene con el cuento del matrimonio. Me agota. Después del numerito que destapó la verdadera versión de mi padre dejó completamente de preocuparse por mí, solo dinero y más dinero. Definitivamente no compra la felicidad.
Bueno, por eso básicamente no me motiva demasiado celebrar este cumpleaños. Siempre aparece con dos llamados al año y ahora simplemente me siento agobiada con tanta insistencia.
Gracias a dios existe Lexa, Raven y Octavia.
Para la idiota de mi compañera de piso las cosas no son fáciles en esta época, como a ella le gusta decirlo ganó un ángel de la guarda hace años atrás pero difícilmente alguna vez dejará de doler. Intentamos pasar las fechas duras con la mayor normalidad posible así que invitamos a la chicas a almorzar a un restaurante cerca del centro deportivo donde Lexa tiene el próximo partido de las clasificatorias esta tarde, así se le despeja la mente un rato que bien revuelta la ha tenido porque como si sus dolores fueran insignificantes se preocupa también por los míos.
-¿Crees que alcanzas a llegar?
-Lo voy a intentar Lex, lo juro.
-¿Quieren follar en pleno partido? –Raven tiene un coeficiente intelectual demasiado alto pero no le quita lo enferma sexual
-Clarke es mi cábala no juegues con eso, no se ha perdido ningún partido de clasificatorias hace tres años.
-Y espero que esta no sea la excepción, capitana. – ¿Qué? La odio a veces pero si alguien es su fan número uno soy yo, que no les digan otra cosa.
-Me dan asquito, tan densas las amigas y después andan teniendo sexo como conejas ninfómanas, hipersexuales.
-Apoyo a Octavia, nosotras no somos ni la mitad de densas y les aseguro que no tenemos ni la mitad de orgasmos que ustedes se dan de una tirada.
-Ah bueno, si sus problemas son darse orgasmos ese ya es otro tema. –Una de las razones por las que amo a Lexa es que en temas de sexo, atrás no se queda y ahora puedo alardear con ella.
-Como sea pequeñas, yo voy volando a terminar el proyecto con Niylah y así vuelo de vuelta al partido.
-Hasta el rato Griffin.
-Adios O.
-No dejes que esa Niylah te viole.
-Mátate Rae.
-Cuídate y tómate tu tiempo, en el peor de los casos nos vemos luego de todas formas.
-Prefiero llegar y verte jugar.
-Clarke, es tu trabajo.
-Lexa, es tu partido.
-Clarke…
-Lexa…
-Terminarás lo que tengas que hacer, promételo.
-Pero es que…
-Promételo Clarke. –Octavia y Raven miran como si de un partido de tenis se tratase.
-Lo prometo.
-Y no me pongas esa cara Griffin, es tu trabajo.
-Haré todo lo que pueda para llegar, no debería tardar más de una hora –Ahora me acerco a su oído. –Éxito campeona. –Le guiño un ojo y vuelo a tomar el autobús.
-Eso está increíble Clarke.
-Hay algo que no me convence de todas formas ¿segura que ese es todo el material que nos entregaron del departamento de fotografía?
-Sí y lo hemos repasado al menos 10 veces. –Sé que está agotada de la misma conversación pero me sigue sonriendo.
-Hablo en serio Niylah, este es un lanzamiento costosísimo.
-¿Crees que no lo sé? –Se ríe, me tiene una paciencia de oro. –Escúchame. –Gira la silla con fuerza para que la mire de frente. –Estudiamos el valor agregado de los productos, fuimos las principales asesoras del modelo de emprendimiento del proyecto, tienes una visión increíble del vínculo entre la empresa y el público y creaste el logo promocional de la nueva marca ¡¿Qué más quieres?! –Me mira sin dejar de sonreír y como no contesto sigue. –Clarke, debes dejar de ser tan perfeccionista, sé lo que te digo cuando tu trabajo está increí…
-Lo tengo. –La corto de una porque si no se me va la idea y sería un horror. –Esto es. –Le digo abriendo una carpeta con uno de los primeros diseños que creé cuando me comentaron sobre el proyecto.
-¿Y eso? –Amplió su sonrisa. -¿Tú lo hiciste?
-Fue lo primero que se me vino a la mente cuando me hablaron del público al que queremos llegar.
-Es nuevo, fresco, agradable a la vista… Tienes pasta de ilustradora. –Frunció el ceño en un gesto casi tierno. –Esto sí es increíble, más aún, es…
-Perfecto. –Digo más para mí que para ella.
-Bien, no dejes de ser perfeccionista. –Se ríe otra vez, en un principio era casi molesto que siempre estuviera de buen humor porque pensaba que era para caerle bien a todo mundo pero no, es una chica bastante dulce y atenta. –Eso sí tendremos que devolvernos un poco en el avance del diseño publicitario.
-Supongo… -Miro la hora en el celular y mierda, el partido debió comenzar hace al menos 15 minutos. -¿Crees que tardemos mucho en eso?
-Considerando que tenemos que digitalizar el diseño y repasar la paleta de colores… -Habla un poco más pero ya perdí el hilo, odio perderme los partidos importantes de Lexa. -¿Clarke? ¿Tienes algún compromiso importante?
-Sí.
-¿Sí?
-Digo… puede esperar.
-Por tu tono lo dudo ¿Una cita?
-No, es… una amiga, mi mejor amiga de hecho pero avancemos, tenemos trabajo que hacer. –Me salió con menos emoción de lo que planeaba pero ella como siempre, solo asintió sonriendo y se sentó a mi lado.
-Como un rayo entonces. –Me guiñó un ojo y repasó algunas cosas técnicas que no me detendré a explicar. Ahora fuera, tengo trabajo que hacer y ustedes solo que estorban.
Raven
en línea
Raven: 25-20 perdieron el primer set, 25-23 perdieron el segundo, 7-5 abajo el tercero.
Clarke: ¿Cómo se ve Lexa?
Raven: Tranquila-nerviosa y con esa cara de mapache enojado que pone.
Clarke: Me sigues informando
Raven: A la orden rubia.
-¿Es Lexa?
-¿Hm?
-Tu mejor amiga es Lexa ¿no?
-Oh sí, sí. –Me salió con el mayor tono de decepción porque quisiera estar ahí.
-Así que roommates y mejores amigas ¿puedo preguntar desde cuándo?
-Poco más de 6 años, casi 7 la verdad ¿La carpeta con el contrato de…? Gracias.
-De nada. Wow, eso es mucho tiempo.
-Supongo. –Sonrío. –Después del tercero ya se deja de contar.
-Siempre quise saber, se veían muy unidas las veces que estuve en su departamento con Lexa… ya sabes…
-Teniendo sexo Niylah, somos adultas y yo que he escuchado uno que otro grito tuyo de felicidad orgásmica. –Le bromeo y ella se pone roja al instante, es que la verdad jamás habíamos hablado de esto antes.
-Dios, qué vergüenza y tú en la pieza de al lado, pedazo de confianza se tienen. Cambia ese tamaño de… exacto.
-Muchísima la verdad, es poco lo que no sabemos la una de la otra. ¿Crees que quede mejor si…?
-No, no, antes estaba mejor con el…
-Claro, claro, tienes razón.
-Perfecto. –Es extremadamente fácil trabajar con Niylah. –Pedazo de relación que tienen, han de ser como hermanas o algo así.
-Sí, algo así. –Si omitimos el hecho del sexo claro.
Raven
en línea
Raven: Set ganado Griffin! La número 7 lo hizo otra vez… pensar que te la follas.
Clarke: A
Raven: ¿Llegas?
Clarke: Ruego al cielo que se alargue hasta el quinto
-Clarke ¿me escuchas?
-Lo siento, lo siento… Es… no importa.
-Si tienes que irte lo entiendo, puedo terminarlo yo ¿Urgente? –Suspiro, no me gusta hablar de mis ritos con Lexa porque es cosa de nosotras y ya.
-Lexa está en un partido importante y… bueno.
-Nunca faltas a los partidos importantes, entiendo.
-Exacto, pero también le prometí que terminaría aquí antes de ir.
-Como se cuidan ¿eh?
-Supongo, es lo que haces por tu familia. –Eso lo dije más para mí misma que para Niylah.
Raven
en línea
Raven: Lesionada en el equipo contrario, el universo gana tiempo para ti
Clarke: Casi termino, ¿Lexa?
Raven: Más tranquila, ya le hicimos el baile del triunfo desde las gradas, cualquiera se anima
Clarke: O cualquiera se trauma
Raven: Volvieron a jugar, iguales a 5 el cuarto set.
Raven: Uno abajo.
Raven: Dos abajo.
Raven: Cábala, llega pronto.
-¿Tienes novio?
-¿Perdón?
-Si tienes novio… o novia. Vamos, solo trato de conocer a mi compañera de proyecto. –Me guiña un ojo y me da un pequeño golpe en el hombro.
-No hay novio, menos novia.
-Oh ya veo. –Me incomoda un poco que se decepcionara por lo de menos novia, pero sonríe otra vez y me termino de concentrar en lo que tengo casi listo en la pantalla del ordenador.
-Esto ya casi está ¿tienes las plantillas?
-Claro, eso está terminado. –Ahora hay un silencio demasiado incómodo, más que antes o tal vez me lo imagino porque me pasé la historia por la mente de que Niylah intentaba algo más que una conversación, gracias a dios siempre tenemos música y ayuda lo suficiente así que me pongo a cantar XO de Eden Proyect haciendo como que no me enteré de ni una mierda. –Hum, ¿Clarke?
-Dime. –Hago como que estoy concentradísima cuando la verdad tengo la mente entre el proyecto, desincomodarme con Niylah y obvio en Lexa .
-¿Saldrías conmigo algún día?
-Niylah yo…
-En plan compañeras de trabajo obvio. –El tono fue de lo menos convincente
-Pues no sé es…
Alex
en línea
Alex: ¿Cine esta noche?
Clarke: Lo siento, tengo planes con Lexa ¿el Viernes estaría bien?
-Si te incomoda que Lexa y yo pasáramos tiempo juntas lo entiendo pero no creas… Es que solo quiero conocerte mejor Clarke. –Ahora mismo está sonrojada y sonríe mirando al suelo, no deja de tener algo de ternura su expresión.
-Ea Niylah, no es eso, la verdad eso no me importa demasiado. –Suspiro, un, dos, tres, suspiro. –Conocer a las personas no es mi estilo, no sé si me entiendes. –Asiente.- Además estoy en ese plan con alguien más y ya se me hace algo extraño.
-Oh ya veo.
Alex
en línea
Alex: ¿Con tu compañera de piso?
Clarke: Con mi mejor amiga.
Clarke: Puedes el Viernes o no?
Oye pero qué onda, mejor amiga y esa boquita te queda en el mismo lugar, sin problemas.
-¿Tiene que ver también que yo sea una chica? –Me gusta que sea directa.
-No… no sé, sí, pues, no sé Niylah pero de todas formas…
-Tranquila, que no se me va a subir a la cabeza ni nada ¿eh? –Bromea pero ni ella se lo cree mucho.
Alex
en línea
Alex: Claro! El Viernes está genial, paso por ti al trabajo y luego te dejo en casa.
Clarke: Cine este Viernes entonces :)
Alex: Cine y cena así me compensas lo de hoy
Clarke: Ese es un buen trato.
-Creo que ya estamos con esto Clarke, ¿llegas a tiempo para ver a Lexa?
-Aún falta lo de…
-Vete Clarke. –Me sonríe negando ¿no se le acalambra la cara de tanto sonreír?
-Pero es que…
-Clarke no sé cuánto dura un partido pero estoy segura de que tardamos más de lo que tenías planeado, corre.
-Niylah ambas estamos en este proyecto, me incomoda que…
-Tú tuviste la idea brillante esta tarde Griffin, a mi me tocan los detalles.
-Dios yo no sé. –Eso le digo pero claro que sé, voy a volar con Lexa y la próxima vez dejaré que Niylah trabaje la mitad.
-Claro que sabes idiota, adiós.
-Gracias Niylah, adiós. –Tomé mi abrigo y camino con prisa a la puerta.
-¡Clarke! –Me giro con el ceño fruncido, o sea qué onda yo iba haciendo mi salida triunfal. –Espero que ese chico merezca realmente el placer de poder… conocerte. –Solo sonrío.
Obvio el tránsito de Nueva York me odia y tardé más de lo que esperaba, necesito comprarme un rayo teletransportador.
-Llegaste Griffin. –Escucho a Lexa decir y abrazarme por atrás levantándome un poco del suelo.
-Solo vi el último punto Lex.
-Una pena que fuera del equipo contrario. –Me giro y le estoy pasando los dedos por esas arruguitas que se le forman cuando pone mueca de enfado.
-Realmente pareces un mapache enojado, con colmillos y todo. –Me río pero ella no, una mierda.- hay más partidos capitana.
-Eso le digo yo pero es demasiado competitiva. –Apareció Luna secándose el sudor con una toalla. –Ya estoy pensando que lo de la cábala es verdad, la próxima vez voy en persona a buscarte y te atornillo a las gradas.
-No pienso perderme el que viene, así que no será necesario.
-Eso espero ¿vas a las duchas?
-No, me voy directo a casa.
-Bien, hasta el Jueves Lex
-Hasta el Jueves Lunita. –Se dan un beso en la mejilla que miro con detención por si hay algo más pero no sé si es su cansancio o el mío por haber corrido de la parada de autobús hasta acá que no noto nada raro.
-Lex, es el primero que pierden en estas clasificatorias, no estés tan molesta por esto –Acaricio otra vez esas arruguitas.
-Jugué pésimo Clarke, tenía la cabeza en cualquier lado. –Suspira y está mirando al costado, como les dije, no son días maravillosos para ella.
-Tus razones tienes Lexa y apuesto a que pésimono es la palabra, ahora ven aquí, -la abrazo y esconde su cabeza en mi cuello. –y deja de pensar tonterías, eres genial y lo sabes, tu equipo lo sabe, yo lo sé y hasta Raven lo sabe que le dice esa cositaal balón.
-¿Vamos a casa ya? Por favor. –Dice después de reír un poquito que me vale.
-Pediremos italiano ¿bien?
-Tú sabes cómo contentarme. –Habla contra mi cuello la muy tonta y me da cosquillas.
-¿Ya terminaron de chuparse los cuerpos ninfas del bosque?
-Cállate Octavia.
-¿Qué sería de mi sin ti? -La verdad no sé si le dice a Monty que tiene apoyado sobre sus pies o a mi, quiero pensar que a mi, obvio.
-Nada, absolutamente nada Lexa. –Estamos tapadas en el sofá haciendo como que miramos la tele, la bola de pelo hace miau y supongo que tiene hambre, siempre tiene hambre.
-Voy a darle más comida a mi príncipe peludo.
-Lo malcrías.
-Calla Griffin. -No tarda mucho, le habla como si él entendiera y la bola de caca solo se queda ahí comiendo como si no hubiera probado bocado hace días. -No lavamos los platos. -Se acostó a mi lado como hace un rato.
-¿Y?
-No te hagas la tonta Griffin, te mueres por ir y lavarlos, dejarlos bien limpios, relucientes, desinfectados, enclorados, brillan…
-Cállate idiota, solo pasemos el rato juntas ¿está bien? –Lo quiero evitar pero no puedo sentirme mal por no haber llegado al partido, difícilmente las cosas hubieran cambiado pero es importante para ella entonces es importante para mí.
-Solo quiero apagar mi mente Clarke. –Y no, el partido no tiene mucho que ver.
-Lo sé, intenta dormir ¿sí? ¿estás cómoda?
-Muy, sabes que eres mi osito personal. –Se acurruca más contra mí y suspira cansado. –¿Por qué él Clarke? ¿Por qué no fui yo?
-Oye no digas eso. –Se me llenan los ojos de lágrimas cada vez que lo dice, cada vez que verbaliza que prefiere haber muerto ella en vez de Aden y es tremendamente egoísta, lo tengo demasiado claro pero no me imagino una vida sin Lexa, me duele en el pecho de solo imaginarlo. -¿Recuerdas qué me dijiste el día que partió?
-Era demasiado bueno para estar aquí, es un ángel y su lugar está el cielo. –Susurra contra mi pecho y ahora siento como se me encoje el corazón, es una mujer tan dulce.
-Te ama Lex, te amamos y ambos cuidamos de ti.
-Gracias… -Levantó su cabeza y me está mirando directo a los ojos, ambas los tenemos aguados. –Gracias. –Repitió.
La sigo mirando a los ojos y Lexa hace lo mismo, no despego la vista y noto que me sonríe de medio lado con tristeza, suspiro, ella suspira también, apenas nos vemos porque la luz de la tele es lo único que ilumina pero con los años ya me aprendí el rostro de Lexa a la perfección, no necesito más.
No sé si fue ella, no sé si fui yo, el calor de la manta o la emoción del momento pero nuestros labios están juntos en un beso demasiado dulce, solo labios, siento como aprisiona mi labio inferior entre los de ella y ahora hago lo mismo con el suyo mientras nos acariciamos por sobre la ropa, hasta por sobre la manta.
-Clarke… -Susurra separándose y lo sé, está completamente fuera de norma pero anhelo el calor de sus labios porque no fue solo un beso, es como una nueva manera en que le pude decir hey idiota, estoy contigo y no me iré jamás de aquí.
-Shhh… -La abrazo. –Lo arreglamos luego. –Susurro ahora yo intentando volver a ese arreglo estúpido que hicimos con el nos besamos ahora, el sexo luego, aunque sé que esto está muy lejos de ser como esos besos que nos dimos desnudas hace una semana.
-Claro… -O creo que eso dijo y me empujó suave el pecho, ahora me mira otra vez y me queda claro que es ella la que se acercó a darme un suave y casto beso sobre mis labios. –Buenas noches Osito.
-Buenas noches Pastelito.
Y no, yo tampoco tengo idea qué acaba de pasar.
¿O acaso ustedes sí?
