Bueno aquí teneís el penúltimo capitulo de mi "pequeño" fic, espero que os guste aunque ya se que a los/as aférrimos/as del Nejiten no les hará mucha gracia. El próximo capitulo será el último y aun no esta escrito, ni si quiera empezado, así que dejadme una semanita y este Naruten tocara a su fin... un beso a todos... y por si no publico antes... FELIZ NAVIDAD!
Un brillo en el suelo llamó la atención de Tenten; al acercarse para mirar de qué se trataba recogió un colgante que reconoció inmediatamente como el colgante de su maestra que Naruto llevaba siempre. Lo recogió del suelo y al darse la vuelta tenía al señor Matsuda delante de ella; se pegó un susto tan grande que se cayó al suelo.
-Perdone señorita, no quería asustarla- dijo el hombre ayudándola a levantarse. -Es que la señorita Hinata la ha visto y como ella no podía venir para pedirle que pasara, he venido yo.
-Sí, está bien, vamos para la tienda- dijo la kunoichi metiéndose el colgante en el bolsillo para dárselo después a Naruto.
Entrando en la tienda vio a Hinata de pie mirándola y esperó a que Tenten se acercara para hablarla.
-Tenten chan- la saludó Hinata. -¿Qué te parece el vestido?
-Me gusta la falda, pero el escote no es mi estilo, yo sería más…
-Ligera…- comentó el señor Matsuda. -Sin intención de ofender.
-Sí, más ligera- corroboró Tenten.
-No sé yo si Neji estará de acuerdo con eso- dijo Hinata.
-Estoy segura de que a Neji no le gustaría nada- la dijo Tenten, -pero eso no quiere decir nada, estoy segura de que a Kiba le gustaría más escote en ese vestido- este comentario hizo que Hinata se enrojeciera, Tenten estaba segura de que ya lo habían hablado, -de todas formas Hinata, pasaba por aquí para contarte que Neji y el resto vendrán dentro de tres días.
-Eso es fantástico, por fin podré hacer que se pruebe el traje que le hicimos.
-¿Y por qué a ti te lo hacen aquí y no te lo hacen los modistos de la familia Hyuga?
-Porque Kiba quería que el vestido fuera con el que se casó su hermana, pero los consejeros se negaron, así que como no podía contentarlos a los dos, decidí hacérmelo aquí.
-Me parece muy bien Hinata Chan, siempre encuentras la manera de dejar a todo el mundo contento- dijo Tenten recordando su gran problema sentimental.
-No siempre se puede Tenten, ojalá se pudiera siempre, pero yo por ejemplo no hago caso ni a mi familia ni a los deseos de mi padre casándome con Kiba, pero la balanza a veces hay que inclinarla hacia nuestra felicidad.
-Lo sé Hinata Chan, bueno, será mejor que vuelva a la oficina, hoy es el día libre de Shikamaru y Naruto está solo, así que me voy, suerte con tu vestido.
Tenten salió de la tienda en dirección a la oficina para seguir con sus cosas. Al llegar, Naruto no estaba, así que se sentó en su sitio y siguió trabajando. Así pasaron los tres días y el día que llegaba Neji, se levantó por la mañana y se fue a comprar la cena para prepararla en un ratito después del trabajo porque Neji vendría por la tarde. Dejó la cena en casa y se fue al trabajo; cuando llegó a la oficina Naruto estaba allí y al verle recordó lo que había encontrado el día que fue a ver a Hinata.
-Buenos días Naruto Sama.
-Buenos días Tenten, hoy llega el equipo de Neji.
-Lo sé-Tenten cambió de tema radicalmente, -el día que me dijiste que fuera a informar a Hinata sama de su vuelta encontré algo en el suelo que creo que es tuyo- Tenten se sacó el colgante del bolsillo y se lo enseñó al Hokage.
-El colgante de Tsunade Sama, pensaba que lo rompí cuando…- Naruto recordó el momento en el que perdió el control de sí mismo y vio a su padre, -cuando luchaba contra Pain.
-Bueno, toma, así si alguna vez vuelves a perder el control lo conseguirás mantener- Tenten se acercó a su silla para darle el colgante, pero Naruto no lo cogió.
-No Tenten, quédatelo tú, seguro que a tu maestra le hubiera gustado que lo tuvieras, además quiero que puedas devolverme el control cuando lo pierda- dijo levantándose del asiento y poniéndola el colgante.
A la joven se le llenaron los ojos de lágrimas y le dio un abrazo a Naruto. Era muy importante para ella que le regalaran ese colgante, un colgante de dos personas a las que quería tanto. Cuando se separaron, Naruto, sin que Tenten pudiera hacer nada, la besó. Al principio Tenten hizo por resistirse, pero parecía que Naruto ni se daba cuenta. Tenten dejó de resistirse y se abandonó en la boca de Naruto. Le estaba pasando lo mismo que la otra vez; era sentir el aliento y la boca del joven y olvidar cada mal pensamiento, cada recuerdo doloroso; era como flotar, como si pudiera tocar el cielo con las manos. Cuando el beso terminó a Tenten le supo a poco, tenía los ojos cerrados, no quería abrirlos y volver a ver a Neji. Notó como alguien la cogía la mano, lo que la hizo llenarse de valor y abrió los ojos y entonces no vio a nadie que no fuera Naruto; tuvo un nuevo ataque de histeria, como ella esperaba. Naruto la alzó la mano y la colocó en su pecho.
-Definitivamente no necesitas ese collar para calmarme, solo necesito que estés conmigo para hacerlo- Naruto cogió de la barbilla a Tenten y la volvió a besar.
En ese preciso instante en que Tenten volvía a subir a su cielo particular alguien abrió la puerta, sin llamar, y vio toda la escena. Shikamaru se quedó petrificado en la puerta al ver la escena, quizás tanto como Naruto y Tenten al verle a él.
-Shikamaru…- Naruto se quedó blanco- ¿querías algo?
-Sí, lo siento. Lee ya está en el hospital y Neji y Sai quieren audiencia para dar el informe- Shikamaru estaba muy tenso y cuando Tenten oyó en nombre de Neji, se tensó todavía más que su compañero. Naruto pensaba que la volvería a dar un ataque, pero se contuvo y se relajó.
-Claro, diles que pasen- dijo Naruto sentándose en su sitio.
Cuando pasaron, saludaron a Naruto y Neji miró a Tenten y la sonrió, una de esas preciosas sonrisas que hacían que Tenten se derritiera, pero que en ese momento la hizo sentir ruin y estúpida.
-Tenten- dijo Naruto, -puedes retirarte, si te necesito te llamaré.
-Sí, Naruto Sama- Tenten salió de la habitación y cuando salió se quedó un momento en el pasillo y cuando entró en el despacho se encontró de frente con Shikamaru.
-¿Qué te pasa Tenten? No me puedo creer lo que he visto ahí dentro, me imaginaba que pasaba algo con vosotros después de lo del ataque de ansiedad por vuestro comportamiento…
-Shikam…- intentó hablar la joven.
-No, no quiero explicaciones, Neji será lo que sea, soso, parado, frío, serio, pero te quiere mucho y lo que estas haciendo es… es…
-Es despreciable, horrible, sucio, rastrero… lo sé Shikamaru, pero también es amor.
-¿Amor?- Shikamaru estaba muy alterado para como era él normalmente. –Tenten, no puede ser.
-Sí, sí que puede ser, yo misma me negaba a creerlo, pero es verdad- Tenten se puso a llorar, no sabía si de alegría. -No sé desde cuando surgió pero pasó; pasé a dejar de pensar en Neji y empezé a pensar en Naruto y a darle vueltas si le amaba de verdad, porque amar a dos personas para mí era imposible, luego acepté que sí, que los amaba a los dos y ahora me planteo qué puedo hacer con esto que me está pasando- Tenten estaba entrando en un momento de histeria que no podía controlar.
-Tenten, vale, tranquilízate o los tendremos a los dos aquí y tendrás que explicar lo que te pasa- la kunoichi empezó a tomar aire y a tranquilizarse.
-No sé que hacer Shikamaru, esto me desborda, yo no soy como Ino, te juro que esto no es vicio, ni busco poder porque Naruto sea el Hokage…
-Tenten, no me tienes que explicar eso, yo lo sé, somos amigos, no tienes que decírmelo.
Cuando estaban hablando Neji abrió la puerta y ellos se cayaron automáticamente lo que quedó muy poco natural.
-Si os he interrumpido un tema de trabajo, puedo esperar- dijo Neji.
-No Neji tranquilo, yo ya me iba, tengo que hacer trabajos fuera de la oficina. Adiós Tenten.
Shikamaru salió de la habitación dejando a Tenten y a Neji a solas. Lo que para el ninja era como un regalo, para la kunoichi era un verdadero dolor de cabeza.
-¿Qué tal el viaje?- dijo la kunoichi evitando mostrar su nerviosismo.
-Pues salvo el problemilla de Lee todo fantástico, nos hicieron una cena especial la última noche y todo; yo no quería, pero ya sabes cómo son estos dos. Lee hasta herido y todo se puso a hacer el payaso. ¿Y tú que has hecho por aquí?
-Nada especial, ya sabes, preparando la boda de Hina que ya está casi a punto y trabajando en la oficina- Tenten cambió de tema. -¿Por qué no te vas a casa, te relajas, te duchas y esta noche vienes a mi casa?
-Me parece perfecto- Neji se acercó a ella para besarla, lo hizo y Tenten sintió un gran vacío dentro de ella. -Luego nos vemos pequeña.
Tenten se quedó parada viendo cómo Neji se iba. ¿Qué acababa de pasar? Siempre que la besaba era como un huracán de sentimientos dentro de ella y en aquel momento no era ni una pequeña brizna, solo un simple cosquilleo, nada comparado con el beso de Naruto. ¿Qué le estaba diciendo aquello? ¿Neji se había acabado? No, no, no podía pensar eso, se casaría con él y serían muy felices. Al salir volvió a la oficina de Naruto que estaba repasando el informe para ver el sueldo que les era asignado al equipo de Neji.
-Es increíble, el plan está tan bien realizado que ha hecho que tres ninjas puedan contra treinta terroristas. Creo que les daré el sueldo íntegro a pesar del rasguño de Lee. Han hecho un gran trabajo.
-Naruto, he hablado con Shikamaru y le he contado todo.
El Hokage miró a Tenten, había olvidado por completo la interrupción de Shikamaru de antes del informe de Sai y de Neji.
-¿Y qué ha pasado?
-No lo sé Naruto, necesito que me des la tarde libre para averiguarlo.
-Claro, pero pasado mañana es la boda de Hinata.
-Eso ya está solucionado, no te preocupes.- Tenten salió de la oficina derecha a su casa para preparar la cena y descubrir qué estaba pasando con su corazón.
Estuvo cocinando toda la tarde y preparándose para la llegada del joven Hyuga, que llegaba a las nueve en punto.
-Buenas noches preciosa- dijo Neji dándola un beso de saludo. -Huele muy bien.
-Es asado de ternera con setas- dijo Tenten cerrando la puerta. -Vete a sentar, enseguida llevo la comida.
Neji fue al comedor. Estaba lleno de flores y velas; estaba claro que la boda de su prima sería magnífica gracias a su kunoichi. Tenten llegó con la cena y la repartió entre los dos. Mientras comían Tenten intentaba que Neji la contara los pormenores de la misión, pero él se negaba diciendo que era información clasificada; había cosas que no cambiaban del ninja. Comieron prácticamente en silencio después de aquello hasta que los dos terminaron.
-Deliciosa, tendré que tener cuidado de no engordar cuando nos casemos- Tenten rio forzada al recordar la boda, lo que a Neji hizo que se le fuera la sonrisa de la cara. -¿Pasa algo?
-No Neji, no pasa nada, estoy bien, solo que hay un problema.
-¿Qué problema?
-Que no sé si te gustará el postre.
-¿Y qué es?
-Yo- dijo la kunoichi levantándose y quitándose su vestido de encima dejando ver un vestido muy pequeñito y muy sexy que le había dejado Temari.
Neji empezó a sudar mientras Tenten se acercaba a él caminando despacio. Cuando llegó a él se sentó en sus piernas y comenzó a besarle. La luz de las velas y el olor de las flores hacían que la joven se viera muy apetecible incluso para el frío y rígido Neji Hyuga. Tenten se levantó y le cogió del cuello de la camisa y, mientras le miraba con cara pícara, le conducía a la cama. Al llegar a la habitación ambos cayeron encima de la cama con un golpe seco y Tenten comenzó a quitarle la camisa a Neji, que estaba observándola cuidadosamente. Cuando le sacó la camisa empezó a chuparle cada centímetro de su torso haciendo especial hincapié en los pezones porque veía como Neji se retorcía de placer cuando lo hacía; cada centímetro de su cuerpo se contorsionaba por las caricias de Tenten. Cuando esta iba a bajar a los pantalones, Neji la detuvo, la cogió, la puso en la posición en la que antes estaba él y la quitó la camiseta. Empezó besando el cuello de Tenten, lentamente. Escuchaba los pequeños gemidos de Tenten mientras lo hacía y una de sus manos pasaba por su cintura, subiendo lentamente hasta encerrar uno de sus pechos, cuidadosamente tapados por un sujetador que no lo hacía justicia, el cual Neji quitó para que no le molestara, pero Tenten, muy lejos de disfrutar todas aquellas caricias, estaba inquieta y tensa, pues no notaba el placer que se suponía normal en aquellas ocasiones; aún Neji la besaba el cuello y con la otra mano le subía el vestido. Neji, al bajar comenzó a meter la mano en el sexo de Tenten.
-No, Neji para…- dijo la Kunoichi segura de que aquello no iba bien.
-¿Qué ocurre, no lo estoy haciendo bien?
-No, no es eso…- Tenten miró el colgante que aún llevaba al cuello, y no pudo dejar de darse cuenta de que aquello no era lo que quería. -No quiero hacerlo.
-Que no quieres… ¿pero qué…?- Neji también reparó en el colgante de Tenten- Eso es… el colgante del primer Hokage… pensé que Naruto le tenía mucho aprecio… ¿Qué haces tú con él…?
-Naruto Kun me lo regaló…- dijo Tenten recordando el beso de Naruto.
-¿Kun? ¿Desde cuándo es Naruto Kun…? -Tenten se levantó de la cama. -Tenten- subió un poco el tono de voz y la agarró del brazo…
-Suéltame Neji, me voy…- dijo la kunoichi intentando avanzar sin éxito. -Suelta, me haces daño.
-Exijo que me digas qué está pasando con Naruto.
-Me voy, puedes quedarte a dormir si quieres… yo me voy- soltándose por fin del brazo de Neji y poniéndose el sujetador… Cuando llegó al comedor recogió su vestido que estaba en el suelo y se lo puso… dispuesta a salir de su casa.
Al salir ya sabía dónde iría. Esta vez no estaba perdida ni desorientada, ni tenía un ataque de ansiedad por la traición, sus pasos simplemente la dirigían hacia una apagada casa del Hokage. Llamó a la puerta y esperó que Naruto, con solo la parte de abajo del pijama y unos ojos de sueño impresionantes la abrieran.
Naruto despertó de su profundo sueño por los golpes que alguien daba en su puerta; no sabía quién sería, pero se acordaría de él como no fuera importante. Bajó con lo puesto sin acordarse de que no llevaba puesto la parte de arriba del pijama… al abrir la puerta de su casa Tenten estaba detrás de ella.
-¿Tenten?- Naruto la miró con cara de asombro y se fue todo el sueño que tenía. -¿Qué ha pasado? ¿Está todo bien?
-No, nada está bien Naruto Kun- dijo Tenten entrando en la casa. -Bueno… en realidad sí que está bien, pero claro… cuando lo sepa todo el mundo no va a estar nada bien, el caso es que está bien… porque yo me he aclarado.
-Me alegro de que te hayas aclarado, porque yo es imposible que esté más confuso.
-Ya he elegido- dijo Tenten, algo que Naruto no tendría por qué entender en esas circunstancias, pero sí que entendió, e hizo que se despertara definitivamente. -Ya sé con quién quiero estar.
-Bueno…- dijo Naruto con una sonrisa. -Supongo que no habrás venido a media noche a mi casa para darme calabazas, ¿verdad?
Tenten no dijo nada… simplemente se lanzó a su boca. Por fin era ella la que daba el beso y no lo recibía, ya nunca más tendría un papel pasivo ante los besos de Naruto. El joven recibió el beso como si de una caricia del cielo se tratara. No podía creer lo que estaba pasando. Tenten, su Tenten, estaba con él y había decidido quedarse… Los dos estaban sumidos en un sueño, que no tardaría en convertirse en pesadilla, en cuanto llegara la boda de la líder del Souke, pero aquella noche sería mágica, la noche en que olvidarían que uno era Hokage y la otra la prometida del líder del Bouke y por lo cual tenían deberes con Konoha.
Ni Tenten ni Naruto supieron el momento exacto en el que subieron las escaleras del apartamento y aterrizaron en la cama. Se fueron quitando la ropa… Tenten estaba segura y excitada… Empezó quitándose su vestido y su sujetador y comenzó a pasar sus senos por todo el torso desnudo de Naruto; una vez había oído a Sakura decirle a Ino que los pechos le ponían loco al Hokage y Naruto no tardó en responder a esa caricia cogiendo con los labios los suaves senos de la kunoichi, lo que hizo que los dos se pusieran frenéticos de placer… Naruto bajó las manos a su pantalón para desabrocharlo, ya que le molestaba muchísimo, pero Tenten le cogió las manos para impedírselo, fue ella misma la que le quitó el pantalón y el calzoncillo al joven. Al bajárselo descubrió el potente miembro de Naruto; era grande, duro y rígido; perfecto en una palabra. Tenten miró a Naruto con picardía y el joven, intuyendo lo que pasaría, se preparó para la ola de placer que iba a recibir. Tenten cogió el miembro con firmeza y se lo metió en la boca, lo que hizo que Naruto soltara un gemido que retumbó por toda la habitación. Cuando el joven estaba apunto de llegar al clímax decidió que ya era hora de darla un poco del todo el placer que había recibido. La levantó hacia su cara y mientras la besaba le metía la mano por debajo de su ropa interior, la notó excitada y mojada… y ya no le quedó ninguna duda de que Tenten le deseaba y le amaba. Empezó a masturbarla con la mano para que estuviera lo más mojada que fuera posible… Él sabía, aunque Tenten no se lo hubiera dicho, que la joven era virgen. Cuando notó que el cuerpo de la chica se estremecía por completo, sintiendo su primer orgasmo, le bajó las braguitas y la abrió de piernas, colocándose encima de ella e introduciéndola el pene en la pequeña caverna de la chica, la cual estaba apretada. La chica gimió, pero esta vez de dolor; no le había contado a Naruto que era virgen, pero suponía que lo sabía, si no, no iría con ese cuidado con el que procedía… Naruto volvió a intentar meterse y lo consiguió un poco más, pero a Tenten la dolía muchísimo aquello.
-Naruto Kun…- dijo la joven en un gemido.
-Tranquila, voy con cuidado, con la próxima embestida empezarás a disfrutar, ya lo verás.
Acto seguido la empujó por última vez. El dolor fue terrible y la virginidad de la joven se había ido para siempre, pero cuando Naruto empezó a moverse dentro de ella, ahora con más velocidad y decisión, no le importó en absoluto haberla perdido. Tenten estaba extasiada, no podía abrir los ojos, el placer la estaba invadiendo por completo. Cada vez que Naruto entraba era como una bocanada de placer. El joven, que estaba a punto de correrse, miró a Tenten para avisarla de que la próxima embestida sería el máximo placer de su vida; cogió impulso y entró en la joven con fuerza, lo que hizo que esta soltara un grito de placer y él consiguiera correrse con oírla venirse. Naruto se quitó de encima dejando respirar a la kunoichi y para coger aire él mismo. Giró la cabeza para mirar a la joven y repasar de arriba abajo su cuerpo desnudo.
-No me mires de esa manera Naruto por favor…- dijo la joven sonrojándose.
-Estás preciosa- dijo Naruto sentándose en la cama sin dejar de mirarla. -Ha sido increíble Tenten.
- Para mí también- dijo la joven levantándose de la cama y abriendo la ventana. Hacía un calor de mil demonios en esa habitación, ahora entendía a Temari y lo cansada que la dejaba su "ejercicio". -Hace una noche realmente bella- dijo la kunoichi observando las estrellas que había sobre Konoha.
-Sí, pero deberíamos dormir. Mañana nos espera un día durillo- Tenten volvió a la cama, se tumbó y abrazó al joven. -No te preocupes, no te pienso dejar sola- le dio un beso en la cabeza, esta la levantó y le besó.
Estaba amaneciendo en la aldea cuando Tenten se levantó para observar el amanecer, era tan bella su aldea… Oyó como detrás de ella un joven completamente desnudo se acercaba.
-Buenos días preciosa- dijo Naruto besándola el cuello por detrás.
-Buenos días Naruto Kun- dijo la kunoichi sonriendo. -¿Has visto qué bello amanecer?
-No es tan bonito como haber despertado a tu lado.
-Iuhuuuuuuuuuuuuu, Naruto Kun- alguien llamaba a Naruto desde la calle; cuando el joven se asomó vio a Ramen, la Mizukage, saludándole desde abajo.
-Mierda, es Ramen, rápido, vístete Tenten- dijo Naruto mientras se ponía el pantalón de pijama y le lanzaba su camisa a Tenten. Volvió asomarse, -Ya bajo Ramen…
-Te espero querido…- rio la Mizukage.
-¿Qué hace Ramen aquí?- preguntó Tenten poniéndose la camisa de Naruto, que le quedaba como un vestido.
-Como venía a la boda de Hinata, la ofrecí mi casa para quedarse- dijo mientras bajaban las escaleras y abrían la puerta.
-Hola Naruto Kun- dijo la Mizukage abrazando al chico. -¡Qué feliz estoy de volver a verte!- cuando rompieron el abrazo, Ramen reparó en Tenten- Tenten chan… vaya… veo que he interrumpido algo, ¿verdad?
-En absoluto Ramen San, siempre eres bienvenida- dijo la joven con una sonrisa.
-Ohhh, siempre tan mona, ven dame un abrazo Tenten chan- las jóvenes se abrazaron con mucho cariño, como dos viejas amigas. –Bueno, entonces el compromiso se ha roto, ¿no?
-No exactamente- aclaró Tenten. -Entra y te explicaré todo.
Prepararon té y estuvieron hablando toda la mañana sobre el tema… De ese tema y de cómo conseguirían ir a casa de Tenten para coger ropa sin ser vistos por Neji, algo que al final hicieron Temari y Shikamaru, que acabaron entrando en el ajo, y Temari, entendiendo todo lo que había pasado cuando Tenten se lo contó. Pasaron el día en la casa de Naruto las tres chicas y por la noche, cuando llegaron Naruto y Shikamaru de la oficina sin ningún contratiempo, hicieron la cena y decidieron que Tenten dormiría en la casa de Shikamaru para evitar un escándalo mayor.
-Te esperamos fuera Tenten- dijo Shikamaru cuando ya era hora de irse para que Tenten se pudiera despedir.
-Salgo con vosotros, os tengo que decir algo- dijo Ramen guiñándole un ojo a la parejita.
Naruto y Tenten se quedaron solos en la oscuridad del piso del joven, se abrazaron y besaron durante unos momentos.
-Mañana es el gran día…-Tenten temblaba. -No pasará nada mi amor, no te dejaré sola.
-Lo sé Naruto kun, es mejor que me vaya ya, tenemos que dormir, no os quedéis hasta muy tarde Ramen y tú ¿vale?- Naruto asintió con la cabeza mientras veía a Tenten alejarse con Shikamaru y Temari por la puerta abierta.
-Mañana te espera guerra Naruto Kun- dijo Ramen no evitando reírse.
-Con la maestra de armas de mi lado soy invencible.
