N/T: Gracias, Invitad , Kimiyu y Fher JD por comentar en esta traducción. Agradezco especialmente a Fher JD por darle oportunidad a los ff que son de mi autoría y seguir mi trabajo. ¡Me motivan a aparecerme por aquí más seguido! Nos aproximamos al plan de L… y a las conclusiones a las que ha llegado respecto a Light y Kira. Este capítulo es importantísimo por eso, pese a su brevedad. Por eso, como vinieron a leer notas de traductor, pasemos al meollo del asunto. Nuevamente agradezco a Spotofpaint por autorizarme a traducir su obra.

-.-.-

Nota de la autora: Ah, sí. Estoy construyendo un poco de la trama aquí. ¡Mwahahahaha! ¡Sí, trama! ¡Vaya trama que he estado elaborando! Ustedes, fervientes lectores, pronto verán a lo que me refiero. No se preocupen, todavía quedan algunas cartas bajo la manga.

Era un momento completamente muerto durante la noche cuando Watari despertó ante el frenético golpeteo en la puerta de su habitación. Estaba en un trance, inmerso por completo en su fase REM de sueño cuando comenzaron los toquidos. Confundido y un tanto delirante, alzó la cabeza.

"¿Qué… eh?" Ya que estaba obscuro, no estaba seguro de dónde estaba. ¿Era el orfanato? ¿Se trataba de los toques ansiosos de un niño buscando confort? Se estiró para alcanzar un interruptor inexistente en el edificio de investigación. El apagador que buscaba estaba en una habitación completamente distinta en un país totalmente diferente.

"¡Watari, despierta! ¡Hay cosas importantes que discutir!" Ante el sonido de la voz de L, la mente de Watari se despabiló por completo. La voz era demasiado adulta. Ya no era un niño, sino un hombre.

Ahora despierto, Watari reconoció el aire de urgencia en ese tono de voz. Había muy pocas cosas que lo pudieran llevar a ese estado. A sabiendas de que sí era importante, Watari alcanzó el interruptor correcto y encendió la lámpara de mesa.

"Ya voy, puedes dejar de aporrear la puerta", respondió con un poco de aspereza. Los golpes se detuvieron repentinamente mientras L hacía acopio de su paciencia para esperar a que su compañero estuviera listo.

Watari bajó las piernas a un lado de la cama. Llevaba unos shorts y una camiseta blanca, nada más. Rápido colocó sus lentes, pues tenía que ser capaz de ver con claridad, al menos. Los empujó por su nariz y se puso en pie.

Nunca había sido visto así por nadie más, pero con L no había problema. Lo había cuidado desde que era un niño pequeño y eran mucho más cercanos de lo que demostraban.

Watari quitó el seguro de la perilla y abrió la puerta. Se sorprendió de ver los ojos de L brillando emocionados. L rápido se abrió paso a la habitación y antes de que Watari pudiera hacerlo, L cerró la puerta por él. Sin darle tiempo para hablar, L tomó una silla y se trepó a ella. Estirándose hacia arriba, sus finos dedos alcanzaron la cámara de seguridad. Jaló con eficiencia uno de los cables.

"¿Ryuuzaki? ¿Qué te pasa?"

"Está bien, Watari. Las cámaras y el audio están desactivados ahora en este espacio. Tenemos privacidad absoluta. Puedes llamarme L si así lo prefieres. Ya todos en el edificio saben del nombre, pero seguiré llamándote Watari por seguridad". Watari lo observó, desconcertado.

"L… ¿qué ha ocurrido? Son… ¡las dos de la mañana! Sé que no sueles dormir bien, pero no me habías despertado desde…"

"¡Watari, escúchame!" L respondió de inmediato, girando hacia su interlocutor. "Light Yagami y Kira son dos personas separadas!" Watari se petrificó, dejando que la sorpresa se asomara entre sus ojos.

"Quieres decir… ¿probaste que Light no es Kira?"

"¡No! ¡Sí lo es, pero no lo es!" L se veía positivamente complacido por su confusa y desconcertante declaración. Watari trató de comprender, pero no lo consiguió.

"Lo siento, L… no entiendo a qué te refieres".

"¿No lo ves? ¡Es muy simple! Tan simple que no lo había pensado al principio. Buscaba una solución compleja. Una pieza compleja de un rompecabezas complicado. Pero no es nada semejante. ¡La solución es tan fácil como un pastel de fresa con crema batida!" Watari parpadeó varias veces, sin que su confusión se disipara un poco. Ante la falta de algo mejor que decir, regresó al término adolescente de

"¿Eh?"

"Raito-kun es Light Yagami, y Kira".

"Bueno, no hay duda de que es Light Yagami…"

"¡Exacto!" Watari observó a L, perplejo. No podía comprender cuál era el punto. Se sentó a un lado de la cama, suspiró y trató de quitarse alguna lagaña del ojo. Tal vez no había despertado del todo.

"L, no te entiendo".

"Raito-kun no ha abandonado a Light Yagami. Una gran parte de él, me atrevería a decir que el 50%, todavía es un estudiante. ¡Interesado en chicas, amigos y deportes! Esa parte de él es inocente, a pesar de los crímenes de su otra mitad. ¿No lo ves? Kira es tanto enemigo mío como de Light. Kira no sólo ataca a sus víctimas, sino también a Light. Está envenenando la vida de Light y todo a su alrededor. Lira está dominando el tiempo de Light, de forma que él ya no puede hacer lo que le plazca. Light es casi un prisionero en su propio cuerpo. No puedo imaginarme que Light sea feliz al respecto. Seguro quiere que Kira sea detenido".

En este punto, Watari se hundió en la preocupación. ¿Acaso L hablaba de un desorden de identidad disociativa*? Y aunque así fuera, ¿por qué le emocionaba tanto? ¿Por qué lo asumía como algo bueno? Lo más perturbador era cómo L hablaba de Light, como si fuera un aliado en esta batalla. ¡Eso sólo podría terminarse con la muerte de todo el equipo!

"¡Pero L, hablamos de la misma persona!"

"¡Dividida en dos!"

"Bien, espera un momento. ¿Cómo puedes estar seguro de que tu teoría es cierta? ¿Qué pasa si Light disfruta de ser Kira?"

"No. No es así y te diré por qué. Hemos estado encadenados por varios días y he visto muchas expresiones de arrepentimiento, remordimiento... incluso culpa. Al principio creí que era pura actuación, tratando de engañarme, ¡pero eso no puede ser completamente cierto!

Cuando la pandilla nos atacó, ese sujeto estaba por asfixiarme. ¡Habría muerto si él se hubiera ido a buscar ayuda! Él, Light Yagami, no Kira, tomó el control para liberarme. Light Yagami no piensa con precisión, o matemáticamente, como sí lo hace Kira. Está dominado por sus emociones. Cada vez que Raito-kun hace una decisión emocional, es Light quien está a cargo. ¿No lo ves, Watari? Y no sólo la pandilla, ¡hoy también! ¡Estoy seguro de que esta noche lo prueba! Kira jamás habría…"

L se detuvo abruptamente. Más rápido que un auto chocando contra un muro. Watari observó a su protegido, con los ojos cargados de preocupación.

"¿El jamás habría qué, L?" L volteó para ver a Watari, y Watari estaba casi en shock por ver a L feliz y afectuoso. Su expresión muerta había sido reemplazada por una mirada cargada de vida. Watari no recordaba haberlo visto tan feliz desde… bien… no podía recordar la última vez que L se había visto feliz.

"Kira es incapaz de expresar ternura, ¿no lo crees?" L preguntó de repente. El pecho de Watari empezó a tensarse. ¿De qué iba todo esto? ¿Qué era lo que Kira jamás habría hecho? ¿Light habría hecho algo?

"Eso creo…" respondió lenta, cuidadosamente.

¿Y no crees que es incapaz de interesarse por alguien más? Fingirlo, sí, ¿pero que alguien más le importe de verdad? Él no puede ser gentil, porque Kira ha renunciado a esas cosas para crear su mundo perfecto. Esas cosas, ternura y gentileza, no tienen lugar en él. ¿Estás de acuerdo, Watari?"

Watari estaba preocupado… y escéptico también. Si L estaba hablando de Light Yagami…

"L… ¿qué es lo que hizo Light?" preguntó. L se alejó de Watari y empezó a caminar por el cuarto. Atravesó la alfombra furiosamente, sus pies descalzos moviendo el pálido cuerpo adelante y atrás, cruzando por la luz tenue de la noche.

"Si mi teoría es cierta, entonces hay una forma de resolver el caso sin poner a Raito-kun en prisión". Watari se levantó en pánico.

"¡¿L, has perdido el juicio?! ¡Es una locura! Si Light realmente es Kira, ¡debe ir a prisión! ¿Por qué estás considerando el dejarlo ir?" L dejó de caminar y giró tan rápido hacia Watari que casi cayó sobre él.

"¡No estoy loco!" Watari se detuvo, parpadeando despacio. La cara de L… Watari sintió su corazón retorcerse ante esa expresión. La culpa se apoderó de él. Sabía que no era prudente decirle algo así a L. Incapaz de hablar, observó como L se recuperó de inmediato. Empezó a caminar una vez más, pero su sonrisa infantil se había desvanecido, reemplazada por su expresión de siempre.

"Watari, no me estás escuchando. ¡Light es inocente! Es a Kira a quien hay que llevar ante la justicia". El corazón de Watari cayó como un peso.

"¡L, ellos son uno y el mismo!"

"¡No lo son! ¡Lo vi esta noche! ¡Y cuando nos atrapó la pandilla! ¡Lo sé!"

"¿Cómo lo sabes?"

"¡Por lo que ya te expliqué! ¡Kira es incapaz de ternura!" Watari no se veía feliz. En absoluto. Su culpa se disipaba mientras se daba una idea de lo que estaba ocurriendo. Su expresión se ensombreció.

"Bien… digamos que sigo tu teoría. ¿Cómo propones meter a Kira a la cárcel y mantener libre a Light?" L estuvo quieto por un instante, de espaldas a Watari, y se detuvo frente a la lámpara de noche. Se iluminaba su frontal, dejando la espalda en las sombras de tal forma que Watari sólo veía su silueta. El silenció tensó todo casi hasta lo intolerable. Hasta que, finalmente, L habló con más quietud y mucho más dubitativo de lo normal.

"¿Qué tal si… si no arrestamos a Kira? ¿Qué tal si lo matamos para que Light pueda ser libre?" Watari se ensombrecía más y más conforme L hablaba. Sus cejas grises bajaron por su frente mientras cerró los ojos en frustración. Suspiró profundamente. Las cosas que L decía…

"L… siempre estoy contigo… en un cien por ciento. Pero esta vez…. Ahora suenas… pareces un…" No podía decirlo otra vez. Sabía cuánto podía molestar a L si lo hacía. Pero L en verdad sonaba desquiciado. L encaró a Watari una vez más, con una mirada clara e inteligente como siempre, pero cargada de un fuego que Watari no había visto jamás.

"Sabemos que Light no está ejecutando a criminales ahora. No es posible. Ha estado encadenado a mí por demasiado tiempo y los asesinatos continúan. Alguien más está en eso. Mi teoría es que si ponemos a Light en una posición donde Kira no pueda subsistir, Kira eventualmente morirá y desaparecerá. Light retomará el control. Una vez que eso esté hecho, atrapamos al Kira que está cometiendo los asesinatos ahora. Le adjudicamos a ese Kira todos los asesinatos, dejado que Light viva en la inocencia. Sin su medio para matar, que está con el segundo Kira ahora, Light no podrá ser Kira. Nunca mataría con sus propias manos, o ya lo habría hecho por lo molesto que Kira pueda estar. Y no puede avanzar sin su método, cualquiera que este sea. Entonces, Light se levantará y se encargará de Kira directamente".

Watari suspiró otra vez. Volvió a acomodarse en un lado de la cama, justo en donde estaba al inicio de su conversación. Sentía su corazón seco.

"L… no piensas que eso sea lo correcto, ¿verdad? ¿Dejar al verdadero asesino vivir en paz y libertad mientras que al segundo Kira se le cargan los crímenes del original?"

"No, no es lo que estoy proponiendo. El segundo Kira es tan culpable como el primero, si no es que más. El segundo ha tomado tantas vidas como el original y, por lo tanto, merece ser procesado por la justicia. Lo que estoy sugiriendo es que esa persona sea puesta en la cárcel, y castigar al Kira original dejando que Light Yagami lo mate. Así, liberamos a la mitad inocente de Light Yagami y ponemos al segundo Kira en prisión", explicó L. "Lo único deshonesto aquí sería omitir la existencia de otro Kira. Así, ¡todos ganan!"

Watari estaba pasmado. Su cara parecía hundirse, con sus ojos azules casi reflejando dolor. Estaba casi seguro de entender por qué L estaba tan enfrascado en ese plan desquiciado. En lo que a Watari concernía, era una locura. No había tantas cosas capaces de desequilibrar al detective. Pero… Watari estaba casi seguro de saber qué había ocurrido.

"L… ¿qué es lo que hizo Light?" Lo preguntó suavemente, con cuidado, temiendo la respuesta. L empezó a caminar por tercera vez, sin responder la interrogante de Watari.

"El plan es factible, Watari. Todo lo que necesitamos es…" Watari se alzó de repente, tomando la muñeca de L y jalándolo para detenerlo. Entonces llevó su otra mano al brazo libre de L y gentil, pero con fuerza, forz voltear y verlo. Sus ojos azules parecían acero cuando finalmente alcanzó la mirada de L.

"L, dime que hizo Light, ¡ahora! ¿Qué es lo que hizo y que Kira sería incapaz? ¿De qué ternura estás hablando?" El pecho de Watari se tensó todavía más mientras L permanecía de pie. ¿Acaso Light había incurrido en algo… deshonroso? Watari estaba seguro de que rompería la cara del adolescente si L le daba una respuesta desagradable. Watari sabía que, si había sido algo remotamente cercano a lo que estaba suponiendo, ¡castigaría a Light él mismo! No habría corte ni jurado si el sujeto se había atrevido a pensar en usar a L de semejante manera para hacerlo pensar en liberar a Light Yagami.

La emoción y actitud hiperactiva de L se disolvió mientras Watari sujetaba sus muñecas. Su rostro pétreo se suavizó. El corazón de Watari se azotaba en su sitio. Lentamente, los labios de L se abrieron.

"Él…" Watari pasó saliva, el sudor formándose en su frente. "Él… me abrazó".

Watari parpadeó perplejo. ¿Un abrazo? ¿Eso era todo? ¿Y por eso L había estado tan frenético? ¿En eso se basaba todo su plan? ¿Sólo por eso había estado tan feliz? L alejó su mirada de Watari, sin un rastro de alegría en la cara. Ahora se veía… totalmente deprimido. Watari no podía evitar observarlo.

L había cambiado drásticamente en los últimos meses. Incluso después de conocer a Light. Watari diría que había sido un cambio para mejor. Parecía más feliz. Era más activo. Había estado dispuesto a salir del edificio e irse a dormir a horas más decentes. Watari lo vio reír el otro día… y eso no había sucedido en años.

¿Por qué ocurría eso con Light? ¿Simplemente porque L … tenía un amigo? ¿Todo esto era porque L quería un amigo? Watari sintió una punzada terrible en el pecho. Todo era su culpa. L nunca tuvo mucho contacto humano; jamás había tenido amigos. Nunca tuvo el mismo cuidado y afectos que cualquier otro niño habría tenido. Incluso después de que Watari lo rescatara… L era un niño difícil de querer.

L lo había alejado. Se estremecía al mínimo contacto, como si una corriente eléctrica lo atravesara. No aceptaba regalos, no comía y no dormía. Lo único que parecía disfrutar era resolver rompecabezas. Desentrañar crímenes. Así que Watari se lo permitió, pero luego de un tiempo… era lo único que L hacía. Y era por culpa de Watari.

Watari se había impresionado por el genio de L. Había sido sacudido por el intelecto del chico. Después de que L mostrara el mínimo interés, Watari lo presentó con sus superiores y su entrenamiento comenzó de inmediato. L había estado ocupado y nunca tuvo tiempo para amistades o chicas. Tampoco había manifestado un interés… pero Watari debió comprender mejor y no asumir que él no quería nada de eso. Claro que lo anhelaba. Tal vez, L había asumido que no podría tener a nadie.

Bueno… una vez que se había encarrilado en el trabajo, eso se volvió realidad. L no podría tener ese tipo de cosas, que arriesgaban su propia vida. Había quedado aislado. Watari hizo lo que pudo, pero no había forma en que los afectos de un anciano cubrieran las necesidades de un chico en crecimiento. Bien… L ya no era un niño. ¿No empeoraba las cosas?

"Watari…" la voz de L finalmente regresó a Watari a la realidad. "… Me estás lastimando…" Watari se despabiló. La fuerza de su agarre se había incrementado mientras estuvo divagando. Asombrado, Watari soltó a L de su agarre. L bajó los brazos a los lados, pero no se movió de su sitio.

"Watari… eres el único con quien he podido ser sincero. Eres el único a quien le he importado lo suficiente para escucharme más allá de mis rarezas. Tú… me viste por quien era en realidad. Incluso cuando todos alrededor te decían lo contrario." Alzó la mirada cargada de intensidad.

"Light ahora también puede hacerlo. Él puede… verme". Watari permaneció quieto por un largo rato. Tenía que elegir sus palabras con cuidado, o se arriesgaba a quebrar algo mucho más frágil de lo que podía asimilar.

"L… escucha con cuidado. Entiendo que te preocupes por Light. Comprendo que es tu primer, tu único amigo. Sé que por eso lo tomas con intensidad. Incluso entiendo tu deseo de salvarlo. Pero si tu plan se basa en tus emociones, en lugar de tu cabeza, fallará. Si Light es Kira, debe ir a prisión. Necesita pagar por sus crímenes y aceptar la condena que le den. No puedes salvarlo sólo porque quieras hacerlo. Ese no es tu trabajo". L se tensó. Watari se percató de la rigidez que iba desde sus dedos hasta la punta de los cabellos.

"Watari… todo lo que dije antes es cierto. Mi idea tiene sentido. Podemos matar a Kira. Light Yagami puede ser libre y el segundo Kira puede ser arrestado. Ese resultado es tan válido como cualquier otro".

"¿Eso crees? ¿Piensas que es justo ver a cientos de familias condenar a la persona equivocada? ¿Es justo para los muertos? ¡L, estás siendo egoísta! Quieres salvar a Light porque es tu amigo. ¡Quieres salvarlo por un simple abrazo!"

"¡No fue simple!" L gritó repentinamente, sorprendiendo a Watari. L parecía bastante estresado, con el cabello cayendo sobre los ojos para esconderlos. Watari detestaba verlo así… pero ésta era una situación donde…

"Estaba soñando con el orfanato y Light fue tan considerado como para despertarme. Fue lo suficientemente amable para… ¡para sostenerme! ¡Estoy cansado de evadir sus preguntas! ¡Estoy harto de alejarme de él tanto como sea posible mientras sigo encadenado a él! Quisiera… quisiera…" batalló para encontrar las palabras. "… ¡Quisiera ser su amigo!" dijo finalmente. "¿Cómo puedo hacerlo con todo esto en medio? ¿Cómo ser su amigo si Kira se interpone? ¡Quiero a Kira muerto! ¡Y que Light sea libre! ¡Y yo quiero ser libre! Libre de decirle por qué me gustan los dulces. ¡Cosas ridículas como esa! ¡Nunca he querido nada antes de esto! Pero ahora… ahora, yo…"

El corazón de Watari se cimbraba en su pecho. Simple amistad, es todo lo que L quería. Una simple amistad. Pero para él… era algo casi imposible. L lo había comprendido en el pasado, y tal vez por eso nunca lo había traído a colación. Pero ahora… ahora parecía posible. Con un amigo tan cercano… parecía factible. Pero Watari sabía que no era así. Era imposible que L tuviera amigos. No en su posición. No cuando los amigos que elegía eran sospechosos.

Él quiere ser libre… pensó Watari con tristeza. Y no puedo darle eso… pese a que lo quisiera también. Más que nada. Quizás, si L se retirara, podría ser feliz. Podría tener amigos al fin. Olvidemos a los amigos, podría tener una vida. Podría vivir. Pero no podría retirarse tan pronto. Watari sabía que sus superiores se opondrían. Si L intentara dejar su posición ahora… el gobierno tomaría cartas en el asunto.

En el momento que Watari metió a L en el proyecto, los superiores lo devoraron. Era muy listo. Demasiado listo como para desperdiciarlo. L fue entrenado casi de inmediato, empujado al negocio de la investigación. Y ahora que era tan exitoso, el gobierno no querría a nadie más. Nadie podría reemplaza ellos no lo permitirían. Watari lo sabía y L también. Tal vez por eso L nunca se quejó ni emitió palabra al respecto. Había entendido lo que le ocurriría si no seguía este propósito en su vida. Lo encerrarían en algún sitio. Si L ya no fuera de utilidad, se desharían de él. Lo meterían al manicomio que él había temido tanto. Lo etiquetarían como a una rata de laboratorio, diseccionando su cerebro. Lo que fuera para evitar que L trabajara para alguien más. Nunca más. Este trabajo, y lo que Watari había hecho por él en estos años… todo era por su protección. Había sido el mejor plan que Watari pudo pensar.

"Lo siento mucho, L… no podemos hacer lo que pides. Debemos… atrapar a Kira. Al Kira original, y meterlo a prisión". L llevó el pulgar a los labios, mordiendo con fuerza.

"Pero no durará preso, Watari… Lo matarán".

"Lo sé…"

"Lo matarán, Watari". La voz de L era débil y desesperada. Watari no sabía qué decir. Todo lo que sabía era que Light Yagami había sido el mayor acontecimiento en la vida de L. Si Light moría… ¿afectaría a L? ¿Qué tan devastador podría ser algo así? ¿L seguiría trabajando en casos? ¿O terminaría en un hospital psiquiátrico después de todo?

"Watari… tengo un plan". Watari volvió a observar al joven. Ahí estaba esa chispa de nuevo. Esa luz que se filtraba en los ojos negros cada vez que había un plan. "Pero todo se sujeta a lo que te he dicho. Kira debe morir, el segundo Kira debe ser arrestado y Light debe ser liberado. De eso se trata el plan. Necesito saber que estás de mi lado y que me ayudarás antes de revelar lo que he estado pensando. Puedo lograrlo, pero no por mi cuenta. Necesitaré tu ayuda". Watari sintió un temblor por dentro. Esto era grande. Lo que fuera que L estuviera pensando… era muy, muy grande.

"¿Qu…qué necesitas de mí?" L mantuvo su mirada, con sus ojos magnetizantes.

"¿En verdad quieres liberarme?"

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*La autora habla de "desorden de personalidad múltiple", pero ese término no se ocupa en la psicología formal desde hace varios años. Asumiendo que Watari y L seguro están empapados en actualidad médica, decidí ocupar el término más reciente de "personalidad disociativa".