CHAPTER 13

La noche estaba ya avanzada y casi no quedaba gente en la calle, caminaba con paso lento y pesado, quería estar a solas no se sentía con ganas de hablar con nadie, total mañana muy temprano partiría a una misión que le llevaría tiempo y no volvería en muchos meses o eso esperaba. La luna se escondió detrás de unas nubes y algunos gatos maullaban tristemente a la oscuridad, así se sentía él como si una oscuridad lo estuviera cubriendo poco a poco y ninguna luz lo pudiera alumbrar.

Franqueo la puerta de su casa, estaba vacía como la había dejado, llevaba tanto viviendo solo que no recordaba cuando fue la ultima vez que alguien le dio la bienvenida. Estaba cansado todo el tejemaneje de ese día lo había agotado, solo quería dormir y relajar su cabeza que no dejaba de pensar a una velocidad vertiginosa. Se dirigió al baño, se ducho largo y tendido, dejo que el agua caliente recorriera su cuerpo y calentase la piel. Salio de la ducha y con el vapor no pudo ver la cara que le miraba desde el espejo, mejor así, estaba arto de que el fantasma de su padre lo persiguiese allí donde fuese, estaba cerca de la edad que tenia el lobo blanco de Konoha cuando murió y eso le gustaba menos, tenia la sensación de que era un mal presagio. Se coloco el pantalón y se dirigió a la cocina a comer algo, luego del susto de la otra vez ya nunca iba desnudo por la casa. Iba andando a paso lento y sin prestar atención, no encendía las luces prefería estar con la oscuridad, estaba pensando en demasiadas cosas como para darse cuenta de la sombra que lo observaba. Paso la mitad de la sala y antes de entrar en la cocina una voz familiar le hablo desde la penumbra.

-estas huyendo- dijo fríamente la voz.

Kakashi se giro rápidamente, no esperaba a nadie en casa, encontró la figura pero no la distinguía muy bien, poco a poco sus ojos fueron rebelando la persona enfrente suya. Abrió los ojos de la impresión.

-Maia- dijo con un hilo de voz, la ultima persona que querría ver en esos momentos- ¿Qué haces aquí? ¿Otra vez colándote en mi casa?- intento poner su tono normal de despreocupación y alegría.

-no cambies de tema, estas huyendo- volvió a repetir la chica.

-No se de que me hablas, mañana tengo una misión importante que me encargo la Hokage- intento dirigirse a la cocina.

-No mientas, tu se lo pediste a Studane, te escuche cuando estabas en su despacho- comento Maia viendo como el ninja se paraba de pronto y giraba la cara sorprendido- te vas sin despedirte de nadie, eso le hará daño a mucha gente- dirigió la mirada la suelo- yo incluida-

-¿Qué?- el ninja pensó que no escuchara bien lo ultimo que dijo la chica.

-Yo…yo no quiero que te vayas- le miro a los ojos.

-Eso no esta en tus manos, ahora ya dije que haría la misión no puedo echarme atrás- comento algo triste.

-Si que puedes, invéntate algo creíble esta vez y ya veras como te dejara libre- se acerco unos pasos con una sonrisa en la cara.

-No es tan simple, soy yo él que deseo ir- vio la cara de decepción de ella- no se que pretendes viniendo ahora aquí, no se ni par…-

-Porque no quiero que te vayas ya te lo dije- estaba sonrojada- nunca me había sentido tan a gusto con alguien y no quiero perder a la única persona que me suscita ese sentimiento-un abrazo la dejo estática.

Kakashi no sabia porque la abrazaba, al escucharla hablar era como si un chip le obligase a acercarse a ella y sentirla. La chica no sabía muy bien como reaccionar pero era tan calido aquel abrazo y esa piel que sentía que se dejo llevar y también lo abrazo con todas sus fuerzas. En esa unión los dos se sintieron plenos, ella levanto la mirada para encontrarse con los ojos del ninja, la miraba fijamente y antes de que pudiera volver a hablar sentía los labios de él.

Fue un beso tímido al principio, se volvieron a mirar y comenzaron a devorarse de forma pasional. Kakashi recorría la espalda de Maia, ella se había sujeto a su cuello y le acariciaba dulcemente el pelo. Querían sentir mas el uno del otro, el ninja agarro el cuello del kimono de Maia y comenzó a abrirlo lentamente, se encontró con el cuello y el pecho de ella al descubierto. Agacho la cabeza y comenzó a besar la piel de la chica, ella temblaba un poco por la inesperada acción, su respiración se agitaba y no pensaba con claridad.

-¡ah!- exclamo Maia de placer- Kaka…shi- susurro entrecortadamente.

Como si ese suspiro fuera una alarma, el ninja se separo de la chica y le dio la espalda, Maia se había quedado estática, semidesnuda y sin que decir.

-es mejor que te vayas- le dijo sin mirarla- mañana tengo que irme temprano y ya es tarde-

-pero…ahora…nosotros- no atinaba que decir.

-Esto no puede ser bueno ni para ti ni para mi- se giro un poco- tu cuando acabes con tu misión te iras y yo estoy a gusto solo, no necesito de nadie-

Maia abrió los ojos de sorpresa, la estaba echando de su lado sin intentar siquiera una relación, se sintió triste, el primer hombre por el que sentía algo así la rechazaba sin miramientos. Giro sobre sus talones y salio como estaba por la ventana. Kakashi no quiso verla marchar pero cuando noto la brisa entendió que ya no estaba en la casa. Continuo andando para la cocina llego a una pared y con la rabia acumulada le pego un puñetazo que dejo un boquete enorme y alguna magulladura en su mano. Eso era lo mejor, o así lo quería pensar él, si llegasen a intentar algo seguro que por alguna causa se separarían y quería evitar cualquier despedida triste.

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El alba comenzaba a despuntar en la villa y algunas gentes comenzaban su trabajo, una silueta recorría los tejados rápidamente solo visible antes los ojos entrenados. Se paro en una casa y busco con la mirada la ventana que requería su atención, la encontró abierta y con una silueta sentada en el quicio con el mismo vestido blanco que se pegaba a su cuerpo igual a la vez que fue hasta esa habitación. Suspiro y desapareció en una voluta de humo.

La figura de la ventana levanto la vista al tiempo que el ninja desaparecía, se quedo mirando el tejado.

-Kakashi- susurro Maia para si.

Se llevo un dedo a la boca y acaricio suavemente sus labios, recordaba perfectamente el tacto y el calor que desprendía el hombre, lo dichosa que se sintió cuando estuvo en sus brazos y el amargo sabor que le dejaron sus palabras. Unos pasos apresurados la sacaron de sus recuerdos. La puerta se abrió de golpe y en ella aparecieron dos de sus compañeros.

-¿Dónde estuviste anoche? Estuvimos celebrando que mi Sakurita esta a salvo hasta altas horas de la madrugada- le pregunto chillando Jin.

-déjala en paz, no ves que se fue a divertir con Kakashi- le guiño un ojo la mulata- y dime, ¿es tan bueno en la cama como tiene pinta?-

-…- la chica se quedo sorprendida por la pregunta, Lola era la única persona que conocía que pensaba en el sexo las veinticuatro horas del día- no paso nada, ni pasara, él se ha ido a una misión que le tendrá ocupado por varios meses y nosotros solo tenemos licencia para un año en este país, así que no lo volveré a ver- volvió la vista a la ventana.

-Tanto mejor, así te puedes dedicar a seducirme, espera que aquí te voy- pero antes de que el alto pudiera acercarse a la chica, Lola lo había mandado de una patada contra la pared.

-Lo siento mucho- le dijo la chica a Maia cuando se acerco a ella- si quieres te dejo alguno de los míos, un clavo quita a otro, o eso dicen-

-Gracias, pero no- le sonrió la chica- estoy mejor sola- miro a sus dos compañeros- por cierto, ¿Dónde esta Green?- los otros dos se miraron entre si y se quedaron pálidos.

-¡dios! Nos olvidamos al capitán en el bar durmiendo la mona- grito asustada Lola.

-¡agh! vamos a por él que si no se mosquea y no hay quien lo aguante-

Salieron corriendo dejando a Maia sola, esta sonrió con dulzura, desde que formaba grupo con ellos este tipo de situaciones se daban a diario y eso la divertía mucho. Giro la cara a la ventana y levanto la vista al cielo despejado.

-Kakashi- volvió a susurrar la chica.

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Llevaba cerca de dos días en camino, le faltaba poco para llegar a Suna, una vez allí se reuniría con el ermitaño que le pondría al día con la misión que tenían que desempeñar. Aun no sabia como Jiraiya no había acabado la misión, o era muy complicada o estaba en algún local de poca reputación rodeado de jóvenes. De cualquier forma sus misiones siempre acababan en éxito, menos una en la que había implicada cierta chica que no le salía de la cabeza y su antiguo compañero, eso fue una trampa del destino en toda regla. Suspiro. No sabia porque las cosas eran tan difíciles, se gustaban y podrían estar juntos, el problema principal era que estaba demasiado acostumbrado a estar solo y como siempre parecía que pasaba de todo siempre sus relaciones acababan en gritos, lloros y con un portazo a su puerta. No es que no le gustase la compañía de una mujer es solo que ellas siempre hablan y él encuentra en el silencio la mejor comunicación, en las misiones de grupo es lo mismo, cuando tienes un mismo objetivo solo necesitas mirarte con tu compañero para saber que piensa no necesitas hablar para nada pues en una relación es lo mismo, con mirarse a los ojos debería de bastar para saber que se quiere. Pero no, las mujeres siempre quieren hablar, descifrar, desmenuzar y observar la relación, no les llega con estar con el ser amado tienen esa manía de controlar lo todo. Volvió a suspirar.

Ya veía las puertas de la ciudad, se acerco y mientras esperaba que el guardia verificase la autenticidad del visado intento sacar de sus pensamientos a Maia. Cuando por fin pudo entrar busco rápidamente el hostal donde estaría el otro ninja de Konoha, recorría las calles lo mas rápido posible sin prestar mucha atención a lo que había a su alrededor pero una tienda lo hizo pararse en seco. En el escaparate había un gran cartel que rezaba: "- las increíbles y sensuales aventuras de una alumna y su profesor- en formato manga y para mayores de edad". Eso era lo que le gustaba leer a ella, esos dibujos pervertidos. Sonrió inconscientemente al recordar a la chica. Siguió su camino hasta el hostal, allí se registro y pregunto por su compañero, el recepcionista le dio la dirección del bar donde solía ir el ninja.

Kakashi miro la tarjeta que le había entregado el hombre, era roja y con unas letras en dorado, "Púb. La Orquídea, donde nuestras mas bellas flores florecen". Se quedo viendo la tarjeta, ese sitio no le gustaba en absoluto, le recordaba mucho a una casa de citas y no le hacia mucha gracia que lo vieran entrar allí, en cuanto encontrase a su compañero le daría una charla sobre la disciplina y los valores si es que no estaba muy borracho todavía. Se puso a recorrer las calles hasta llegar a la puerta del local y como supuso era uno de alterne, veía como salían a la calle chicas hermosas a despedir a sus clientes, resignado se dispuso a preguntar por el otro ninja. Se acerco a una joven que se disponía a entrar.

-perdona, por casualidad, ¿no habrás visto a un ninja de mi país ahí dentro?- le dijo amablemente a la chica.

-¿Konoha?- pregunto la joven, Kakashi asintió- uy, ¿que pasa con vosotros chicos que venís todos a divertiros aquí?- abrió la puerta invitándolo a pasar, él la siguió- ¿sois todos tan guapos y simpáticos?-

-no se si seremos guapos y simpáticos, nunca me fijo en esas cosas- le contesto el ninja sonriendo-¿Dónde esta mi compañero?-

-en la salita especial, le gusta mucho eses servicios, es un poco mayor pero muy simpático- le sonrió la chica- por cierto, ¿tu no querrás un servicio especial mío, verdad?- se acerco peligrosamente a Kakashi.

-Um, no gracias, estoy de misión, si tal otro día – intento alejar a la chica.

-Que pena, con lo mono que eres te dejaría gratis el primero- le lanzo un beso y continuo por un pasillo estrecho que daba a una puerta dorada- es aquí, si cambias de idea pregunta por mi, soy Maya- le guiño un ojo y se fue.

-¿Maya? Se parece a Maia, no, no debo pensar en ella sino no podré concentrarme, entrare aquí y hablare con Jiraiya, haremos la misión y me volveré-pensó Kakashi, se dispuso ha abrir la puerta.

Puso la mano en el pomo y giro despacio para ver la situación en el interior. Se encontró en una habitación circular con una fuente en el medio, alrededor cojines de múltiples colores estaban puestos en el suelo, las chicas en bikini de llamativos colores llevaban bandejas con diferentes manjares y licores; un olor de especias le inundo las fosas nasales, le mareaba todo aquello, escucho una risa muy grave procedente del fondo, sin duda un hombre y seguro su compañero. Se acerco con cuidado esquivando a las chicas que se le acercaban ofreciendo le cosas e incluso a ellas mismas, se estaba poniendo de mal humor, esos sitios no le gustaban y se lo haría saber a ese ninja pervertido. Se planto delante de una cortina de seda azul donde detrás en una salita mas recogida se encontraba el hombre, deslizo la tela y al ver como estaba casi se cae del susto.

-Hombre, Kakashi, ¿y tu por aquí?- pregunto sonriendo el compañero- no pensé que te gustasen estos sitios-se rió escandalosamente mientras las cinco chicas a su alrededor reían con él.

-Jiraiya, como supuse estarías rodeado de chicas-se recupero del susto el ninja y se sentó enfrente del hombre.

-Joijoijoi, Studane siempre me envía a este tipo de trabajos porque sabe que soy el mejor- se tomo un trago- pero luego se enfada cuando le muestro los recibos- se rió otra vez.

-No me extraña si le enseñas las de sitios como este- declino el ofrecimiento de una bebida por parte de una chica- y dime, ¿de que misión se trata?-

-No, no, hora de divertirse, ya hablaremos mañana- siguió bebiendo e hizo que Kakashi bebiese- por cierto, ¿Dónde dejaste al bombón extranjero? Creo recordar que Studane me comento que os llevabais demasiado bien- puso cara de pervertido.

-Tu también, vaya panda de chismosos, no somos nada- se bebió de un trago su vaso.

La fiesta continua hasta altas horas de la noche, después de llevar cinco horas bebiendo Kakashi estaba muy hablador y Jiraiya se aprovechaba de la situación.

-y dime, muchacho, ¿Cómo van las cosas con Maia?- le puso un brazo por los hombros.

-No va, cuando me di cuenta de que sentía algo pedí hacer esta misión- se tomo otro vaso de golpe.

-¿y la dejaste sin despedirte de ella?- pregunto incrédulo.

-Nop, vino a mi casa la noche antes de que me fuera y…jejeje- otro vaso más.

-¿y te acostaste con ella, no?- puso sonrisa pervertida.

-Nop, a eso íbamos, estaba semidesnuda pero la rechace- un vaso más.

-¿Cómo que rechazaste a una chica semejante cuando se te estaba entregando en bandeja de plata?- bramo escandalizado el ermitaño.

-Sip, tenia muchas ganas pero si después de que pasara algo me iba, seria peor, así que lo mas fácil era rechazarla- bebió otro poco- bueno, fácil no fue, tuve que darme dos duchas de agua fría para poder ir relajado a la cama- volvió a beber- que dura es la vida de soltero-

Jiraiya quedo sorprendido de lo hablador que estaba Kakashi, tenia fama de que nunca se emborrachaba por más que bebiese, pero esa noche no paraba de beber y de hablar, la chica le había afectado más de lo que suponía. Enamorarse es siempre complicado pero si aun por encima sumamos a Kakashi en la operación es aun mas difícil, ese chico que él supiese no le duraban las novias ni una semana. Le recordaba a su alumno el cuarto Hokage, le pasaba lo mismo que a Kakashi salvo que cuando se encontró con la que fue su esposa ya no pudo hacer nada, quedo rendido a los pies de esa mujer y a este le pasaba lo mismo, había encontrado a la chica perfecta para él y la estaba rechazando. No podía permitir que eso sucediera, en sus novelas aun picantillas siempre había amor y estaba decidido a hacer de cupido de esta pareja, Kakashi y Maia estarían juntos sino dejaría de escribir sus libros. Imponiendo se ese reto volvió a reparar en el ninja ebrio que tenia a su lado, seguía hablando y bebiendo, su estado empeoraba por momentos, estaba recordando batallitas de cuando era joven.

La noche para ellos había terminado, a la mañana siguiente tendrían que ponerse a trabajar aunque no sabia si podrían con la resaca que de seguro tendrían al despertar.

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¿Qué tal? ¿Os gusto? Se que tarde mucho pero la primera parte la escribí como seis veces y aun así no me acaba de convencer, las despedidas son difíciles y mas si están esos dos de por medio; se que es corto pero menos da una piedra. En fin, lo que si me gusto mucho fue la parte de Kakashi borracho hablando de cualquier cosa con Jiraiya. Ah, también me encanta meter al ermitaño de por medio es un personaje muy divertido y quita tensión a todas las escenas.

Bueno, por mi parte no tengo mucho más que decir, bueno si dos cositas de nada. La primera es que no os preocupéis por Maia que ya aparecerá y la segunda que voy a empezar otra historia, pero esta será de Bleach (otra serie que me encanta y que estoy enganchada), tratara de la historia de Byakuya con Hisana, el relato serán capítulos normales y estará ambientado cerca de 50 años antes que la historia de Ichigo, como es una historia de amor no esperéis ninguna batalla ni ningún personaje del mundo humano. Bueno, espero que me apoyéis en esta historia también o por lo menos leerla para darme la opinión, intentare actualizar una cada semana, una semana Naruto otra Bleach.

No os enfadéis por la tardanza de esta vez, eso se debe a que mi portátil tiene fastidiado el wifi y como aun no fui a mi casa que es donde tengo Internet no puedo subir los capis, lo siento pero en peor situación estoy yo que no puedo ni ver mi correo.

Ahora si que ya termine, espero algún reviews con opiniones, please!!!