Capitulo 13
"La terquedad de Tsukasa y la indecisión de todos"
Días antes del incidente
-Tsukushi-chan- Espera un momento-
Esa voz y esa manera tan confianzuda de hablarle se le hacía familiar, así que volteo a ver de quien se trataba. Sus sospechas eran ciertas se trataba de uno de los F4 específicamente de Mimasaka Akira.
En el fondo de su corazón deseaba que esa persona hubiese sido Hanazawa Rui.
Se seco rápidamente las lágrimas al ver que él se acercaba de manera presurosa.
-¿Te encuentras bien?-
Desde cuando estos se creen amigos míos.
Sonrió e hizo un ademan con la cabeza para hacerle entender que no le pasaba nada.
-No tienes porque fingir conmigo- le dijo mientras la agarraba del hombro.
Quitó su brazo con delicadeza ya que no tenia ánimos de pelear con nadie.
-Sé que estas triste porque Rui se muda pero eso no significa que no se vayan a volver a ver-
Esa noticia la sorprendió, no esperaba escuchar eso.
-Yo… No sabía que él se iba de la universidad- Dijo tartamudeando ante la sorpresa de la situación.
-Ah… En serio, no lo sabías- respondió Akira con incomodidad.
Lo más probable es que se quiera alejar de mi a decir verdad la única que parecer sentir algo soy yo… Y pensar que el sábado… Por poco cometo una estupidez.
Suspiro hondamente y esbozo una débil sonrisa.
-Pues esto se puede arreglar, vamos…-
-¿A dónde?-
-Pues a donde más a hablar con Rui-
Lo que menos esperaba era que Mimasaka la agarrara del brazo con la consigna de llevarla ante la presencia de Rui.
-¡Hey, tu…¡ - ¿A dónde te llevas a mi amiga?- El inmediatamente la aflojo algo asustado aunque se podría decir que era más bien sorprendido.
Era Yuki que a lo lejos miró la escena y se acercó como una fiera al ver como su amiga era prácticamente obligada a subir al auto de un extraño.
Sacando fuerzas de donde no tenía, Yuki empezó a golpear con su bolso a un indefenso Akira.
-Espera, espera… Yo soy amigo de Tsukushi-chan- dijo mientras cubría su cabeza del feroz ataque de la no tan indefensa amiga de Makino.
-Tsukushi ayúdame- el joven rápidamente se puso detrás de ella.
De tal palo tal astilla… Digna amiga de Makino.
-Espera, Yuki- Se interpuso entre ellos agarrando el bolso de la misma para detener el furioso ataque -El es amigo de Hanazawa Rui- El asintió detrás de ella.
-Entonces…-Empezó a sonrojarse- Tu eres uno de los F4- La pobre de Yuki dio un grito ahogado, se sentía realmente avergonzada no solo por el error que había cometido sino que al mirarlo bien se dio cuenta de que era un joven apuesto.
El asintió coquetamente saliendo de su "escondite" – Soy Mimasaka Akira… Es un placer conocerte- Diciendo esto se acerco a ella y beso la mano de la ahora tímida muchacha.
Es más apuesto de lo que se ve en las revistas- Pensó rápidamente ella mientras disfrutaba de ese acto de caballerosidad.
-Lamento mucho el mal entendido pero quería llevarla conmigo para que hable con Rui-
Yuki se encontraba totalmente embobada.
Los ojos de Akira brillaron con astucia tenía el enganche perfecto para llevarla a donde quería.
-Que te parece si nos acompañas y de paso conoces al resto de nosotros-
Esa historia se me hace tan familiar-pensó Tsukushi recordando primera la vez que lo conoció a las afueras de ese club.
Tsukushi se puso rápidamente al lado de su amiga para evitar que pudiera convencerla.
-Pues ella y yo tenemos planeado salir- dijo rápidamente Tsukushi.
-Pero… Dijo Yuki de manera suplicante a su amiga.
-En verdad, estamos muy ocupadas- codeó a su amiga con fuerza- Será para la próxima Mimasaka-san… Adiós- diciendo esto salieron de su vista. Dejando a Akira plantado por primera vez en su vida.
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En la cafetería de siempre se encontraban sentadas las dos amigas una frente a la otra.
Yuki sentada con los codos en la mesa suspiró por enésima vez.
-Es una lástima-
-Créelo, Yuki, te salve de pasar un mal rato- Dijo apuntándola con la cuchara de su postre –Sobre todo si se encontraba ese sujeto ahí-
Ella la miro algo confundida.
-Por cierto… ¿Qué te pasa Tsukushi? Es el quinto pedazo de pastel de chocolate que te comes-
-No es nada importante- Dijo entre dientes mientras seguía comiendo.
-A mi no me engañas… Ya he visto esa cara antes, no te dije nada porque deseaba que lo hicieras voluntariamente-
-Es que acaso ya no confías en mi - Yuki empezó a derramar algunas lagrimas.
Ella se encontraba sensible después de terminar con su novio así que ahora lloraba por casi todo.
Tsukushi suspiro pesadamente.
-Está bien pero no te vayas a alterar- dijo tratando de tranquilizarla –Me lo prometes?-
Yuki cuando descubrió años atrás lo que le había hecho Junpei a su amiga no dudo ni un solo instante en ir a reclamarle a pesar de los ruegos de Tsukushi para que no lo hiciera.
Así que desde ese momento el solo hecho de escuchar su nombre o verlo en alguna portada de revistas (Junpei era modelo desde la secundaria) hacia que su ánimo cambiará drásticamente.
Si Tsukushi lo detestaba se podría decir que Yuki realmente lo odiaba.
Yuki escucho tranquilamente bueno lo más que pudo el relato de su amiga.
Para ella había sido una sorpresa lo acontecido; ella nunca iba a perdonar a Junpei y esperaba que su amiga tampoco lo hiciera pero lo que si le pareció extraño fue la aptitud de Hanazawa Rui.
- Por algo pasan las cosas, supongo que mis sospechas eran equivocadas-
-¿Y ahora que piensas hacer?-
Era la pregunta del millón.
-Pues he tomado una decisión- Esa respuesta sorprendió a Yuki ya que no esperaba que su amiga tomara una postura tan rápido.
-Voy a hacer realidad mis sueños- dijo con determinación sin titubeos dejando a un lado la cuchara de su postre.
-Estudiaré duro para conseguir un buen trabajo y poder ayudar a mis padres y hermano, comprare una casa para ellos y cuando finalmente haya alguien en mi corazón me casaré bueno eso espero- Dijo poniendo sus codos sobre la mesa y apoyando sus manos en su barbilla idealizando su ya planeado futuro.
-Pero por ahora hay que trabajar durísimo, no tengo tiempo para deprimirme así que aceptaré la propuesta de Kazumi-
Su amiga esbozó una gran sonrisa, se levantó rápidamente de su asiento y se sentó a su lado abrazándola con fuerza.
-Esa es la Tsukushi que me gusta escuchar-
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Tsukasa estaba sentado tranquilamente en su oficina leyendo algunos libros que había encargado secretamente.
El sonido de la puerta hizo que nerviosamente escondiera los libros que tenía en su escritorio, se trataba de su hermana.
-Por lo visto estas trabajando a conciencia- Dijo revisando los papeles del escritorio.
-Pues y que esperabas, hermanita- Tsukasa rio bulliciosamente.
Ella de reojo alcanzo a ver uno de los libros que su hermano había escondido.
Sonrió discretamente a la vez que leía el título del libro.
-Espero que esta vez no cometas alguna estupidez y la ahuyentes- Diciendo salió ante la mirada curiosa de su hermano.
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Desde su encuentro con Junpei habían pasado algunos días y Tsukushi se encontraba estudiando desde las primeras horas de la mañana ya que estaba totalmente determinada a cumplir sus sueños por mas difíciles que parecieran.
Ese mismo día (en que ella y Yuki conversaron en la cafetería), había hablado por teléfono con Kazumi para decirle que aceptaba la oportunidad que le estaba dando; iba a ser difícil reemplazarla en la empresa por algún tiempo pero Kazumi estaba dispuesta a enseñarle y ella a aprender.
Su entrenamiento formal con Kazumi empezaría dentro de dos semanas cuando acabara el mes en curso, así que antes de eso debía poner todo en orden empezando por renunciar a sus dos trabajos, con los entrenamientos del equipo no habría mayor problemas ya que Kazumi fue flexible con ella en ese sentido pero en lo que si fue exigente fue en que decidiera que estudiar de preferencia algo relacionado con los negocios así que finalmente se decidió por Administración.
Sabía que ella y Rui estudiarían en la misma Facultad pero como estaban en años distintos no compartirían clases así que por el momento no debía preocuparse por encontrarlo en los pasillos.
Estaba estudiando arduamente el cambio de especialidad con algunos libros que le prestó Kazuya y otros que consiguió de la biblioteca cuando su concentración fue interrumpida por el sonido de su celular.
«Número desconocido»
-Aló- Ella contesto con recelo.
-¡Hey, tu…¡ ¿Por qué demoraste en contestar?
-Dou… Doumyouji- ¿Cómo conseguiste este número?
-No dudes de las capacidades investigativas de mi gente; recuerda que soy alguien muy afluente-
-Influyente dirás- Por Dios porque tengo que aguantar su estupidez desde tan temprano.
-Ves hasta tú lo reconoces-dijo con gran orgullo desde el otro lado de la línea.
-Cambiando de tema- Aclaro su garganta- No te habrás olvidado de lo que acordamos-
Tsukushi frunció el ceño tratando de recordar.
-Te recogeré a las 6:00, no me hagas esperar o sino no la podrás contar-
-Pe… pero yo- Era demasiado tarde había cortado la llamada.
Tiro de mala gana su celular a la cama y se recostó en ella mirando al techo.
No puede ser, me había olvidado de la cita con el cabeza de garabato
-Pensé que el también lo había olvidado-
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-Menudo lio con este tipo- dijo Tsukushi suspirando por enésima vez ante la mirada de sus amigas.
-Y ahora ¿Qué voy a hacer?- Tsukushi que estaba recostada en su cama con los brazos abiertos mirando hacia el techo, se puso de lado.
-Pues ir- acoto Hikari la cual se encontraba sentada frente a la cama de Tsukushi junto a Yuki.
-¡Qué envidia, mira que un F4 te invite a salir¡- dijo casi gritando de la emoción su compañera de equipo.
-Sí, el otro día uno de ellos nos invito a su casa pero ella fue mala- dijo señalándola de manera acusadora- Y no acepto- Yuki estaba haciendo un puchero.
-Ya te expliqué por qué- Se levantó de golpe.
-Tsukushi, me permites tocarte- Hikari se acerco a ella – Puede que así se me pegue tu buena suerte-
-Ya basta- dijo haciéndola a un lado.
Ambas chicas empezaron a reír ruidosamente haciendo enojar a Tsukushi.
-Vaya amigas que tengo-cruzo sus brazos mirando hacia un lado.
-Vamos, no te pongas así- Yuki se acerco a ella y la empujo hacia la cama para que se sentara con ellas.
-Esta es una oportunidad que no puedes desaprovechar, cuantas no quisieran estar en tu lugar- dijo Hikari un poco más calmada luego del ataque de risa que tuvo.
-No dijiste que querías encontrar a esa persona especial que ocupara tu corazón- Yuki trataba razonar con ella y también convencerla.
-Sería una locura no hacerlo- Yuki asintió en señal de aprobación –El es lo que toda chica desea tener-Hikari la miro a los ojos.
-Pero es que el-dijo con pesadumbre.
-No tienes nada que perder- ahora era Yuki la que le daba ánimos.
-Yuki y yo nos encargaremos de todo, tu solo espera y veras- Hikari se levanto de golpe de la cama y se dirigió al armario de Tsukushi.
-Dime ¿Que es lo peor que puede pasar?-acoto de espaldas Hikari mientras rebuscaba entre las cosas de Tsukushi -Vas a quedar tan linda que no te va a reconocer, verdad Yuki?-
Ella asintió.
-Bueenooo…. Pero si ocurre algo malo será culpa de ustedes dos- Sentencio finalmente Tsukushi.
Ambas chicas sonrieron con satisfacción y empezaron a arreglar todo para su cita con Doumyouji Tsukasa.
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Por otro lado, Tsukasa se encontraba como un niño en una juguetería iba de un lugar a otro preparando personalmente todos los detalles de su cita, no podía recordar la última vez que se sentía tan ansioso.
Makino Tsukushi no tenía nada que se pudiera considerar especial pero no dejaba de pensar en ella era casi como una obsesión ahora por fin podía entender porque Rui la cuidaba como un tesoro.
Estaba haciendo todo lo que había leído en aquellos manuales que consiguió paso a paso:
Primero: Lustró sus zapatos bueno los mando a lustrar con uno de sus sirvientes.
Segundo: Ordeno lavar el auto que iba a usar para recogerla.
Tercero: Arreglo y mando a planchar cuidadosamente la ropa que iba a usar.
Cuarto: Removió todo su vello corporal y se afeito.
Quinto: Para eliminar los nervios que tenía hizo algo de ejercicios
Sexto: Una hora antes de salir se perfumo haciendo uso de todo tipo de gel, crema corporal y perfumes que tuvo a su alcance.
Séptimo: Contrato a los estilistas más exclusivos del país para que arreglaran sus uñas y cabello.
Y después de tanto ir y venir por fin estaba listo parecía todo un modelo de revistas cualquier chica caería derretida a sus pies pensaba mientras se admiraba en el espejo sonriendo con total confianza.
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La hora acordada para la cita estaba a punto de llegar y Yuki estaba terminado de maquillar a Tsukushi, la elección de Hikari había sido un vestido beige corto (arriba de las rodillas) sin mangas con cuello tipo camisa de color negro con botones en la parte de adelante hasta la cintura en donde una tira negra acentuaba su cintura además llevaba el cabello suelto adornado con una diadema del mismo color del vestido.
Cuando finalmente Yuki termino de arreglarla, ella se admiro en el espejo como siempre Yuki había hecho un excelente trabajo.
-Deberías dedicarte a esta profesión-dijo Hikari mientras admiraba con una sonrisa a su amiga- Estamos perdiendo dinero-
-Creo que me voy a cambiar de ropa-dijo volteándose y dirigiéndose al baño.
-Hey… Espera, espera…-Yuki la tomo del brazo antes que se escabullera mientras que Hikari se interpuso en el paso con los brazos abiertos bloqueando el camino.
-Si voy tan arreglada ese tipo lo va a malinterpretar, voy a salir con el solo por compromiso para que deje de molestarme-
Yuki y Hikari no esperaban escuchar eso de su amiga así que se dieron por vencidas y le abrieron paso para que ella hiciera lo que creía conveniente.
Pero con lo que no contaban es que en ese momento tocaran la puerta. El había llegado.
Ambas chicas se escondieron mientras que Tsukushi se dirigía a abrir la puerta.
Un hombre de mediana edad vestido elegantemente pregunto por ella y le pidió que lo acompañara, Tsukushi quería aprovechar que Doumyouji no la había ido a recoger a su dormitorio para cambiarse pero el señor fue tan insistente que tuvo que ceder.
Ella imagino que si él no hacia lo que se le había encomendado lo más probable es que ese pobre hombre pagara los platos rotos y ella tenía una leve noción de lo agresivo, fastidioso, engreído, arrogante, petulante, odioso- ella pensaba en eso mientras caminaba hasta la salida del conjunto de departamentos- violento, ofensivo, pesado, latoso, presuntuoso, pedante, atractivo… En ese momento había llegado hasta su presencia.
-Ey... Espera un momento- se detuvo con horror- Todo por culpa de ese par, me están metiendo ideas tontas y locas a la cabeza.-
-Yo aun quiero a Hanazawa Rui- recordó con tristeza.
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Mientras esperaba al lado del auto, las ansias estaban matando a Tsukasa.
-¿Por qué rayos está demorando tanto?- Tal vez fue un error no irla a recoger personalmente.
Mientras pensaba en una y mil cosas para apaciguar su impaciencia a lo lejos la diviso, se veía hermosa.
Su pecho se hinchó de orgullo al pensar que se había arreglado de esa manera solo para él.
Había ganado, le había ganado a Rui.
Por ningún momento sintió culpa ante esa apreciación ya que Rui nunca mostro real interés en ella si ese hubiera sido el caso tal vez le hubiese tocado pelear con su amigo pero para su suerte no fue así.
Mientras la admiraba caminando hacia el vio como su cara se transformo, tal vez se había avergonzado al verlo.
-Debes de estar feliz de verme ¿Verdad?- La voz de Tsukasa denotaba una arrogancia única. Dio un pequeño paso y se acerco a ella.
-No hay algo por lo que deba de estar feliz- dijo cruzando los brazos mientras lo miraba desafiante.
-Makino Tsukushi- Tarareo su nombre, mientras ella entrecerraba sus ojos esperando algún tipo de burla.
-Te ves linda así- El sonrió guiñándole un ojo.
Tsukushi abrió los ojos sorprendida. Desde cuando el también se había convertido en un Casanova.
Volteo con rapidez acercándole un vistoso ramo de flores, Tsukushi no dejo de recordar cuando hace algunos días Rui hizo lo mismo.
Mientras ella admiraba el ramo de flores y pensaba en cuan costoso era, él le abrió la puerta para que subiera a su lujoso Audi R8 Spyder de color negro.
Con algo de recelo subió y se sentó cómodamente mientras se abrochaba el cinturón de seguridad su celular empezó a sonar, al ver la pantalla se dio cuenta de que se trataba de su mamá.
Tsukushi se quedo mirando la pantalla por largo rato sin saber qué hacer.
-¿Qué no piensas responder?-dijo Tsukasa, el cual ya se había sentado a su lado sin que se diera cuenta.
Suspiro y presiono de mala gana la tecla de contestar.
-Alo… Mamá... ¿Paso algo malo?-
-Tsukushi, ¿A qué hora piensas venir con tu amigo? He estado toda la tarde cocinando algo especial para que…
-Mamá... Lo siento pero me dijo que esta ocupado y que no puede acompañarme-
-¿De quién estás hablando?- Yo estoy aquí…-protestó enérgicamente Tsukasa tanto que se pudo escuchar su voz desde el otro lado de la línea.
-Tsukushi… ¿Quien está contigo? No me estarás mintiendo…
-No mamá, es la televisión… Espera un momento que le voy a bajar el volumen-
-Shhh… Cállate que no ves que es una llamada privada-dijo volteando con molestia a la vez que tapaba el auricular del celular.
-Entonces por qué mientes-
-Si no guardas silencio me bajo del auto ahora mismo- No fue que ella dijera esas palabras para que él se quedara quieto con los brazos cruzados esperando que la joven terminara su llamada por celular.
Mientras más la miraba más le encantaba lo que menos quería en este momento era hacerla enojar y darle un motivo para que la cita terminara abruptamente así que repaso una y otra vez mentalmente lo que debía y no debía hacer en una primera cita.
"Lo único que puedes controlar es a ti mismo"- se repetía mentalmente una y otra vez
-Bueno estoy lista-
Al término de la frase Tsukasa arranco el auto y empezó a conducir.
La mente de Tsukushi empezó a divagar, si las cosas hubieran sido distintas en este momento estaría con Hanazawa Rui rumbo a su casa viajando en tren. Sonrió al recordar la única vez en que viajaron en el.
-Conociendo como es mi mamá lo más probable es que toda la noche se la hubiera pasado interrogándolo –
Cuando se dio cuenta Tsukasa había conducido en dirección al Aeropuerto de Narita.
-Es.. Espera un momento a donde me llevas-dijo asustada Tsukushi.
-Pues a Paris- lo dijo con tanta normalidad como si se tratara de algo tan natural bueno para él lo era.
-Queeee…-Tsukushi se sorprendió tanto que pego un grito que hizo que Tsukasa detuviera el deportivo bruscamente.
-¿Por qué demonios gritas así? Pudiste haber hecho que nos chocáramos.
-Es tu culpa… Como puedes decir que vamos a Paris-
-No veo cual sea el problema… Reserve la Torre Eiffel para nosotros dos podemos visitar el Altitude 95(bar) o comer el Jules Verne-
En serio tenia tanto dinero tanto como para reservar la famosísima Torre Eiffel de Paris. Era para ella algo inconcebible pero tan real para él.
-No... No puedo ir- tanto poder hizo que por fin entendiera la magnitud de las cosas –No tengo pasaporte como para salir del país-
-Iremos en mi jet privado no creo que haya algún inconveniente además vienes conmigo- Saco su celular de su chaqueta beige-Hare unas llamadas y no habrá problemas con que salgas del país-
-No podríamos ir a otro lugar, no creo que mis padres estén de acuerdo con que salga del país sin su autorización- A decir verdad esa era una aseveración falsa ya que sabía que sus padres estarían felices al escuchar que un rico heredero de un Imperio tan grande y poderoso la invitaba a salir.
-Llévala a tu territorio- Por lo visto con ella no funciona. Ahora que recuerdo eso se hace en la segunda cita.
-Entonces, vamos a Hokkaido-
-Bueenooo… No podríamos ir a otro lugar sin necesidad de salir de Tokio no estoy de ánimos como para viajar en avión-
Elige algo casual antes que algo especialNo te esfuerces demasiado en planear una cita demasiado exótica ni demasiado elaborada. A pesar de todos los consejos anteriores, si inviertes demasiado tiempo y esfuerzo en una cita, te mostrarás necesitado y ansioso por causar una buena impresión. Tu ideal debe ser dejarle una impresión positiva, sin dejarle la sensación de que trataste de imponer esa opinión sobre ti en ella.
Si te esmeras en exceso en planear la cita perfecta, ella podría sentir que intentas gustarle a la fuerza, lo cual tendrá un efecto contrario al que buscas. Nadie quiere sentirse obligado, a nada.
-Espera un momento- diciendo esto salió del auto con el celular en la mano.
Tsukushi por la ventana vio como Tsukasa daba vueltas de un lado a otro haciendo un sin número de llamadas.
En ese momento se sintió culpable, si hubiera aceptado la idea de ir a Paris desde un inicio… Pero no se sentía cómoda con él, su cambio de actitud hacia con ella se le hacía sospechoso no sabía si quería conquistarla o tal vez desquitarse, así que quería pasar el menor tiempo posible a su lado.
-Listo- Tsukasa regreso al auto con una gran sonrisa en sus labios.
Tsukushi se sintió deslumbrada ante la misma, ella había estado tan sumida en sus pensamientos que recién se dio cuenta que se había alisado el cabello.
Se veía tan distinto, era como otra persona de hecho se estaba comportando como otra.
-Bueno ya no es el cabeza de garabato-
Ese pensamiento hizo que ella riera.
-¿Qué es lo que te parece gracioso?-
-No es nada solo que tu cabello- dijo mirándolo a los ojos con una sonrisa en sus labios –El cabello alisado hace que te veas distinto deberías llevarlo así todo el tiempo-
-Acaso ese fue un tipo de halago- Esa aseveración hizo que volteara el rostro algo sonrojado.
-Sera mejor que salgamos de aquí-
Y así Tsukasa se encamino al lujoso restaurante de comida francesa "Joel Robuchon", el cual había reservado únicamente para ellos con algo de esfuerzo ya que lo había hecho a última hora.
Tsukushi ni en sueños había imaginado cenar en un lugar así ni siquiera en su vida comió algo parecido a la comida francesa.
Ella empezó a mirar la carta con algo de preocupación ya que no tenía idea de que contenía cada plato y ni siquiera conocía el idioma.
Tsukasa al notar aquello se acerco a ella y le explico de qué se trataba cada plato e incluso le ayudo a ordenar.
La cena transcurrió con total normalidad hablaron de todo un poco, de sus familias, estudios, pasatiempos.
Ella descubrió que Doumyouji tenía una única hermana a la cual quería demasiado aunque el negara tal aseveración, que sus últimos años de secundaria los estudio en New York y que debido a ello se vio involucrado en el futbol americano deporte que aun practicaba, de sus padres el hablo muy poco por lo visto tenía una mala relación con ellos pero eso no le importaba… En el fondo sintió pena al ver lo solitaria que fue su niñez.
El descubrió de Makino que hasta antes de entrar becada a la Universidad vivía con sus padres y hermano, a este ultimo lo adoraba y quería lo mejor para él; que desde la secundaria trabajaba para ayudar a sus padres. Un hecho que le pareció curioso es que ella estuvo a punto de entrar a la Eitoku pero debido a ese tal Kazuya, amigo actual del F2, ella se negó a hacerlo.
-Si la hubiera conocido antes-
Luego de la cena, Tsukasa tenía mil y un ideas de que hacer ya lo había planeado todo pero las cosas con Tsukushi eran totalmente distintas se dio cuenta de que para ella los lujos no significaban nada, así que luego de la cena salieron a caminar por el centro de Tokyo.
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Por otro lado Rui se encontraba tirado en su cama como un zombie cambiando de canal una y otra vez ya que nada lo entretenía hasta que de repente una canción algo conocida hizo que dejara el control remoto hacia un lado.
Era una canción que no dejaba de cantar Don Rodrigo, en sus solitarias noches en Navarra, recién hasta ahora se dio real cuenta de su letra.
No se da ni cuenta que cuando la miro
Por no delatarme me guardo un suspiro
Que mi amor callado se enciende con verla
Que diera la vida para poseerla.
No se da ni cuenta que brillan mis ojos
Que tiemblo a su lado y hasta me sonrojo
Que ella es el motivo que a mi amor despierta
Que ella es mi delirio y no se da cuenta.
Esta cobardía de mi amor por ella
Hace que la vea igual que una estrella
Tan lejos, tan lejos de la realidad
Que no espero nunca poderla alcanzar.
Rui empezó a mirar el techo de su dormitorio mientras escuchaba de fondo esa canción, las palabras de sus amigos no eran del todo falsas… ¿A qué le temía? No podía seguir así el resto de su vida… Huyendo cada vez que el amor parecía tocar su puerta.
Ella me gusta y quiero que esté a mi lado.
Palpo su corazón y sintió como se encogía al pensar en que probablemente ya no la vería más o que en el peor de los casos por su indecisión ella encontrara a alguien más, a alguien que si le diera un lugar seguro en su corazón.
No podía permitirse tal cobardía así que se levantó de golpe de su cama y salió en su búsqueda.
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Tsukushi no lo había pasado tal mal con el ex - cabeza de garabato, inclusive se sorprendió riendo animadamente ante las estupideces de Doumyouji pero eso no significaba que confiara en él, no hasta descubrir sus verdaderas intenciones.
La cita estaba llegando a su fin para su alivio, así que caminaron hasta la entrada del edificio de departamentos donde vivía Tsukushi.
-Gracias, por todo- dijo ella haciendo una reverencia y dirigiendo hacia adentro.
-Hey, tu espera un momento- Y armándose de valor Tsukasa dijo algo que ni en sus peores pesadillas ella esperaba escuchar.
–Me gustas y no es broma, lo digo con total sinceridad- Tsukushi lo miro totalmente sorprendida, el se acerco a ella y en un acto de impulso la agarro del rostro y la beso.
Tsukushi estaba totalmente en shock, se quedo inmóvil mientras él la besaba lleno de pasión.
Cuando él se detuvo y se alejo de ella en espera de una respuesta Tsukushi estiro su brazo y le dio un tremendo golpe que hizo que trastabillara hacia atrás.
-Eres un idiota, no me vuelvas a molestar- diciendo esto le tiro el ramo de flores en la cara.
Mientras tanto en la Mansión Doumyouji, Tsubaki leía divertida uno de los libros sobre citas que consiguió su hermano y al voltear una de sus páginas se dio cuenta de algo que había subrayado su hermano….
No intentes besarla en la primera cita
