De pronto sentí miedo, el cielo ahora estaba teñido por un grupo de seres voladores cubiertos por unas capas, que cubrían sus caras, unas que la gente no quería ver, porque eso significaba el fin de sus días,el beso del dementor
Miré a Sirius, sentí miedo por él, por un momento pensé que era aquel desnutrido hombre que se había fugado de Azkaban para proteger a su ahijado.
Todo el mundo se había quedado paralizada, incluyéndome a mí, podía ver como James protegía a Lily escondiéndola en su espalda, o como Peter se había caído del susto, solo cuando Hope empezó a sacar la varita reaccione, teníamos que avisar a la orden, y proteger a todos los ciudadanos.
-¡Chicos, todos dentro!- nadie reaccionó, así que intenté empujarlos para que volvieran a la tienda, Sirius se zafó de mi y se puso al lado de Hope, haciendo frente a los dementores, estaba desesperada, no quería que sufrieran y sobre todo tenía miedo de Hope.
James tenía su mirada clavada en la mía
-James, Remus, llevar a Lily y Alice a Hogwarts- Remus obedeció sin rechistar, pero la mirada de James oscilaba entre como Hope y Sirius mandaban patronus a los dementores, pero eran demasiado débiles para retenerlos, y en su hermosa pelirroja, finalmente ganó la idea de protegerla de esos oscuros seres.
Había mucha gente que se había movilizado y atacaban a los dementores, había como unas diez personas que estaban ayudando sin contar a los dos morenos, pero había que avisar a la orden, así que recé para que todo saliera bien (irónico no, yo que siempre me había considerador agnóstica) y mandé un patronus al despacho del director contándole lo que pasaba, recé otra vez para que me hubiera salido bien, porque nunca había hecho uno con mensaje, pero poco a poco los de la orden fueron viniendo.
Un grito, un espeluznante grito se escucho por todo Hosmeage, todo pasó como si fuera a cámara lenta, el cuerpo de Hope caía lentamente al suelo, afortunada mente Sirius la cogió rápidamente antes de que tocara el suelo, se retorcía de dolor, por un extraño momento me recordó cuando los dementores atacaban a Harry y probablemente fuera lo mismo ya que la morena al igual que el tenían terribles recuerdos.
Fui corriendo, donde estaban los dos jóvenes, preocupada.
-¿Está bien?- mi voz sonó histérica, claro que no estaba bien, se había caído desmayada, ¿como lo iba a estar?
-no lo sé- su voz sonó entrecortada por el miedo y por el grito que intentaba reprimir, tenía un dementor en su espalda, veía como sus ojos empezaban a cerrarse y cayó lentamente sobre Hope, lancé un patronus, hacía aquel dementor, con tanta fuerza que me tiró unos cuantos centímetros hacía atrás, el dementor salía huyendo de la nutría que lo perseguía enfurecida, miré donde me situaba, estaba a unos cuantos centímetros de los dos cuerpos que estaba tirados en el suelo, se había formado una barrera, en la que habían ganado unos cuantos metros a favor de la orden, por tanto los dos cuerpos estaba detrás de la gente.
Fui corriendo, para comprobar si podía despertarlos.
-¡Hope, Sirius!- los zarandeé fuertemente, pero aún así no despertaron, los intenté llevar a rastras hacía la tienda más cercana, pero eran demasiado pesados para mí, tal vez era porque era corta de mente, o porque simplemente era así de tonta pero tarde en darme cuenta de que era una bruja y podía llevar los cuerpos con un simple hechizo de levitación.
Los llevé a una pequeña tienda de objetos mágicos, seguramente fue porque nunca me había interesado encontrar objetos antiguos pero juraría que esa tienda no había estado allí antes. El hombre estaba en la puerta esperando a que entraran los dos cuerpos levitado y yo.
-Muchísimas gracias señor- le dije mientras dejaba lentamente los cuerpos sobre una alfombra suficientemente grande para que cupieran los dos cuerpos
El hombre me miró con ojos tristes y cansados, seguramente por el panorama que había fuera, me acercó un té caliente.
-Gracias, pero tenemos que irnos rápidamente a Hogwarts, Madame Pomfrey tiene que revisar a Sirius y a Hope.
-Señorita, debería preocuparse más por si misma que por sus compañeros que solamente están inconscientes-dijo mientras cogía mi brazo, tenía un enorme corte desde el hombro hasta la punta del dedo en el que sostenía la varita, no sentía nada, tampoco sabía cómo me lo había hecho, el hombre posó su mano sobre la herida y la curó sin saber que esa cicatriz me marcaría para toda la vida, o tal vez sí que lo sabía.
-¿Cómo lo ha hecho, sin la varita?- estaba impresionada, los magos no podían hacer magia sin canalizarla en la varita.
El hombre me miró con ojos afables y dijo- Todo a su debido tiempo mi querida rosa negra* - Fuero las últimas palabras que escuché antes de que todo se volviera negro.
No sentía mi cuerpo, era como si mi cuerpo fuera tan lívido como una pluma, quería descansar en ese limbo que mantenía a mi cuerpo tan ligero, pero esa maldita luz no me dejaba descansar
-Señorita Legendre?- Oía decir a una voz demasiado estridente, quien leches era esa tal Legendre y porque no le hacía caso y me dejaba dormir
-Inténtelo otra vez- esta vez era una voz masculina, con algunos gallos como si no estuviese desarrollada del todo.
-Señor Black, llevo haciendo esto cada dos horas durante dos días, su amiga despertará cuando su mente esté totalmente descansada- después de eso escuché unos pasos alejarse.
-Canuto, amigo mío, tranquilízate, Hermione despertará muy pronto, lo presiento- esta vez fue otra voz la que habló era más masculina no tenía los gallos propios de la adolescencia, seguramente por su condición de hombre lobo que le había hecho madurar más rápido, en todos los sentidos.
Después de eso me dejé llevar por la lividez de mi cuerpo y la armonía del lugar en el que me encontraba.
Notaba un calentar en la mano, me había despertado de mi letargo, ahora mi cuerpo no era lívido si no que pesaba como unos quinientos quilos más de lo que tendría que pesar.
-Después de clase de historia de la magia donde Sirius se durmió ganándose una reprimenda, tuvimos Defensa contra las artes oscuras donde el profesor nos enseñó cómo defendernos de las maldiciones prohibidas-siguió relatándome cosas banales, intenté estrujar la mano de Remus y al parecer él lo notó.
-Hermione, si puedes oírme, por favor, despierta ya, te necesitamos todos, yo... yo… yo te necesito, echo de menos verte estudiar en la sala común y luego quedarte durmiendo sobre los apuntes, hecho de menos que te pelees con Lily o que recrimines a Sirius y a James por alguna broma que han hecho, por favor despierta te qu…
Necesitaba cortar la conversación, abrí lentamente los ojos.
-Remus-esté abrió los ojos estupefacto, y salió corriendo hacia el despacho de Madame Pomfrey gritando su nombre.
Después de una exhaustiva revisión por la enfermera y una visita de Dumbeldore y Minerva, la enfermera me dio el alta, Remus casi da saltos de alegría.
Remus me ayudó en todo momento, sobre todo cuando necesité ponerme una camisa encima de la camiseta, al parecer la herida aún estaba muy reciente, Madame Pomfrey me había dicho que seguramente la cicatriz la tendría para toda la vida ya que no se había curado con precisión.
Andábamos por los corredores de Hogwarts, Remus me miraba a cada segundo como si fuese a desaparecer cuando el dejara de mirar.
-Remus-el giró rápidamente el cuello lo que provocó que le diera un tirón y yo me pusiese a reír- ¿cuanto tiempo llevó en la enfermería?-intenté decir mientras me reía.
El merodeador me miró serio y dijo-Tres meses-la risa desapareció tan rápidamente como apareció, el mundo se me había caído encima en ese momento, tres meses, tres meses inconscientes, tres meses sin saber de la orden y de los ataques de los mortífagos, tres meses más en esta época.
Y de esa forma, yo sumida en mis pensamientos, llegamos a la sala común, allí solamente estaban los merodeadores sobrantes, menos Peter y Lily, Alice y Hope. Todos levantaron la mirada hacía la puerta, el primero en entrar fue Remus.
-Lunático, que tal esta nuestra bella durmiente, realmente Lily tuvistes una gran idea al contarnos este cuento- iba a seguir hablando pero se calló de sopetón cuando me vió entran por la puerta, todos se quedaron estáticos, Hope fue la primera en reaccionar y se tiró encima de mi para abrazarme y en un abrir y cerrar de ojos me ví aprisionado por una masa de gente, pero tuvieron que apartarse rápidamente cuando mi herida empezó a molestarme.
Todos nos sentamos alrededor del fuego, he intentaron ponerme al día, los merodeadores estaba castigados por una broma en pociones que había hecho que las pociones salieran volando por los aires mojando a todo el mundo, el profesor Dumbeldore había anunciado un baile de carnaval, en la que se tenía que ir disfrazado, Peter había empezado a salir con una Huffelepuf, bastante guapa por lo que decía James, Alice había empezado a salir con Frank, esta estaba tan contenta, estaba enamorada, la miraba contenta como contaba como empezó a salir con su futuro esposo pero un flashback o quizá un flash forward.
Harry estaba siguiendo a Neville cuando descubrimos la horrible condición de sus padres, cuando Neville nos reconoció vino a hablarnos muy avergonzado. Su madre se acercó a mí me miró a los ojos y digo:
-Querida amiga, te pareces mucho a una compañera de clase, ¿eres tú? ¿Has vuelto para cumplir tu promesa?
Alice me miraba ilusionada y yo lo único que sentía era una corriente de malestar por todo el cuerpo, intenté sonreír de la forma más sincera posible.
-Chicos donde está Colagusano-era al único al que le llamaba por su mote de merodeador, tal vez era porque Harry siempre le llamó así. Había notado su ausencia puede que un futuro fuera un traidor pero ahora era un chico bastante divertido, siempre me sacaba una sonrisa con sus tonterías.
Sirius fue el primero en contestar.
-Está con su familia, su madre le obligó a ir, no le dejó quedarse- dijo este, me dejó un poco consternada, le había pasado algo a su familia?
-¿Le ha pasado algo a su familia?
Remus fue el primero en darse cuenta en los poco situada que estaba porque lo que intentó explicármelo.
-Hermione, Peter se ha ido a su casa por navidad, estamos en fiestas y todos los alumnos están en sus casas, mañana será Navidad.
MAÑANA NAVIDAD no podía creerlo, era la primera vez que la iba a pasar sin mi familia y amigos.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::+
Bueno chicas, he vuelto, se que algunas estáis enfadas por haberos olvidado pero, hasta que no me he puesto a leer fics no me ha entrado el gusanillo de volver a escribir aclaración
Lo que tiene un (*) es parque os acordéis que al principio de la historia en el libro que Hermione se encuentra tiene una hoja firmada por una rosa negra.
Espero volver a veros, el próximo capítulo va a ser un especial navidad aparte de un regalo de Navidad!
.::Fairy White::.
