DISCLAIMER: Nada ni nadie de lo escrito a continuación me pertenece, salvo mi locura.
(INTRO)
Poco
tiempo hay para dominar
la Cámara de Diputados que
no
hacen nada para volver
en seis años otra vez…
¡ES YOBLADE! YOBLADE!
(FILL IN)
Hazlos
votar siempre de ese modo
y así "hoy, hoy, hoy"
deberás gritar
nuestro partido siempre ganará
no
lo puedes evitar…
¡ES
YOBLADE!
¡YOBLADE!
(FILL IN)
¡ES
YOBLADE!
¡ES YOBLADE!
¡YOBLADE!
¡Vota
ya!
¡Ya
me largo! (Adiós, Bladebreakers)
Onde Mariah y Tyson
se pelean por Rei.
Aye, aye, nos quedamos en que Rei perdió a López-Portillo estúpidamente. Y no se lo podía creer. Bueno, ¿ustedes aceptarían que hicieron una estupidez así? No me contesten.
Pues bien, Rei no soportaba la idea… se sintió un estorbo para el equipo, así que decidió a buscar a López-Portillo. Evidentemente, no había tomado en cuenta que al tener un miembro menos que el reglamentario, los descalificarían. Pero en fin, no se le puede exigir mucho porque su cerebro está paralizado por el dolor de su corazón, yes sir. Será mejor que se recupere antes de que la nada que tiene de masa encefálica muera por falta de irrigación sanguínea.
Así que emprendió su propia odisea, y después de mucho caminar, kilómetros y kilómetros, días y días, de sol a sol, durante tantas lunas que parecieron un sol… al fin encontró un lugar donde podría meditar. Tan alto, que seguro los cielos escucharían su llamado. Tan alto, que seguro López-Portillo podría ver su esfuerzo, su arrepentimiento. Tan alto, que podía ver su casa desde ahí. Y empezó a entrenar.
Una y otra vez lanzaba el yoblade, llamaba a su político-bit, esperaba, se esforzaba…pero López-Portillo, como si fuera un burócrata de cuarta, no llegaba. Exhausto, pensó en descansar un rato… pero no. no podía permitirse eso. Iba a lanzar el yoblade una vez más, cuando una voz familiar lo llamó.
—¿Rei?
—¿Maje, digo, .¿Mariah?
—Estás intentando que López-Portillo regrese, .¿verdad?
—Sí.
—Siempre ha sido así. Te preocupas más por él que por cualquier otra cosa.
—¿Eeh? —Rei tenía razón en estar confundido. El comentario estaba totalmente fuera de lugar.
—¿Sabes? Con los black kitties nunca perdiste a tu político-bit.
—Es verdad —reconoció el imbecilito, como si no recordara que cuando se lo dieron, se fue, el muy inane imberbe.
—¿Por qué no regresas con nosotros? .¿No nos extrañas?
—Pues…
Y mientras esto se desarrollaba, Tyson, el buen Tyson, que también había estado buscando a Rei, el malvado Rei, subió a la misma montaña, la gran Montaña, que ellos, justo a tiempo, el contreras tiempo, para escuchar algo que lo dejó helado, helado como una paleta…
—… sí extraño ser un black kittie… —comenzó Rei
—¿Rei? —lo interrumpió Tyson, con la voz quebrada y herido de muerte.
—¿Tyson? —se extrañó Rei. Primero Mariah, ahora Tyson. ¿Qué lo habían seguido desde el principio? .¿Cómo lo encontraron tan rápido?
—No quería creerlo, pero es cierto lo que dicen de ti —gimoteó Bachoco, para después señalar grosera y acusadoramente a Rei con su dedo índice. De Kori, no de Rei—. ¡CAMBIAS DE BANDO!
Rei y Mariah quedaron en estado de shock.
—¿Eeeh? .¿Qué pasa? .¿Dije algo malo?
—No, para nada —soltó Rei con sarcasmo.
—Además él no cambia de bando, él es mío —aseguró Mariah con autosuficiencia, dejando a Rei con cara de "WTF?"
—¿Ah, sí? —Yemita arqueó una ceja y puso los brazos en jarra.
—Sí.
—Ay, peshrra —le espetó Tyson, molesto y con un acento bastante… peculiar—. Deja a mi niño
Rei puso una cara que, expresada en palabras, sería "¿Qué chingallos?"
—¡No es tu niño, es MI niño! —contraatacó Mariah.
—Es MÍO.
—Que es MÍO.
—¡A que no!
—¡A que sí!
—¡A que no!
—¡A que sí!
—¡A que no!
—¡A que sí!
—¡Ya basta! —intervino Rei, incapaz de soportar por más tiempo.
—¡TÚ CÁLLATE! —le espetaron ambas dos peleoneras.
—Me callo —obedeció Rei, apocado.
—¿En qué estábamos? —preguntó Mariah a Tyson.
—En que es mío de mi propiedad.
—Que no, es mío y de nadie más.
—…¿puedo decir algo? —interrumpió Rei tímidamente, temeroso de que la furia asesina de esas dos locas se volcara sobre él.
—Sí, mi vida —respondieron ambas, para acto seguido lanzarse miradas asesinas entre sí.
—Pueees… estooo… no sé como decirlo, pero… verán, creo que no soy un objeto como para ser de alguien… además, hay una mujer en mi vida, y no la cambiaría por ninguna de ustedes —declaró súbitamente.
—¡.¿QUIÉN?.! —profirieron las otras dos, al borde del suicidio.
—Pues mi mami —soltó Rei, como un niño mimado.
—Pero Rei, tú eres huérfano —soltó Mariah, intrigada.
—… ¡cállate, mentirosa! —chilló aquél.
—Cierto, es un anime, así que la mayoría de los personajes deben ser huérfanos —corroboró Tyson.
—¡NO ES CIERTO! —siguió negando Rei, se tapó los oídos y empezó a entonar una canción extraña—. "¡ATRAPA A SANTA ATROZ, ÚNTALO CON MIEL, POR UNAS ABEJAS VE, Y QUE LO PICOTEEN!"
—Pensándolo bien, te lo regalo, Tyson —soltó Mariah.
—Ni que lo quisiera —replicó Tyson.
—Entonces, .¿en qué equipo te vas a quedar, Rei? —quiso saber la tipilla para irse de una vez.
—Puess… estooo… en… espérenme un segundo… —sacó una moneda y echó un volado— … con los bladefixers.
—¡Ja! Me quiere más que a ti —se vanaglorió Tyson.
—Si tú quieres a ese niño de mami, quédatelo.
—Deja en paz a mi madre.
—Bah —soltó Mariah, y se fue por fin.
—Oye, Tyson… —comenzó Rei tras una breve pausa.
—¿Sí, dime?
—No sabía que eras del otro sindicato…
—¿De qué hablas? .¡Yo soy fiel miembro activo del SUYE! (Sindicato Único de Yoluchadores Estúpidos)
—Bien… —concedió Rei, viendo que en efecto tenía razón—. ¿Te puedo preguntar otra cosa?
—Adelante
—¿Cómo me encontraste?
—Max me dijo que Kenny le dijo que Marta le dijo que el Sr. Dickenson le dijo que A.J. Topper le dijo que Brad Best le dijo que Jazzman le dijo que Kai le dijo que una adivina que sonaba como la voz mística que viene de Arriba le dijo que los dioses le dijeron que tú les dijiste que le dijeran a López-Portillo que estabas aquí.
—¿Y cómo llegaste tan rápido? Se supone que ya debería estar en el centro de la India.
—Pues verás, Max me dijo que Kenny le dijo que Marta le dijo que el Sr. Dickenson le dijo que A.J. Topper le dijo que Brad Best le dijo que Jazzman le dijo que Kai le dijo que una adivina una adivina que sonaba como la voz mística que viene de Arriba le dijo que los dioses le dijeron que habías estando dando vueltas en círculos hasta que te trepaste a la montaña que estaba atrás de la posada.
—¡.¿QUÉ?.! —clamó Rei, incrédulo. Era la última vez que compraba una brújula por televisión.
—Sí, es lo mismo que me pregunté —Bachoco se encogió de hombros.
—Bueno, al menos no nos tardaremos tanto en regresar.
—Ajá… estooo… ¿cómo vamos a bajar?
—Pues saltando, .¿cómo más?
—Vale.
Y así fue que decidieron dar un gigantesco salto de medio metro y Tyson cayó de boca. Y ya termina este capítulo, que para escribirlo me levanté de la cama con el pie izquierdo y al hacer tal cosa rompí un espejo, el estruendo causó que despertara al gato negro que estaba frente a mí y pasé por debajo de la escalera bajo la que estaba dicha cama.
Cuídense, pórtense mal y no coman tierra porque luego les salen lombrices en la panza y les dan retortijones y se sienten mal, muy mal, y cuando vayan al baño les va a dar el infarto cuando vean que de sus desechos sale el gusanito que se comieron porque nadie los quería, todos los odiaban y mejor se lo comieron (al gusanito, no al desecho). sí, eso mismo. Bytes!
