13. En la guerra y en el amor todo se vale
Harry ya tenía todo listo, solo tenía que esperar a que Ginny llegará.
En San Mungo, Ginny estaba raramente muy nerviosa, aunque sabía muy bien como manejar a Draco cuando se ponía pesado haciéndole insinuaciones, pero había algo esta vez que no la dejaba tranquila.
-Hola!- dijo Draco en el marco de la puerta- ¿Qué tienes?
-Hola Draco!, no tengo nada, solo pensaba en uno de mis pacientes- mintió la pelirroja.
-Oh! Que bien, bueno nos vamos.
-Si claro, a donde me vas a llevar? Para saber si me tengo que cambiar, me choca este uniforme.
-Umm, pues yo creo que te ves linda, pero si, es mejor que te cambies.
-Si tienes razón- camino a su locker y tomo unos pantalones negros con una blusa roja con cuello de tortuga- solo dame tiempo para cambiarme- la pelirroja paso por detrás de un biombo que tenía para que se cambiaran los pacientes, lo que ella no sabía es que a esa hora, la luz que entraba por la ventana hacia que las paredes de dicho biombo se veían traslúcidos, así que…
Draco no tenía intenciones de perderse esa maravillosa visión- Draco!- escucho que lo llamaban, toda la silueta de la pelirroja desvistiéndose, casi 9 ½ semanas- Draco!- déjenme en paz, que no ven que estoy en el paraíso-pensaba, y sintió la imperiosa necesidad de tomarla, besarla y hacerla suya…su sueño hecho realidad…
-Oye, que me ves, pervertido- grito Ginny, cuando se dio cuenta que no la estaba escuchando, se asomo y lo vio con la vista perdida.
-Que…no…no te estoy viendo….estaba…estaba pensando…
-Si claro, bueno ya estoy lista, nos vamos?
-Vamonos- y salieron juntos hacia el restaurante donde había reservado el chico.
Cuando llegaron, su mesa ya estaba lista, almorzaron rápido, ya estaban haciendo sobremesa, tomando café y charlando, Ginny se disculpo un momento para ir al sanitario.
La pelirroja se levantó y Draco aprovecho ese momento para llevar a cabo su plan, tomo la taza de Ginny y agregó un frasquito que acababa de sacar de su chaqueta, lo removió con la cuchara y regreso la taza a su lugar. Inmediatamente saco otro frasco chiquito con un liquido color oro, pero solo tomo un trago. Cuando Ginny regresó noto a su amigo visiblemente nervioso, hasta sudando estaba.
-Draco te sientes bien? Te ves enfermo…
-Si, claro, solo tengo algo de calor, con el café tu sabes…
-Pero si esta haciendo mucho frío, aunque si tu lo dices- repuso escéptica Ginny, se acomodó en su silla y tomo su taza, dándole un sorbo a su café- Uy…ya esta frío…señorita- alzaba su mano llamándole a la mesera- me trae otro café, este ya se enfrío…
-Claro, solo va a tardar un poco, ya que se esta preparando apenas.
-Si, esta bien, espero- contestó y la mesera se fue.
-Oye, eres una bruja, caliéntalo tu o lo hago yo?- dijo Draco pues tenía que asegurarse de que se bebiera hasta la ultima gota.
-Aquí no podemos hacer magia, al menos que…sabes hacer los hechizos no verbales? Yo nunca los pude hacer bien.
-Por supuesto- y saco la varita, y apunto por debajo de la mesa, en unos segundos el café ya estaba hirviendo.
-Gracias, luego me enseñas?, siempre me costaron más que cualquier otro hechizo.
-Que raro, si tu eres una estupenda hechicera, a poco…- dudo un poco en el comentario que iba a hacer pero su instinto le dijo que si lo podría hacer- a poco Potter nunca te enseño?
-Si, lo intentó, pero no pude…oye como que me pegaste tu calor- y empezó a quitarse la chamarra, sabes…- se bebió el ultimo trago de café- creo que ya no quiero tomar más café, ahora quiero una copa…me llevas a una taberna?
Draco sonrió pues su elixir para provocar euforia, empezaba a funcionar.- Claro que si linda, tu sabes, pídeme lo quieras.
Harry estaba ya un poco desesperado, pues sabía que Ginny salía a las doce y ya eran las dos y no aparecía…- tal vez se complico algo con algún paciente- pensó- bueno creo que no estoy en posición de quejarme- se dijo a si mismo- si la tengo que esperar toda la vida…aquí esperare. Mientras aprovecho para escribirle el poema en una hoja muy bonita y que además perfumo y toda la cosa, así ella lo tendría para siempre como recuerdo de todo esto que por más malo que fuera, hoy se acabaría.
Ginny y Draco iban caminando hacia la taberna, el chico iba muy pensativo- tal vez estoy haciendo mal, Ginny es la única amiga que tengo, y que he tenido, sin contar que es el amor de mi vida, pero…- escucho una vocecilla en su cabeza- en la guerra y en el amor todo se vale.
Entraron a la taberna, muggle por cierto y para no variar, Ginny ya iba cantando y bailando, tenía tantas ganas de embriagarse y así olvidar todas sus penas, se sentaron en la barra.
-Draco, que se pide aquí? No me acuerdo como se llaman las bebidas aquí.
-Yo menos sé, tal vez si le preguntamos al cantinero o que nos recomiende algo…
-Claro¡eres un genio!- y grito muy fuerte, abrazándose a él, cuando se separaron quedaron frente a frente y sintió unas inexplicables ganas de besar al chico, lo tomo del cuello y cuando estaba a punto de posar sus labios en los de Draco…
-Ginny, no! Que haces?- se soltó Draco, retrocediendo un poco, porque aunque se moría de ganas por besarla, la poción de Felix Felicis le decía que no era el momento.
--Yo solo…solo quería besarte…no se que me…es que él me engaño- y unas cuantas lágrimas amenazaron con salir.
-Lo se, pero niña, yo muero por besarte- y le acarició la mejilla- cuando en verdad lo sientas, no cuando lo quieras hacer por desquitarte.
-Gracias Draco, lo siento, no se que me paso- contesto la chica, sonrojándose por su actitud.
-No te preocupes, ahora dime que es lo que quieres tomar?
-No se, es que no tengo idea como se llamen las bebidas muggles- le hizo señas al cantinero, el cual se acercó inmediatamente- oye, guapo, que me recomiendas para tomar?- le dijo muy coquetamente.
-Pues, eso depende en que estado quieres salir?- pero el cantinero se percató de que Draco le hacía señas, el entendió perfectamente al chico.
-Ni tan ebria, como para salir en calidad de bulto, pero si lo suficiente como para olvidarme de todos mis problemas, además traigo a mi mejor amigo que me va a cuidar, verdad Draco?
-Si linda, yo te voy a cuidar- le contesto ya con remordimiento de conciencia, pero Felix le seguía recordando porque estaban ahí.
-Umm, entonces puedes tomarte emm…que te parece un whisky en las rocas?- le dijo el bartender
-No! Eso toma Harry, ya recordé, otra cosa- le chica contesto.
-Oh! Ya se, un tequila, derecho, por supuesto- esta vez el cantinero no le pregunto, tomo un caballito (para los no mexicanos, es la copita en donde se toma el tequila) sirvió el tequila y le paso un plato con sal y limones cortados.
-y esto como se toma?- pregunto la pelirroja extrañada.
-Te tomas el tequila de jalón, todo y después chupas el limón con sal.
-Oh! Ya entendí, ok, allá voy- llevo a cabo todo el procedimiento y siento el tequila bajando por su garganta, siendo ese rico calorcito que llega hasta el estomago- Wow! esto es genial Draco! Tienes que probarlo, anda vamos.
-Bueno- y el chico lo hizo- ahhhgg! Sentiste lo caliente?
Ginny tomo otros tres tequilas, Draco solo dos mas, pero la chica siguió bailando por una hora más y aunque no estaba muy ebria, estaba demasiado eufórica, claro esta gracias a la combinación de la poción que le puso su amigo y el tequila. Salieron con rumbo a Grimauld Place a recoger lo que le había pedido su cuñada.
Llegaron a la puerta de la casa, Ginny pronunció un encantamiento en voz muy baja, casi murmurando para que el chico no la escuchara.
-Que, acaso no me tienes confianza?- pregunto indignado el chico al notarlo.
-No es eso, pero no es mi casa, es de mi hermano y su esposa, es como violar su privacidad, es más, no creo que sea conveniente que entres- y se giro para quedar frente a su amigo- si Ron se entera que estuviste aquí, me mata, oíste?
-Ay Weasley! No seas exagerada, no creo que pase nada, solo vas a tomar las estupidas cosas de la fiesta y nos vamos no? ahora que si tanto te preocupa, te espero aquí sentado afuera- y el chico puso una de esas miradas de perrito de tienda en su aparador.
-Ok, espérame aquí- dijo la pelirroja sin ningún remordimiento- y abrió la puerta.
Harry que estaba en el salón esperando a su esposa ya muy desesperado, escuchó cuando abrían la puerta- Ya llegó! Y se paro a un lado de la mesa, con un ramo de rosas en la mano, apagó las luces de casa y encendió las velas que había puesto para darle un toque más romántico, y para rematar encendió la radio con la canción "With or with out you", todo esto con la varita obvio, si no le hubiera tomado como diez minutos hacerlo sin magia.
-Oye hace mucho frío aquí, no me dejes, solo paso al vestíbulo y no me muevo de ahí- él instintivamente sabía que tenía que entrar a como diera lugar, no sabía que pasaría ahí adentro pero en definitiva tenía que entrar.
-No Draco, no seas necio, no me tardo, espérame aquí.
Draco entró y tomo a Ginny de la cintura cargándola,- que te pasa, eres un idiota o que?- el chico empezó a hacerle cosquillas- jajaja, no basta Draco, no hagas eso, jajaja, en serio, bájame, jajaja- y el chico con la pelirroja en brazos seguía caminando en dirección hacia el salón, estaban tan entretenidos con su juego de niños de cinco años, que no se dieron cuenta de la música, cuando llegaron al marco del salón…
-Harry!- dijo Ginny en un susurro, sintió como un balde de agua helada cayéndole.
-Ginny que demonios…que haces con este imbécil…eres una…y yo pensé que…- corrió hacia la chimenea, entró y antes de desaparecer…
-Por favor Harry, déjame explicarte…no es lo que parece…- y se acerco para jalarlo y evitar que se fuera.
-No te acerques- dijo blandiendo su varita- no quiero saber nada de ti- y desapareció.
-NOOOO!!!- gritó Ginny desesperada, corriendo hacia la chimenea para tratar de tocarlo, pero fue en vano, se acerco a la mesa y sentándose en una silla y empezó a llorar desconsoladamente- no puedo creerlo, en serio, esto no puede estar pasándome, él planeo todo esto para mí y yo soy una estupida- de pronto volteó a donde se había quedado Draco parado- y tú eres un idiota- y se levanto de la silla y le apunto con la varita- por que rayos no le dijiste que no estaba pasando lo que se imagino?
-Ginny, si a ti no te creyó, menos a mí.
-Cielos! Tienes razón, gracias por tu ayuda de todas formas amigo- y le puso un tono sarcástico a la última palabra.
-Mira, vamonos de aquí, creo que no tenías que recoger nada, todo estaba planeado para que tu…
-Oh! Eres un genio, que inteligente, gracias por decírmelo, no me había dado cuenta- nuevamente hablaba sarcásticamente.
-Ginny, yo lo siento, no sabía que esto pasaría…
-Sabes, quiero estar sola, por favor vete- y se apresuro a tomar una copa de vino que estaba en la mesa ya servida y se la tomo de un trago- anda vete ya!- le grito al ver que no se movía.
-No puedo dejarte aquí sola- y se acerco a sentarse a lado de ella.
Ginny vio que había una hoja doblada por la mitad, la abrió y empezó a leerla, conforme avanzaba las líneas, más lágrimas caían por sus mejillas.
Te desnudas igualTe desnudas igual que si estuvieras sola
y de pronto descubres que estás conmigo.
¡Cómo te quiero entonces
entre las sábanas y el frío!
Te pones a flirtearme como a un desconocido
y yo te hago la corte ceremonioso y tibio.
Pienso que soy tu esposo
y que me engañas conmigo.
¡Y como nos queremos entonces en la risa
de hallarnos solos en el amor prohibido!
(Después, cuando pasó, te tengo miedo
y siento un escalofrío.)
Ginny te amo, por favor, perdóname, yo haría cualquier cosa por ti.
Siempre Tuyo
Harry
Termino de leer y el llanto ya no cesaba. Se sentía miserable, él una vez más le había demostrado cuanto la amaba, y ella nuevamente no se había dado cuenta, por primera vez, se dio cuenta que su esposo no la había engañado, ella si había estado a punto de hacerlo con Draco, se sirvió otra copa de vino- soy una idiota! Tengo que ir a buscarlo!- pensó, pero sus piernas no le respondían, no sabía si era el shock que había entrado, o era tanto tequila.
Mientras la chica lloraba, el rubio no pudo evitar esbozar una sonrisa- una pequeña batalla ganada, y eso que yo no sabía que nos ibas a estar esperando Potter- pensó el chico.
-Vamos Ginny, no puedes ponerte así, después de todo, tu no sabías nada de esto, además recuerda que él te engaño y que…
-Draco, por favor, que no te das cuenta que él no me engaño, con todo esto me demostró que no paso nada, lo se, ahora me doy cuenta de todo, como fui tan tonta para dejarme llevar por el coraje…
-Si tu lo dices, aunque yo creo que todo esto que hizo es para lavar su culpa, porque tiene remordimientos, pero bueno si vas a seguir siendo la tonta de siempre que su esposo le puede hacer lo que quiera y tu no haces nada, pero que quieres hacer?
-Yo…yo no se…tal vez lo tenga que ir a buscar y explicarle que no paso nada, que solo somos amigos…
-Si eso es lo que quieres hacer, hazlo, vete a los brazos de tu esposo, pero que le vas a decir cuando te vea tan borracha que no te puedes mantener en pie…es mejor que dejes que se le pase el berrinche y ya mañana más tranquilos le explicas.
-Creo que tie…nes razón, hip…oy…ya hasta hipo me dio…- y se sirvió otra copa de vino, que de nuevo se la empujo hasta el fondo-
-Ya no tomes Ginny, anda vamonos, te llevo a tu casa- y se acerco a la chica, la tomo del brazo y se lo paso por el cuello, para que ella se apoyara en él- vamos levántate- la chica tomo su carta y las flores, su bolso y se dejo llevar por el rubio. Como Draco no estaba ya tomado, decidió aparecerse directamente en el departamento de Ginny.
Cuando llegaron el apartamento de Ginny, la pelirroja ya estaba prácticamente en calidad de bulto, Draco le quito todo lo que traía en las manos, y la llevo a su cama, le quito los zapatos y por obra de los últimos residuos de Félix Felicis en su cuerpo, se le ocurrió algo que sin duda acabaría para siempre con el matrimonio de su amiga con Potter.
Nota de la autora: Bien? o Mal? eso lo deciden ustedes, recuerden dejar su critica, aunque me quieran men...la ma...no importa, yo se que por este capitulo me van a matar o que tres, y de verdad a la que mas le duele este capitulo es a mí, pero en fin, agradezco a todos los que me dejan su critica y a los que no...pues...tambien, ah! por cierto al que le interese este poema es de Jaime Sabines, y no van a creer lo que me paso, yo ya tenía mas o menos diez capitulos escritos, cuanto me regalaron la antologìa de este escritor chiapaneco maravilloso, y de pronto leo este poema y me reì, si me reí, porque era perfecto para mi historia, decidí que lo tenía que poner en alguna parte, pero desgraciademente ya no podía ponerlo, hasta ahora, bueno ya basta de bla, bla, bla, bla. Muchos besos para todos. Cecy
