Como me ha costado sacar este capitulo, se desde que comence como comenzaba y como terminaba, pero no el camino para llegar de un punto a otro jajaja es gracioso pero es verdad.
Estoy demasiado agradeciada de todas las personas que se han dado la molestia de dejar un comentario, poner una alerta o releer nuevamente, me hacen muy feliz.
Aprovecho de contar de que fui a ver The Avengers y es una cosa totalmente maravillosa, Cap y Tony squeeeeeeee slash por doquier, me ha encantado y quiero ir a verla nuevamente =) Y quiero escribir de Steve Rogers/ Tony Stark *_*
Se aceptan todo tipo de criticas y sugerencias esto es totalmente por ustedes, gracias.
Las Cosas Claras
Al final de aquel día de paseo familiar, después de disfrutar un delicioso pescado asado acompañado de patatas y ensalada. Steve y Danny tuvieron que desviar su itinerario para llevar al comandante a un control de la operación y curar o mejor dicho volver a coser la pequeña cicatriz en la pelvis del castaño.
Estaban fuera del hospital discutiendo la necesidad de entrar, ya eran cerca de las 4 y comenzaba a hacer mucho frio.
-Creo que estas exagerando Daniel –dijo suplicante McGarrett- Es solo una herida pequeña.
-¿Pequeña herida? ¿Sabes cuantas capas de piel deben cortarte para introducir aquellas herramientas?
-No sé el número exacto, pero sé que no es para tanto.
-Lo siento, después de todo hoy, tenías el dichoso control medico. Que rabia haber olvidado que eres como un niño grande…
-Fue un accidente, ambos nos caímos tratando de atrapar ese pez.
-Lo sé nene, pero ya estamos aquí –dijo señalando el hospital- ¿Acaso le temes a las agujas?
-Sabes que no es así, he soportado torturas y tú lo sabes, una aguja no me hará daño -respondió dudando un poco.
-Ni me lo recuerdes, que solo de pensar en cómo te dejó ese maldito Wo Fat… quisiera convertirlo en chop suey.
El comandante acarició con ternura la cara del rubio, recibiendo una sonrisa como única respuesta. Danny se acercó para ser besado, pero fue interrumpido por una voz nada familiar, un acento británico interrumpió el acercamiento.
-¿McGarrett?
El rubio se giró, quedando frente a frente con un guapísimo uniformado, que no le quitaba la mirada de encima a Steve.
-¿Josh Collins? ¿Eres tú?
El castaño abrazo efusivamente al recién llegado, pasando a llevar al pequeño rubio.
-Guau, no has cambiado nada Smoothdog.
-Tu tampoco, Blue Shark. ¿Qué haces aquí en Jersey?
-Pues visitando a alguien… ¿Y tú?
-Pues de vacaciones.
-¿Vacaciones? Pues este es un extrañísimo lugar para vacacionar. Me contaron que habías vuelto a Hawái.
-Si, pero…
Danny interrumpió la conversación, fingiendo una tos, y luego acercándose al inglés.
-Soy Danny Williams el no…
-Mi compañero –continúo Steve- El detective Williams y yo somos compañeros en Hawái.
El rubio lo miro bruscamente, si su mirada hubiera sido un laser habría hecho explotar la cabeza del castaño.
-Así, claro supe que eres jefe de una fuerza especial en Oahu, los rumores corren rápido.
-¿Si? ¿Qué tan rápido? -preguntó el rubio cruzándose de brazos.
-Bastante, cuentan que estabas saliendo con Catherine Rollins, pero que la dejaste por un chico. Te aseguro que ahora lo odiamos más a él que a ella ¿Quién el bastardo afortunado?
-Pues… -un sonrojado Steve trataba de sacar las palabras de su boca.
-Si Steve ¿Quién es el afortunado bastardo? -Danny se cruzó de brazos- ¿No le dirás aquí a Shark Boy por quien cambiaste a la despampanante Cat?
Josh los miró interrogativo, pero luego lanzo un suspiro, pareció comprenderlo todo debido a la actitud del guapo rubio que acompañaba al comandante.
-Lo siento Josh, él es mi novio, el detective Danny Williams- admitió el castaño abrazando a su compañero.
-Oh… ¿Danny verdad? –El rubio asintió molesto- Por favor no te acerques a ningún portaviones… es una amigable advertencia -concluyó riendo.
-No te preocupes, no lo haré, de hecho creo que no me acercare a ningún Seal por un tiempo –Danny se soltó del abrazo del castaño- Con su permiso, voy a entrar.
El fastidiado rubio entró apretando los puños al hospital dejando a Steve y Josh, riéndose cómplices.
-¿Por qué no me lo contaste la ultima vez que hablamos?
-Creo que de idiota.
-Tiene un lindo trasero –dijo echando una ojeada al ya lejano detective- ¿Le contaste que tú y yo…?
-No, y creo que de hacerlo me aseguraré que estés en altamar o al otro lado del mundo… porque si se entera uff…
-Pero si es bastante pequeño… -contestó encogiéndose de hombros.
-No te confíes –respondió molesto- me golpeó muy duro cuando lo conocí.
El inglés lo miró sonriendo, de todos los años que conocía a Steve, nunca le vio esa mirada por ninguno o ninguna, y lamentablemente tampoco por él mismo.
-¿Pero que haces tú en Jersey?
-Voy a ver a mi novio.
-¿Novio? ¿Algún ex compañero?
-Bueno, si. Aunque no creo que lo hayas conocido, se llama Norman. Nos conocimos en las fuerzas especiales.
-Que bien, me alegro por ti.
-¿Y tú y el rubio?
-Pues nos conocimos en mi primer día en Hawái. Fue amor al primer puñetazo -comentó Steve sonriendo.
-Si que te golpeo fuerte… -comentó con desilusión- Es bastante tarde-dijo mirando el reloj, debo irme.
Se abrazaron nuevamente, besándose en la mejilla, finalizando con un saludo militar, sin saber que eran observados por más de una ventana a la vez…
Unos minutos después, Steve estuvo dentro del hospital también, buscaba desesperadamente con la mirada aquella cabellera rubia que tanto le descontrolaba. Llego a la recepción, preguntando por la descripción de Danny, la rubia enfermera le indico un pasillo un poco lejano, mirándolo deseosa, algo que el comandante, pareció ignorar.
Caminó en la dirección indicada, encontrando prontamente al rubio sentado fuera de una consulta un poco cabizbajo.
-¿Me imagino que la escultura inglesa ya se fue? -preguntó con un dejo de ironía.
-Si, Danno, Josh ya se fue.
-El doctor te espera.
-¿No entrarás conmigo?
-Creo que no, llamaré a Grace –Danny se levantó y se alejó de Steve- estaré afuera…
El castaño lo miró alejarse, se prometió, compensarlo y contarle todo, pero ahora era tiempo de entrar a la consulta.
Danny sacó el teléfono de su bolsillo y marcó el número de su pequeña hija, hacía varios días que no la veía y la extrañaba demasiado.
-¡Hola monita!
-¡Papi! Te extraño mucho.
-Yo también mi princesa ¿Cómo va la escuela?
-Muy bien Danno. Hoy hablaron de las familias.
-¿Si? Que bien ¿aprendiste mucho?
-Si, supe que hay familias con solo un papá, o una mamá o con dos mamis o dos papis. Yo soy la que tiene más familia.
-¿En serio? ¿Por qué dices eso?
-Porque tengo a Mamá y a Stan, y pronto a mi hermanito y también te tengo a ti y al tío Steve ¿El también será mi papi?
El pobre rubio, no estaba preparado para las preguntas de la pequeña Grace, se quedó de una pieza pensando en que responderle, simplemente las palabras no salían de su boca, acostumbrada a la total verborrea.
-Yo… él… bueno.
-Si ustedes se casan tendré dos familias, a la tía Kono y al tío Chin y la tía Malia y la tía Mary… ¿tú y el tío Steve también me darán un hermanito?
-Gracie… hijita yo… hablaremos de eso a mi regreso, ahora cuéntame que le digo a tus abuelitos.
-Oh si, diles que los extraño mucho, que mamá me prometió dejarme ir en vacaciones, pregúntale a la abuelita Maggie si puedo llevar a Mr. Hoppy.
-Por supuesto mi nena, abuelita estará feliz de recibirte a ti y a tu conejito. Y a tu abuelo ¿le digo algo?
-Dile que le mando un besote… Me tengo que ir Danno, voy de compras con mamá. Adiós.
-Muy bien preciosa, Danno te quiere… Adiós.
Se apoyó en un auto mientras miraba los demás vehículos pasar, si de algo estaba seguro en ese momento, era que todo se le estaba poniendo gris, tan gris como la tempestad que se estaba acercando. Miro al cielo y comenzó a ver la nieve caer, se quedó mirando al infinito tratando de aclarar sus ideas mientras Steve volvió. El rubio lo vio acercarse y no pudo evitar sentirse nervioso, aun a pesar de que cualquier ex del marine era casi una especie de obra de arte, ese neandertal lo había elegido a él. Y si eso no era suficiente para morderse la rabia y hundir los celos en un agujero, entonces no sabía cuál sería la razón correcta. En el instante en que vio a su amante, se dio cuenta de que no había otro camino a su felicidad, más que dejar atrás el pasado, nada de Rachels, Gabys, o marines sexys con acento británico. Nada le importaba al ver al hombre que amaba caminando a su encuentro, con el cabello cubierto de fría nieve.
No pudo reaccionar, los brazos y los labios de Steve le sostuvieron firmemente contra aquel vehículo. Danny se quedo quieto, no le importaron las miradas de los transeúntes, ni que estuviera nevando fuertemente. Por un momento, se sentía feliz y pleno, y nadie se lo arrebataría.
El castaño lo soltó un momento para poder tomar aire, y observó el sonrojado rostro de su compañero. Conociéndolo sabía que tenían que buscar un cuarto, sino serian capaces de revolcarse en la calle cubierta de nieve.
-Steven… necesitamos refugio.
-Lo sé Danno -dijo devorándolo nuevamente con sus labios- ¿hay algún motel por aquí?
-Si, dos -El alto lo miró curioso- Vamos, no pongas cara de estreñido, era policía aquí ¿recuerdas?
El comandante sonrió, dejándose llevar por la mano de Danny calle abajo. En menos de cinco minutos estaban desnudándose en un cuarto de hotel, pero esta vez el castaño era el que dedicaba las caricias a su compañero. Con su boca recorrió todo el torso del rubio, lamió cada una de sus cicatrices, acarició y contó cada una de sus pecas y luego saboreó el miembro de su amante hasta hacerlo acabar gritando su nombre.
Aun jadeante Danny se acurrucó en el pecho de Steve, se sentía tranquilo, pero sabia que debían hablar, se giró quedando de frente al castaño y comenzó su interrogatorio.
-¿Qué era tuyo ese Josh? -preguntó haciendo círculos con sus dedos en el tatuaje de Steve.
-Voy a responder lo que quieras siempre y cuando tú también me aclares algunas cosas -respondió serio.
-No me digas babe ¿Qué tienes que preguntar?
-Vamos Danno, no me respondas con otra pregunta.
-Bien, responderé, pero tú también.
-Pero no sobre las operaciones Seals.
-Oh, no cielo. Prefiero no saber. Ahora responde ¿Qué era tuyo ese Josh?
Steve suspiró, sabía que lo mejor era ser preciso en sus respuestas, pero no podía ser tan escueto en ellas. Tendría que ser sincero, si quería que Danny fuese capaz de empezar una vida con él, debía serlo.
-Bueno, hace aproximadamente diez años comencé mi entrenamiento, estábamos en un portaviones cuyo nombre no te diré porque no importa, pero lo que si importa es que éramos aproximadamente 3000 cadetes. Bueno, el asunto es que Nick, Josh y yo nos hicimos inseparables. Yo nunca… pues nunca había estado con un hombre… incluso me acostaba con una chica, se llamaba Natasha –Danny gruñó- Era mi amiga, nos servía para quitarnos la tensión, y creo que debí darme cuenta de que…
- ¿Qué cosa?
-Pues, que me excitaba poseerla como si ella fuera un hombre… -El rubio abrió los ojos- Y a veces me imaginaba que ella era Josh. Me había dado cuenta que me pasaban cosas con él, pero el "No preguntes, no cuentes" ¿lo sabes no? Bueno, al principio lo sigues pero luego… te acercas a la gente y confías.
-Estas evadiendo la pregunta Steve.
-Bueno, estábamos a punto de asistir a nuestra semana de la muerte* y salimos a beber los tres. Estábamos de franco en una ciudad x, el punto es que bebimos mucho, y no sé cómo Josh y yo terminamos en un callejón…
-Oh –respondió el rubio- ¿y tu amiguito el traidor?
-Bullfrog se fue con una camarera… no creas que tuvimos sexo en el callejón, pero si nos besamos y nos tocamos…
-Detente. Creo que entiendo. ¿Pero luego siguieron? ¿O solo fue ese toqueteo?
-Fue esa noche, pero no pude sacarlo de mi mente. Estaba en pleno entrenamiento, y lo único que hacia era pensar en él. Pensaba que estaba enamorado. Cuando nos volvimos a reunir, dejamos a todos nuestros compañeros y nos fuimos a un motel. Estuvimos en algo parecido a una relación cerca de tres años. Hasta que yo me fui con el grupo 6 y él se fue a Stan.
-Me parece una romántica historia de amor. Guau, 3 años… pues…
-Danny, cuando comenzamos te dije que no eras el primer hombre en mi vida. Pero si el primero del que realmente me he enamorado.
-Lo sé, es solo…
-¿Qué cosa?
-Tu nunca…
-¿Nunca?
-Pues aparte del sexo oral y algo de dedos, pues tú nunca me has…
-¿Qué cosa Danno?
-¡Pues que nunca me has follado! –dijo el rubio casi gritando y enrojeciendo como un tomate.
El alto se quedo sorprendido, nunca esperó que Danny quisiera ser el dominado, nunca había querido llegar más allá, pensando en que el rubio estaba acostumbrado a ser "el hombre" y que nunca le permitiría llegar a su puerta trasera.
-Tú… ¿quieres?
-Vamos Steve, no preguntes. Eres la parte dominante en esta relación… y pues te deseo mas de la mitad del día… y bueno…
Steve lo besó con pasión y algo de una ternura animal. Mordió el labio inferior del detective, siempre lo había deseado, pero sin presiones y ahora él se lo ofrecía.
-Oh Danny… Sabes que preferiría que se me soltaran de nuevo las malditas puntadas, pero no puedo. Al menos no por ahora, pero… -metió la mano al bolsillo, sacando una caja muy conocida para el rubio- que te cases conmigo.
-¡Steve! ¿Le robaste los anillos a Jane?
-No –dijo sonriendo- Ella me los dio, dijo que tu no te atreverías nunca. ¿Te casarías conmigo?
El rubio sonrió, y acariciándose el cabello miro al hombre que estaba frente suyo…
-Si maldito neandertal, me casaré contigo.
Danny se lanzo a la boca y brazos de su compañero al punto de casi rodar de la cama. Tenía que agradecerle a su hermana, se notaba que lo conocía. Steve lo separó de su cuerpo cuidadosamente, y lo miró serio.
-Ahora dime tú que tuviste con tu compañero…
-Flashback-
El departamento de Johnny era bastante pequeño, solo un dormitorio con baño y una sala, cocina, estudio, todo en uno. Pero aun así aceptó a su compañero cuando éste se separó de su mujer. Estaba tan loco por el detective, que soportó por varios meses su desorden y el que llegara borracho casi todas las noches.
Fue paciente con él. Lo ayudaba a llegar al sofá cama, cuando venía hecho un completo desastre. Miles de veces limpió su vomito de las sabanas. Y lavó las camisas manchadas de sudor y sangre por envolverse en alguna pelea durante alguna visita al bar. Estaba harto de esa licencia temporal que le había dado la estúpida psicóloga de la estación. Sabía que era lo peor para que superara su separación, pero debía darle tiempo de pensar. Las únicas veces que estaba sobrio, era el día que visitaba a Grace, y eso según la corte era cada 15 días.
Connors siempre pensó que con su amor y su paciencia, Danny se enamoraría de él. Pero todo parecía inútil, lo más cercano a una respuesta cariñosa a sus insinuaciones había sido una bromista palmada en el trasero.
-Vas a encontrar una buena persona Connors. No como la perra británica estirada que obtuve yo. -Le decía el rubio totalmente ebrio.
Esa fue la última vez que aguantó la borrachera del rubio ¿Acaso era ciego para no darse cuenta de que estaba loco por él? Tomó su camisa manchada y se la lanzó en la cara, furiosamente se acercó a golpear a Danny pero éste le sostuvo las manos, Johnny era más grande, pero su deseo pareció empequeñecerlo.
Fue el rubio el que lo tomó de la nuca, y le besó. Al policía no le importó el aliento alcohólico de Danny y se dejó llevar, por primera vez en mucho tiempo se sintió feliz.
-Lo siento –le dijo el rubio alejándose- Yo… lo siento mucho.
Y ahí lo dejo desolado, con el corazón escapándose de su garganta, mientras sus labios aun húmedos, deseaban nuevamente aquella boca. Danny volvió al día siguiente en la tarde, mientras Connors preparaba la cena después de un día de trabajo y preocupación
-Johnny…
El aludido abrió los ojos viendo al rubio bañado, afeitado y llevando su placa nuevamente.
-¿Qué sucedió?
-Hable con la psicóloga, le dije que quedándome sin hacer nada, me sería peor, que necesitaba mi trabajo de vuelta. Ahora ven, tenemos trabajo que hacer -dijo sonriente mostrándole una carpeta.
Connors deslumbrado por la sonrisa del rubio, obedeció sin pensarlo dos veces. Sentía muy en el fondo que algo más que ese beso se repetiría. Al menos eso se aseguraba así mismo…
-Fin flashback-
-Danny me dijiste que no había pasado nada entre ustedes –Steve se sentó en la cama, dándole una de sus famosas caras de estreñido.
-Pues no paso nada… solo fue ese beso… Al menos el único de parte mía, no estaba en mis cabales…
-No tienes nada de que disculparte, ahora eres mío y pronto los serás por siempre -bromeó besando el cuello del rubio…
-A veces me asustas…-respondió entre jadeos, era jurado que el moreno sabia como tocarlo- Aun no termino la historia… ¡Oh Steve!
No pudo continuar por la traviesa mano del comandante estaba tomando posición sobre su miembro, y menos con su boca siendo cubierta vorazmente por la del moreno.
-Después… me cuentas… lo que quieras… -respondió sin dejar de besarlo.
Ya empezaba a oscurecer cuando decidieron partir, parecían dos adolescentes caminando de la mano bajo la nieve. Se miraban y se reían. Ni siquiera tomaron un taxi, se fueron caminando hasta la casa de los padres de Danny.
El rubio sacó rápidamente las llaves y abrió la puerta cuando sorpresivamente vio a su hermano Matt, sentado en la mesa con su madre. Ambos se quedaron fríos, incluyendo además a Steve que sintió pronto el grito de Danny.
-¡¿Qué demonios estás haciendo aquí?!
-Daniel… por favor es mi hijo –Maggie se acercó suplicante- Pensé que no vendrías y yo…
Con el barullo el padre de Danny y su hermana salieron de la cocina.
El rubio miró con odio y dolor a su hermano mientras abrazó a su madre que estaba llorando, si algo podía entender Daniel Williams era el amor que se le tiene a un hijo. Consoló a su madre dándole la mejor de sus sonrisas mientras Steve se acercaba a saludar a Matt.
-¿Como estas Matt? –preguntó mientras le daba un abrazo.
-He estado mejor eso te lo aseguro -dijo mirando a su hermano- ¿Me acabo de enterar de que somos prácticamente cuñados?
-Así es –interrumpió Jane mirando ansiosamente a Steve.
-¿Me pueden decir desde cuando Matt ha estado aquí? –preguntó Danny Tratando de aparentar calma.
-Llego hoy hijo, hacía frío, estaba nevando, no voy a negarle la entrada –Dijo Maggie soltándose de Danny y acercándose a su esposo.
-Daniel, Matt es mi hijo y lo voy a apoyar igual como lo estoy haciendo contigo, si tienes algún problema la puerta es ancha.
-Lo siento papá –se disculpó- Solo veníamos con Steve a darles una noticia.
-¿Se van a casar? -chilló Jane- Respondan.
-Deja que él responda –La interrumpió su padre- ¿Se lo propusiste?
-¡Papá! –Grito un enrojecido Daniel.
-Se lo propuse a Danno y acepto –Dijo Steve poniendo su brazo en los hombros de Danny.
-Felicidades- dijeron todos casi a coro y abrazaron a los novios. La más emocionada era Jane, que chillaba como toda una fangirl.
-¿Ya tienen fecha? -preguntó la chica irradiando felicidad.
La pareja se miró dudosa.
-La verdad... es que no -respondió el moreno- espero que sea pronto, pero en Hawái aun no aprueban las leyes correspondientes y hasta donde tengo entendido en Jersey no hay legislación aun.
-Pero se pueden casar en New York -sugirió Matt- se imaginan una boda en Central Park, con algo de nieve cayendo...
-¡Matt! pareces una chiquilla -se rio Tom- Aunque si seria lindo. Me habría encantado casarme allí con su madre, pero se lo tengo prometido para cuando renovemos los votos en primavera.
-Mi papá es un romántico -dijo Jane apoyando la cabeza en el hombro de su padre.
-New York me parece una buena alternativa, pero a mi me importa lo que quiere Danny ¿Qué crees tú?
- A mi me parece bien, ahora solo habría que buscar un lugar apropiado.
-Mañana iremos a ver a mi hermana, podemos buscar algo con tu madre.
-¿Y yo que haré solo aquí? –dijo el rubio haciendo un puchero.
-Ven conmigo, tengo práctica de tiro. Me encantaría que mis compañeros te conocieran.
-Bien pequeña, yo iré contigo… Ahora denme algo de comer que me voy a desmayar.
Maggie y Matt sirvieron la cena, conversaron durante bastante rato, Danny no quiso preguntarle nada a su hermano. Solo antes de ir a dormir le dio un abrazo y le pidió no romperle de nuevo el corazón a su familia "no lo haré" dijo antes de entrar a su cuarto.
Steve esperaba a Danny ya acostado, hacia mucho frío y el rubio no dudó en estrecharse en los brazos de su prometido para quedarse profundamente dormido.
-H50—
