¡Saludos sorpresa, lectores!
Espero estén teniendo un buen fin de semana… Les tengo algo extra antes de tomar mis vacaciones forzosas, ¡un epílogo dorado! Si quieren saber qué pasó con la queja de los caballeros pasen a leer.
Copyright a Kurumada y a Shiori Teshirogi por sus personajes. Buen provecho y de nuevo muchas gracias por sus lecturas y comentarios.
Reunión dorada
Los guerreros que conforman la élite esperan fuera del salón patriarcal. Al interior, detrás de la enorme puerta cerrada, se escucha sólo el silencio, silencio salpicado de algunos carraspeos, del rumor de pies que se arrastran y de palabras dichas en secreto. El Patriarca Sage está conversando con Shion y con Dohko.
Pegados al bajorrelieve que adorna las dos altísimas hojas, veintidós caballeros tratan de escuchar lo que adentro se dice. Hay quejas susurradas, sugerencias de salir a buscar a cierta escritora, mensajes vía cosmos para que Shion y Dohko se aseguren de que ninguna mujer viste la túnica del Patriarca. Fue más amable contigo, mira todo lo que me hizo a mí, te cargó de culpa, ¿no te das cuenta?, es bastante cruel, hizo que los soldados me humillaran, ¿y te quejas, Aioria?, a mí me dejó solo en el bosque, atado y con una caja dorada que trataron de robarme más de una vez, son frases que llegan hasta una figura oculta detrás de la columna más gruesa.
–¿Qué crees que pase, Mel?–, le pregunta a alguien junto a ella.
–No sé…
La autora deja de escuchar a su amiga, recordando lo difícil que fue colarse hasta el salón del Patriarca, "y todo para que no me permitiera usar su túnica", se lamenta la escritora. Y es que el viajo caballero de Cáncer no se dejó convencer ni por su amiga Mel, con todo y que comparten el mismo signo.
Las dos esperan ocultas detrás de la columna a que termine la reunión y abran la puerta. Después de un par de horas aparecen Shion, Dohko y el Patriarca. Los demás caballeros fingen observar el embaldosado, silban, sonríen a medias, intercambian hojas impresas.
–Maestro, ¿qué decidieron?–, pregunta Máscara Mortal desde atrás de Manigoldo, esperando que el Patriarca Sage le responda creyendo que es su discípulo. El viejo Patriarca le dirige una mirada de ceño fruncido.
–No; no le reclamarán nada a esa joven… Y mucho menos tienen mi autorización para atacarla.
–P-pero…
Las quejas suben de volumen: hizo que se burlaran de mí, me torturó con tallos de rosa, me…
–Ustedes son guerreros, unos cuantos párrafos no deberían alterarlos tanto.
Detrás de la columna, la autora se abraza a su amiga. Te dije que todo saldría bien, le dice ella como respuesta al abrazo. No estoy tan segura, Mel, no estoy tan segura, piensa la autora, temiendo que veintidós guerreros la reten a un duelo en el coliseo.
–No creo que se queden tan contentos–, susurra ante los ojos extrañados de su amiga pensando en su nueva historia; Albafica va a llenarla de Espinas Carmesí en cuanto lea los capítulos que se refieren a él.
Gracias Mel-Gothic de Cáncer, InatZiggy-Stardust (¡amiga, espero todo esté bien!) Asalea19, Kyojin, Kumikoson4 (¡Nooooooo, me traumé con tu comentario!, jajajaj), Fabiola Brambila, Kuro-na curi, saragranchester, y a los silenciosos, espero haya sido de su agrado cada pequeña escena…
Y si quieren saber cómo convencí al viejo Patriarca para que no me atacara la élite de Athena, vayan a mi perfil.
