Disclamer: Los personajes son propiedad de Waner Bros.

Advertencia: Temática chicoxchico


CAPÍTULO 13

- Bugs Bunny, Ballot Box Bunny. Escena dos. Toma 5 - anunció el claquetista

- ¡ACCIÓN! - gritó el director

El estudio se había transformado en lo que parecía el centro de un pequeño pueblo, box estaba detrás de un pequeño puesto de madera con un cartel que decía "VOTE FOR BUGS". Tan sumido estaba en sus pensamientos que el conejo no escucho el sonido de la claqueta y cuando reaccionó el director le hacía señales con la mano para que comenzara.

- Eh.. ¡TODO MUNDO! ¡La conservación de la fauna es lo que se necesita! - comenzó a recitar el conejo dando énfasis con los brazos - ¡Desde el maravilloso y fértil Estado de Maine, hasta las pulidas y hermosas y doradas playas del viejo California! ¿Eso es demasiado pedir?... Co-Como ustedes ven… eh… - fue ahí cuando su mente se volvió una hoja en blanco y los diálogos se rehusaban a aparecer.

- ¡CORTEN! - grito el director y todo el equipo miró a Bugs - ¿Te sientes bien?

El conejo asintió y pidió un receso para poder ir al baño. Carl, preocupado lo intentó acompañar pero el otro se negó. Definitivamente algo le pasaba al conejo, los últimos días había estado decaído y distraído, cosas que no pasaron desapercibidos, ya no saludaba como antes, con esa amplia sonrisa, además que no había podido filmar una escena a la primera como acostumbraba, ahora le tomaba hasta 10 tomas para conseguirlo. Algo le pasaba a Bugs Bunny.

El dientón caminó por varios corredores con la intención de despejar su mente. Fue una mala idea. A lo lejos veía venir a Daffy acompañado de Marvin, antes de que lo vieran se metió a la primera sala abierta que encontró, una cabina de edición vacía. Escondido, escuchó como pasaban delante de la puerta riendo, de pronto su corazón se estrujo al recordar lo sucedido.

- Sal conmigo - gritó Bugs antes de que Daffy se pusiera de pie, el pato sonrió y bufó

- Te he dicho que no tengo la intención de comer contigo - y lo miró, esos ojos azul claro miraban vidriosos hacia arriba.

- No… no me refiero a eso - Bugs apartó la vista, tomó aire, se levantó y volvió a mirarlo - Yo… Yo a ti… Daffy, yo...

- ¡DAFFY! - gritó un Marvin apurado y nervioso - Te estaba buscando

- Espera, estaba hablando con el dientón - el pato miro esos ojos azulados y el conejo volteo la mirada sin atreverse a hablar - Bien, dime Marvin, ¿Qué quieres? ¿Vienes también a regarme?

- ¡No, claro que no! - dijo apresurado el marciano y de pronto su caro tomó una tonalidad rojiza - ¡DAFFY, ME GUSTA!

Bugs, que en ningún momento se había alejado, escucho como las palabras atoradas en su garganta eran pronunciadas por otra persona, dirigió su mirada al pato que después de un tiempo sin reaccionar comenzó a sonreír y el mundo de Bugs comenzaba a romperse.

- Claro, soy genial, a mi también me agradas compañero - le dijo el pato

- No, yo hablo de que me atraes, me gustas, te amo Daffy

Con la aclaración del marciano, Daffy y Bugs se quedaron tan sorprendidos. El pato se fue casi corriendo tan pronto sintió la sangre en sus patas y tanto el conejo como Marvin querían llorar. "Lo siento" fue lo que dijo antes de dejar solo a Bugs en las escaleras.

Un par de semanas después, los rumores en el estudio decían que Daffy y Marvin salían con frecuencia y nadie sabía a donde.

Ahí encerrado en una cabina sin luz, un conejo lloraba por un amor perdido y rogando olvidarle.


Lectores una enorme disculpa, Daffy y Bugs tendran que sufrir un poco

Irinna