Hola a todos, hemos llegado al final de este fic, como les dije el único que tenía que sufrir aquí era Steve, eso le pasa por ser tan pesado a veces, es un final diferente al que tiene el original, pero como también dije hubo cosas que no pude usar en un principio por falta de habilidades técnicas xD. Gracias por haber leido, gracias por haberle dado una oportunidad a mi pequeña historia.

Disclaimer: Hawaii five-0 pertenece a CBS.

Danny se sintió como si un oso lo tuviera atrapado en sus sueños, le tomo un rato notar que Steve estaba durmiendo profundamente mientras lo tenía completamente atrapado entre sus brazos. El rubio se movió un poco y como respuesta el moreno lo abrazó aún más fuerte contra su cuerpo.

—Steve— empezó a decir —Steven…—

—mmm— se oyó la voz del otro mientras se acomodaba mejor sin soltar a su compañero, el comandante de 5-0 había pasado unos días terribles al no saber el paradero Danny, no había dormido o comido bien y su cuerpo lo había resentido; pero ahora que estaba tranquilo, podía dormir placidamente, más con aquel compacto cuerpo perfectamente a salvo entre sus brazos.

El rubio se resignó, no había forma de mover al más alto de aquel lugar en su cama, sólo le quedaba esperar a que despertara. La enfermera que entró en el cuarto trató de mantener la cara más seria que pudo, pero la imagen era demasiado adorable para pasarla por alto. Una de las enfermeras más jóvenes no pudo resistir la tentación de tomar una foto y andar cuchicheando por todo el hospital acerca del gran y malo comandante McGarrett abrazando dulcemente a su compañero.

La mañana ya estaba avanzada cuando por fin el SEAL empezó a despertar estirándose un poco en la cama

—Buenos días Danny—

—Qué tienen de buenos Steven, desperté pensando que iba a morir aplastado por un enorme animal— el rubio hablaba con su típico tono de voz molesto mientras se libraba de los brazos de Steve que empezaba a levantarse. Se sentó en su cama para admirar al rubio

— ¿ahora qué Steven?—

—Me alegra que estés bien—

Danny suspiro derrotado

—a mi me alegra estar de regreso—

En ese momento entró el resto del equipo, llevando algunas notas y cosas que el rubio detectó eran parte de las pruebas recogidas en el lugar donde lo encontraron, solo esperaba que las cosas salieran como las había planeado. Steve se recostó en su cama esperando los informes

—Jefe tenemos malas noticias, no encontramos nada— dijo Kono sabiendo que decepcionaría a su jefe

—Debe haber algo—

Chin se unió a su prima con las malas noticias

—Ya revisamos todo, no huellas, nada en los pocos videos que hay en el área y la enfermera ha estado en su casa, no ha hecho nada sospechoso—

— ¿Qué enfermera?— preguntó Danny

—Una del turno nocturno que sospechamos que te saco del hospital—

—Estas bromeando Steven, como una enfermera habría de sacarme de aquí—

Steve no tenía una respuesta ante eso, pero tenía una profunda sospecha en Jennifer y no estaba dispuesto a renunciar a esa sospecha tan fácilmente.

—Bueno Danno, no lo sé, así que es hora de que empieces a hablar; ¿Qué recuerdas de lo que pasó?—

Danny se cruzó de brazos poniendo expresión de que "estoy tratando de recordar"

—Honestamente no recuerdo mucho, vagamente recuerdo haberte visto en la cama, que me levantaron y llevaron arrastrando por el pasillo, recuerdo el piso frio, me metieron en un auto, supongo que era un auto compacto porque había poco espacio para mi, después de eso, sentí una aguja y todo se volvió más confuso. Tal vez escuche algunas voces, posiblemente hombres, no lo sé estaba demasiado drogado para entender que decían, pero me dejaron en un lugar cómodo, estaba solo la mayor parte del tiempo, recuerdo que había un perro, nunca me dejaban estar lo suficientemente consciente como para poder decirte más, cuando me sentí más despejado, salí de aquel lugar y caminé por donde sea que caminé, hasta que encontré un teléfono, llamé a emergencias y aquí estoy—

—Eso es todo Danny, no puedes hablar en serio, eres un policía debes de poder recordar más cosas, por lo menos como eran—

—Lo siento por no llevar mi libreta de notas a mi secuestro, señor a mi no se me pasa nada—

Y usando su mejor cara de "no me molestes Steve" se dio la vuelta y se cubrió con las mantas hasta la cabeza. El equipo solo vio divertido lo que pasaba, aunque sabían que esto era algo realmente serio, sí Danny no se acordaba de algo concreto, encontrar a los secuestradores era algo virtualmente imposible.

Después de analizar todo lo que tenían a la mano y de tener que lidiar con un SEAL frustrado por la falta de pistas, el equipo se retiro dejando a los dos convalecientes solos.

—Danno, vas a seguir ignorándome?—

— ¿Tú vas a seguir molestándome por no ser perfecto como tú?—

Steve suspiro cansado

—Lo siento Danny, es que estaba preocupado, no podía pensar en que algo te pudiera haber pasado, quiero que me entiendas—

El rubio se sentó en la cama para poder ver a su compañero

—Lo sé babe, pero no sabemos quien hizo esto, tal vez fue un grupo de junkies que quería jugarte una broma bastante pesada, no creo que quisieran hacerme daño porque estoy entero y no creo que me falte nada a excepción de un pedazo de hígado que sabemos que tú tienes—

—Aun así, sí logro poner mis manos sobre ellos juro que no volverán a tratar de hacerme una broma de este estilo—

Esta vez fue Danny el que bajó de su cama para subir a la de Steve y darle unas palmaditas en el hombro, el más alto se movió para que ambos quedaran acostados lado a lado

—Siento que estuvieras preocupado por mi babe, me hubiera gustado estar preocupado por ti también, pero la verdad estaba disfrutando demasiado de lo que sea que me hubieran inyectado, sólo podía pensar en nada más que unicornios y conejos—

El SEAL puso cara de ofendido mientras veía el rostro sonriente de Danny, su compañero no le diría más sobre el incidente. Steve tuvo que rendirse ante la idea de que aquellos que se habían llevado a Danny, quedarían sin ser castigados, pero lo tenía de regreso y eso era suficiente.

Jennifer llegó en ese momento con una bandeja con lo necesario para hacer la revisión de los enfermos, se ruborizó por un momento al ver a los dos hombres juntos

—Espero no interrumpir nada, el doctor Lynch no creo que esté contento de verlos compartir la misma cama—

La mujer se acercó a ellos y revisó sus signos vitales, Steve la vio cuando se acercó y bajó la mirada

—Siento haberte lastimado Jennifer—

Danny vio las marcas en el cuello de la enfermera, fingió como si las hubiera visto por primera vez y se giró para ver a Steve

— ¿Por qué te disculpas?, ¿el te hizo eso? En que estabas pensando animal, ahora lastimas mujeres cuando no estoy—

—No fue su culpa detective, creo que fui impertinente con él y dije cosas que no debía, pero... es que le tomé cariño mientras lo cuidaba después de la cirugía, tiene un rostro difícil de no apreciar—

Danny se volteó a ver a Steve

—Lo ves Steve, por eso no debes poner tu cara de aneurisma, espantas a las enfermeras—

La enfermera sonrió oyendo a los dos hombres discutir, quería agradecer a Danny todo lo que había hecho por ella, pero le había dicho claramente que debía mantenerse lo más neutral posible. Ella tenía tanto que agradecerle al rubio, cometió un enorme error y él había arriesgado su vida por ella. Era una deuda que no podría pagarle.

—Hemos terminado, los veré después—

La enfermera tomo sus cosas y se dispuso a salir, antes de irse pudo ver a los dos hombres riendo y bromeando uno al lado del otro, ahora más que nunca sabía que había cometido un gran error al juzgar al comandante. Había aprendido una gran lección de Danny Williams.

Steve y Danny se quedaron solo hablando sobre las cosas que habían pasado en esa habitación durante los días que el rubio estuvo desaparecido.

—Gracias por trabajar tan arduamente para buscarme, te quiero hermano—

Dijo el rubio escapando a su cama mientras su compañero lo veía sabiendo que estaba a salvo

—Y yo a ti Danno—