Kayley se recuperó rápidamente. Había sido debido a una acumulación de dolor provocada por la entrada mental y la pérdida de un litro de sangre. Baje con ella a cenar, teniendo cerca a Natasha y a Bruce. Se nos unió, antes de llegar, Wanda. Tenía una cara triste y se la llevo para cenar y estar cerca para animarla, mientras yo me quede con el coronel y Wilson, a lo que se nos unió el resto del equipo salvo Clint que estaba con su familia y Natasha y Bruce que se quedaron al lado de Kayley.
Terminamos la cena y me acerque a ellos. Habían intentado animarla, pero habían logrado poco. Nos fuimos a dejar las bandejas de la cena Natasha y yo y ellos se quedaron en la mesa.
-¿Te puedo pedir un favor, capitán?-asentí-cuida de ella esta noche y me da igual lo que hagas por tal de animarla.
-¿Por qué me pides esto?-dije mientras dejábamos las bandejas en su sitio.
-Porque Bruce tiene el ánimo por los suelos y no me puedo encargar del padre y la hija a la par así que quédate con ella, te lo pido como favor.
-Entendido-volvimos junto a ellos. Visión se había acercado para animarla, había logrado que saliera de ella una pequeña sonrisa, por que hizo aparecer una flor en la palma de su mano y dársela.
-Siento que tenga que separaros pero Wanda quiero que me acompañe.
-Adiós Wanda-dijo Kayley.
-Adiós, Kayley-le dio un abrazo antes de irse.
-Pequeña-la cogió Natasha-duerme bien hoy, por que mañana iremos a buscar a tu hermana.
-Vale-Natasha le dio un beso en la mejilla.
-Me voy buenas noches-miro a Bruce-ve a por ropa para mañana, hasta ahora.
-Bueno, buenas noches capitán-asentí con la cabeza-buenas noches mi niña.
-Buenas noches, papi-se abrazaron.
-Cualquier cosa y que el capitán nos avise mediante JARVIS.
-¿En… qué?
-Tranquila, yo sé lo que es.
-Hasta luego.
-Adiós-se despidió ella.
-Ven.
-¿Dónde?
-A dormir-salimos de allí-a mi habitación.
-Cap…-dijo mientras estábamos en el ascensor.
-Natasha, me ha pedido que cuide de ti y yo no quiero alejarme de ti-cruzo los brazos delante de ella.
-Pues tengo que coger un pijama y me vas a esperar en la puerta.
-Lo que diga, señorita.
Salimos del ascensor y ella se dirigió directamente a su habitación. Me puse en el marco de la puerta, me miro enfurruñada llevando en una mano un pijama y en la otra dos libros. Le deje pasar y salió. Pude apreciar que estaba enfadada, pero era en verdad un enfado con ella misma. Me miro.
-¿Dónde es?
-La del final del pasillo-ella iba por delante rápido. Entramos, cerrando yo la puerta.
-Me cambio en el cuarto de baño.
-Vale, te espero fuera-me cambie y me tumbe en la cama. Ella salió con cara de pocos amigos y se tumbó en la cama mirando hacia el otro lado. La empuje hacia mí para que me mirase, dándole la vuelta. Estaba llorando. La abrace-mi Kayley, deja de llorar.
-Por favor, dime que no desaparecerás, ni nadie de los que quiero.
-Nunca, nunca ocurrirá-le di un beso en los labios. La tumbe encima de mi pecho. Estire el brazo y apague la luz-en menos de una semana estarás con Neve de nuevo.
-Gracias.
-Duerme.
En la cabeza de Bruce.
¿Por qué Nat me había mandado a por ropa? Pero si aún quedaba, me decía a mí mismo mientras iba. Claro, si me había dicho de pasar la noche juntos. Llegue a mi habitación, y me inyecte la dosis de la noche. Luego cogí del armario el primer conjunto que me serviría para el día siguiente, aunque ella tendría uno mejor en su habitación. Me fui a su habitación, pero toque antes de entrar.
-¿Nat, puedo pasar?
-Sí-entre cerrando la puerta tras de mí.
-Hola Bruce-llevaba una bata gris, de seda y se había bajado bastante la parte de delante-Ven.
-¿Qué es lo que quieres, Nat?
-Ven-me cogió la mano y me llevo hasta su cuarto de baño-solo un baño juntos-había llenado la bañera de espuma hasta arriba, me miro torciendo ligeramente la cabeza-¿Qué?
-En… esto…Nat… yo soy muy vergonzoso y…
-Yo me meto, te desnudas no te miro y te metes, fácil.
-En fin… vale. Lo tienes pensado todo-me dio mi bata, que la debió coger de mi cuarto. Me fui a su habitación a desnudarme. Mientras oí como su cuerpo entraba en la bañera. Entre con la bata puesta y me di cuenta que en la mesita auxiliar de al lado de la bañera estaban dos toallas. Ella me estaba mirando.
-No vale mirar, Nat. Yo no te he mirado-cerro los ojos. Tenía el cuerpo completamente sumergido excepto su cabeza que la apoyaba en el lateral. Ella cerro suavemente los ojos con una sonrisa. Me quite la bata y me metí por el otro lado de la bañera.
En la cabeza de Natasha.
Tener los ojos cerrados durante tanto tiempo era una tortura. Sentí como se metía por el otro lado de la bañera. Sus piernas y las mías se tocaron suavemente.
-¿Ya, Bruce?
-Sí-lo mire y vi su dulce sonrisa. Me moví hacia él lentamente, para que viera que no le iba a hacer daño, hasta que apoye mi espalda en su pecho y me senté suavemente en su pierna. Lo mire. Él me sonreía, no se sentía incómodo conmigo encima, lo que me alegraba. Paso su brazo por detrás de mis hombros apoyándose en la bañera.
-Coge esto-dije sacando una cosa de la mesita auxiliar.
-¿Qué es?
-Una almohada para baño, puedes apoyarte más cómodamente-él se la puso en la zona en la que apoyaba la cabeza agarrándola con las ventosas a la bañera. Cuando estuvo cómodo me envolvió con sus brazos entorno a la barriga. Me reí mirándole y me acerque poniéndome en la posición anterior-oye, Bruce- sabía que tenía toda su atención en mi- ¿Sientes como yo que antes de que te hundieras estuvimos como un año saliendo?
-Sí, pero no me importa el tiempo de antes sino el ahora y el futuro contigo. Cuando estaba en el cautiverio solo pensaba en que aparecieras.
-Oh, Bruce-envolví mis brazos mojados entorno a su cuello seco- yo solo pensaba en que volvieras o aparecieses.
-Nat, el pecho-mire un poco hacia abajo. Al envolverle con mis brazos salí un poco por encima del agua.
-Perdona-dije sonrojada. Y baje los brazos a su pecho.
-No te preocupes, solo que quiero mantener las pulsaciones bajo control, ¿Me dejas lavarte el pelo, Tasha?
-Si quieres-dije encogiendo los hombros.
-Entonces moja tu pelo-sumergí la cabeza bajo el agua. Cuando salí, lo mire y nos acercamos, para fundirnos en un dulce beso. Me encantaba como besaba, tan dulce y tan apasionadamente. Nos separamos. Me puse de espaldas a él para que me limpiara el pelo. Sus manos fuertes se deslizaban por mi cabeza haciendo círculos.
-Um- intentaba no hacer ruidos para no molestarle, pero no pude evitarlo. El ambiente era ideal, olía bien, el agua tibia y él lavándome el pelo, aunque había utilizado un jabón exclusivo para ocasiones especiales, pero bueno con él era todo especial.
-Ya te puedes enjabonar-metí la cabeza bajo el agua intentando deshacer todo el jabón. Volví a su pecho y con una mano le empecé a hacer círculos.
-¿Me dejas lavártelo a ti, Bruce?
-Si insistes-antes de sumergir su cabeza me cogió la mano y me dio un beso en el torso. Se metió en el agua y lo veía desde arriba. Cuando salió, apoye la espalda en la almohada de baño que le había dejado y se lo enjabone con uno de sus favoritos, que tenía en su habitación. Le di un beso en la frente.
-Ya está-metió la cabeza bajo el agua y luego salió volviendo a darme un beso en la boca. El volvió a poner su cabeza en la almohada y yo mi cabeza en su pecho, respiraba lentamente. Enredaba sus dedos en mi pelo. Consistía en muchas miradas, pero quería que él estuviera a solas a gusto conmigo.
-Nat.
-¿Qué?
-Gracias-le mire extrañada.
-¿Por qué?
-Por estar ahí, siempre que te necesito y por hacerme sentir humano.
-Tú eres humano.
-A medias.
-Oh, Bruce, olvídate de eso. Tú me haces sentir como sino fuera un monstruo.
-Tú también-me tomo la cara con una mano y me acerco a sus labios. Empezamos con un beso largo. Abrí mi boca pasando mi lengua por sus labios. Abrió los ojos un poco sorprendido, pero también la abrió. Nos separamos y yo le sonreí-Nat, esto es increíble, pero el jabón se está deshaciendo y el agua se está quedando fría-mire la bañera y vi que casi no quedaba espuma y se nos veía casi completos. Le mire a los ojos. Los dos nos habíamos sonrojado.
-En-piensa rápido Natasha me dije a mi misma- me salgo sin que mires y luego te sales tu ¿vale?
-Sí-seguía algo sonrojado.
-Cierra los ojos-se los cerré suavemente con la mano-mi amor-le dije suavemente en el oído. Por los dos corrió un escalofrió mutuo. Me salí y cogí una de las toallas de la mesa auxiliar. Me había dejado las zapatillas y la toalla para el pelo al lado del lavabo. Fui sin ponerme la toalla hasta allí. Me puse los zapatos y me estaba colocando la toalla entorno al cuerpo, cuando vi en el reflejo del cristal-¡Bruce!- le había pillado mirándome-¡no te había dicho que podías mirar!
-Pensaba que llevabas ya la toalla, Tasha. Tranquila solo he visto tu espalda.
-Bruce, no me mientas-dije enfadada. Él se rio. Repentinamente salió de la bañera. Me tape la cara con las manos cerrando los ojos-¡Bruce!-sentí sus brazos ligeramente mojados alrededor de mí. Me dio un beso en el cuello-Bruce…-me dio la vuelta para que quedásemos de frente. Se había puesto la toalla de cintura para abajo, nos reímos.
-Me encanta el Bruce nervioso, pero este es mucho mejor-encogió los hombros.
-Es el mismo con la diferencia de que este está enamorado de ti, Tasha.
-El analgésico funciona muy bien-me balanceaba entre sus brazos.
-No sabes lo que me gusta que funcione así de bien-nos acercamos mas-Kayley te dijo lo del analgésico ¿verdad?
-Sí, ¿algún problema?
-Ninguno, salvo que no te preocupes.
-Lo hare, te guste o no.
-Supongo que no te puedo decir que no, si tú me dejas que me preocupe por ti-asentí-déjame secarte el pelo vayas a resfriarte.
Me deje llevar por el hasta el tocador y me empezó a secar el pelo y a peinármelo muy suavemente. Le miraba por el espejo, pero estaba concentrado en mi pelo. Cuando por fin termino me miro por el espejo y me levante cayendo en sus brazos. Empecé a besarle con avidez. Baje mis labios por su cuello.
-Nat, hoy no-separe la boca de su cuello.
-¿Por qué?
-Por tu bien, no quiero acerté daño-le mire.
-Jamás me harías daño.
-Por si acaso-me miro a los ojos-mi Nat.
-Oh, Brucey-me llevaba en sus brazos, porque me di cuenta que habíamos pasado del cuarto de baño a la habitación-confía en mí.
-Yo confió en ti, en él otro tío no-suspire y mire hacia abajo. Apoye mi cabeza en su pecho sin dejar de mirar hacia abajo.
-No hay forma de convencerte ¿verdad?
-En unos meses o semanas sí, Tasha-le mire con una sonrisa. Aunque ahora no fuera no había dicho un no para siempre.
-Vamos-me di cuenta que estaba llorando de felicidad y me estaba quitando las lágrimas-no llores, mi Tasha.
-Estoy llorando de felicidad-dije mientras me echaba encima de él y mis brazos envolvían su cuello. Me dio una vuelta, sujetando mi cuerpo entre sus brazos. Nos reíamos. Paro dejando nuestros ojos a la misma altura.
-Vamos a dormir, Tasha.
-Vale-baje de él-me voy a poner el pijama.
-¿Podría sugerir que no muy corto?-me reí-no, no serviría de nada.
Me puse un camisón de manga corta verde pálido y me tumbe sobre la cama. Él apareció con el mismo pijama que llevo por la tarde. Se tumbó mirándome. Me acerque a él.
-Buenas noches, Brucey.
-Buenas noches, Tasha-no dimos un suave beso en los labios y me abrace a él. Paso su mano por mi pelo.
-No me iré de aquí, Nat.
-Si te fueras iría tras de ti.
-No lo voy a hacer, lo último que voy a hacer es ponerte en peligro- lo envolví fuertemente hacia mí-Tranquila-me dio un beso en la cabeza. Comenzó a tararear una canción para que me durmiese.
-Gracias, Bruce.
-Duerme, mi Tasha-sonreí y me dormí entre sus brazos.
A la mañana siguiente me levante en la misma posición, pero Bruce no parecía estar muy bien. Estaba temblando y sudando.
-Bruce, Bruce-lo moví un poco-Bruce-salí de su abrazo y me senté de rodillas a su lado-Brucey, Bruce, mi amor-empezó a abrir los ojos-¿Qué pasa?-puse mi mano sobre su frente-Bruce estas ardiendo, ¿Qué pasa mi amor?
-Un... una mala pesadilla, o algo así… no sé qué ha sido-tocaron a la puerta suavemente.
-¿Quién es?-dije en un tono muy tranquilo.
-Kayley, ¿Puedo pasar?
-Sí.
Ella entro corriendo y se sentó suavemente al lado de Bruce.
-Lo siento pero de noche no se controlar las entradas de Neve.
-Oh por estar con cierta persona-dije suavemente. Ella me miro enfadada.
-Ya, Nat-me dijo tomándome la mano. Miro a Kayley- ¿Así que ella es Neve? ¿Qué le pasa en los ojos y en el cuerpo?
-La… la gema…-dijo agachando la cabeza-no la controla bien y la destruye-la cogí la cara he hice que me mirara. Estaba llorando.
-No llores pequeña-la cogí en mis brazos, mientras seguía llorando silenciosamente-ya, Kayley-la mire separándola un poco de mi-¿Mejor?-asintió-¿Y el capitán?-su cara cambio radicalmente.
-Esa marmota no había quien la despertara-me reí.
-¿Y no le has dejado nada para indicarle donde estas antes de que le dé algo?-dije entre risas imaginándome la cara del capitán.
-No.
-Pues ve, yo me quedo con tu padre.
-Vale-miro a Bruce-lo siento papi.
-No pasa nada, tú tenías que descansar. Ve para allá y tranquila.
Se levantó y salió de la habitación cerrando la puerta suavemente. Me centre en la cara de Bruce. Se la acaricie suavemente, haciendo que me miraran sus ojos marrones. Le di un beso en la frente. El cerró los ojos teniendo una sonrisa en el rostro.
-Estas muy caliente, Bruce.
-La verdad creo que sí-dijo tocándose la frente.
-Espera-me levante de la cama.
-¿Dónde vas?
-Espera-entre en el cuarto de baño, cogí una toalla y la moje con agua fría. Me volví a colocar a su lado-esto es bueno para bajar la temperatura-dije mientras se la colocaba suavemente en la frente-¿Te encuentras mejor?
-No sabes cuánto-dijo mirándome dulcemente-aunque hay algo lo mejoraría.
-¿El qué?-pregunte sin saber bien que quería. Paso su brazo por la parte baja de mi espalda acercándome hacia él. Le entendí entonces perfectamente y le di un suave beso en los labios. Me separe de él lentamente hasta tumbarme a su lado dejándole espacio-sí, creo que es mejor-los dos sonreíamos.
-Disculpen, doctor Banner y agente Romanof, se me ha pedido despertaros a todos para la misión de hoy y agente, Nick Fury le está esperando en la sale de reuniones para ultimar los detalles-dijo JARVIS.
-Gracias JARVIS-dijo Bruce mientras se desvanecía. Me senté a su lado y tire de él para que se sentara cayéndose la toalla de su frente. Cogí la toalla y se la empecé a pasar por el cuello mientras él realizaba sus ejercicios de respiraciones.
-Lo siento, pero me tengo que ir.
-Vale-dijo mientras me levantaba de la cama-pásame la ropa que está allí-se la acerque y comencé a cambiarme cerca de él.
Ya me había visto en ropa interior por lo cual no me importaba. Estaba poniéndome los pantalones cuando:
- ¿Nat que tienes ahí?-Miraba la herida que me había causado el soldado de invierno.
-Una marca que me hizo el soldado de invierno-dije mirándole-no te preocupes-pero él ya estaba centrado en la herida. Deslizo sus suaves dedos por la herida.
-No parece que tenga mucho arreglo-dijo mirándome poniendo sus brazos alrededor de la cintura-puedo ver si hay algún cicatrizante que te ayude-Él estaba sentado delante de mí, cogiendo suavemente mi cuerpo entre sus brazos-bueno súbete esto que no quiero que te enfermes.
-Eso es complicado-dije terminado de colocar el uniforme y subí la cremallera mientras él se ponía la camisa. Se levantó colocándose a mi lado y tirando de mí.
-Nos vemos luego.
-Te adoro-le bese en los labios suavemente correspondiéndome él igual de suave.
-Yo también te adoro-dijo al separarnos haciendo que me ruborizara-te veo luego-asentí.
Me dirigí a la puerta con nuestras manos unidas y al salir nos separamos. Sabía que se iría al laboratorio y luego a la nave mientras que yo me dirigía a la sala de reuniones junto a Stark y Furia.
-Director Furia.
-Agente Romanoff.
-¿Cómo anda la cosa?
-Hemos decidido enviar un equipo sobre el hemisferio norte y otro en el hemisferio sur haciendo creer que son naves que provisionan de comida a ciertas bases de SHIELD acamparan en un campo despejado por la noche, quiero una misión lo más limpia posible y que dure tres días como máximo.
-Sí director Furia.
-De acuerdo me marcho a atender otros asuntos ustedes terminen lo último y váyanse cada uno en su nave entorno a las 8:30, no más tarde-asentí y se fue hacia su despacho.
-¿No crees que es un poco exigente con la misión?-dijo Stark-¿menos de tres días y sin destrozos? No sé si se acuerda de lo de Nueva York.
-Ya, pero no quiere darle la importancia que tiene.
-¿Qué quieres decir viuda?
-Uno más gordo que Loki pretende apoderarse de todas las gemas del universo para destruirlo, creo que pretende un Nueva York escala mayor por eso, según Thor hay que encontrar las gemas y tenerlas bajo seguro. La de Neve deberemos quitarla y enviarla lejos es peligroso para ella y la tierra-asintió a todo esto-y creo que Kayley deberá hacer lo mismo. Debido a su contacto con las piedras serán como Wanda y Prieto.
-Vale todo eso lo entiendo, pero ¿Por qué ahora? ¿Por qué la tierra entre los miles de planetas del universo? Aquí hay algo que no encaja-dijo lo último mirando al infinito.
-Supongo que tienes razón pero no sé por qué esto es así-baje los brazos que estaban cruzados delante de mi desde hacía un rato mientras le explicaba la historia. Le mire-ahora debemos enfrentarnos a esto.
-Vale, sí, tienes razón. Vamos a avisar a la gente y nos vamos montando en las naves-dijo moviéndonos a la escalera-Eh-le mire-¿Cómo lleváis esto tú y mi hermano de la ciencia? ¿Tener así de buenas a primeras dos chicas? ¿Y cómo va la relación?
-Cállate-se rio sonoramente- ten cuidado, sabes como es mi paciencia.
-Vale, vale-dijo entre risas.
Tenía muchas suerte pensé porque sino llega a ser el uno de los cuchillos que llevaba en el lateral iban a desplazarse a su cabeza.
