Alcoholizados
"Arkim, deja de beber" le advirtió Hux cuando recién tocaba una de las copas que los mozos estaban repartiendo por todo el gran salón. A la quinta ya no le importaba, y lo más gracioso es que el pelirrojo lucía más histérico y borroso, inofensivo. Intentó buscar por entre la gente a Mara o a Matt… es decir, Kylo Ren, su comandante, pero no los encontró. La última vez que los vio estaba segura de que ambos lucían más borrachos que ella en ese minuto.
Era en ese momento en donde la fiesta comenzaba a parecerle encantadora. En ese mismo instante, cuando el almirante a quien tanto respetaba el general Hux se le acercaba y, no tenía claro cómo, terminó hablando con él de estrategias militares.
Hux estaba intentando ahogarse en su propia vergüenza al otro lado del salón cuando la vio charlar con el hombre y casi corre a su lado para evitar algún desarreglo, pero apenas llegó, el almirante le palmeó vivamente la espalda, ofreciéndole una sonrisa satisfecha.
— Hay una sola en toda la galaxia y es tuya —Vala estaba muy indignada con la forma en la que se refería a las mujeres ese sujeto, es decir, ¿Cuánta educación le faltaría para darse cuenta de que las mujeres y hombres valen lo mismo? Bueno, ni todos los rangos del mundo le darían el cerebro para comportarse como una persona moderna y no como un idiota interplanetario.
Primero: Sí, una Vala Arkim en todo el jodido sistema y galaxia, una sola y con la suerte en números negativos.
Segundo: NO era de Hux, NO era ni sería de Hux.
— ¿A qué se refiere, señor? —Hux sonrió quedamente, un poco perdido.
— Discute tan bien las estrategias como tú —le aseguró el mayor. El pelirrojo ni siquiera se tomó el tiempo de creerlo y sonrió socarrón, ¿Un técnico? Sí, el almirante se estaba haciendo viejo—. Supongo que tú le habrás enseñado.
— De hecho, el general y yo recién nos conocemos, mi educación viene por entero de mi pueblo y Arkanis —se defendió ella, aún más ofendida si es que eso era posible—. No creo que me hubiera podido enseñar nada de lo que discutimos en una sola velada.
El almirante lucía un poco confuso.
— ¿Pero qué es esto? Yo pensando que se conocían —rio encantado—. Princesa, estoy gratamente sorprendido por su educación, esperaría ver más de sus estrategias en el futuro de la primera orden.
Y lo último lo dijo como si sugiriera que en el "futuro" habría un Hux y Arkim por siempre.
Los dos compartieron miradas y negaron con expresiones casi idénticas en sus rostros.
El almirante rio otra vez y se retiró.
— ¿Estás ebria, Arkim?
— No, señor.
— ¿Qué le dijiste?
— ¿Acaso no escuchó, señor?
Hux estaba tan irritado que la tomó de un brazo y la forzó a mirarlo, pues en todo ese rato ella había estado mirando la pista de baile con aire perdido.
— Escúchame, no te le acerques más y no le digas tonterías, eres solo un técnico y toda esta mentira se acabará con este baile. Tendrás un castigo ejemplar por todas tus faltas y no volverás a hablar de este asunto jamás —farfulló entre dientes y la soltó.
Vala, literalmente colorada, iracunda, lo miró a los ojos, apretó los labios y, en vez de comenzar a gritarle todo lo que quería decir desde que él mismo la metió en ese maldito problema, porque así de inteligente era el gran General de la primera orden, dio un paso al costado y comenzó a caminar hacia la salida.
— No, imbécil, toda esta mentira se acabó ahora —gruñó entre dientes, hablando sola mientras se apuraba por llegar a la puerta.
Hux la dejó ir pensando que tan solo quería alejarse de él y cumplir con las órdenes, porque eso es lo que alguien inteligente y sensato haría, razonó. Solo cuando la vio abrir la puerta de salida y cruzar el umbral hacia el otro lado, la tranquilidad se le cayó al suelo y volvió a salir a grandes zancadas tras ella.
Arkim era un demonio, no tenía otro nombre.
— ¡HEY! —la llamó cuando salió al pasillo y la vio doblar hacia la derecha como un rayo—. ¡Arkim!
Por su lado, Vala comenzó a maldecir en voz alta, procurando que él la escuchara cuando comenzó a seguirla de cerca.
— ¿Qué es lo tan admirable que tiene el general Hux? ¿Su inteligencia? Oh, todos los imbéciles como yo lo adorábamos, pensando que era la cabeza de todo esto —hizo un feo sonido con la boca—. Gracias al almirante, que por cierto es más alto en rango que tú, supe que mi capacidad de idear una estrategia es igual a la tuya ¿Lo ves?
Se giró mientras caminaba y le ofreció una sonrisa burlona a Hux.
— Y él me nombra princesa de Arkanis, ¿Para qué? ¿Cómo podrá matarme ahora? ¿Tan grande era tu necesidad de quedar bien? O quizás solo querías mostrar que no estás tan solo como lo estás, porque eso es todo lo que se ve y lo que todos comentan en tu querida nave y tu querida base, general. Cien años, mil años, millones de años estándar y te maldigan las estrellas solo.
Se giró una vez más y él ya no estaba. La había dejado hablando sola.
Paró en seco y, de la rabia, comenzó a patear el suelo mientras gruñía. Lo odiaba, odiaba no poder humillarlo como él lo hizo en toda la noche.
Hux, tras un pilar, apoyó la cabeza en él y sonrió, aunque ni con la poca gracia que le hizo escuchar su rabia pudo borrar lo último que la bebida y alterada chica había dicho.
— Y después robé su gata y se la di a Arkim —explicó Ren, caminando por los pasillos cercanos al gran salón con la vestuarista. Se sentía un poco extraño gracias al alcohol barato de la fiesta, pero también aliviado, esa mujer no lo hacía sentir como si tuviera que estar encubierto para poder hablar a la ligera. Bueno, podría ser también otro efecto del alcohol barato, pero se sentía ligero, como si Matt, Kylo, y todas sus personalidades se mezclaran.
Y no, no era un psicótico.
— ¿Qué? ¿Hux tiene una gata? —por su lado, Mara había bebido tanto que ya ni siquiera se preocupaba de llamar a sus superiores como correspondía, tan solo se dejaba ir.
— Adivina cómo se llama —la retó Kylo.
Mara hizo un gesto, como si lo pensara, y después se encogió de hombros.
— Con lo raro que es el general, quizás se llame… no lo sé, Snoky.
Ren no se esperó eso y estalló en risas, Mara lo miró durante un rato porque eso es algo que no se ve todos los días, como una anomalía en el cielo, entre las estrellas, como ver el día en el espacio sabiendo que todos los días es de noche.
¿Qué diablos estaba pensando?
— Millicent —prosiguió él a dar el nombre correcto.
— Oh, suena a romance, ¿Es el general un romántico? —preguntó ella, sacudiendo la cabeza. Para ese entonces Ren había dejado de reír y continuó con su semi-seriedad de ebrio.
¿Cómo le afectaría el alcohol a su uso de la fuerza?
— Si fuera un romántico no tendría un gato —explicó espontáneamente. Esa bebida de verdad le soltaba la lengua.
Mara se echó a reír otra vez cuando se toparon de golpe con Vala, quien venía desde la dirección contraria caminando como si la llevara un rayo, con los puños apretados incluso.
— ¡Vala!
Kylo se alejó un poco, la aparición de la chica le había hecho espabilar. Todavía tenía un asunto pendiente con la técnico, uno sobre mentiras y verdades, sobre Matt, sobre esas confusiones que la involucraron y la pusieron en el camino de Hux, en primer lugar. Por mucho que la apreciara, consideró que lo más prudente era alejarse.
Sin siquiera despedirse de Mara, dio media vuelta y se fue. Mara, demasiado alegre por encontrar a su amiga, se dio cuenta muy tarde y cuando volteó simplemente ya no estaba. Frunció el ceño, volvió a mirar por si su vista le engañaba pero no había rastro de su superior en ningún lado.
Ahora ¿Lo habría soñado? ¿Tan ebria estaba que soñó que caminaba con Kylo Ren bromeando sobre gatos y sobre Hux?
— Se fue —le informó Vala, quien sí lo vio—. Supongo que para no explicar por qué se puso una peluca y me jodió la existencia.
— Vala, ¿Qué pasó allí adentro? —preguntó Mara, acercándose a su amiga—. Todavía no lo termino de entender.
— Solo… vámonos, quiero irme a mi cuarto, allí abajo, quiero mi uniforme, quiero mi ridícula placa con mi nombre, quiero mi maldita vida —y cuando Mara vio que los ojos de la joven se ponían acuosos, la abrazó instintivamente.
¿Qué es lo que pasaba con sus superiores como para que la agarraran con ella?
Necesitaba dormir esa borrachera y pensarlo otra vez. Mientras, iría a dejar a Vala de vuelta a su sector. Nunca la había visto así de vulnerable.
Lamento la demora, espero no demorar tanto para el próximo y gracias por los comentarios, déjenme saber si les gustó o no :)
