HOLAAAAAA BUENO A PETICIÓN DE MUCHOS DE USTEDES AQUI UN NUEVO CAP, DE ESTA MINI SERIE CREADA POR MI PARA AQUELLOS QUE LES GUSTA ESTE TIPO DE LECTURAS XD OKNO. ME DISCULPO ANTE TODO, PUES E TENIDO MUCHO TRABAJO QUE HACER DE VERDAD GRACIAS A LOS QUE APOYAN ESTA SENSUAL HISTORIA, ESPERO VER TU COMENTARIO, DALE SIN PENA. ^_^
Esta es una historia de contenido fuerte, con imágenes mentales muy gráficas, así que se recomienda precaucion y estar en la cama :v Jajajajajaja sean felices!
Bienvenidos a Sry Laka
La carreta estaba estacionada al lado de un río, Po, Tigresa, Sir, la lobezna y la peculiar felina fémina tapada estaban dentro todavía. Se sentían débiles, poca comida, su corta movilidad sumándole el exceso de tranquilizantes, no los dejaba casi ni moverse.
— (tocando un instrumento de cuerda) "Sueltenlos" — el pantera se veía feliz tocando. Las zorras pararon de bailar y fueron a abrazarlo.
— "¿Por qué tan amable hoy? " — dijo Luh (la de lentes).
— (Tomándola del mentón) "Feliz aniversario" — La besó e igual a Muh, esta quedó más embelesada. — " Hagan lo que les dije" — sin titubeo ambas fueron a la carreta y abrieron de par en par las puertas, cegando un poco a todos.
— ¡Buenos días! — Dijo Luh — esperó hallan dormido de maravilla. Adivinen que, les quitaremos estas cosas — dijo tocando los grilletes de la Lonezna.
Muh sube y de entre sus pechos saca la llave, desde luego la primera fue la loba, luego Tigresa, Po, Sir y al llegar a la que estaba cubierta, el pantera llega y la toma en hombros para irla a sentar en una piedra. Todos veían, el la descubre.
Era una tigre Maltés, su pelaje de azulejos, ojos cafés y levemente más peluda que Tigresa. Al ver por fin la luz, gruñó como cual gato.
— Apaguen la luz, imbéciles — cayó hincada y débil al suelo .
.
— "Su regalo" — dijo el pantera. Los chillidos no se vieron esperan, empezaron a observarla, estaban sorprendidas, la rodeaba.
— Si... Un tigre azúl... — se desmaya.
La más sorprendida era Tigresa, el ver un tigre más ya era extraño, pero ver lo distinta que era ella la dejó perpleja. Uno a uno fue bajandolos el pantera de la carreta; pasaron varios días soportando los grilletes, eso se notaba mas en Po, se veía muy débil, había perdido bastante peso.
—(con una fea sonrisa) "¿Donde te pongo?" — tira al panda a un lado de Tigresa. Esa como pudo se apoyó en el para reincorporarlo, lo veía muy mal.
— Po... — dijo muy preocupada. Él la voltea a ver.
— Estoy bien... Sólo...
— Necesitas comer.. — termino Luh poniéndose frente a él con un enorme plato de comida. Muh hizo lo mismo con Sir y Tigresa a su lado, el felino se hizo cargo de las otras dos. — No quiero que te desmayes en la cama, panda. Tigresa en el intento de golpearla fue golpeada por Muh, por lo debil que estaba le fue fácil bajarle los humos.
— Tu igual lo necesitas — le dijo, metiéndole los palillos con un bocado a la boca. Estaba enojada, pero el bocado de comida la hizo olvidarlo; tomó con hambre el plato. Po hacia lo mismo, las zorras se apartaron y fueron con su esposo.
Al pasar las horas y recuperar algo de fuerzas, Tigresa se acercó a Po y como si pensarán lo mismo se besaron. Un beso de medio minuto, pues la interrumpió Sir aclarando la garganta.
— Hay cosas más importantes de las cuales prestar más atención — dijo señalando al gran felino, que se ponía una gabardina y sus esposas se la arreglaban.
— No hay nada más importante en este momento — veía fijamente al panda. Po le dio un beso y se puso de pie, tambaleando ayudó a Tigresa a ponerse de pie.
— Bien acabemos con esto... — dijo el panda tomando su pose de batalla (se tambalea), el pantera los voltea a ver y antes de que las zorras hablaran el lo hizo.
— ¿Enserio? — dijo aproximándose a ellos, Tigresa que tenía más energía se puso en posición. La tigre maltés habla antes que todo.
— No-lo-puedo-creer. Eres La maestra Tigresa. — ésta fija su mirada en él.
Tigresa corre hacía el, y con golpe de doble palma choca contra los puños de el, éste la desvía y empieza a golpearla; ella bloqueaba finalmente para golpear fu mentón y lanzarlo a los aires, tomar a Po e impulsarlo. Po lo golpea con la barriga. El panera cae agazapado.
— ¿Luchan? — esquiva una patada y un golpe de ambos — No tiene caso, echen un vistazo. — hace una burla y de un ágil movimiento deja caer a Po y a Tigresa — China, está lejos... — ahora el contraataca, usaba su larga gabardina para despistarlos e ir golpeándolos con la punta de sus dedos. — Bienvenidos a su nuevo... Hogar — ninguno pudo ver como, pero ambos cayeron de rodillas inmovilizados. — "Usen las cadenas de acero" — dijo en su idioma a las zorras.
— ¡Maldito! — exclamó Tigresa. — ¿En donde estamos? — exige
— En Mongolia — de manera fría responde él
.
— Pero, ¿Como es posible?, sólo llevamos días... — Muh interrumpe a Po.
— ¿Enserio creyeron que "el tranquilizante" los ponía a sólo dormir?
— Cada vez que dormían, entraban en un estado al que me gusta llamar "hibernación", no necesitas comer y beber nada para soportar tal viaje — Dijo restándole importancia Luh.
— Jajaja ¡yo jure haber contado 10 días en esa carreta! — dijo enfadada La tigre maltés, caminando hacia ellos.
— Cariño, estuvimos un mes y algo, hasta hicimos paradas en algunos pueblos. — dijo Luh mirando sus uñas. La felina iba a pegarle una cachetada, pero el pantera con una sola le tomó ambas.
— ¿No les pareció extraño el no toparnos con nadie en todo el camino? — Dijo risueña Muh
— No.. — Dijo preocupada Tigresa, su hogar había quedado atrás, cometió traición y empeoró más las cosas el haber salido de China, y lo más importante, Po, lo había metido en eso... Su sangre comenzó a hervir de furia, Po la mira inmovilizado como apretó los puños, sacando las garras y haciendose sangrar, sabía que era algo muy malo.
— Tigresa... — dijo, cuando ella se suelta de aquello y de un muy potente golpe al rostro manda lejos al pantera, ni le dio tiempo de chocar y destrozar un árbol cuando estaba encima de el golpeándolo con furia. — ¡MALDITO!, ¡CANALLA! — dijo a lágrimas, el intentaba cubrirse, Muh y Luh lanzaban dardos. — ¡SERAS AHORA EL PRIMERO AL QUE MATE!... ¿¡POR QUE!?.
— ¡Tigresa! — gritaba Po, gritaba Sir.
—(lanzando dardos) ¡Lo va a matar! — dijo Muh llorando, Luh al verlo libera a Po, éste corre y toma a Tigresa con fuerza.
— ¡TE MATARÉ MAL NACIDO! — dijo aún con lágrimas de rabia.
— (Intentando contenerla) ¡Tigresa, no!, ¡No eres una asesina!, ¡sueltalo! — al escuchar esa palabra retrae las garras y cae hincada... Empieza a hacer efecto los dardos.
— (llorando) No lo entiendes... — cae inconsciente.
— ¿Entender que? — dijo el panda con ella en manos. Ve al frente que Muh ayuda a su esposo y al voltear a ver a un lado... Luh lo golpea fuerte con un palo. Cae inconsciente por el golpe.
El día se volvió oscuro y lluvioso, camino a su destino. Todos iban dentro de la carreta (para el curioso, era tirada por una avestruz 'salvaje') sus manos estaban aprisionada con grilletes, de un extraño acero. Un brusco deslizon de la carreta hizo despertar a Tigresa.
Todos la voltearon a ver mientras se acomodaba.
— Lindo espectáculo, Maestra Tigresa. — dijo la otra tigre, con sumo sarcasmo.
— Tigresa — Po se le acerca y toma su mano. Ella la retira con brusquedad. — ¿Que sucede?
— Tigresa... — la lince la ve — Yo-yo nunca te vi...
— Silencio... — los calló. Luego se rompió en llanto recostándose en Po — ¡Perdon!, ¡Lo siento!... — dijo — Ya no merezco nada de este mundo, ni a ti, ni amigos... ¡No merezco nada de esta vida!, ¡No tengo hogar, honor nada! — se le veía muy mal. Po recuesta su mentón.
— Me tienes a mi... Tranquila..
— No.. — dijo tenuemente — soy una asesina... — cierra los ojos con fuerza esperando que algo aplastase su cabeza.
— No lo mataste, Tigresa, te detuviste... — se guardó un terrible silencio. Tras este...
.
— Durante la misión... — Po y Sir prestan atención. — Yo... Yo... — dijo cabizbaja — Me.. Me dijeron que eran bandidos quienes tenían las joyas imperiales... Eran los malos... me engañaron. — se retrae de Po — Asesiné a un general del emperador. — impactado Po no podía creer lo que oía, nadie lo podía creer. Estaban asustado. — ...sólo pensaba en ti, Po, en terminar la misión e ir con tigo... No me di cuenta del posible engaño. (Empieza a llorar) Perdoname Po... He cometido traición contra China, he perdido mi honor, no merezco ser llamada Maestra...
— Todo saldrá bien Tigresa, se arreglará todo... — lo interrumpe de nuevo.
— Lo peor de todo es que te involucré a ti y a Sir...
— Serán acusados de traidores y condenados a muerte si regresan — dijo la tigre maltés triste tras escuchar eso. Po estaba preocupado, fue inculpado injustamente gracias a Tigresa. Se sentía mal.
— Lo siento... A los dos, merezco lo peor... — dijo la felina con el corazón roto. Po la amaba, pero después de eso no sabía si seguiría amándola.
— ¡Jum!... ¡Vamos no importa! — dijo Po. Todos lo ven con sorpresa — De verdad me siento mal por todo, pero sentirse así no arreglará nada.. — dijo con despreocupación, o eso quería dar a entender. — No volver a China, no es el fin del mundo.
— Po, pero no volverás a ver a nadie jamás, a tu padre, a los chicos... ¿Como puedes pensar de esa manera? — dijo Sir sin entender su comportamiento. Po se sintió mal por su padre más que todo.
— Las cosas que hacemos no nos hace ser quien somos, si no lo que no nosotros creamos... — dijo mirando a Tigresa.
— ¿Enserio lo crees?, Po... Tu eres el guerrero Dragón — la sorpresa ya se esperaba de parte de la tigre — ...Lo estas perdiendo todo.
— Puedo perder un título, un hogar... Amigos... Pero la fe en mi y ustedes no. — no quiso ni mencionar a su padre, no puede ser más doloroso. — ...Espacialmente en ti... Tigresa, se que no eres una mala persona, al contrario eres la mejor persona que e conocido, ¡el ayer es historia y el futuro un misterio! — Tigresa lo ve — Me alegra estar con tigo, en los bueno y malos momentos, con tal estemos juntos — Tigresa como pudo lo abrazó. Nada de lo que dijo el cambiaría lo que hizo, pero lo que más feliz la ponía era que él estaría ahí para apoyarla — Estaré contigo siempre...
—(suspira) supongo que no volveremos a China, jamás. Estamos en manos de estos infelices, no es por ser más pesimista, pero aún no somos libres — dijo Sir.
— ¿Tu eres el guerrero Dragón? — dijo la tigre. Po y Tigresa la ven — Soy Label — extiende su mano, Po la saluda. — ...Se que no es el mejor momento.
— No, no lo es... — dijo Tigresa
— Lo lamento Maes... — se calla recordando lo que dijo.
— Dime Tigresa.
— Si, como sea... ¿Cual es tu nombre? — pregunta a Po.
— Yo... — Po basila al ver a Tigresa con esos ojos.
— Son bromas, ya se como te llamas, Po. Nunca había visto un panda en mi vida.
— Y yo un tigre... Azul. — ella pone cara de fastidio.
— ¿De donde eres? — Pregunta Tigresa
— De un pueblo llamado Akar, soy la única tigre azúl
.
— No conozco ese lugar.. — respondió Po.
— No esperaba que lo conocieras... Era un lugar muy apartado en lo alto de las montañas, pocos vivíamos ahí...
— ¿Como caíste en manos de ellos? — Dijo Tigresa viendo de reojo a las zorras y su esposo. Label miró abajo no hubo respuesta a esa pregunta.
— Yo... — dijo mordiendo su labio. No quería decir, le daba vergüenza; y eso se notó mucho, ya que sus mejillas se ruborizaron, eso hizo alzar una ceja a ambos. — No importa...
— "Se enamoró de mi..." — Dijo el pantera a sus espaldas. Muh tradujo
— Que se enamoró de él... — señalando al felino.
— (deja caer su semblante) Estúpida... — dijo Label. — ¿Les importaría no meterse en la conversación? — a respuesta solo se oyeron risas adelante del carro y el cierre de la ventanilla. —...Y no pienso contar algo sobre eso. — dirigiéndose a los demás.
— Nadie te pide que lo hagas... — dijo Sir
— ¿Cuanto tiempo llevas con ellos? — pregunta Po.
— Has de cuentas que estaba mucho antes que nuestra muda amiga de aquí atrás. — la lobezna dejó de lamer su mano y pronuncia algo en otro idioma.
— ¿Sabes a donde nos dirigimos? — pregunta Tigresa.
— No... Se lo mismo que ustedes. — voltea a ver a Tigresa — ¿Algún otro plan de escape? — :s a lo cual responde cabizbaja
— Ya no tiene caso... — la ven con tristeza — ...No hay lugar al cual volver. Lo lamento — no hizo más que recortarse en Po.
Las horas pasaron, nadie hablaba.. Sir veía como Label jugaba detenidamente con su cola. Tigresa estaba dormida encima de Po el la observaba, nunca la había visto tan cansada.
— Nunca había visto actuar a Tigresa de esa manera.. . — dijo Sir viéndola en brazos de Po.
— Le afectó mucho todo esto... — preocupado la acomodó un poco.
— Toda la culpa la tiene su celo... — llamó la atención de Label
— ¿Esta en celo?...
— estaba... Cada estación entra en ese estado. — responde Sir
— Imagino lo insoportable que... Digo, yo cuando entro en celo me pasa lo mismo, gracias a eso caí en garras de él — señala la ventanilla.
— Lo bueno es que tu estabas para ella ¿no? — dijo a Po — La única manera de quitarle eso a nuestra especie es tener... Bebés — sonríe la maltés. Hubo silencio.
— Tigresa y yo... Teníamos la idea de... Tener bebés... — Dijo sin hacer contacto visual con nadie.
— Aaaawww... Se interpuso esto ¿Verdad?, digo tu eres muy guapo y ella muy hermosa.. A mi en lo especial me hubiera gustado ver sus crías.. — lo miró fijamente esperando contacto visual con él, pero en su lugar se encontró con Tigresa de brazos cruzados aún recostada en Po.
— Eso no te incumbe... ¿No Po?
— A mi no me molesta hablar del tema, sólo da algo de pena... — Tigresa niega sonriendo.
— ¿Ves? A el no le molesta.. — dijo Label. Viendo que Po no quería hablar Tigresa lo hace.
— Hhhhh... ¿Sabes como me gustaría ponerle a nuestro hijo, Po? — Todos rieron bajo, ver salir ese tema de la felina era cómico, pero lindo. — Bao... — acaricia la mejilla de él desde su regazo, él le sonríe.
— Es un lindo nombre, Pero yo quiero una niña... — dijo Po
— Jmjmjm... ¿Y como le pondrías? — dijo Tigresa.
—(viéndola pensó) ...Gress, por ti... — le sonríe.
— Aaaww... ¡Que lindos! — chilló Label. Llama la atención de la pareja.
— Jmjmjm... Se comportan así muy amenudo cuando se quedan viendo a los ojos — dijo Sir con ligera envidia.
— Sir... — dijo algo sonriente la felina.
— Si no cuidas bien a tu panda... Te lo robo. — dijo en broma la maltés.
— No tienes idea de cuántas veces lo he escuchado... — en eso la carrera brinca escrupulosamente, era un mal camino. Seguido se escuchó el grito del pantera y el cantar de los cuervos encima de la carreta.
— "Hemos llegado".
Sir que estaba más cerca de la ventana logró ver una basta pradera llena de flores y cultivos, con sus respectivos campesinos. La ventanilla se abrió de repente.
— Listo pronto estaremos en el Castillo de Sry Laka — los miró detenidamente a todos, tenian cara de indiferencia. Justo lo que pensó.
Po abrazó fuerte a Tigresa, Sir se sentía temerosa, era un nuevo lugar, nueva cultura... Resumiendo, no sabía nada de ese lugar, y viniendo de ese par de embusteras nada bueno sería. Tras pasar minutos de constante movimiento, la carreta por fin paro, al igual se podría decir de sus corazones, hablando de una manera metafórica. Se escuchó voces diferentes, a la de las zorras y su esposo, estos parecían darles órdenes y en seguida las puestas se abrieron de par de nuevo cegándolos. En tenue cámara lenta, se vio como un gran felino tomó a Sir y la lobezna; otro tomó de las piernas a Label, ella intentó aferrarse con las uñas siendo inútiles, otro tomó a Tigresa, pero Po le propinó un duro golpe saliendo del carro lo que no esperó fue el que chocó con un búfalo enorme, literalmente más alto que él quien intentó tomarlo pero el Panda se zafo del agarre, golpeo hasta derribarlo al igual que todo aquel que se le acercaba.
— ¡Alto, Po! — grito Luh a su espalda. Al voltear se da cuenta que Tigresa estaba aprisionada en las manos de una vaca, 'semi desnuda' y bastante musculosa y alta. — O me veré en la difícil decisión de... — hace una señal a la vaca, esta refuerza su agarre en la boca de Tigresa evitando que respire.
— ¡No!... — el búfalo le da una patada en la espalda haciendo que se hinque, le toman de los grilletes y suspenden al aire, otro de los felinos le da un puñetazo en la barriga — ¡Ahg..!
— Quieto, panda... No te quiero hacer daño a ti a o tu noviecita. — la vaca suelta su boca.
— Ha... Po... No... Ha.. — empezó a 'patalear' pero era inutil la vaca era más fuerte. Ve como le dan otro golpe a Po — ¡Sueltenlo!..
—(se acerca) Promete no hacer nada estupido... Y lo dejaremos en paz — propuso Luh de brazos cruzados moviendo su mullida cola en la nariz de su hermana. Le dan otro golpe.
— ¡Solo dejenlo!... — Luh hace una señal a su hermana.
— "Acabenlo" — Dijo Muh al puma que golpeaba a Po. Este le dio dos golpes de lleno en el rostro y terminó con una patada giratoria en el mismo lado. Eso lo dejó inconsciente.
— ¡Po! — gritó, fue callada de nuevo por la vaca.
— Bienvenidos a Sry Laka — dijeron con una sonrisa dental ambas zorras.
Se llevaron a Po inconsciente junto a las demás, en la entrada al castillo estaba abarrotada de personas, mayormente los que en el habitaban, se reían y murmuraban entre los gritos de los demás "prisioneros" (no eran los únicos), entre la multitud podían divisar que la vestimenta de las mujeres y hombres eran escasos paños cubriendo sólo lo necesario. Entre la multitud, los gritos de Tigresa se perdían; vio como entraban con Po en hombros dentro de un portón, junto a otros machos. Ella y las demás entraron por otro.
Un extenso corredor con antorchas silenció el alboroto de afuera, ya sólo podían escuchar los gritos de la felina.
— ¡Po!, ¡Po!... — la vaca le tapa la boca — ¡P..! — la muerde, pero sus pezuñas eran duras, apenas lo sintió ella.
— ¡Ya callate maldita! — alegó la vaca — suficiente con los gritos de todas allá atrás — refiriéndose a las 10-12 hembras que venían de igual manera tras ellas; la mira un momento al rostro, Tigresa estaba llorando. — Gritona y llorona...
Luh, que iba a la vanguardia les indicó a las demás que venían con las prisioneras que pararán. Abrió una puerta, dentro otro corredor, pero este iba hacia abajo.
Al llegar lo más abajo posible, hacia otro corredor, en el varias habitaciones, cada una de las que traía una prisionera entró a dichas habitaciones. La vaca seguida de Luh entraron a una.
— Colocala bien, no te fíes de ella es tan fuerte como tú cuando se enfada. — la vaca asintió y sin destaparle la boca la tiro en una mesa especial; pues ésta tenía grilletes muy gruesos y en la parte baja otro par de grilletes, sólo que estos no eran parte de la mesa sino que de un sistema de cadenas. Tras luchar y aguantar arañones, la vaca colocó sus brazos en los grilletes.
— Maldita... Me hirió.. — dijo ésta limpiando su mejilla, Tigresa casi le arranca la mejilla, le tomó la piernas y las encadenó con los grilletes de la parte baja. Estaba levemente inmovilizada. La vaca se retira dejándolas solas.
.
—(chasquidos de negación) Tigresa, mirate, ahí sola a nuestra merced... ¿Sabes que es lo que me gusta de las mujeres como tú?... — se le acerca a ella. — ...que a pesar de su dureza, las puedo hacer papilla y dejarlas lamer mis manos como cualquier cachorro.
— ¡Alejate de mi!...
— Vivía harta de ansias, cada vez que... Veía como te cogía Po. — se sube encima de ella y se le acerca mucho al rostro. — ...Pero gracias a eso descubrí algo ¡muy interesante! — le toma las mejillas y dice en voz baja — ...Esa otra tu... — le sonríe de manera algo psicópata — ...y lo mejor de todo es que sé cómo sacarla y aprovecharla — Tigresa abrió de par en par los ojos y ahogo un grito al sentir como la zorra le apretaba la entrepierna y palpaba sin parar.
— ¡Sueltame! — hizo tanta fuerza como podía para zafarse de los grilletes sin éxito alguno, en su lugar Luh apretaba con más fuerza y aumentaba la velocidad. — Aahg — cerró los ojos con fuerza — Ahg ¡No! ¡Ahg! — intentó cerrar las piernas pero los grilletes de abajo se lo impedía. Ese era el propósito de aquella mesa, el que no cerrara las piernas. La zorra para evitar sus maldiciones y malas palabras, tomó una pelota de madera agujereada y se la ató en la boca; así continuar con aquel brusco, pero estimulante apretón en su zona íntima.
Con Po...
Venía despertando y cuando su vista se aclaró divisó al mismo puma, este fumaba una pipilla de opio y tenía en manos un garrote. Este le hablaba, pero no entendía nada de lo que decía. Recordó a Tigresa.
— ¡Tigresa! ¿¡Donde esta?! , ¿¡Que hicieron con ella?! — el puma se le acercó y abalanzó un fuerte golpe en su barriga, Po estaba colgado de las brazos a una biga del techo. — Ahhhhhhh... — luchaba para que volviera el aire.
— No te muevas cariño, no hables si no quieres que este muchachote te golpee. — era Muh, le guiño el ojo.
— ¿Don... Donde...? — Muh hizo una señal y el puma le dio un puñetazo que lo hizo girar en su eje.
— ¡Callate!... — se le acercó, para detenerlo de su giro — Ahora eres mío panda, nuestro, de nadie más... A partir de hoy no volverás a mencionar ese nombre frente a mi — otro de los guardias que la acompañaba puso un bozal en su boca, le impedía hablar y sólo respirar. — Bien... Todos fuera — el puma le tira el garrote en la barriga y ambos salen — Disculpalos, detestan a los nuevos... Más a los machos, "exóticos" — se relame los labios. — Como verás Guerrero dragón... Esta no es sólo una sala de torturas — señalando los múltiples frascos y plantas a su alrededor. — es una de las múltiples cámaras de experimentos de mi Hermana. Ya que lo que te haremos hará que te despidas de todo lo que conoces de este mundo, no estaría demás explicártelo. — Po abrió los ojos de par en par no quería saber lo que le harían, además por lo que decía sería algo muy malo — Verás, todos nuestros prisioneros digamos que... Vienen en contra de su voluntad. Aquí sólo los obligamos a tomar nuestros incentivos para que nos sirvan como nosotros queramos. No te preocupes no te dolerá... Supongo. — se le acerca mucho y empieza a lamer su cuello hasta la mejilla — ...comencemos amor.
De atrás de la sala arrastra una silla muy peculiar, un artilugio extraño, era casi una jaula dividida en dos dentro de ella la silla. La puso debajo de Po y con una palanca lo dejo caer encima de la silla, esta al sentir su peso lo aprisionó de los brazos y piernas e hizo que la 'jaula' se cerrara.
— Te presento las lágrimas de Sry.. — dijo Muh sonriendo y jugando con dos bolas de cristal, una blanca y otra negra — "Cuando La diosa de la fertilidad, Sry vio la gran masacre de las guerras dejó caer en estas tierras sus lágrimas para hacer que olvidasen el dolor y se fructificarán de nuevo para levantar de nuevo su gran Imperio", Adiós Po — colocó ambas bolas en unos canales de la jaula. Empezaron a dar vueltas alrededor de Po tan rápido que sólo líneas luz y oscuridad se observaba. Los ojos del panda empezaron a teñirse uno de blanco y otro de negro. — ...Sólo no mueras ¿si?
Con Tigresa...
Tigresa era literalmente abusada por la zorra, quien tras seguir apretando aquella zona, no pudo resistir la excitación por sentir como su entrepierna se tornaba más caliente y humedecida. Tigresa movía de un lado a otro la cabeza mordiendo la bola en su boca y sintiendo aquello que la hacia sentir bien. Luh frotaba su propia entrepierna en el abdomen de Tigresa; la felina no pudo más y siendo acallado su grito se corrió con su pantalón puesto dejándolo muy empapado. Estaba muy agitada, Luh saca su mano de su entrepierna y la lame.
— Mmmm... — la toma del mentón — A pesar de todo, sigues siendo la misma gata calenturienta por la que fui a China. Mirate mojarte por sólo tocarte —roza su entrepierna bien húmeda, gracias a eso su labios vaginales se marcaban mucho, denotando su excitación. Al sentir la suavidad de estos se le acerca al rostro, muy ruborizado; podía sentir su aliento salir por entre los hoyos de la bola en su boca. — ...Apuesto que todo esté tiempo sin sentir... — roza con el dedo su hendidura sobre el pantalón — ...Un miembro penetrarte es una agonía. — la zorra mete la mano en su pantalón y justamente va hacia su vagina para introducirle tres dedos. Tigresa al sentirlos infló el pecho y ahogó gemidos, estos salían y entraban lento.
La zorra la llenaba de frases lujuriosas al oído para que su cabeza se completara de pensamientos sucios y pervertidos. Luh la tenía semi desnuda, sus pechos erectos al aire y sus pantalones casi abajo, estaba a horcajadas sobre ella. Y fue en ese momento cuando al ver a la felina a los ojos, estos ya no eran de ese color ámbar sino carmín.
— ¡Mmm si! — la zorra sintió un fuerte apretón en ambas nalgas, seguido sus pantalones fueron bajados y un pene empezó a moverse entre sus piernas y la vagina de Tigresa, era su esposo — Ah, ha, ha... Si mi amor.
El pantera empezó a penetrar a la zorra encima de la felina. Tigresa sólo sentía el rozar de su clitoris con el ombligo de la Luh. El Pantera la tenía gimendo entre las tetas de Tigresa, y eso despertaba aún más las ganas de coger en ella, movía involuntariamente las caderas esperando que su miembro la penetrara. Y al ver eso el gran felino saca su pene de la zorra, Luh le quita la mordaza de la boca.
— Dame duro gatito... — voluntariamente abrió más las piernas.
Luh la obligó a seguir teniendo sexo, con la excusa de no querer perder a la 'Tigresa' por la cual fue China. Tigresa fue obligada a tener relaciones con más de dos seguidos cumpliendo con el fin antes dicho y al igual que Po, se sometió al artilugio y las Lágrimas de Sry, sólo que ella en este estado. Y esa fue la última vez que se vio a la Maestra Tigresa y al Guerrero dragón.
NO ME MATEN XD TERMINÉ, ESPERO LES HAYA GUSTADO ESPERO SUS OPINIONES BAI BAI BABILON :D
