Advertencia: Si han llegado hasta aquí, es porque les parece interesante la parte que hace poco puse como nuevo obstáculo para la boda, a menos que los reviews digan lo contrario. Bueno, en cualquier caso, les invito a leer, y espero que les guste :D

Un compromiso olvidado

Fate estaba tirada sobre la cama, desnuda y completamente agotada, al punto que le costaba un poco respirar, mientras Nanoha, que yacía a su lado, estaba con una cara de sentirse satisfecha con lo que había hecho, y abrazaba a Fate con un solo brazo.

─ Nanoha… eso ha sido… Estuviste más intensa que nunca…

Nanoha no dice nada. Estaba tan silenciosa que ni siquiera se podía decir que estaba dormida, porque al menos se podrían oír unos leves ronquidos entre su respiración. Fate alza la vista y nota que Nanoha había cambiado su rostro por uno serio, y eso por alguna razón le dio una mala señal a la rubia.

─ ¿Te ocurre algo, Nanoha? ¿Qué tienes que te veo tan mal?

─ Fate-chan… ─ para sorpresa de Fate, los ojos de Nanoha se anegaron repentinamente en lágrimas ─ ¿Por qué no me dijiste nada?

─ ¿Decirte qué, Nanoha?

─ No finjas, que sabes que no me puedes engañar ─ Nanoha entonces deja de abrazar a Fate y se separa un poco ─. Me estabas ocultando que tienes a alguien más en tu vida, y que incluso te ibas a casar en secreto con esa persona.

─ Sigo sin entender nada ─ Fate sentía que esa explicación tan rara la estaba sacando de quicio ─. Yo no tengo a nadie más con quien compartir este sentimiento que tengo por ti y por nadie más. No sé de dónde sacas eso que me he comprometido con alguien más, y te digo que quien te haya dicho eso debe estar mintiendo.

Nanoha deseaba creer en lo que Fate le estaba diciendo, pero aún mantiene la corta distancia con Fate. En la habitación reinaba un profundo silencio que hacía que todo se viera más oscuro de lo que realmente era, pero los rostros de ambas eran perfectamente visibles, por lo que Fate notaba con absoluta claridad la tristeza en el rostro de su prometida y amante, por lo que corta la distancia y la abraza con dulzura.

─ Nanoha, no sé lo que te pasa, pero te aseguro que eres única ante mis ojos y mi corazón, y eso nunca va a cambiar.

─ Fate-chan, ¿me prometes que no me estás escondiendo nada?

─ Bueno… ─ la duda de Fate hace que Nanoha se sintiera desesperanzada por un momento ─ ¿Recuerdas esa vez que te dije que me quedé hasta tarde entrenando con Signum? En realidad estaba con okaa-san porque ella apostó todo mi dinero en un juego de fútbol en la Tierra, y resulta que el equipo que ella ligaba perdió por goleada, y por eso no pudimos salir al otro día al parque como querías. Pero fuera de eso, te aseguro que no te guardo ningún secreto.

─ ¿De verdad? ¿Me juras que no estás por casarte con nadie en secreto?

─ Claro que sí. Tú sabes que todo cuanto hago lo hablo contigo, Nanoha.

─ ¿Y me juras que nunca, jamás, te casarás con nadie más que yo sin que me entere?

─ Esa pregunta es un poco rara, pero también te lo prometo.

Fate y Nanoha se besan apasionadamente, y sus manos se paseaban en la espalda de la otra con desesperación y ansias. Ya ambas estaban listas para empezar nuevamente a hacerlo, y esta vez Fate, olvidando su agotamiento, jugaría un papel más activo, como acostumbraba hacerlo.

Entre besos y caricias frenéticas, ambas chicas usaban un muslo para rozar lentamente la entrepierna de la otra, y Fate empieza a mordisquear suavemente el lóbulo de la oreja de Nanoha para luego seguir con el cuello, todo con el fin de hacerla gemir, pues la voz con que lo hacía le excitaba, y a veces hasta le hacía perder el control. Nanoha agarraba con fuerza el cabello para que continuara, pues le estaba gustando mucho.

─ Fate-chan… Fate-chan…

Sin previo aviso, Fate toma las caderas de Nanoha y la hace voltearse para que quedara boca abajo, su boca muda su trabajo al sexo hinchao de la pelirroja, donde introduce una y otra vez la lengua, mientras sus dedos jugaban a placer con su clítoris. Fate había empezado bien aquel acto de reconciliación.


Cocina

Alicia estaba cocinando mientras tarareaba una tonada, y Yuuno, Precia y Linith estaban sentados en la mesa, cuando se empiezan a escuchar gemidos de placer provenientes de la habitación de arriba. Alicia de pronto apretaba furiosa los dientes y se pone a llorar de rabia, y casi tiraba accidentalmente los huevos de la sartén por estar más pendiente de lo que hacían Fate y Nanoha.

─ Se les nota muy intensas esta vez ─ opina Precia con cara neutral.

─ Cómo se nota que hice falta durante mis vacaciones ─ dice por su parte Linith.

─ Es verdad. Fate y Nanoha aprovecharon tu ausencia para hacerlo en cualquier parte del jardín del tiempo que se les ocurriera. Creo que los únicos lugares donde no lo han intentado hasta ahora son el laboratorio, mi habitación y el cuarto de eliminación de basuras ─ dice Precia, aún sin darle importancia a lo que estaba pasando.

─ ¿Sólo eso? ¿Y qué hay de mi habitación? ─ Linith empezaba a sentirse asustada por la respuesta.

─ No lo sé. Tal vez debas preguntárselo a Fate.

─ Esto es inaudito ─ Alicia cortaba con tanta fuerza las verduras que casi rajaba el mesón de la cocina ─. Yo debería estar ahí, pero Nanoha onee-chan y Fate consideran que soy muy pequeña y no quieren que me una... ¡YA BÁJENLE AL RUIDO! ¡SI NO INVITAN TAMPOCO CAUSEN ENVIDIA!

Yuuno estaba rojo como un tomate, pero no tenía ningún modo de escapar de aquellos ruidos sin darle a las demás la impresión de ser grosero o loco, por lo que tuvo que conformarse con simplemente encogerse en su asiento. Precia leía tranquilamente una revista, como si no estuviera oyendo nada, y Linith no podía sino asombrarse por la habilidad de su maestra para permanecer indiferente ante lo que pasaba.

─ Precia, ¿no te preocupa lo indiscreta que pueda ser Fate allá arriba?

─ Yo opino que es mejor dejarla, y de todos modos oírla no me hace sentir nada. El tiempo que estuve casada con el padre de Alicia me hizo perder completamente la fe en el sexo. A veces yo misma me preguntó cómo logré tener a Alicia, con lo blandengue y aburrido que era mi marido, tanto que muchas veces era yo quien debía violarlo, pero luego se me quitaban las ganas porque era casi lo mismo que violar un cadáver, con la única diferencia de que mi marido respiraba, aunque no se notaba mucho.

─ Esa clase de cosas no creo que debamos discutirlo enfrente de Alicia ─ sugiere Yuuno con la cabeza bastante gacha ─. Miremos que todavía viene de levantarse de la tumba hace poco.

─ Con mi hija nunca he tenido razones para reservarme nada ─ replica Precia con decisión ─. Aunque debo admitir que su conducta está un poco modificada, porque antes tenía la costumbre de levantarle la falda a sus amiguitas de la escuela, pero era siempre en broma y no por una lascivia desbordante.

─ Tienes razón, okaa-sama ─ Alicia pone todas las verduras en una cacerola al fuego y se sienta en la mesa, justo al lado de Precia ─. Ahora que lo recuerdo, antes no me sentía de esta manera, con ganas de desnudarme delante de la persona que más me gustara, ni tampoco solía pensar en todas estas cosas que ahora pienso hacerle a Nanoha onee-chan ¿Acaso me hiciste algo mientras estaba congelada?

─ Te cloné, eso lo admito, pero fuera de eso, lo único que hice que te alterara fue que conecté a tu contenedor de forma inalámbrica un reproductor DVD y puse programas educativos para que tu cerebro se mantuviera en forma mientras buscaba la manera de resucitarte.

─ Un momento, ¿dijiste que ese reproductor era para alimentar el cerebro de Alicia? ─ Linith de pronto se pone pálida como si fuera de cera ─ Demonios, ¿qué he hecho?

─ ¿Qué has hecho de qué? ─ se extraña Precia.

─ Yo creí que ese reproductor era sólo para entretenimiento personal, y en algunas ocasiones lo llevaba a mi habitación para ver hentai ─ a Yuuno y Alicia se les cae la mandíbula, y Precia sólo abre un poco más los ojos ─. Todo esto indica que es mi culpa que Alicia se convirtiera en una degenerada. Perdóname, por favor. Es que a veces me siento sola y no tengo a nadie para salir a ningún lado.

─ Con que era eso ─ Alicia estaba completamente sorprendida de saber la razón por la que ahora era así, aunque no es que condenara a Linith ni nada de eso.

─ Bueno, al menos eso no es como si Alicia ahora fuera una enemiga por eso, así que puedo pasarlo ─ dice Precia con bastante calma y luego abraza a su hija.


Dos horas después

Nanoha y Fate finalmente bajaban para comer, pero la comida de ellas ya estaba fría, y Alicia, a modo de represalia, no les dejó recalentarla, por lo que ambas tuvieron que conformarse. A todos (excepto Precia) les costaba actuar normal delante de ellas, especialmente después de tener que escuchar casi dos horas continuas de gemidos y jueguitos sexuales que alteraron a todos de los nervios, si bien Precia continuaba como si nada. Justo en ese momento llegaba Arf para ver cómo iban las cosas, y se extrañó de ver que Nanoha y Fate estuvieran bien nuevamente.

─ Qué alivio. Por un momento pensé que Nanoha iba a cometer una locura o algo así.

─ ¿A qué refieres, Arf? ─ dice Fate.

─ Es que Amy recibió un mensaje de amenaza en la que advertía que Nanoha y tú no debían casarse porque tú ya estabas prometida con alguien, y Nanoha parecía que iba a perder la cabeza en cuanto Amy nos lo comentó.

─ Pero eso es imposible ─ replica Fate, pues no podía creer lo que le decían ─. Yo no tengo ningún otro compromiso con nadie, ni recuerdo haber salido de forma romántica con nadie que no sea Nanoha…

─ Pues es comprensible, porque Alicia apenas sí llegó a conocerlo ─ Interviene Precia ─. Si dice que está comprometido contigo, entonces creo saber de quién se trata, aunque se tardó mucho en volver a aparecer.

─ ¿Lo conoces? ─ dice Fate completamente sorprendida.

─ Su nombre es Cherokee, y es hijo del dueño de la corporación que financiaba las investigaciones en las que yo solía trabajar ─ empieza Precia como si buscara un recuerdo bastante lejano ─. Él era compañero de escuela de Alicia, aunque no eran precisamente muy buenos amigos, de hecho, recuerdo que la última vez que se vieron se pusieron a pelear enfrente de la escuela. La razón era que Alicia hizo que Cherokee quedara en ridículo al hacer que quedara con los pantalones abajo a mitad de las clases de pintura con los dedos, y encima el chiquillo tenía las pantaletas de Alicia que le hizo ponerse a modo de trampa, y desde entonces Cherokee juró que jamás se olvidaría de esa afrenta.

─ Espere un momento, por favor ─ interrumpe Nanoha, pues sentía que había perdido el hilo de la historia ─ ¿Cómo es posible que Fate-chan, o Alicia-chan, alguna de las dos, quedara comprometida con ese chico si tanto se detestaban entre sí?

─ Eso fue un terrible accidente, y los culpables fuimos su padre y yo ─ Precia se toma un tiempo para respirar pausadamente antes de continuar, como si lo que viniera le alterara ─. Él y yo estábamos borrachos, bastante borrachos, y es que estábamos celebrando el éxito de un producto que serviría para potenciar las maquinarias de construcción en Midchilda, y recuerdo que nos dijimos en broma que Alicia y Cherokee parecían un matrimonio de tanto que se peleaban, y entonces acordamos que los dos se iban a casar. Por supuesto, jamás le comenté nada a Alicia, pues el trato fue más en broma que en serio, además que estábamos completamente mareados de tanto beber, y encima creí que ese hombre no iba a acordarse de nada. Veo que me equivoqué, y hasta le contó a su hijo lo del trato y todo.

─ Pero sigo sin entender por qué el tal Cherokee se aparece de pronto a reclamar en matrimonio a Fate-chan, si se supone que le guarda resentimiento a Alicia-chan.

─ Ni yo lo entiendo. Escuché que Cherokee fue enviado a prisión hace algunos de años por evasión de impuestos, pero dudo que eso le hiciera olvidar las peleas que tenía con Alicia. Y además creo que esa broma que Alicia le jugó fue bastante pesada, e incluso esa noche fue de las pocas veces que la regañé, porque las bromas se deben gastar con moderación. Aún recuerdo esa vez que mi marido, para celebrar un aniversario más de nuestro gris matrimonio, y que ya yo estaba embarazada y a mitad de espera por el nacimiento de Alicia, me dijo en broma que íbamos a recrear el momento de nuestra luna de miel. Eso no me agradó nada, porque les juro que esa noche había sido la más aburrida que haya tenido en toda mi vida, y no quería repetirla jamás.

─ ¿Y qué hiciste entonces? ─ pregunta Fate.

─ Bueno, digamos que allí radica la razón por la que ni Alicia ni tú conocieron jamás a su padre.

Fate, Nanoha y Arf miraban con cierto nerviosismo a Precia, y es que no hizo ninguna falta que Precia entrara en más detalles para saber qué había hecho con su marido aquella vez. Alicia estaba limpiando al lado de Linith, y ninguna de las dos había escuchado el relato de Precia por lo ocupadas y concentradas que estaban. En cuanto a Fate y Nanoha, un nuevo obstáculo se cernía frente a ellas, y esta vez el obstáculo interfería directamente con el matrimonio que estaba muy cerca.

CONTINUARÁ…


Esto no será demasiado largo, y no creo que el fic rebase los veinte capítulos cuanto mucho (aunque ideas no me faltan para hacer una secuela luego que termine este fic). En todo caso, les dedico un gran saludo y bastantes deseos buenos, especialmente a Claire por su lealtad con la historia.

Hasta otra