Domo ^^
Guau, hoy estoy muy de buenas, me ocurrió algo genial ^^
Kaze-chan: Otaku sin remedio...
Cami-chan: Silencio tú, que hablas al final del capitulo... ¬¬
Bien, este es el capítulo doce, y el penútimo de esta temporada. La trama ya se irá resolviendo bastante. Este capítulo tiene un poco más de diversión, porque en verdad que estaba dramática la historia xD
Aquí el capitulo y disfruten ^/^
Capítulo 12: El festival, un hermano, y tres parejas.
No recordaba nada de lo que había soñado anoche, tan sólo sabía que Luna estaba junto a ella, al igual que Fubuki, y cada uno le abrazaba de un lado. Mio miró de reojo a Luna, que parecía estar dormida aún. "Que tranquila se ve mientras duerme…" pensó sin despegar la mirada de la pequeña pelirrubia. Al instante, sintió que Fubuki se aferraba un poco más a ella. "Sí… el también es muy lindo…" pensó la peli negro sonriendo divertida.
-Onee-chan…- Luna había despertado, teniendo como primer reflejo, tomar la muñeca de la chica. Mio sonrió dulcemente al verla.
-¿Cómo te sientes, Lu-chan?- preguntó la peli negro. Luna asintió con la cabeza.
-Bien…- respondió con voz débil. Mio se lo había supuesto, la chica aún seguía recordando a sus padres. No era tan fácil olvidar un problema de la noche a la mañana, y eso era algo que sabía perfectamente. La pequeña le miró pensativa.
-¿Qué pasa?- preguntó Mio. Luna había esbozado una pequeña sonrisa en su rostro.
-Ustedes… ¿son novios?- preguntó la chica con un débil sonrojo en las mejillas. Mio reaccionó de la misma forma, para luego reír un poco.
-Sí. Él es mi novio. Se llama Fubuki.- dijo la peli negro. Luna le miró unos segundos.
-¿Y cómo te llamas tú…?- preguntó. Mio sonrió.
-Yo me llamo Mio.- respondió la chica. Luna miró el suelo confundida.
-Entonces… ¿cómo me llamo yo…?- preguntó la chica. Mio le miró atónita. La Luna que ella veía era una Luna que no recordaba absolutamente nada de su vida.
-L-Luna…- respondió la peli negro dudosa. Antes de poder interferir con otra palabra, la enfermera entró a la habitación.
-¡Luna! Despertó al fin.- dijo la enfermera viendo a Mio sonriente. La peli negro bajó la mirada.
-¿Dónde… estoy?- las palabras de Luna fueron la clave de todo. La enfermera se volteó rápidamente y salió de la habitación con urgencia. Mio miró a Luna fijamente. Al rato después, Fubuki despertó, sonrojándose al haberse dado cuenta de que estaba abrazado a Mio. Ella no pareció darle importancia, ya que seguía con la mirada fija en la pequeña Luna.
-¿Ocurre algo?- preguntó el peli plata mirando a Mio. La chica se volteó a verlo.
-Luna no recuerda… nada.- musitó la joven triste. Tras eso, un doctor entró a la habitación. Junto a él, venía una chica de cabello rubio y largo, de tez pálida y ojos celestes, que tenía o aparentaba tener la misma edad de Mio. El doctor se acercó a Mio y Fubuki.
-¿Ustedes son familiares?- Mio asintió mientras que Fubuki negaba con la cabeza. La peli negro miró al doctor fijamente.
-Es mi hermana menor.- sentenció Mio. Fubuki la miró unos segundos, al igual que el doctor. El doctor sonrió.
-No se preocupen, puede que sea una pérdida de memoria temporal.- dijo él dirigiéndose a la salida de la habitación.
-Papá, ¿a dónde vas?- preguntó la chica de cabello rubio.
-Al trabajo. ¿Por qué no te quedas con ellos un rato?- preguntó el hombre mientras que salía de la habitación sonriente. Los tres chicos cruzaron miradas.
-¡Hola!- exclamó animadamente la oji celeste. Mio sonrió junto a Fubuki.- Me llamo Cherryl Matsuni. ¡Es un placer conocerlos!
-Yo me llamo Mio Suzuki.- se presentó la pelinegro extendiendo su mano. Al rato, Fubuki hizo lo mismo.
-Fubuki Shirou.- dijo el peli plata sonriendo. Cherryl miró a Mio.
-No eres su hermana, ¿cierto?- preguntó la rubia con una gota en la cabeza.
-Creo que no… A menos que tener el pelo negro y que tu hermana sea rubia sea demasiada coincidencia, para además tener apellidos distintos… No lo creo.- respondió la peli negro haciendo reír a Cherryl. De inmediato, el celular de Fubuki sonó por lo que el peli plata acudió a responder.
-¿Sí?
-¡Domo! ¿Vendrán al festival? ¡Hay un nuevo miembro en el equipo! ¿Vendrán a conocerla? ¡Ah! ¿Han oído que habrá un compañero nuevo en el instituto?
-Este… Supongo, sí, y no.- respondió el peli plata. Mio y Cherryl miraron con una gota en la cabeza. La única persona capaz de preguntar tantas cosas a la vez era Midorikawa. Mio miró a Luna de reojo.
-Lu-chan…- musitó la chica algo preocupada. Cherryl sonrió.
-¡No te preocupes! Mi padre dijo que hoy le darían de alta en el hospital.- dijo la chica. Mio bajó la mirada triste.
-Cherryl… Sus padres murieron en un accidente… Ella no tiene donde regresar.- dijo Fubuki viendo a la pequeña pelirrubia. Cherryl entendió a la perfección y se puso triste.
-No…- dijo Mio llamando la atención de ambos.- No permitiré que ella esté sola. A penas tiene diez años… al igual que yo cuando perdí a mamá… ¡Fubuki, yo la cuidaré!
-Mio…- dijo el peli plata sorprendido.
-Mi casa… Es lo suficientemente grande para poder vivir las dos.- dijo la peli negro viendo a Luna.
-¡Un momento!- la voz del señor Hibiki interrumpió la habitación. Mio y Fubuki se voltearon.
-Señor Hibiki.- dijeron al unísono ambos jóvenes. Cherryl miraba confundida.
-¿Cómo piensas cuidarla tu sola?- preguntó el hombre. Mio se sobresaltó.
-¡Tengo los medios necesario para…!
-No me refiero a los medios. ¿Cómo planeas hacerlo si es que ni tú estás en las condiciones más óptimas?- le interrumpió Hibiki haciendo callar a Mio. Fubuki no dijo nada y se limitó a buscar a la peli negro.
-Yo… No…- balbuceó la chica. El señor Hibiki sonrió.
-¿No qué?- preguntó.
-¡Yo jamás me daré por vencida! ¡Me llevaré a Luna y la cuidaré porque es una niña, y no tiene por qué afrontar el error que mi padre cometió en ese accidente!- las palabras de la peli negro dejaron en silencio a los presentes. La voz de Luna se emitió en voz baja.
-Papá y mamá… no están…- dijo la chica botando algunas lágrimas. Mio le miró culpable de lo que había dicho.- No… Ellos están… conmigo… Onee-chan…- la pequeña pelirrubia se levantó de su cama, pero al estar con las piernas débiles, cayó al suelo. Fubuki se apresuró en ayudarla para que se levantara.
-Luna-chan, no deberías levantarte.- dijo Cherryl preocupada. La pequeña ignoró las palabras de la rubia y siguió caminando hacia Mio.
-Mio… onee-chan…- dijo la pequeña tras lograr llegar junto a Mio y abrazarle.- Mio onee-chan… yo quiero estar… contigo…
La peli negro se quedó atónita. El señor Hibiki sonrió.
-Mio Suzuki. No puedes vivir sin un adulto responsable.- el entrenador Kudo hizo su aparición en el salón. Cherryl estaba aún más confundida.- Es por eso, que el entrenador Hibiki se encargará de ti.
-¿Q-Qué…?- preguntó la peli negro. El señor Hibiki asintió con la cabeza.
-¿O pensabas que podías a caso vivir sola?- preguntó el hombre, Mio se limitó a negar con la cabeza. La peli negro sonrió viendo al señor Hibiki.
-Señor Hibiki… Se lo agradezco, pero no puedo…
-Está bien. Tómalo con calma, después de todo, debes pensarlo antes de decidirlo.- dijo Hibiki saliendo de la habitación junto a Kudo. Mio sonrió e hizo una reverencia en forma de agradecimiento. Cherryl miró a ambos confundida.
-¿Quiénes eran?- preguntó la rubia. Mio sonrió.
-Unas muy buenas personas…
Los cuatro entraron a la casa de la peli negro. Ya habían conversado lo suficiente como para poder conocerse mejor. Cherryl había perdido a sus padres cuando era muy pequeña, y solo su hermano Minoru había sobrevivido para poder acompañarla. Más tarde, el doctor que les había atendido se había convertido en su padre, el señor Kaoru. El pasado de Cherryl y Mio eran bastante semejantes, lo cual hacía que ambas entendiesen lo que era perder a tus seres queridos. Los tres se llevaban bastante bien, sin embargo, Luna no había dicho nada durante todo el camino.
-Sobre lo del señor Hibiki…- dijo Fubuki a Mio. La peli negro negó con la cabeza.
-Aún no lo sé… Debo pensarlo.- dijo la chica. Fubuki se acercó a ella y le tomó de la mano.
-No importa la decisión que tomes, recuerda que siempre te estaré apoyando.- le dijo sonriendo. Mio se sonrojó y sonrió de igual forma. Luna parecía inspeccionar cada rincón de la casa con sus ojos. Cherryl les interrumpió.
-Disculpen si soy atrevida o algo así, pero… ¿ustedes son novios?- preguntó la chica haciendo que ambos se sobresaltaran. Mil se sonrojó y desvió la mirada avergonzada, sin embargo, Fubuki le abrazó por la cintura y sonrió.
-Sí. Somos novios.- dijo el chico sonriendo. Cherryl sonrió.
-¡Qué bien! Hacen una muy linda pareja.- dijo la rubia sonriendo. Ambos se sonrojaron.
-Gracias.- dijeron al unísono. Luna se acercó hasta Mio y le tomó de la manga.
-Onee-chan...- dijo la pequeña. La peli negro se volteó a verla.
-¿Qué pasa, Lu-chan?- preguntó la chica abrazando a Luna. La pequeña se aferró más a Mio.
-Estoy cansada…- dijo la pelirrubia mientras que bostezaba. Mio sonrió.
-Está bien, vamos a dormir.- dijo Mio mientras que subía al segundo piso con Luna. Fubuki y Cherryl quedaron a solas. La rubia sonrió.
-Tú la amas.- dijo la chica Fubuki se sonrojó unos segundos y no respondió luego de un rato.
-Sí…- respondió tras sonreír. Cherryl se dirigió a la sala de estar, sentándose en uno de los sillones y viendo un portarretratos en el que aparecía Mio y su padre.
-Ella… perdió a sus padres, al igual que Luna a los suyos.- dijo Fubuki.- Su padre adoptivo, murió en el mismo accidente que el de los padres de Luna, y ahora… quedaron ellas dos.
Hubo silencio. Cherryl miró al peli plata sonriendo.
-Es parte del destino… No creo que otra persona que no sea Mio pudiese entender y cuidar de Luna, como ella lo hace.- dijo la chica sonriendo. Fubuki asintió con la cabeza.
-Sí.- respondió sonriendo. Mio bajó las escaleras despacio, para no despertar a Luna que se había quedado dormida de inmediato. Cherryl y Fubuki dirigieron sus miradas a la chica.
-Fubu-chan… Creo que me quedaré a cuidar de Luna. Tu ve al festival, si quieres.- dijo Mio sonriendo. El peli plata negó con la cabeza.
-No. Si tú no vas, entonces yo me quedo a cuidar de ambas. (N/A: que lindo ^/^)- Fubuki abrazo a Mio por la cintura. Cherryl rió.
-Es como si fuese… ¡Qué va! Creo que debería ir a conocer el instituto, después de todo, entro mañana y debo saber cómo llegar.- dijo Cherryl sonriendo. Fue entonces, cuando la puerta de la casa se abrió de golpe.
-¿¡SE PODRÍA SABER POR QUÉ SE DEMORAN TANTO!- un Midorikawa furioso entró a la casa, seguido por Kazemaru, Tomoyo y Hiroto, que se llevó una mano a la frente ante tal intervención.
-¿Mido-chan?- preguntó Mio sorprendida. Fubuki frunció el ceño y se cruzó de brazos.
-¿Era necesario gritar?- preguntó el peli plata molesto. Midorikawa negó con la cabeza y suspiró.
-Lo siento.- se disculpó el peli verde. Unas tres personas más entraron por la puerta. Eran Goenji, Endo y Toko. Los tres saludaron a Mio y a Fubuki. Todos los presentes intercambiaron miradas por unos segundos. Kazemaru fue la primera en hablar.
-¡Es cierto! Chicos, ella es Tomoyo, es la nueva chica del equipo que les decíamos.- dijo el peli azul haciendo que la peli plata avanzara hacia delante y sonriera.
-Hola, es un placer.- se presentó. Los chicos se presentaron, y al rato, Cherryl también lo hizo. Toko miró a Mio y Fubuki, que seguían abrazados.
-¿Vendrán al festival?- peguntó la peli salmón, recibiendo dos negativas de sus amigos.- Ya veo… Bueno, si cambian de opinión, estaremos en el festival.
-Sí.- contestaron ambos. Mio miró a Toko.
-Por cierto, Toko, ¿y Rika?- preguntó la peli negro. Toko sonrió apenada.
-Cómo unos mariscos ayer… Créeme, no quieres saber el resto.- contestó ella haciendo que Mio sonriera.
-Está bien. Luego mándale mis saludos.- dijo la peli negro. Los chicos se despidieron y salieron de la casa, incluyendo a Cherryl. Todos se veían bastante animados por el festival. Endo le preguntó a Cherryl si jugaba al fútbol, a lo cual la chica respondió que sí, y que le gustaba mucho.
-Y dime, ¿a qué instituto irás?- preguntó el castaño de banda naranja.
-Al Raimon.- respondió ella. Todos se sobresaltaron.
-¿¡Al Raimon!- preguntaron.
-¡Eso significa que iras al mismo instituto que todos nosotros!- exclamó Midorikawa. La rubia le correspondió con una sonrisa.
-Me alegra poder hacer amigos antes.- dijo Cherryl. Goenji se detuvo para desviar en otra calle.
-Bien, chicos. Iré a casa a buscar algo, los veo luego.- se despidió el peli parado. Hiroto le detuvo.
-Espera, ¿no podrías enseñarle el instituto a Cherryl?- preguntó el pelirrojo. Goenji se vio inseguro, pero terminó por suspirar resignado ante la insistencia de todos.
-Bien… Vamos.- dijo el chico avanzando. Cherryl se quedó parada unos segundos para finalmente reaccionar.
-¡A-Ah! Claro.- respondió siguiéndolo.
Casi todos estaban ya en el festival. Los chicos esperaban a las chicas, que llegarían un poco después, a excepción de Toko y Tomoyo. Sin embargo, ellas estaban lo suficientemente lejos como para que ellos pudiesen hablar tranquilos.
-Por cierto, Kido…- dijo Midorikawa.- ¿Dónde está Tachimukai?
-¿Tachimukai?- preguntó Kido.- Es cierto, ¿y Tachimukai?
-Este…- dijeron todos. Unas risas se sintieron a lo lejos. Todos los presentes se quedaron en silencio y se fijaron en como el desaparecido Tachimukai y la dulce hermana de Kido venían tomados de la mano y riendo. Kido se iba a adelantar unos cuantos pasos, pero fue detenido por Kazemaru y Hiroto.
-¿¡Qué rayos está haciendo Haruna con ese…!- preguntó el chico de las googles molesto. Tsunami sonrió al ver que todas las chicas se acercaban. Estaban Aki, Toko y Tomoyo. Las tres se encontraban muy felices.
-Hola chicas.- saludó Tsunami. Las chicas dirigieron la mirada a Kido, que aún era sostenido por Hiroto y Kazemaru.
-¿Ustedes saben por qué Haruna está con Tachimukai?- preguntó el de los googles. Aki negó con la cabeza.
-Están en una cita, y no intervendrán, ¡ninguno! ¿¡Me escucharon!- preguntó Aki molesta. Los presentes asintieron rápidamente con la cabeza, pues si había algo peor que estar encerrado en una jaula con un puma, eso era estar bajo una amenaza de Aki.- Bien, ¡vamos Endo!
-¡A-Ah! Sí.- respondió el castaño avanzando con la peli verde hacia el festival. Ahora, Kido contaba con la ayuda de Hiroto, Midorikawa y Kazemaru, pero Tomoyo se había acercado al último y le había ofrecido ir a los juegos del festival. El peli azul había aceptado, después de todo, no podía decirle que no. Finalmente, Kido miró a Toko y Tsunami, que no tuvieron más opción que seguirlo junto a Midorikawa y Hiroto.
Esa sería una tarde MUY larga.
Mio se encontraba junto a Luna, observando si la chica estaba bien o no. A pesar de que la pequeña se había despertado al poco rato, la peli negro seguía preocupada, por su hermana menor. Fubuki miraba con una gota en la cabeza la situación, ya que jamás había visto a Mio tan preocupada por alguien.
-Luna, si te levantas… este… ¡Podrías c-caer enferma!- exclamó la peli negro sobre protectoramente. Fubuki sonrió.
-Está bien, Hime-chan. No creo que se vaya a enfermar por levantarse.
-¡Fubuki!- le regañó la peli negro. El peli plata se sobresaltó.
-A-Ah… Luna-chan, lo que Mio quiere decir es que tus heridas aún no están curadas del todo. Por eso, debes descansar.- le explicó Fubuki acariciando la cabeza de la pequeña pelirrubia. Mio sonrió.
-Así es…- respondió. La pequeña aún no recuperaba del todo la memoria, pero le bastaba con que supiese quien era y el accidente que había tenido junto a sus padres. La pequeña no parecía recordar gran cosa del accidente, sin embargo, tenía muy claro que sus padres no estaban ya con ella. Mio se preocupaba bastante por ello. La peli negro miraba fijamente a Luna.
-Lu-chan…- dijo la peli negro sentándose junto a la cama de Luna.- ¿Qué piensas de que el señor Hibiki sea nuestro… padre?
La pequeña pelirrubia miró el suelo algo triste.
-Yo… creo que lo que tú decidas estará bien, onee-chan.- respondió la chica sonriendo finalmente. Mio no estuvo muy convencida.- Onee-chan, a mi no me importa donde esté, mientras tú estés a mi lado.
-Lu-chan…- dijo Mio mirando a la pequeña. La peli negro cambió su mirada a una firme y decidida.- Nos quedaremos en mi casa y lo pensaremos antes de decidir, ¿vale?
-¡Vale!- exclamó la pequeña sonriendo. Luego, Luna hizo un puchero.- Pero… ¿no podemos ir a la feria?
-Hime-chan, ¿por qué no vamos?- preguntó el peli plata. La peli negro cayó de espaldas. ¿Le explicaba a Luna que no podía ir, y luego preguntaba por qué no iban? Pero, qué remedio. Así los amaba, tal y como eran. La peli negro sonrió rindiéndose.
-Está bien, iremos…- los dos sonrieron ante la respuesta de la chica.
Todos se encontraban reunidos en un gran grupo, escondidos en unos arbustos que rodeaban el parque. Kido miraba fijamente a Haruna y Tachimukai, mientras que el resto le miraba a él con una gota en la cabeza.
-Esto nos pasa por estar solteros…- dijo Midorikawa. Hiroto negó con la cabeza.
-No, ¡esto nos pasa porque tú quisiste venir aquí!- exclamó el pelirrojo furioso.
-¿¡Podrían callarse! ¡No me dejan escuchar!- exclamó Toko molesta. Kido miraba atentamente a su hermanita sonreír y tomar la mano de Tachimukai. Ambos estaban jugando el típico juego de darle a las botellas. Tachimukai había ganado un oso de peluche, que se lo dio a Haruna. Pero cuando la peli azul se aproximó a abrazar a Tachimukai, paso el límite de la paciencia que tenía Kido. El de los googles se aproximó hacia más allá de los arbustos, pero todos le detenían de alguna u otra forma.
-¡Tranquilo!- exclamó Tsunami empujándolo hacia atrás. Toko se molestó.
-¡Deberías dejar que Haruna tenga su cita tranquila!- exclamó la peli salmón llevándose las manos a las caderas.
-Tenía que salir con complejo de hermana…- dijo Midorikawa. Kido le miró amenazante.
-¿¡DIJISTE ALGO!
-¡N-No, nada señor!- respondió el peli verde rápidamente.
-Bien, entonces haremos un plan.- exclamó el de los googles haciendo que todos se reunieran en un círculo.
Los dos habían hablado bastante en el camino. Pasó un rato antes de que llegaran a casa de Goenji, la cual era una enorme mansión finamente decorada. El peli parado entró junto a Cherryl.
-Adelante, pasa.- dijo el chico. La rubia sonrió y entró. Una chica más pequeña corrió hacia Goenji y se tiró hacia él hasta botarlo al suelo.
-¡Hermano! ¡Volviste!- exclamó la pequeña sin soltarse de Goenji. El peli parado sonrió apenado.
-Hola Yuuka.- saludó acariciando la cabeza de la menor y levantándose. La pequeña, de nombre Yuuka, miró en indicó con el dedo índice a Cherryl.
-¿Quién es, hermano?- preguntó la pequeña.- ¡Es muy bonita!- Cherryl y Goenji se sonrojaron.
-Ella es una amiga, se llama Cherryl.- dijo el peli parado sin borrar el sonrojo de sus rostro. La rubia se inclinó para quedar a la altura de Yuuka.
-¡Hola, Yuuka-chan!- exclamó la pelirrubia sonriendo.
-¡Hola, Cherryl onee-chan!- exclamó la chica abrazando a Cherryl. La rubia sonrió al igual que Goenji. Goenji fue a su habitación, sacó algo, y luego se devolvió hasta donde estaban ambas.
-¿Ya lo cogiste?- preguntó la rubia. Goenji asintió con la cabeza.
-Sí.- respondió. Los dos se aproximaron a la salida. Goenji se despidió de su hermana y salieron de la mansión. Yuuka se aproximó a la reja y se despidió con su mano.
-¡Vuelve pronto, hermano!- exclamó la pequeña sonriendo.- ¡Adiós hermano! ¡Adiós novia de Nee-chan!
Ambos se detuvieron sonrojados. Goenji miró rápidamente a Cherryl.
-Lo siento por eso…- se disculpó el peli parado con la rubia. Cherryl sonrió divertida.
-¡No, está bien!- respondió Cherryl.- Tu hermana es muy tierna.
-Gracias.- agradeció el chico. Ambos siguieron caminando, teniendo como siguiente destino el Raimon.
-¡Miren eso!- exclamó Tsunami indicando que Tachimukai y Haruna entraban a la casa de los sustos. Kido intentó pararles, pero nuevamente fue sujeto por el grupo.
-Kido, debes calmarte…- dijo Hiroto.
-¡Nada te asegura que estén en una cita!- exclamó Midorikawa molesto. Kido se volteó.
-Uno: se han tomado de la mano todo el camino. Dos: Lo abrazó. Y tres: le regalo un oso.- los chicos cayeron de espaldas.
-¿Qué rayos tenía que ver el oso en esto?- preguntaron Tsunami y Midorikawa al mismo tiempo. Hiroto negó con la cabeza.
-Lo siento, yo no puedo seguir con esto…
-¡Miren eso! ¡Es Kazemaru y Tomoyo!- exclamó Toko. Hiroto se volteó rápidamente.
-¿No te ibas?- le preguntó Tsunami divertido. Midorikawa rió.
-El caso es distinto.- dijo el peli verde. Los chicos intentaron escuchar la conversación que tenían Kazemaru con Tomoyo.
(Con Kazemaru y Tomoyo)
-Kaze-chan, ¿dónde están los chicos?- preguntó Tomoyo al peli azul. Kazemaru se encogió de hombros.
-No lo sé… Creo que Tachimukai y Haruna fueron a la casa de los sustos.- dijo Kazemaru. El peli azul vio que la chica bajó la mirada. Sin pensarlo, sonrió y le extendió una mano.- ¿Quieres ir?
-¡A-Ah! E-Este… Bueno, es que yo…
-¿Te da miedo?- preguntó el peli azul mirando a Tomoyo fijamente.
-¡No me da miedo!- exclamó la chica cruzándose de brazos avergonzada y molesta. Kazemaru rió.
-Vale, ¡entonces vamos!- exclamó el peli azul tomándole de la muñeca y dirigiéndose a la casa de los sustos.
(Y al mismo tiempo, con el grupo de Kido y los chicos…)
-Miren, parece que hablan…- dijo Toko observando atentamente.- ¡Oh! Kazemaru le está diciendo algo… ¡bajo la mirada!
-¡Pero…! Miren… ¡Tomoyo se sonrojó!- exclamó Midorikawa viendo como la chica desviaba la mirada.
-¡Van a la casa de los sustos, sigámosles!- exclamó Tsunami avanzando. Midorikawa se volteó rápidamente a seguir al grupo.
-¡Sí, vamos Kido! ¿Kido? ¿¡Kido! ¡Kido no está!
Todos: Kido es complejo de hermana... ¬w¬
Kido: SILENCIO
Cami-chan: Vale, chicos, ya basta con eso... Volviendo a lo importante, ¿ya han pensado que es el penútimo capítulo?
Mido-chan: Oye... ¿¡CON QUIÉN HABLO AHORA SI ES QUE ES EL PENÚLTIMO CAPÍTULO!
Cami-chan: Mido-chan T.T Aún nos queda un capítulo... ¡Hay que ser fuertes!
Mido-chan: ¡Hai! o.^
Cami-chan: ¡Bien! Entonces, ¿hagamos correr video?
Todos: ¡Hai!
-Oye… ¿por qué de repente está todo negro?
-No, se cortó la luz.
-¿¡QUÉ!
Cami-chan: ¡Corte! Que cruel soy xD Dejarlos sin luz en la casa del terror.
Fubu-chan: La verdad... es que a la única que le da miedo es a tí ^^
Cami-chan: ¿¡E-EH! ¿¡QUÉ A CASO NO LES DA MIEDO!
Kaze-chan: ¡Matta-ne, mina-san!
Todos: ¡Nos vemos en el próximo capítulo!
Cami-chan: Hai!
Mido-chan: No olviden dejar reviews, lectores ^^
Matta-ne!
