Me tarde demasiado, pero mas vale tarde que nunca.

De todas formas ya saben que ninguna de mis historias se quedara a medias.

Aqui les dejo despues de 1 año el capitulo de la venganza colectiva contra el viejo Kido.

Advertencias: Lenguaje antisonante y aunque no hay lemon hay cosas que son mas que evidentes.

Conclusion : El viejo no se podra sentar en mucho, mucho tiempo.

Saludos.

Archangel of Fire 777

Capítulo 13 Alguien dijo fiesta?

La noche estaba en su punto y las limosinas y coches de lujo no dejaban de llegar en lo que se describiría como una reproducción de un palacio imperial de la época de Azuka. Todo parecía a simple vista una recepción de gala, tradicional y para personas de alto nivel social.

Mitsumasa comenzaba a acomodarse el moño de su traje, se sentía emocionado y hasta cierto punto ansioso por participar en aquella fiestecita. Shun por su parte también vestía un elegante traje de sastre negro aunque con una camisa de seda rojo vino. El joven miraba de reojo la actitud del descarado de su tío, mientras que observaba al mismo tiempo su reloj de pulsera. La hora había llegado por fin se saldarían viejas cuentas.

La limosina llego a la puerta y ambos hombres bajaron, Shun se acercó al oído de Tatsumi para darle un par de indicaciones, que el mayordomo tomo en cuenta antes de dejarles en aquel emblemático sitio.

Fue al llegar a la puerta que Mitsumasa se percató que todos los invitados llevaban mascaras de papel mache pintadas con elegancia. Cualquiera pensaría que se trataba de una reproducción de las fiestas del carnaval de Venecia con estilo japonés. El viejo comenzó a ponerse nervioso, pero de inmediato Shun saco de su saco un pequeño antifaz blanco de terciopelo y se lo paso a su tío.

-Tranquilo, lo tengo todo controlado… Tito.-

Aquella sonrisa casi retorcida de Shun le dio un extraño escalofrió al viejo, aunque su curiosidad era más fuerte por entrar en aquel lugar. Se dio la vuelta, confiado, poniéndose aquel antifaz blanco, y en segundos, cuando se voltea en busca de su sobrino se sorprendió de no encontrar a nadie. Delante de él, la voz del hombre quien sostenía la puerta, le atrajo su atención.

-Por aquí mi señor y sea bienvenido.-

-Pero mi sobrino estaba…-

-Ah seguro que no tardara en acompañarle, no se preocupe, aquí nos encargaremos de que usted pase un momento especialmente placentero.-

La sonrisa de aquel hombre de cabellera visiblemente pelirroja, por alguna razón le inspiraba miedo a Kido, aunque basto ver a la hermosa mujer rubia, que se acercaba por detrás del hombre, vestida con aquel imponente escote. Al diablo si la máscara no le dejaba al descubierto el rostro, con esas curvas para él era más que suficiente.

Entro como hipnotizado y se sorprendió de ver a todas esas damas con vestidos de cuero negro, bien ceñidos al cuerpo. Aquel sitio debería ser el paraíso, un sitio idílico en donde podría tener aventurillas sin compromiso, ni miedo a ser reconocido. Estaba tan en lo suyo que no se percató que todas las máscaras de los invitados eran de cuero negro y cubrían perfectamente el rostro de sus portadores.

El salón estaba ambientado con velas que pendían de altos candelabros, las alfombras y tapices que adornaban aquel palacio eran dignos de un rey. Al fondo de aquel salón un grupo musical, vestido de acorde a la velada, tocaba lo que parecía música clásica de Beethoven. Un mesero se le acerco ofreciéndole una copa de champaña que, por supuesto, no rechazo.

Los violines sonaban y de repente una mano se posó sobre su hombro sorprendiéndolo al grado de echarse encima la copa.

-Pero Tito, tranquilízate.-

-Shun, donde demonios estabas?-

-Bueno tenía que pasar urgente al baño, qué quieres, son cosas que no se controlan.-

De inmediato Shun pasó una servilleta para quitar el líquido que se derramaba sobre el traje de su tío.

-Tranquilo, que como es negro casi no se nota.-

-Serás bruto…-

Una voz femenina, aunque un tanto ronca, les interrumpiría su discusión.

-Necesitan ayuda? En la sala negra podríamos encargarnos completamente de su… persona.-

Si, seguro tenía una voz casi rasposa, aunque aquel escote dejaba ver un par de buenas razones para aceptar la invitación de la extraña dama. La música comenzaba a cambiar ahora parecían cantos de Carmina Burana, y la dama no tardo en tomar al viejo del brazo regalándole una sonrisa cómplice y discreta a Shun.

Mientras tanto en un lujoso salón oculto en la parte alta del palacio un par de conocidos se cerraban en un abrazo nostálgico.

-Hace tanto tiempo, ya ni te reconocí muchacho.-

-Pero tú sigues intacto, cualquiera diría que tienes pacto con el diablo, cabron.-

Hades y Milo se saludaban con un fuerte abrazo. June miraba emocionada aquel encuentro y no sería el único que presenciaría aquella noche.

-Milo!-

Shaina entraba emocionada era increíble poder rencontrarse con su hermano mayor, después de tantos años de solo hablarse a la distancia.

-Así que ahora eres una Solo, mi pequeña serpiente.-

Shaina se puso roja de la vergüenza, y no dudo en darle un codazo al indiscreto de su hermano.

-Después de tantos años y me sales con…-

Otra voz les cortaría.

-Milo por fin puedo decirte cuñado!-

Shaina estaba roja de vergüenza ante el descaro de Julián, quien se veía feliz de aquel rencuentro.

-Julián no sabes el gusto que me da volver a verte, y por fin libre de la influencia de la bruja loca.-

Shaina quería morirse.

-Más respeto Milo, que es su difunta madre.-

Julián cerraba a Milo en un fuerte abrazo.

-Gracias a los cielos que por fin se murió.-

Shaina no podía creer lo que estaba escuchando de la boca de Julián.

-Julián que era tu madre!-

-Y la rencarnación de una viuda negra, pero insisto gracias al cielo que ya nos dejó!-

Shaina quería arrancarse el cabello de desesperación, aunque Core no se le permitiría. La rubia tomo de los hombros a la peli verde.

-Déjalos querida, ya sabes cómo es cuando los viejos hermanos se reúnen.-

Y Milo no perdería su oportunidad.

-Permítanme presentarles a la banda, ya verán lo bien que nos vamos a llevar todos.-

Hades levanto una ceja intrigado.

-La chica esta con ustedes? Espero que la hayan tratado correctamente.-

Milo tiro una carcajada.

-Cuando la conozcan van a Flipar.-

La puerta corrediza se abrió dejando el paso a "La Banda" todos vestidos con trajes de cuero negro , las chicas con shorts y botas de tacón. Los jóvenes con gruesos zapatos y cinturones mitad de cuero mitad metálicos. Lo mejor eran aquellas máscaras de cuero negro con forma de viejos rostros demoniacos, típicos de los templos budistas de influencia Tibetana.

Hades los miro y sintió que el corazón se le saldría del pecho.

-Core! Mira parecen sangre de nuestra sangre.-

La enorme sonrisa de satisfacción de su esposa no se hizo esperar.

-Tienes una influencia liberadora mi amado.-

Había en el grupo una chica que le pareció más llamativa seria por ser la más bajita o quizás era aquel fuete con punta metálica, que llevaba en sus manos. La jovencita se tomó de la mano de un joven alto y de fuerte complexión. En segundos ambos se acercaron al señor de Infiernus, quitándose las máscaras.

-Mi nombre es Saori Kido, señor Hades y le agradezco muchísimo de su invitación. Déjeme presentarle a mí prometido Saga de Géminis, y al resto de la banda que se han convertido en una verdadera familia para mí.-

Hades les saludo gustoso, y no pudo evitar hacer una reflexión en voz alta.

-En una semana has conseguido librarte de ese monstruo y encontrar personas que realmente te aprecian. Eres admirable Saori Kido, eres toda una Diosa de la sabiduría y la estrategia.-

-No sé si soy sabia, pero créame para joder a ese parasito estoy llena de creatividad y de estrategias.-

Después Saori le dirigió una sonrisa a Julián Solo.

-Lo ves hice bien en rechazar todas esas flores y regalos de tu madre. Siempre supe que había alguien especial para ti.-

Julián se puso verde de la vergüenza.

-Lamento muchísimo los inconvenientes que te causo mi difunta madre.-

Saga, con un tono rojo del rostro, jalo a Saori del brazo, desconcertando un poco a la chica y a Julián.

-No hubieran sido una buena pareja, él es demasiado alto, flaco y...(trago saliva) millonario. Además seguro que no soportaría ni una de tus reversas al volante.-

Saori lo miro con cara de sorpresa, Saga estaba celoso!

Milo les salvaría la noche dándole un buen golpe a Saga con la calma abierta en plena cabeza.

-Déjate de pendejadas, él es mi cuñado no tu rival!-

Aunque Angelo estaba curioso.

-Y tú no nos presentas a tu amiga la rubia?-

June se sonrojo un poco ante la pregunta.

-Mi nombre es June soy… amiga de Milo.-

Marin le daría un pisotón a su chico.

-Auch! Ragadza que esos tacones tienen filo.-

-Y estoy tentada a usar el fuete de Saori, para metértelo por cierto agujero.-

El joven se acercó al oído de la pelirroja.

-Soy todo tuyo mi hermosa, es solo que soy metiche por naturaleza.-

Milo acerco a la rubia por la cintura y le susurró al oído.

-A mis amigas no les doy tanto placer, traviesa. Te castigare por hacer conjeturas en público.-

Sus labios rozaron rápidamente el lóbulo de su oreja y como todo un maestro logro arle un mini lengüetazo que le dejo la piel de gallina a la joven rubia.

Después la voz de Kanon los devolvió al contexto.

-Que haremos con el viejo verde?-

Hades sonrió de solo imaginarse la fiestecita privada que le habían organizado.

-Hijo mío ponte la máscara y te invito a disfrutar del inicio hasta el final de esta aventura.-

Milo se puso nervioso y tomo a Hades del brazo hablándole a parte.

-Quiere la cabeza de Julián, después de esto nadie lo detendrá.-

-Tranquilo, que después de esto dudo que vuelva a dormir en paz, hazme confianza. –

Afrodita veía todo a través de unas pantallas de televisión que estaban al fondo del salón.

-Cielos! Esa pobre chica lleva al degenerado ese! Hay que prevenirla o salvarla!-

Eliana observo curiosa la pantalla, y después se tapó los labios. La risa la estaba matando.

Afrodita la miro en shock.

-Dime que tienes una visión de esas Shamanicas y que esa pobre mujer está protegida.-

Mitchelle también observo la pantalla.

-Ok que tiene tetas grandes pero para ser una mujer tiene un buen paquete en medio de las piernas.-

Kanon y Camus corrieron a ver la pantalla.

-Por todos los Dioses!-

Aunque Mitchelle insistía…

-Bueno al tipo ese seguro que no le importa, se ve que le tira a todo lo que se mueve.-

Aunque Camus hizo una reflexión, mientras seguía los movimientos de la pantalla.

-Y quién es ese grandote que va detrás de ellos, y porqué lleva ese látigo… y ese otro lleva un bate de béisbol! –

Kanon se abrazó de la espalda de Mitchelle, todo nervioso.

-No lo vamos a matar, espero…-

Hades soltó una carcajada.

-Me no! Eso le quitaría todo el sabor al platillo. Tranquilos, aquí somos profesionales de la tortura.-

Saori veía la pantalla, y dio un fuerte suspiro.

-Bueno este viejo es tan pendejo que igual y ni cuenta se da de la madriza.-

Aunque dos segundos después sería Camus quien volvería a remarcar algo en la pantalla.

-Por todos los dioses ese hombre que acaba de quitarse unos segundos la máscara es el Juez Aiacos!-

Aurora lo veía con curiosidad.

-Lo conoces bien?-

-Fue el juez que dicto nuestra libertad, un hombre serio y derecho.-

Aunque segundos después sintió que esa última palabra, aplicada a aquel contexto, estaba fuera de lugar.

Aurora volvía a la pantalla.

-Vaya esa chica sí que tiene cicatrices y tatuajes.-

Milo la reconoció en el acto.

-Pero si es Violette, la joven que vimos en el tribunal el día que nos liberó Aiacos. Creo que ella también pasó su juicio aquel día.-

Core suspira con un aire de romanticismo.

-Violette, esa pobre criatura era una ladronzuela que fue reinsertada en la sociedad gracias al buen juicio de Aiacos. Hoy en día son amantes, ella es toda una sumisa de su señor. Son tan felices, como nosotros.-

Afrodita veía muy nervioso aquel panorama, y se abrazaba a la albina de su corazón, susurrándole al oído.

-Siento que estoy atrapado en una dimensión desconocida. Odio la violencia-

-Pero si se van a joder a Kido.-

Se puso pensativo y después sonrió.

-A bueno entonces no hay problema. Bueno qué, vamos a ver la escena en vivo o nos vamos a quedar frente a las teles?-

Shura les hizo una señal de que él no aguantaba la curiosidad, y toda la banda se puso sus máscaras con dirección a la sala obscura.

Aquella sala enorme, ambientada con luces rojas y uno que otro candelabro que pendía del techo daba la impresión de ser una vieja sala de tortura inquisitiva.

La extraña rubia le ofreció otra copa al viejo Kido y este la bebió encantado, justo al segundo trago comenzó a sentir un extraño mareo. Los rostros aún se veían, pero tenía la sensación de perder el control. Era como si estuviese borracho, y pensó que quizás se tratase de un nuevo estilo de alcohol, especial para este tipo de eventos.

Pero que bien se veía aquella extraña rubia, aunque parecía tener sus espaldas algo anchas, quizás a causa de la gym.

-Ven Papito vamos a bailar.-

Y así sintió que ello lo acerco con una fuerza digna de una campeona en levantamiento de pesas. Apretaba bastante fuerte y no pudo evitar pensar que era una compañera bastante apasionada.

Detrás suyo no tardaron en entrar los chicos, bien camuflajeados, quienes decidieron guardar la suficiente distancia para no ser descubiertos. Kanon atrapo una de las copas del extraño champaña y en segundos Hades se lo arrebato discretamente.

-No querrás terminar a cuatro patas tú también.-

El gemelo trago saliva.

-Es droga?-

Hades hizo una señal y otra de sus empleadas se acercó trayendo vino tinto. Kanon tomo la copa y las cosas le quedaron en claro.

-Solo el tinto y nada del blanco.-

Las cosas estaban bien claras.

La música de la sala tenía tintes de Heavy metal contrastando completamente con la de la sala anterior.

Kido estaba muy excitado con tremenda compañía.

-Cómo te llamas Princesa?-

-Llámame Misty, Papito.-

-Misty que piernas tan fuertes tienes, muñecota.-

-Es para darte mucho… mucho… pla…cer…-

Saori veía con asco como el viejo manoseaba las piernas de la rubia.

-Saga creo que quiero vomitar.-

Saga tenía las mismas sensaciones, así que tuvo una idea.

-Vamos a la sala de las teles, igual y Hades nos deja.-

Hades quien pasaba por ahí, comprendió y les hizo una señal afirmativa. Ambos salieron por la puerta trasera a supervisar como un par de jefes con su distancia.

Misty le paso otra copa al viejo Kido y entonces como por arte de magia el viejo comenzó a ver un escenario digno de un hermoso sueño.

Misty cual hermosa princesa le ofrecía seguirla al paraíso de su alcohola. Entre pétalos de rosa sintió como si otra hermosa princesa apareciese detrás de él. Esta era casi albina y un poco más robusta, se abrazaba apasionadamente por su espalda y sentía sus uñas clavándose sensualmente en sus glúteos. Su voz era sensual.

-Déjame darte placer Papito…-

Así sintió como lo llevaban entre las dos y lo atacan con sedosas telas en lo que él describiría como el cabecero de una cama real. Vaya a esa albina le encantaban las nalgadas, él viejo feliz de que la chica sacase su lado feroz.

Esas Princesitas eran unas traviesas, ambas lo montaban de la espalda mientras que la albina jugaba con su listón de seda a darle duro al caballito. Misty gemía cerca de sus oídos.

-Vamos caballito, relincha para nosotros.-

Todo era tan difuso, esas dos bellezas, aquel lujoso escenario, y aquellos extraños destellos de luces como luciérnagas que se veían al fondo de la alcoba.

Shura se aproximó hacia aquella joven enmascarada de cabellos rosas que no dejaba de fotografiar aquel escenario…

-Disculpa eres adepta de Hades?-

La joven se volteo, dejando ver sus ojos negros y le contesto.

-Por favor no digas nada, yo solo quería ver ese rollo que se traían mis amigas contra el viejo este.-

-Quién eres? Y qué haces fotografiando al vejete este?-

La chica tomo al joven del brazo y ambos salieron discretamente de la pieza. Ya fuera se quitó su máscara dejando a la vista un hermoso rostro infantil.

-Me llamo Graciela, soy amiga de Mitchy y pues quería presenciar cómo se jodian al asqueroso este.-

-Tu eres la deportista?-

-Bueno… un poco… por favor no digas nada.-

Shura se quitó su máscara y noto que la joven se sonrojo al ver su rostro.

-Te gusta lo que viste?-

-Honestamente creo que esta drogado o es que no ve el tamaño de luchador de sumo que tiene el albino?-

Shura se sintió desconcertado.

-No! Me refiero a…-

Luego recapacito…

-Ha eso! –

Sintió que le daba un ataque de risa de solo ver los ridículos de Mitsumasa junto a Misty y a Thor.

La chica puso cara de interrogación.

-Por qué? A qué otra cosa te… ahhh-

-Ahhh qué?-

La peli rosa saco una tarjeta y se la dio al joven.

-Siempre es más agradable, alguien así de guapo y con ese acento español. En realidad soy entrenadora de fitness, pero si te interesa puedo darte cursos particulares?-

-Siempre que me prometas no registrar nuestras sesiones, yo estaría encantado.-

-No te preocupes, lo del viejo lo quiero solo para recordar que existe la justicia divina. –

Shura le tomo su mano y se la beso como todo un caballero.

-Tú eres divina.-

-A veces puedo ser destructiva.-

-Destrúyeme y reconstrúyeme a tu antojo mi ángel.-

Estos dos mejor se fueron ya que, lo que venía tenía tintes de ir mas allá de toda perspectiva.

Desde la sala secreta de Hades Saga y Saori observaban estupefactos a la pantalla.

-Es masoquista.-

Decía el pobre géminis.

-No solo es pendejo, mucho muy pendejo.-

Eran las conclusiones de Saori.

Después ambos se quedaron fríos, al ver como el viejo y sus dos acompañantes quienes no dejaban de azotarlo se pusieron de pie y se movían a otra sala. Se veían felices los tres, totalmente en el paraíso.

Mitsumasa y sus dos amigas seguían su faena pasaban al lado de donde se encontraba Kanon junto al resto del grupo. Los chicos lo seguían con la vista y todos comenzaron a sudar en frio. Para Ángelo todo estaba más que claro.

-Se lo van a coger y bien duro.-

Afrodita se retiraba su máscara unos instantes para pasar aquel canapé de atún que acababa de recibir.

-Qué horror.-

Camus no estaba seguro.

-Lo dices por el viejo por el tamaño de los dos tipos que lo llevan?-

June se abrazaba cariñosa del brazo de Milo.

-Lo ves Bichis, al final lo de los cocodrilos no fue tan grave.-

Otra voz les distraería de su conversación.

-Miren el lado positivo con suerte y se terminaran sus problemas de estreñimiento.-

Todos miraron al joven de cabellos verdes, que se deshacía de la máscara, y les ofrecía una charola nueva con canapés.

-Mucho gusto mi nombre es Shun, soy el sobrino dizque gay y pendejo que se encargó de traer al viejo hasta ustedes.-

Milo miro celoso a June y esta le contesto.

-El y su hermano Ikki son mi familia, además él es nuestro contacto y un fiel seguidor de nuestro anfitrión, Hades.-

Hades se acercó a darle un abrazo al chico.

-Mi más fiel y perfecto discípulo, estoy tan orgulloso de ti. Eres como mi hijo, Shun.-

-Mi señor, me sonrojo, ha sido un honor y un placer hacerle justicia a mi familia y a la vez poder hacerle un servicio a usted y a su hermano.-

Una joven rubia llego por la espalda y Shun la presento al grupo.

-Ella es mi novia Esmeralda, quien está también infiltrada en las empresas Kido y de vez en cuando se disfraza para hacer uno que otro favorcito para joder al viejo.-

Ángelo sentía que se le llenaba el corazón de alegría.

-Me siento como en familia, solo falta que escuche el sonido del cielo.-

La música bajo de volumen y se escuchó en la otra sala los gritos de Kido.

-Ayyyyyyy….Ayyyy… Duele pero no importa….-

-Kanon dejo el canapé en la charola.

-Se me corto el hambre.-

Aunque para sorpresa de todos Camus tomo dos y le dio un buen sorbo a su copa.

-Pues a mí no, mon ami. Brindo por que le den con todo y hasta con el bate a ese hijo de puta.-

Todos afirmaron convencidos mientras levantaron su copa en señal de brindis, para después responder a coro.

-Amen!-

Todos bebieron en harmonia con la música al fondo y uno que otro grito de dolor de Mitsumasa.

-Ayyyy si así….así… más…más!-

En la sala secreta de Hades, Saga y Saori se besaban satisfechos por fin su venganza estaba tomando forma. La chica bajo su cabeza dejando un suspiro al aire.

-Que pasa preciosa?-

-Seguro querrá tomar venganza, debemos prepararnos.-

-No te preocupes, creo que Hades planeo muy bien esta fiestecita.-

Y le señalo otra pantalla una que se encontrada detrás de unas puertezuelas de madera. La chica las abrió y las cerró en un segundo.

-Qué horror! Es un degenere lo que están haciendo en esa sala. Cielo a mí me gusta ser tu sumisa, pero lo de ese cuarto rompe mis pasiones.-

-Eso lo dices porque se trata del vejete, pero no quería que vieras los detalles solo el puntito rojo de luz sobre la pantalla.-

-Por los Dioses lo están grabando!-

Tiraron una buena carcajada y se dejaron llevar por el deseo. Justo cuando Saga la tomaba entre sus brazos para llevarla al sofá, Saori se soltó y su rostro estaba pálido de susto.

El géminis se sorprendió.

-Mi amor estas bien?-

Saori miraba asustada en una de las pantallas la que se encontraba en la primera sala. Ahora las parejas mostraban sus rostros sin ningún tapujo.

-Qué hace mi abuela Hera, besándose con ese hombre?!-