Hola!! Bienvenidos al mes de diciembre. Gracias por seguir leyendo :)

Simbología:

-xxxxxxxx- cuando los personajes hablan.

-xxxxxxxxx- cuando los personajes piensan.

Sin más espero que lo disfruten. Los personajes le pertenecen a Rumiko creadora de la serie Ranma 1/2. Hago esto sin ánimo de lucro. :)

Era el entrenamiento más duro que había experimentado en su vida, cada musculo de su cuerpo dolía, la técnica que estaba desarrollando era la más complicada y compleja que había realizado hasta ahora, había pasado hambre, frío, dolor, pero apresar de todo en su cabeza solo había una única y solitaria pregunta, que se había convertido en la peor tortura durante esas tres semanas...

-¿Por que demonios Akane no quiere casarse?- Esa maldita pregunta rondaba una y otra y otra vez por su cabeza

-Llevamos comprometidos mucho tiempo, pensé que ella había aceptado ese compromiso igual que yo, ¿pero por que de pronto no quiere casarse?- Se preguntaba el pelinegro mientras empacaba sus cosas.

-¿Ya estás listo muchacho?- Preguntó el maestro Lee colocándose la mochila en el hombro, Ranma asintió y comenzaron a caminar.

Al otro lado de China...

-¿Lista Akane?- Preguntó la maestra Mai mirando a su alumna.

-Si- Afirmó y comenzó a caminar junto a su tutora -Por fin veré a Ranma, necesito explicarle todo tan pronto lo vea, espero que no siga molesto...- Pensaba la peliazul.

Después de varias horas de viaje la peliazul arribó a su hogar, se acercó tímidamente a la pequeña casita y abrió la puerta, inmediatamente fijó su mirada en la mochila de su prometido que se encontraba en la sala por lo que confirmó que el ya había llegado, terminó de entrar y colocó sus cosas en el piso junto a las de Ranma, supuso que él se encontraba en la habitación.

-¡Ya llegué!- Dijo anunciándose la peliazul pero no recibió respuesta así que se dirigió al cuarto -¿Ranma?- Dijo suavemente al entrar, pero encontró al pelinegro dormido tranquilamente en la cama -Ahh debe estar cansado, yo también me siento agotada... Supongo que puedo dormir un poco- Pensó acostándose lentamente para no despertar a su amado.

Los minutos se convirtieron en horas, era pasada la media noche cuando el muchacho comenzó a abrir sus ojos encontrando a su hermosa prometida dormida a su lado, su delicada piel y sus rosados labios... como siempre Akane era perfecta. De inmediato notó que solo él tenía puesta la cobija por lo que rápidamente la colocó sobre el cuerpo de Akane que se encogió al sentir el calor de manta, Ranma sonrió y le dio un pequeño beso sobre la frente, sigilosamente se levantó de la cama y salió al patio. Miró hacia el cielo, esa noche estaba despejada por lo que miles de estrellas adornarban la oscuridad, suspiró sonoramente mientras estiraba sus brazos, de pronto sintió como unas pequeñas manos rodearon su cuerpo desde atrás.

-Akane...- Dijo suavemente el pelinegro a la vez que se volteó para mirar a su amada.

-Te extrañé mucho- Dijo la peliazul apretando su rostro contra el pecho de su amado mientras sollozaba suavemente.

-Yo también- Dijo el muchacho abrazando el delicado cuerpo de la chica, mientras inhalaba el delicioso aroma de su prometida, ¡vaya como le había hecho falta esa dulce fragancia!

Después de muchos besos y abrazos se sentaron en la banquita del patio, a pesar de la hora que era ya habían dormido suficiente, por lo que todo lo que querían hacer era conversar, ponerse al día y por supuesto solucionar aquella discusión que los mantuvo de cabeza esa tres semanas.

-Entonces...- Dijo la peliazul mirando sus pies.

-Entonces...- Dijo el pelinegro mirando al cielo. Ninguno sabía como avanzar en la conversación a pesar de haberla planeado todo ese tiempo que estuvieron separados. Akane suspiró y continuó...

-Ranma yo...-

-Está bien si no quieres casarte Akane...- Dijo interrumpiendo a su amada -Nuestro compromiso fue algo que decidieron nuestros padres, tienes el derecho de no querer casarte, si eso es lo que deseas no me importa, prometidos o no siempre estaré a tu lado, lo sabes ¿no?- Dijo el pelinegro sonriendo melancólicamente.

-Ranma...- Dijo enternecida por las palabras de su amado -Gracias por decir eso... aunque quisiera explicarme...- Dijo la peliazul bajando el rostro, Ranma solo asintió y la miró atento -Me quiero casar contigo Ranma, por supuesto que quiero... Es solo que...- Dijo jugando con sus pies.

-¿Que?- Preguntó Ranma.

-Pues... un compromiso arreglado no es exactamente el sueño de toda chica. Desde joven imaginaba que algún día tendría un noviazgo normal, saldría en citas con esa persona y me enamoraría, cuando fuera tiempo él me pediría matrimonio con una dulce propuesta y sería mi decisión el decir que si, juntos haríamos los planes de boda y sería perfecta...- Dijo la peliazul con sus ojos brillosos como si viera la imagen que describía frente a ella -Pero... Para nosotros no fue así... No me molesta como se dieron las cosas entre los dos, quizá hubo complicaciones, pero finalmente estamos juntos y eso me hace feliz... Solo es esa sensación de que mi familia ha controlado todo, digo piénsalo, la única forma de confesarnos fue estando aquí lejos de todos... Pero ahora que regresemos, todo será igual, nos casarán como y cuando ellos quieran, y seguramente seguirán dirigiendo nuestras vidas a su antojo- Dijo cabizbaja la pequeña Tendo. Ranma la escuchaba atento, a él realmente no le importaba mucho como o donde casarse mientras fuera con su amada Akane, pero comprendía que era algo importante para ella y tenía total razón al decir que sus familias habían manejado todo a su manera, incluso ese viaje fue casi bajo amenaza para obligarlos a ir juntos -¿Me entiendes Ranma?- Preguntó la peliazul mirando a su amado esperando que este no se molestara con ella.

El chico de la trenza suspiró y asintió -Tranquila lo resolveremos, ¿de acuerdo?- Dijo el pelinegro otorgando la más linda sonrisa para tranquilizar a su amada. Akane asintió y subió sus piernas a la banca, apoyando su cabeza sobre las rodillas mientras se abraza a ella misma, Ranma la observó ahí echa una bolita haciendo pucheros, sonrió interiormente, tomó a su prometida, la levantó rápidamente y la sentó sobre sus piernas como si de un bebé se tratara.

-¿Que haces?- Preguntó exaltada la peliazul mientras el pelinegro la abrazaba y mecía un poco.

-Cuando haces pucheros pareces un bebé- Dijo risueño el muchacho.

-Sueltam...- Pero Ranma la interrumpió con un dulce beso que duró unos cuantos segundos.

-Te prometo que pase lo que pase tendrás la boda de tus sueños, no dejaré que nadie te quite eso, ¿de acuerdo?- Dijo el pelinegro mirando directamente los hermosos ojos marrones de su amada.

-De acuerdo- Afirmó la pequeña Tendo acurrucándose en el pecho de su amado.

Al cabo de un rato en silencio el pelinegro escuchó los ligeros ronquidos de su amada, así que suavemente la levantó y se dirigió al cuarto donde la acostó para luego postrarse junto a ella, y esperar que el sueño llegara a él nuevamente.

A la mañana siguiente Akane despertó sintiendo ese calor a su lado que tanto extrañó durante esas semanas, ese calor que Ranma desprendía de su cuerpo y que la envolvía completamente, se sentía de lo más afortunada al ser abrazada de ese modo por su amado, al cabo de unos minutos decidió levantarse, se sentó en la cama y justo cuando estaba apunto de ponerse de pie fue detenida por Ranma quien la tomó del brazo y la atrajo hacia él en un veloz movimiento. Ella quedó sobre él, pero el pelinegro rápidamente invirtió las posiciones aprisionándola con su cuerpo.

-Ranma- Dijo ella sorprendida.

-Akane, no te vi por tres eternas semanas, ni creas que te voy a dejar salir de esta cama sin hacerte el amor- Dijo mirándola lujuriosamente para luego comenzar a besarla lenta y profundamente...

Pasaron los días, se acercaba la época de Navidad y el año nuevo, aunque los monjes usualmente no celebraban esta festividad ya que era el último mes de los jóvenes en China realizarían una enorme fiesta con todo y todo para despedir a los muchachos. Los preparativos no se hicieron esperar, en esta actividad no solo se disfrutaría sino que se realizaría la demostración final de los dos aprendices, por lo que por primera vez en años abrirían las puertas al público para que la gente viniera a ver la demostración de los discípulos de la mejor casa de artes marciales de China. Habían montado un gran escenario, listones, luces, flores y todo tipo de decoración fue puesta. Akane y Ranma se enfrentarían a diversos oponentes provenientes de todas partes de China.

Cuando el gran día llegó Akane y Ranma se sentían preparados pero nerviosos, para la ocasión se les confeccionaron atuendos de la más alta calidad, Akane lucía un traje de batalla blanco con detalles en oro, unas zapatillas negras que le daban movilidad y rapidez y su cabello recogido alto en un moño donde incrustaron un adorno dorado en forma de llama. Ranma por su lado lucía muy apuesto, un traje negro con adornos plateados, dos muñequeras de plata con una llama igual a la del cabello de Akane grabada en cada una y su cabello recogido en una trenza un poco mas ordenada que la que lucía usualmente. Ambos esperaban detrás del escenario a que les llamaran para su primer batalla.

-¿Están listos?- Preguntó un joven monje a los prometidos que realizaban sus calentamientos.

-Si, en un momento vamos- Afirmó el muchacho, el monje se retiró dejándolos solos -¿Estas nerviosa?- Preguntó el pelinegro mirando a su prometida.

-Un poco, ¿tu?- Preguntó mientras ajustaba su atuendo.

Ranma afirmó y se acercó a ella -Pase lo que pase Akane siempre ten presente que eres la mujer más fuerte que he conocido- Dijo el pelinegro mirando los marrones ojos de su amada, Akane sonrió ampliamente y afirmó con confianza -Vamos- Dijo el muchacho llevándola de la mano hacia el escenario donde ya los esperaban sus contrincantes.

La noche fue tan pesada y festiva como ninguna, en el escenario hubieron todo tipo de presentaciones, bailes, música y por supuesto demostraciones de artes marciales con Ranma y Akane como el acto principal, ambos demostraron las técnicas aprendidas y algunas antiguas que ya conocían, se enfrentaron a muchísimos oponentes y mantuvieron en alto el nombre de la casa marcial, sus tres maestros los observaron orgullosos, incluso el profesor Kwong soltó algunas lágrimas de felicidad que secó rápidamente para que nadie lo notara. Al terminar las presentaciones ambos prometidos disfrutaron del resto de la celebración, comieron tanto hasta que sus estómagos dolieron, jugaron los juegos tradicionales que habían preparado e incluso desde niños hasta ancianos pidieron sus autógrafos... Un par de veces los celos se hicieron presentes, no faltó algún fan de Akane demasiado cariñoso o alguna fan de Ranma que se acercara demasiado, pero después de un descarado beso que el ojiazul le plantó a su prometida en pleno escenario quedó más que claro que ninguno estaba disponible. Mientras ambos disfrutaban de unas deliciosas bebidas a base de arroz, una voz conocida los llamó a sus espaldas y al voltearse se llevaron una gran sorpresa.

-¿¡¡Shampoo!!?- Gritaron ambos prometidos a la vez.

-¡Akane, Ranma! ¿Como estar?- Preguntó sonriente la chinita -La abuela querer venir a ver su demostración-

-Ahhh vaya... ¿Como, como estás?- Preguntó Ranma mirando indiscretamente hacia el vientre de la chica del cabello púrpura.

-Jaja si Shampoo estar embarazada- Dijo abrazando su pequeña pancita que ya se notaba.

-Disculpa que pregunte pero de quien...- Akane no terminó de preguntar cuando un hombre que hablaba con un poste los interrumpió.

-Obviamente es mío Akane- Decía el cegatón de Mousse.

-¡Oye Mousse estamos por aquí!- Gritó Ranma dirigiéndose al chico que justo se ponía sus gafas en ese momento, para luego por fin llegar a donde se encontraban los demás.

-Así que por fin están juntos... ¡Que alegría!- Gritó Akane contenta y aliviada, por supuesto la hacia feliz saber que por fin ambos habían encontrado un amor correspondido, y por supuesto ahora podría deshacerse de la idea de que un día esa china loca apareciera de nuevo queriendo quitarle a Ranma.

-Si, este tonto vencerme cuando yo distraerme- Dijo molesta la chinita.

-Eso dice ella, pero yo estoy seguro que se dejo vencer a propósito- Dijo orgulloso el chico del largo cabello abrazando a su ahora esposa, quien sonrió y le dio un juguetón golpecito en el brazo.

-Realmente nos alegra que por fin estén juntos- Dijo el pelinegro sonriendo.

-Gracias- Dijo el chico de las gafas.

-Vaya vaya... Ex-yerno, Akane, su presentación fue excelente, se nota que han mejorado... Aunque aún no podrían vencerme, jojojo- Dijo la anciana abuela de Shampoo riendo con su manera característica de hacerlo -Nieta, Mousse, es hora de irnos... Ranma, Akane muchas felicidades- Dijo la vieja mujer con su aura de sabiduría.

-Gracias abuela- Dijeron ambos prometidos.

Se despidieron de sus amigos y continuaron en su fiesta.

-Vaya y pensar aue Shampoo decía amarme tanto pero pronto se le olvidó- Dijo el pelinegro.

-¿Y acaso te molesta que ya no esté tras de ti?- Preguntó Akane con su mazo en mano esperando la respuesta.

-¿Que? No claro que no, solo digo que siempre supe que amaba a Mousse- Dijo el muchacho defendiéndose -Pero Akane, ahora que somos más cercanos, podrías decirme... ¿De dónde carajos te sacas ese mazo?- Preguntó el pelinegro observando aquel instrumento que tantas veces lo mando a volar por Nerima.

-¡Ja! Que seamos cercanos no quiere decir que te cuente todos mis secretos Saotome- Dijo la peliazul acariciando su tan adorado mazo.

Ya en horas de la madrugada terminó por fin la actividad, los muchachos estaban agotados pero felices ya que todo había salido a la perfección. Ya en casa se preparaban para dormir...

-Me alegra que Mousse y Shampoo esten juntos, realmente espero que Ukyo también encuentre a alguien bueno y sea muy feliz- Dijo la peliazul sonriendo mientras se ponía la pijama.

-Si yo igual- Afirmó el muchacho.

-Creo que es lindo, después de tener un amor no correspondido por fin Mousse atrapó a Shampoo- Dijo risueña la chica -Ranma... ¿Tu alguna vez tuviste algún amor no correspondido?- Preguntó curiosa la pequeña Tendo.

-Ammm... Si...- Dijo acostándose sobre la cama.

-¿En serio?, ¿cuando?- Preguntó con un poquito de celos de saber a Ranma enamorado de otra chica antes de ella.

-Bueno... No me gusta recordar eso- Dijo el pelinegro suspirando.

-Pero... Yo quiero saber...- Dijo casi en un susurro y frunciendo el seño.

-Bueno... Si quieres...- Dijo el pelinegro frustrado -Cuando nos conocimos... A ti te gustaba el doctor Tofu...- Dijo el ojiazul mirando molesto hacia el techo.

-¿Que?... Eso fue a penas nos conocimos, yo aún no te gustaba en ese momento...- Dijo la peliazul analizando las palabras de su prometido.

-Akane tu me gustas desde que te conocí- Dijo volteandose dándole la espalda a su amada, Akane se sentó sobre la cama atónita mirando a su prometido.

-¿Cuándo?- Preguntó ella.

-¿Cuando que?- Preguntó él.

-¿Cuándo exactamente te empecé a gustar?- Preguntó la curiosa peliazul.

-Ufff bueno...- Dijo volteandose de nuevo hacia ella -Si tuviera que definir un momento exacto, diría que fue en el dojo, después de conocerte cuando pensabas que yo era una chica y me sonreíste de ese modo... Sip creo que fue en ese justo instante- Afirmó el muchacho.

-¡Vaya!, siempre pensé que tu me empezaste a gustar a mi primero...- Dijo la peliazul sorprendida.

-Pues no... Porque a ti te gustaba Tofu- Dijo con un tono de molestia el pelinegro.

-Jaja Ranma no seas infantil. Además para que sepas, en realidad no me gustaba el doctor Tofu- Dijo la peliazul.

-¿Que?, claro que si, lo recuerdo bien- Dijo el pelinegro mirándola.

-Pues no... Me di cuenta poco tiempo después cuando me empezaste a gustar tú, realmente lo que sentía por el doctor era admiración solamente, pero como nunca antes me había gustado alguien pensé que así se sentía hasta que te conocí- Afirmó la pequeña Tendo.

-Ahhhh... No te creo- Dijo el pelinegro sacándole la lengua -Seguro que solo lo dices para que me sienta bien- Dijo molesto.

-¡Jaja claro que no! Lo digo en serio- Dijo ella sonriendo tiernamente.

-Jummm... De acuerdo te creeré solo porque eres muuuuuuyyyy linda- Dijo el muchacho sujetando a su amada quien se acostó también en la cama, luego la abrazó fuertemente y comenzó a besarla suavemente.

-¿Eso quiere decir que yo soy algo así como tu primer amor Ranma?- Preguntó curiosa la peliazul.

-Eres mi único amor boba- Dijo acariciando la cabellera de su chica.

-Ahhh... ¿Entonces por que no me besaste cuando tuviste oportunidad hace años? En el dojo, ¿recuerdas?, dijiste que eso solo debía hacerse con alguien que quisieras... Pensé que era obvio que yo no te agradaba- Dijo pensativa la chica.

-Ahhh eso...- Dijo acostándose boca arriba con las manos bajo su cabeza -Lo decía por ti... Digo no quería que me besaras cuando no sentías nada por mi...- Dijo recordando aquel momento.

-Ahhh... ¡Oh tengo otra! Cuando hicimos la escena de Romeo y Julieta, tu... ¿querías besarme?- Preguntó la peliazul jugando con sus dedos.

-¡Por supuesto! Sentía que se me iba a salir el corazón, fue muy decepcionante que usaras esa cinta adhesiva- Dijo el pelinegro frunciendo el seño.

-Jaja yo bueno... Estabas tan nervioso que pensé que eso te ayudaría a estar mas cómodo con la situación- Explicó la peliazul -Cuéntame más cosas Ranma- Dijo ella emocionada con mirada expectante.

-Mmm bueno, ¿recuerdas cuando Shampoo me dió los panes al vapor que me obligaban a abrazar a alguien si estornudaba?-

-Si lo recuerdo- Afirmó la peliazul.

-Bueno aunque no me hacía feliz que estuvieras enferma me alegró en parte ya que te pude abrazar varias veces, de hecho me sentí un poco decepcionado cuando pasó el efecto, luego pensé que debí finjir que aún lo tenía para abrazarte más- Dijo el pelinegro riendo nervioso rascando su cabeza.

-A decir verdad yo también... Cuéntame cuéntame, ¿que más?- Preguntó ansiosa.

-Mmmm... Cuando te besé siendo un gato sentí mucha rabia por no recordarlo, incluso fui al lugar donde ocurrió para ver si lograba recordar algo- Contó el pelinegro y su amada se removió emocionada -Pero ahora cuéntame algo tu- pidió él.

-Mmm... A ver... ¡Ah ya se!, ¿recuerdas la navidad cuando desapareciste todo el día y luego me regalaste muchas muchas cosas?, bueno ese día le grité a Shampoo, Ukyo y Kodachi que tu pasarías esa y todas las navidades conmigo porque tu serías mi esposo- Confesó risueña la peliazul.

-¿En serio? me hubiera gustado escucharlo... Vamos, cuéntame cuéntame algo más...- Dijo ansioso el muchacho.

-Mmm... Cuando hice las tartas de amor que hacían aparecer botones de rosa en el rostro del hombre destinado a estar conmigo estaba realmente asustada de que no aparecieran en ti pero cuando lo hicieron realmente me alegré muchísimo- Dijo feliz la peliazul.

-Eres una ternura Akane- Dijo el pelinegro abrazando a su chica -¿Sabes hay algo que nunca te he dicho?- Dijo poniéndose serio el pelinegro.

-Dime-

-Akane cuando casi te pierdo yo...- Se detuvo sintiendo sus ojos llorosos -Yo...-

-Tranquilo Ranma no tienes que hablar de eso... Yo se que soy importante para ti- Dijo la peliazul sonriendo.

-No Akane, no eres importante para mi... Lo eres todo, cada momento en mi vida, cada cosa que hago es por ti... Nunca te vayas de mi lado, prométeme que nunca te irás Akane, yo sin ti sería tan solo un cascarón vacío, eres el amor de mi vida... Te amo mi amor, te amo- Dijo acariciando el rostro de la pequeña Tendo, Akane sonrió al escuchar el modo en que Ranma la llamó, era la primera vez que usaba un apodo tan dulce para ella así que si más se lanzó a sus brazos a besarlo y abrazarlo.

-Ohhh Akane ahora que recuerdo te compré algo por la Navidad- Dijo el pelinegro levantándose de la cama -Iré a traerlo-

-Ahh yo también te compré algo- Afirmó la pequeña Tendo, Ranma salió hacia el comedor donde había escondido su regalo, lo sacó y revisó que todo estuviera en orden, un momento después entró a la habitación y dejo caer el paquete debido a la sorpresa. Akane vestida con un sexy conjunto de lencería temática navideña por supuesto lo esperaba acostada en la cama.

-Sorpresa- Dijo la peliazul un poco sonrojada y a la espera de una respuesta por parte de su amado quien en menos de diez segundos llegó hasta ella olvidando el regalo que él tenía para ella, de por si después de semejante regalo por parte de Akane el suyo quedaba muy por debajo a su parecer, ya vería como compensarlo después.

Ambos estaban acostados aún desnudos y abrazados.

-Ranma, ¿tienes miedo de regresar?- Preguntó la peliazul.

-No, ¿y tu?- Preguntó el joven.

-Un poco, me asusta como vayan a cambiar las cosas entre nosotros estando de vuelta con la familia... Aquí siempre estamos juntos y ya sabes solos, en cambio allá con la locura de Nerima, no se, me asusta que cambies de nuevo- Dijo cabizbaja la pequeña Tendo.

-Akane no seas boba, eso no va a pasar, ahora que eres mi novia donde sea vas a seguir siéndolo, nada va a cambiar- Dijo seguro el pelinegro.

-¿Lo prometes?-

-Lo prometo-

CONTINUARÁ

¡En serio, en serio lo siento! Ya tenía el capítulo listo y de pronto se borró, no lo encontraba por ningún lado, aún no se que pasó pero tuve que reescribir según recordaba, en serio lamento tanta tardanza. Bueno ya el próximo episodio regresarán a Nerima, ¿será que eso traerá problemas o realmente todo estará bien como Ranma lo prometió? Con estos dos nunca se sabe -.-"

Mencioné varios episodios del anime acá, así que se los dejo en el orden que los mencioné por si no los han visto o por si quieren verlos de nuevo:

-Capítulo 20, capítulo 39, capítulo 43, capítulo 23, capítulo 123, capítulo 149.

Gracias a todos por dejar sus comentarios, espero traer el próximo capítulo en poco tiempo. Un beso enorme, nos leemos pronto.