CAPITULO 16
Lochan
Soy un estúpido, soy un maldito estúpido, soy un idiota un maldito animal que no tiene control, actué como un imbécil anoche, fue como si no me importara sus sentimientos, hice lo que hice y tome lo que quise sin pensar las cosas. Tal vez la lastime, tal vez este asustada. No se lo que este pensando ahorita mismo, quisiera poderle preguntar pero no hay forma de hacerlo. No puedo esperar a llegar al aeropuerto, necesito saber que esta bien. Jamas me había comportado así con ella, siempre he sido cuidadoso, atento a lo que ella necesita, pero anoche … Oh Dios! anoche fui un animal y me encanto.
-"Hijo, da vuelta en el siguiente semáforo, ahí ya esta el aeropuerto." - Me dijo papá. Por fin llegamos, necesito platicar con Maya, necesito disculparme.
Papá nos ayudo a bajar las maletas a la puerta del aeropuerto, nos despedimos dándonos las ultimas indicaciones sobre el vuelo y las cosas por hacer una vez que lleguemos a Londres.
"Llamame en cuanto llegues al aeropuerto de Londres. Con la tarjeta de crédito que te di, pueden comprar lo que necesiten. Les llamare diario por la noche para saber como va todo"
"Ok, papá" le contesto Maya mirándolo con una sonrisa y luego le da un abrazo y toma su maleta arrastrando hacia la entrada.
"buena suerte hijo" se despide de mi y me da un abrazo el cual no me lo esperaba, pero se siente bien. Empiezo a creer que papá es un buen hombre y que en verdad esta contento de tenernos en su vida.
Comencé a caminar detrás de Maya, ella ya esta formada en espera de la revisión de los documentos, yo me meto entre la gente para poder alcanzarla, entonces una señora que estaba atrás de Maya me dice.
"No te metas, la fila es atras"
"Disculpe señora, yo vengo con ella" le conteste apuntando hacia Maya. entonces la hija de la señora una chica como de mi edad que estaba junto a ella le dice.
"Mamá, el viene con su novia, déjalo pasar" La señora aun malhumorada se mueve hacia un lado para dejarme pasar, la chica me sonríe algo apenada. Pero escuchar a la chica decir que Maya era mi novia me puso de buen humor, no me importo la mirada aniquiladora de la señora, simplemente pase y le sonreí amablemente a ambas mujeres.
"Escuchaste?" le pregunte al oído a Maya por si acaso no había alcanzado a escuchar lo que la chica había dicho sobre ser novios.
"Si lo escuche" me contesto con una sonrisa
"Se siente bien" le dije y rodee su cintura con mis brazos dandole un ligero beso en la frente.
No me esperaba esto, en verdad era una sorpresa, asientos de primera clase. Maya quiso ir junto a la ventana y a mi me toco el pasillo, acomode su bolsa de mano en el compartimento de arriba y me senté a su lado. Estoy un poco nerviosos por el vuelo, la verdad es que no me gusta volar, esta es la segunda vez y espero que sea mejor.
Durante el vuelo Maya tomo de mi mano, me quede dormido con ella recostada en mi hombro, era como un regalo del universo poder tenerla así de cerca frente a todos sin tener miedo, por primera vez me sentí libre de amar, deseaba gritarle al mundo que Maya era mía.
Después de varias horas por fin llegamos a Londres, tomamos un taxi que nos llevara a la que solía ser nuestra casa. Cuando abrí la puerta principal, era como entrar a la casa de unos extraños, todo estaba exactamente como lo dejamos pero a su vez todo se sentía diferente, la manera en que Maya miraba todo al rededor me hizo pensar que ella sentía lo mismo que yo, que todo parecía distinto.
Entonces Maya y yo dejamos las maletas en medio de la entrada y salimos inmediatamente, como no queriendo estar en la casa. Tal vez solo necesitábamos unos minutos para recobrarnos, el viaje, el cansancio y la casa vacía donde sin las risas y gritos de nuestros hermanos recorriendo las paredes, era como estar en otro sitio, este ya no era nuestro hogar sin nuestros hermanos.
"Tienes hambre?" le pregunte tratando de hacerla sentir un poco mas tranquila
"Si un poco" me dijo ignorando el sentimiento extraño que la embargaba.
"Vamos a comer al restauran que esta en la avenida" le dije. Ese restauran lo hemos visto muchas veces, pero jamas habíamos entrado, nunca hubiéramos podido pagar.
"Maya estas bien?" Le pregunte mientras esperábamos por el mesero que tomara nuetra orden.
"Si, solo un poco cansada por el viaje" me dijo mientras jugueteaba con el tenedor en la mesa.
"No. Quiero saber si estas bien después de lo de esta mañana. Quiero disculparme, no me sentía yo mismo. Espero no haberte lastimado cariño"
Maya dejo el tenedor y me miro a los ojos, pude ver que habia una discreta sonrisa en su rostro.
"Lochan, estoy muy bien, no tienes que preocuparte por mi cada vez que hacemos el amor, no me voy a quebrar. Y lo que paso esta mañana fue increíble. Solo si estoy un poco preocupada por que no se donde quedo mi pijama"
Yo comencé a reír, tome la mano de Maya y me acerque para besarla, luego le dije "No te preocupes, esta en la maleta, cuando saliste corriendo vi que dejaste la ropa, así que la meti a mi maleta." Maya entonces sonrío dándome un beso antes de que llegara por fin la mesera.
Debo admitir que poder estar con Maya, tomarla de la mano, besarla cuando quiera, caminar por las calles abrazándola es la mejor sensación que se puede tener. Ibamos platicando y sonriendo de camino a casa, luego jugando la abrase fuertemente levantandola del piso, Maya gritaba y reía que la bajara, los dos estábamos carcajeando cuando alguien escucho que dice mi nombre.
"Lochan!" Era mi maestra de la escuela que venia caminando por la misma banqueta pro la que íbamos.
"Hola" la salude nerviosamente mientras bajaba a Maya sobre sus pies
"Que gusto verlos, como están tus hermanos?"
"Muy bien, gracias" le conteste fríamente, realmente no sabia que mas decirle y su presencia me hacia sentir algo incomodo. Habra notado algo? Maya parecía mas tranquila al respecto y le contesto "aun siguen de vacaciones con papá en Australia"
"me agrada escuchar que su padre los esta cuidando. Bueno pues te veré en clases Maya y mucha suerte en la universidad Lochan"
"Gracias" le contesto Maya. No se por que Maya no le dijo la verdad sobre el no regresar a Londres a vivir, pero yo no estaba de humor para dar explicaciones tampoco. El ver a la maestra fue como un choque de realidad, donde el universo se estaba encargando de recordarme que lo que estoy haciendo con Maya no es lo correcto. Desearía que el universo tuviera orejas para gritarle que ya se que mi amor es prohibido, pero que no tenerla en mi vida es peor que cualquier castigo que me pueda dar.
Para cuando llegamos a casa, ambos estábamos muy cansados. A pesar de tener toda a casa para nosotros solos y poder tomar cualquier cama incluyendo la que había sido de mamá, sin decirlo, simplemente tomamos nuestra cama usual en la recamara de Maya. Una vez que me recosté junto a Maya tomándola entre mis brazos, de pronto recordé algo, me levante inmediatamente y salí corriendo de la recamara.
"Que pasa?" me dijo
"Olvide que tenia que marcarle a Papá al llegar y no prendi el celular al bajarnos el avión, debe de estar enojado por no haberle marcado" Cuando prendi el celular tenia varios mensajes en el buzón todos preguntándome si habíamos llegado bien, que si todo estaba bien y que le marcara inmediatamente, un mensaje mas urgente que el otro, cuando termine de escuchar el ultimo mensaje inmediatamente sobo de nuevo el celular en mis manos, era mi padre.
"Lochan, están bien, que paso, por que no me marcaron, esta Maya bien?" me preguntaba con voz alterado
"Todo esta bien, olvide prender el celular y acabamos de llegar de cenar, Maya ya esta en su recamara durmiendo"
"Lochan, aseguraste de tener prendido el celular y cargar la batería en la noche, no quiero que esto se vuelva a repetir, me escuchas! No tienes idea de lo preocupado que estaba"
"SI papá, disculpa, te llamo mañana". Con eso termine la llamada y por fin me pude ir a dormir tranquilo.
Estoy en la casa, estoy solo, no se donde esta Maya o mis hermanos, Comienzo a buscarlos en todas las recamaras pero no hay nadie, grito el nombre de Maya en la espera que me pueda escuchar, pero mi voz parece estar capturada en mi garganta, no puedo hablar, de pronto la veo, ella esta dormida en su recamara y mientras me acerco me doy cuenta que esta temblando, tiene frío, su cuerpo esta desnudo y al descubierto, tomo la cobija y comienzo a arroparla pero el frió no desaparecer, entonces me recuesto junto a ella y la tomo entre mis brazos y su cuerpo deja de temblar, sigue dormida pero entre sueño ella pone su brazo a mi alrededor y respira profundamente como si reconociera mi aroma, de pronto sus ojos se abren y al mirarme veo en sus ojos miedo, un miedo que jamas le había visto, se levanta cubriendo su cuerpo con la cobija y con voz alterada me pregunta: "Que haces aquí?" Es como si tuviera miedo de mi, como si trajera la mascara de algún famoso asesino.
"Te estaba buscando" le conteste calmada mente, mientras trataba de tocar su mejilla. Pero jamas me espere su reacción, como si mis manos fuera de fuego, se quita inmediatamente y me grita "No me toques, vete de aquí" me dice levantándose de la cama cubriendo su cuerpo lo mas que pudo.
"Maya, cariño que sucede, que tienes?" Le pregunte tratando de no acercarme demasiado, por que su expresión en la mirada y lo tenso de su cuerpo me decía que me tenia miedo. Maya comenzó a llorar y tirare en posición fetal sobre el piso de la recamara, cuando intente tocarla para decirle que todo estaba bien, ella se sacudió para alejare de mi toque. Seguía llorando y suplicando pero sus suplicas no tenían sentido para mi.
"Ya no por favor, ya no, me duele, me lastimas, por favor te lo suplico ya no"
"Maya, mi amor, que estas diciendo, que te duele?" En este momento comencé a sentirme extraño como fuera de mi propio cuerpo, comencé a gritar de desesperación pero Maya continuaba llorando, de pronto vi un hombre de hombros anchos, no podía verle la cara, el hombre se acerco a Maya y la tomo del brazo con fuerza, levantandola del piso y jalando hacia la cama, yo quería moverme, quería gritar pero algo me mantenía inmóvil, el hombre lanzo a Maya sobre la cama y se puso sobre ella sosteniéndola a la fuerza mientras ella trataba de soltarse, pero el hombre era fuerte, ella jamas podría vencerlo. Yo continuaba gritando pero mi voz no se escuchaba, continuaba queriendo moverme, pero estaba solo ahí con los pies pegados al piso, de pronto vi como el hombre le abrió las piernas penetrándola con fuerza y Maya grito de dolor. Yo estaba llorando, tratando de no ver, el hombre la penetraba con fuerza una y otra vez sin piedad. Mi Maya, el amor de mi vida estaba siendo violada frente a mi y yo no pude hacer nada, de pronto el hombre comenzó a gemir de placer, yo quería matarlo, quería arrancarle la piel vivo. Cuando el hombre se vino dentro de ella se levanto dejándola llorando, cuando por fin el hombre se dio la vuelta me di cuenta que ese hombre era yo, yo la estaba violando, Maya me rogaba que me detuviera pero no lograba escucharla, era como si en mi mente ella lo estuviera disfrutando, como si ella lo estuviera consintiendo cuando la realidad era que mi mente me estaba engañando y todo este tiempo Maya me ha estado pidiendo que me detenga. De pronto desperté, me levante inmediatamente de la cama completamente sudando y asustado, sin saber si era parte del sueño todavía o era la realidad, con miedo de pensar que acababa de violar a Maya, me sentía confundido, creo que acabo de violar a Maya mientras dormía.
