Black roses
Capitulo: 13
gracias por leer y por sus comentarios de verdad son agradecidos y tomados en cuenta.:)
Muy temprano en la mañana Elizabeth estaba levantada, hoy tenía pensado ir de compras a la plaza aprovechando las buenas ofertas del festival de invierno.
Se miró al espejo de alguna forma hoy se sentía mejor, las pesadillas le dieron tregua por una noche, misma en la que se la paso soñando con aquellos dos siervos en vez de las pesadilla de siempre.
Estaba descansada pero consternada también por un pequeño suceso que la puso a pensar.
-my lady el carruajes está listo-
Claude apareció en su campo visual cargando una pequeña capa de tela apropiada para salir a las calles frías de Londres.
El ojidorado la puso sobre sus hombros mirándola con atención atraves del espejo sin que ella se diera cuenta, el olor de Sebastián impregnaba todo su ser y eso a él arácnido siervo le desagradaba, tanto que tan solo estar cerca de su ama sus refinados sentidos percibían ese perfume amaderado que causaba su lado oscuro amenazara con salir.
Razón por la cual se había mantenido alejado de la rubia. Está claro que sintió su alejamiento cuando este no se presentó para despertarle, Mandando en su lugar a sus nuevos siervos que aún no le quedaba de todo claro de donde fue que salieron.
Suspiro Debía de admitirse a sí misma que le oprimía el pecho ver como su siervo de más confianza se mantenía frio y distante con ella, mirándola de esa manera que parecía como si le reprochara algo.
Claude Fijo las cintas en un perfecto moño sin siquiera mirarle a los ojos, sin siquiera rosarle apenas con sus manos hizo una reverencia antes de salir de la habitación.
Elizabeth estando ahora en el carruaje trataba de identificar el porqué de su molestia cada vez que estaba cerca de él, mirando por la única ventana del carruaje pudo divisar ya las varias tiendas en el parque. Pero ella no les puso atención su mente estaba ocupada recordando alguna cosa que le causara molestia a el ojidorado pero ella no identifico ninguna.
Para cuando el carruaje se detuvo los tres peli purpura acudieron a avisarle que ya podía bajar y como esperaba Claude no estaba por ninguna parte, Los tres siervos se dedicaron a seguirla en silencio cuando ella empezó a moverse por la plaza, pero cuando estaba perdida en sus pensamientos no miraba por donde iba fue así como termino perdiéndose entre la multitud, solo cuando choco con alguien se percató de que estaba sola.
-ho lo siento-
Se disculpó con la anciana frente a ella.
-no hay problema, entiendo que quieras ir primero-
Le señalo la tienda a sus espaldas.
-he?... no yo no-
La extraña mujer le tomo del brazo.
-no seas tímida ve te sedo mi lugar-
La metió a la tienda a oscuras con la única luz visible en la mesa.
-bienvenida-
La mujer con la cara cubierta le dio la bienvenida señalándole la silla frente a ella para que la rubia se sentara.
-veo que muchas cosas le atormentan joven marquesa mildenfort-
Dijo esta con un mazo de cartas en las manos.
Elizabeth pov
Me sorprendió que supiera mi nombre.
-quien es usted-
Le pregunte sin cercarme aun.
-una divina-
Me respondió.
-una divina que ve que estas sufriendo mucho-
Me volvió a señalar la silla mientras repetía lo que me había dicho ya.
-deja que te de la respuesta a tus problemas-
Echo un grupo de cartas en la mesa.
-veo dos hombres en tu pasado y presente-
No pude evitar pensar en aquellos dos oscuros mayordomos.
-también veo traiciones y un asunto sin resolver-
Me miro.
-usted ha tenido una repetitiva pesadilla no es así?-
Asentí así era.
-dígame marquesa cree en fantasmas-
Me quede de piedra esta situación era algo tenebrosa…
Fin pov
_:)_
Ciel regreso este día de su pequeño viaje con la mente perdida en muchos asuntos lo que le contara la reina no era de creerse, fantasmas había dicho la gobernante de Inglaterra? Bufo el chico si no hubiese estado hay habría pensado que era una reverenda mentira.
Pero bueno eso le dijo la reina, un fantasma le había atacado; miro de soslayo a Sebastián hay detrás de tan apacible como siempre.
-Sebastián es posible que los fantasmas existan?-
El mayordomo levanto una ceja.
-habla de sabanas que se mueven por si solas?-
Ciel frunció el ceño.
-claro que no… fantasmas, figuras traslucidas que atormentan a los mortales-
Sebastián le seguía dando una mirada de "eres la cosa más extraña"
-a que viene su pregunta bochan? Sabe de alguien a quien lo atormenten los fantasmas?-
El chico volteo a ver hacia todos lados para ver si no había nadien mas escuchándolos.
-en mí pasada reunión con su majestad me dijo cosas perturbadoras-
Dio un suspiro.
-dijo que fue atacada por fantasmas-
Sebastián se quedó callado mirando las calles llenas de gente.
-tal vez sean víctimas de su pasado-
Ciel lo miro con atención.
-las victimas de su pequeño proyecto de purificar Inglaterra-
El chico no pudo negar esa posibilidad el no era mucho de creer en fantasmas, pero en el caso de la reina el si creía que los fantasmas de su pasado regresaron para atormentarla, Además si existían los demonios mayordomos tenían que existir los fantasmas.
Pero ahora su primer predicamento como hacer que dicho "ente" dejara de atormentar a la reina victoria?.
El chico ojiazul miro por donde su mayordomo miraba, tres peli purpura buscando quien sabe que cosa lo supo porque estos miraban dentro de cada tienda.
-ese no es el mayordomo de lizzy?-
Sebastián le dio una mirada a Claude que simplemente hizo caso omiso de ellos y continuo a buscar a su ama.
El demonio cuervo sonrió el sabia la causa de su enojo, interiormente dio una risa era su turno para probar los amargos celos.
_:)_
En la tienda Elizabeth escuchaba todo lo que le decía la adivina, le dijo que la causa de los sueños fue porque un espíritu le quería pedir un favor ella escéptica no le creía, pero esta después le conto sobre los sueños que la rubia marquesa había tenido como si ella misma los viera en su bola de cristal sorprendiéndola y asustándola con su precisión, Se levantó dispuesta a irse pero la adivina le dio una última advertencia.
-cuídate del hombre que vigila desde la bruma oscura-
Salió a las calles pensando en todo lo que le dijo la extraña mujer, el fantasma de Eliza quería pedirle un favor a ella? Por eso se presentaba en sus sueños?…pero si las cosas eran a si por qué ella?, una sombra se situó a su espalda, no le dio tiempo de ver su identidad este le puso la mano en la boca durmiéndola con algún liquidó que debía tener el pañuelo que puso en su nariz.
En el campo visual del atacante entro el destello de la joya dorada y roja que la rubia inconsciente traía atada al cuello, torció el gesto tomo la cadena y la rompió dejándola hay en el suelo para después desaparecer llevándose a Elizabeth con él.
Entre las sobras el único testigo la supuesta adivina que se descubría de su máscara.
En la plaza Claude sintió la sensación de que el vínculo que mantenía con su ama se sacudía como si fuese arrancado de golpe, el ojidorado De un momento a otro se esfumo de hai localizando el sitio donde tirado en el suelo estaba el anillo recoge almas, percibió en el aire el olor fuerte de algo dulce fue como si le marcara la dirección.
En otro lado de ese mismo lugar Sebastián alcanzo a reconocer al pelirrojo shinigami hay de pie unos metros lejos.
-Grell?-
Ciel pregunto sorprendido por su presencia.
-ho son ustedes-
El continuaba vigilante.
-acaso buscas algo?-
Pregunto Sebastián a lo que Grell se tensó de repente.
-que no yo solo estoy he…-
Miro hacia todos lados buscando alguna escusa sin tener el mas mínimo éxito, Ciel negó mejor iba a ver que hacer por otro lado, Sebastián se quedó mirando a el shinigami sospechando que él se traía algo entre manos.
-yo mejor me voy-
El pelirrojo se apresuraba a huir pero Sebastián le jalo de un extremo de su chaqueta.
-no…no me hagas daño te diré si-
Grito poniendo sus manos frente a su cara.
-William me prohibió no contarte nada pero por ti todo sebas-chan-
Le guiño un ojo, Sebastián después lo soltó dejando que callera en el suelo lleno de nieve.
-un registro fue robado-
Dijo desde el suelo.
-el registro de esa niña-
Sebastián volteo a ver dónde estaba su amo hablando con unas personas luego a Grell que apenas se levantaba.
-por quién?-
Pregunto.
-nadien lo sabe, pero dicen que fue un ángel-
Sebastián no espero más, se fue de ahí empezó a andar con Grell gritándole continuamente que lo esperara, se detuvo en el aire la esencia de algún liquido sobresalía entre los demás olores de comida de las tiendas.
-vamos Grell-san-
Dijo mientras se echaba a correr en esa dirección, el pelirrojo chillo emocionado para después seguir a su adorado Sebas-chan.
_:)_
En el bosque atada a un tronco estaba Elizabeth aun inconsciente mientras su secuestrador que aun encapuchado sostenía entre sus manos el libro grueso, un ruido de entre los matorrales le alerto de las presencias cercanas a donde él estaba. Frunció el ceño al parecer no le iban a dejar completar su cometido.
En otra parte del bosque Sebastián se encontró con un despistado Claude, el destello de la joya en su mano le llamo la atención, era el anillo que Elizabeth traía a el cuello como una muestra más de que su alma ya tenía dueño, no pudo evitar sentir curiosidad por la razón por la cual el traía el anillo y no su ama.
-qué raro el olor de ese líquido desapareció-
Grell dijo mientras olía el viento.
-es verdad vuele a…-
Sebastián paro de repente.
-fuego-
Todos voltearon a ver al castaño shinigami que apenas le dio una mirada de desagrado al ojidorado cuando paso a su lado.
-Grell-
El pelirrojo se tensó por el tono molesto en la voz de William.
-te ordene que te quedaras con la boca cerrada-
Miro a los dos demonios.
-ahora será bastante problemático terminar el encargo-
Se acomodó las gafas con el filo de su arma.
-espera quien fue quien robo el registro-
Sebastián se apresuró a preguntar antes de que este acabara de irse.
-un ángel-
Ambos mayordomos miraron al shinigami de espaldas, los dos pensaron lo mismo.
-al parecer quiere acabar con todo rastro de Eliza-
William Les señalo la nube de humo que llegaba hasta el cielo.
-piensa la parecer quemar el "Cinematic record"-
Grell murmuro con la mano en la mejilla.
-adonde crees que va-
William detuvo en su osada acción al ojidorado poniéndole la afilada hoja de su guadaña en el cuello.
-nuestra misión no es detener a el ángel sino capturarlo-
Miro al pelirrojo.
-de verdad lo siento, pero trabajo es trabajo-
Saco su motosierra de entre sus ropas para luego empezar a girar la dentada hoja.
Una pelea se desato entre demonios y shinigamis, Claude y William estaban retomando su pelea que no terminaron hace días desde lo del callejón el ojidorado paraba las estocadas de la filosa hoja con sus tenedores de oro mientas miraba continuamente hacia donde están su ama y su atacante, Sebastián por su lado le daba tremenda paliza a Grell, el pobre por no querer perder el derecho a usar su querida guadaña modificada trataba (lo mejor que podía) parar a el ojirubí.
-ya basta de juegos –
William después de derribar a Claude dijo mientras dirigía hacia él un certero golpe mortal del que pensó él no se salvaría. Pero de la nada aparecieron los peli purpura que se fueron contra William dándole a el ojidorado la oportunidad para escapar, Sebastián le dio una patada a el rubí shinigami y también fue hacia donde estaba el fuego.
_:)_
Elizabeth sin ser consciente del peligro que corría estaba una vez más en su sueño donde lejos de hacerle caso a sus temores de quedar atrapada, estaba decidida a confrontar a el fantasma y saber el por qué se presentaba frente a ella; No fue difícil ella la encontró primero le ofreció a tomar él te.
-entonces porque-
Le pregunto Elizabeth aun sin tocar la taza de supuesto te.
-por ellos-
Eliza contesto.
-por Claude y Sebastián es que quiero pedir tu ayuda, tú los quieres no-
Elizabeth se sonrojo de repente cuando recordó a los dos siervos, tal acción no paso desapercibida para el fantasma que frunció el ceño con molestia, pero luego rápidamente volvió a adoptar la sonrisa de falsa amabilidad.
-si es así entonces ayúdame a encontrar a mi asesino-
Golpeo con sus manos la mesa.
-pero yo…-
Elizabeth retrocedió.
-yo tengo el mismo deseo que tú…devolverles la sonrisa que una vez tuvieron-
La marquesa dio un hondo suspiro antes de contestar.
-lo hare-
Decidida y sin temerle a el fantasma cerraron su trato estrechando sus manos.
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El secuestrador estaba por tirar a el fuego el libro cuando una ráfaga de tenedores y cuchillos salieron de la nada, el dirigió su mano a su cinturón para sacar algo pero se arrepintió; en su lugar abrió el libro de donde montones de cintas de película salieron enroscándose en torno a los dos siervos.
-Grell rápido córtalos-
Ordeno Sebastián al pelirrojo que junto a William llegaban apenas.
-no detente puede ser peligroso-
William advirtió mientras señalaba a la rubia una vez más en brazos de su secuestrador.
-quien eres tú-
Dijo Claude conteniéndose de ir y atacar al secuestrador.
-el asesino de lady Eliza?-
A la pregunta de Sebastián el secuestrador se quedó callado.
-el…asesino-
Elizabeth murmuro mientras recobraba el conocimiento.
-un paso más y muere-
Dijo e inmediatamente Sebastián reconoció la voz.
-Ángela?—
Pregunto el oji carmín sorprendido de verdad, Claude noto se su ama ya estaba despierta.
-muy listo Sebastián-san-
Ella se descubrió de su disfraz.
-debo de aplaudir tu descubrimiento, pero yo no soy el asesino que buscan-
Le dio una mirada a Claude.
-si pero tú sabes quién es-
Sebastián sonrió de medio lado.
-él te envió no es así-
Ángela acerco más la hoja de la daga que saco de sus bolsillos al cuello de la rubia.
-puede ser que esté haciéndole un favor a alguien…ho que sea cosa mía deshacerme de la impura que el conde phantomhaive no pudo eliminar-
Se burló, pero su sonrisa no duro mucho cuando William le atrapo del cuello con su guadaña.
-Grell ahora-
El pelirrojo no necesito que le repitieran la orden encendió su sierra y estaba por atacar a Ángela, pero esta arrogo a la marquesa aprovechando que los mayordomos no la dejarían caer para convertirse en niebla y esfumarse de ahí.
-lady Elizabeth-
La llamo mientras la sacudía una y otra vez, pero esta no respondía. Si estaba consiente pero no podía moverse.
-my lady-
Claude puso una vez más el anillo en la cadena alrededor del cuello de su ama, entonces despertó, la joya volvió a adquirir su tono normal.
-ho que paso? Dónde estoy?-
Pregunto confundida incorporándose del suelo donde Sebastián la dejo.
-se desmayó-
Claude le contesto.
-en el bosque?-
Pregunto incrédula aceptando la mano que le ofrecía para ayudarla a levantarse, volteo a ver a los demás.
-paso algo más?-
Sebastián se giró a verla con una sonrisa.
-nada importante lady Elizabeth-
Ella miro hacia las plumas esparcidas en el suelo, ella había escuchado cosas sobre el asesino de Eliza? estaba segura que esa persona fue quien le trago.
Flash back
Había escuchado su voz y por el tono grave de este supo que era un hombre.
-que has hecho ahora-
Regaño alguien ella no supo quién era pero era una mujer.
-ellos vendrán tras de ti y lo sabes-
El hombre que la cargaba gruño molesto como si no necesitara que se lo recordaran.
-vete-
Dijo la mujer de repente.
-que estás loca-
Él quiso hacerla considerar su plan.
-nadien debe verte si lo haces ya sabes que pasara tu querida reina…-
No necesito más el sujeto la dejo en un tronco atada con una cuerda por si despertaba e intentaba huir, antes de que este se fuera Elizabeth alcanzo a ver el cabello blanco que sobresalía de la capucha.
Fin flash back
-ha se escapó, me van a regañar por esto-
William dio un bufido.
-pero almenos no quemo esto-
Grell se agacho a recoger el libro.
-qué mala suerte-
Sebastián fulmino con la mirada al shinigami.
_:)_
En el parque Ciel se desvió de su camino a la tienda del undertaker, quien mejor que el extraño ex shinigami para resolver sus dudas sobre asuntos sobrenaturales.
-bienvenido conde-
Desde un ataúd abierto le saludo.
-necesito preguntarte algo sepulturero-
Murmuro el ojiazul.
-que a mí?-
Ciel asintió.
-sobre qué?-
El pequeño conde se sentó en la silla.
-sobre…fantasmas-
El undertaker dio una fuerte risa que sacudió el lugar.
-muy buena broma conde…muy buena-
Jadeo mientras se recargaba en la pared.
-no es una broma-
Molesto dijo Ciel cruzándose de brazos.
-qué?... de verdad vino hasta aquí a hablar de fantasmas?-
Volvió a asentir completamente serio.
-tú crees que existe la más mínima posibilidad de que existan los fantasmas?-
El ex shinigami asintió enérgicamente.
-las almas si descanso pueden perseguir hasta la muerte al causante de sus males-
Paro su explicación para mirar a Ciel.
-que acaso lo persiguen fantasmas-
El pelinegro azulado negó algo ofendido.
-es a la reina-
Otra risa burlona.
-ahora entiendo, esa mujer ha hecho daño a mucha gente, no me sorprende que sus fantasmas le atormenten-
Ciel levanto una ceja al parecer él sabía mucho de esa historia.
-a ti te constan esos hechos?-
El undertaker asintió.
-claro que si, por ejemplo la familia real estuvo detrás del accidente del propio hermano del aspirante al trono de Londres-
Flash back
Saltando entre los tejados de las casas de Londres el shinigami de largo cabello blanco y gabardina negra seguía el carruaje donde iba su víctima de esta noche.
-qué es eso?-
Miro hacia el punto blanco en la parte de arriba del carruaje.
-un ángel?-
El shinigami se ajustó sus gafas, si esa cosa que rompió las riendas de los caballos y mato al cochero fue un ángel, se acercó más al sitio del accidente para ver que podía sacar pero el ángel ya había devorado el alma del hombre, este le dio una mirada antes irse, sabía bien que el por ser un ángel no tenía que preocuparse por los shinigamis.
Fin flash back
-entonces tu era el que tenía que recoger su alma-
El ahora undertaker asintió.
-ese ángel me tomo la delantera ese día-
Murmuro cruzándose de brazos.
-entonces dices que el en ese entonces aspirante a la corona mando asesinar a ese hombre?-
El undertaker asintió.
-pero por qué?, él era un hermano-
Ciel pregunto ahora más interesado en el relato tan interesante que le contaba el enterrador.
-por qué ese hombre era una mancha en la impureza que siempre se jactaba de tener la familia real, y como tal no encajaba en su proyecto-
Miro hacia el estante de libros.
-tal vez los fantasmas que atormentan a esa mujer sean los de la pobre familia que condenaron a un mísero destino-
Ciel se quedó callado, si eso era verdad tenía que investigar más si quería ayudar a la reina a deshacerse de esos inconvenientes mejor que se enterara de una vez a que se enfrentaba.
-bienvenido mayordomo-
Sebastián apareció en la puerta.
Elizabeth pov:
El viaje de regreso a casa fue extremadamente silencioso Claude no dijo una sola palabra desde que me ayudo a subir a el carruaje, para cuando llegamos a la mancion fueron los tres trillizos quienes me acompañaron a mi habitación.
Después de una reverencia se marcharon, yo me quede hay despierta confundida por el trato frio de Claude, este me afectaba más de lo debería, creo que extrañaba su extrañamente cariñoso contacto cálido en estos momentos.
El recuerdo de su beso pasó como un rayo cuando me senté en la mecedora al lado del ventanal. Por qué seguía recordando eso, el tacto de sus labios extremadamente suaves, me sonroje cuando me di cuenta que ese fue mi primer beso, antes claro que Ciel me dio un par de besos pero solo en la mejilla ho en la mano, Pero ninguno de ellos se comparaban a el de Claude…ho el de Sebastián.
Dios aun me late el corazón con fuerza cada vez que recuerdo que sin importarle si estaba despierta Sebastián me beso, sus besos eran tan diferente y tan iguales al mismo tiempo. Las emociones que sentí provenientes de su contacto fueron muy parecidas al afecto, algo que con los besos inocentes de mi prometido no sentía, tal vez era porque él no era como Sebastián ho Claude.
Ciel era algo parecido a un muñeco de porcelana frágil con poca fuerza pero un coraje impresionante debía de reconocer. Sin importarle sus impedimentos encontraba la forma de cumplir con sus asuntos, Sebastián era un hombre fuerte, lo comprobé en muchas ocasiones cuando hacia sus labores domésticas ho cuando cumplía con alguna labor que Ciel le ordenaba, además de alguien amable y considerado que me hacía compañía cuando a mi prometido le parecía más entretenido ir a buscar pieles para colgar en las paredes de su mancion, Claude era algo parecido, amable y atento conmigo mi única compañía ahora.
"si de verdad los quieres ayúdame "
Había dicho el fantasma, la verdad yo no sabía que ellos callaran un dolor tan grande.
Fin pov
Se continuo a mecer mirando la luna con una decisión fijada ya, ellos habían echo ya mucho por ella, era su turno para devolverles el favor, buscaría a el asesino de Eliza para darles la tranquilidad de que se haría justicia…
Fin del treceavo capitulo mis queridos lectores, al parecer Eliza se está saliendo con la suya, que tantas desventuras más tendrá que pasar Elizabeth? Bueno si quieren saber estén atentos al próximo capítulo…por que más drama y romance está por venir XD
Hasta la próxima bye, bye
