Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a Kishimoto-sama

PLAN: SxS

Capitulo 13: Día perfecto.


Removió un poco de su cabello que en estos momentos la estaban molestando. Ya habían amanecido, sí, pero aún no tenía las suficientes ganas de aceptarlo y salir de la cama de una vez por todas.

Con una de sus manos sacudió las sábanas de su cama, logando así, dejar paso para que pudiera salir de esta. Tomó aire y se apresuró a levantarse, aún a pesar de ser fin de semana y no tener absolutamente nada que hacer, se le hacía un desperdicio de tiempo seguir ahí durante horas, en lugar de hacer algo productivo, claro.

El día de ayer había sido algo largo, debía admitirlo, nunca se hubiese esperado ser acompañada a casa por el mismísimo Hyuuga Ryu, y sobre todo, lo que más la había extrañada, fueron los repentinos celos de su padre, algo raro para su gusto.

Lo que aun no le cabía en la cabeza, era cómo Sasuke había pensado que ella y el chico Hyuuga podían ser algo más que sólo amigos, eso no llegaría a pasar, ¿Cierto? Se sentía un poco confundida respecto a eso, tal vez la situación en la que se encontraba con Ryu le estaba comenzando a agradar…sólo tal vez.

Bruscamente estiró sus pijamas, mientras trataba de acomodar un poco sus rebeldes cabellos. Decidió que tomaría un baño más tarde, ahora sólo quería bajar a la cocina y buscar algo de comida.

Salió de su habitación, dando grandes zancadas hacia las escaleras. En el momento en que cruzó la puerta de la recamara de su madre algo la hizo retroceder, la puerta se encontraba abierta –algo muy extraño por parte de su madre ya que siempre había tenido cierto privacidad con respecto a su habitación—Cosa que la hizo retroceder de la misma manera, llevándose una gran sorpresa al notar quién se encontraba dentro.

Por un momento creyó que sólo era una alucinación de su mente, pero al pasar algunos segundos en la misma posición, deshizo por completo esa posibilidad; Uchiha Sasuke se encontraba recostado profundamente dormido en la cama de su madre. Sus mejillas se sonrojaron ante el pensamiento que tal vez su plan ya había dado frutos.

A pequeños y silenciosos pasos logró entrar a la habitación sin perturbar el sueño de su padre, por un momento pensó que Sakura se encontraría a un lado de este durmiendo plácidamente, pero no, sólo había un par de almohadas, mientras no encontraba ningún tipo de rastro de que alguien había dormido a un lado del peli-negro.

¿¡Qué demonios hacía Sasuke en su casa entonces!? No pudo evitar un pequeño grito debido a la sorpresa. Al notar como los parpados del portador de ese cabello azabache comenzaban a moverse, tapó de inmediato con sus manos sus labios, mientras rezaba que no despertara por completo.

Y al parecer Kami había escuchado sus plegarias, al parecer el Uchiha había regresado a sus sueños, cosa que alivio por completo a la peli-negra, haciendo que diera un pequeño suspiro.

Ágilmente trató de salir de la habitación sin ser descubierta o escuchada, más sin embargo, cuando se encontraba frente el umbral, una voz hizo que se detuviera en seco mientras un escalofrío recorría su espalda.

—Buenos días, Hoshi

Su voz había sonado lo más tranquila del mundo, como si fuese de lo más normal despertar en la cama de tu ex. Aparte de ser recibido en la mañana por tu hija adolescente.

No sabía que decirle, no sabía si tan siquiera voltear. Ya la había visto, así que, no podía irse del lugar como si nada hubiese pasado, tenía que afrontar las consecuencias de sus ridículos pensamientos al tratar de espiar.

—B-buenos…días

Trató de que las palabras salieran de su garganta, pero lo resultaba tan difícil, ¿Qué estaría pensando ahora? ¿La regañaría? ¿Acaso la acusaría con su madre? Cientos de preguntas acudían a su cabeza en estos momentos, a las cuales desearía tener una respuesta.

Aún no lograba reunir el valor para darle la cara a su padre, no lograba dar media vuelta y explicarle lo que estaba haciendo antes de despertarle, eso era lo correcto, lo que debería de hacer. Pero no lo hizo, bien, debía de admitirlo, era una cobarde.

Sus pies comenzaron a moverse completamente solos, mientras salía de la habitación lo más rápido que podía, dirigiéndose hacia la planta baja de la casa, a la cocina para especificar. De inmediato visualizó la cabellera chillona de su madre, tenía que saber que era lo que estaba pasando arriba.

—¿Por qué mi padre está en tu recamara? Es más… ¿Por qué está recostado en tú cama?

Preguntó lentamente, evitándose la vergüenza de tener que repetirle a su madre la estúpida pregunta que la tenía tan nerviosa. Claramente había hecho énfasis al decir que se encontraba en su cama, esperando alguna respuesta por parte de la pelirrosa.

Sakura hizo una cara de fastidio al momento de dejar un plato de desayuno completo en la pequeña mesita que se encontraba dentro de la cocina, tomando aire para poder explicarle todo a su hija, claro, aunque no era necesario entrar en detalles.

—Uh…cómo empezar…

Mencionaba la dueña de los ojos jade mientras colocaba su dedo índice en su barbilla, rodando los ojos. Claramente se notaba como Hoshi se moría de las ganas de que le diera una explicación, una buena explicación respecto a lo que acababa de presenciar.

Las manos de la Uchiha se levantaron un poco, mientras las extendía, ya exasperada al no obtener ninguna respuesta por parte de su madre. Esta al ver la frustración de su hija sonrió, si que le había causado una gran impresión volver a ver a Sasuke en esta casa.

—Bien, ayer por la noche Sasuke tuvo cierta recaída con el alcohol, así que me llamaron y pasé por él, y…lo traje a casa, supuse que ya era demasiado tarde como para despertar al portero de su apartamento.

Terminó de explicar la pelirrosa mientras tomaba de nuevo aire. Al ver la expresión que tenía la peli-negra, pareciera como si no acabara de comprender todo lo que le había dicho. De un momento a otro Sasuke ya se encontraba detrás de ellas, a punto de entrar a la cocina.

—Buenos días

Saludo mientras se acercaba a la pelirrosa y pasaba por alto a Hoshi, cualquiera que lo hubiese visto hacer eso diría que el siempre había vivido en esa casa y que tenía la familia más feliz del mundo.

—Buenos días

La Uchiha vio como su madre le devolvía al saludo al peli-negro, mientras le dedicaba una sonrisa algo… ¿Pícara? Al momento en que su padre sonreía arrogante ante la situación. ¡Por Kami! ¡Sus padres estaban coqueteando frente a ella!

Por un momento dejó de pesar. Eso era bueno. Eso era parte de su prometido. Sonrió. Tal vez sólo faltaba poco. No tenía idea de lo que hubiese pasado entre ellos la noche anterior, pero fuese lo que fuese, esperaba que se volviera a repetir.

Miró a su madre, aún mantenía su vista fija en los azabaches orbes del Uchiha, y viceversa. Cualquier adolescente normal que viera a sus padres haciendo esto ya hubiera corrido directo al baño a vomitar, pero ella no lo iba a hacer. Esto era lo que había estado esperando y no se lo perdería por nada.

—Les desayuno está preparado.

Anunció la Haruno mientras le echaba una vista a la pequeña mesa de tres lugares, que ahora se encontraba con tres platos bien completos, sólo esperando que alguien llegase y los comiese. Sakura se había preocupado de nuevo por Sasuke.

La sonrisa de Hoshi no pudo haber estado más grande. Al parecer hoy sería uno de los mejores días de su vida. De nuevo podrían tener un desayuno de fin de semana como la familia que eran antes. Cuanto había añorado este momento.

(…)

Ya llevaban un poco más de veinte minutos sobre la mesa, nadie había cruzado palabra, lo que no les fue un impedimento a Sakura y a Sasuke, ya que ambos lograron comunicarse con solo miradas.

El timbre de la puerta comenzó a sonar, aún así no había interrumpido en absoluto la gran –conversación—que estaban teniendo sus padres. De inmediato fue Hoshi quién se levantó de su lugar y se dirigió a abrir la puerta principal.

—Buenos días Hoshi-chan, ¿Lista para irnos?

Las siluetas de sus mejores amigos se reflejaron gracias a la luz del sol, mientras observaba como ambos ya se encontraban bien vestidos. Lo había olvidado. El carnaval. Había quedado de ir con Kuki y Taro a esa feria.

—Denme diez minutos.

Pidió la Uchiha mientras les hacia un ademán con las manos de que podían pasar a esperarla dentro de la casa. No se preocupó en lo más mínimo por lo que estaban teniendo sus padres, ya había durado mucho tiempo y ahora era el tiempo de Uchiha Hoshi.

Rápidamente salió del lugar disparada hacia la planta alta de la casa, no sin antes notar como la mano de Taro sujetaba cariñosamente la de Kuki. Perfecto, su día no podía ir mejor.


¡Hola!

En realidad, lamento la tardanza, mucho mucho mucho mucho mucho mucho mucho mucho

Mil gracias por todos sus reviews, y bueno, aquí les dejo mucho más de SasuSaku, espero que les haya gustadp =)