Llegó hasta ella antes de lo que una ráfaga de viento hubiera tardado en llegar.

Estaba peor que nunca.

En su cara ya no se apreciaba rasgo alguna de que la vida albergara aún su cuerpo.

Cogió su varita con fuerza en invocó como nunca antes una llamada de auxilio a los medimagos, no tardarían en llegar y sin embargo algo le decía que todo estaba ya perdido.

Harry sentía un pitido en los oídos que parecía atravesarle la cabeza de lado a lado. No sentía el frio, ni el olor de los árboles, de pronto, aquel lugar le parecía el lugar más nefasto del mundo para vivir. Todo lo que había amado alguna vez, había exhalado su último suspiro en aquel lugar.

Despacio se atrevió a colocar sus manos sobre el cuerpo de la joven bruja. No la sentía respirar, no sentía su corazón latir.

Desesperado, comenzó a sollozar como un niño pequeño apoyando su cabeza sobre el pecho de Hermione.

¿Cómo era posible? Quizá no había cielo, quizá si lo había no se lo mereciera. Fuera como fuese el caso es que en ningún posible edén o cielo o paraiso, cabía sitio para la voz de Harry en un llanto desolado.

¿Por qué lloraba Harry? Lo malo de estar muerta era que no podía verlo, ni tocarlo ni hacer nada por él.

¿existirían los ángeles? Si era así quizá podría ser el ángel de Harry. Incluso muerta podía sentir el dolor de Harry como suyo propio. Era tal la presión que sentía en su pecho, que llegaba a sentirlo como algo físico.

Pero ella ya no podía sentir nada físico, ¿no?… porque ya estaba muerta, ¿no?…no, no podía ser, si aún quedaba una pizca de vida en ella, si su último aliento aún estaba en su pecho, tenía que consolar a su mago, tenía que acariciarlo y decirle que todo iba a salir bien, y quizá con un poco de suerte podría darle un beso, uno breve, le perdonaria teniendo en cuenta que después moriria, asi que….

Pasó los brazos por debajo del cuerpo laxo de Hermione y la estrecho contra él, sin dejar de llorar apoyado en su pecho.

Un milímetro de piel, puede cambiarlo todo, un segundo, puede ser la diferencia entre una vida feliz o en un corazón destrozado irremediablemente.

Un roce, sólo eso, bastó para que Harry contuviera la respiración y levantara la cabeza. Podía jurar, que en medio de su llanto, una caricia leve había recorrido su cabeza, enredando los dedos en su pelo negro. ´

Podía reconocer aquel gesto en cualquier parte del mundo.. Su niña, su Hermione…

Cuando su cara estuvo rozando la de ella, fijó su atención en los ojos de la castaña. Los segundos parecían pasar transformados en horas, nada ocurría, pero la mano de ella seguía enredada en él.

-Hermione, si puedes oirme, por favor, hazme una señal, la más leve-

Nada cambió.

-Yo, quiero que sepas que eres lo mejor que me ha ocurrido, y que lamento el tiempo que no estuve contigo, ahora se que mi vida está perdida, porque ni he estado ni podré estar contigo nunca más. La razón de que exista eres tu, la razon de que tu existas, soy yo. Te quiero, y nunca más podré amar a nadie, contaré los días hasta que volvamos a estar juntos-

-Ha-rry- fue un suspiro, en realidad casi habia terminado antes de empezar, pero el oido esperanzado del chico de los ojos verdes estaba tan atento a cualquier reacción que logró captarlo.

-Herms-

Hermione quería saltar, quería gritar. Pero su cuerpo no la obedecía, como se arrepentia ahora de que las fuerzas la abandonaran. Harry lloraba por ella, y la amaba. Eso sería suficiente, lograría sobrevivir, y esperaría a que pudieran volver a estar juntos.

-Y …yo….a….ti-

-Aguanta preciosa, los medí magos están a punto de llegar-

La esperanza entró en sus corazones y llenó sus cuerpos por completo…

Segundos más tarde el transporte con los medí magos aparecía a su lado.

QUINCE DÍAS MÁS TARDE

-Por lo menos me podíais decir a dónde vamos-

-De eso nada. Es una sorpresa.-

-Está bien. Está bien-

Ron y Luna guiaban a una recuperada Hermione por los pasillos del hospital.

Los tres primeros días Harry no se había separado de su lado a pesar de que ella, se había pasado casi todo el tiempo sedada. Los siguientes días Ron Luna los gemelos, Neville, y un montón de amigos más se habían turnado para acompañarla en los primeros días de tratamiento y recuperación.

Ella comprendía que Harry tenia que estar con Ginny, pero no le importaba, ahora sabia que Harry la amaba, y ella esperaria a que pudieran estar juntos. Aunque fueran ancianos, eso no le importaba en absoluto.

-Ahora cierra los ojos y nosotros te transportaremos-

Hermione cerró fuerte los ojos y se agarró de Ron.

Cuando sintió el suelo bajo sus pies de nuevo, abrió los ojos despacio.

Estaba en un jardín. Lleno de flores, y árboles frutales. Se giró y a la derecha había un arco blanco por el que trepaban cientos de rosas rojas sin espinas. Debajo del arco Harry la esperaba vestido con un traje negro y una flor en la solapa, Hermione caminó hacia él como en medio de un sueño. Él le cogió las manos y sin mediar palabra la beso hasta que les faltó el aliento.

-Lo siento- dijo el abrazándola- se supone que esto ocurre después pero no podia esperar más-

-No entiendo nada, qué es lo que ocurre después?-

-Hermione Jane Granger, te quiero más de lo que nunca podría empezar a describir, me haces falta para vivir porque creo que hemos nacido para estar juntos y que si no estamos juntos, nada tendrá sentido-

-Harry, yo…. No se que decirte-

-Aun nada, espera, un poco…. Hermione-dijo poniendo en su mano una cajita pequeña- me harás el hombre mas feliz que jamás ha existido casándote conmigo?-

-Oh Dios mio!-abrió la cajita y vio una fina banda plateada con un brillante en el centro- tu eres el hombre de mi vida, Harry y sólo vivo por verte feliz…si, me casaré contigo-

Harry le colocó el anillo en el dedo, y la estrecho fuerte entre sus brazos mientras la besaba nuevamente.

Más tarde Hermione se daría cuenta de que el hermoso jardín, era la parte de atrás de la casa en el valle de Godric. Harry había estado los ultimos 13 dias reconstruyéndola para que cuando hermione recibiese el alta pudieran decorarla juntos y convertirla en su hogar.

Aquella misma noche el joven mago le contó lo que había pasado con Ginny, y que a pesar de esto la relacion con el resto de la familia Weasley, era igual de cordial que siempre, y que estaban deseando verla, y que les dijera que le habia contestado a su proposicion de matrimonio.

Meses mas tarde, en aquel mismo jardín se oficiaba la boda Potter- Granger.

Años más tarde se celebrarían las bienvenidas al mundo de los niños Potter Granger….

Pero estas, sin duda, ya son, otra historia….

FIN