Los personajes de esta historia no me pertenecen.
No obtengo beneficio alguno por escribir esto salvo mi propio entretenimiento.
AVISO: Este fanfic es YAOI, si este género no te interesa o te resulta desagradable no lo leas y punto, comprendo perfectamente esa postura. Unicron/Starscream. Jetfire/Starscream.
Capítulo 13. Energón y Metal
Starscream despertó, aturdido por el efecto de la hibernación, pero pronto sus sistemas le informaron de su óptimo estado de reparación y se sintió más tranquilo. Miró a su alrededor y solo vio a Jetfire sentado sobre la otra cama trasteando con un puzzle poliédrico.
- ¿Jetfire? ¿Dónde está Red Alert?
Jetfire dejó el puzzle un momento para mirarle y se encogió de hombros.
- Ni idea, terminó de repararte y me pidió que llamara a Óptimus, estarán hablando. Espero que no tarden porque aún no me ha examinado a mí.
Starscream ladeó la cabeza, extrañado, quizá había surgido algo. La cuestión era que estaba reparado y su diagnóstico interno confirmaba el éxito de la breve intervención. Se puso en pie y se estiró, reajustando su cuerpo después de la hibernación de sistemas.
Jetfire trasteó un rato más con el puzzle pero su concentración no estaba en ello, se preguntaba qué era lo que Red Alert estaba hablando con Óptimus, fuera lo que fuera debía estar relacionado con Starscream.
- ¿Qué te preocupa, Red Alert? ¿Le ocurre algo grave a Starscream?
El oficial médico cerró la puerta del despacho médico para asegurar la intimidad de la conversación y se volvió, ofreciendo después un asiento a su líder y amigo.
- No, no le ocurre nada grave.
Óptimus se recostó, sabiendo que Red Alert no le habría llamado solo para decirle lo bueno que era el estado de un soldado, algo malo debía haber ocurrido en el examen de Starscream, al que habían dejado aun sedado en la sala mientras Jetfire aguardaba con su impaciencia acostumbrada.
- De hecho se encuentra perfectamente.
- ¿Eso es malo?
- Es extraño.- Corrigió Red Alert.- Pero la causa de ello es lo que he pensado que debía comunicarte... y pedirte que respetes la confidencialidad de la información.
Óptimus frunció el ceño.
- ¿Y la confidencialidad medico-paciente?
- Como líder de los autobots debes saber todo lo posible sobre tus soldados, Óptimus, y no creas que no he pensado en ello.
- ¿No deberías consultarlo antes con Starscream?.- Óptimus se cruzó de brazos, le indignaba que Red Alert dejara de lado al ex-decepticon.
- Ese es parte del problema.- Se apresuró a explicar su amigo.- No sé si debería decirle lo que he descubierto.
Reinó el silencio, silencio durante el cual Óptimus no pudo sino removerse en el asiento. Finalmente ventiló sus sistemas con un suspiro y asintió.
- Dime que has descubierto.
- Estaba examinando los sistemas internos del servo torácico y... encontré algo extraño.
- Es un decepticon, sus sistemas son algo diferentes a los...
- Ese es el problema Óptimus. Starscream tiene sistemas internos híbridos.
Óptimus estaba tan aturdido que la máscara de combate por muy poco no se descolocó.
- Y es una hibridación perfecta.- Red Alert estaba fascinado.- Jamás vi nada igual, el cuerpo de Starscream es compatible tanto con sistemas decepticon como autobot, y la hibridación es un perfecto ejemplo de la unión de las mejores cualidades de ambas facciones.
- Pero... pero... los híbridos son defectuosos.
Red Alert dic la razón a su líder y abrió unos archivos médicos al respecto. En las imágenes de podían ver los escasos ejemplos de transformers híbridos, los mestizos eran muy asimétricos y solían tener serios problemas de compatibilidad de sistemas, no vivían mucho tiempo. Y eran extremadamente raros.
La tasa de reproducción de los transformers era de las mas bajas del universo, eran demasiado complejos y su esperanza de vida les convertía en inmortales a ojos de la mayoría de las razas del universo, apenas nacían transformers, cada nacimiento era un prodigio. La tasa de concepción entre dos transformers de una misma facción era del 20 por ciento, de los cuales solo el 60 por ciento llegaba a término tras una creación que duraba aproximadamente ciento cincuenta años.
La tasa de concepción híbrida entre autobot y decepticon era del 5 por ciento, de los cuales solo un uno por ciento llegaba a término tras una creación que duraba unos doscientos años. Y la posibilidad de que el recién creado no fuera defectuoso... no había podido calcularse porque no existía... hasta la fecha.
- Starscream es un auténtico milagro científico.- Red Alert sacó el resultado de los análisis que había realizado sobre el transformer.- Ni un solo defecto, tiene solo lo mejor de las dos facciones, los mejores programas y sistemas. Sus dos creadores debían ser impresionantes miembros de cada facción para poder generar algo así.
Óptimus no cogió los informes, no sabría leerlos mejor que Red Alert y confiaba plenamente en la palabra del experto médico. Era increíble, estaba atónito.
- Por Primus...- Óptimus se llevó una mano a la cabeza y apoyó el codo en la mesa.- ¿Crees que Starscream... lo sabe?
- No lo sé. Por un lado tiene que haber tenido más reparaciones y un oficial médico de medio nivel debería haber podido ver que es un híbrido... pero si Starscream, siendo orgulloso como es, supiese que es un mestizo, jamás me hubiera dejado examinarle.
Ciertamente Starscream no perdía momento en recordarles lo orgulloso que estaba de ser un decepticon y que nunca sería un autobot como ellos deseaban. De ser consciente de que un examen médico revelaría su condición mestiza nunca lo hubiera consentido.
Era extraño.
- Quizá el médico decepticon pensó que era mejor no decírselo.- Ofreció Red Alert.- Starscream no tiene precisamente buen carácter.
- Si no lo sabe...- Óptimus tamborileó sus dedos contra la máscara.- Es justo que sepa quién es.
- Es lo correcto.- El oficial recogió los papeles.
Óptimus alzó una mano e indicó a Red Alert que no se levantase todavía.
- Pero no podemos decírselo, no de esta manera... esta información, esta verdad... le hará daño. Hay que encontrar el modo de decírselo... si se lo decimos de forma brusca, podría...
- Tener una crisis.- Red Alert comprendió.- Es terco y orgulloso. Saber que es mitad autobot...
No continuó, no hacía falta. Iba a ser difícil decirle a Starscream aquello.
- Yo se lo diré.- Óptimus se puso en pie.- No te preocupes por ello.
- Espero que exista un momento adecuado, aunque lo dudo.
- Tendré que intentarlo. Cuando Starscream se sienta más cómodo con nosotros podré decírselo.
- Está bien.
Óptimus se marchó, dejando que Red Alert regresara a la enfermería para atender a Jetfire. En verdad no sabía si existía un momento adecuado para decir algo así, temía que Starscream le odiaría por decirle que era un híbrido, de seguro no se lo tomaría bien.
Un híbrido. Mitad decepticon, mitad autobot. Habían sido raros durante la edad de oro, la época de paz, pero desde la guerra y completa división entre autobots y decepticons eran inexistentes. Y Starscream era tan perfecto...
¿Hubiera sido así? Óptimus se sintió asaltado por una oleada de tristeza. Si la guerra no hubiera tenido lugar, si Megatrón y él no se hubieran separado, si los celos de Megatrón no hubieran sido tan feroces... si todo hubiese ido bien... ¿podrían haber tenido descendencia? ¿Habría sido defectuoso como todos los demás? ¿o habría sido como Starscream? Perfecto, una unión de autobot y decepticon como jamás se hubiese visto, un símbolo de armonía.
Óptimus entró en su habitación en busca de soledad para afrontar los recuerdos y sueños. Un mestizo. Que sueño tan hermoso era ese.
Aquella iba a ser una noche larga. Y nostálgica.
Starscream y Jetfire contemplaban el puzzle. Lo miraban con intensidad, de cuando en cuando uno de los dos cogía el poliedro y movía las facetas intentando que los múltiples colores se pusieran en cada plano correspondiente.
Tras casi dos horas se miraron con escepticismo.
- Esto es una estupidez.- Sentenció Starscream.
- Scavenger se lo dio a Hot Shot, dijo que le ayudaría a centrarse. Hot Shot no ha podido completarlo y me ha pedido ayuda.
- Yo creo que Scavenger le ha gastado una broma pesada y el maldito puzzle no tiene solución.
- ¡Ey! Antes has dicho que era una tontería y podrías completarlo.- Replicó Jetfire.
- ¡Cállate, tú tampoco estas siendo de ayuda!
Ambos miraron el gran puzzle, los humanos tenían una versión simplificada que denominaban cubo de rubik, pero este era demasiado sencillo para las computadoras de los transformers.
Este puzzle estaba volviendo locos a los dos transformers aéreos.
- ¡Argh! Se acabó.
Starscream desplegó su espada-alerón y se dispuso a eliminar el motivo de su dolor de cabeza, pero Jetfire apartó el puzzle y lo alejó para ponerlo a salvo.
- ¡Ey ey! Con calma, si se rompe Scavenger me arrancará los alerones.
El ex-decepticon empezó a plegar la espada cuando Jetfire abrió los ópticos como platos y devolvió el puzzle al alcance del otro.
- ¡Rómpelo!
- ¿Qué?
- ¡Rómpelo en filas!.- Jetfire estaba exultante por la travesura.- Luego lo pegaremos en la posición correcta y diremos que lo solucionamos.
Starscream sonrió con una malicia que sin duda tenía su pareja en la sonrisa oculta de Jetfire y se pusieron a separar cubo a cubo para hacer trampas en la resolución y tener finalmente un cubo compuesto por facetas de colores iguales en cada cara.
- Hot Shot estará encantado cuando se lo dé a Scavenger.
Ambos transformers pasaron la noche, Jetfire en su cama y Starscream en la propia, pensando en lo astutos que eran.
Por la mañana resultó que Starscream había tenido razón y el puzzle no tenía solución real, Scavenger había reído de buena gana destapando la trampa y Hot Shot había maldecido intensamente al verse visto como un tramposo además de ser engañado por Jetfire. Aunque en realidad después había confesado a ambos un "ojalá se me hubiera ocurrido a mí."
Poco después todos los autobots estaban en una gran sala construyendo una nave espacial con la que poder regresar a Cybertron. Jetfire organizaba a todos siguiendo las órdenes de Óptimus de vigilar la construcción. Desde Cybertrón habían podido usar energía para una teleportación, pero desde la tierra tendrían que regresar con una nave espacial.
- ¡Vamos, chicos! ¡Manos a la obra! ¡Tenemos una guerra que ganar!
Hot Shot no estaba de humor para el entusiasmo matutino de Jetfire, sobre todo cuando este miraba en vez de trabajar activamente.
- Vamos Jetfire, por aquí estamos trabajando como droides.
- Solo sigue trabajando.
Jetfire estaba satisfecho, la construcción de la nave iba viento en popa, todos estaban colaborando y... bueno, al parecer no todos. Starscream parecía limitarse a pasear por encima de sus cabezas, andando sobre el gran alerón de la nave.
- Starscream, ¿qué haces ahí de pie sin ayudar?
- ¿Yo? ¿Ayudar? ¡Ha! Todo esto es una pérdida de tiempo, Jetfire. Sugiero que hagamos un ataque frontal contra los decepticons en vez de este... ejercicio sin sentido.
- ¡Y dale! No somos los agresores, nuestro trabajo es proteger a los decepticons.
- Si ya, lo que tu digas.
- Tú... ¡Idiota!
- ¡Idiota tú!
Starscream descendió hasta su altura para seguir discutiendo.
Red Alert se permitió una sonrisa. Parecía que Starscream y Jetfire se llevaban bien, o al menos mucho mejor de lo que muchos podrían pensar, para empezar Starscream había dejado de llamarle "autobot" para llamarle por el nombre y tutearle sin desprecio, y cuando discutían era de forma... jovial. Si, esa era la palabra, jovial, estaba claro que Starscream, se percatara o no de ello, hacía algo más que tolerar a Jetfire.
Y Jetfire tenía esa costumbre de picar a los transformers que le interesaban, Red Alert suponía que era el equivalente humano de tirar de las trenzas a la chica que te gusta.
Por supuesto cuando Blurr y Sideswipe intervinieron en la discusión Starscream acabó enojándose de veras, no como cuando discutía únicamente con Jetfire. Al final el ex-decepticon acabó dando media vuelta y marchándose ofendido.
- ¿A donde vas?.- Blurr estaba evidentemente molesto.
- Eso, ¡vuelve aquí!.- Hot Shot se llevaba mejor con el ex-decepticon desde la lucha en la base lunar, era una suerte que no solo Jetfire le diera un respiro.
- Típico decepticon.- Masculló Blurr.
Red Alert chasqueó la lengua, decepticon, Starscream no era solo decepticon, era mitad autobot... si los demás lo supieran. Ahora a hacer que cerraran el pico.
- ¡Ey! Basta de charla, señoritas, tenemos un trabajo que hacer.
- Lo siento, Red Alert.- Jetfire se frotó la cabeza con aire arrepentido.- Iré a buscar a Starscream.
- Querrás decir Startraidor, ¿verdad?
- Vuelve a tu trabajo, Blurr.- Insistió Red Alert.
Óptimus entró en la sala, todo parecía ir bien, aunque le había parecido oír discusiones.
- ¡Hot Shot! Informe de progresos. ¿Cómo va todo?
- Ah, Óptimus.
Mmmh, Hot Shot parecía preocupado, al igual que Jetfire. Y no veía a Starscream por ninguna parte.
- ¿Te preocupa algo, Hot Shot?
- Bueno, hay algo... es solo que creo que no podemos trabajar con Starscream. Y no es porque no lo hayamos intentado... al menos algunos.
Así que era eso. Starscream debía haber tenido otro encontronazo con ellos, eso eran malas noticias.
- Supongo que los decepticons están programados de forma muy diferente a nosotros.
Diferente. Starscream era diferente a todos, mitad autobot mitad decepticon. En cuanto a la diferencia entre decepticon y autobot, hacía muchos años no había sido tan grande, de hecho había sido ínfima... la guerra les había distanciado, no solo la programación.
- Con esa mentalidad, Hot Shot, ¿no crees que esa puede ser la razón por la que aun estamos luchando?
- Uh... supongo que sí.
- Creo que el primer paso que debemos dar con Starscream es tratar de entender esas diferencias, y después debemos entrar en un acuerdo mutuo de como trabajar mejor juntos.
Hot Shot guardó silencio, meditándolo, era joven, impulsivo, pero Óptimus sabía que era inteligente, y sería sabio con el tiempo.
- ¿Lo entiendes?
- Si, creo que sí.
Óptimus asintió. Con un poco de esfuerzo quizá Starscream aceptaría a los autobots, y cuando hiciera eso, quizá podría aceptar esa parte de él que era autobot.
Ay, no tenía ni idea de como iba a decírselo a Starscream.
Tenía que decírselo a Starscream.
Megatrón lo había pensado una y otra vez. Cada día que Starscream pasaba en la base autobot era un día que Megatrón se consumía entre rabia y preocupación. Cada día que Starscream pasaba en la base autobot era un día que Starscream pasaba con ÉL.
Era un pensamiento que le perturbaba notablemente. Y no solo ese... también aquel transformer aéreo, Jetfire, el segundo de Óptimus.
Megatrón arrancó un trozo del posamanos de su trono de pura rabia. ¿Cómo se atrevía a acercarse tanto a su hijo? ¿Cómo osaba siquiera rozar a la creación de Megatrón? Cuando gobernase Cybertrón se ocuparía de buscar a ese Jetfire y cortarle manos y alas por su osadía. No era digno siquiera de ocupar el mismo espacio estelar que Starscream.
Megatrón ya se había ocupado antes de otros como él, siempre les detectaba, mirando a Starscream con algo más que interés pasajero, interesándose por él, acercándose con roces que podían parecer accidentales. Indignos todos ellos, rápidamente se había ocupado de trasladarlos a destinos lejos de Starscream, y a los más osados les había puesto en primera línea de batalla de los peores combates. Al menos habían sido decepticons, a ese Jetfire le iba a sumergir en ácido sulfúrico.
Tenía que hacer que Starscream saliera de la base autobot.
Si Óptimus descubría la verdad sobre Starscream... si Starscream descubría su origen.
Megatrón meditó... tenía que verse con Starscream y convencerle de regresar a la base lunar, volver a ser un decepticon a su servicio.
Confesarle que era su padre... si Starscream descubría que era hijo suyo, ¿qué haría? Ahora parecía odiarle con frenesí asesino, saber que eran padre e hijo podía surtir el efecto contrario del deseado, después de todo le había abandonado...
Agh. Megatrón golpeó de nuevo el posabrazos.
- ¡Cyclonus! ¡¿Dónde diablos está mi energón?!
El subalterno se precipitó en la habitación con un cubo de reserva de alto grado y se marchó con prontitud, sabía que la paciencia del general era inexistente últimamente.
Megatrón dio un trago y dejó el cubo a su alcance.
Cuando había descubierto que estaba creando una protoforma había sido demasiado tarde para interrumpir la creación, matar el nuevo núcleo ya formado a esas alturas hubiera afectado a su propio núcleo, podía haberle matado, por no hablar de la ardua tarea de retirar el cuerpo del interior de su barrera protectora sin hacer daño a su núcleo.
El nacimiento había sido sorprendentemente sencillo, la mayor parte de las veces se precisaba la ayuda de un oficial médico que ayudara a abrir los blindajes. Megatrón no había precisado ayuda alguna, sus blindajes y barreras se habían abierto con toda naturalidad y su caja de protección había dejado salir a Starscream sin dificultad. Megatrón se había puesto a cuatro patas en el suelo y el dolor había sido intenso pero corto, su servo torácico se había abierto y Starscream había caído al suelo en apenas un par de minutos.
Megatrón había estado... histérico. Sabía que el recién creado iba a ser un mestizo, un híbrido. Le había horrorizado pensar en como iba a ser su creación, una criatura mal construida, extraña, enfermiza... había ido a las cámaras de incubación en cuanto había sentido la presión de su pecho y los mensajes de alarma que indicaban que la protoforma era autónoma y debía salir. Lo expulsaría y le dejaría en una incubadora, abandonándolo donde estaría a salvo y cualquier decepticon que pasara lo tomara por un abandonado o un huérfano.
Había sonado fácil. Y hubiera sido más fácil quizá si Starscream hubiese sido como los demás híbridos. Pero no lo había sido, Megatrón se había quedado paralizado mirando a la pequeña criatura no más grande que su mano, Starscream había nacido pequeño y hermoso como el más divino de los recién creados, con dos alitas minúsculas y manos curiosas que se habían alargado y movido con encanto.
Sano y precioso. Megatrón no se había percatado de que se había quedado embobado mirando a su creación hasta que los ópticos se habían encendido con un suave tono ámbar y había tenido que apresurarse a cubrir rudimentariamente el rostro del pequeño con el primer trapo que encontró a mano para evitar la "primera imagen" de la protoforma.
Su creación. Un híbrido. Un mestizo. Y sin embargo sin las deficiencias que ello siempre había acarreado. Hook, el oficial médico, no había podido darle una explicación al respecto, había insistido en que era un milagro que debía investigarse. Megatrón lo había prohibido categóricamente. Y años mas tarde, cuando Starscream había entrado en la armada decepticon, Megatrón había encargado a Hook todos sus exámenes médicos con órdenes estrictas de guardar el secreto sobre su mestizaje ante todos, incluido él mismo.
No dejaría que nadie dijera que su hijo, el hijo del que enorgullecía, era mitad autobot.
Pero ahora... Megatrón meditó...
Algo de la verdad debía salir a la luz. Para que Starscream volviera a donde pertenecía.
Nota de la autora: Jetfire y Starscream ya están estableciendo un trato mutuo, poquito a poco. Jetfire ha demostrado anteriormente que puede ser capaz, responsable y dedicado mas allá de las bromas, de modo que Starscream puede respetar esa faceta de él y aceptar así las demás, siempre he pensado que en una relación respetar la valía del otro es primordial. Starscream no podría apreciar a alguien que no pudiese respetar.
Mis amigas y yo, hablando de este fanfic, hacíamos bromas sobre Megatrón como padre, siempre imaginábamos que sería de esos que no dicen nada sobre el pretendiente de su hijo pero luego se las arreglan para que les pille un camión en plan mafioso "que parezca un accidente".
Respecto a la reproducción transformer de la que hablo, me lo he inventado absolutamente todo, pero tiene sentido que una raza tan increíblemente longeva y resistente tenga índices de natalidad patéticos, sino se extinguirían por superpoblación. El mestizaje también es un invento personal, no tengo idea de que tal cosa exista en ninguna serie de transformers.
Gracias por los reviews, como siempre, son toda una alegría para leer. Mis ojos ya están completamente curados y puedo leer mas fanfics para inspirarme y escribir mejor. ¡Hasta el próximo capítulo!
