Capítulo 13: Asesinato

Me despertó mi madre a primera hora de la mañana, muy nerviosa. Pensé que me diría que Gran me esperaba en la puerta apuntando con su arco y con un ejército de zombies hambrientos detrás pero no fue exactamente así.

-Hijo, ¡hijo! despierta. Dicen que Selma ha muerto.

El corazón me dio un vuelco.

-Un momento, ¿qué?

-Han encontrado sus restos cerca de la mina - mi madre sollozó. Ella y Selma habían sido muy buenas amigas en la infancia - la han atacado esas arañas cuando volvía de explorar.

-¿las arañas de la mina? ¿En serio?

-Ven. Tenemos que ir al entierro.

¿Qué le habría pasado a Selma? obviamente, no la habían matado las arañas de la mina. Aquello era absurdo, ya que Selma era una exploradora nata. ¿Habría tenido un accidente allí fuera? ¿O quizás dentro? A lo mejor había encontrado algo que a Gran no le había gustado...

Traté de quitarme aquello de la cabeza. Gran me caía cada vez peor, pero no lo veía capaz de hacer algo así. No era tonto y si Selma le traía pruebas de algo (y si era algo tan brutal como lo que me había descrito Vlamir, el araña) la creería. Puede que sólo fuese un accidente.

Salimos de casa, pero no pude dar muchos pasos. Hiell, un esqueleto ayudante de Gran, me paró al poco rato.

-Acompáñame.

Mi madre me miró extrañada, pero yo hice un gesto para sacar importancia al asunto, fingiendo estar tranquilo. Seguí al esqueleto con aparente indiferencia y me llevó hacia una salita de la zona restringida.

-Espera aquí. Gran no tardará.

El tipo se puso a vigilar la entrada hacia la zona restringida, en el lugar de Gran. Empecé a dar vueltas por la habitación, frustrado. Gran habría ido al entierro y aquello se podía alargar mucho. Estaba empezando a ponerme nervioso cuando oí los saltitos de un slime en los pasadizos de la zona restringida.

Saqué la cabeza por curiosidad y vi a mi amigo de anoche, la araña con su mascota, llegar atareado.

-Señor esqueleto, llevo toda la noche dando vueltas. Las galerías son muy grandes y mi orientación...

-Señor, no debería estar aquí - dijo el esqueleto fastidiado. - espere en esa sala y lo devolveremos a su zona cuando sea posible.

-Gracias, pero antes debería ver a Gran... debo contarle algo.

-Gran está ocupado. Espere aquí, por favor.

Hiell empujó la araña en la sala donde estaba yo. Vlamir soltó un suspiro de alegría.

-Como me alegro de verle, señor Peck. Ha ocurrido algo terrible. La pobre Selma...

-Si, ya lo sé... - suspiré- un momento, ¿cómo lo sabe usted?

-Lo vi. Lo vi todo.

Lo miré sorprendido y nervioso:

-¿Vio como murió?

-Salí a medianoche, después de hablar con el señor Gran, que me agradeció la información, pero no parecía creerme. Dijo que las desgracias podían deberse a causas naturales, pero que no existían los humanos, ni nada que se pareciese. Que recibiríamos toda la ayuda que fuese necesaria en nuestra zona. Tiene razón el señor Gran, ya que yo tampoco había visto a ningún humano. Hasta ayer. A Selma la mató un humano.

Analicé la información: aquellos nuevos enemigos llamados humanos me estaban gustando cada vez menos

-¿En serio?

-Fue afuera. Encontré a Selma al lado de un lago. Me dijo que traía muchas novedades: había encontrado unos humanos que se habían trasladado muy cerca de nuestras zonas, pero que no le cuadraba que fuesen ellos los causantes de la destrucción, que teníamos que investigar más. Yo le hablé de mi reunión con Gran y contigo. Me contó ¡que habías salido afuera! ¡Vaya!

-Shhsss - le dije - Nadie lo sabe. Por favor, no lo digas en alto. Puedo meterme en líos.

-Me dijo que si Gran seguía sin aceptar la realidad, que te pediría a ti que la ayudaras.

Aquello me sorprendió mucho.

-¿En serio? ¿yo?

-Temía que Gran no atendiese a razones y atacase a los humanos, o bien se volviese más restrictivo, tratando de ignorar lo que pasa a fuera. Según parece, es lo que ha hecho hasta ahora: quitar importancia a todo lo que había encontrado Selma, pedir que la gente no supiese nada. Me confesó que necesitaría ayuda para acercarse y contactar con los humanos, pero no hay ningún explorador tan bueno como ella y que el único que conocía capaz de meterse donde fuese, eras tú.

No podría creer aquellos halagos.

-Después de aquello, la conversación no duró mucho más. Se acercó... alguien... eran dos e iban armados. Yo pude esconderme pero Selma quería acercarse a ellos y hablar... y la atacaron... después huimos hacia los túneles pero nos siguieron... golpearon a Selma y acabaron con ella. Yo me escapé y me perdí. No he encontrado la zona hasta ahora. Suerte que Limo me acompañó.

El pequeño slime dio dos saltos de alegría.

-¿Qué piensa hacer? - le pregunté. No me esperaba aquello.

-Debo contarle la verdad a Gran, y los planes de Selma. Seguro que lo comprende.

-No. - gruñí - si no le creó ayer ¿por qué va a creerle hoy? ¿Selma no le dijo nada más sobre esos humanos?

-Dijo que estaban tras las montañas, después de un bosque.

-¿Qué es eso?

-Pues... - Vlamir pensó profundamente - las montañas son acumulaciones de roca, muy grandes... y un bosque es un lugar con muchos árboles, que son como setas, pero...

-¿Verdes con madera?

-¡Exacto! Veo que ya los conociste. La primera vez que vi uno, me sorprendí mucho... verás yo...

Un segundo después, hubo una pequeña brisa y un enderman apareció en medio de la sala.

-¡Edar!

-Quédate quieto allí - gruñó Hiell, el esqueleto, apareciendo en la sala - y no te teletransportes.

-Oye, ¿yo que he hecho? – preguntó Edar.

-A Gran no le ha gustado que preguntases a la gente si creía que Selma fue asesinada por nosotros - dijo Hiell con mal humor.

-Si te enfadas ¡es que es verdad! – exclamó Edar.

-Edar, por favor... – murmuré, suspirando.

-Pues siento decirte algo, querido enderman - continuó el esqueleto, irado - Selma no fue encontrada en realidad en la mina, sino en unos pasadizos cerca de aquí. ¿Y sabes qué dos ciudadanos son los únicos que la han pisado últimamente?

Aquello estaba empezando a no gustarme.

-Sí, ¡tú y tu amigo creeper! que justo ayer no estaba en su casa, sino hablando con el último monstruo que había visto a Selma y sabía dónde estaba...

-Yo no sabía sabía dónde estaba - murmuró Vlamir.

-Así que si no quieres empeorar las cosas, no te muevas de aquí ni hagas preguntas impertinentes.

-¿Qué significa eso? - me quejé.

-Significa que sabemos que Selma fue asesinada y que tú eres el principal sospechoso. - dijo el esqueleto sonriendo con malicia.