Tony lleva casi una semana vomitando hasta que su estomago quedaba completamente vacío. Aveces el olor del perfume de Steve lo asqueaba, Steve no podía siquiera ponerse el perfume que le había regalado el mismísimo Tony.

Steve se preocupaba por aquello y cada vez que lo veía vomitando le repetía que debía ver a Bruce para un chequeo. Pero cada vez que le mencionaba aquello, Tony le replicaba que estaba enfermo del estomago y no era nada malo.

Pero Steve se cansó de ello al momento de ver a Tony pálido y demacrado, las bolsas bajo sus ojos le reafirmaban que su esposo no estaba bien.

- Tony deves ir de inmediato con Bruce. Estás muy mal Tony, no mientas. - Steve lo miró enojado.

- Estoy bien, Steve.

- No, no lo estás.

Tony rodo los ojos y suspiró irritado, le haría caso al anciano para que dejara de molestar.

- Okey, vamos. Verás que no tengo nada y es solo dolor de estomago, nada más.

Ambos subieron en busca de Bruce. Lo encontraron en su laboratorio con Natasha, tenía al mismisimo Hulk contra una de las mesas de exámenes pero ambos se separaron al escuchar a Tony.

- Espero no molestarlos.

- Con tu presencia molestas, Stark.

Natasha rió al ver la cara de indignación de Tony, sus manos palmearon el hombro del castaño mientras salia del laboratorio.

- ¿Y a que debo su visita?

- Tony se ha sentido mal desde hace una semana, pero con lo terco que es no ha venido a verte para algunos exámenes.

- ¡Hey! yo no soy terco.

Tony cruzó sus brazos y habló con Bruce acerca de sus malestares.

- Bien, tendré que sacarte sangre y hacer unos analisis. Al momento de tenerlos listos les avisaré.

Ambos estaban sentados frente a Bruce que tenía el resultado de sus exámenes en su escritorio, la cara del doctor era indescriptible.

- Vamos, dime lo que tengas que decir.

- Tony, esto es realmente sorprendente y nunca lo hubiera imaginado viniendo de un hombre...

- Ya, basta, ve al grano bruce - Tony soltó conmocionado por saber.

- Tony, tu... Estás embarazado

- ¡¿Que?!