~Hola a todos~

Lamento haber vuelto a tardar en actualizar, pero desde ahora ya no tendré ese problema, la historia la tengo ya en mi cabeza y hare lo posible por escribir y hacer alcanzar mi tiempo para publicar las historias.

Con este capítulo daremos final a mis ovas por el momento, aunque si hay una segunda ova, pero eso es otro asunto.


Ova

Parte Dos

Lo que se escribió en el tiempo…


Dos semanas después — Estados UnidosCalifornia

Ya habían pasado dos semanas desde el día en el cual Ritsu "murió" en aquellos momentos en lo que todo pareció perdido y que no había nada que hacer nunca creyeron lo que horas más tarde sucedió, justo después de haberlo diagnosticado como muerto y haberlo dejado en esa habitación hasta que llegaran los forenses a petición de los familiares, el castaño chico empezó a respira con dificultad, de manera misteriosa su corazón comenzó a latir de nueva cuenta, una extraña niebla color purpura empezaba a filtrarse por su boca, aquella niebla no había sido vista por nadie por lo que ningún doctor se explicaba aquella anomalía cuando en los monitores centrales se podía observar como el electrocardiograma de ese paciente comenzó a recibir los latidos del corazón del joven.

Ese día fue muy significativo para los médicos del hospital, habían visto como el chico que horas antes estaba completamente muerto sin sangre circulando ni reacciones en el cerebro estar ahora respirando tranquilamente aun con todas esas vendas cubriendo su cuerpo…

Los padres del joven estuvieron completamente felices y lloraron como nunca cuando le dijeron que su hijo había revivido misteriosamente, Jake en esos momentos ya se encontraba regresando de haberse encontrado con una extraña niña que le dijo que salvaría la vida de la persona que más apreciaba a cambio que le diera la mitad de su vida a dicha persona, a lo cual acepto sin siquiera pensarlo y cuando vio que fue en realidad cumplido aquello sintió una felicidad enorme aun sabiendo que si esto se repitiera en el futuro, tal vez…

—Jake, gracias por estar aquí —la voz de la señora Onodera saco de su ensoñación al akagami, quien levanto la vista sin comprender las palabras de la madre de su amigo— Por estar siempre junto a mi hijo, sé que lo cuidas como si fuera tu hermano menor como lo haces con Noah, por eso, en verdad te agradezco que estas siempre en las buenas y malas junto a él. —las palabras de Mei hicieron que Jake sonriera parcialmente, aun se culpaba a el mismo del accidente que había ocurrido y eso hacía que no aceptara completamente las palabras de la madre de su amigo…


—Por eso dije que no era buena idea que te acerques a Ritsu —la voz de una pequeña hizo que Ushio mirara en sobresalto a su derecha, ahí en las ramas de un árbol junto a la banca en donde se encontraba, la misma niña de hace tiempo se encontraba.

—Tú… ¿Cómo es que sabias que pasaría algo si me volvía a ver? —preguntó con pesar mientras bajaba su mirada a su brazo vendado, ya había pasado como dos semanas desde el accidente y siempre se mantuvo viendo desde lejos si el joven mejoraba, aun recordaba el día que lo dieron por muerto, ese día sí que fue uno que nunca iba olvidar…

—Te pareces demasiado a alguien que significo mucho y a la vez destruyo todo en él… por lo que verte era verlo y verlo era que su mente fallara y quisiera escapar de su pasado, no te culpo de nada ya que en cierta forma no tuviste nada que ver con eso ya que no lo sabias… Pero aun así las cosas pasaron y su vida estuvo en riesgo, te odio un poco por eso ya que hiciste que activara el "juego" —dijo la niña mientras se balanceaba en la rama de aquel árbol.

—¿Juego? ¿Qué juego? ¿Quién eres?—indagó con curiosidad el chico.

—Uno donde estoy tanto de mala como de buena en la vida de Ritsu, mi deber es cuidarlo pero ahora también mi mente se distorsionara parcialmente haciendo que actué de mala para su vida, ahora mi deber es borrarte la memoria, no quiero que te sientas culpable o participes en el juego. —dijo la niña con normalidad— Y yo soy Froo… y mi deber como dije, es borrarte la memoria ahora mismo…

—No tienes por qué hacer eso, no tienes por qué librarme de culpa —fueron sus palabras mientras levantaba la vista y miraba a la chica, parecía que ahora esas palabras activaron algo en ella que su miraba cambio parcialmente.

—¿Seguir y recordar o seguir y olvidar? Dime Ushio ¿Qué decides? —aquellas preguntas hicieron que el joven mirara a la niña con desconcierto, ahora la manera en la que hablaba había cambiado, parecía ser otra persona pero a la vez la mismo…

—Seguir y recordar… Esa es mi elección Froo, no quiero olvidar todo esto, prefiero seguir y tener en mi mente mi error a olvidarlo y causarle dolor —las palabras había salido sin su permiso y esas palabras hicieron que la niña sonriera mientras un aura negra la envolvía.

—Pues como quieras, yo solo te doy las opciones, si recordar quieres, pues recordaras este día por toda la eternidad —sus palabras parecían sonar divertidas para ella mientras esa abrumadora niebla ingresaba en Ushio mientras este sentía un leve dolor.

—Puedo vivir con eso… Cambiare mi error aunque me cueste la vida —el peli azul no sabía de donde le salían las palabras pero aquella tenían razón, su error fue volver a aparecerse frente al castaño e intentar hablarle aun recordando las palabras de la niña.

—¡Pues bienvenido! El juego ya comenzó, espero no mueras en el proceso —esas palabras hicieron que un escalofrío recorriera la espalda del joven, no entendía a que se refería con morir, pero si sería mejor que sucedería luego de que remediara su error.

—No lo hare Froo, no lo hare hasta remediar mi error —y así lo dijo con una sonrisa mirando los ojos vacíos de la jovencita que ahora se dejaba caer del árbol.

—Suerte Ushio, Sayonara —dijo la joven al desaparecer cuando sus piel hicieron contacto con el suelo y solo un polvo dorado quedaba en el aire.

—La suerte no es necesaria, para remediar mi error no la necesito Froo… —sin saber por qué las dijo miró el polvo que formaba círculos y una brisa comenzó a soplar.

r03;—Ya lo veremos, ya lo veremos Ushio… —un susurro se escuchó en el viento haciendo que Ushio cerrara los ojos mientras la fresca brisa se llevaba los residuos del polvo que había quedado…

El peli-azul como siempre volvió a su casa encontrándose a sus padres discutir, eso no le agrado ya que eran raras las veces en las que veía aquello, por un momento pensó que este era su castigo de parte de la niña pero no estaba seguro, se mantuvo calmado delante de la puerta sin atreverse a abrirla, los gritos en la sala aún se escuchaban y muy pronto vio a su madre salir por la entrada.

—Oh querido, mamá tiene asuntos que atender por lo que no estará en casa unos días, te extrañare mucho, sigue estudian y cuídate mucho en mi ausencia ¿vale? —dijo su madre con una sonrisa tratando que su hijo no supiera sobre su discusión anterior, cosa que ya era imposible.

Ushio solo sintió e ingreso a su "hogar" ahí vio a su padre estar con las manos en la cabeza mientras estaba recostado en el sofá, no se atrevió a decir nada al verlo así y solo se fue a la cocina, tomando dos vasos de leche en sus manos se fue donde su padre y lo miro tratando de explicarse que paso.

—Padre… toma —fueron sus palabras mientras extendía el vaso con leche, el cual su padre acepto con una sonrisa triste.

—Gracias Ma…Ushio… —aquella respuesta hizo que el peli azul sospechara que lo que hubiera sido la fuente de la discusión tenía en parte que ver con él… aunque no se explicaba que.

Sin más Ushio se fue a sentar en el otro sofá de la sala y bebió su leche, fue entonces que vio una foto en el suelo, nunca la había visto antes y parecía ser muy antigua pero bien cuidada, la levanto con una de sus manos y la miro con detenimiento… algo en esa foto le decía que esa fue la causante de la discusión y tal vez no lo era él.

—Padre… ¿Quién… es la persona de la foto? —indagó mientras se la mostraba a su padre, quien al escucharlo cerro los ojos para luego mirarlo con pesar.

—Esa foto… es… de tu hermano mayor… —esas palabras tomaron de sorpresa a Ushio, sus ojos se desorbitaron y no daba crédito a lo que decía su padre, eso era mentira, se supone que era hijo único y en ningún momento le habían dicho que tenía un hermano…

—¿Cómo? Padre quiero que me lo expliques ahora mismo —fueron sus demandas mientras miraba con determinación al hombre pelinegro, quien al escucharlo suspiro y se recostó contra el espaldar del sofá listo para contarle a su hijo la verdad…


Dos meses más tarde

—Vamos Ritsu, tu puedes —dijo Jake mientras miraba como el castaño intentaba caminar, ya habían pasado dos semanas desde el chico había despertado de su coma y sus vendas había sido retiradas.

Ahora Ritsu era estable y podía salir del hospital, pero eso solo ocurriría si los exámenes de su pérdida de memoria no eran tan graves.

El chico había olvidado casi todo lo que sucedió antes de su accidente y eso era preocupante para los doctores como para los padres de Ritsu.

—Jake… es imposible que pueda —dijo el joven mientras se agarraba del barandal, al haber estado dos meses en coma volver a caminar se le había vuelto una tarea difícil, al menos y ahora ya recordaba a sus personas más cercanas como lo eran sus familiares y Jake, aunque aún tenía problemas para andar.

—Claro que puedes, si no lo haces no conocerás el mundo exterior, tengo ganas de mostrarte todo, como es una arco iris, como son los árboles, los pájaros… —decía el akagami de manera entusiasma mirando al joven castaño estar luchando para caminar.

—Jake… puede que haya perdido la memoria pero no la perdí en ese sentido, yo sé que es un árbol, un arco iris, pájaros, animales, etc —dijo el oji oliva mientras daba más pasos junto al barandal para salir al jardín del hospital.

—Claro que lo sabes, lo sabes ahora que lo dije, tranquilo que tu querido profesor te enseñara todo lo que olvidaste —dijo el akagami ganándose una mirada y un suspiro de parte del menor.


—Froo ya no sé qué hacer, mi persona no se cura con nada y esto ya está preocupándome mucho —dijo Sie mientras se llevaba las manos a la cabeza y soltaba su cabeza contra la almohada que mantenía entre sus piernas.

—Por cierto Froo ¿Cuándo me darás el alma de mi humano? Sabes que no puedes tenerla si yo estoy aquí —dijo otro niño de ojos rojos y cabellos negros como la noche mientras miraba a la joven que mantenía un par de collares entre sus manos.

—Solo esperaba tu regreso Elio, aquí tienes el alma de Jake, Ritsu ya está repuesto y puede sostener su cuerpo con su propia alma sin la necesidad de la de Jake por lo que no tiene sentido que la tenga… —dijo la niña mientras le daba el collar en forma de remolino al chico de ojos rojos.— Sie, creo que tengo la solución a tu problema, este collar es uno de lo que quita la parte del alma que esta con los recuerdos que la persona quiere olvidar —dijo mientras le pasaba el collar en forma de nube al chico.

—¿Eh? ¿Es verdad Froo? —dijo Sie levantando la vista y recibiendo el collar en sus manos, pero pronto lo hizo vio que ya tenía un alma adentro— Pero Froo… este collar…

—No hay de qué preocuparse Sie, no pasa nada mientras ayude a tu humano a olvidar —dijo Froo con una sonrisa mientras que Sie empezaba a limitarse a mirar el collar…


Japón-Tokyo

Masamune Takano estaba más que destrozado por lo que hace cuatro años atrás le había pasado, en todo este tiempo nunca se había podido reponer , había hecho cosas fuera de lo común solo para olvidarlo.

Incluso su mejor amigo había sido envuelto en esto, pero fue una suerte que se detuviera antes de hacerle algo que no debía, por lo que termino cuando antes esa relación antes de haberla convertido en relación de una sola noche…

Pero esto no cambio nada, había tenido demasiadas parejas, tanto hombres como mujeres y todos tenían algo parecido a su antiguo amor, eso hacía que el dolor aumentara…

Este día no era diferente al resto, acababa de terminar una relación con un joven inocente que no tenía nada que ver con su problema, el chico había llorado y se había ido luego de gritarle y tirarle una lámpara…

Takano no se podía creer lo que estaba haciendo, su vida se estaba yendo para abajo, esto no podía seguir así…

—Esto estar destruyendo mi vida… Ritsu… ¿Por qué te fuiste? —dijo por lo bajo mientras se llevaba una mano a la cabeza y se dejaba derrumbar en el piso de su departamento.

De la nada Takano se sumergió en un sueño, uno que nunca había tenido hasta la fecha, se trataba de su propia infancia, desde la lejanía miraba como su yo del pasado iba y venía por el gran parque, jugando con otros niños como todo pequeño normal… entonces… ¿Cuándo fue que todo cambio?

La respuesta nunca la había sabido, nunca se dio cuenta en que momento fue en el que cambio su manera de pensar y ver el mundo...

—¿Cuando fue que… todo se volvió doloroso y vacío? —se preguntó mientras miraba como su yo del pasado aún era feliz en ese tiempo libre de preocupaciones…

—Uno nunca sabe lo que nos depare el destino… —una voz extraña hizo que el hombre mirara rápidamente detrás suyo, encontrándose con un niño pelinegro, con tan solo verle los ojos hizo que despertara de golpe volviendo a la cruda realidad.

—Un sueño… —murmuro mientras se paraba y se iba con rumbo al ascensor para ir a la azotea del edificio, el único lugar donde podía pensar tranquilamente en todo el lugar.

No tardó mucho en llegar y como siempre, saco un cigarrillo y sentándose contra la pared empezó a fumar mientras miraba el cielo y se repetía la misma pregunta en su cabeza ¿Cuándo fue que todo cambio?

—Como me gustaría poner un final a todo esto —dijo al momento que se llevaba una mano al pecho donde su corazón latía en dolor por todo lo que había pasado en su vida.

—¿Sientes dolor? ¿No quieres mi ayuda? Yo puedo librarte de esos pensamientos y dolor… solo dímelo y lo hare… —aquella voz volvió a escucharse y Takano rápidamente miro a su alrededor, encontrándose con ese mismo par de ojos rosa que en su sueño.

Entre las sombras de la noche un pequeño niño de no más diez años tal vez, salió y se acercó con cautela a donde estaba el hombre mientras en sus manos sostenía algo.

—¿Quién eres? ¿Cómo llegaste aquí? —preguntó Takano con desinterés, nunca había visto a ese niño antes y este lugar no era uno donde los pequeños pudieran estar.

—Soy Sie, alguien que quiere ayudarte en todo lo que pueda —dijo el pequeño pelinegro mientras se sentaba en el suelo en dirección al azabache mayor.

—¿Y que puede hacer un niño para ayudarme? —dijo Takano con sarcasmo mientras daba una risa pequeña, eso enojo un poco al niño pero este no lo hizo notar.

—Takano Masamune, anteriormente Saga Masamune, te conozco desde que naciste, conozco todo de ti desde que llegaste al mundo mortal, te he visto crecer y he visto todo lo que te ha pasado en todos tus años de vida hasta ahora, se cosas que tú no sabes, se tu problema y puedo ayudarte —las palabras del chico hicieron que al mayor se le borrara la sonrisa y mirara con atención al pequeño ser que estaba sentado a una distancia prudente de su persona.

No podía ser posible que ese niño lo conociera desde que naciera, de sobra se veía que le llevaba con muchos años al mocoso, pero algo en su interior le decía que el niño decía la verdad…

—¿Cómo es posible que sepas todo de mí? Eres menor que yo por más de una década, es imposible que sepas quien soy desde mi nacimiento —dijo Takano dándole otra calada a su cigarrillo mientras centraba sus ojos en el menor.

—Es natural que los humanos no se lo crean, ustedes solo pueden creer cuando lo ven por sus propios ojos, si no lo hacen nunca se da cuenta, seres como yo hay muchos en este planeta, pero ustedes no nos reconocen porque somos físicamente muy parecidos a ustedes —dijo el niño mientras cruzaba sus manos al momento que sus ojos rosa miraban con detenimiento a la persona con quien estaba hablando.

—¿A qué te refieres con eso? ¿Dices que no eres humano? —indago Takano más curioso mientras miraba e cielo estrellado al momento que daba otra calada al cigarrillo.

—No lo soy, soy un ser que solo se encarga del bienestar de una persona cuando llega a la tierra… soy como "ángel" para ustedes, tu eres mi persona y yo apareceré ante ti cuando la situación sea demasiado para que la puedas resolver solo —dijo con simpleza esperando que su humano le creyera y así pudiera darle el collar.

—De modo que eres mi "ángel" hehe que divertido, un ángel que me viene a salvar. Creo que elegiste un momento equivocado, pudiste salvarme hace tiempo y todo esto no hubiera pasado —dijo Takano mirando al niño quien resoplo ante sus palabras.

—Tu alma se volvió azul a una edad demasiada temprana, cuando eso pasa no puedo interferir hasta que la situación llegue a como estas ahora, apunto de destruir tu vida —dijo el niño mientras miraba como el hombre no entendía muy bien sus palabras.

—¿Mi alma se volvió azul…? ¿A qué te refieres con eso? —indagó Masamune mientras apagaba e cigarrillo apretándolo contra el suelo.

—Cuando una persona se enamora, el alma se vuelve azul y si eso pasa es porque es un amor mutuo y nunca se va a destruir, en el momento que tu alma gemela se encuentre contigo naturalmente ambas se volverán azules aunque tú no lo sepas en ese momento —dijo el niño mientras en sus manos hacia aparecer un fuego blanco y otro azul en medio de su explicación.

—De modo que amor… Hahahaha, eso es muy gracioso niño, si en verdad esa persona fuera mi alma gemela nunca hubiera escapado de mi hace cinco años… —dijo el azabache de manera triste pero a la vez enojada.

—No entiendo de lo que hablas, tu alma se volvió azul hace más de cinco años… —dijo el niño mirándolo de lado, sabía lo que ocurrió hace cinco años pero eso no le vio mucha importancia en su momento, de hecho, no recordaba el rostro del amado de su humano en ese tiempo…

—Cómo que antes —mencionó rápidamente Takano, no pudo haberse enamorado de alguien antes de Ritsu, eso era ilógico… Pero al pensar en lo ilógico recordó unas palabras antes dichas por el niño "sin que tú lo sepas" ¿Acaso se había enamorado de alguien sin saberlo hace mucho? ¿Quién era esa persona? ¿Dónde estaba ahora? ¿Aquella persona le haría olvidar a Oda Ritsu?

—Sí, fue mucho antes de lo sucedido hace cinco años. Tu alma se volvió azul a una edad considerablemente temprana para los humanos —dijo Sie recordando aquella vez que estaba mirando por su espejo cuando aún estaba en su mundo. — Tu alma se volvió azul a la edad de ocho años en un parque de tu antigua ciudad —dijo el oji rosa mirando como las expresiones del mayor se distorsionaba.

—Cómo que a los ocho… eso es imposible. No recuerdo que pasara algo en ese año —dijo Takano empezando a hacer memorias de su infancia… ¿De quién se había enamorado hace más de diez años atrás?

—Por eso digo que fue una edad temprana, desde entonces nunca te has visto con esa persona, espero aparezca pronto para poner tu vida en orden… pero hasta que llegue me gustaría que me prometieras algo para poder aliviar tu dolor. —dijo Sie con una sonrisa muy dulce como la de todo niño.

—Cuál es… —fueron las únicas palabras que pudo mencionar Masamune mientras miraba como el pequeño se levantaba y se acercaba a su persona mientras de entre sus manos pequeñas se podía ver un collar colgando.

—Bueno…quisiera que mantuviera esto con usted, será como un recuerdo del trato que hemos hecho. Nunca lo pierda y nunca lo olvide. Solo manténgalo y guárdelo en secreto, ¿puede hacerlo, verdad? De todas maneras… esto solo es para que ese sentimiento se vaya… —dijo el chico mientras le colocaba el collar en el cuello del azabache mayor.

—¿A qué refieres con trato? —las preguntas no terminaban nunca de parte del mayor, no sabía que habían hecho un trato…

—El trato que hacemos no es como el de los humanos, al decirles a ustedes nuestra identidad parcialmente como lo hago ahora se forma un lazo llamado "trato" una promesa que debe ser cumplida por los humanos hacia nosotros. Me debes prometer de nunca perder este collar… —dijo Sie mientras se apartaba del mayor y daba unos pasos para atrás.— Puede que nunca me vuelvas a ver hasta el momento en que algo terrible vuelva a suceder, para entonces quiero que me devuelvas el collar que te estoy entregando ahora, no me gustaría que te lo quitaras ya que si lo haces volverás a recordar lo que te atormenta, pero eso lo dejo a decisión tuya, pero lo que si debes cumplir es el de no perderlo y el de no decirle a nadie lo que paso ahora, debes guardar el collar en secreto cuando ya no quieras usarlo —continuo diciendo esta vez a solo unos pasos del barandal.

—¿Esto… enserio me ayudara a librarme de todo el dolor? —murmuró Takano mirando el collar.

—Claro que sí, pero si lo pierdes otra persona morirá, un alma está adentro por lo que debes cuidarlo bien —esas palabras hicieron que Takano mirara desconcertado, ¿un alma había en ese collar? Entonces esa alma ahora dependía de él ¿era eso lo que decía?….

—Entonces… depende de mí si el dueño del alma sigue vivo —dijo sin más mientras miraba como el pequeño se sentaba en el barandal de la azotea.

—Exacto… pero tranquilo, solo es un juego… si tomas la ruta correcta nadie saldrá herido —dijo con una sonrisa brillante mientras se paraba en el fierro del barandal— Nos vemos después Masamune Takano… Solo espero que… cuando sepas la verdad… no te asuste volver a estar en la realidad —fueron sus últimas palabras antes de tirarse al precipicio desde el barandal.

Takano corrió al ver lo que el niño estaba haciendo, pero al llegar al barandal no vio nada más que negrura de la noche y ningún pequeño estar cayendo la distancia de veinte pisos hasta el suelo…

De repente un dolor se apodero de su cuerpo y el collar empezó a brillar de color rojo, sus memorias pasaron ante sus ojos y las imágenes de hace cuatro años se empezaban a hacer borrosas hasta el punto de volverse completamente negras…

Todo aquello fue demasiado para su cuerpo haciéndolo caer en un sueño profundo en el techo de la azotea…

Para cuando Takano despertara de ese sueño, su manera de vivir iba a cambiar drásticamente mientras mantuviera el collar alrededor de su cuello… Una mirada vacía se apoderara de su persona pero todo eso solo sería el precio a pagar para poder poner fin a su sufrimiento…


Sora: Hola, hola de nuevo nwn/ Aquí estamos en los créditos finales, ahora díganme ¿les gusto la segunda parte de la Ova? ¿Me odian por tardar? ¿ya no me darán reviews? Q^Q

Noah: Etto… ¿Sora?

Sora: Si Noah n.n *se acerca al chico*

Noah: ¿Por qué una fan está adentro…? *mira a Hitomi*

Sora: Porque tú te iras con ella por una semana mi niño non

Noah: o.o ¿Eh? *recuerda lo que le conto su hermano de irse con las fanes*¡No quiero ir Sora! T.T ¡Seré bueno pero no me dejes ir!

Sora: No pasa nada, todo irá bien ^^ *lo empuja a donde esta Hitomi*

Hitomi: Gracias, luego de lo devuelvo… o puede que no ewe *se marcha corriendo con Noah tirando de una cadena*

Todos: Pobre chico… -.-

Sora: Ey, ni que fuera para tanto… Bueno, minna-san déjenme decirle que a partir del próximo jueves continuamos con la línea del tiempo actual en el fic, lo que significa que veremos que hará Takano en el hospital luego de escuchar a Noah oAo

Ushio: No se supone que lo que me iba a contar mi padre saldría después…

Sora: o.o Oh… creo que adelante otra vez T.T Bueno, al menos no es nada muy concreto lo que puse hoy n.n

Squalo: Sora tiene que acabar el capítulo de LQNSDF para mañana .

Sora: non Oh verdad… bueno, me voy por el momento, debo acabar varios fic antes del sábado ^^

Todos: Hasta la próxima semana~

(Ok, esto se me olvido de publicar hace dos semana, me disculpo, me olvide de actualizar en esta pagina mientras en la otra si actualice a tiempo, ahora mismo subiré el que se supone debí subir hace cuatro días, como ven no modifique el tiempo ni nada en la notas iniciales ni finales, por lo que esta como s supone debía suplicar hace dos semanas)