Capítulo 12
-Bienvenida a casa, Nessie - La Bestia quitó un pañuelo de seda de los ojos de su novia para que viera el lugar donde se encontraban.
Un jadeo proveniente de la chica fue un indicativo para Jacob de que lo que veía jamas se lo hubiera imaginado.
Estaban en un departamento mucho mas chico que el de La Bestia, pero no por eso menos hermoso y hogareño; al igual que su casa las paredes eran beige pero los sillones y las cortinas tenían tonalidades pastel en lugar de tierra.
Parecía una casa de muñecas, hecha especialmente para su muñeca de rizos de cobre.
Jacob le dio a una muda Renesmee el recorrido por sala, la cocina, el comedor, el pequeño estudio y las dos habitaciones que eran una replica a escala del departamento de Jacob Black. Incluso tenia un pequeño cuarto de juegos con consolas y aparatos de alta tecnología, no tenia mesa de billar y maquinas de videojuegos de los 80's, por falta de espacio. Pero aquello no era un impedimento para que no tuviera lo mejor de lo mejor.
Entre mas alto el piso del edificio, mas grandes eran los departamentos. El nuevo departamento de Nessie estaba en el piso quince.
Renesmee observó todo sin poder creerlo, aquello había sido decorado a su gusto. De haber tenido dinero ese habría sido el departamento que hubiera rentado. Tenia todo lo que el suyo en Queens no tenia...
Su nuevo dormitorio era de paredes purpuras con los muebles, techo y puertas blancas. El baño era lila con blanco, era mas pequeño que el de Jacob pues tenia que estar proporcionado al departamento; pero como todos los cuartos de baño del edificio el de Nessie también tenia una tina de baño amplia donde se había imaginado dándose un relajante baño junto a Jacob.
No, espera, yo ya tengo casa.
-Pero... yo ya tengo casa. Vivo en Queens - fue lo único que pudo salir de los labios de Nessie, luego de recorrer su nuevo hogar y desplomarse en la cama idéntica a la de Jacob solo que pintada de blanco, que dominaba la estancia.
La nueva habitación de Nessie también tenia espejos en las puertas de los armarios -por orden de Jacob- y sonrió al ver su reflejo. Esa mañana había visto en el espejo como La Bestia volvía a bajar en ella y había sido alucinante.
-No, tu ya no vives ahí, cielo - Jacob se sentó junto a ella.
-Si.
-No.
-Jacob...
-Crees que voy a permitir que sigas viviendo ahí?
-Lo siento si para ti es rebajarse demasiado... - por que ella estaba tan a la defensiva?
-Nessie, tu vecina hacia drogas! Ese met lab puede explotar en cualquier momento.
Whoa! Pero que es lo que esta diciendo?!
-Que vecina?
-La señora Day y su hijo.
-La señora Day? No!
La señora Day era una mujer encantadora que en ocasiones le había dado galletas recién hechas.
Las galletas habían tenido droga? Oh Dios!
-Y el vecino del piso de abajo vende drogas. No voy a permitir que algo malo te ocurra.
-Pero...
-Nada de peros, señorita Dwyer.
Uy, La Bestia se había puesto en plan... La Bestia y cuando adoptaba ese tono en la oficina...
Nessie asintió y apoyó su cabeza en el hombro de Jacob.
Estoy siendo una tonta, el lugar es hermoso! Por que lo estoy rechazando?! Ah, si... la renta.
-Este lugar es muy bonito, pero no creo que sea capaz de pag...
-En verdad piensas que tu vas a pagar el alquiler. Quien cree que soy, señorita Dwyer? - Jacob sonó sumamente ofendido.
-Me confundes, Jake.
-En que forma...?
-No lo se... - no la confundía. Era la expresión equivocada.
Jacob le fascinaba y cada detalle que tenia con ella hacia que se enamorara aun mas de el. Pero su dignidad no le dejaba aceptar semejante regalo. Un departamento!
Nessie siempre había estado sola, todo lo que tenia lo había conseguido con sangre... literalmente.
Había tenido un sin fin de trabajos temporales desde que entro a la universidad, la familia de acogida con la que vivió sus últimos meses de preparatoria no le permitía trabajar y si la dejaban el dinero seria para ellos, no para ella. Así que en cuanto pudo hacerlo, trabajó y estudió y cuando el dinero no era suficiente vendía su sangre.
Así que ahora que tenia a alguien a su lado que quería cuidarla, protegerla, amarla y adorarla... se sentía extraña. Pero sabia que tenia que acostumbrarse, por que sino sus desplantes en lugar de agradecimientos terminarían por cansar a La Bestia.
-Gracias por el departamento, es hermoso. Me encanta! - le dio un besito en la mejilla.
-Quería que vivieras conmigo, pero pensé que dirías que es muy pronto. Así que aquí vivirás en la semana y los fines de semana subirás o yo bajare y pasaremos tiempo juntos.
-Pero... y mi ropa?
-Ah! -Jacob sonrió ampliamente-. Tuve la ayuda de una pequeña duende.
La Bestia se levantó de la cama y acercó a las puertas de espejo que cubrían una pared entera y las corrió una, por una dejando a la vista coloridas prendas con las etiquetas puestas. Todo estaba ordenado por colores, era un hermoso arcoiris de Alice Brandon Couture.
-Todo es de tu talla. Esto de aquí es otoño-invierno, Alice escogió prendas de todas sus colecciones y según ella son las que mas se adecuan a tu figura de reloj de arena, lo que sea que eso signifique. Esto de aquí es primavera-verano, también son piezas de todas sus colecciones, ella dijo que son piezas clásicas que nunca pasan de moda.
Las puertas corredizas del lado izquierdo era otoño-invierno, había prendas gruesas y abrigadoras como pantalones, faldas, blusas, suéteres, abrigos, bufandas, gorritos, botas, zapatos, bolsos. El lado derecho era era primavera-verano con prendas ligeras, frescas y coloridas, que incluían: jeans, shorts, capris, faldas, blusas,fedoras, zapatos y sandalias. También le había enviado los accesorios ideales para combinarlos con la ropa.
Renesmee no se había movido de la cama. Sentía que si se movía se despertaría de un sueño.
-Alice...? - la voz de Nessie se quebró al saber de nuevo que la afamada y talentosa diseñadora sabia de ella y le había escogido ropa.
-Esta ansiosa por conocerte. Es una de mis amigas mas antiguas - Jacob sonrió al recordar la expresión de Alice cuando le dijo que estaba enamorado y solicitaba sus servicios de diseñadora de imagen.
-Quiere conocerme? - A Nessie le empezó a dar vueltas la cabeza.
Todo era demasiado y estaba pasando muy rápido.
-Claro, al igual que Edward e Isabella Cullen.
Cullen?
Donde había escuchado ese nombre?
Ah, ya! El doctor presumido? El era amigo de Jacob?
-Como el doctor Cullen?
-Si.
Edward e Isabella Cullen - Nessie dijo para si sus nombres. Sus nombres sonaban hermosos, románticos. Como los personajes de alguna novela de Jane Austin.
-Me gustan sus nombres... suenan muy... -soltó de repente-. No se, como si fueran los protagonistas de algún romance épico de Austin. El conde Edward y la condesa Isabella - Nessie sonrió con las mejillas enrojecidas. Dicho aquello en voz alta le sonaba estúpido.
Jacob sonrió ampliamente al ver su sonrojo.
-Su historia es muy triste - murmuró La Bestia cerrando las puertas.
-Por que?
-No me corresponde a mi decírtelo por que es su historia, pero ellos saben casi todo de ti -Jacob envolvió la cintura de Nessie con su brazo cuando se sentó de nuevo a su lado-. Les he llamado con crisis existenciales desde que te conozco así que... si algún día serán tus amigos también, creo que es justo de que tu también lo sepas.
Nessie no dijo nada, solo pensó en lo que le decía su novio. Sus amigos ahora serian sus amigos.
-Edward era el clásico chico popular y mujeriego de la preparatoria, estaba en su ultimo año. Bella era la chica estudiosa de segundo año. Edward la vio en una fiesta, se acercó a ella con plan de ligarsela pero ella lo rechazó. Nadie rechazaba a Edward Cullen, nadie. Eso hirió su ego y como buen macho egoísta, egocéntrico y estúpido, decidió que iba a tener a Bella a como diera lugar. Pero en el proceso de conquista realmente se enamoró de ella y ella de el. Ya sabes como es el amor adolescente... Pero Bella quedó embarazada, Edward quería casarse con ella, pero los padres de ambos dijeron que no. Que primero naciera la bebe... -Jacob suspiró, lamentando la triste historia de sus amigos-. No se que ocurrió realmente... pero cuando Bella iba a dar a luz Edward no estaba ahí... y para empeorar las cosas... la niña nació muerta.
Nessie contuvo el aliento.
-Eso los destrozó, obviamente. Bella fue internada en una clínica psiquiátrica... ahí la ayudaron a recuperarse del golpe tan duro de perder a las dos personas que mas amaba... Edward... el desapareció. Nadie supo donde estaba, su padre lo había enviado a Europa para que se olvidara de la chica y la bebe. Edward le siguió la corriente a su padre y regresó un año después luciendo diferente, si le decían el nombre de Bella fingía que no sabia ni quien era, pero no era así. El tenia un plan y con ayuda de la mejor amiga de Bella, Angela, y su novio Ben, Bella y Edward pudieron estar en contacto. En ese año Bella había regresado a la escuela y se enviaba notas con Edward por medio de sus amigos. Charlie, el padre de Bella ni sospechaba, al igual que Carlisle el padre de Ed. Bella fue aceptada en Dartmouth y Edward también, el había esperado hasta que ella se decidiera por una universidad y decirle a su padre que ya quería comenzar a estudiar. Conocí a Bella en orientación, lucia tan... como tu. Pequeña, triste, sola, perdida. Ella había dejado de recibir cartas de Ed durante todo el verano. La ultima carta solo decía: recuerda que te amo. Y fue después de que ella le dijo que entraría a Dartmouth con una beca completa.
Nessie estaba muy quieta, escuchando la historia de los amigos de Jacob, sin saber que era la historia de sus padres. Ellos habían sufrido su ausencia incluso aun mas que ella. Nessie sabia que sus padres existían en alguna parte del mundo y de niña fantaseaba que ellos la encontraban; pero ellos tenían toda una vida creyéndola muerta, llorándole, sintiéndose miserables pero refugiándose el uno en el otro por que sabían perfectamente que ellos no eran los culpables de su sufrimiento. Siempre habían creído que era el destino el que no los había dejado ser padres, sin saber que su propia familia se había encargado de destrozar la vida de los tres. La vida Edward, Bella y Renesmee. Carlie, para ellos.
-Después de orientación -continuó La Bestia-, Bella y yo íbamos caminando por el campus conociéndonos, hablando de nuestras vidas aquí en Nueva York, lo que queríamos estudiar. Bueno, mas bien era yo el que hablaba, ella solo escuchaba y sonreía con timidez. En susurros me dijo en que dormitorio viviría y para nuestra sorpresa vivíamos en el mismo dormitorio mixto. Estábamos tratando de ponernos de acuerdo sobre que comer, ya que ella había comenzado a hablar realmente y alguien gritó su nombre a todo pulmón, interrumpiéndonos. Bella se paralizó a medio camino, la respiración se le aceleró y buscó con la mirada entre todos aquellos estudiantes que nos rodeaban, hasta que vio a Edward.
Jacob sonrió ante el recuerdo, el había sido testigo del rencuentro de los protagonistas de una triste historia de amor verdadera.
-Soltó su mochila, dejándola caer al suelo junto a mis pies y salió corriendo empujando a todas las personas que se interponían en su camino, hasta que se estampó en los brazos de un tipo flacucho de cabello rojizo. No supe que hacer, mas que acercarme poco a poco con sus cosas y cuando llegué a ellos, estaban en el pasto llorando en los brazos del otro, dándole todo un espectáculo a todos los que los veían. Al principio pensé que eran unos cursis por llorar de esa manera en su reencuentro, pero después supe la verdad, tenían exactamente dos años sin verse. Su niña había nacido y muerto el 10 de septiembre en Nueva York, habían estado destrozados por tal perdida a una edad muy temprana y lo peor es que habían pasado por eso solos, alejados. Edward no pudo estar con ella ni en el parto ni cuando se la llevaron enloquecida a la clínica.
-Es muy injusto -murmuró Nessie entre lagrimas-. Ellos le lloraban a una niña que amaban y que perdieron el mismo día que a mi me rechazaban.
Sus sollozos y lagrimas por alguien a quien no conocía en persona le sorprendieron. Pero ella no sabia que estaba profundamente ligada a ellos y a su triste tragedia juvenil. Aquel relato también era su historia.
-Lo se, me ha pasado por la cabeza varias veces. Pero tanto ellos como tu, tienen su final feliz - La Bestia besó las lagrimas de Nessie.
Nessie tenia su final feliz al lado de Jacob Black y eso le hizo que el corazón se le hinchara; si Edward e Isabella Cullen lo habían tenido después de una cosa tan horrible como la muerte de su bebé, ella también lo tendría. Los tres se lo merecían, pero no estaban juntos, entre ellos sabían de su existencia, pero no como deberían y tal vez nunca lo harían.
-Siguen juntos - susurró Nessie tratando de imaginar a los amigos de Jacob.
Esperaba que el tuviera alguna fotografía, quería conocerlos y saber mas de ellos desesperadamente. Los imaginaba hermosos, personas cálidas y amables. Esperaba que Edward fuera mas amable cuando la conociera y no le dijera: Dime doctor Cullen, no me llames Edward.
Pero eso seria lo ultimo que Edward Cullen le diría si la llegara a conocer.
-Si. Ninguno de sus padres sabían que ellos estaban en Dartmouth viviendo juntos -contestó La Bestia, apretando sus brazos aun mas torno a Nessie-. Nunca se lo mencionaron a nadie, pues sabían que aunque ya fueran mayores de edad los separarían de nuevo, nunca aprobaron esa relacion. Así que Bella estudió Psicología Infantil y ahora trabaja en Servicios Infantiles en Seattle y Edward es pediatra, tiene su propio consultorio y también es voluntario en clínicas comunitarias. Trabajan con niños tratando de darles su amor a otros niños, amor que no le pudieron dar a su Carlie.
El corazón de Nessie se estrujó.
Pobre conde y condesa Cullen.
-Solo Angela, Ben y yo fuimos invitados a su boda -La Bestia sonrió al recordar haber sido el padrino de la boda, en unos meses seria el turno de Edward-. Sus padres no se enteraron de que se habían casado hasta el día de la graduación y les avisaron que se irían a Seattle y que no querían volver a verlos. Les habían impedido estar juntos después de tan horrible tragedia y era algo que nunca les perdonarían.
-Es justo.
-Si, pero... es difícil no tener padres. Ellos los tienen y yo no...
-Lo se. Te entiendo perfectamente - Renesmee se acurrucó en el cuerpo cálido de La Bestia, sintiéndose reconfortada.
-Pero ahora te tengo a ti. Mi final feliz -Jacob deshizo el nudo en su garganta atrayendo a Nessie a sus labios.
-Y yo a ti - dijo Nessie en un suspiró cuando se separó de el para tomar aire.
.
Alice Brandon miró las fotografías de la campaña que había rechazado Jacob y después volvió a mirar las nuevas... por enecima vez.
La Bestia había apretado fuertemente los puños al ver que Bree Tanner lo había desobedecido, discretamente Nessie lo tomó del brazo y el simple roce de sus dedos lo hizo calmarse... y excitarse.
-Esta me gusta, esta no. Esta si, esta también. Esta me gusta... pero el vestido verde se pierde con el fondo verde, es un verde diferente pero aun así... tal vez puedan cambiarlo en la computadora o algo. Esta... aun no se si la odio o la amo. Esta definitivamente la odio, la modelo esta casi dándole la espalda a la cámara haciendo que el adorno al frente del vestido no se vea, pero me gusta la toma.. si tan solo esta toma la hubieran hecho con el vestido morado... luciría increíble. Esta... el modelo no me gusta, córtenla para que solo salga la chica... Y esta... ah, esta... la quiero ver en la contraportada de Vogue... es mi favorita.
La ira de La Bestia aumentó. Alice había escogido la mitad de las que el había rechazado, no le parecían a la altura de ABC, pero Alice en esta ocasión era la jefa, pero lo que mas le molestó fue la cara de Bree. La chica se regodeaba del éxito de su campaña rechazada.
Nessie estaba dividida, no sabia si estar contenta y emocionada por Bree, o ponerse del lado de Jacob.
-Creo que eso es todo por hoy -Alice sonrió ampliamente-. Estoy ansiosa por ver los spots publicitarios del perfume.
-Estoy en ello, Alice - Bree sonrió aun complacida y le guiñó el ojo a Renesmee.
Nessie estaba contenta por el triunfo de su amiga y sabia perfectamente como contentar a su bestia al llegar a casa.
Mi bestia? Si, el es mi bestia.
-Renesmee?
-Que? - volteó asustada, no había estado escuchando desde que comenzó a pensar en Jacob.
-Te pregunté que si te llevo a tu casa - repitió Bree.
-Yo la necesito aquí todavía, Bree. Váyase - la autoritaria voz de Jacob le dio muy mala espina a Bree.
-Estarás bien? - le susurró a su amiga.
-Si, claro. No te preocupes.
Bree asintió no muy segura, pero se marchó.
Una vez que Alice, Jacob y Renesmee estuvieron solos en su taller, la pequeña diseñadora de corto cabello negro, casi saltó a los brazos de la novia de su amigo.
-Me encanta tenerte aquí! Es increíble que al fin te conozca! Y mira ese vestido! Me encanta que lo hayas combinado con ese suéter y el cinturón sobre el... très chic!
-Gracias, señorita Brandon.
Alice soltó una carcajada y La Bestia sonrió al ver a su amiga y a su novia sonriéndose la una a la otra. Nessie se había ganado a su hermana y a su amiga y no tenia duda de que Bella y Edward también la amarían, pero eso seria por razones distintas.
-Dime Alice, Nessie.
Renesmee contuvo el aliento cuando la diseñadora la llamó así.
-Jacob por que no vas y te pierdes por ahí entre las telas - Alice movió su mano despectivamente llevándose del brazo a Nessie y se encerraron en su oficina dejando a La Bestia con la palabra en la boca.
-Siéntate, te gusta el te helado? -preguntó Alice con una sonrisa señalando una enorme jarra de cristal cortado con rodajas de limón y cubitos de hielo flotando en la superficie-. A mi me encanta.
-Si, gracias. Un vaso seria genial.
Mientras la diseñadora servia los vasos, Nessie curioseaba entre los nuevos bosquejos que estaban esparcidos en las mesas. Tocó las muestras de tela y por fin se sentó en un amplio sofá viejo pero cómodo, color violeta apoyado contra una de las paredes de ladrillo.
El taller de Alice estaba ubicado un enorme loft en SoHo, que la diseñadora había mandado dividir. La esquina interior derecha era su oficina y la esquina interior izquierda era su pequeño departamento, el resto era su taller, el cual tenia telas por doquier, mesas con maquinas de coser y mesas de diseño.
-Ahora si. Dime -Alice habló ofreciéndole un vaso alto que casi se desbordaba de te helado-, tus intenciones son serias con mi amigo?
Para ser una mujer muy pequeña de menos de uno cincuenta de altura y vestida con una blusa floral color algodón de azúcar, lucia intimidante y severa. Nessie estuvo a punto de reírse, pero no lo hizo.
-Si, son muy serias - decidió seguirle el juego.
Ambas mujeres bebieron casi la mitad del vaso de te helado antes de volver a hablar.
-Que tan serias?
-Lo amo. Lo es... todo para mi -eso no era juego para nada-. No recuerdo mi vida antes de el y no quiero imaginarla sin el. Tal vez te suene cursi... pero el es mi final feliz - Nessie se sonrojo al decirlo en voz alta y a alguien externo a su cuento de hadas.
Alice asintió aun muy seria, luego sonrió.
-Te mentiría si te dijera que no lo se. Se les ve en los ojos, en como se mueven, como se miran... Jacob ha sufrido mucho, primero con la partida de su madre, después la de su padre y para rematar la de Rachel marchándose al otro lado del país. Bella y Edward también están lejos, ellos son como sus hermanos, pero siempre hablan por teléfono y yo estoy en la ciudad. No es lo mismo tener muy buenos amigos que son cercanos a tener a tu familia contigo. Así que te quiero dar las gracias y pedirte que no lo lastimes.
-Es lo mismo que yo quiero, no lo voy a lastimar, pero también quiero que el no me lastime. No podría... soportarlo - Renesmee sintio que se ahogaba de tan solo imaginarse de nuevo sola, sin Jacob.
Sin su bestia.
-No lo hará. El te ama y jamas, jamas te hará daño. Va a preferir cortarse un brazo que hacerte daño - sentencio Alice antes de cambiar el tema y preguntarle por su nuevo guardarropa.
Ambas dejaron a un lado el tema de Jacob y se sumergieron en una larga y amena conversación sobre moda. Mientras, La Bestia deambulaba por el taller de Alice hablando con Emmett McCarty sobre su próxima visita a Nueva York.
