Edward Pov.

Genial. Viernes por la noche y de guardia en el hospital en vez de estar con Bella, esto es a lo que se le llama una buena noche.

El hospital estaba bastante tranquilo y no había ninguna urgencia, cosa bastante rara para ser un viernes, aunque no para estar en Forks; en Forks no había lugares para salir de noche por lo que todos los accidentes y urgencias que había solían atenderse en Port Angeles o en otros sitios más poblados y con más población.

Tenía ganas de llamar a Bella, pero siendo las horas que eran seguro que estaba dormida y si no despertaría a Daniel, por unas cuentas horas supongo que no me pasaría nada… No pude evitar dejar de pensar en ella, en su sonrisa, su pelo, sus ojos… Unos golpes me sacaron de mi ensoñación con mi ángel.

-Puedes pasar. –Dije sabiendo que era algún otro médico que también tuviese guardia. Justo en ese momento se fue la luz. Genial, la noche iba de mal en peor. Me acerqué a la puerta para cuando se abrío y pude distinguir como entraba en mi despacho una figura de una chica joven, tendría aproximadamente mi edad. Me acerqué a ella y cuando quise darme cuenta la estaba besando y recargando contra el escritorio, sin ninguna duda era Bella. Sus manos me desabrocharon la camiseta y un boton del pantalón, iba muy rápido, pero aún así todo de ella me gustaba, me daba igual si iba rápido o despacio, ella era perfecta en todo lo que hacía. Mis manos viajaban por todo su cuerpo, hacíendo que soltase pequeños gemidos y que me mordiese el labio de vez en cuando.

De repente todo se volvío más claro, pero yo tenía los ojos cerrados y cuando quise abrirlos ya había escuchado un sollozo de una chica. Mire hacía donde venía y vi a mi Bella, en ese momento todas las piezas del puzzle encajaron, esto era una trampa de Tanya para que Bella y yo rompiesemos y así ella tuviese una oportunidad conmigo, aunque la estúpida de Tanya no se daba cuenta que aunque yo estuviese soltero sería con la última chica de la Tierra con la que saldría.

-¡Bella! esto no es lo que parece. –Dije mientras abrochaba mi camiseta y pantalón que Tanya anteriormente me había quitado.

-¿¡Qué!? ¡Edward sé lo que he visto y sí era lo que parecía! –Dijo intentando dejas de llorar y gritandome. –Mira lo siento, pero muchas personas antes que tú usaron esa escusa y ya no se la cree nadie. Edward pensé que habías cambiado pero veo que no. Vete a la mierda y olvídame. –Dijo mi precioso ángle mientras salia de mi despacho.

-¡Tanya! –Grité mientras me giraba hacía ella. –Sabía que eras muy puta, pero no tanto. ¿¡No te das cuenta de aunque no esté con Bella tú y yo nunca seremos novios!? ¡Qué te enteres de una vez! -La dije mientras salía corriendo de mi despacho para buscar a Bella, pero ya se había ido, en este momento hubiese preferido haberle comprado un coche algo menos rápido.

Bella POV.

-¿A dónde vamos, mamá? –Me preguntó Dani mientras terminaba de preparar su maleta.

-A ver a la abuela a Phoeenix. –Dije intentando no mirarle.

-¿Y Edward vendrá con nosotros? –Preguntó con la inocencia de un niño. –Hace mucho que no le veo…

-No, Edward no vendra con nosotros. –Dije saliendo de la habitación y dirigiendome al salón para ponerme a ver la televisión y poder pensar en otras cosas. Hacía unos cuatro días de lo ocurrido con Tanya, y desde entonces no le volví a ver, él me llamaba y me mandaba ramos de flores todos los días pero yo no quería saber nada más de él, fui una tonta al pensar que no me volvería a hacer daño…¡Las personas no cambian!

El resto del día pasó lento, Daniel hoy estaba muy raro, no hacía caso a nada ni a nadie, es como si supiese que algo iba a pasar pero no sabía si ese algo era bueno o malo. A las nueve de la noche ya estabamos cogiendo el avión, para horas más tarde llegar a nuestro destino : Phoenix. No era la primera vez que Daniel viajaba en avión pero hoy no había parado quieto ni un solo momento, practicamente le tuve que sujetar para que parase un minuto parado y cuando llegamos a la casa de mi madre en Phoenix la recorrió toda en menos de cinco minutos, niños…

-Hija, estás muy palida…¿Segura de que estas bien? –Preguntó mi madre poniendo su mano en mi frente para ver si tenía fiebre.

-Sí, mamá. Es solo que estoy un poco cansada del viaje, sólo eso. Además ya has visto como está Dani hoy de nervioso. –Dije mientras acariciaba la cabeza de mi hijo que se había quedado dormido en mi regazo.

-Trae, le llevo a la cama. Tú descansa. –Dijo mientras cogía a mi hijo en brazos y lo subía hasta la habitación que mi madre le había preparado para su único nieto para cuando viniese de visita, yo tenía otra, mucho más pequeña y menos amueblada pero me gustaba.

Después de estar un poco viendo la televisión o más bien mirando a la nada, no me enteraba de que estaba viendo, mi mente no se podía concentrar en eso; decidí irme a dormir. Al levantarme sufrí un ligero mareó haciendo que me volviese a sentar otra vez para que minutos más tardes pudiese levantarme y esta vez, ya sí, irme a mi habitación a dormir.

A la mañana siguiente me desperté a las diiez de la mañana con nauseas, genial, la comida del avión me había sentado mal. Fui directa al baño para vomitar y después me di una rápida ducha. Cuando bajé a desayunar ya estaban en la mesa Renee, Phil y Daniel, es decir que estaban todos.

-Buenos días. –Dije mientras ocupaba el sitio libre de la mesa y me ponía a comer.

-Hola, mami. ¿Qué tal has dormido? –Preguntó mi hijo con esa cara de ángel que pone siempre que quiere conseguir algo.

-Genial, aunque me he levantado con nauseas. –Dije mientras pensaba que juguete sería el que querria mi hijo ahora. -¿Qué quieres?

-Que me compres el nuevo juego que anuncian en la televisión, ese que es de coches. –Dijo poniendo ojitos que claramente Alice le enseñó.

-Ya veremos. –Dije mientras terminaba de desayunar y ponía mi plato en la pila.

-¿Ya has terminado de desayunar? –Preguntó mi madre tan exigente con las comidas como siempre.

-Sí, ya te lo he dicho antes, me he levantado con nauseas y como comprenderas no tengo muchas ganas de comer.

-Está bien. Descansa hoy, nosotros pasaremos el día con Dani. –Dijo Phil tan simpático como siempre.

-Gracias. –Dije mientras les daba a todos un beso y me iba directa al salón para tumbarme un rato para descansar. Poco después Phil,Renee y Dani se fueron al zoo, por lo tanto estaría todo el día sola. No pude evitar pensar en Edwad y como había cambiado mi vida completamente en tan poco tiempo. Pensé en todo lo que habíamos hecho en el poco tiempo en el que estuvimos juntos y de repente una bombilla se encendió en mi cabeza y me fui corriendo a la cocina a por un calendario. Sí las fechas cuadraban, sin pensarmelo dos veces cogí mi bolso y me fui directa a la farmacia más cercana a comprar un test de embarazo, esto no me podía estar pasando ahora.

Llegué a casa de mi madre casi corriendo y me metí en el baño de abajo. Después de hacerme el test tuve que esperar el minuto para ver si daba positivo o negativo, siempre pensamos que un minuto pasa muy deprisa, pero no, un minuto puede ser eterno y cambiar tu vida para siempre, apenas sin que te des cuenta y este minuto cambió mi vida para siempre, estaba embarazada de Edward. ¿Cómo le dices al chico de tus sueños, y que te hace sufrir un montón, que estas embarazada de él?

Edward POV.

Ya habían pasado cuatros eternos días desde lo ocurrido en el hospital. Bella no me había cogido el teléfono, y no quería explicarle lo ocurrido por un mensaje de texto ya que desde mi punto de vista no tiene mucha credibilidad en este tipo de casos. Supongo que ya estaba en Phoenix con su madre y yo estaría dos semanas en mi casa aburrido sin nada mejor que hacer que odiarme a mi mismo por ser un estúpido y haber confundido a Bella con Tanya, ya solo con eso no tenía que perdonarme en mi vida.

-¡Edward! –Gritó mi hermana pequeña. –Llevame de tiendas. –Dijo mientras entraba en mi habitación.

-Alice, no. –Dije poniendo un cojín sobre mi cabeza. –No estoy de humor, dile a tu novio que te lleve él.

-Sabes perfectamente que Jasper está trabajando y tú ahora estas de vacaciones y aquí por ser un estúpido y si quieres que yo te perdonde ya me estas llevando de compras. –Dijo subiendo el tono de voz según iba hablando.

No tuve más remedio que llevarla de compras, mi día iba de mal en peor. La tortura de Alicee fue mala pero no tanto como saber que Bella seguramente no me hablase en mi vida y que cada vez que la viese no me miraria, aunque me lo merecía me dolía pensar que eso sería lo que pasaría. Desde ese día yo no le hablaba a Tanya a no ser que fuesen cosas del trabajo, en ese caso le dirigía el menor número de palabra sposibles y nunca la miraba a los ojos, aunque ella si intento acercarse a mí, hablarle a ella era como hablarle a una pared…


Hola! ¿Qué os parecio? Jajaja me hace mucha gracia cuando ponen en algunas rewiers cosas que yo ya tenían pensadas que pasasen en serio, es que es como si pensasemos lo mismo =) y si en algun rewier ponia lo del embarazo de Bella.

¡Hemos llegado a las 100 rewiers! Bueno en realidad nos hemos pasado de las 100 jajaj muchas gracias por todas =) sois los mejores sin ninguna duda.

¿Ideas, sugerencias, cosas que os han gustado y cosas que no?

Os quiero.