Capítulo 13. Erase This

Un gran alboroto se armaba en aquel solitario bosque, desde la policía hasta las camionetas con sus antenas gigantes de las grandes cadenas televisivas. Las luces de las sirenas se hacían notar desde la distancia, mas no había sonido alguno, nadie sabía los que ese "monstruo" podría hacer si sentía ruidos muy fuertes. Incluso la profesora Bitters estaba presente, y podríamos decir que hasta sorprendida. Los reporteros entusiasmados con la jugosa noticia se peleaban a los niños para ver quien les daba más detalles del acontecimiento en sus declaraciones, después de todo ellos eran los testigos clave. Los padres de cada niño habían sido informados por la policía y no tardaron en llegar la mayoría de ellos, al menos de los que si les importaba la seguridad de sus hijos. Y mientras tanto, el equipo de Misterios Misteriosos adjudicándose el éxito de la captura de un extraterrestre de verdad, todo ante las cámaras y mostrando imágenes del alienígena en cuestión, aun mal herido y con heridas purulentas, siendo metido en un contenedor especial y a su camioneta particular.

El FBI llegó demasiado tarde, puesto que no habían creído que la advertencia era real, y desde luego fueron los últimos en aparecer. Llegaron en dos camionetas negras muy grandes, se bajaron y lo primero que hicieron fue decirles a los presentes que todo estaba bajo control, llevándose al Irken, las fotos, los videos, los celulares de los estudiantes y de todo aquel que tomó alguna prueba física del sujeto, en un intento de que la noticia no fuera tan difundida y, si tenían suerte, quedara como una anécdota más de un campamento de adolescentes sugestionados. Pero las imágenes en vivo ya estaban siendo transmitidas y no paraban de ser repetidas. Sin duda era la noticia del siglo y nadie iba a quedarse atrás por difundirla.


Preocupados de los preparativos, el humano y el Irken analizaban cada posible escenario que les arruinara el plan, eso sí, suponiendo que partirían con éxito desde la Tierra.

Gir, como siempre, estaba en el sillón viendo la televisión. Pero algo estaba molestándole, una inoportuna noticia no le dejaba ver su programa favorito y por lo visto estaba en todos los canales:

"Pánico en un bosque local, un grupo de estudiantes descubren el cuerpo de un alienígena real y con vida. Por las declaraciones de los chicos ya habían hecho contacto con uno de estos monstruos antes del capturado e incluso fueron compañeros de aula…"

La televisión sonaba tan fuerte que desconcentraba a los dos chicos de la cocina que trataban de pensar en el plan. Zim le gritaba que le bajara el volumen a la televisión pero éste no hacía caso ni respondía. Harto de insistir entre gritos, ambos fueron a la sala a detener el alboroto ellos mismos, pero lo que vieron en aquella televisión gigante los dejó helados o más bien petrificados. La reportera seguía hablando de la noticia mientras mostraba y repetía sin cesar las imágenes obtenidas en el bosque.

"… Varios de sus compañeros aseguran que Dib Membrana, hijo del aclamado científico Profesor Membrana, estuvo advirtiendo durante años la existencia de ellos pero nunca nadie lo escuchó. El paradero de este chico y el otro alien es desconocido por lo que se cree que está luchando contra él en este momento, solo para mantener la paz en nuestro planeta. Sin duda, un chico muy valiente, la comunidad está en deuda contigo, pequeño.

Tenemos exclusivas de los chicos que estuvieron en la escena cuando el alien fue capturado y trataremos de tomar declaraciones del alien cuando despierte. No lo olvide, lo dijimos primero, no deje de sintonizarnos"

La cadena se fue a comerciales mientras ellos seguían sin decir una palabra, su respiración se agitaba y presión arterial subía preocupantemente. El primero en reaccionar fue Dib quien agarraba a Zim de los hombros y lo sacudía y, lleno de pánico, solo le preguntaba a gritos que es lo que iban a hacer. El Irken no decía nada, el único movimiento que hacía era en sus manos las cuales temblaban de miedo, y lo único que pudo decir fue en casi un suspiro.

-Jizz está vivo…

-ZIM! –Dib tuvo que gritarle en la cara para que entrara en sí- ¡QUÉ VAMOS A HACER!

-Se recuperará… no podrán contra él y nos buscará. Quizás con refuerzos.

-Zim ellos podrían venir, estamos en grave peligro !Hay que irnos de aquí de inmediato!

-Aun no estamos listos, la nave no se ha cargado por completo y necesitamos toda su potencia para salir del Sistema Solar…

-Pero no es seguro estar en tu base! Debemos hacer algo rápido! –Desesperado, Dib se toca las sienes tratando de que las ideas no salgan de su cabeza y, además, le ayudaba a mantener la calma –

-No hay nada que podamos hacer… ellos solo quieren verme muerto, Dib.

-… muerto… Eso es!

-Que…

-Si ellos piensan que te vine a derrotar le haremos pensar que en verdad lo hice.

-Que quieres decir?

-No tenemos mucho tiempo, hay que llevar todas las cosas al laboratorio subterráneo. Tengo un plan.


No pasó mucho tiempo para que los furgones de los canales locales llegaran a rodear el callejón donde se encontraba la casa con colores chillones y tubos saliéndole de los lados. La casa que trataba tanto de demostrar que pasaba desapercibida cuando en realidad se delataba a sí misma. La casa que nadie noto que era fuera de lo común, nadie excepto Dib.

Esperando que llegaran las fuerzas especiales de la policía a intervenir el lugar, la prensa comenzaba una pequeña introducción en el lugar. Los reporteros se retocaban y revisaban su perfecta dentadura, arreglaban su ropa y mostraban su mejor cara de falsa felicidad. La muchedumbre comenzó rápidamente a llegar a la casa a ver lo que estaba pasando. Muchos recordaban que era la misma casa donde la niña exploradora Moofy quedó atrapada, haciendo especulaciones que ella también podría ser extraterrestre. Consiguieron algunas declaraciones de los vecinos de la casa, y ninguno afirmó encontrar algo extraño en su vecino de piel verde más que los gritos y risas histéricas, pero todos concordaban en lo mismo, era solo un ciudadano más con las mismas dichas y penurias que cualquiera.

Cuando ya por fin la policía, el ejército, el FBI, y todo el equipo de científicos del Profesor Membrana junto con el profesor mismo llegaron al lugar, usaron un megáfono para hablar en dirección a la casa:

Sabemos quién eres, pero no que quieres de nosotros. Por favor, sal con las manos en alto para que sepamos que vienes en son de paz.

El jefe de policía le habla por interno a sus hombres- Apenas salga de la casa lo revientan a balazos-

-Sí señor!. –Los hombres tomaron posición con sus armas, resguardando su seguridad con las mismas patrullas.

El silencio inunda el momento y el Profesor Membrana no aguanta la ineficiencia de la seguridad, decide hablar por sí mismo.

-Hijo! Estás ahí? Se que intentas detener al alien por ti mismo, lo has intentado tantos años pero no te creí ni una sola vez, hasta ahora! Por favor, sal y demuéstrame que sigues con vida!

Apenas terminaba de hablar cuando una gran explosión proveniente de la base provocó que todo ser expectante en las cercanías cayera al suelo. En el lugar de la explosión no quedaban más que escombros y unas pequeñas llamas envolviendo partes irreconocibles de la casa, todo estaba destruido. El polvo impedía ver que estaba pasando, pero solo vieron una silueta que se movía tambaleante, un joven alto con un exageradamente largo fleco en su cabeza en forma de hoz, ropas desgastadas y desgarradas dejaban relucir sus heridas graves mas no profundas. Levantó la cabeza y gritó ante el público.

-Lo hice… Al fin maté al extraterrestre!

La muchedumbre enloquecía, gritaba y festejaba, como si hubiera acabado la cuenta regresiva de año nuevo o como el inicio de un concierto de rock, todo ese carnaval por la noticia del extraterrestre muerto.

El profesor corre hasta su hijo y le abraza, dejando a Dib helado. En sus 17 años no había visto tal muestra de afecto proveniente de su padre. El acto paternal hizo sentir remordimiento al humano, no le gustaba estar engañando a su padre con una victoria falsa, pero era necesario.

-Hijo, lamento tanto haber dudado de ti. Vamos a casa, necesitas descansar.

-Claro… -dice Dib con pocas ganas y ánimos de hacerlo. Allí estaba Gaz, y ella no estaría tan interesada en fingir como él cuando lo viera regresar.-

-No tan rápido, lo siento señor pero debemos llevarnos a su hijo para hacerle unas preguntas. –Los agentes del FBI intervienen la conmovedora escena familiar, arrebatándole al chico y llevándoselo a una camioneta negra, dejándole poco tiempo al profesor para tener alguna reacción siquiera. –Un momento señor! Usted no puede llevarse a mi hijo! – El profesor, furioso, discute con el agente que estaba subiendo a la camioneta.

-No se preocupe profesor, solo le haremos un par de preguntar y sin que se de cuenta tendrá a su hijo en la puerta de su casa.- El hombre vestido de traje negro y camisa blanca trataba de calmar al profesor, lo decía con una seguridad y espontaneidad digna de admirar, y por sobretodo causaba el efecto contrario. Dib era el más asustado, no sabía dónde lo llevarían y él no pretendía alejarse demasiado de la base de Zim.

-No te preocupes papá, volveré pronto… espero. Hasta pr… –Las puertas se le cierran a Dib en la cara sin siquiera terminar de despedirse. La camioneta parte y la multitud aplaude, como si se llevaran en ambulancia a un soldado herido que peleó por su patria. Poco a poco la muchedumbre comenzó a disiparse, así como los científicos y los reporteros y sus camionetas no sin antes, por su puesto, dar un desenlace feliz de la historia. El profesor fue seguía parado mirando en la dirección en la que se fue su hijo, como si el tiempo se hubiese detenido para él. Pensaba en que momento su "pobre y loco hijo" había dejado de ser un niño y ahora, por sus actos, estaba siendo interrogado por el FBI. El profesor no era ningún tonto, y temía por la seguridad de su hijo.

En tanto, el Irken se encuentra resguardado en su base subterránea. Pocas cosas alcanzaron a salvar y resguardar, solo lo necesario. Zim debía permanecer en silencio el mayor tiempo que fuera necesario, por lo menos hasta la noche. Para él no había problema tener un poco de autocontrol, aunque no era lo mismo para Gir.

-Cuando podremos salir y ganar el juego? –Gir se balanceaba sobre sí mismo agarrando sus pies metálicos con sus pequeñas manitas-

-¿Qué? Esto no es un juego Gir, debemos permanecer en silencio. ¿Quieres que nos descubran?

-Eso quiero.

-Uy, es como si te hubieses reseteado por completo y estemos repitiendo todo lo del pasado. Como sea, quédate callado o el plan del humano Dib habría sido en vano. –Zim vigilaba la superficie desde su cámara satélite, el único que seguía en las cercanías era el Profesor Membrana. Miraba fijamente los escombros de la base. Comenzó a acercarse poco a poco, evadiendo los restos de la casa, partes del techo, paredes y ventanas. Estaba todo destrozado y sin embargo ya no había fuego ni signos de dónde provino la explosión, parecía un escenario montado. El desastre estaba demasiado "limpio". Se adentró un poco más en la casa y entre piedra y vidrio encontró una tela azul, la misma tela de la que está hecha la camiseta de su hijo, la que tiene la cara sin expresión… y la misma que llevaba puesta cuando se lo acababan de llevar. Al levantarla encontró mucha más ropa de él, era una muda completa. Aunque la ropa estaba desgarrada y rota el Profesor sabía que era suya, era inconfundible.

Zim, asustado, recordó que nunca guardó la muda de ropa que Dib traía cuando lo llevó a la base a curarlo.

-Esto es muy extraño… por qué hay ropa de Dib aquí… y por qué no hay rastro del extraterrestre? –Con la ropa de su hijo en la mano se levanta del lugar que inspeccionaba y mira a su alrededor examinando cada rincón.-

-Esto es malo… está sospechando. Hay que hacer algo. –Zim lo vigila cauteloso, apenas puede oír desde las la entrada por el inodoro. Que es la única entrada que queda.-

-No puedo hacer mucho sin equipo, necesito ayuda. –El Profesor saca su celular dispuesto a llamar a sus colegas.-

-Demonios! No puedo dejar que lo haga… perdóname, Dib. –Zim usa los tentáculos de la base subterránea para que suban por el estrecho tubo de la entrada, lleguen a la superficie y atrapen al Profesor por la cintura. Por la impresión, suelta su celular sin terminar de marcar, trata de hacer fuerza para zafarse pero es inútil, los tentáculos ya lo estaban arrastrando hacia la base subterránea.

Al llegar abajo y sin protección de caída, se golpea en la cabeza y cae inconsciente. Lo último que ve son esas delgadas piernas con botas ajustadas que se acercaban a él.


Después de casi una hora de viaje, el furgón donde se encontraba Dib finalmente se estaciona. Abren las puertas traseras y lo dejan bajar. Hombres con trajes herméticos amarillos lo reciben, revisan que no lleve ningún tipo de arma y proceden a llevarlo a una sala blanca sin más que una silla. Una voz grave le habla por un altoparlante.

-Jovencito, necesitamos un poco de tu ayuda para recaudar información del extraterrestre que ayudaste a capturar. Toma asiento.

-Que? -Dib ignora la orden y permanece de pie, apoyándose en la silla-

-Sabemos que posees una vasta información al respecto.

-Ja! Ahora que todo el mundo sabe es que van a ponerme atención? Traté de darles esa información hace MUCHOS años, día tras día trate de ser escuchado pero nunca me tomaron en cuenta. No me hagan reír.

-Temo que no está entendiendo muy bien la situación. Puede que el alien que usted perseguía fuese… torpe, y así no suponer ningún peligro para la humanidad. Sin embargo, el sujeto que fue encontrado por sus compañeros no se compara en lo más mínimo.

-Como dijo?

-Tenemos al otro extraterrestre en una sala de Bioseguridad tipo IV en la misma cámara en que fue capturado. Está herido, sin piel y sigue luchando por huir. La cámara está llena de abolladuras. No queremos ni pensar que puede hacer sano.

-De modo que le tienen miedo.

-Somos precavidos.

-Entiendo, mire. Estoy agotado por mi pelea y quiero irme a casa. Todo lo que sé es que esa raza se llama Irken, son sensibles al agua y tienen un irremediable delirio de grandeza. ¿Puedo irme ya?

-Un momento, queremos saber que es esa cosa en su espalda.

-Ese es su PAK… es como su batería.

-Qué pasa si se la quitamos.

- Agonizará por 10 minutos y luego morirá. Pero el PAK necesita un portador así que se le pegará a la primera criatura viviente que encuentre, es como si tuviera vida propia. Créame, una vez se me pegó a mí. Básicamente es lo que les da esa necesidad de destrucción y conquista a los Irken… o eso creo, todo lo que pensaba en ese entonces era en destruir la Tierra y que todos eran sucios humanos.

-Interesante. Hay algo más que quieras comentarnos. Después de esto puedes irte, has colaborado muy bien. (Además ya es conocida su fama de loco por lo que no perdemos nada en liberarle) –Lo último se lo susurra a sus colegas, los cuales no pueden evitar soltar una risa.-

-Bueno, que el PAK puede contener diversas armas y dispositivos. Así que en vez de perder el tiempo conmigo podría estar vigilando si no ha escapado ya. Adiós –Abre la puerta como si se tratara de su propia casa y sale de la habitación. Los científicos fruncen el ceño ante la altanería del chico y se dan media vuelta para dirigen a la sala del Irken cautivo.-

Ya que el laboratorio era de ubicación secreta se lo llevan en la misma camioneta hasta su casa, ya era de noche y tenía terror de entrar. Esperaba que Gaz durmiera. Abre la puerta lentamente y la hace rechinar, camina en puntillas por el pasillo y la luz de la sala se prende de repente.

En el sillón principal se encuentra Gaz, de brazos cruzados y con la mirada fija en Dib.

-Donde está Papá.

-Hola Gaz, si, también me da gusto verte. No, aun no me voy con Zim pero lo haré. No digas nada de la carta y no te preocupes, me iré enseguida. –Dib se dirigía a su cuarto cuando su furiosa hermana lo detiene parándose frente a él-

-Te pregunté dónde está Papá.

-No lo sé Gaz, no lo veo desde la tarde. Debe estar en el trabajo, como siempre.

-Pues no lo está, lo llamaron toda la tarde porque no se presentó desde que "tuvo que salir por una emergencia" –Marcaba son sus finos dedos las comillas- Tú fuiste el último que lo vio, debes saberlo.

-Cómo quieres que sepa, apenas lo vi me llevaron para interrogarme, lo último que supe es que estaba fuera de la base de Zim. –Gaz alza una ceja y toma su abrigo, abre la puerta y sale de la casa con un bate de béisbol. Dib, extrañado, sale tras ella.- Oye! Espera, a dónde vas?

-Más te vale que tu novio no le haya hecho nada a papá. –Sigue caminando sin voltear-

-D-De que hablas, tu viste las noticias? Sabes que su base explotó junto con él? –Camina tras ella, unos cuantos pasos de distancia.-

-Claro, y tu estas tan tranquilo. No soy estúpida, se que no fue real. Y al parecer papá también se dio cuenta.

-No… -Gaz se detiene y exhala, se da media vuelta y mira a su hermano a la cara-

-Mira, a mí me da igual lo que hagas, pero papá es la única familia que me quedará. Así que si tu estúpido novio le hizo algo me las pagará. Para eso es el bate. –Apunta el objeto con su dedo índice y seguidamente se da media vuelta, continua su camino y Dib va tras ella, tragando saliva de preocupación. Solo esperaba que su padre no haya encontrado la entrada de la base subterránea.

Ambos llegaron a las ruinas de la casa de Zim y Dib sentía una peculiar nostalgia, aunque fue él quien lo ocasionó no podía evitar extrañar la casa. Gaz era más práctica y no se detenía a contemplar los escombros, se dirige a buscar la entrada, la cual ya conocía y mientras caminaba patea un celular blanco, el de su padre. Por la caída tenía la pantalla rota así que no podía usarse muy bien, Gaz lo agarra y termina de romper con su mano, ya no había duda que el profesor estaba ahí. La chica, muy astuta, encuentra rápidamente la entrada y baja por el tubo, Dib la sigue de cerca.

Todo estaba oscuro, Dib tropieza con Gaz por la falta de visibilidad.

-Oye! Ten más cuidado idiota.

-Es que no puedo ver nada. Zim… estás ahí? Soy yo, prende las luces.

-H-Hijo?... –La voz del profesor se oía a lo lejos-

-Papá, que estás haciendo aquí? –Las luces opacas de la base se encienden, mostrando al Profesor Membrana sentado en una silla amarrado, con una venda blanca rodeando su cabeza y una cinta negra cubriendo sus ojos. La imagen era chocante para sus hijos, aunque Dib sabía que Zim no le haría daño, Gaz no ponía las manos al fuego por él.

-Que le hiciste a mi padre… sal ahora mismo Zim!

-Cálmate, no le he hecho nada. –Se la voz del Irken pero no podían verlo-

-Y por qué tiene una venda en la cabeza?

-Se lastimó un poco al bajar aquí, no tuve otra opción… estaba a punto de llamar refuerzos. –Desde el techo baja Zim usando las patas mecánicas de su PAK y parándose junto al profesor-

-Aléjate de él. –Gaz le grita amenazante-

-Tranquilízate, no quiero lastimarlo. Pero no puedo dejar que vea mis instalaciones.

-No tiene caso Zim, ya sabe que sigues aquí. No hay porque seguir mintiéndole –Dib se acerca lentamente a su padre y le quita la venda de sus ojos.-

-Hijo… ¿Qué significa esto? ¿Por qué dijiste que él había muerto? ¿Por qué son amigos?

-Es una larga historia papá, pero no hay tiempo para explicártelo. Solo puedo decirte que él no es una amenaza, pero no puedo asegurar lo mismo del resto de su especie.-Desata a su padre de la silla y lo ayuda a levantarse.- Ahora debes irte, Gaz te ayudará a salir… yo debo quedarme un tiempo más.

-No puedo permitirlo hijo, tu vienes conmigo. –Toma al chico por un brazo-

-No padre, ya no soy un niño y tomé una decisión. –Trata de separarse de su padre- Creo que ya es muy tarde para tratar de entenderme, solo te queda aceptar mis deseos. Me iré con Zim, quiero explorar el universo y aprender todo lo que de aquí jamás podría. Como hombre de ciencia deberías poder entenderme.

-Pero antes que hombre de ciencia soy tu padre, y debo protegerte.

-Ya fueron muchos años en los que fuiste primero hombre de ciencia que padre ¿no te parece? Mi decisión está tomada y lo haré lo aceptes o no. –Dib se queda de pie junto a Zim. Estaba tan nervioso como si le hubiera confesado su orientación sexual, cosa que claramente no iba a hacer, si su padre supiera que además está enamorado del Irken y que por eso se iba de seguro que haría todo lo posible por evitar que se fuera.-

-Papá, debemos irnos. –Gaz lo toma del brazo-

-Quizás tienes razón, siempre fui un pésimo padre, no soy quien para exigirte nada. Solo prométeme que te cuidarás y me comuniques de vez en cuando que estás bien. Y tú, extraterrestre, no permitas que nada le pase.

-Por su puesto. Tu igual cuídate, papá.

-Seguro –Responde Zim sin tratar de darle mucha importancia-

Gaz se lleva al Profesor por el tubo ascensor, de seguro ahora a ella le toca explicar por qué sabía todo eso y nunca dijo nada.

En la base, Zim seguía ordenando las cosas de su nave solo para estar lo suficientemente ocupado para hablar con Dib después de ese momento tan bochornoso.

-Quien diría que comprendiera tan rápido, pensé que estaría horas tratando de hacer entrar a mi papá en razón.

-Mm si, como digas.

-Oye no seas así, el plan funcionó y ahora todos te dan por muerto.

-Todos menos tu padre y hermana.

-¿Te preocupas por ellos? –se acerca a Zim-

-¿Acaso no tengo motivos para ser desconfiado?

-Yo confió en ellos y sé que no le dirán nada a nadie, y aunque lo hagan ya será demasiado tarde como para que nos encuentren –rodea a Zim por el cuello con sus brazos y le da un beso- No te estreses.

-Tu! Sucio mono terrícola. No me tomes por sorpresa –ruborizado trata de separarse y Dib se pone mar cerca con una sonrisa marcada en sus labios. Esperando que ahora las cosas, ahora en adelante, sean así de tranquilas.

-Oye, y Gir?

-No lo sé, no lo he visto desde hace un buen rato. Debe de estar llorando porque le dije que si no se callaba le quitaría todos sus cerdos de caucho.

-Ah… si, puede ser una posibilidad.

Los chicos continuaron con los preparativos sin el robot, quien se encontraba en rincón más oscuro de la base, sus ojos estaban rojos y brillantes y su cuerpo temblaba. Con sus manos se agarraba la tapa de su cabeza tratando de evitar que se abriera, en su interior se escuchaba una voz pero era irreconocible lo que decía. Sin poder contenerlo más, su cabeza se abre para iniciar el holograma de Jizz.

-Zira! Dónde estás?... –Jizz ve al poco avanzado robot que contesta su "llamada", nada en comparación con su unidad SIR.- quien eres… que le hiciste a mi Zira?! Como es posible que hayas contestado tú.

-A…amo –La femenina voz robótica sale desde el interior de Gir, no de su boca, más bien desde sus circuitos.-

-No puede ser… Jizz ve atónito como las piezas de su amada unidad SIR están dentro de aquel deplorable robot tan patético con sus ojos tapados por sus manos. Seguramente por la vergüenza de no poder controlar sus propios circuitos.- Eres la unidad SIR que estaba rota. Así que eres el robot de Zim. Maldita sea.

Jizz corta la llamada abruptamente y Gir regresa a la normalidad, con su color cian. Aun con la personalidad infantil y distraída del robot no podía evitar sentirse preocupado con lo que acababa de pasar. Dudaba contárselo a su amo y volvió a ayudar para irse de ahí lo más pronto posible.

Continuará c:


Tiempo sin actualizar, soy una mala persona ;_; pero aquí tienen un capitulo relativamente largo para recompensar xD amo su capacidad de esperar los capítulos. Gracias totales n.n