CAPÍTULO EDITADO & REVISADO
Sumario: ¿Cómo sería la historia si Hinata hubiera sido la hermana gemela de Shisui Uchiha, hija de un Uchiha y una Uzumaki? ¿Qué pasaría si Naruto e Hinata fueran primos y si Sasuke no fuera el último Uchiha? ¿Qué habría pasado si Hinata, Shisui e Itachi fueran los tres prodigios? El resultado, la Hinata fuerte que la mayoría deseamos.
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
Capítulo 13 -El inicio de la guerra.
Hinata había descubierto algo antes nunca visto y todo se lo debía a Itachi. Él, que había investigado su dojutsu a fondo, le había dado la clave a Hinata para despertar el Rinnegan. Para poder hacerlo era necesario una serie de requisitos: primero) tener sangre Uchiha, segundo) tener sangre del Sabio de los Seis Caminos (del cual descendían los Senju), tercero) poseer el Mangekyou Eterno. Hinata, sin darse cuenta, había cumplido todos los requisitos. El punto más dudoso era la sangre Senju pero Mito Uzumaki era la bisabuela de su madre y se había casado con Hashirama Senju, es decir, que su descendencia era mitad Uzumaki y mitad Senju.
Por fin supo qué hacer con sus ojos Mangekyou: se los trasplantaría a Naruto. De esa forma lograría conseguir todos los requisitos él también, aun sin tener sangre Uchiha de forma natural. No sabía bien bien cómo despertar el Rinnegan, puesto que el único usuario de Rinnegan que había explicado sus experiencias era Madara y él no cumplía el segundo requisito; lo que le hacía preguntarse qué hizo Madara para incorporar esa sangre a su propio organismo. ¿Quería decir eso que Madara tenía el Mokuton?
Hinata había despertado el Rinnegan de una forma bastante abrupta. Sabiendo que Konoha había sido destruida por Akatsuki y que los 7 bijuu restantes, salvo el Hachibi y el Kyubi, habían sido sellados, se dispuso a seguir como una sombra a Naruto. Cuando llegó a Konoha él y unos cuantos ninjas más estaban dispuestos como un grupo de busca y captura y de repente tuvo un mal presentimiento. Efectivamente, a quien planeaban buscar era a Itachi mientras que la captura era para Sasuke. Tsunade, que no había dado as órdenes pues estaba en coma debido a gastar todo su chakra, no podría avisarles que Itachi era inocente.
Así pues, cuando Hinata se vio forzada a ver la lucha entre Sasuke e Itachi, dejando a su primo solo unos minutos, no pudo evitar despertar el Rinnegan. Un conocimiento casi instintivo se le apareció en la mente, viendo las estrategias de ambos, y supo cómo matarlos a los dos sin hacerse un rasguño. No obstante, sintiendo una presencia maligna, se retiró justo al momento de ver caer Itachi al suelo, sangrando por la boca y sonriente. Se tocó el collar de su gemelo, temblando, y pensó que era la última del equipo Uchiha en pie. Viva.
Cuando volvió, el grupo había terminado de hablar con Kabuto y se dirigían a la escena de la cual volvía Hinata, sin encontrarse a nadie. Otra vez más habían perdido el tiempo. Ella sabía que el tal Madara, tal y como le había dicho Itachi, le trasplantaría los ojos de su primo al hermano pequeño, sin darse cuenta que Itachi había puesto un último jutsu en la memoria de Sasuke para que, al ver el Sharingan de Madara, el suyo propio se activara con el Amaterasu. No creía que funcionase pero era todo lo que un muerto podía hacer por su hermano.
El camino de vuelta a Konoha fue el más largo para Naruto, quien iba sumido en sus pensamientos. Konoha estaba en el punto más débil de su historia: la aldea en ruinas, el Hokage en coma, el consejo actuando a su parecer, Danzo con la rienda suelta, el espía de Akatsuki muerto, ninjas renegados, Akatsuki en busca de Naruto… Simplemente era hora que Hinata dejara de lado su actitud pasiva, ¿desde cuándo se había vuelto tal lastre? Tenía que volver a hacer arder la llama de su voluntad que, sin darse cuenta, se había ido consumiendo. ¿Desde cuándo le importaba qué pensaba la aldea, si era por el bien de los suyos? ¿Qué ganarían los demás, ella, si no se daba a conocer? Nada.
Había llegado el momento de contactar con Jiraiya, sin embargo, Pein había acabado con él justamente poco tiempo después del regreso de Naruto, en Amegakure. Con Nagato derrotado y Konan de lado de Naruto, ambos Akatsuki eran un problema menos para Hinata. Ahora que lo pensaba, los últimos Akatsuki eran el tipo Zetsu en forma de planta y Madara. Sasori había sido asesinado por Sakura; Deidara, Orochimaru e Itachi por Sasuke; Hidan y Kakuzu habían sido eliminados por los hijos de Inoichi, Shikaku y Choza; Nagato y Konan por Naruto; Kisame a manos de B, según el mensaje del Raikage,…
Eso le hacía pensar que Madara tenía otro plan que no requería de sus antiguos ninjas renegados y criminales, que habían servido para capturar y sellas a los bijuu. ¿Qué planearía Tobi? Eso era algo que se le escapaba pero que acabaría averiguando. Mientras tanto observó a Naruto moverse por la derruida Konoha. Ya habían pasado 6 meses desde que dejó Kumo de nuevo y se había decidido a decirle la verdad a su primo. Viendo la perfecta oportunidad, bajó de las sombras y observó cómo los amigos de su primo y éste se ponían a la defensiva.
"Naruto Uzumaki", dijo ella, bajándose la capucha de la túnica.
"¿Quién eres?", preguntó él, entrecerrando los ojos.
Los 11 de Konoha vieron como el anbu delante de ellos se quitaba la túnica despacio, sin atacar. Poco a poco se reveló un uniforme ninja anbu, claramente de otra aldea. Al ver su banda de Kumo Sakura apretó sus puños; habían sido ninjas de Kumo los que habían propinado una paliza a Naruto para sonsacarle información de Sasuke.
"¿¡Qué quiere Kumo ahora!? ¿¡Darle otra paliza a Naruto!?", exclamó ella, sobre saltando a todos los presentes, alzó el puño apretando los dientes y mirando furiosa al anbu, entonces dio un paso adelante pero alguien le cogió el brazo.
"Cálmate Sakura", dijo Kakashi, observando con fingido aburrimiento al anbu de Kumo. Vistas las perspectivas era mejor no dejar a su equipo solo, resultó estar en lo cierto, "¿Qué hace aquí un anbu de Kumo? Y mostrándose en público, además".
"Kakashi, hieres mis sentimientos, ¿no te acuerdas de mí?", contestó con voz monótona el anbu aunque todos detectaron un deje de humor en su voz, "Han pasado más de 10 años pero no pensé que tu memoria decayera nunca".
Kakashi soltó el brazo de su alumna, estupefacto, viendo como el anbu se soltaba el cabello. Las únicas kunoichi que se habían atrevido a llevarlo tan largo eran las hermanas Uzumaki. Su corazón empezó a latir con fuerza, sospechando la identidad del anbu.
"No puede ser", susurró él, mirando pasmado a la extraña, "Tú moriste".
"¿Kakashi-sensei?", preguntó Naruto, confuso.
Shikamaru alzó su ceja al darse cuenta que el anbu y Kakashi se conocían. Neji, Shino, Sai, Lee y Chouji se mantuvieron callados, observando los extraños acontecimientos. Mientras que Ino se acercaba a Sakura, poniendo una mano en su hombro. Tenten y Hanabi se miraron de reojo mientras Kiba callaba los lloriqueos de Akamaru.
"¿Acaso viste mi cuerpo, Kakashi?", preguntó sin esperar respuesta y se soltó la máscara, dejándola caer de lado, "¿Acaso crees que él era mejor que yo?"
"¡Qué demonios está pasando aquí!", gritó Naruto, preguntando en voz alta lo que todos pensaban, "¿Kakashi-sensei, quién es ella?"
"Naruto, cuánto tiempo ha pasado desde que te vi por última vez", se giró a mirarle, sonriente, viendo que Kakashi no respondía, "Yo soy tu prima, Naruto. Nuestras madres eran hermanas".
Jadeos se escucharon de sorpresa. ¿Naruto tenía familia? Naruto miró a la mujer que tenía delante y puso observar que sus narices y sus labios eran iguales. Se sorprendió darse cuenta de lo poco observador que era. Los amigos de Naruto le miraron, esperando una reacción, pero éste se mantuvo quieto y callado, mirando al anbu.
"¿La madre de Naruto? ¿Su prima?", preguntó ahogadamente Sakura, recuperándose del shock.
"Mi madre fue Kumida Uzumaki y su hermana menor era Kushina, la madre de Naruto", explicó ella, sin quitarle los ojos de encima a su primo, con sufrimiento dijo. "Te pareces tanto a tío Minato, tu padre".
Eso hizo salir de su trance a Kakashi, que siempre que veía a Naruto pensaba lo mismo.
"Hinata, realmente eres tú", se acercó Kakashi y, haciendo algo impropio de él, la abrazó, sintiendo como ella le devolvía el abrazo. Los demás miraron sorprendidos al perezoso jonin, "¿Cómo?"
"Es una historia muy larga, pero ha llegado el momento en que Naruto lo sepa todo", repuso, alejándose y mirando solemnemente a su antiguo amigo y sensei. Se giró a mirar a Naruto, "¿Sabes de algún lugar en privado?"
"Lo que puedas contarme a mí pueden saberlo mis amigos, ¿me equivoco?", preguntó quedamente Naruto, anonadado, Hinata miró a los demás, que estaban pasmados y analizándola y asintió, "Entonces puedes empezar a hablar".
"Mi nombre es Hinata Uchiha", vio los rostros incrédulos de los adolescentes y siguió sin más, "Itachi y Sasuke son mis primos, lo que les convierte en primos segundos tuyos Naruto. Cuando nacimos Shisui y yo fuimos considerados genios, éramos Uchiha pero también poseíamos las habilidades del clan Uzumaki y del clan Senju".
"¿Qué habilidades?", preguntó Shikamaru, ahora interesado en lo que estaba seguro sería una historia fantástica.
"Rápida regeneración y un chakra potente y cuantioso", respondió Kakashi, en su pose de profesor, observando como Sakura y los demás miraban de reojo a Naruto, que varias veces había mostrado dichas habilidades.
"Cuando teníamos 6 años ocurrió el Kyubi y mi hermano y yo estábamos allí viendo como Minato sellaba al bijuu en su propio hijo, sacrificando la vida de Kushina y la suya para que Konoha sobreviviera", respondió rápidamente, intentando alejar la charla de sus habilidades sin sutileza alguna, cansada.
"¿¡El Cuarto era el padre de Naruto!?", exclamaron unas cuantas voces, mirando anonadado al rubio.
"Aquella noche empezó todos nuestros males, incluso en ese momento Akatsuki quería hacerse con el bijuu. Con el paso de los años Danzo quiso tener bajo su control a Naruto y a nosotros también así que mató a mis padres y Shisui y yo nos quedamos con Naruto. Sin embargo, el consejo nos ascendió de rango, por varios motivos, muy jóvenes. Con 8 años ya éramos genin, el siguiente año chunin, el otro jonin, el otro anbu".
"El consejo quería utilizar vuestras habilidades y, al mismo tiempo, hacer que no pudierais cuidar de Naruto, ¿no es así?", preguntó Shikamaru, que había pensado en qué haría el consejo para hacerse con su amigo. Ella asintió.
"Mientras tanto, Akatsuki crecía y nuestro clan planeaba un golpe de Estado. Itachi, que fue el que se enteró, recibió órdenes para espiar al clan y ser un agente doble. Danzo aprovechó la oportunidad y le chantajeó, Itachi aceptó su misión de matar a todos excepto a Sasuke y a mí, dejando que el clan siguiera visto como un clan de honor, y se infiltró en Akatsuki como espía. Pasando información a Danzo y a mí para que yo se la hiciera llegar enteramente al Hokage", siguió en voz monótona ella, era la 3 vez que explicaba esta historia y quería que fuera la última. Por fin todos se enterarían de la verdad, esa iba a ser la última vez que explicara su pasado, "Yo fui enviada a Kumo e hicieron ver que todos, excepto Sasuke, habían muerto. A Naruto y a Sasuke se les sellaron las memorias de haberse conocido y crecido juntos e Itachi y yo huimos de la aldea".
Durante varios minutos hubo silencio. Naruto sintió un dolor tan fuerte que le pareció físico. Toda la vida había sido engañado. Quería enfurecerse con Hinata pero era obvio que ella también lo había pasado mal, estaba seguro que lo que había contado era una versión muy, muy ligera a la de que hubiera vivido realmente.
"¿Por qué ahora?", preguntó Naruto, con el rostro serio. ¿Por qué se había esperado hasta ese momento?
"Mi coartada es nula, Itachi ha muerto y a Sasuke le han lavado el cerebro, Akatsuki ha sido eliminado salvo por un par de integrantes pero todos los bijuu están capturados exceptuando Killer Bee y tú. ¿Sabes a por quién vendrá, no es así? Itachi me informó antes de su muerte que el líder de Akatsuki es un Uchiha en realidad, se hace llamar Madara, pero ninguno de los dos estábamos seguros de su verdadera identidad", continuó Hinata, con un dolor tremendo de cabeza, "El Raikage me ha informado que planea convocar una cumbre de los 5 Kage pero Tsunade-sensei está en coma; Danzo aprovechará el momento para hacerse Hokage, lo que siempre ha codiciado".
"¿Qué tiene que ver Danzo con todo eso?", preguntó confuso Kiba, con el ceño fruncido. Los demás asintieron.
"Danzo utilizó a Akatsuki antes, a través de Orochimaru", contestó a la pregunta, viendo las caras horrorizadas de todos, "Si Danzo se alía de nuevo con Akatsuki y si los otros Kage se reúnen, el País del Fuego luchará contra otros 4 Países por culpa de Danzo".
"Y eso significaría una cuarta guerra ninja", murmuró Shino, tapado hasta la nariz con su chaqueta.
"Y todavía no sabemos qué planea hacer Akatsuki con los bijuu", comentó Shikamaru, suspirando, "Problemático".
"Tengo algo que darte, Naruto", dijo sonriente Hinata, acordándose de algo, "No te espantes cuando lo veas".
Naruto puso una cara cautelosa y miró sus manos como si fuera a aparecer un bebé deformado o algo parecido. Hinata rio al ver su rostro y sacó de su bolsa en su baja espalda en neceser negro que contenía sus ojos. Se lo tendió y cuando fue a cogerlo ella negó y le indicó que abriera la tapa. Rodeando a Naruto, todos sus amigos se inclinaron para ver qué era. Viendo la sonrisa maliciosa de la Uchiha, Kakashi supo que sus reacciones serían espectaculares. Y así fue.
"¡Qué demonios!", gritó Naruto, espantado al ver el Mangekyou Sharingan de sus antiguos ojos. Ino y Sakura se cogieron dando un pequeño chillido, mientras que algunos otros apartaron la cara, "¿Unos ojos? ¿Qué voy a hacer yo con ellos?"
"Trasplantártelos, obviamente", dijo con un tono reprochador, como si estuviera hablando con un idiota, "Después te enseñaré a usarlos y luego haremos que despiertes el Rinnegan".
"¿El dojutsu legendario?", habló Neji por primera vez, con curiosidad en su voz.
"El Rinnegan proviene de la mezcla de sangre Senju con sangre Uchiha", informó Hinata, cerrando el neceser y volviéndolo a guardar.
"¿Pero Naruto es un Uzumaki?", preguntó confusamente Sakura, por el rostro de los demás no era la única.
"La bisabuela de nuestras madres, Mito Uzumaki, fue la esposa del Primer Hokage, Hashirama Senju, su nieta fue Tsunade y una de sus hermanas fue nuestra abuela, que se casó con otro Uzumaki. Tsunade es, en realidad, nuestra tía abuela", corrigió Hinata, riendo.
Viendo la boca abierta de la mayoría de adolescentes, Hinata se encogió de hombros.
"Además, Naruto no es un Uzumaki, su apellido verdadero es Namizake", volvió a decir Hinata, recordando las palabras de Sakura, "Lo hicimos pasar por un familiar para que no le relacionaran con el Hokage pero su nombre real es Naruto Namikaze".
"¿Quién iba a decir que Naruto estuviera relacionado con un Hokage?", preguntó con ironía la chica de los moños, sacudiendo la cabeza.
"De cualquier forma, que Sakura te trasplante los ojos y después te entrenaré, si hubiera venido antes de habría enseñado a controlar a tu bijuu", frunció las cejas ella, pensativa.
"¿¡Cómo!?"
….
"Dentro de un mes habrá una reunión de los 5 Kage en el País del Hierro", indicó el Raikage, mirando a sus dos escoltas.
B había podido escapar el equipo de Sasuke Uchiha, Taka, cuando éstos fueron a secuestrarle pero el muy idiota todavía no había informado de su posición. Hinata estaba en Konoha así que C y Darui eran los únicos que le quedaban de su escolta. Sin contar que C había perdido hacía poco a su hermana, Nii, a un par de Akatsuki, Hidan y Kakuzu, quienes habían sido eliminados por ninjas de Konoha. Con C enfurecido y Darui deprimido quizá le sería mejor llevar a otro grupo pero después lo pensó mejor, debía confiar en sus ninjas.
Decidiendo pues llevarse a Darui consigo, dejó el mando de Kumo a su secretaria juntamente con sus consejeros y se fue a preparar el viaje hacia el País del Hierro. Allí el clima era horrendo, siempre nevando, pero era el hogar de los samuráis, terreno neutral que todos los Kage deberían respetar. El lugar perfecto para hablar de la amenaza que suponía Akatsuki. Quizá tendría que haber actuado antes, sabiendo gracias a Hinata y sus contactos qué pretendía Akatsuki, pero sus aldeanos y ninjas habían gozado de la vida sin problemas con la organización.
No quería arriesgarse y traer el peligro a su puerta, después de todo Konoha había eliminado a todos los Akatsuki exceptuando un par de terroristas. Estaba convencido que las otras naciones podrían hacerse cargo de ellos, puesto que eran sus naciones las que habían sido atacadas. Quizá fuera egoísta pero siempre pensaba en los beneficios de su aldea, ahora sabia, no obstante, que su actitud pasiva y su preocupación por los daños colaterales había sido un error. No solamente Kumo había sido atacada, algo que estaba esperando que no pasase, sino que Nii había sido capturada y por poco B también. Al fin y al cabo, todo aquello que había querido evitar había pasado. Es más, se daba cuenta que si hubiera ayudado a Konoha a eliminar Akatsuki, quizá no hubiera muerto Nii, ni Kumo habría sido atacada. Más vale prevenir que curar, decían.
Otro factor que debía tener en cuenta era el primo renegado de Hinata, Sasuke. Con Itachi muerto, Hinata había dejado de tener información de Akatsuki y eso era algo que le ponía nervioso. ¿Cómo sabrían ahora lo que planearan esa banda de terroristas? Enviar a Samui, Karui y Omoi a Konoha había sido informador, primero porque habían sido atacados por Akatsuki, dejando la aldea casi en ruinas, y segundo, porque el Hokage actual estaba en coma. A raíz de las memorias de Hinata enseguida supo que Danzo tramaría algo, aprovechando el caos reinante.
Era por eso que convocó la reunión, no podía perder el tiempo mientras Akatsuki pudiera unir fuerzas con la raíz anbu de Konoha. Mientras tanto, por mucho que no quisiera herir a Hinata, Sasuke había sido clasificado en Kumo como "buscar y matar". Al unir fuerzas con Akatsuki ya no podía retrasar más su inminente eliminación. En menos de 6 meses 7 bijuu habían sido capturados, incluido el Sanbi que fue soltado de nuevo en Kiri. Konoha había sido atacada y derruida, Sasuke se había unido a Akatsuki y había intentado capturar a B, por último, había convocado una reunión de los 5 Kage a la que Tsunade no podría asistir a menos que se despertara. Para colmo, otro de los informadores de Konoha y Kumo, Jiraiya, había sido asesinado, aunque no necesariamente por ese orden.
Volviendo en sí, miró sus alrededores y no pudo ver más que árboles a ambos lados del camino nevado, los copos blancos cayendo sobre sus hojas verdes, cubriéndolas. Entonces, sintió unas presencias dirigirse hacia su grupo, no parecían ser hostiles pero los años le habían enseñado a no confiarse de nada ni de nadie. Cuando vio quién seguía a su grupo enseguida se dio cuenta del ligero parecido entre el rubio e Hinata. Ese debía ser Naruto Namikaze, el hijo del Cuarto Hokage. Le acompañaban Kakashi Hatake y un tipo que no había visto antes. Después de varios minutos en los que Hatake intentaba hacerle ver que no querían problemas, Naruto suplicó que dejara ir a Sasuke, que no lo condenara.
"Chico, piensa en lo que tienes que hacer", le dijo inicialmente, sabedor que Naruto había pasado una serie de calamidades igual que su otra familia, "No llegarás lejos de esa manera".
"Te lo suplico", entonces se arrodilló en la nieve.
Darui y Shi miraron a Naruto en silencio, éste era el primo de Hinata. Sus personalidades eran distintas, y su físico también, pero había algo en ambos casos que les hacían darse cuenta que en realidad sí estaban emparentados. Quizá fuera la nariz, la forma de los ojos o la personalidad carismática, poderosa, que tenían los dos. Pensando en Hinata, Darui sintió algo en su corazón retorcerse y tuvo que esquivar la mirada de Hakate, que los estaba analizando. ¿Sabría de Hinata? Ni C ni él sabían qué estaba haciendo ella pero ahora, con Itachi muerto, no tenía mucho sentido que Hinata siguiera escondida.
Cuando dejaron atrás el grupo de Konoha, caminaron callados hasta llegar al hierro. El Raikage iba sumido en sus pensamientos, ordenando la reunión que él mismo había convocado, C pensaba en sus compañeros perdidos mientras que Darui recordaba sus momentos, o su último momento, con Hinata. Era torturador. Cuando llegaron allí los ánimos no parecían más positivos que la partida del Rayo, como era de esperar.
Hacía poco que Gaara del Desierto, el Kazekage, había sido secuestrado, así como los jinchuriki de los otros Países, para colmo el nuevo Hokage resultó ser un hombre de avanzada edad que daba repelús; tenía un kimono gris y blanco, agarrado en la cintura, y vendas en sus brazos y en su cabeza, tapando su ojos izquierdo. Algo en ese hombre hacia que desconfiaran de él, quizá fuera esa diminuta sonrisa de superioridad o la forma parsimoniosa de actuar como si no necesitara estar alerta ante el gran grupo de ninjas. Bufó, subiendo las escaleras con C hasta el segundo piso, rodeando la mesa casi circular donde se sentaron los Kage.
Allí arriba pudo ver a los hermanos del Kazekage, Temari y Kankuro, también a los guardaespaldas de Mei Terumi, la nueva Mizukage, Ao y uno de los nuevos espadachines de la niebla, Chojuro. No reconoció a los escoltas del Tsuchikage o del Hokage pero era evidente que todos eran los mejores de sus aldeas. Al sentir un codazo de C, volvió a escuchar la reunión de los Kage.
Gaara, mirando con atención a los demás líderes, supo a través de Hinata varios detalles del nuevo Hokage que no le dejaban indiferente, quizá él también había hecho cosas que podían clasificarse como monstruosas pero nunca habían sido porque él hubiera querido hacerlas. Se arrepentía de no haber luchado más contra la posesión de Shukaku pero sabía, gracias a su amiga, quien consideraba una hermana mayor, que no era culpa suya. Quizá Temari y Kankuro fueran hermanos de sangre pero incluso ellos le habían temido, dejado de lado y, a veces, seguían sintiéndose extraños en su compañía.
La respuesta del Hokage sobre las acusaciones respecto Akatsuki, Gaara suponía que sabiendo la verdad a través de Hinata, así como la parsimonia de la reunión, debió sacar de quicio al Raikage, que de repente se puso de pie y dio un fuerte golpe con el puño en la mesa, destrozándola. Todos los escoltas saltaron al instante con sus armas extendidas, por si el Raikage planeaba algo contra sus otros Kage. Después de relajarse mínimamente, todos los líderes les hicieron volver atrás. El Hokage volvió a abrir la boca.
"Estoy prácticamente seguro que el líder de Akatsuki es Uchiha Madara", proclamó el nuevo Hokage.
"¿Cómo sabe eso, Hokage?", preguntó calmadamente el Kazekage, con las manos cruzadas tapando su boca.
"Creí que había muerto hace mucho tiempo", dijo incrédulo el Tsuchikage, mirando la expresión del Hokage.
Entonces, el moderador, Mifune, el líder de los samurái, habló. Había escuchado lo que tenían que decir y había sacado sus propias conclusiones, quizá no les gustara pero expondría sus opiniones.
"El líder de Akatsuki se aprovecha de la inestabilidad y las sospechas de otros países para ganar poder", empezó, por la forma en como hablaba Gaara supo que sus palabras eran elegidas con mucha cautela, "Antes de que Akatsuki acabe con nosotros, ¿qué les parece una alianza?"
"¿Acaso quieres formar una alianza de las 5 villas?"
"¡Una alianza!", contempló en voz alta el Raikage.
"Me parece bien", dijo el Hokage, pocos segundos después.
"La pregunta es quién tendrá autoridad sobre esta nueva armada", preguntó retóricamente el Tsuchikage, mientras que la Mizukage y él se mantenían callados.
Los siguientes minutos fueron bastante tensos, el Hokage, el Tsuchikage y el Raikage batallaban en silencio para no dejar que ninguno de los otros tuviera demasiado poder. No fue hasta que Mifune volvió a tomar las riendas de la reunión que todos callaron: el Kazekage era demasiado joven y falto de autoridad, el Tsuchikage demasiado viejo y con problemas de movilidad, además de haber utilizado demasiadas veces a Akatsuki, la Mizukage tampoco debido a que Akatsuki se creó en Kiri y podría haber filtraciones de información, el Raikage era un hombre violento y se dejaba controlar por sus emociones; el Hokage era el elegido.
Entonces Ao, uno de los escoltas de la Mizukage, bajó a la reunión y pidió ver el ojo vendado del Hokage, aludiendo que con su Byakugan, un botín de guerra, había encontrado algo sospechoso tras su venda.
"Tiene el ojo de Shisui Uchiha, que tenía el poder de entrar en las mentes de los demás y controlarlos. Mi ojo pudo ver a través de la ilusión del Cuarto Mizukage así que no me puede engañar nunca", exclamó, moviéndose detrás de Mei Terumi.
"¡Bastardo!", exclamó el Raikage, que estaba furioso porque Shisui era el gemelo de Hinata y porque el Hokage estaba intentando controlar a Mifune para hacerse el comandante.
Escuchando a medias los gritos de los Kage, se sobre saltó cuando apareció un tipo en mitad de la reunión. En seguida le reconoció como un Akatsuki, iba sin túnica pero su mitad blanca y parte izquierda desgarrada con cabello verde era fácilmente reconocible.
"¡Holaaaaaaaa!", dijo infantilmente, apareciendo del suelo.
En menos de un segundo los escoltas de los Kage volvieron a bajar hasta posicionarse en la mesa, listos para combatir. El extraño, riendo, giró a verlos desde el suelo.
"Sasuke Uchiha se ha infiltrado en esta reunión, ku ku ku", rio maniacamente.
"¡Maldito Akatsuki!", exclamó el Raikage, levantándose de un salto.
Gaara no se sorprendió ver al Raikage ahogar al Akatsuki, después de todo la última supuesta víctima de la organización era su propio hermano; sin contar con el temperamento tan explosivo del líder de Kumo. Entonces otra presencia entró en la sala y, rápidamente, una hoja de katana cortó todas las banderas de la sala. Allí, de pie en el techo, estaba el primo menor de Hinata, Sasuke Uchiha. Tenían un gran parecido: cabello negro, piel pálida, rostro aristocrático, ojos perturbadores, porte elegante… Sin darle tiempo a nada, el Raikage persiguió a Sasuke fuera de la reunión, dejando a los otro 4 Kage solos y llevándose a sus escoltas. Gaara suspiró imperceptiblemente, pensando en Hinata y en cómo se tomaría que Danzo hubiera cogido uno de los ojos de su hermano.
Mientras tanto Darui y C estaban viendo una batalla a vida o muerte con un Uchiha. Incrédulos, ambos se preguntaron si alguna vez Hinata había luchado contra ellos en serio. No habían visto el Mangekyou nada más que practicando y aun así ella no había usado su Sharingan ni sus técnicas, prefiriendo enseñarles genjutsu. Gracias a eso Shi se había convertido en el mejor del trío, uno de los mejores en Kumo sin contar a Hinata. No obstante, viendo el esqueleto rodeado de llamas negras, Amaterasu, y chakra maléfico, no pudieron evitar sentirse nerviosos al ver como el Raikage cargaba contra el Uchiha.
De repente una pared de agua se interpuso entre el escudo espiritual de Sasuke y el Raikage. Todos se giraron a ver el próximo intruso y a Darui le dio un vuelco el corazón al ver que era Hinata.
"Hinata, has llegado a tiempo", dijo el Raikage, dando un salto atrás y poniéndose entre sus escoltas.
"¿Quién eres tú?", dijo con voz exigente Sasuke.
Darui, C y el Raikge vieron, además de todos los samuráis escondidos tras las enormes columnas, como Hinata sonreía levemente. Llevaba una túnica blanca y el pelo suelto, cayendo elegantemente sobre su rostro pálido y hermoso. Vestía el típico uniforme anbu de Kumo y en su cadera se podía ver su máscara colgando.
"Sasuke, ¿no reconoces a tu propia prima?", contestó, su rostro serio y sus ojos expresando desaprobación.
"¿Prima?", preguntó incrédulo el tipo agua, Suigetsu, le habían llamado, todavía colgando de la pared con su propia espada y el rayo de Darui.
"¿Hina?", preguntó en un susurro Sasuke, con sus ojos abiertos del asombro, parecía choqueado que alguien más de su familia estuviera vivo justamente después de matar al que, creía, era el último Uchiha, su hermano.
"Ya has matado a Itachi, aun siendo él inocente, ¿qué más planeas hacer con Akatsuki?", replicó ella, apretando su mandíbula de la ira.
"¿¡Qué planeo hacer!? ¿¡Acaso no sabes sobre Danzo!? ¡Él tiene el ojo de Shisui, tu gemelo!", gritó él, dejando momentáneamente de prestar atención a la audiencia.
"Lo sé todo, Sasuke, ¿quién te crees que engañó a Danzo? ¿De verdad crees que le dejaría tener a ese bastardo uno de los ojos de mi hermano? ¡Ni hablar! Itachi y yo sabíamos que Danzo planeaba robar el Sharingan y que Orochimaru le ayudaría a incorporarlos en su cuerpo; irónico que fuera apuñalado por su misma espada, ¿no crees?", contestó rizando sus labios de la ira, sus ojos cambiando a su Mangekyou, mirando los ojos de Sasuke, "No puedo permitir que eches por tierra todo por lo que Shisui e Itachi vivieron, por lo que se sacrificaron".
Sasuke entrecerró los ojos, sintiéndose traicionado. La sorpresa de esa tarde todavía no había hecho mella pero ahora se sentía demasiado furioso para irse con la cola entre las patas.
"¡Entonces muere!", gritó él, utilizando el Amaterasu para intentar quemar a su prima.
Darui dio un paso, espantado, pero el Raikage le cogió del brazo. C todavía descansaba en el suelo, sentado, después de recibir el terrorífico genjutsu de Sasuke, y miraba la escena con ansiedad.
"Hinata es más fuerte de lo que pensáis, ni siquiera Sasuke está a su altura", dijo el Raikage, sin mirar a su escolta.
"¿Cómo puede ser? Sasuke tiene un control de su Mangekyou aun mayor que el de Itachi y él era un genio", pregunto desde el suelo C, abrumado y apretando sus puños para que parasen de temblar.
Sasuke se giró a darles una mirada venenosa y vio que Hinata repelía su Amaterasu con sus propias llamas negras, deshaciéndose las técnicas como si nada.
"Itachi, al contrario que Sasuke, no tenía el Mangekyou Eterno, tenía limitaciones, pero al contrario que Itachi, yo sí tengo el Mangekyou Eterno", dijo Hinata, que les había escuchado, caminando lentamente hasta llegar a ellos, después musitó, "Itachi tampoco habría querido que te matase, pero después de todo, tampoco quise yo que pasaran muchas cosas, ¿no es así?"
"¡Deja de hablar de Itachi!", gritó él, haciendo crecer su Susanoo con su ira.
Hinata no contestó. Hizo crecer su propio Susanoo de color turquesa oscuro; primero se creó el esqueleto rodeándola, después crecieron los músculos y luego la vestimenta, de color oscura, encima. Al contrario que el de Sasuke, que tenía una vestimenta similar a la de un samurái y una ballesta, todos los presentes pudieron ver que el de Hinata tenía una coraza y unos faldones de metal ladeado, de color azul oscuro, la cabeza protegida por un yelmo exceptuando el rostro que estaba oscurecido y solo se veían dos ojos rojos. Una capa con la capucha subida de color negro guardaba sus espaldas. En su espalda estaba el mitológico Espejo de Yata, un tesoro capaz de reflejar cualquier ataque, y en la mano derecha sujetaba un largo látigo con espinas colocadas de manera que desgarren carne, piedra y aire, reluciendo maliciosamente con chakra turquesa.
Los espectadores miraban a los dos gigantes preparar sus armas, los Uchiha dentro de sus respectivos demonios. Darui miró con horror y admiración el poder de Hinata, que les daba la espalda para mirar a su primo. El demonio que había conjurado les había metido a ellos a dentro también, protegiéndolos de invasiones exteriores. El Raikage tocó la ropa del demonio, sintiendo la presencia malvada del espectro, y miró con interés a Hinata; este era el momento para que todos supieran la verdad.
"Wow", susurró con voz flojita, asustada, C, mirando a su alrededor, pero aliviado de ser protegido por una entidad igual de poderosa que la del criminal Uchiha.
Al mirar arriba pudo ver como dos ojos rojos sin pupila le observaban sin expresión, lo único que podía reconocerse del rostro. De repente Sasuke envió una flecha con su ballesta, en dirección a ellos, pero Hinata la interceptó con el látigo, destrozándola y cambiando de dirección la flecha al mismo tiempo. Sin perder un segundo, el látigo sonó como un rayo en la gran sala de piedra y hierro y se enroscó de forma experta en el cuello del demonio de Sasuke, oprimiendo el músculo y el hueso. Llevándose una mano al cuello, el Susanoo intentó luchar contra las grandes espinas del látigo, que le habían herido, e Hinata aprovechó para sacar de bajo la túnica una larga lanza, la legendaria Lanza de Fobos, la lanza del pánico. Era de un metal oscuro y con grabados simétricos. La punta era triangular, seguida de un surco en forma de medio rombo y luego el agarre.
Dando un rodeo con la lanza, Hinata hizo caer el Susanoo de Sasuke y, al mismo tiempo que tiraba del látigo hacia ella, desgarrando el cuello del Susanoo, clavó la lanza en el punto débil de la coraza. Sabiendo que necesitaría algo más para acabar con la técnica de Sasuke, Hinata utilizó el Yasaka no Magatama, 3 tomoe unidos por un fuerte hilo, que recorrió de Amaterasu, y que eran el jutsu más fuerte del Susanoo. Apuntando al corazón, la cabeza y el torso fueron serrados y el Susanoo perdió esencia rápidamente, dejando ver a Sasuke. Sin perder tiempo, el clon que había hecho antes de mostrarse, se apareció tras Sasuke, que se encogía de dolor, y le propinó una fuerte patada en la cabeza que le hizo salir volando por los aires.
El Susanoo de su primo totalmente desaparecido, éste tirando en el suelo, apoyándose en una rodilla y cogiendo su cabeza fuertemente golpeada, miró a su prima y a su clon y supo que no podría ganarla en una batalla. Se levantó y, dejando a sus miembros de equipo, fue directo a la reunión, a acabar con Danzo, que era la razón por la cual se había infiltrado para empezar.
"Tch, este niño", dijo Hinata, cruzándose de brazos todavía dentro de su Susanoo, mirando la espalda de Sasuke desaparecer por los túneles del edificio, "Busca a Danzo".
"¡Hinata!", exclamó C, poniéndose en pie, "¿Dónde habías estado?"
"C, Darui, Raikage", saludó ella, dejando ir su técnica, suspiró, "He estado con Naruto en Konoha, cuando supe sobre Danzo vine en seguida como me indicó A".
"Llegaste en el momento preciso", dijo él, asintiendo, "De no ser así habría perdido mi brazo, por una causa justa, pero es algo que no puedo permitirme ahora".
Hinata hizo un sonido de aceptación y se giró a verlos. Vio que C estaba afectado aun por el genjutsu de Sasuke, poniendo su mano sobre su cabello rubio, utilizó el Mangekyou para anular los efectos. Observó como Darui giraba la cabeza, mirando al suelo, sin decir nada. Su espada volvía a estar guardada en su espalda y listo para partir. El Raikage, que había visto todo, suspiró, cuando salieran del lugar le diría la verdad a Darui. Esperaba que así, con la información que le enseñó sobre Hinata, pudiera entenderlo todo al fin.
"Deberíamos ir a la reunión, no sabemos qué puede estar haciendo Sasuke", informó el Raikage.
"Pero Raikage, sería más prudente esperar aquí", dijo en un murmullo C, que sabía que una lucha entre 5 Kage y un criminal era algo que no sería bonito.
"Sí, pero necesito saber qué está pasando", replicó A, asintiendo.
"Eso puedo arreglarlo yo", contestó Hinata, sonriendo imperceptiblemente, "Mi clon está siguiendo a Sasuke, seguramente está a punto de llegar".
"¿Mmm?", murmuró A, entonces se sorprendió al ver los ojos violetas y negros de Hinata, el Rinnegan, "Al parecer lo has conseguido".
Los otros dos exhalaron fuertemente al ver la nueva mirada de su compañera, amiga y maestra.
…
Darui contempló Kumo desde el despacho del Raikage con la mirada desenfocada. Habían partido del País del Hierro hacia un par de semanas con la conclusión que Madara Uchiha había iniciado otra Gran Guerra Ninja, la Cuarta, para ser exactos. Era interesante pensar que ahora no lucharían contra ellos mismos, sino contra un enemigo común. Todavía no había arreglado las cosas con Hinata pero no quería ir a la guerra y, posiblemente, morir con el corazón partido. Suspiró y miró la carta del Raikage, que le había pedido que fuera urgentemente a su oficina.
Al llegar allí se encontró con el Raikage de pie, mirando su aldea, la rigidez de sus hombros mostraba que A no estaba nada contento con el resultado de la reunión. Sí, había unido a los Países, sí, había conseguido un enorme poder y reconocimiento personal como el Comandante de la Alianza, pero ambas cosas habían sido a costa de una Cuarta Guerra Ninja. Darui hizo una reverencia y esperó a que su antiguo maestro hablara.
"¿Sabes por qué Hinata no te contó su romance con Itachi?", preguntó retóricamente A, mirando por encima de su hombro al hombre que había sufrido sudor, sangre y lágrimas para llegar a ser lo que era, "Ella lo hizo por ti, para darte una oportunidad".
Darui frunció los labios, sintiéndose enfadado de nuevo pero no dijo nada. ¿Hinata le intentaba dar una oportunidad a él enrollándose con su primo mientras flirteaba con él a la vez? El Raikage bufó entre divertido y cabreado, leyendo perfectamente su rostro.
"Lo que no sabes es que vuestros padres os comprometieron hace más de 10 años", Darui sintió como su corazón se contraía de la incredulidad, se le escapó el aliento, "Si bien no era un contrato terminal, hasta que Hinata no cumpliera los 21 años, ambos podríais enamoraros y casaros con otras personas, deshaciendo el contrato".
Dio unos pasos hasta que se sentó en la silla delante de la gran mesa de madera y miró al Raikage con una expresión anonadada. Simplemente no se podía creer lo que acababa de escuchar. ¿Hinata y él comprometidos? Era obvio que ella lo sabía.
"Ella no quiso decírtelo puesto que quería darte la oportunidad a enamorarte de otra persona, cuando te volvió a ver ella ya había entablado su relación con Itachi, creo que fue una relación significativa puesto que era la única persona que sabía quién era Hinata, pero entonces te conoció a ti", se dio la vuelta A y miró fijamente la expresión atónita de su pupilo y escolta, "Entre vosotros ha existido siempre algo pero Hinata quiso que, si os teníais que casar, lo hicierais por amor".
Darui no supo cuánto tiempo estuvo escuchando al Raikage, ni siquiera se dio cuenta de las lágrimas que surcaban su rostro cuando se marchó en dirección a su apartamento. Solo sabía que había sido su estupidez lo que, posiblemente, hubiera destrozado su futuro con Hinata. La mujer a quién amaba.
R & R.
