Mi primera escena se llevaría a cabo en una pequeña cabaña en medio del bosque que fue instalada por el staff. Y para mi desgracia Taiga Nogushi sería mi compañero en todas mis escenas. ¡Que fastidio! Por más que quería evitarlo era imposible. Al menos dentro de unos días podría compartir escena con Ryuuga-sensei, y solo por eso soportaría lo que fuera -más que clara debe quedar estar mi determinación, ya que me he vestido de chica para llegar aquí- Incluso la coquetería de ese actor no será problema para mí. Soy un hombre, puedo defenderme de ese don Juan y de lo que sea.
-Retoquen el maquillaje de Syoko-chan por favor- hablo el director, minutos antes de que saliera a escena.
La primera toma consistió en un primer plano de mi huida de los malhechores, cayendo directamente en su trampa. Sí, mi personaje es una idiota. Y después de eso era llevado a la cabaña. En ningún momento mi personaje es violentado o insultado. Solamente mantenían una pistola apuntando hacia su cabeza. Cosa que haría a cualquiera obedecer a su secuestrador. Solo por miedo a morir en el intento de escapar.
- Syoko-chan, usted vendrá corriendo desde acá. - recibía las indicaciones con mucha atención- Y en este punto mira hacia atrás. -me explicaba mostrándome las señalizaciones que habían hecho en la tierra-Se mostrara lo más asustada posible y comienza a correr aún más fuerte. Y exactamente en este punto debe caerse, por favor tenga cuidado de hacerse daño. Y al levantarse se encontrará con Taiga-san apuntándole directamente a la cabeza. ¿Ha comprendido todo?
-Totalmente- ¿Es que me tomaba por un tonto, digo tonta? Algo tan simple como eso yo podría hacerlo sin necesidad de tantas explicaciones. No soporto que me traten así. -Ya estoy lista.
Y de esta forma al oír "acción", comenzó mi carrera entre los árboles esquivando las ramas que se cruzaban en mi huida. Y pese a que nada me seguía corría asustado, hasta que mis pulmones quedaron sin aire, y mis pies se detuvieron al caer, solo para luego encontrarme con aquel bastardo que era mi compañero de actuación. Solo esperaba que mi desagrado al verlo, no fuera notado por nadie.
-¡Corte! Muy bien esta queda. -exclamaba contento el hombre, seguramente porque salió bien a la primera toma- Ya pueden comenzar a guardar y trasladar el equipo dentro de la cabaña.
-Tome Syoko-san, beba esto antes de regresar a maquillaje- una chica me dio una botella de agua, la que no dude en recibir. Esa pequeña carrera me había provocado sed.
-Lo hiciste muy bien Syoko-chan- ¿Es qué era imposible que ese hombre permaneciera callado y alejado de mí?
-Gracias. - respondí a la chica por el agua y me aparté, fingiendo no haberlo oído, en busca de un lugar donde sentarme. Lo que menos quería ahora era escucharlo y mucho menos hablar con él. Al parecer noto que esta vez no quería dirigirle la palabra. Menos mal.
El resto del trabajo no continuo con mayores inconvenientes. Yo no lo hacía para nada mal, pero claro también cometía mis errores. Y para asombro y bienestar mío, Taiga no me hablo más entre cambios de escena, realmente era un alivio. Aunque no debía bajar la guardia, mientras más distancia entre él y yo, más seguro estaría mi secreto.
-Muchas gracias por su duro trabajo. Que tengan una buena noche- se despedía el anciano, dando por terminada la jornada laboral.
Todos se despidieron haciendo una reverencia, incluyéndome. Al fin había terminado, no me sentía cansado, pero si agotado mentalmente. Ya tenía suficiente con mantener el papel de Syoko-chan y la hermana de Hyuuga-sensei, y a eso debía agregarle que ahora ese imbécil actor no me quitaba el ojo de encima. ¿Por qué demonios se había encaprichado conmigo? Ahora por su culpa tenía que ser mucho más precavido. Realmente no lo soporto.
Me fui lo más rápido que pude a alistarme para regresar a mi habitación. No quería estar más tiempo expuesto al peligro, en mi situación esto es un campo de batalla. Y debía retirarme cuanto antes, mientras más limite mi trato con las personas mejor.
Antes de salir del camarín, me asegure que ese don juan no estuviera por ningún lado. No quería encontrarme con él de regreso al hotel. Definitivamente el universo me está poniendo a prueba con tantas dificultades que pone en mi camino. Y ese hombre era como una gran roca que estaba en medio obstaculizado mi andar.
Al menos esta vez tuve suerte y no lo volví a ver en la filmación. Pero no podía celebrar victoria aun, pues este se alojaba en la habitación contigua a la mía. Mi suerte últimamente es un asco. Mentalmente ya me estaba preparando para el peor de los escenarios posibles.
Al llegar al pasillo donde se encontraba mi cuarto, Yukki iba saliendo de este. Estuve apunto de dar media vuelta y esperar a que ella se fuera tranquilamente, dejando el pasillo libre para mí, y lo hubiera hecho de no ser porque sentí unos pasos detrás de mí. Así que continúe con mi camino. La pelinegra me observo con sigilo y luego a la persona que se hayan tras de mí. Sin poder evitarlo pensé inmediatamente que era Taiga. Lo presentía, ¿Quién más si no? Aun así, no miraría a atras. Tenía que llegar a resguardarme detrás de esas cuatro paredes que me mantenían a salvo.
-Syoko-chan, espera- habló a mi espalda sin duda no me había equivocado, era él. Ya solo estaba a unos pasos de la puerta de mi cuarto. - Solo será un momento.
De un momento a otro, todo cambio. En frente de mi observé como la expresión de la chica paso de ser seria a una llena perplejidad, la cual solo duro unos segundos. Yo simplemente lleve mis manos a mi cabeza. Ese estúpido hombre había tomado mi cabello, más bien el de Syoko y por poco me arrancaba la peluca y junto a ella mi sueño. ¡Estaba todo perdido, realmente perdido! ¡Mierda! Porque justo en un momento así y de esta manera.
-Taiga-san, podría no molestar a mi compañera por favor, debe estar agotada. - Yuuki hablo por primera vez siendo esta la frase más larga que había oído salir de su boca. - Ahora si nos disculpa buenas noches.
Y dando todo por terminado la chica puso una de sus manos en mi hombro y me acompaño dentro de la habitación. ¡Tierra, trágame por favor! Estoy seguro que ella se dio cuenta, por eso se vio tan impactada en ese momento ¿Ahora que mierda hare?
-¿Tu... eres, eres un chico?-pregunto directamente, después de cerrar la puerta.
Contuve el aliento, sintiendo como poco a poco me quedaba sin respiración, como si así el tiempo pudiese ser detenido. Todo se había derrumbado, el esfuerzo que había hecho para obtener el papel en la película. Aquellas vergonzosas situaciones por las que tuve que pasar. Incluso involucre a mi hermano en esto... todo para cumplir mi sueño de actuar en la película de Ryuuga-sensei, y en unos segundos esto había sido en vano. ¡Cada cosa que hice había sido en vano! ¡¿Por qué ahora!? Cuando todo recién estaba comenzando.
-¿Me delataras entonces?-pregunte inmutable, pese a sentirme aterrado de la posibilidad de que todo por lo que luche se fuera a la mierda en este mismo instante.
- ¿Sabes que esas haciendo mal no? - cuestiono en respuesta, sin cambiar su expresión impasible-lo que tu hagas no es algo que me afecta a mi.
Con esa corta frase, sentí un alivio en mi corazón que me fue imposible no sonreír desde lo más profundo de mi pecho. Aun podía seguir y cumplir mi mayor deseo. Volvía a tener otra oportunidad
-Muchas gracias. -dije acercándome a ella y tomando sus manos entre las mías-Muchas gracias, prometo devolverte este favor.
-No diré nada, pero solo tengo una petición que hacerte.
-Dime-debí haber sospechado no seria gratis, pero en fin se lo debía.
-Dile a Eliot que eres un chico. O se enamorara de ti-le mire sin entender que decía- lo he notado, él te mira con una gran fascinación. Dile la verdad antes de que sea tarde y le partas el corazón.
-Pero el podría delatarme.
-Lo conozco. Él no haría eso. -me aseguro totalmente confiada de su palabras- Yo te ayudare a contarle si es necesario.
-Está bien. Confiare en tus palabras.
-No te queda de otra ¿No?- dijo con ironía la chica, eso me molesto, pero no iba a reclamar luego del enorme favor que había hecho por mí.
A la mañana siguiente desperté relativamente tarde, ya que luego de mis escenas quede agotado, sin mencionar que lo ocurrido con Taiga y Yuuki, me dejo al borde de los nervios. Estuve a punto de ser descubierto. Solo espero que ese imbécil no se haya dado cuenta... Realmente las cosas no me estaban saliendo muy bien. Primero mi madre me descubre; Tengo un acosador molestándome que en cualquier momento me puede descubrir. Y para rematar mi compañera de cuarto ya sabe que soy un chico, pero tengo que hacer lo que me pidió porque me siento en deuda con ella. Sé que debo ser agradecido ¡Pero estoy en sus manos! Si ella se pone caprichosa puede chantajearme con lo que sea. ¡Maldición, esto apesta!
Sin perder más tiempo, una vez que estuve completamente listo, fui a almorzar. Aun no me pasaba de la hora en la que se servía la comida en el comedor del hotel. Esta vez, ya no desee que cierta persona no apareciera, ya que cada vez que lo hacía, precisamente aparecía; y yo quería tener un almuerzo tranquilo. Sin nada por lo que preocuparme.
Cuando llegue a al lugar ya mencionado, un largo suspiro de alivio salió de mis labios. Había muy pocas personas y aparentemente solo eran otros huéspedes del hotel. Ojalá mi suerte se mantuviera así hasta el momento en que la hora de grabar llegue... Pero sabía que eso no era posible, pues tenía que cumplir con el pedido de mi querida compañera de habitación. Tener que contarle a Eliot quien soy en realidad. Dejar mi secreto en manos de dos personas no era algo que me agrade en absoluto, aunque Eliot me parecía un chico muy amable y él en parte ya conoce mis razones para estar aquí, por lo que espero que pueda comprenderme y ayudarme a seguir manteniendo en secreto mi identidad. Y bueno, las razones que yuuki me dio para contarle al chico sobre esto, me han rondado bastante la cabeza. No es que yo sea arrogante o algo, solo he de reconocer que mi Syoko-chan es una chica muy guapa y me sentiría muy culpable si un chico como Eliot llega a sentir algo romántico por ella. Y él no merecía que algo así le pasase.
Poco antes de terminar mi almuerzo, mi móvil me notificó sobre un nuevo mensaje. Inmediatamente lo tomé para leerlo, pues tenía la ligera sospecha que podía ser Kaoru, no se me ocurría que otra persona podría enviarme un mensaje. Y no me equivoque.
"¡Oni-chan! ¡Hay una pequeña emergencia! D:
Te mandaron una tarea en clase de letra. Porque como me pediste, dije que tengo un resfriado. Así que te han extendido la fecha de entrega para la próxima semana... u.u Pero como te dieron más tiempo quieren que compongas la canción, junto con la letra.
¿Estamos en problemas? "
¡Justo ahora! Y así yo quería tener un buen día, ya debería estarme acostumbrando a este tipo de cosas. Rápidamente tecleé una respuesta para que permaneciera tranquilo y no se preocupara por nada.
¡Maldita sea! Sin mi violín no voy a poder hacer nada. Pensaba molesto y a la vez preocupado, intentando encontrar una solución. Recordaba muy bien que en el hotel había un salón de eventos, donde seguramente habría algún violín, era imposible que una orquesta por más pequeña que fuera no tuviera un violín. Si no podía conseguirme uno estaba perdido. Aunque dije que no importaba que mis notas bajaran, letra era mi mejor asignatura y no quería que ese grandioso promedio que tengo se vaya por el caño.
No tenía tiempo que perder. Cada segundo contaba, debía aprovechar que tenía libre la tarde antes de comenzar a filmar mis tomas.
Me levanté rápido y dejé la bandeja en el mostrador, en una pequeña tarima donde debían ser dejadas una vez que se terminaba de comer. Y como siempre mis planes fueron totalmente volcados al encontrarme con Yuuki a la salida del comedor.
-Así que aquí estabas-dijo nada más al verme- Te recuerdo que tienes algo que cumplir.
-Lo sé ... ¡Oye! ¿Crees que lo estoy evitando? -inquirí algo ofendido- Te di mi palabra y la cumpliré.
-Lo siento, no fue eso lo que quise decir. -se disculpó luego de verme molesto- Pero lo mejor es que no dejes pasar más tiempo. Recuerda lo que te dije.
-Lo recuerdo-sí, sí, lo recordaba muy bien, ahora era una chica y puede que alguien se interese en mi Syoko-chan -bastaba con ver como ese actor me molestaba cada vez que me veía- y mi amiga aquí presente no quiere que Eliot se enamore de mí, y yo mucho menos- Y a ti te vale cumplir con lo tuyo.
-Yo también cumpliré con mi palabra.
¿Y porque estás tan preocupada sobre esto? - pregunte curioso, entendía su punto de vista muy bien, pero para ser una compañera de trabajo se preocupaba mucho por el chico... ¡Eso es! Ahora entendía todo. Como no lo note desde un principio, a esta chica le gusta Eliot- ¿Te gusta verdad? ¿Por eso no quieres que se fije en mí?
¡Había dado en el clavo! El rostro de Yuuki se había tornado rojo. Claramente le apenaba que sus sentimientos fueran expuestos... Por otra parte, nunca creí que esa fría expresión podría cambiar a algo como esto, ya no se veía intimidante como antes. Me fue imposible no admirar lo hermosa que se apreciaba.
- ¡No tienes que decirlo en voz alta! -me reprochó, algo enfadada- Y tampoco me mires así.- y caí en la cuenta que me quedé embobado viéndola. Avergonzado aparte la mirada de ella.
-Es tu culpa por ponerte así- respondí con mi propia voz, olvidándome por completo de que era Syoko y que estaba aún en el comedor ¡Mierda! Espantado observe a mi alrededor por si alguien me había escuchado, pero el lugar seguía igual de concurrido desde cuando llegue, incluso podía decir que había menos personas que antes. Qué alivio.
-¿Chicas, también han venido a almorzar?
Volteé al oír esa voz llamarnos, ya la conocía lo suficiente para reconocer a quien. Pertenecía justamente a la persona de la que hablábamos. ¿Cuánto tiempo llevaba ahí?
-Eliot-admiro la muchacha, sorprendida de verlo. Seguramente al igual que yo, ella deseaba que el castaño no haya escuchado nada de nuestra plática- ¿Ya terminaste de filmar?
-Aún no, pero el director nos ha dado antes el descanso. -explico mostrando lo contento que estaba- Ya moría de hambre.
Al parecer no había oído nada de lo que Yuuki y yo discutíamos. Suspire aliviado, aunque no disfrute del sentimiento por mucho tiempo, pues la pelinegra me miraba fijamente, esperando algo de mí y yo sabía muy bien lo que era. ¡Odio mi suerte! No quería perder el tiempo, pero esta chica obstinada no me dejaba otra opción. Me regañe mentalmente, por mis pensamientos, hacer esto era algo importante, pues no quería que Eliot llegara a pasarlo mal por mi culpa.
Espere a que ambos fueran por su comida, para tomar asiento junto a ellos. Me sentía nervioso, no lo negaría, pues quisiera o no, existía la mínima posibilidad de que Eliot no se lo tome bien y él era la única persona aquí con la que podía hablar a gusto y relajarme. Estando cerca de él, sentía que no necesitaba estar a la defensiva cada vez que nos encontrábamos. Y por eso no quería que me odiara por esto, y mucho menos que debido a ello releve mi identidad. Pero una parte de mi confiaba en que el chico no diría nada y que mis miedos quedarían solo en suposiciones.
Cuando ya estaban sentados en la mesa, tome lugar junto a Yuuki, enfrente de Eliot. Suspire unas cuantas veces antes de comenzar a hablar, preparándome mentalmente para lo que revelaría a continuación y en la mejor forma de decirlo.
-Eliot...-al decir su nombre mi voz tembló, me sorprendí de mí mismo al oírme hablar así, al parecer estaba más nervioso que lo que creía- Hay algo que necesito decirte.
-Claro, ¿Ocurrió algo? -inquirió curioso, cuando se lo cuente seguramente desearía nunca haber sabido nada, le arruinaría su almuerzo y hasta talvez perturbe su trabajo.
-Pues veras...Yo...-observe a nuevamente a mi alrededor por si había alguien cerca que pudiera escucharme, gracias al cielo no había nadie, pero aun así mantuve baja mi voz. Luego de haberlo pensado, lo mejor era decir esto rápido y aceptar lo que sea que se avecine como resultado de esto -Yo no soy quien estás viendo. Soy un chico. -dije lo último casi en un susurro, pero me asegure de que él me haya escuchado. ¡Muy bien! Ya lo había dicho y si tacto alguno. ¡Porque la tierra no me hacia el favor de tragarme justo ahora!
-Eso ya lo sospechaba. Lo vengo pensando desde antes que llegáramos acá.
- ¿Ehh? ¿Cómo? - inquirí, al final el asombrado fui yo. ¿Cómo se dio cuenta? ¿Es que mi actuación es muy mala? ¿Qué error he cometido como para que él se dé cuenta de todo? Yo creía que había estado haciendo un gran trabajo fingiendo ser una chica... ¿Y si alguien más se dio cuenta?
-Te vez asustada. Tu apariencia no fue lo que me hizo darme cuenta, así que no lo estés, no creo que alguien más lo haya notado. -explico intentando calmarme, cosa que no estaba logrando ni por asomo.
- ¿Entonces que fue? -pregunto la ojiazul adelantándose a mi pregunta.
- Porque cuando hablamos en el bus, yo decía cosas que por lo general una chica no entendería, pero ella sí e incluso seguía el hilo de la conversación, pero lo que me hizo confirmarlo fue verla sonrojada cuando te vio a ti Yuuki.
-No me sonroje-objete, negando aquella verdad. Solo fue un momento en el que la belleza de mi compañera me había cautivado, luego aquella primera impresión fue totalmente destruida por la actitud de la chica, y tampoco es que las cosas hayan cambiado ahora.
-¿Entonces mi apariencia no me delato?-me era difícil pero intentaba fielmente mantenerme en el papel de Syoko-chan, no debía descuidarme en un lugar público.
-Para nada, pasa totalmente desapercibido. - sonrió a la vez que alzo un pulgar en señal de aprobación.
- ¿Entonces, porque no has dicho nada? -realmente no lograba entender por completo que estaba pasando
-¿Quieres que lo diga acaso?-cuestiono divertido, al ver mi expresión de espanto y negación rotunda, continuo hablando-Lo que tu hagas no es asunto mío, sin mencionar que ambos tenemos el mismo deseo por estar aquí. Comprendo cómo te sientes, incluso yo sería capaz de lo que sea por actuar junto a Ryuuga-san.
-¡Ya no puedo más!-exclame apoyando mis brazos en la mesa y ocultando mi rostro en ellos. Siento como si en estos minutos hubiese perdido la mitad de mi vida-Pensé que todo estaría perdido al contarte esto, pero tú ya lo sabias. Y la tonta de Yuuki preocupada por ti. Esto ha sido mucho para mi frágil corazón.
-Vamos relájate, no es el fin del mundo, todo está bien. -hablaba animadamente el chico- Yuuki siempre se ha preocupado demasiado por los demás, aunque no se note.
-Eso no es verdad-contradijo la muchacha- No estaba preocupada por ella.
Prontamente dimos el tema por concluido, no iba a ocultar que estaba bastante contento. Todo había salido bien, mi secreto pese a ser revelado aún permanecía seguro. Si lo pensaba bien aún seguía siendo un buen día.
Me despedí de mis acompañantes, un poco antes de que terminaran su almuerzo, pues ya sin nada pendiente, ahora solo que me quedaba por resolver como diablos conseguir un violín, en caso de que mi primera y única opción no fuera posible. Por lo tanto, fui al salón de eventos del hotel, cruzando los dedos porque estén los músicos del día anterior y fueran lo suficientemente amables para prestarme un violín.
Han pasado 84 años...
¡Al fin he actualizado! Después de tanto tiempo sin escribir, estoy muy feliz de poder hacerlo *-* ... Fue un semestre agotador en la U, pero ahora puedo dedicarme un poco a mis fic. Espero poder actualizar prontos los demás...
Me disculpo por todas las faltas horrograficas que hayan tenido que leer. Y también por no escribir bien los nombres de mis OC, pues no recuerdo muy bien como los tenía escritos, y me confundo un monton xD más adelante los cambiaré.
También quiero decir que esta actualización esta dedicada a mi pequeña kohai, que estuvo de cumpleaños hace poco y este es su regalo :'3 espero que lo disfrutarás 3
En fin, espero que les haya gustado este capítulo, ¡Muy pronto habrá romance! Se los prometo. Si no es con Syo y Hyuuga será con otra ship :'3 (No olviden el TokiOto XD)
¡Muchas gracias por leer! Hasta pronto :'D
