Disclaimer: Coraline y sus personajes no son de mi propiedad si no de Neil Gaiman y del estudio de animación Laika
Recuerdo traumatico y peligro
Previamente:
Ahora solo les faltaba encontrar a sus padres y al gato, y aunque les quedaban tres horas antes de que se les acabara el tiempo, debían ser rápidos y muy cuidadosos, ya que no querían que volviera a suceder lo que les paso a los chicos ya que fue muy peligroso y perdieron demasiado tiempo, así que a toda prisa se dirigieron hacia el segundo piso, ya que aún les quedaba revisar todos los cuartos, y era más que seguro que encontrarían a alguien allí.
Al salir a la superficie, se dirigieron de forma sigilosa hacia las escaleras, deteniéndose en cada esquina para verificar que no se encontrarían con ningún impedimento que hiciera que su trayecto se retrasara más de la cuenta.
Al llegar a las escaleras, Wybie comenzó a subir vigilando con extrema precaución, deteniéndose a cada cierto tramo y al ver que todo se encontraba despejado, hacia una seña con los dedos para que sus amigos avanzaran hasta donde él se encontraba, para que vigilaran el lugar por donde habían llegado mientras él se encargaba de vigilar al frente. Con ese método lograron esquivar más de un insecto que se encargaba de vigilar el corredor antes que llegaran al segundo piso. Una vez que se encontraron en dicho lugar se encargaron de forzar la puerta del cuarto de Coraline ya que al parecer se encontraba cerrada con llave. De manera veloz Wybie destrabo la puerta con un pequeño alambre y todos se adentraron a un lugar completamente oscuro. De manera lenta todos se adelantaron, mas sin embargo, de un momento a otro la luz de la habitación se encendió dejando a la vista de todos a un gran número de pequeñas niñas que poseían cabellos azabaches o castaños, que no superaban la edad de seis años, que mantenían la cabeza agachada mirando hacia el suelo.
Los chicos se quedaron plasmados al ver a tanta cantidad de niñas en la habitación, mas sin embargo, una de las vista se fue transformando del impacto al pánico y del pánico al terror al reconocer a las niñas presentes para luego dar un gran e histérico grito que resonó por toda la habitación.
Al escuchar tal grito las pequeñas levantaron la mirada del suelo, mostrando sus rostros, los cuales no poseían nada más que simples botones por ojos. Mientras que los mayores voltearon la mirada hacia Dánica, que poseía sus ojos desorbitados inundados en lágrimas dirigidas a las chiquillas junto con una expresión de terror puro y un contante temblor en su cuerpo, las menores, al percatarse de la presencia de otras personas, con paso lento, comenzaron a caminar hacia ellos, al mismo tiempo, que de sus ropas salían una gran cantidad de ratas que comenzaron a correr en dirección a los chicos, que intentaban con todas sus fuerzas sacar a su amiga del trance en el cual había entrado luego del grito. Coraline, al haberse percatado de lo que se acercaba a ellos, tomo un palo que se encontraba en el suelo, y comenzó a golpear a las ratas para poder detenerlas.
-Dánica, ¿qué sucede?- Pregunto preocupada Amelia, que la sujeto de los hombros y comenzaba a zarandearla para que volviera en sí, mientras que los demás, menos Jeremías que se quedó con Amelia, empuñaron algunos palos que se encontraban en el suelo y comenzaron a deshacerse de la ratas.
Jeremías poseía su mirada fija en Dánica, junto con una mueca triste, y lágrimas asomándose por sus ojos, mientras sentía como su corazón se encogía y rompía en tantos pedazos, que creyó firmemente que no lo lograría arreglar, al ver a su amiga y amor en tal estado.
Amelia, intentaba traer de nuevo a Dánica mientras que los demás se encargaban de las horripilantes ratas y de una que otra niña que se acercaba de más. Luego de un rato, Mía tomo el rostro de Dánica con sus manos para que la mirara, solo para percatarse del terror que aquellas orbes azules mostraban.
Jeremías, sin poder contenerse más, se acercó a su amiga, y la abrazó con todo el cariño que poseía mientras acariciaba su cabeza de forma tierna y protectora. Durante el abrazo, Dánica, comenzó a recobrar el conocimiento y comenzó a llorar desesperadamente mientras se aferraba a la camisa del pelirrojo, en un intento desesperado porque no la deje.
Luego de recuperarse, los tres restantes, agarraron algunos palos, y comenzaron a golpear a las pequeñas junto con sus amigos, mientras corrían a la puerta para poder acceder a la habitación continua. Una vez adentro, todos se dejaron caer de forma pesada en el suelo, pensando firmemente que aquello fue lo más aterrador que en sus vidas pudo haberles ocurrido.
-Dánica, ¿estás bien?- Cuestiono preocupada y con deje de tristeza Coraline al recordar a su amiga momentos antes, al igual que sus amigos.
-Sí, estoy bien- Contesto sonriente Dánica, solo para no preocupar a sus amigos- Solo es que, esas son las niñas que me degradaron, me in- insultaron y me tor-torturaron cuando era niña- Prosiguió con su voz entrecortada mientras que las lágrimas volvían amenazando con salir- Ella-Ellas, se-se bur-burlaban de mí y-y había veces en las que hasta me-me gol-golpeaban solo por ser diferente- Concluyo mientras comenzaba a llorar desesperadamente, como nunca antes se había permitido llorar, mientras que Coraline la abrazaba de manera protectora, mientras que los demás chicos miraban con la tristeza enmarcada en sus ojos; mas sin embargo, uno de ellos, no solo miraba con tristeza, sino que también con un odio y resentimiento, al saber que su amor secreto había tenido que pasar por tantas cosas, y se juró y perjuro, que de ahora en adelante no permitiría que nadie le hiciera daño.
Luego de un rato en el cual Dánica saco todas las frustraciones, todos se levantaron de sus lugares aun con el sabor amargo de conocer tal revelación, y comenzaron a buscar algún indicio de si allí había algo. Tiempo después de buscar, encontraron una esfera de cristal y un llavero de un gato negro que brillaban.
Con todo listo y encontrado, emprendieron el viaje hacia los pasadizos que conectaba la habitación de Coraline con las demás habitaciones del segundo piso.
Bueno, aqui estoy de vuelta luego de medio mes inactiva, la verdad es que estoy muy falta de inspiración, he intente esmerarme en este capitulo, mas sin embargo creo que no me salio bien. Jijijijiji, pero bueno, espero les guste el capitulo y sepan perdonarme la tardanza, intentare subir capitulos mas seguido, y espero no quedarme sin inspiración de nuevo. Bueno saludos y besos a todos los que leen mi historia y que la pasen bien, nos leemos en el próximo capitulo. Bye bye...
