Lo prometido es deuda.

Felices fiestas gente hermosa! Espero que la estén pasando genial junto a su familia y amigos... y si se encuentran solos frente a un computador mirando películas animadas como yo entonces les mando un fuerte abrazo y como regalo este pequeño especial de navidad recien salido del horno :3

La verdad es que la idea original iba a ser mucho más larga y, aunque me estaba gustando como iba, mejor lo voy a dejar como especial de x comentarios o un especial para final del fic porque incluso me di cuenta que el especial iba a tener un pequeño spoiler que prefiero no dar hasta dentro de unos cuantos capítulos más adelante. Además de que desde hace mucho que no vemos nada entre Will y y creo que no soy la única que los extrañaba, así que espero que les guste este especial.

Espero que pasen unas felices fiestas, un gran abrazo de parte mía y nos leemos pronto!

Especial de Navidad: Luces en el cielo

Era una hermosa noche nevada, la suave música se escuchaba en el salón de fiestas de los Gleeful en Reverse Falls. Mientras los adultos estaban en el gran salón conversando y bebiendo, una pequeña niña castaña de ojos azules permanecía tirada en el suelo de la biblioteca de la mansión leyendo un libro frente al enorme ventanal donde podía ver la fría nieve cayendo. Leía en voz alta para que sus primos pudieran escuchar la historia que la pequeña estaba leyendo.

- La habitación estaba muy oscura, demasiado oscura para ser examinada con detalle, aunque Scrooge echó un vistazo a su alrededor, obedeciendo un impulso secreto, ansioso de saber qué tipo de habitación era. Una pálida luz, que surgía desde fuera, caía directamente sobre la cama; y sobre ella, despojado y privado de todo, sin alguien que le velara, sin quien le llorara o cuidara, yacía el cadáver de este hombre…

- ¿Entonces estaba muerto? – pregunto su prima Astrid Cipher interrumpiendo a la castaña.

- Eh… creo que ese no es…

- Pero si claramente es él… entonces morirá solo como el viejo amargado que es y todos los demás continuaran con sus vidas, fin – concluyó la rubia poniéndose en pie – buena historia pero ahora quiero algo de comer, así que…

- Astrid, silencio, quiero escuchar el final – regaño Tyrone a su hermana – Continua Tany.

- S-si quieren… podemos ir por algo de comida… y-yo también tengo un poco de hambre…

- Esta bien – suspiro Tyrone poniéndose de pie – pero luego terminas de leer el cuento.

- Claro.

Los tres niños se habían puesto de pie y caminaban hacía la gran puerta de la biblioteca cuando las luces de toda la mansión comenzaron a fallar. Los pasillos se volvieron completamente oscuros y lo único que iluminaba a los niños en aquel lugar era la chimenea aun encendida de la biblioteca, rápidamente Tanya y Astrid se abrazaron entre ellas mismas mientras Tyrone daba unos pasos por delante de ellas e invocaba algo de fuego verde azulado en sus manos para poder iluminarlos a los tres.

- ¿Qué esta sucediendo? – pregunto Astrid entre molesta y asustada – ¿A dónde se fue la luz?

- Seguramente no se fue a pasear para encontrar el significado de la navidad – escucharon una voz que venia del pasillo que se encontraba atrás de ellos tres, ahí se encontraba el padre de los gemelos – Ni tampoco creo que se lo haya llevado la bruja de las nieves… así que solo existe una explicación lógica para esto: un terrible monstruo de las nieves esta atacando el pueblo.

- Tío Bill, eso no es gracioso – gruño Tanya haciendo un puchero.

- Ella tiene razón – escucharon otra voz justo a tiempo en el que una bota voladora se estrellaba contra la cabeza de Bill, Ripper era quien se acercaba con una de sus manos envueltas en llamas azules, un hechizo de luz, se dijo Tanya con una sonrisa – no es gracioso.

- Pues mi explicación es más divertida que decir que hay una falla en la central eléctrica de Gravity Falls – se quejo recogiendo la bota – ¿Dónde doritos sacaste una bota?

- Es mejor que ustedes tres bajen al salón – continuo Ripper ignorando la pregunta de Bill – no hay de otra… habrá que cancelar la fiesta.

- Wow… cuidado comienzas a llorar por ello – se burlo Ripper.

- Si no estuvieran los niños presentes te respondería.

Aunque para nadie era un secreto que Ripper solo mantenía la tradición de hacer una fiesta de navidad en la mansión de los Gleeful por su hermana, todos sabían que este odiaba las ostentosas fiestas que su tío abuelo les había obligado a celebrar desde que eran niños, desde que él se había convertido en la cabeza de la casa (y que su hermana ahora vivía fuera del país y solo los visitaba por esas fechas, aunque ese año se había quedado atascada en el aeropuerto por una tormenta de nieve) se había sentido obligado a seguir con la tradición.

Claro, era una completa COINCIDENCIA que justo el año en que su hermana no llegaba a casa por una tormenta la central eléctrica de Gravity Falls sufría un fallo que provocaba que todo el pueblo quedara en penumbra y no se pudiera celebrar la dichosa fiesta.

- ¿En serio tenias que provocar un apagón para cancelar la fiesta? – le pregunto Will a su esposo luego de que todos los invitados hubieran abandonado el salón y él llegaba junto a los niños y Bill – a la central eléctrica le tomara semanas arreglar el desastre que tu hechizo provoco.

- Al menos déjame disfrutar una navidad sin invitados molestos – suspiro Ripper – bueno… sin tomar en cuenta a tu hermano.

- ¡Te estoy escuchando! – gruño Bill.

- ¡Lo sé! – Ripper volvió a ver a Will – ¿Cómo nos deshacemos de él?

- Encontré unas velas en lo que supongo es la cocina – anunció Dipper entrando al salón con un par de velas encendidas – Es raro… supuse que habría más servidumbre en este lugar como en la mansión de los NorthWest en mi dimensión.

- Todos están de vacaciones – explico Ripper usando sus poderes al igual que Bill para hacer flotar las velas encendidas por toda la habitación y así iluminarla – regresan hasta enero ¿Crees que soy un tirano que no deja que sus empleados descansen?

- No… más bien creo que eres del tipo de persona que le gusta la privacidad y solo mantiene a los empleados de la mansión porque este lugar es demasiado grande como para que tu y mi hermano puedan mantenerlo en óptimas condiciones por ustedes mismos aun usando magia y eres tan orgulloso que te niegas a vencer este lugar para comprar una acogedora casa pequeña para ustedes tres en algún lugar del bosque de Gravity Falls – hablo rápidamente Bill.

Los niños solo observaban desde lejos las discusiones de los adultos, así mientras Ripper y Bill comenzaban a discutir como en cada reunión familiar (discusiones que siempre terminaban en alguna batalla de hechizos en la que Dipper y Will tenían que interferir antes de que sus esposos se mataran entre ellos) los niños habían comenzado a jugar Monopoly junto con sus "madres", al parecer a nadie le importaba el apagón.

No al menos hasta que se escuchó un sonido desconocido y se vio como por los grandes ventanales del salón pasaba una ráfaga de luz. Astrid fue la primera que se puso de pie y corrió hacía el ventanal.

- ¡Papi, mami, miren! – exclamo – ¡Una estrella fugaz!

- ¿Podemos ir afuera, papá? – pregunto Tanya ya sujeta a la pierna de su padre quien estaba a punto de lanzar un hechizo a Bill pero se detuvo al ver los ojos de su pequeña.

- Siempre y cuando se abriguen lo suficiente – suspiro mirando a Will quien asentía en silencio.

- ¡Vamos! – exclamo Tyrone corriendo junto a su hermana y prima.

- ¡Ty, no olvides ponerte el gorro! – llamo Dipper cuando vio a sus hijos salir corriendo por la puerta del balcón al frío exterior – niños…

- Al menos ellos no se obsesionan con un viejo diario escrito por un viejo loco que termino siendo un paranoico que no podía confiar en nadie como cierto niño de 12 años que conocí hace mucho – se burló Bill cambiando las ropas de Dipper por unas más abrigadas, invitándole a salir.

- Me pregunto de quien fue la culpa.

- Bueno… sino hubiera vuelto loco a Ford no hubiéramos llegado a esto.

Ripper y Will siguieron a todos fuera en el balcón. Efectivamente esa noche había una lluvia de estrellas que se podía apreciar en todo su esplendor gracias al apagón provocado por Ripper. Los niños jugaban emocionados en la nieve mientras exclamaban algunas frases referentes a la lluvia de estrellas, Dipper y Bill se habían ido a sentar a una de las bancas que se encontraban en este lugar para conversar.

Ripper sintió unos brazos abrazándole por los hombros y como unas lágrimas mojaban su hombro, tomo la mano de su esposo y entrelazó sus dedos soltando un suspiro. Cerro los ojos y los volvió a abrir, toda la escena se había desvanecido por completo, solo quedaba él en mitad de la mansión vacía y oscura, no podían mantener más tiempo la visión del mundo perfecto que ambos hubieron deseado.

- Siento que nada de esto sea real – le susurro Will con los ojos llorosos y la voz quebrada – prometo que… te sacaremos de aquí…

- Sé que lo haras, tonto – suspiro Ripper – pero… gracias por esto.

- No puedo quedarme por mucho tiempo más… si Leyna se entera…

- Lo sé – suspiro sujetando a Will por los hombros y tomando su rostro con una de sus manos – no quiero ponerlos en peligro a ti o a Tanya, te amo, William.

- Te extraño – fue lo que susurro Will mientras comenzaba a desvanecerse – demasiado…

- No llores, tonto – regaño apartando el cabello del rostro de su pareja – pronto volveremos a estar juntos… confió en ustedes, hasta entonces… feliz navidad…

Ripper unió sus labios con los de Will, el de cabellera celeste se abrazó al cuello del castaño de ojos azules mientras su lágrimas continuaban saliendo sin parar…

En ese momento abrió los ojos y se encontraba en su habitación en el refugio, sus ojos se encontraban llenos de lágrimas y su mano se encontraba extendida al frente, había regresado del Mindscape y se sentía como si un camión de llamas lo hubiera atropellado, miro el detenido reloj que se encontraba en su mesa de noche al lado de la cama, aunque este se encontrara detenido sabía que fecha era esa en el exterior de aquella burbuja.

- Feliz navidad… Ripper.

Susurro en la soledad de su fría habitación.

FIN