Capítulo 13
Esos ojos...
Hace ya un mes de que una completa desconocida, me regresara esa energía con la que podía vivir: mi pasión por la actuación.
He avisado a mi jefe que en unas semanas dejaré el trabajo. Para mi sorpresa, me ha pedido que me quede, que soy muy buena en mi trabajo… pero como si no fuera a adivinar sus intenciones de dejarme en mi puesto para observarme el trasero cada que pudiera y no es que lo esté difamando o que esté en lo incorrecto, pero es que no ha hecho más que mirar fijamente mi pecho desde que entré a entregarle mi renuncia ¿no puede por un segundo mirar mis ojos?
No hay vuelta de hoja: apenas y termine los pendientes me retiraré sin más y para lograr que mi salida de la empresa sea lo más pronto posible, trabajare como poseída, si es necesario.
-señorita Murasame- dice una compañera que hasta el momento desconocía- su teléfono ha estado sonando desde hace unos quince minutos.
-Muchas gracias linda- le sonrío y camino hacia mi cubículo, la llamaría por su nombre, pero en los cinco años que llevo aquí no me ha interesado en lo más mínimo. En efecto, mi teléfono está sonando- ¿hola?
-¡¿Por cuánto tiempo pensabas que iba a estar llamándote niña tonta?!- Esa voz, hacía mucho que no la escuchaba, y para ser sincera ni siquiera la extrañaba.
-Si papá, ¿qué se te ofrece ahora?
-¿Qué se me ofrece? No sé de ti más que por llamadas… quiero saber si estás bien
-Lo estoy, por supuesto, al igual que en los últimos años…
- No entiendo esa manía tuya, bien podrías estar brillando en el escenario acá, junto a tu familia.
-Por favor padre. Ya hemos hablado de esto un millón de veces…
-Allá tú. Ojalá vengas un día a visitarme y echarme una mano con alguna de mis compañías de teatro. -Alguna... Pues sí, llenó la ciudad con ellas.
-Imposible, estamos arreglando detalles para una presentación en quince días…- mi padre aún cree que estoy en una compañía independiente de teatro.
-Que tengas éxito entonces… por cierto ¿podrías enviarme entradas a tu presentación?- mierda, otra vez con eso.
-No, no puedo, no es que no quiera, pero tú buscarás la forma de que vuelva a la compañía, lo sé, y si te enteras en qué compañía trabajo la comprarás a toda costa.- Buen pretexto, además no muy alejado de la realidad. Si mipadre fuera más adepto al internet se habría enterado hace años de mi tomada de pelo...
-Una vez más me has leído la mente. Ya no te molesto, deben estar hasta el cuello de trabajo.
Y lo que mi padre decía era verdad: estaba hasta el cuello de trabajo, sólo que no era precisamente un ensayo teatral… era llenar una interminable pila de papeles.
¡Suficiente! No siento mi trasero, eso sólo quiere decir una cosa: es la hora de salir del trabajo. Veo la hora en la pantalla de mi móvil 8:47 pm. ¡Madre del redentor! Hace más de dos horas que se terminaba mi turno… y de seguro ese estúpido jefe que tengo se va a negar a pagarme mis horas extras.
Apago la computadora y ordeno todo en el escritorio para salir directita a mi casa.
Ya en el recibidor me despido de la recepcionista. Me mira extraño ¿será por que rara vez la saludo?
Salgo del edificio y empiezo a caminar hacia la parada del camión. Escucho el claxon insistente de algún automóvil.
-¿Siempre ignoras a las personas de esa manera?- ¡No puede ser! ¿ella otra vez?
-¿qué haces aquí? ¿no hay nada mejor que venir a molestarme casi a diario?
-Ya, ya. Es que te vi de pronto y me apeteció hablarte ¿vienes? Prometo no amenazarte con otra pijamada improvisada.
-No, no voy. Las ocasiones anteriores ha sido lo mismo, me invitas a algún lugar y terminamos en otro. ¿acaso tu novia no te tiene bien amarrada? De hecho, deberías estar con ella que conmigo.
-jeje, de hecho tengo cita con ella…¿Quieres saber dónde?
-Lo que quiero es llamar un taxi e irme a descansar a mi casa.
-¿te llevo?
-Tienes una cita… -Le digo irritada. -no es fácil para nadie conseguir pareja y menos teniendo una personalidad como la tuya, así que vete de una puñetera vez con ella. -¿qué estoy diciendo? Si no me conociera, diría que estoy celosa
-ooh! ¿tienes celos mi amor? Si quieres no voy – y ahora esta idiota… ¿cómo se le ocurre decir eso? (¿acaso leyó mis pensamientos?)
-¡Tonta! En vez de estar diciendo estupideces, vete a tu cita… tu damisela te está esperando.
-Tu ganas. Ah y antes que se me olvide, sigo buscando lugar para ti hasta en los clubes de teatro escolares, espero en algunos días, poder mandarte alguna información.
-Gracias, yo también estoy buscando por mi cuenta.- qué mentirosa me he vuelto últimamente… pero, igual buscaré algo en cuanto salga con todas de la ley de esa empresa.
-Bien, entonces te veo luego.
¿Te veo luego?
Debió decir algo como "te veo mañana, cuando salgas de tu trabajo", porque es justo lo que hizo. Voy saliendo de mi trabajo y me encuentro con una mujer alta de ojos miel (seguro son pupilentes, pero sé que está loca y lo dejaré estar) recargada en su convertible negro, jugueteando con las llaves de su auto mientras sonríe al ver mi cara de sorpresa ante su visita.
-¿Qué haces aquí Tomoe?
-Pasaba por este barrio y recordé que trabajabas en este feo edificio, así que decidí hacerte una visita. Ya terminaste tu turno de hoy ¿cierto?
-Si ¿por?
-Sube, te llevo a tu casa para que me invites a cenar.- ¿Qué la invite? No estará planeando otra pijamada ¿o si? – por cierto, ya pedí pizza a tu nombre, por lo que no tardan en llegar, es mejor que nos apuremos.
-Espera ¿pediste pizza? No estarás planeando…
-No, no voy a hacer pijamadas esta vez, súbete ya, tenemos que llegar antes que el repartidor.
Sus pésimas habilidades en conducción me pasan inadvertidas, quizá sea porque últimamente me ha arrastrado casi a diario en su auto
No podría explicar el motivo de por qué hacía todo lo que Tomoe me decía… ni yo misma lo sabía, pocas personas han logrado esto, incluso podría nombrarlas, pero no lo haré.
Esas dos únicas personas…
Suficiente de nostalgias inútiles, ahora a poner atención a lo que Tomoe me está diciendo ahora, creo que lleva un rato hablando y no me he enterado ni de qué.
-…tter y Ron sobraban en la historia, ahí Ginny y Hermione eran las únicas que debieron quedarse juntas, eran una pareja tan sexy. - ¿eehhh?
-Perdón ¿de qué me venías hablando?
-Llevo todo el camino platicando que si yo hubiera escrito la saga de Harry Potter… – nota mi cara de "¿de qué está hablando?" - …olvídalo.
Y después de haberme perdido una historia que de seguro debió estar muy interesante, llegamos a mi casa, justo detrás nuestro, el repartidor de pizza.
-y ¿cómo te fue ayer con tu novia?-pregunté con tal de tener algo de conversación.
-Niña, ¡Pero qué pregunta tan atrevida es esa! ¿En serio quieres saberlo?- dice con una sonrisa pícara que no puede ocultar.
-NO, no intentes meterme en asuntos escabrosos. Sólo quería tener alguna conversación contigo.
-Pues podemos platicar de ti, me intriga algo...
-¿a qué te refieres? ¿qué es lo que quieres saber? –pregunto nerviosa mientras ella pone esa sonrisa pícara otra vez.
-¿qué quiero saber dices? Haha, es sencillo. ¿Cómo fue la primera vez que besaste a una mujer?- de todas las preguntas que se pueden formular, se le ocurre esa.
-Emm, ¿podemos hablar de otra cosa? Trato de olvidar ese tema.
-Si tratas de olvidarlo ¿no crees que es mejor sacarlo hablando? –Punto a su favor. -Venga, sabes que es la mejor manera de callar a una chica curiosa como yo.
-humm. Está bien… Fue con Kazama. Pasaron una serie de eventos en el tercer acto… me salí de mi papel y se me fueron mis líneas, improvisé y con lo que dije terminé declarándome a Ushio frente a todo el auditorio…y… el be-beso al final, ese tampoco iba en el guion ¿cómo decirlo? Fue totalmente un impulso, algo en mí decía "bésala" y pues… ahí lo tienes.
Una mezcla de diversión y asombro cruzaban por el rostro de Tomoe.
-Nunca lo imaginé… incluso creí que el director de "lluvia de rosas" era un genio para escribir ese tipo de final.
-En parte si es un genio, su final no era nada malo… -aunque si soy sincera ya no recuerdo cómo iba el original.
-¿La amabas?
-…si, y aún no me la puedo sacar de la cabeza…
Tomoe cambió completamente la expresión de su rostro al oírme contestar su pregunta, su cara que regularmente estaba sonriendo, con esa sonrisa que te hace pensar que en cualquier momento dirá alguna tontería; ahora no era esa sonrisa…
Inclinó su cabeza hacia el lado izquierdo y una melancólica sonrisa apareció en su rostro. Sus ojos buscaban los míos y para mi propia sorpresa, los había encontrado.
Trataba de adivinar lo que con su mirada intentaba transmitirme, y cuando volví a la realidad ya me encontraba correspondiendo un beso de aquella chica que había aparecido de la nada.
¿Qué demonios está ocurriendo? Ella tiene novia ¡Con un carajo Sumika!
A pesar de la señal de alerta, cerré los ojos permitiéndome disfrutar ese momento. Hacía tiempo que no probaba el dulce sabor de un beso…
Y cuando abrí los ojos, esos ojos color miel me miraban con un toque de lujuria.
-¿qué estamos haciendo?- le pregunto y me lo pregunto a mí misma.- tú tienes pareja y acabas de verte con ella ayer… y yo…
¿Yo? Me encontraba besando a la dueña de esos ojos miel que me hipnotizaban, la única dueña de ojos color miel hermosos… me vi a mi misma buscando esos labios que besé hace cinco años, buscándolos en esa mujer que tenía frente a mí. ¡Dios! ¿por qué no puedo olvidarla de una vez?
-Tienes razón, lo siento… la tensión del momento, supongo - suspira. -Olvidé por completo a lo que venía hoy – risa nerviosa.- te conseguí algo relacionado con un teatro… fue algo difícil, pero finalmente lo conseguí… mañana te mando todo. Salió rápidamente de mi casa, dejándome en medio de la sala confundida. ¿por qué me beso? ¿por qué le correspondí?
No he podido dormir, esas preguntas aún retumban en mi mente.
Hoy, a pesar de las confusiones aquella noche (hace una semana y media), me levanté como siempre y me fui temprano a trabajar. Este, sin embargo no era un día normal en mi rutina, era el día en que finalmente terminaría con el papeleo pendiente y en unas cuantas horas abandonaría esta empresa por la que pasé sin pena ni gloria.
Cinco de la tarde, entrego mi trabajo al señor Herbert, revisa si hay algo mal, y con un puchero me dice
-Todo correcto… fue un placer tener una empleada como usted. Vuelva cuando quiera, tiene las puertas abiertas.
-Gracias. Fue un placer trabajar aquí. -Mentira... pero hay que quedar bien, nunca se sabe (tengo experiencia en esto de no saber qué ocurrirá luego)
Ahora estoy tumbada en el sofá, disfrutando de mi libertad, preparada para volver a mi mundo, a quien realmente soy, finalmente creo que las cosas empiezan a acomodarse para mí.
Tocan a la puerta. ¿Quién será? No espero a nadie...
Recuerdo las palabras de Hachisuka-san: hoy me mandaría información acerca del teatro que encontró.
Corro a abrir la puerta.
Y ahí está, en el recibidor de mi casa, se ha cortado el cabello, parece demasiado nerviosa pero mantiene su vista al frente, dejando ver esos misteriosos ojos color miel que conozco, ese cuerpo espectacular.
Y... corte! Hasta aquí el capítulo, you know hay que darle dramatismo novelero. En una semana les traigo lo que sigue :D lo publicaría antes pero necesito dormir por una eternidad...
Me disculpo por la tardanza, estuve con las narices metidas en muchos libros para mis trabajos finales, la buena noticia es que seré libre y por fin me graduaré de la universidad (hell yeah!), nah la verdad estoy muy cansada como para emocionarme, tal vez un día me caiga el veinte jajaja
Gracias por leer!
