Al anochecer, Kendall comienza a divisar las palmeras del lugar, e involuntariamente palmea una de las piernas de Logan para que despierte. Soñoliento, este bosteza y se las ingenia para estirarse. Con voz ronca, le indica que calles tomar para llegar al hotel donde al parecer dormirían hasta el día siguiente. Al llegar, estacionan el vehículo en el estacionamiento privado y en el hall de entrada les entregan en mano las llaves de su habitación, los toallones y los folletos de algunas actividades para turistas. Contentos, suben con sus mochilas de equipaje y lo recién entregado por el ascensor.

—Al fin llegamos —musita Kendall, agotado, y tirándose sobre las sábanas tendidas de la cama matrimonial.

—Kendall, nos han entregado las llaves equivocadas. Nosotros no reservamos esta recamara —le advierte Logan desde su sitio, muy avergonzado.

De un golpe, Kendall se retoma en pie y por unos segundos se olvida de su sueño. Que incómoda situación en la que se hallaban. Rápidamente tomaron sus cosas y bajaron otra vez al vestíbulo con la carga. Logan les comenta lo que podría haber sucedido, pero al parecer le habían tomado mal su pedido cuando llamo para su reserva. Logan estaba seguro que les había pedido por dos recamarás, pero su firma estaba en los papeles, y nada se podía hacer. No habían otras habitaciones disponibles, por lo que tenía que conformarse con la dada o perder dinero y salir en busca de otro lugar.

Evidentemente la segunda opción no tenía muchos votos a favor. A aquella hora no encontrarían nada disponible, y Kendall estaba muy agotado para seguir conduciendo.

—Mañana buscaremos otro lugar, total reserve tres noches aquí... —le dice Logan acomodando su mochila en el lado de la cama que daba hacia el baño.

—No, Logan, no encontraremos. ¿Qué tiene de raro que dos hombre duerman en una misma cama? Somos amigos —le dice muy cansado Kendall y ya acostado de vuelta en el lugar que antes había desordenado.

Pero eso no era lo que asustaba a Logan...

—¿Logan?, ¿estas bien? —cuestiona el rubio al notar que Logan no salía del baño.

—Sí —responde cuando salé minutos después con una toalla envuelta en su vientre.

"¿Tan cansado estoy que no escuché a Logan tomándose un baño?"

—¿Quieres comer algo? —le pregunta Logan por si las dudas, aunque ya sabía la respuesta por la cara del muchacho que yacía en la cama.

—No, estoy muy cansado. Duerme Logan, mañana será un nuevo día. ¿Te molesta si me quito la ropa para dormir? —pregunta Kendall grogui.

—¿Toda? —Sorprendido, Logan permanece inquieto en su lugar, con las manos en el cabello.

—Idiota, me voy a vestir el pijama o con algo más cómodo —le dedica una mirada de repulsión. —¿Tu te iras a vestir?

—Sí, estoy en eso —le responde corriendo de regreso al baño. Permanece allí encerrado un buen rato, tomandose todo su tiempo para vestirse. Toma asiento cerca a la bañera y deja caer su cabeza entre sus manos. Se había excitado con la simple imagen que se había imaginado de Kendall durmiendo bajo las sábanas de la cama. Al salir, contemplo el bulto que formaba su cuerpo descansando debajo de ellas, y se limitó a destaparlo para comprobar su desnudez. Como hubiese querido apreciar su dulce piel de tantas maneras...

Al día siguiente, en la mañana, Logan despierta y contempla el paisaje a sus pies. Ninguno de los dos había pispeado detrás de las cortinas del gran ventanal para descubrir la bella vista que aquella reflejaba. Kendall no se encontraba durmiendo a su lado en la cama. No fundió el pánico en él, al ver que el de cabello cobrizo había sido muy considerado de dejarle avisado en un mensaje de texto en su celular.

(1) Nuevo(s) Mensaje(s) de Kendizzzle.

"Has notado que nunca hemos usado este tipo de mensajería? tuve que hacerlo ya que whatsa..."

"pp no funcoina en esta zona, no se por que. te vuelvo a avisar por aqui como hice esta mañana que..."

"estare en el comedor teniendo un merecido desayuno x manejar muchos kms..."

"hasta que decidas por unirte a mi :-):-)"

Velozmente, cepillo sus dientes, vistió las ropas adecuadas al día y se apresuró por encontrar a Kendall en el desayunador. Allí se dieron los buenos días y comenzaron a planear las actividades que realizarían en el día. Kendall no estaba totalmente convencido de permitirle a Logan hacer algunas de ellas, pero el fundamentaba sus elecciones diciendo que el médico le había recomendado que hiciera mucho ejercicio para agilizar la motricidad. Sería una forma de kinesiología divertida y motivante. Luego de que algunos periodistas y papparazis encontraran su paradero, les tomaron varias fotos mientras ellos reían a las cámaras y hacían caras graciosas mientras comían. Con suma amabilidad, por más de que le estuvieran arruinando el momento, le quisieron convidar de sus aperitivos.

Por las tardes andaban en skates bajo los rayos del nuevo sol, y se tomaron varias fotos con algunos fanáticos que se toparon con ellos. Y allí fue cuando comenzó todo el drama con Logan y esa foto. Kendall aparecía charlando con un muchacho, con el cuál sonreía y se daban pequeños golpecitos en el hombro... pero el de cabello con jopo presentaba una cara que denotaba suma desprecio y disgusto. Después recorrían de punta a punta la playa a trote. Ambos descamisados, y con el ceño fruncido por la falta de gorras y anteojos. Y más cercanos al atardecer, descansaban y posteriormente se dirigían mar adentro para jugar con algunas olas surfeando o andar en bicicleta por la senda peatonal de cemento exclusiva para esa actividad que rodeaba la costa del mar. Por la noche simplemente asistían a un tranquilo bar, o a algún concierto de alguna banda que estaba por despegar a la cima.

La última noche, Kendall le recordó a Logan el tema de conocer nuevas personas. Se lo mencionó de aquel modo para no sonar muy pendiente de ello, porque realmente no lo estaba, pero también quería ocultar su ligera atracción re-encaminada. Y así fue. La última noche fueron en visita de una nueva amiga de Logan, aquella que había conocido cuando ella había viajado a Nueva York para participar en el vídeo de una canción en la que la banda tenía que bailar con chicas... pero ella no logró sorprender a los contratadores. Logan, en sus días de decaimiento moral, la invitó a un bar cercano para juntos olvidarse de las infortunadas ocasiones que a veces la vida les trae. Esa historia fue la que Natalie le vendió a Kendall cuando se presentaron... Y él empezó a sospechar de su amigo teniendo esa clase de amistades. "¿Logan es heterosexual?"

Natalie trajo a varios de sus amigos y amigas, con la excusa de querer darle la bienvenida a Kendall al nuevo circulo amistoso, llevando a todos de fiesta. Había conseguido pases gratis... o simplemente había aprendido las tácticas para colarse en una. Kendall, opuesto a toda revelación masiva en la desconocida ciudad no le agradaba la idea de andar por esos lugares donde la amiguita de Logan habia dicho que los llevaria a lo largo de toda la noche. Papparazzis los encontraron en las primeras horas, y le tomaron varias fotos en la salida de los lugares de encuentro con fanáticos y otros artistas locales.

—Logan, no me gusta que la prensa nos siga —le susurró Kendall al oido.

—Mi querido Kendall, —menciona Logan rodeando su cuello con un brazo y recostando todo su peso sobre él —esta noche tenemos que disfrutar. Solo mantente al margen.

Sucedió todo lo contrario. Al llegar al boliche más respetado de la ciudad, la entrada era libre... luego de que tomarás cierto cóctel similar al tequila de un solo sorbo. Kendall, no tan acostumbrado a las noches de fiesta alocada, ese pequeño trago lo trajo al pronto descontrol. Subido en las mesas, saltaba, gritaba las letras de las canciones, e ingería aún más y más bebida alcohólica. Logan, que solo había tomado ese único trago, notó como lo que decía Kendall era cierto. Natalie no era de confiar. Observando el ambiente, muchas personas estaban reunidas allí, fumando todo estilo de drogas, tomando todo estilo de bebidas... y más que nada, todas veían a Kendall Francis Schmidt de Big Time Rush totalmente alocadísimo agitando su remera en la barra y empapándose a medida que consumía de lo mismo.

¿A dónde estaba el Logan que lo protegía? Si lo retaba y le acababa la fiesta, volvería a ser el mismo de antes, aquel que abusaba de la libertad de a quien tanto amaba. Pero si no lo detenía, toda la carrera de Kendall se vería afectada y destruida por completo, y Logan sabía que él luego se arrepentiría toda su vida de no haber tomado acciones de precaución ante su caída.

En el momento que Logan estiró su mano pidiendole a Kendall que se bajará de allí arriba, el rubio tropezó. De tal tropiezo, se levantó riendo, y abrazó a Logan.

—¡La estoy pasando tan bien, Logie!

Logan se estremeció ante la mención del sobrenombre por la cual le habían sido llamado. Con sus curiosas manos, y alzando su mirada color ansiedad, las enrollo alrededor de la pequeña cintura de quién le sostenía para que no terminara desmayado en el suelo.

—¿Cómo esta mi muchachito de su caderita? —y con bruscos movimientos lo menea de un lado a otro.

—Bueno, me parece que te estas pasando de vivo... —le susurra Logan en su oído, y por más que estuviera sufría del dolor que le producía los tironeos, gozaba el momento. Kendall tocando los huesos de ahora su bajo vientre, lo seducía de sobremanera. —¿Nos vamos?

—No. ¿No estas pasandola genial aquí? ¡A mi me fascina estar aquí ahora, y más contigo! —Kendall, lleno de alegría, comienza a acercar más el cuerpo del moreno contra el suyo y a bailar más atrevidamente. Su miembro, rozando el regazo de Logan, sus brazos alrededor de su abdómen, y los besos que comenzó a presionar en el cuello de Logan a este lo transportaban a la luna ida y vuelta.

—Ken-Kendall... No estas cuerdo, mañana te vas a arrepentir, detente... —Logan comienza a separarse de él cuando vuelve a la realidad.

—Logie, ¿todavía no te diste cuenta de cuanto te quiero?, ¿de cuanto no puedo vivir cuando... no estas conmigo? Fui un estúpido cuando deje que nos pelearamos por esa estupidez tuya de que te enojabas por todo... —Kendall le confiesa, volviendose a acercar y recostando su cabeza apesadumbrada en su pecho.

—Hiciste bien en dejarme ir. Pero, en serio, quiero volver al hotel. Lamento ser aguafiestas, vamos.

Luego de varios tirones, y quejas ininteligibles que provenían del vocabulario absurdo que Kendall acababa de contraer, y entre la muchedumbre congregada en esa ambiente denigrante, finalmente puede encontrarse en las afueras.

Kendall permanece en la vereda solitario, sin poder escuchar o ver a Logan cerca suyo. El moreno regañaba a Natalie por haberlos llevado hasta allí, ella tendría que haber medido las consecuencias de llevar a alguien tan famoso como Kendall a esos lugares. Natalie trataba de librarse de la culpa confesando que ella no fue la de la idea de trasladar todo el grupo de amigos a esa zona, a ese barrio, y mucho menos a ese ambiente. Enojadísimo, camina unas cuadras abrazado a Kendall en busca de algún taxi para que los lleve a ambos de vuelta hacia la comodidad del dormitorio. En el vehículo, Kendall continúa besando el cuello de Logan, y se comporta como todo un parásito. Logan, sintiéndose culpable una vez más, no ve el momento en que lleguen al hotel para acostarlo a dormir. Con todas sus fuerzas deseaba olvidar todo lo que estaba viviendo en esos instantes, poder apagar todos sus sentimientos de lujuria y romanticismo por Kendall, y estar incluso ya de vuelta en su casa de Nueva York.

Al llegar, Kendall insiste todavía en volver hacía la diversión que le llama. Logan le arrastra hacia el ascensor y bajo su ala lo ayuda a caminar hasta la habitación. Una vez abierta la puerta, Kendall empuja a Logan hacia adentro y la cierra con suma pronteza. Presiona sus labios contra los carnosos y pequeños de aquel muchacho de ojos oscuros que estaba en frente suyo, y le lleva directo hacia la pared. Comienza a desmarañar su pelo, a bajarle lentamente el cierre de su bragueta, a acariciar con sus dedos largos todas las líneas que formaban los huesos de sus caderas, a saborear con cuidado y dulzura cada rincón de su cuello, a presionarlo contra la pared como si quisiera lo imposible de él, que lo llevase fuera de este mundo una y otra vez con toda su pasión, traspasando todos los límites de la infinitud de las acciones que dictaba su amor...


Martes, 2 de Julio de 2013 - 20:02 p.m.

2 in a row! THESE BOYS ARE ON FIREEEEEEEEEEEEEEEEEEE, AND LOGAN WANTS TO VIEW KENDALL'S PARADISE! KENDALL LE QUIERE MOSTRAR A LOGAN LOS SONIDOS QUE HACE CUANDO VE UN ARCOIRIS EN LA HABITACIÓN DEL DORMITORIO. KOGAN IN IN THE AIR, EVERYWHERE I LOOK AROUND!

No sé que carrera elegir. Es decir, amo Literatura y Letras... pero na la veo como una carrera que me de guita para sobrevivir. Y escribir a mi me gusta más como un hobbie, no para depender de ello. Pero no sé. Yo me hago tanto drama por elegir una carrera cuando en realidad sé que Logan me va a venir a buscar en su corcel blanco llamado Jargan y nos vamos a casar y voy a vivir mantenida por el y yo le voy a dar muchos hijos y el mucho amor a todos y vamos a tener ocho hijos y una mansion y una casa gigante... Que lindo chicos, emocionense conmigo.

No puedo esperar a subir el otro capitulo, estoy muy ansiosa para que sepan como sigue jajaja. Soy maRla por quere terminar este ahí, en ese momento, dejando todo re inconcluso jajajaja. Ily, sus comentarios me alegran mi corazoncito Kogan y lo inspiran mucho mucho mucho ;)

Besos, Marla.