Disclaimer: Victorious y sus personajes no me pertenecen.


Gaby despertó esa mañana de sábado con unos ojos marrones mirando directo a los suyos y, tras corresponder una leve sonrisa, dejó salir su cansancio y susurró apenas un:

—Hola.

—¡Hey! —le respondió Ash de la misma manera.

—¿Despertaste hace mucho?

—Un rato, pero siempre me gustó verte dormir.

Ambas soltaron unas risasitas cortas y decidieron disfrutar, por unos minutos, en silencio antes de empezar esa conversación que quedó pendiente la noche anterior.

—Creo que deberíamos hablar de nosotras —empezó la rubia.

—Gaby yo… no tengo idea de que hacer con esto —confesó su amiga perdiendo un poco sus gestos de felicidad— Al principio, cuando terminamos, fue tan difícil. Te extrañé cada minuto, pero las cosas empezaron a cambiar… yo… —intentó continuar pero fue interrumpida.

—Entiendo perfectamente a lo que te refieres. Creo que nos pasó lo mismo a ambas —dijo Gaby, tomando un respiro profundo y lo dejó salir con cierto alivio—. Han sido cuatro semanas llenas de confusión. Sobretodo porque, extrañarte, me hace mal. No quiero perder la amistad que tenemos, como sucedió con Beck hace años.

—Lo sé, Gabs.

—Te quiero tanto, Ash. Eres mi mejor amiga.

—Creo que… era lógico que en un tiempo nos sintiéramos así, que el enamoramiento se fuera de a poco…, incluso con todo lo que hicimos ayer. Digo, no me malinterpretes, fue increíble, pero creo que cometeríamos un error si pensamos en volver, ¿no? ¿Qué piensas tú? —suspiró Ash, cerrando instintivamente los ojos por unos segundos.

—¿Tú quieres? ¿Tratar de nuevo? —preguntó Gaby.

—Una parte de mí quisiera saber que seguimos siendo la pareja perfecta que todos amaban ver junta, pero… la otra parte sabe que no va a funcionar.

—Estoy segura de que podríamos si viviéramos en el mismo lugar, pero como son las cosas, no lo vamos a lograr. Terminaremos odiándonos.

—¿Y qué hacemos con esto? —preguntó Ash, señalando a ambas— ¿Dónde dejamos lo que pasó anoche?

—Somos exes, creo que tenía que suceder en algún momento, ¿no crees? —respondió Gaby tratando de no sonar tan cruda.

—Entonces, la próxima vez que nos veamos y estemos así de calientes, ¿lo volveremos a hacer? —La castaña rió divertida.

—Si todavía sentimos lo mismo que anoche, podemos hablar acerca de tener "esto" de nuevo.

—Así que, somos amigas y a veces… ¿con beneficios extra? —Ash dijo alcanzando sus labios.

—No suena tan mal —le respondió Gaby, correspondiéndole con otro beso. Y así iniciaron una vez más, dejándose llevar por las hormonas.

El lunes por la mañana, Beck se levantó, más temprano que de costumbre, para encontrarse con Jade. La había citado para conversar sobre cierta latina que ambos conocían y a la que él quería cortejar. Sí, así, a la antigua.

Pero antes de toparse con ella en las mesas vacías del Café Asfalto, vio a una solitaria rubia sentada entre las columnas del estacionamiento.

—Hola hermosa, ¿qué estás haciendo aquí tan temprano? —le preguntó mientras tomaba asiento a su lado.

—¡Hola, tonto! —contestó ella, regalándole una mirada rápida y una sonrisa—. Cat tenía un ensayo con Andre esta mañana, así que... aquí me ves —explicó, sorbiendo su café—. ¿Y tú? ¿No podías dormir por la emoción de un nuevo día de escuela?

—Ja, ja, graciosa. Estoy esperando a Jade, quiero preguntarle sobre Tori.

—¡Vaya, tienes pelotas!, o como dicen vulgarmente, "huevos". Buena suerte con eso —bromeó la rubia—, aunque creo que no habrá lío. Ya verás.

En medio de su ligera conversación, Jade entró a la escuela y se encaminó hacia el sitio dónde la había citado su amigo. Lo divisó a lo lejos, estaba sentado de espaldas en el graderío, pero al acercarse, se dio cuenta de que no estaba solo.

Por supuesto no quería interrumpir. Eso sí, le intrigaba lo que estaban hablando y sigilosamente caminó hasta llegar a la columna justo detrás de ellos.

—¿Estás bien? Te noto un poco… no sé, extraña. —Beck se escuchaba preocupado, lo que le llamó aún más la atención y giró la cabeza para poder escucharlos mejor.

—Pues —suspiró la chica—… dormí con Ash el fin de semana —Gaby dijo, sacudiendo la cabeza inclinada hacia el suelo—. Dos veces.

—¿Dormí, dormí? De… ¿ustedes dos tuvieron sexo? —Beck preguntó confundido—. ¿No se supone que habían terminado y querían tener solo, ya sabes... la amistad y los campos verdes llenos de felicidad?

—Sí, bueno… la amistad está ahí… es solo que… nos tomamos un descanso de nuestra ruptura —Gaby dijo entre dientes y bebió un poco más de su café—. ¡Dios, necesito un cigarrillo!

—No, realmente no lo necesitas… Pero ¿estás bien?, me refiero, ¿con Ash?

—Sí, hasta hablamos de todo lo que pasó. Queremos mantener la amistad por sobre todas las cosas, así que nos pusimos de acuerdo en siempre ponerla primero y, si se da…, pues, se da.

Beck la miró con los ojos muy abiertos y dijo:

—Si quieres mi opinión, creo que están jugando con fuego y esto no va a terminar bien.

—¡Beck, es que tu no entiendes cuan bueno era el sexo con Ash! Siempre fue así —sonrió Gaby ante un inmutable moreno que no se tragaba el cuento de "esto es solo sexo".

—Es solo sexo, Beck.

—¡Sabía que dirías eso! —reclamó— ¡Nunca nada es solo sexo, Gaby!

—Bueno, bueno, no es que planeamos tener relaciones cada vez que nos veamos. Ash regresará para el día de acción de gracias. Vamos a ver cómo nos sentimos entonces —añadió Gaby, tratando de calmar un poco a su anticuado amigo.

—Yo solo voy a decir que creo que deberían quedarse con la amistad y no complicar las cosas. Eso, tómalo como consejo o déjalo volar como una palomita libre.

—¡Ya, está bien! Voy a pensar mucho en eso, te lo prometo. Ahora… tú, debes ir a buscar a Jade y… ¡confianza tonto! Todo saldrá bien —Gaby bromeó y lo empujó en el hombro dándole ánimos.

—¡Nos vemos, Gabs! Ya te contaré —Beck terminó, dándole un beso tierno en la frente y empiezó a ponerse de pie entre risitas.

Jade estaba furiosa, acababa de oir que, la chica que tanto le gustaba, había tenido relaciones con su ex.

Casi sintió la bofetada en la cara cuando lo escuchó, claro que ella también se había acostado con alguien durante su viaje; con ese tipo que prefería no volver a nombrar.

Había sido una experiencia completamente frustrante hasta el momento en que imaginó a Gaby teniendo sexo con ella. Y eso lo había cambiado todo.

De repente giró al frente y vió a Beck levantarse. Rápidamente se enderezó y fingió demencia, actuando casual, como si no los hubiera visto.

—¡Hey, Jade. Llegaste! —dijo él, poniéndose un tanto nervioso.

—¡Qué inteligente observación!

—¿Nos sentamos? Quiero preguntarte algo y…

—Creo que ya sé de qué se trata. Dime, ¿de verdad crees que me volvería loca si sales con Tori? —Jade lo miró con una cara muy seria. Ni siquiera lo dejó hablar.

—Em… Bueno, ¿sí? —Beck respondió sorprendido.

—Somos amigos ahora, de hecho, tú eres mi mejor amigo. No me importa —dijo quitándole importancia, además que estaba con "otras" cosas en la cabeza, cosas rubias en la cabeza—. Invítala a salir.

—¡Genial! —exclamó él con un renovado ánimo, había pasado el fin de semana preocupándose por nada—. ¿Cómo te fue en Nueva York?

—Normal, ya recordarás como son esas estúpidas cenas de negocios con viejos por todos lados.

—¿Y te tocó pasar tiempo con tu mama-monstruo? —Beck sabía que Jade la odiaba y, solo el hecho de compartir unos días con ella, podía ponerla en el peor humor del mundo.

—Sí, el sábado por la mañana, desayunamos juntos. Para ser honestos, trató de ser amable… Yo no.

—¿Pasó algo malo? Pareces molesta.

—Sí, no pasa nada, solo estoy un poco decepcionada… creo.

—¿Quieres hablar? —ofreció su amigo, hace tiempo que no la veía tan... decaída y "sin emociones". Raro.

—Tal vez más tarde, Beck. Creo que lo que necesito es un café, bien cargado. Negro, como mi alma.

—¿Tan negro? Te dará vinagrera —bromeó él.

—Tus chistes son tan agrios como un limón antes de madurar… No, en serio, hasta el momento, ha sido un día horrible… ¡No por ti! —se corrigió de inmediato—… Por todo lo demás —Jade dijo tratando de ocultar su ira con desgano.

—Okey, pero si necesitas hablar… ya sabes.

—Sí, lo sé, ahora me voy. Quiero mi café. Nos vemos luego.

Beck la miró irse lentamente hasta el puesto de la esquina, definitivamente algo estaba mal con ella. Tal vez sería una buena idea ponerle un ojo encima y averiguar ¿qué le pasa? Ella jamás lo dirá.

Una semana después, Tori contemplaba la idea de invitar a salir a Beck. Jade ya le había dicho que no tenía problema y ella ya no quería esperar más. Últimamente el moreno se había portado muy atento y coqueto. Era hora de dar el siguiente paso.

Por suerte, Tori era el tipo de chica que no se preocupaba por lo que diría la gente y no tenía ningún problema con invitarlo a salir.

De antemano, sabía que a Beck le apasionaban las carreras de velocidad del autódromo, a las afueras de Los Ángeles. Y, aunque nunca se lo había dicho, era un gusto compartido. Muchas veces había ido con su papá.

Ese viernes había, además, un evento especial, por lo que se animó a comprar las entradas anticipadamente y solo esperaba a tener el momento perfecto para pedirle que la acompañe… como su cita.

—¿Entonces?, ¿conseguiste las entradas o no? —le preguntó Jade justo antes del almuerzo.

—Sí, y son buenos asientos.

—¡Buena chica, bien hecho!

"No soy un perro", pensó Tori, pero no se le quitó lo contenta.

—¿Quieres que distraiga al grupo en el almuerzo para que hagas tu jugada?

—No, tenemos una clase libre justo después, le preguntaré entonces, será más… privado.

—Vega, me sorprendes. Me gusta eso en ti, atractivo —Jade sonrió con picardía sonrojándola un poco. Es bueno saberlo, ¿no? A Jade le gustan las personas con iniciativa, check.

—¡Oh, Jade! Si tan solo hubiera sabido que eso te parecía atractivo hace un año, me hubiera arriesgado a invitarte a salir —le dijo Tori con un rápido guiño y Jade se quedó estupefacta—. Relájate, por favor, ya pasé de ti —dijo la morena riendo al ver su expresión.

—Yo… tú… yo, sí… ¿te gustaba? —Jade le preguntó totalmente confundida, perdida en el espacio—. "¿Desde cuándo Tori es…? ¿Qué es? ¿Gay? No porque para que invitaría a Beck si es gay, ¿bisexual, trisexual? ¿Qué?"

—Jade, respira —le dijo aventándola con la mano y, después de que su amiga parpadera un par de veces, continuó—. Sí, me gustabas. Todo el año pasado en realidad, pero luego nos hicimos amigas y se me pasó. —La miraba preocupada, porque Jade no quitaba esa cara de alguien me está molestando por detrás, sí, por ahí y no me está gustando—. No te sientas rara, por favor.

—No, no, estoy bien. Yo… nunca lo supe. ¿Por qué no dijiste nada?

—¿En serio? Me hubieras matado o algo peor, como avergonzarme frente a todo el colegio.

—Bueno, sí, lo hubiera hecho —Jade se encogió de hombros, recobrando movilidad—. Y eres… ¿bisexual?

—Sí, lo soy. ¿Te sorprende?

—Hmm… No, en realidad es bueno saberlo, Vega. ¡Quiero decir!, todo bien... somos amigas después de todo, ¿no?. Agradezco la honestidad.

—Sí, lo somos, y por eso… ¿hay algo que te gustaría decirme? —le pregunto la latina con curiosidad.

—¿Yo? No, soy un libro abierto, Vega. Lo que ves es lo que obtienes —Jade dijo con confianza, igual y ni sabía a qué se refería.

"¡Por favor!, cuando va a ser honesta con ella misma y aceptar que le gusta la nueva. Como si todos no nos hubiésemos dado cuenta. Bueno, yo", pensaba ante la negatoria de su amiga. "Desde que regresó de Nueva York intenta ocultarlo, pero no puede. Siempre tan preocupada de si se le pasó la mano cuando la molesta y, si no la ofendió lo suficiente, trata de hacerle alguna broma extra. Bipolar y muerta por la rubia".

Tori y los chicos ya habían hablado un par de veces sobre las miradas fijas que le regalaba a Gaby en clase, todo el tiempo. A veces la pescaban soñando despierta y, al darse cuenta, negaba efusivamente con la cabeza.

Para ella era curioso, porque desde que la conoció, Jade siempre fue una chica muy segura de lo que era y de lo que quería, y ahora, se la pasaba regañándose a si misma cada vez que se percataba de lo que estaba haciendo.

No por nada, ella le confesaba en ese momento de su bisexualidad. Para darle ánimos a su amiga de hacer lo mismo.

Tori siempre lo supo, desde que era niña y ya había tenido un par de novias en su antigua escuela.

Sus papás la habían atrapado "haciéndolo" con su última chica, en el sofá de la sala. Pero aparte del regaño sobre respetar las áreas familiares y una seria charla acerca de la privacidad, no les había importado la sexualidad de su hija.

Le hablaron siempre abiertamente sobre protegerse de infecciones, tal como lo hicieron cuando salía con Daniel. Sus padres la aceptaban sin problemas.

Sea como sea, lo que más le intrigaba a Tori, era el porqué se hacía tanto lío en aceptar que le gustaba. No era como si la chica fuera "la fea más fea" de la faz de la tierra; era bonita, tenía un buen cuerpo y además era inteligente y agradable. Era como un Beck pero en chica.

—Bueno, tú sabes que soy toda oídos, si alguna vez quieres hablar aquí estoy, ¿sí? —le dijo apretando suavemente su mano y se puso de pie—. Debo ir a prepararme para encontrarme con Beck después del almuerzo.

—Sí, Tori, gracias… ¡Ve y suerte!

La morena tomó su bolso y se fue directo al tocador de chicas mientras pensaba en cuan complicada podía llegar a ser su amiga. Le daría un par de semanas y la confrontaría.

Al fin y al cabo, habían hecho un trato con su amistad, «no vamos mentir u ocultar las cosas (como que alguien nos gusta), mucho menos porque tenemos miedo de lo que la otra vaya a pensar».

Se acomodó un poco el cabello, se puso lápiz labial y preparó lo que iba a decirle a Beck cuando lo viera en unos minutos, estaba realmente nerviosa, pero segura.

Respiró profundamente y listo.

—¡Vamos, tú puedes Tori! —le dijo a su reflejo en el espejo y salió en búsqueda del moreno chico que la esperaba en el, ahora vacío, Café Asfalto.

Beck no tenía idea de lo que estaba a punto de ocurrir. A decir verdad, estaba seguro de que querría hablarle sobre Jade y su reciente "flechazo" por su rubia amiga. Jade era tan obvia.

Pero él, como su más antiguo amigo, se preocupaba por Gaby. Su ex se había pasado de sarcástica últimamente, además, o la molía a comentarios o la ignoraba por completo. Y lo que más le preocupaba, no era cómo lo tomaría ella. Sabía muy bien que, de un momento a otro, se le acabaría la paciencia y hasta ahí Jade West.

No había duda de que Beck estaba nervioso, aún más después de que, él y Tori, ya habían estado cerca de besarse una vez, unos días antes de su presentación en los Platinum Music Awards.

"Sentiré cómo van las cosas hoy. Si todo va bien, la invito a salir. Ya tengo una buena película y a donde llevarla a cenar en nuestra primera cita", pensó viéndola a lo lejos. "Aquí viene y está tan guapa. Cómo me gusta esta chica. No, me encanta".

—¡Hey Tori!, te ves muy bien —le dijo coqueto, levantándose como un caballero, hasta que tomara asiento.

—Gracias. —Ella se sonrojó, notando el gesto.

—Y bueno, ¿qué querías decirme?

—Pues, yo… he estado pensando mucho en ti últimamente. —Se aclaró la garganta al sentir que perdía la voz—. Y me gustaría saber si tienes planes para el viernes por la noche.

—¿En realidad? —dijo queriendo adelantarse a Tori e invitarla primero—. Yo quería llevarte a una cita ese día.

—Es una pena, ya tengo planes —dijo ella, dejándolo confundido.

—Oh, entiendo…

—¡Tonto, yo te estoy pidiendo una cita! —Sacó las entradas para el show y se las mostró—. ¿Qué dices? ¿Quieres salir conmigo el viernes? —Tori sonrió anticipando un sí.

—¡Por supuesto! —exclamó él, devolviéndole la sonrisa—. Es uno de los espectáculos más esperados del año… y sería un honor ir contigo.

—¡Perfecto! Paso a buscarte a las siete de la noche, en punto. —Beck rió al escuchar eso, nunca lo habían cortejado antes. Sí, así de anticuado.

—¡Es una cita!

A él le encantaba una mujer independiente y que sabía tomar el control.

Ambos se quedaron hablando por un rato más, sobretodo de la falsedad de Jade y lo que le estaba pasando.

Tal vez, quizá, probablemente, ellos tendrían que tomar las riendas y ayudarla a aclarar sus sentimientos.

Para eso están los amigos, ¿no?


Nota de autor:

Ohhhh, otro capítulo con pseudo-Jori XD. Ya, ya.

¿Qué tal un Bori? ¿No? ¿Un Gade? XDD.

Bueno, por hoy los dejo. Ya saben, si les gustó pueden dejarme una simple ":)" o si no ":(", también sus opiniones de como va o sus teorías, siempre es divertido leerlos.

¡Suerte y adior!