Los personajes no me pertenecen

¡Hola! Les dejo con este aperitivo del prox chap. ¡Dejen reviews!


- ¡Oh no! ¡Eso es terrible! Debemos de marcharnos – dijo Aang angustiado por la noticia que le acababan de dar.

- Pero Aang, ¿Estás listo para luchar contra el señor del fuego? – preguntó Katara a su amigo. El resto miró a Aang fijamente poniéndolo nervioso

- Yo, no estoy seguro.

- Estés o no lo estés estas no son horas de macharse – dijo apareciendo de la nada el maestro fuego – ya es muy tarde en la noche y todos están fatigados. Será mejor si parten mañana temprano. O mejor aun, si tienen el valor o se encuentran listos, mañana entrar a la cueva del espíritu dragón – todos le vieron sorprendidos. – Aang si quieres saber si estas listo o no es lo más recomendable y más sabio.

- ¿Entrar a su cueva? ¿Y de que me sirve eso?

- Pues cuenta una leyenda que en la cueva es que habita el espíritu y aquel que entre allí será retado al más peligroso de los duelos, si gana, recibirá el poderoso don del mismo espíritu.

- ¿Y si no? – preguntó el calvito

- Si no, morirá.

- Pero es una leyenda ¿No? – pregunto preocupada Katara

- Este valle es una leyenda niña y créeme que allí habita en verdad ese espíritu

- ¿Usted entró? – preguntó Zuko interesado

- Puede que si, puede que no… hace muchos años desde que vine a este lugar por vez primera… pero joven avatar, le pido que lo intente, si esta listo, le aseguro que ganara esta guerra y si no, igual hubieses perecido.

- ¿Puedo hacerlo yo también? – preguntó Toph

- Pueden hacerlo todos si les place. Ahora descansen, lo necesitaran.

Aang apenas estaba acostado. Los demás dormían, tomando un necesario descanso para el arduo día siguiente. Jon Jon no le había dado una opción, le había dicho la verdad. El debía hacer eso. ¿Estaría listo? Zuko se levantó precipitadamente, murmuró algo vio hacia él y volvió a caer rendido en su saco de dormir. Al parecer él no era el único preocupado. ¿Cómo le había encontrado Katara? ¿Cómo hizo que el terco príncipe volviera con ellos? Supuso que era su amiga… ella era su amiga también ¿Por qué solo amiga? Las sombras del cansancio del entrenamiento arduo de aquel día más los pensamientos pudieron más que sus ojos mandándole al mundo de los sueños.


Zuko cayó rendido de inmediato. Lo intenso de sus emociones desde la noche anterior hasta su vuelta al campamento le tenía cansado. Pero su sueño era intranquilo. Al principio todo era caos una gran confusión pero luego vino la calma. Se encontraba caminando por un bello páramo, sentía al lado suyo la presencia de alguien, una mujer morena de bellos cabellos largos. Ella tomo su mano, sonrió.

Zuko se despertó de pronto. Había soñado con esa idea loca de Katara de irse juntos cuando todo terminara, miró hacia donde ella dormía. Sonreía. No notó que el joven avatar le miraba y volvió a sucumbir al sueño.


Katara sonreía mientras dormía. Ella le gustaba y ella a él, todo habría sido perfecto de no haber encontrado aquellas tropas marchando a la ciudad capital. El fin de la guerra estaba cerca, así como el inicio del verano. Aang, ¿Estaría preparado para cumplir con su misión de ser el avatar?


Cuando volvió a dormirse Zuko, se encontró sumergido no en el mundo de sus fantasías y pensamientos, sino en el de los espíritus frente a Iroh y un cuerpo etéreo.

- ¿Tío? ¿Qué rayos haces en mis sueños?

- Ah, necesito enseñarte algo muy importante Zuko. Algo que te ayudara en esta guerra.

Así fue como el espíritu de Iroh le enseño a Zuko la técnica para evitar el mortal relámpago.


A los primeros rayos del sol todos estaban despiertos y todo estaba listo para la partida. Aang había decidido entrar y estaba frete a la temida apertura, Toph iría también al igual que los otros dos maestros, pues todos deseaban probar que estaban listos, que serian los ganadores. Sooka vaciló un momento, pero decidió no ser el único sin probar. Tal vez el espíritu dragón le volviera un poderoso guerrero o le diera una arma invencible… o tal vez solo comida (sus tripas sonaban).

- Recuerden jóvenes guerreros. Lo que necesiten para ganar esta dentro de ustedes- les despidió el maestro antes de marcharse con sus guerreros. Y el grupo entró en la siniestra cueva.

Entraron en grupo pero pronto se vieron solos a medida que avanzaban, al maestro se le había olvidado mencionar que aquella lucha era individual; nadie respondía a sus llamados en aquella oscuridad iluminada tan solo por una antorcha. Un sonido, tal vez alguien o algo, comprobaría que tan buenos eran, ahora.


Si, se que es corto pero creo que asi debia ser... ¡Reviews!