El Novio

Capitulo 12:

Su fin de semana termino alucinante, el domingo gracias a Archie pudo reunirse con terry para comer helados, su primo la había dejado con el castaño no sin antes amenazarlo de la manera mas tonta. Sin embargo, disfrutaron al máximo aquellas tres horas juntos, besos iban y venían, abrazos cálidos y sonrisas espontáneas. Terry era encantador con ella.

Caminaron a lo largo de una plaza mientras esperaban a Archie, allí con sus manos entrelazadas empezaron a contarse parte de su niñez, bueno en realidad ella fue quien hablo mas de ese tema, terry se mantuvo con respuestas simples sobre cuando estaba con su madre, pero de su convivencia con su padre no dijo nada.

Prometió al castaño que le mostraría a penas pudiera una foto siendo niña, aquello seria vergonzoso pero como negarle algo a su dulce novio. Para cuando Archie apareció por ella, ya había perdido el sentido en uno de esos besos que el castaño robaba, su primo se quejo ante tal vista melosa pero fue ignorado, ese momento era solo suyo.

Todo era tan único e incomparable. Candy se sentía viva y amada.

El comienzo de semana fue mas ameno, patty había contado que oficialmente era novia de Stear, bueno bajo un periodo de prueba ya que aquel de lentes se había comportado como un idiota, pero el encuentro en el cine mas la enfermedad, habían ayudado mucho a que ellos pudiesen hablar. Aunque claro a patty no le quedó de otra que escuchar mientras vomitaba en el patio de su casa, Stear se porto como todo un caballero tomándole el cabello para que no se le ensuciara, comprando medicamentos para ella y llevándole muchos líquidos para que se repusiera, hasta la fecha seguía cuidando de ella.

Su semana siguió pasando perfecta, se escribía todo el día con terry, se veían la mayoría del tiempo con archie a la par. Incluso terry fue a cenar nuevamente a su hogar aquel fin de semana, ella se esmero en su arreglo y dio frutos pues el castaño no dejo de mirarla, aunque en mas de una ocasión tuvo que esforzarse en no quedar tan embobada ya que no deseaba que nadie sospechara.

- encantadora cena_ comento su tío desde el marco de su puerta, ella sonrió.

Hacia una media hora desde que todo había acabado y terry tuvo que marcharse, ya lo extrañaba y aquello era tonto. Todos se habían dispersado aliviados de que su tío will no exclamó nada mal intencionado. Ella había subido para quitarse su vestimenta y colocarse esa pijama de autos que tanto le gustaba. Planeaba apagar la luz cuando su tío se presento en su habitación.

- si tío, fue genial la cena de hoy_ dijo ella animándolo a pasar_ ven!

Su tío esbozo una sonrisa que marco las finas arrugar a los lados de sus ojos, se parecía a Stear cuando sonreía. Aquel entro en su habitación, no sin antes cerrar la puerta. Intrigada por la privacidad, ella espero que tomara asiento.

- dime cariño, que tal tus exámenes?

- oh muy bien! Difíciles, pero aun sigo_ la temporada de finales estaba culminando, vendrían las vacaciones para poder relajarse y porque no, disfrutar sus días con terry. Aún llevaba buenas notas , no tan excelentes ya que la carrera era mucho mas difícil de lo que pensaba, pero ella seguía esforzándose_ pronto serán vacaciones y no puedo esperar que llegue.

- supongo que te lo mereces después de tanto estudio. Quisiera que tu padre dejara de ser un idiota y te permitiera venir con nosotros en vacaciones.

- has hablado con él?_ pregunto desilusionada.

- si, mas sigue siendo el mismo sobre protector.

- él solo quiere mantenerme a salvo_ susurro mirando sus manos avergonzada, su tío agarro una de ellas apretándola con cariño.

- siempre quise tenerte como hija, tu jamás ves los defectos en otras personas. Mis hijos son un dolor de cabeza pero no creas que no los quiero.

- yo lo se, tío.

Will se removió incómodo y suspiro.

- candy sabes de sobra que no me gusta la idea de que Archie tenga un novio_ ella sólo asistió_ y se que debo aceptarlo pero hoy me he dado cuenta de algo.

El corazón de candy latió a mil y ella temió que su pulso se sintiera en sus manos, seguro ya estaban frías del miedo.

- de que hablas, tío?

- ese terry no es tan mariposa como creí, hoy no ha dejado de mirarte...

Un nudo se instaló en el cuello de candy y sintió que se ahogaba lentamente, seguro estaba mas sonrojada que una cayena. Su tío apretó un poco sus labios y luego sonrió. Candy se sintió como vaca en el matadero, aquella bonita relación con terry no podía acabar así.

- no se si te diste cuenta princesa, pero se que eres la única que se preocupa de esa relación, hasta has dejado de estudiar solo por ir con Archie y su novio. Te lo agradezco en el alma, no puedo ni pensar que harían ese par solos_ la cara de su tío se tiño verde al imaginarse cosas raras, ella mantuvo su expresión neutral aunque en el interior estaba boquiabierta por aquel monólogo_ eres un sol.

- tío... Creo que_ ella tartamudeaba, pero su tío la hizo callar.

- te debo pedir un favor!

- un favor?

- mi niña quiero que me entiendas, deseo Archie tenga mejores aspiraciones, a esta altura prefiero se quede soltero... Yo, quiero que tu le quites ese novio que tiene.

- perdón?!

Chillo como si no le diera crédito a lo que escuchaba.

- engatuzalo, roba a ese terry, tienes la oportunidad ahora que andas con ellos para hacerlo. Di las palabras correctas para que caiga a tus pies y luego rompes esa relación tan horrible... Candy, hazlo por mi. Jamas te he pedido nada y estoy desesperado.

- pero tío...

- no te preocupes, Archie no sera rencoroso, intentaremos que crea que has sido solo una víctima de ese terry. Prometo te regalaré todo el pago de tu facultad si lo logras.

- tío will!

- es muy poco? Te daré un auto, departamento, lo que quieras. Solo haz que Archie rompa esa relación con terry.

- pero terry no es un mal chico.

- lo se, pero no lo quiero con mi hijo... Soy padre, quiero lo mejor para mi hijo. Aceptas?

- tío, yo no..._ estaba preparada para rechazarlo, pero su padre interrumpió todo con su llegada.

- will!_ exclamó sorprendido_ creí que estabas durmiendo.

Will se levantó de la cama con nerviosismo y negó.

- no, solo estaba charlando con candy. Contándole de mis viajes.

- esperó no le estés metiendo ideas extrañas...

Will se crispó como un gato cuando le lanzan agua.

- ideas extrañas? Como que? Irse de la casa?_ pregunto sarcástico y Albert apretó sus puños_ oh mejor aun, que se consiga un novio... No, no, espera. Es conseguir una novia.

La batalla campal estaba a solo un paso. Candy miro a su padre enrojecer de la cólera, mientras su tío lo fulminaba con la mirada.

- eres un... Idiota_ murmuro Albert intentando controlarse.

- puff, si claro_ Will blanqueo sus ojos y paso al lado de Albert, recibiendo la mirada venenosa del rubio. Su tío antes de salir miro a la rubia y le guiño un ojo con complicidad_ princesa hablamos luego.

Y allí desapareció por la puerta. Ella al fin se permitió tragar, ahogándose un poco ante la mirada de su padre.

- que quería?

Bueno era difícil contestarle a su padre que su tío quería que le quitara el novio a Archie que por cierto ya era su novio. Que terry era la persona mas dulce que había conocido y que era muy feliz a su lado.

- nada_ dijo encogiendo sus hombros, desviando su mirada ya que le dolía mentirle a su propio padre.

- es por las vacaciones?

Ella tentando su propia suerte, asistió.

- quiere que vaya de paseo con los chicos en las vacaciones...

- no creo sea buena idea.

Allí estaba su respuesta negativa disfrazada.

- porque no?

Su padre la miro y se rasco un poco su nariz. Suspiro y tomo asiento a su lado en la cama.

- recuerdo que cuando naciste eras solo una bolita pequeña, mis manos eran enormes para sostenerte y yo me sentía el rey del mundo cada vez que te tomaba en mis brazos. Se que piensas que soy un tirano por no dejarte viajar, pero prometí protegerte, no deseo te suceda nada malo.

- papá algún día debo tomar mi camino.

- aun no, quiero que crezcas.

- soy ya mayor de edad_ murmuro ladeando su cabeza_ que mas debo crecer?

- cuando te gradúes...

- papá si me llego a graduar y me gusta alguien, sabes que me casare, no?

Albert palideció un poco y allí candy entendió que aquello no seria posible con su padre delante. Ignoró el desazón y abrazo a tu padre, aquel beso su frente y no la soltó.

- soy egoísta, te quiero para siempre a mi lado.

- los hijos deben irse, papá. Lo sabes.

- pero tu no me dejaras aún_ el rubio soltó a su hija y acarició sus mejillas_ tu eres lo mas importante que he tenido. Te amo.

- también te amo, papá.

Su susurro fue tembloroso pues ya sentía inmensas ganas de llorar. Odiaba engañar a su padre pero que podía hacer? Su padre jamás aceptaría a terry de la manera que ella deseaba. Lo miro levantarse y sonreír.

- nos veremos mañana. Es hora de que descanses, descansa pequeña.

Candy solo asistió. Espero que su padre saliera, dejo que pasara un minuto y luego agarró su celular y corrió a su ventana donde se subió como semanas atrás y tomo asiento en la azotea. Ahogó el primer sollozo doloroso y después no pudo contener el torrencial de lágrimas que la asaltaron.

Odiaba mentir, odiaba esconderse. Odiaba en quien había sido Porque fue tan sumisa y debió decir no, cuando no deseaba algo. Era dependiente de sus padres pero ya estaba cansada, había perdido muchas cosas solo por miedo a que le dieran una negativa y seguro la tendría.

Amaba a su padre pero también lo odiaba porque no le había dado la oportunidad de descubrir que había en el mundo, ella no quería beber, drogarse o fumar. Ella quería pasear, conocer personas y reírse de las cosas mas absurdas. Ella no quería esclavizarse con un par de libros, ella quería ser libre de leer libros cuando quisiera.

Estuvo llorando por largo rato y cuando sintió que sus ojos estaban pesados, decidió limpiarse la nariz y sus ojos con las mangas de su pijama, esta quedo empapada. Soltó un respiro y salio tembloroso, sintió el frío de la noche dándole de lleno en el rostro. La brisa calmo un poco sus sentimientos.

La paz fue interrumpida por el repique de su celular. Respiro profundo y contesto.

Hola.

...

Porque lloras, pecosa?

Candy enmudeció ante la voz calmada de su novio.

No estoy llorando.

Escucho un suspiro por parte de terry.

Eres una pésima mentirosa. Te veo.

Que?!

Candy busco rápidamente en el frente, la oscuridad no era tan abundante debido a la claridad de la luna llena. Se veía la iluminaría de la calle y frente a la acera de su hogar estaba terry con su moto parqueada. Contuvo la respiración al verlo saludar.

Detesto verte llorar. No lo hagas, amor.

Que haces aquí?

Te debía un chocolate, iba a llamar a Archie para que saliera por el y te he visto arriba. Casi no lo notó, si no es por esa pijama rojiza. Tiene dibujos?

Si, autos.

Quiero verla. Puedes bajar?

Yo... No se.

Tranquila, llamare a Archie. Sigues llorando?

Candy acababa de pasar su mano por su mejilla ya que una lágrima bajaba.

No.

Pero ese no, salio tembloroso.

Candy... Quieres que suba?

Nooo!

Puedo intentarlo, pecosa.

Bajaré!

No candy, espera que...

Pero candy le cortó.

Se levanto de su sitio y camino con cuidado hasta la ventana, tropezó un poco con el borde y cayo dentro de golpe. Soltó una carcajada espontánea ya que hacia mucho no se caía tontamente. Abrió la puerta de su cuarto y comprobó que todo estaba vacío, camino por el corredor y escuchó disparos de los videojuegos de los chicos. Se fue de puntitas como ladrón en la noche.

La planta baja estaba vacía y con las luces apagadas, estaba claro que todos habían ido a dormir. Se fue con cuidado a la puerta principal, sacando el seguro de la misma para salir al frente, donde a solo unos metros estaba terry agachado, estaba esperándola.

Camino descalza a su encuentro y aquel castaño se levanto con rapidez y sin darle ninguna oportunidad la abrazo. Ella se volvió cristal y comenzó a llorar.

- no, no, no llores..._ suplicó terry abrazándola aun mas_ que sucedió?

Ella siguió llorando, aquel chico con paciencia tomo su rostro entre sus manos y pego su frente a la de ella.

- somos fuertes tu y yo juntos, me entiendes?_ ella asistió y terry sintió que tenia ganas fe llorar al ver sus esmeraldas cristalizadas_ cuentame, que ha sucedido? Una pelea? Alguien se metió contigo? Si es así, dime. Volteare de patas a todo el mundo.

Ella soltó una risita y terry suspiro aliviado mientras seguía con su rostro a centímetros de la rubia.

- habla pecosa, dime?

- se siente feo mentirle a papá_ murmuró ella entre tantas lágrimas que terry secaba con sus dedos_ yo no le puedo decir que te tengo, aunque muero de ganas porque todo el mundo lo sepa porque eres importante para mi_ el chico sonrió con ternura_ pero me siento mal por mentir.

- deseas hable con tu padre?_ ella soltó un suspiro doloroso.

- no te aceptara y capaz me envíe con la vieja Elroy, es mala terry, me mira mal y sólo la tolero porque es familia de papá.

- pésimo_ murmuro su amor abrazándola, dejando que su camisa negra absorbieran sus lágrimas_ no quiero que mientas, pero no tenemos salida...aún no la tenemos.

- lo se, lo sé_ dijo ella más tranquila_ perdoname.

- candy_ la llamó y ella levanto su rostro de aquel pecho_ tu...quisieras mejor, que esto no siguiera?

- nooo_ contesto rápidamente mientras lo abrazaba_ no puedo dejarte, no quiero dejarte.

- ufff era sólo una pregunta tentativa, estaba rogando que la rechazaras_ confesó riendo_ me encanta tu pijama.

Ella se sonrojo en un abrir y cerrar de ojos. Era una pijama de pantalón largo y camisa larga, pero que fuera roja y con autos no era normal en una chica.

- ven acá, fresita_ se burlo el castaño de su sonrojo mientras la besaba con rapidez, pero ninguno quedó satisfecho de ese beso corto_ toma, quiero te lo comas y dejes de pensar en cosas tristes...te enviare muchos mensajes hasta que te Duermas.

Ella tomó la barra de chocolate que había sacado de su bolsillo trasero y asistió.

- terry...gracias.

- siempre estaré para ti, sin importar nada.

- ni siquiera peleados?

- pecosa, sin importar nada. Vamos vete, no queremos más problemas.

Ella empezó a retroceder pero se detuvo para volver y darle un beso totalmente mojado a su castaño, quien la quiso asegurar entre sus brazos, pero no podía tentar su suerte.

- beso de buenas noches_ dijo ella mientras daba la vuelta y echaba a correr a su casa, dejando a un terry embobado, complacido y porque no, enamorado.

Con el corazón acelerado llego ella su habitación, corrió a su ventana y a lo lejos miro la luz opaca de la moto de terry. Tal como lo prometió el chico, se escribieron toda la noche, hablando de cosas sin sentido pero con mucho sentimiento, porque ellos ya eran uno sólo.

.

Había dormido hasta tarde, aquel día no tenia clases gracias a un profesor intoxicado, se suponía no debía alegrarse pero tenia un examen del cual sólo sabia su nombre. Se sintió ligero como una pluma y abrazo aún mas a su almohada, era delicioso dormir hasta tarde y mas cuando tenia esa serie de sueños con su novia que le causaban taquicardia.

Abrió uno de sus ojos y por la cortina de su cuarto se veía un rayo de sol totalmente amarillo oscuro, sintió su cabello deslizarse por su espalda.

Aquel día seria genial. Candy estaría presentando examen hoy pero luego la llevaría a comer algo y pasarían un tiempo juntos. Se sintió dichoso.

Se relajo aun mas en su cama y suspiro, y luego, ronco? Mm extraño.

Luego una mano se deslizo cerca de su espalda y palideció creyendo que había hecho algo horrible con alguna mujer que ni recordaba. Dios mio, se hablaban de ciertas drogas que te soplaban y luego olvidabas hasta la manera de caminar. Con su cuerpo asustado miro hacia atrás.

Dios mio, que no sea una mujer; suplicó con vehemencia.

Y se cumplió, no era ninguna mujer, sino neil quien estaba boca arriba en su cama roncando más que la moto de terry.

- esto es el colmo_ murmuró terry molesto, se suponía que hasta dormido lo vigilaría ahora.

Enfadado quiso golpearlo para bajarlo de su cama, pero una idea llegó a su mente. Neil apestaba a cigarrillos y terry sospechó que se había fumado los suyos. El castaño se levantó perezosamente y empujó el hombro de neil para saber que tan dormido estaba, tal como lo recordaba aquel caía prácticamente en coma.

Sonrió malévolo y se puso manos a la obra.

.

Neil dormía profundamente hasta que sintió un olor a humo en su nariz, era molesto y quiso ignorarlo, pero empezaron a zarandearlo.

- neil! Despierta!

- que demonios! Que pasa?!_ grito asustado despertándose..

- el edificio esta en llamas!_ exclamo terry muy asustado mientras corría a la sala. Neil intento enfocarse mirando como la habitación estaba llena de humo que salia del baño de su amigo.

- cristo, esto esta ardiendo!

Sin prestar atención salio como una lanza por la puerta del cuarto encontrando a terry en la puerta principal con un cubo de agua. Aquel le extendió el objeto.

- en el pasillo esta una señora pidiendo auxilió, creo se ha quemado!

- que hago?!

- echale agua! Corre neil, correeee!

El moreno echo a correr sin pensarlo, con cubo en mano encontró a la señora y sintió pena pues era una viejecita con un bastón, gritaba a todo pulmón.

- máxi, cariño!_ claramente llamando a un ser querido_ alguien que me ayude!

- tranquila abuela, yo la ayudó!

Y plassssss! La mojó!

La anciana sintió el agua fría de pies a cabeza y horrorizada miró al hombre moreno que en unos simples boxers la había empapado.

- auxilio! Auxilió! Me quieren violar!

Empezó a gritar la mujer mayor a todo pulmón creando mucho eco en el pasillo y que los hombres pertenecientes a los otros departamentos salieran. Neil miro aquellos hombres y horrorizado se dio cuenta que:

1, el edificio no se estaba quemando.

2, la anciana no estaba quemándose.

3, que terry era un maldito.

Y sin tener opción, neil hecho a correr antes de que lo agarraran.

.

Media hora más tarde...

Después de la bromita que le jugo a neil, volvió a acostarse, esta vez lanzándose de lleno en toda la cama. Quitarle parte de la ropa a su amigo y encender en un bol en el baño un poco de papel periódico le había salido excelente.

La señora marta siempre salia a esta hora a buscar a su fastidioso gato máxi, un minino odioso que se había comido un pescadito dorado que era la única mascota que terry se había atrevido a tener. El pez no había durado ni una semana, desde que el horrible gato de la señora marta se había colado por la ventana dándose un festín. Había reclamado a la señora pero tajante le había dicho que era normal que maxi cayera en la tentación, como si su pescadito fuese el diablo y el gato una inocente oveja.

Al demonio los dos, el baño seguro le sentó muy bien, porque chillo durante horas.

Su teléfono sonó y perezoso respondió:

Diga?

Eres un maldito!

Le gritaron en la línea dejándolo sordo por unos segundos.

Neil, hermano!

Hermano mis pelotas, eres un maldito infeliz. Me hiciste pasar una vergüenza y estoy preso.

Caray! Te agarraron!

Desgraciado! Esto es tu culpa, sacame de aquí!

Estas gastando tu llamada en la cárcel conmigo?

Pregunto terry sumamente divertido.

Siiii marico, sacame joder! Buscame un abogado que me acusan de violador y depravado..

Pero si marta es un vejestorio, que violaras ahí? Sus pensamientos.

No es divertido terry, tengo un jodido problema. Me metiste en esto, sacame.

Mmm bien, pero no me disculparé

Ya lo se, joder! Muevete!

Deja llame y saldrás.

Terry, no llamarás a quien creo, no?

Quieres salir, así que callate bruto.

Terry no... Mierda, dejame...

Terry corto la llamada riendo. Se le fue la mano pero no se arrepintió. Marco un número y espero que le contestarán.

Cariño, necesito que saques a neil de la cárcel... Creó que hoy he sido un niño malo... Karen no te hagas de rogar, sabes que lo quieres liberar y neil te espera. Me suplicó que te llamará. Mueve tu contacto.

.

Karen se bajo del taxi, acomodo su minifalda blanca y sonrió al ver como atraía miradas, tenia una camisa manga larga con una forma V en el cuello, el escote con sus atributos era una combinación perfecta. Sus botines de tacón fino resonaron en la entrada de la estación de policía. Todos la conocían en aquel sitio tan bullicioso.

- karen!_ exclamo feliz una señora mayor que se acercaba con un par de carpetas, la chica se lanzó hacia ella para abrazarla.

- molly_ la saludo_ te eche de menos.

- hace mucho no te veía.

- lo lamento, estoy estudiando y no saco tiempo para visitar a nadie... Por cierto, esta en su oficina?

- si, esta hecho un perro rabioso, hay un caso qué esta matando sus sesos_ comento la mujer con amabilidad_ me alegra que nos visites.

Karen guiño su ojo y siguió su rumbo a la oficina que tanto conocía. Sin pedir permiso entró y encontró a la persona que necesitaba.

- pero que milagro_ le dijeron con sarcasmo.

- eli, amore...te he extrañado.

Eliza Leagan la miro arqueando su ceja rojiza, estaba vestida con su ropa formal de oficina. Era encargada del departamento de policías, algo temporal debido a que no deseaba ese puesto, su ritmo era solo la investigación, la fastidiaba estar detrás de un escritorio llenando papeles, aunque reconocía los privilegios que tenia el cargo.

- no me engañas kari_ dijo su amiga sonriendo_ se que el inútil de mi hermano esta en una de las celdas... Después de todo, aún te preocupa?

Karen hizo una mueca mientras tomaba asiento.

- terry me lo ha pedido.

- te engañas a ti misma con eso? Pobre kari.

- al grano, lo sacaras?

- podría ser, mas el sabe que estoy aquí?

- creo que si, sabes que richard lo trajo para seguir a terry. Es muy probable que le halla contado donde estábamos y que hacíamos.

- después de que te marchaste conmigo y Mara, no me sorprendería.

Karen asistió con esa mirada distante.

- lamento recordartela_ murmuro con rapidez elisa sabiendo que Mara habia muerto hace unos años atrás_ aun piensas en ella?

- a veces no puedo evitarlo.

- ya no sufre, kari.

- lo se.

Ambas asistieron y sonrieron. Eliza recordó como años atrás aquella mujer fue esposa de su hermano, pero todo se fue a la basura por las inseguridades del muchacho. Llevarse a karen con ella y Mara, fue lo mejor aunque con eso dejara el corazón hecho pedazos de su hermano. Mara fue su amiga y confidente, algo mucho mas cercano de karen, pero demasiado débil para soportar una neumonía, cuidarla cuando se enfermo donde estaban recién llegadas fue un caos. Ahora solo quedaban recuerdos distantes de quienes fueron.

- lo liberare mañana, estarás bien con eso?

- si, crees tendrá antecedentes?

- no lo creo, solo baño a una señora, escribire alcoholismo así tal vez solo deba hacer ciertos servicios comunitarios. Te parece?

- si, gracias Eliza... Neil se morirá por pasar tanto tiempo encerrado.

- se lo merece. Quieres ir a comer? Nos pondremos al día.

- me encantaría.

.

La tarde era hermosa, el ocaso estaba en todo su esplendor y los colores naranja, violeta y amarillo llenaba el firmamento. Se respiraba aire puro y relajante. Los pajaritos buscaban sus hogares y las flores cerraban sus encantos. Ella se sintió plena de ver aquello. Estaba con terry sentados encima de la grama verde en el parque, el castaño no dejaba de jalar suavemente uno de sus rizos para verlo rizarse con elegancia, aquella acción lo hacia sonreír en mas de una ocasión. Ninguno dijo nada mientras el sol se ocultaba, los sonidos de las personas fueron cesando progresivamente y al oscurecerse sintió como terry la abrazaba mas contra su pecho.

- no quiero esto termine_ murmuro ella sintiendo el aliento mentolado en su mejilla, aquel depositaba un beso.

- hoy hemos hecho lo mas aburrido para cualquiera y sin embargo, te gusto?

- me encanto ver el atardecer contigo.

Y si fuese el amanecer?; quiso preguntar terry pero refreno su lengua.

- debemos irnos, oscurece y Archie no desea recogerte tan tarde. Además, quiero llevarte a comer.

- interesante, que comeremos?_ pregunto mirándolo a los ojos.

- lo que quieras, pecosa.

- ensalada cesar?

Terry soltó una risita mientras ella besaba su mentón.

- te llenaras con eso?_ preguntó burlón.

- no_ dijo con sinceridad_ la verdad es que tengo demasiada hambre.

- te morirías con mi especialidad de pollo asado...

- no sabes cocinar, verdad?_ pregunto ella riendo.

- ni un poco_ respondió entre risas_ tu menos?

- nada de nada.

- moriremos de hambre, pecosa.

Ella sonrió con anhelo ante las perspectiva de un futuro juntos. Terry se dio cuenta de su mirada y beso sus labios con ternura, aquel contacto tuvo el mismo efecto de siempre, como si algo floreciera muy dentro de su ser, algo importante, algo hermoso.

- algún día te cocinare algo rico o nos ahumaremos en el proceso_ aquello hizo reír a la rubia de buena gana. Se besaron nuevamente y se levantaron de su sitio.

Tomaron sus manos y empezaron a caminar sin ninguna prisa.

- tus clases como van?_ pregunto terry con interés.

- ya voy terminándolas... Pronto tomare vacaciones.

- me alegra, viajaras?_ ella lo miro como si bromeara y terry sintió tristeza por ella_ lo siento. Desearía que viajaras.

- no te preocupes, no tienes la culpa de que mi padre sea imposible.

- por otro lado me hace feliz que te veré mucho mas.

- tu no viajaras?

- no tengo que hacerlo ahora que te tengo.

- mi dulce Terry_ murmuro ella besando su mejilla.

- adoro escucharte..._ aquel la abrazó mas a su cuerpo y juntos caminaron por la acera, sin molestarse por los transeúntes de aquella prácticamente noche.

- que harás mañana? Deseo llevarte al zoológico.

El rostro pecoso se iluminó emocionado.

- de verdad?

- claro!

- oh rayos, no puedo. Tengo asesoría con mi profesor de anatomía, puede salga demasiado tarde.

- y eso porque?_ pregunto intrigado.

- al doctor Charlie le encanta todo sumamente perfecto. Paso horas escuchando sus explicaciones y poniéndolas en practica a la hora de defender mi tema.

- se escucha quisquilloso...

- no mucho, es un gran medico.

- lo admiras, no?

- si_ respondió con sinceridad_ cualquier graduado merece mi admiración y respeto.

- entiendo. Ya que no podemos salir, puedo ir por ti?

- te avisare_ dijo encogiendo sus hombros_ por lo general, el siempre me lleva a mi casa...

Terry paro de caminar para mirarla y saber si estaba bromeando. Candy no bromeaba, era cierto que su profesor después de las asesorías la llevaba a casa.

- porque?_ quiso saber el castaño con su rostro impasible.

- porque que?

- porque te lleva a casa?

- es un hombre amable_ se defendió ella de su mirada penetrante.

- cuantos años tiene?

- importa?

- importa, dime?

- no se, supongo que unos treinta.

- genial_ murmuró el castaño malhumorado.

- estas dándome una escena de celos por mi profesor?

- no, nada que ver.

- me interrogaste!

- solo quería saber mas de los profesores de mi novia, es un pecado acaso?

- no, pero no te molestes conmigo.

- no lo hago.

En realidad no lo hacia, estaba molesto pero con aquel profesor que seguro se traía algo entre manos, tanta amabilidad no era posible pero eso jamas se lo diría a candy. Lo que menos quería era pelear con ella por semejante tontería, disfrutaba mucho de aquel momento tomados de las manos caminando sin preocuparse por nadie. Eran momento únicos que lo llenaban de alegría.

- hoy karen me envió..._ dijo la rubia con mala gana.

- para que?

- quiere disculparse, pero la ignore. No se, no deseo aun hablar con ella, fue muy estúpido lo que hizo.

- sumamente estúpido.

- si, y neil?

Terry sonrió al recordar donde pasaría la noche aquel moreno.

- supongo que en su jaula de cristal_ dijo con burla y ella sin sospechar nada, solo sonrió.

- él me cae bien.

- no es una mala persona, lo admito. Pero es muy ladilloso.

- lo dices por lo de tu papá?

- algo así_ respondió besando su mano.

- quiero conocerlo.

- eso ni soñarlo.

Con la sola idea terry se estremeció. No quería bajo ningún concepto que candy estuviera en la misma habitación que su padre. Aquel ser tan malo debía mantenerse a metros de ambos.

Candy no dijo nada mas pues el tema era delicado para su novio, así que solo se concentro a que ambos tuviesen un buen paseo, después de todo se lo merecían.

- terry?

- que pasa, pecosa?

- me besarías?

Pidió ella y aquello hizo que el castaño tropezará con sus propios pies. Ganando estabilidad se le quedo mirando y peino con su mano un mechón castaño desatado. Encantado y emocionado como estaba no se lo pensó dos veces.

- creo que estoy enamorado de ti_ confeso entre sus labios suaves como el algodón. Ella hechizada por aquel acercamiento de su novio solo se limito a suspirar.

- yo también.

Allí se quedaron en plena calle, besándose como si el mundo se les fuera en cada suspiró. Dejando que la belleza del amor los envolviera. Ellos eran felices en aquel momento.

Él era pooh y ella era su miel.

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Feliz Día Del Amor & La Amistad!

Que reciban muchos regalos de sus enamorados hoy *-* , yo por mi parte les voy dejando el nuevo capi jajaja

Un abrazo enorme chicas,

Su amiga, Ely Andley.