Capítulo 13

El Infierno en el Paraíso

.


–¡Doctor Lyon! ¡Esta convulsionando!– Dijo la enfermera que llevaba la camilla de la mujer de cabello rubio.

–Mierda.. ¡Hay que darnos prisa Sherry!– Dicho esto entraron al quirofano dejando detrás de ellos un frustrado Natsu Dragneel que no podía hacer nada mas que rezar por el bienestar de su esposa.

.

Se quedo viendo la puerta por la cual había pasado su esposa de emergencia, arriba de esta había un gran letrero que decía URGENCIAS. –¡MIERDA!– Grito, expresando todo ese dolor que traía dentro. Nada nunca le había causado tanto dolor, a excepción del abandono repentino de su padre adoptivo.

Es mi culpa se repetía su cerebro mientras esperaba. No le importaba nada en ese momento, ni siquiera había llamado a nadie para que estuviera con él. Quería estar solo, pero quería no perderse en su mente... No le había interesado saber nada acerca del accidente, no le interesaba nada! Su único deseo era que saliera el doctor de ahí y le dijera que Lucy iba a estar bien, era lo único que necesitaba escuchar...


–No te preocupes, los doctores se harán cargo de ti y estarás como nuevo en unos meses– Dijo una chica que vestía su uniforme de paramedico, llevaba su largo cabello de un tono azul atado en una coleta.

–Unos meses...– Dijo él para si mismo mientras veía el techo de aquella ambulancia.

.

Pocos minutos después arribaron al mismo hospital la chica de cabello azul abrió la puerta para bajar la camilla de lo que se encargo el otro paramedico de estatura promedio, cabello corto negro azulado y ojos negros profundo –Yo me encargo de lo demás, nos vemos Romeo– Dijo la chica sonriendole. Romeo, vaya nombre mas cursi pensó Gray, realmente no podía hacer nada mas que pensar o quizás hablar con el corporal del hospital, no es como si alguien conocido de él viniera a verlo solo por un accidente de tráfico... o al menos eso pensaba él.

–Gracias, te veo mañana Wendy– Le respondió y se fue a alguna otra parte del hospital. La paramedico que se hacía llamar Wendy llevo la camilla hasta la entrada y ahí se la encargo a las enfermeras que lo llevaron hasta el quirofano donde el doctor tardo unos segundos en llegar y empezar a hacer su trabajo. Empezó haciendo un análisis rápido junto con la enfermera rubia y de ojos azules llamada Jenny. Y al poco tiempo se empezó a hacer el trabajo, operar.

–Si no quieres perder tu pierna y tu brazo vamos a operarte– Dijo el doctor –Aunque hubiera preferido que fueras una dama– Dijo en un tono más bajo.

–¡Doctor Hibiki!– Le regaño la enfermera –Ya póngase a trabajar. Rayos– Suspiro en tono molesto y haciéndole caras al doctor que la miraba enojado.

Como fue que termine en este maldito hospital? Estaré bien? Pensaba Gray, mientras los veía hacer estupideces. –Disculpen, en el otro auto venia una mujer! Su nombre... cuál era su nombre?–

Jenny y Hibiki lo miraron y se miraron entre ellos hasta que él le hizo una seña a ella –No se preocupe señor, primero tenemos que asegurar su salud, voy a ponerle la anestesia, sueñe algo lindo!– Le dijo ella tratando de calmarlo, aunque simplemente estaba haciendo lo contrario, la anestesia llego a donde tenía que llegar y Gray termino por perder la consciencia.


Podía vislumbrar a una pareja sentada en una banca, una mujer de cabello azul ondulado, piel blanca y ojos azul profundo cual oceano, era bastante hermosa. Y a su lado un hombre de cabellos y ojos negros su piel era morena. Se veía borroso hasta que la imagen se hizo muy clara para él. Juvia y... yo... Y por una simple imagen mental, los recuerdos se hicieron presentes:

Gray se encontraba caminando cuando la escucho –Gray-sama!– Gritaba ella mientras corría hacia él para abrazarlo.

–Juvia? Qué rayos pasa?– Gray se veía molesto por la acción de la chica pero aún asi, él no la apartaba.

Ella se separo de él –Juvia... tú... A Juvia...g– Tartamudeaba apenada.

–Que dices? No te entiendo nada!–

–... Gray-sama le gusta a Juvia– Ella se le estaba confesando? Su mente tardo un momento para procesar sus palabras hasta que con su mano derecha tomo su barbilla y unió sus labios en un rápido pero sensual beso dejándola impresionada.

–Tu también me gustas Juvia– Le sonrió y continuo caminando, mientras Juvia se desmayaba detrás.


Recuerdo tras recuerdo lo llevaban a aquél lugar de su corazón que no quería recordar nunca más. Esa noche donde le pidió matrimonio a la que en ese momento era la mujer de su vida, su media mitad, Juvia Loxar.

–Sabes Juvia, yo quería preguntarte algo– Dijo él mientras ambos miraban las estrellas de esa noche.

–Ahh! Q-Qué es? Es acaso que Gray-sama quiere casarse con Juvia?– Le dijo mientras le brillaban los ojos en caso de que hubiera acertado.

–Mierda siempre arruinas las sorpresas– Le sonrió y de su bolsillo saco una caja de color negro y la abrió lentamente frente a la mirada sorprendida de Juvia mostrando un hermoso anillo con un diamante encima, era bastante simple pero hermoso. Gray se levanto de la banca en la que estaban sentados y se inclino frente a ella –Juvia Loxar, quisieras casarte conmigo...?–

–G-Gray... ACEPTO ACEPTO!– Grito agachándose a la altura de Gray envolviéndolo en un abrazo, al cual él respondió rápidamente –Nunca pensé que este día llegaría– Le decía al oído mientras las gotas saladas escurrían de sus ojos por la emoción y él simplemente moría y revivía de pura felicidad.


Sí, ese recuerdo, al que no había querido hacerle frente, llego. Era finalmente 7 de febrero, el día en el que se llevaría acabo su boda, el día en el que compartirían un lazo especial no solo por el resto de sus vidas, si no por la eternidad.

Estaba un poco nervioso, pero más que cualquier cosa me sentía feliz, veía la sonrisa de mi madre adoptiva, Ul. Desde que le dije que me casaría con Juvia no hacía mas que sonreír, se le veía muy feliz, al igual que a Ultear, una persona que había pasado la mayor parte de su vida junto a Gray. A pesar de no compartir la misma sangre parecíamos una familia de verdad. Mi madre tenía un hijo de la misma edad que yo, pero realmente nunca supe mucho de él, solo lo vi unas pocas veces, después de todo él estudiaba medicina, y se la pasaba la mayor parte del año en la facultad. Por desgracia él no pudo asistir a mi boda, o debería decir a mi funeral. Eso fue lo que fue realmente.

Gray se encontraba en el altar de la iglesia, miraba su reloj: 8:45 pm. Miro preocupado a su amigo Loke que se encontraba a unos pasos de él –¿Qué crees que suceda?– Le preguntó el novio.

–No te preocupes hermano, las novias siempre llegan tarde! Es normal– Le dijo calmado e intentando calmarlo por supuesto.

Gray simplemente asintió –Ah..– Aunque sonaba poco convencido. Juvia.

9:00 pm. Una hora de retraso para una mujer que amaba a su esposo y estaba completamente obsesionada y psicológicamente emocionada por su boda. No era normal. Algo andaba mal, y Gray comenzó a sospecharlo desde que llevaba media hora de retraso y no contestaba su celular.

–N-no te preocupes Gray ella deseguro tuvo un problema cualquiera, quizás no encontraba sus zapatos, bueno, eso me paso a mi esta mañana, sabes fue muy frustrante, O-oye Gray todavía no termino de hablar!– Le decía Loke.

–Loke no te ofendas pero no quiero escuchar tus aventuras con tus zapatos sabes?–

–Haces que suene bastante mal cuando lo dices así.. En fin, que harás? Ambas familias están preocupadas por el retardo de Juvia–

–Lo sé, y creeme que yo soy de los primeros de la lista. Sabes necesito tomar un poco de aire.. Por favor avísame si llega– Loke asintió preocupado por él mientras que Gray fue a la parte trasera de aquella iglesia, era una iglesia muy bonita y amplia, era perfecta para ese día... Aquel jardín daba a una avenida, él veía los autos pasar incluyendo un convertible blanco en el cual iban dos recién casados, justo cuando todo se veía tan rápido fue como si esa imagen de una mujer de cabellos dorados y un hombre que se veía bastante estúpido con el cabello rosa besandose pasara lento frente a sus ojos profundos –Ah. Que suerte tienen esas personas, quizás el destino este jugando conmigo... o quizás..– No fue capaz de terminar su reflexión pues Ultear lo interrumpió.

–Gray– Parecía agitada –J-Juvia me contacto– Le dijo mostrando su celular rojo, los ojos de Gray se iluminaron y camino hasta ella rápidamente, debía ser importante fue lo que pensó.

Ultear le dio su celular y en el había un mensaje de Juvia.

Ultear, por favor, necesito que le muestres este mensaje a Gray,espero que no sea muy tarde...

Gray, perdóname, realmente no puedo casarme el día de hoy contigo, no importa cuanto lo quiera...

Justo ahora me encuentro muy lejos, por favor no me busques, yo llegaré a ti después. Te lo prometo por mi vida.

Perdóname Gray, yo de verdad te amo, nunca dudes eso.

Para él era como leer una carta de suicidio o algo así. Los ojos de Gray titubeaban con forme releía cada palabra –Ella... me dejo plantado...– Su expresión sin emoción miro a la chica pelinegra a su lado y ella sin pensarlo dos veces se lanzo a él para abrazarlo.

–Lo siento Gray– Le decía ella en voz baja. Mientras Gray se encontraba en una especie de shock.

–Juvia. Juvia me... me dejo– Dijo sin saberlo, trataba de entender sus palabras pero seguía sin entenderlo, él solía creer que ni siquiera su madre lo quería tanto como Juvia, pero, comenzaba a dudar sobre su amor. Se aferro a Ultear lo más que pudo escondiendo su rosto en el hueco entre su cabeza y su cuello, ella sabía que estaba devastado. Cualquiera lo estaría.

Una carga emocional completamente fuera del alcance de sus manos estaba cayendo sobre los hombros del hombre que amaba en secreto, y ella no podía hacer nada más que apretarlo con fuerzas entre sus brazos y darle palabras de aliento. Porque probablemente nada ni nadie podría ocupar el lugar de Juvia de nuevo... o al menos no ese lugar.


Esos recuerdos, Gray quería borrarlos de su mente, para siempre. Quería borrarlos o tirarlos lejos. Quería superar completamente las cenizas de su amor, quería no volver a repetir ese dolor. Nunca más.

To be Continued...

Capítulo 14: Tiempo.


Bastante corto esta vez, no me maten t-t, que tal la historia de Gray y Juvia :o? Espero que les guste.

Gracias especiales a TheHinata, Sora Crosszeria, Boogieman13, angelikitty, dened01 y lush, que se tomaron la molestia de dejarme un hermoso review :3, asi como las 177 personas que leyeron el capitulo anterior, GRACIAS.